kumikoson4: qué bueno que te guste! La historia en si tiene un poco de todo, adquirirá matices dramáticos, humorísticos y trágicos. En cuanto a Deidara, digamos que es un personaje que me parece muy "x" pero aquí lo puse muy malvado xD gracias por leer, saluditos!

NSTF: muchas gracias! Es una pareja que me encanta, tengo varias historias de ellos pero más adelante las publicare, de momento estoy con esta porque el resto son muy trágicas, no hay muerte pero si shota y otras cosas. Te agradezco por darle seguimiento a la trama, no te preocupes por eso, ya está completa, eso sí, son muchos capítulos, de ahí que estoy publicando de a dos en dos. La edad de Naruto, (según recuerdo), es 16 años e Itachi 18. Gracias por leer!


Naruto suspiró afligido mientras terminaba de arreglarse un poco el cabello frente al espejo. No se sentía nervioso de tener una cita con Itachi, la primera que podía nombrarse como tal, ya que la comida del día anterior había sido prácticamente una orden de parte de Jiraiya con la intención de conocer a su, ahora novio

Lo que le inquietaba un poco era aquella repentina llamada de Deidara. No creía que fuera a llamarlo, aun menos después de lo ocurrido en el instituto, y no solo ahí. El vergonzoso momento que Deidara le había hecho pasar en el bar también era imperdonable. Y a pesar de todo, lo llamó, sin dejar ningún mensaje que no fuera el de comunicarse más tarde para poder localizarlo

Ansioso, se dirigió a la puerta. Verificando poco después de salir que llevara consigo todo lo necesario. Las llaves de la casa, su billetera y su móvil. Solo lo indispensable

Itachi parecía darle más importancia al asunto con Deidara de la que le otorgaba él mismo. No porque no le importara. Por Deidara se había replanteado el no frecuentar a Itachi, era su amistad lo que le preocupaba hasta antes de enredarse con aquel apuesto muchacho de ojos escarlata. Una amistad que no existía mas, y si Deidara pretendía disculparse con él por lo que hizo, aun así, terminaría odiándolo cuando supiera la verdad, y seria él mismo quien se la dijera

El sol brillaba en todo su esplendor cuando Naruto salió de la casa. Había acordado de verse con Itachi fuera del instituto. Jiraiya se negó rotundamente a aceptar que fuera Itachi quien se presentara a su casa para que pudieran irse de ahí. Según su padrino, era "inapropiado"

Si el hecho de verse en la casa de alguno de ambos era inapropiado, ¿Qué pensaría su padrino al enterarse que ya habían intimado?, y no de la mejor manera. Naruto apenas lograba hilar algunas imágenes de aquel encuentro, él debajo de Itachi, pidiéndole que no se detuviera y…

Bajó la mirada al contemplar la silueta del guapo muchacho recargado en el portón. No tenía motivos para ponerse nervioso con solo verlo, y sin embargo, seguía haciéndolo. La misma primera impresión que le dio Itachi al conocerlo permanecía ahora. El muchacho era bastante atractivo, serio y tenía mucho porte. Entre más se detenía a analizarlo, menos lógico le resultaba que Itachi se hubiera fijado en él. ¿Qué tenia de especial?

Absolutamente nada. Ni siquiera podía considerarse a sí mismo como un estudiante promedio. Sus calificaciones eran de las más bajas de la clase. No gozaba de buena posición económica como Deidara, y tampoco se consideraba como uno de los chicos más atractivos de su grupo. Itachi era todo lo contrario y en cierta forma le preocupaba que las cosas no fueran a funcionar por ello

Bueno, ¿Qué más podía perder?, ya había perdido su virginidad, a un supuesto amigo y…

-¿Nos vamos?- Naruto apreció por un instante el inusual brillo en las pupilas escarlatas. Se limitó a caminar al lado del muchacho, pensativo por la última llamada de Deidara. Puede que no quisiera disculparse con él… ¿y si tramaba algo?

-¿Lo sabe?- y de repente la incómoda pregunta surgió de los labios de Itachi. Misma que, Naruto no deseaba escuchar en ese momento. Sus músculos faciales se tensaron pero logró esbozar una sonrisa cálida y sin detenerse o disminuir el paso, se volvió hacia Itachi

-¿Tiene qué?- cuestionó de mala gana. Itachi arqueó una ceja luego de emitir un quedo gruñido a modo de afirmación pero a Naruto no le importó la reacción que pudiera tener el mayor, ese asunto no le concernía, aunque lo involucrara un poco…mucho en realidad, él podía resolver ese problema por su cuenta

-Lo sabrá de todas formas- masculló Itachi, tomándolo de la mano al visualizar a la lejanía la entrada del acuario

El corazón de Naruto dio un vuelco al sentir el firme agarre del mayor. Por un instante se había olvidado que ya eran pareja, pese a conocerse poco y nada a la vez. Itachi sabía más de él y aquello no le gustaba en lo mas mínimo. De lo único que estaba enterado era de la muerte de los padres de Itachi, una similitud que compartían ambos

Lógicamente no tocaría ese tema tan delicado

Bastaba con saber que Itachi, al igual que él, no tenía a sus progenitores consigo. Por otro lado estaba el pequeño grupo de debate al que Itachi pertenecía. Solo conocía a Sasori y al tipo bocón de cabello platinado que se refería de una manera muy peculiar hacia él

Su mente volvió a quedar en blanco. Ni siquiera se percató de en qué momento Itachi ya había pagado la entrada. Fue hasta que entraron a las instalaciones que Naruto reaccionó

A los costados de la construcción se apreciaban un par de tanques con peces de colores, varias personas rodeaban los cristales para contemplar las pequeñas y coloridas especies

Algo inquieto, Naruto se acercó hacia la multitud seguido de cerca por Itachi. Observó con detenimiento las especies acuáticas, perdiéndose entre los múltiples colores y la decoración del fondo. Ni siquiera escuchó los comentarios de los niños a su costado, por un momento imaginó estar verdaderamente en el mar, buceando y contemplando a su vez el bello paisaje acuático

Se vio forzado a avanzar cuando se dio cuenta de que el resto de personas ya se encontraban más adelante. Buscó a Itachi con la mirada pero no lo encontró, posiblemente estuviera con el resto de las personas. Aspiró ansioso antes de encaminarse hacia otro de los pasillos, se suponía que iban juntos

-Itachi- frunció los labios al ver acertadas sus sospechas. Itachi estaba de pie, al final del pasillo, donde la iluminación era mucho más clara. –Ita…- se abstuvo de llamarlo, mirando en derredor. Solo el extremo frontal del pasillo disponía de una pared, el resto era un túnel de acrílico transparente que permitía apreciar mejor las diversas especies. Se olvidó completamente de Itachi, en un principio temeroso al estar en medio de ese enorme y maravilloso túnel, rodeado de peces, arrecifes y… ¿tiburones?

Cerró con fuerza los ojos, sopesando la idea de que alguno de los cristales se rompiera y él terminara siendo el alimento de aquellos titanes grises de dientes afilados

-¿Naruto?- Itachi se apartó de uno de los cristales al percatarse de la presencia del aludido, el cual cubría su cabeza con ambos brazos, esperando lo peor

-¿Tienes miedo?- parpadeó el mayor al intentar deshacer la pose defensiva de Naruto, quien enseguida negó apenado, era lógico que Itachi se daría cuenta que nunca había visitado un acuario, era la primera vez que lo hacía y efectivamente tenía miedo

-Solo me duele la cabeza- se excusó Naruto, negándose a moverse un solo paso de su lugar, tampoco quiso abrir los ojos. No fue hasta que escuchó los suaves golpes contra el cristal que alzó la mirada, aterrado

-¡Mira mamá, es una mantarraya!- sonrió una niña, golpeando por segunda ocasión el cristal con los nudillos. Naruto tragó saliva, sintiendo que aquellos pequeños golpes podrían debilitar el muro que lo separaba de esos peces carnívoros que nadaban por encima de él. Estuvo a punto de pedirle, no…de exigirle a la impertinente chiquilla que dejara de hacer eso. Separó los labios un poco pero no pudo articular palabra alguna. Itachi lo había tomado desprevenido para robarle un beso, no el primero ni el último pero en esta ocasión era sumamente diferente al estar ambos en público

-No lo vuelvas a hacer- pidió con un pronunciado sonrojo que se apreciaba a la perfección bajo la fuerte iluminación del lugar

Extrañado, Itachi arqueó una ceja, separándose lentamente del rostro de Naruto. No creyó que aquel acto deliberado fuera a molestarle, siendo pareja, los besos eran fundamentales ¿cierto?

-¡Se besaron!- apuntó exaltada la misma niña castaña de coletas. Naruto miró hacia el suelo, agachándose momentos después para atar las agujetas de sus… ¿zapatos?

Aun mas avergonzado, Naruto lustró su calzado usando su antebrazo, fingiendo indiferencia. La expresión de Itachi no se alteró ni un ápice, aun cuando la señora se llevo a la menor prácticamente a la fuerza, ignorando las explicaciones que la niña le pedía sobre el por qué dos hombres se estaban besando

-No van a romperse- comentó Itachi, pasándose el brazo detrás de la nuca, limitándose a mirar hacia otro lado mientras Naruto se ponía nuevamente de pie

-¿Qué?- ya no quería hablarle, ni siquiera deseaba dirigirle la palabra a Itachi después de semejante vergüenza pero al no comprender en lo absoluto lo que dijo el mayor, se sintió en la necesidad de preguntar, de saber que diantres pretendía Itachi ahora. Quizás le propusiera tener sexo bajo el agua

-Los cristales, no van a romperse- le aclaró Itachi, volvió su mirada hacia Naruto, este miró en derredor y el miedo lo invadió de nuevo. Se había olvidado de la amenaza que le rodeaba, además de Itachi

-Espero que no- fue lo único que salió de los labios del rubio al momento de asirse inconscientemente al cuerpo de Itachi

-Lo prometo- aseguró el muchacho. Con cautela, posó sus dedos en el mentón de Naruto para obligarlo a alzar la mirada

-¿Podemos irnos ya?- a pesar de sonar como una interrogante, Itachi notó cierto reproche en el tono. Exhaló derrotado, no habían recorrido ni la mitad de las instalaciones pero tampoco obligaría a Naruto a quedarse más tiempo. Aprovechó la cercanía del rubio para tomarlo una vez mas de la mano, en esta ocasión Naruto no replicó nada, el miedo era suficiente incentivo para mantenerse sumiso

Los pasos de ambos hicieron eco en uno de los pasillos aledaños, donde Naruto se detuvo de repente para contemplar por última vez el mismo tanque de coloridos peces que había visto a la entrada

Las pupilas azules brillaron expectantes. Itachi se acercó más para observar lo que mantenía tan ensimismado a su chico

-Es hermoso- reconoció Naruto, sin apartar la mirada del cristal. Los tibios labios del mayor lo hicieron estremecer al rozar intencionalmente su oído

-Lo eres- murmuró Itachi, provocando que un fuerte escalofrío ascendiera por la columna de Naruto. Aquello fue más que suficiente para que el rubio se alejara del cristal para ir hasta la salida

No intercambiaron ningún comentario de regreso en el taxi. Naruto había optado por sentarse adelante y esa elección así como muchas otras que evidenció en el acuario, no pasaron desapercibidas para Itachi, quien, confundido. Cedió con el intento de averiguar que le pasaba a Naruto

Un día antes, el rubio se mostraba mucho más alegre y ansioso de salir con él. Ahora que repasaba el día…al menos las dos horas que había durado aquel intento de cita. Naruto apenas si sonrió un par de veces, alguna de manera forzada y otras tantas cuando él se alejo un poco, procurando darle su espacio

Quizás Sasori tenía razón, las cosas no iban a funcionar entre ellos

Esa salida ni siquiera podía catalogarla como cita. Más bien la etiquetaría como una patética visita al acuario con duración de una hora aproximada, y de esos sesenta minutos había que restar los casi veinte que Naruto permaneció observando un solo vitral. La primera cita un rotundo desastre, incluso tenía que limitarse y no mostrarse tan "afectuoso" en público. Por lo visto a Naruto le molestaba que evidenciaran su relación y esa cuestión tampoco le agradaba

Pocos puntos a favor, y muchos en contra…nada alentador

-Yo pago- alegó Naruto, apartando con suavidad el brazo del mayor cuando se detuvieron frente a su casa. No quería que Itachi pensara que aceptaba salir con él por dinero como aquel rumor ridículo que Deidara había esparcido en su grupo. Además, Itachi ya había pagado el acuario

-Yo te invité, es lógico que sea yo quien pague- insistió de nuevo el mayor. Frunció el ceño cuando Naruto entregó la cifra correspondiente al chofer

Aspiró profundo para después bajar del vehículo, no sin antes pedirle al conductor que aguardara por él

Naruto sonrió nervioso al ver a Itachi acercarse, cierto, no se había despedido aun

-Gracias por…

-Necesito pensarlo- lo interrumpió Itachi, inseguro de sus propias palabras. Tal vez no fuera el momento apropiado, quizás se estaba precipitando, aunado al hecho del pésimo humor en el que se encontraba tras recibir aquel mensaje de texto de uno de sus compañeros de debate para abordar un tema sumamente complejo para el lunes

-Necesitas pensar ¿Qué?- preguntó Naruto en un suave pestañeo

-Pensar sobre nosotros- profirió Itachi con cierta molestia en su tono de voz

-Quieres decir que terminamos- estaba confundido. Alterado, abrumado. No llevaban ni una semana juntos e Itachi ¿ya había tomado esa decisión?, habría sido por su comportamiento en el acuario, o se dio cuenta de que disponía de mejores partidos que él

-No estoy diciendo eso- continuó Itachi mas serio. Naruto no escuchó una sola palabra mas, entró a su casa, dando un fuerte portazo tras de sí antes de que su sentido común le exigiera golpear a ese bastardo

Itachi contempló en silencio la fachada. Sintió un escozor recorrerle el cuerpo. Era precisamente por ello que prefería reservarse sus comentarios, para evitar una riña con Naruto en su primera cita juntos, y ahora lo había echado a perder, por idiota, por impulsivo, y por no darle más tiempo a Naruto para que se acercara. Él llevaba meses observándolo, pero Naruto no. Para él seguía siendo un extraño y eso lo incomodaba en demasía

Bien, estropeo todo de nuevo y lo peor de todo es que esta vez Naruto si pensaría que solo lo había usado para tener sexo. Grandísimo imbécil

-Naruto- golpeó la puerta un par de veces, con la esperanza de recibir respuesta del otro lado. Aunque fuera un bien merecido insulto de parte del chico…nada

Tamborileó los dedos contra la pared antes de decidirse a tocar la puerta de nuevo, con el mismo resultado. Naruto no abría ni abriría la puerta después de tremendo desplante. ¿Qué pretendía al decirle eso?

Darse tiempo, claro, necesitaban darse tiempo pero para conocerse no para distanciarse

-Lo siento- musitó arrepentido, como si Naruto pudiera escuchar sus palabras, como si con ello solucionara lo antes dicho

Abordó nuevamente el vehículo, mirando aun la fachada de la acogedora casa de Naruto. No lo culparía en lo mas mínimo si lo odiaba, quería ganarse su confianza y su poca paciencia terminó por estropear las cosas

Vaya forma de arruinar un buen fin de semana

Naruto dejo de abrazar sus rodillas para ponerse de pie. Había escuchado perfectamente la estúpida disculpa de Itachi del otro lado de la puerta. Con desagrado, se apartó las lágrimas de sus ojos. Comprendía que Itachi se hubiera molestado con él por ser tan altanero pero ese no era motivo suficiente para querer finalizar con la relación que apenas se estaba dando entre ellos

Molesto, fue hacia la cocina para beber un poco de leche. Sentía la garganta reseca y las ganas que tenia de golpear se intensificaron, ojala le hubiera roto la nariz a Itachi cuando lo tuvo en frente, era de lo único que se arrepentía ahora

Dejo el vaso sobre la mesa al escuchar el timbre del teléfono. No podía ser Itachi, ya que él solo disponía de su número de celular, además lo había apagado después de salir del acuario

Era Deidara y aunque no tenía intención de perdonarlo tampoco, tuvo que alzar la bocina por el insistente y fastidioso repiqueteo

-Si quieres disculparte por el estúpido rumor que iniciaste en el salón puedes olvidarlo, yo…

-Imposible olvidar algo que no hice- rió la conocida voz del otro lado de la línea. Naruto parpadeó confundido, la rabia que sentía se disipo lentamente, no era Deidara

-Sasori, ¿Cómo?...- y las palabras quedaron al aire al intuirlo…Deidara

-He estado llamando desde la mañana

-¿Por qué tienes mi número?- quiso saber, ignorando el comentario del pelirrojo

-Porque no acepto un "no" por respuesta- profirió seriamente, traspasando una sonrisa en sus palabras. –Y porque quien me respondió fue Itachi no tu, está bien que sean pareja, es decir, no están casados ni comprometidos aun, podríamos asistir al bar como amigos y…

-Me parece bien- afirmó Naruto, cabizbajo. –Pero hoy no, tal vez la próxima semana- resentimiento, venganza. No estaba seguro de que lo había llevado a aceptar una cita con Sasori pero ya no importaba, Itachi le había dejado muy claro que no quería nada con él. Pues bien, tenía derecho de salir con quien quisiera ahora

-Puede ser el lunes, después de clases- sugirió Sasori, extrañado de que Naruto aceptara tan rápido, esperaba que se mostrara más reacio a responder afirmativamente

-De acuerdo, el lunes entonces, hasta luego- colgó con desanimo. Sintiéndose mas basura que antes, ya no quería salir con nadie, después de lo de Itachi ya no estaba seguro de querer formalizar una relación amorosa

Y el teléfono volvió a sonar

Naruto suspiró agobiado, volviendo a tomar el teléfono. Esta vez esperó a que hablaran primero, quizás Sasori también se había arrepentido de invitarlo a salir y quería cancelar su cita

-Se puede saber…¡ ¿Por qué mierda estas saliendo con Itachi?!- la escandalosa voz de Deidara casi le revienta los tímpanos. Se apartó la bocina del oído, ya esperaba una reacción similar, sin disculpas de por medio, sin explicaciones por su comportamiento tan hostil hacia él, pero si una buena recriminación por una relación que hasta hace media hora todavía existía

-Deidara…- habló tranquilamente en cuanto el torbellino de ira que era Deidara del otro lado de la línea se apaciguó un poco para escucharlo, sin quererlo ni pretenderlo, la voz de Naruto sonó neutral, simplemente había llegado a su límite, entre Itachi, Deidara y el resto de sus compañeros de grupo consiguieron terminar con su paciencia. -¡Púdrete!- y sin más, volvió a colgar

Capitulo 14. Orgullo

Y el lunes había llegado. El sonido de la alarma le instó a despertarse. El sábado fue un absoluto asco. Lo único rescatable del domingo era la premisa que Jiraiya se encargara de darle, habían aceptado una de sus novelas en una editorial y el adulto no podía sentirse más feliz. En algún momento, Naruto se había sentido incomodo al tener que tocar el tema de aquella "cita" (si es que podía llamarle así) con Itachi en el acuario. A pesar de desviar la conversación varias veces a la hora de la cena, llego el punto en el que Jiraiya se desesperó y se vio en la necesidad de preguntarle directamente por segunda ocasión

Perfecta, genial, única, eran las palabras que Naruto había usado para referirse a la simple y corta salida junto al apuesto muchacho de cabello negro y ojos escarlatas. Quizás la cita habría resultado de ese modo, si su conducta no hubiera sido "inadecuada" pero ya nada podía hacer al respecto. Estaba desesperado y desconcertado por la llamada de Deidara, y el hecho de que Itachi lo presionara en público no ayudó en nada

No importaba, por más que tratara de encontrar el error que convirtió un momento agradable en uno desagradable, ya estaba hecho. Itachi se lo había dejado más claro que el agua…pensar sobre ellos, darse tiempo, una forma poco usual para terminar la relación, y la culpa era completamente suya, por haberse ilusionado tan rápido

Su estado de ánimo no ayudó mucho a ocultar lo mal que se sentía, incluso tuvo que mentirle a Jiraiya para que dejara de insistir, no estaba enfermo pero su cuerpo reaccionaba igual que si tuviera algún resfriado

Solo le faltaba estornudar y el diagnostico estaría completo

La soledad acompañó sus pasos al salir de la casa. Le alegraba muchísimo saber que el escrito en el que tanto se había esforzado su padrino sería aceptado, pero eso significaba que pasaría más horas fuera, al menos las primeras semanas, en lo que se llevaba a cabo la edición de la portada

Fuera de su casa, el clima no era el mejor. Las nubes grisáceas comenzaban a cubrir el cielo, se aproximaba una tormenta. Se devolvió únicamente para tomar una sombrilla en caso de que llegara a necesitarla

Al menos había tenido tiempo de sobra para realizar las tareas pendientes que anteriormente Deidara se encargaba de pasarle. Ya no quería disponer de la ayuda de nadie más, sin importar que fuera un conocido, compañero, o... Itachi

Después de caminar las mismas calles de diario, Naruto se adentró en el plantel

Mismos rostros, misma rutina, a diferencia de que ahora se encontraba totalmente solo

Dudó en seguir avanzando al distinguir a Deidara entre el resto de sus compañeros fuera del salón de clase. Exhaló cansinamente, retomando la caminata, no le debía explicaciones a nadie, y mucho menos a él

-¿Q-u-é… f-u-e… e-s-o?- deletreó Deidara, despacio, como si se dirigiera a una clase de retrasado mental. Naruto lo contempló en silencio. El brazo de Deidara le impedía el paso al salón

-Si estás molesto por lo de Itachi, olvídalo, ya no somos nada- tajó cortante. Ignorando la mirada del resto de los estudiantes. No tenía ánimo para pelear. Deidara alzó ambas cejas, sorprendido por el atrevimiento del otro

Naruto trató de rodearlo para ingresar pero Deidara no se apartó

-¡¿Lo escucharon?!- gritó, dirigiéndose a sus compañeros. Naruto se dio la vuelta, un tanto confuso por el intercambio de palabras a su alrededor, otra vez estaba pasando

-Que mal amigo- escuchó murmurar a Tenten, una chica de cabello castaño peinado en dos chonguitos

-Sabía que le gustaba y aun así…- otro murmullo más. Naruto miró en derredor. Una sonrisa irónica se dibujo en sus labios, una vez mas quien quedaba mal era él

-Deben estar aburridos- la voz monótona de Itachi resonó hasta el fondo de la multitud de estudiantes, Naruto la reconoció enseguida. Sintió un fuerte hormigueo en el estomago

El rostro de Deidara se contrajo al ver como el atractivo muchacho se abría paso entre sus compañeros

-Muy aburridos para estar al tanto de la vida de los demás y no centrarse en la propia- continuó diciendo el mayor, refiriéndose a los ahora expectantes alumnos

Naruto desvió la mirada cuando Itachi se acercó hacia él. No tenía que hacer eso, error, no tenía que hacer nada ahí

-Me gusta Naruto- sin que su expresión se alterara, Itachi confesó

Los puños de Deidara se cerraron con una fuerza descomunal. La rabia se apoderaba rápidamente de su cuerpo

-Y a mí me gusta alguien más- anunció Naruto con la mirada en alto. Las miradas se posaron en él pero ya no le importó. Deidara dejo de apretar los puños, mas confundido se volvió hacia Itachi. La sonrisa se amplió al contemplar la misma incertidumbre en los bellos ojos escarlata

-Naruto…

Pero el aludido no escuchó nada más, no quería, estaba sumamente molesto con él. Ni siquiera le importó decir semejante mentira, e Itachi sería un estúpido si llegaba a creer eso. Simplemente no podía gustarle alguien más. Aunque odiara admitirlo, Itachi era el dueño de sus patéticos suspiros que se habían incrementado los dos días anteriores. Anhelaba regresar con él pero aun se sentía dolido después de que Itachi le pidiera tiempo para "pensar sobre ellos"

-Que se joda- masculló, entrando al salón de clases. Lentamente, los estudiantes se dispersaron, algunos ni siquiera pertenecían al mismo grupo que Naruto, habían acudido al ver el alborto fuera del salón

Itachi se quedo de pie, analizando detalladamente lo que se le había dicho. No iba a estropearlo de nuevo, pero ya no parecía importarle a Naruto. ¿Tan rápido se olvidó de todo?, o ¿es que acaso nunca le interesó?

Seguramente era eso. El chico ya disponía de la compañía de alguien más, de ahí su actitud tan distante y la absurda petición de mantener en secreto su relación

Aun más decepcionado. Itachi se dirigió a su respectivo grupo. La garganta le picaba y su orgullo se había ido al carajo, al igual que su último intento por remediar las cosas. ¿Para qué empeñarse tanto en ese chiquillo si podía tener a quien quisiera?

Ya fuera hombre o mujer. Citas no le faltaban antes de que comenzara a fijarse en Naruto, el único que lo había despreciado y por el cual se esforzaba más que con nadie

No necesitaba todo ese drama estúpido que acaecía en torno a Naruto. Tampoco volvería a pedirle otra oportunidad, no después del rotundo rechazo frente a sus compañeros

Naruto rasgó el marco de la puerta al ver como Itachi caminaba indiferente hacia su salón, un molesto nudo le atravesó la garganta. Tal vez se había excedido en sus palabras pero no deseaba hacerse falsas esperanzas con un muchacho que era el centro de atención en el instituto, además…posiblemente se burlarían de él por salir con una persona con tan bajo estatus

-Eres una puta, Uzumaki- bufó Deidara, fijando la vista en el recién nombrado. –De haber sabido como eras en realidad, ni de chiste te ofrecía mí amistad, hun. –y tomó aire para continuar con su monologo. –Humillar a Itachi de esa forma tan baja, me alegra que viera con sus propios ojos al nauseabundo ser que…- y las palabras se atoraron en su garganta al recibir el fuerte golpe directo en el rostro. – ¡Mi nariz!- se quejó, sujetándose el tabique con ambas manos, se horrorizó al presenciar las gotas de sangre que caían libremente al suelo, el dolor se expandió por todo su rostro. Retiró precipitadamente las manos al escuchar la advertencia a sus espaldas referente a que si se tocaba podría inflamarse

Naruto no se inmutó. Aspiró profundo mientras limpiaba sus nudillos sobre la tela de sus pantalones oscuros

Deidara salió a toda prisa del salón con la intención de verse en el espejo del baño y verificar que tan grave era el asunto, ya arreglaría cuentas después

-¿Alguien más?- inquirió, dirigiéndose a los entrometidos que tenia por compañeros

Por primera vez el silencio le resultó reconfortante. Más tranquilo, tomó asiento en su lugar correspondiente, forzándose a revisar las últimas páginas de su cuaderno para repasar los temas, solo esperaba no haberse olvidado de alguno

El salón era un completo desorden cuando Itachi se decidió a entrar. Habían aplastado su orgullo y con ello cualquier posibilidad de reconciliación con Naruto. No, después de aquel percance no le quedaban ganas ni de volver a mirarlo, que no se atravesara en su camino nunca más o terminaría haciendo una estupidez

-¡Hey comadreja, por aquí!- le llamó Hidan, dando un suave codazo en el hombro a su ensimismado compañero de enfrente que no prestaba atención a su alrededor por tener los audífonos puestos

-¿Qué?...- Sasori se quitó los audífonos, apagando el celular momentos después. –Oh…- atinó a decir al ver el rostro de Itachi, las ojeras se habían pronunciado aun mas en el muchacho, asimismo, parecía estar molesto

E Itachi pasó de largo, sentándose al fondo de la segunda fila. Sin querer conversar con nadie más

-Ah, ¿Qué?- se giró Hidan sobre su asiento, confundido por la reacción de Itachi. –Ahora nos ignora- musitó enfadado. Sasori se encogió de hombros, restándole importancia al asunto. Probablemente Itachi estuviera molesto con él por aquella llamada hecha a Naruto. Y ahora que lo pensaba más a fondo. Sus dudas comenzaban a disiparse

-¡Itachi!- exclamó la pelirosa, sorprendida del lugar que había escogido el guapo muchacho. Los últimos días la evadía por completo y ¿ahora se sentaba junto a ella?

-Sakura- la sonrisa más falsa se apreció en los labios de Itachi. Hidan cerró ambas manos en torno a sus ojos, simulando usar binoculares. Grande fue su sorpresa al ver a la comadreja conversando animadamente con la fastidiosa y encimosa mujer de cabello rosa y ojos jade

-Dime que estoy soñando, Sasori- se volvió en su lugar. El pelirrojo se quitó de nuevo un audífono

-Estas soñando- dijo secamente

-¿No había dicho la comadreja que…?

-Detestaba estar cerca de Sakura Haruno- completó Sasori, ampliando la sonrisa. Sin duda, sus sospechas eran acertadas

-¿Tanto alboroto por una mujer?- preguntó Pain, uniéndose a la conversación. Hidan le devolvió la mirada. No se trataba de una mujer, sino de "la mujer". Aquel demonio de cabello rosa había insistido casi todo el curso con Itachi, y este la ignoraba pero ahora era él quien tomaba la iniciativa, además…

-¿Y el enano?- cuestionó a su vez, pensativo. Sasori se carcajeó al escuchar la referencia empleada para dirigirse a Naruto. Bueno al menos ya no le llamaba zorro

-Creo que se rindió- gesticuló, observando a la muchacha que se había puesto de pronto de pie, con un fuerte sonrojo en las mejillas. –Ni hablar, él se lo pierde

-¿Incentivo?- Hidan y Pain se miraron entre si

-No realmente- sonrió Sasori, poniéndose de pie

Naruto apartó la caja de dangos que había comprado recientemente en la cafetería. Ni siquiera sabía por qué rayos volvió a elegir los dangos, esos que ahora le recordaban a Itachi. Sentía un profundo hueco en el estomago al pensar en el muchacho que le gustaba

Si, definitivamente le gustaba, no podía haber otra explicación para que se sintiera de esa forma después de haberlo rechazado frente a su grupo. Estaba harto, cansado de ser el centro de atención la última semana, por ese motivo, necesitaba alejarlo un poco

Y resultaba ilógico que el apuesto, galante, serio y altivo muchacho lo fuera a buscar a su salón luego de lo ocurrido el sábado en el acuario, si fue él quien lo terminó… ¿Por qué ahora fingía que no había pasado nada?

Tal vez, Itachi pensaba que por ser "perfecto" podía cometer el error que quisiera y todo seguiría igual. Sin embargo no fue así, y aunque lo hubiese defendido (o hecho el intento) no se había disculpado, aun no hablaban sobre lo ocurrido e Itachi ya había anunciado a todo su grupo que le gustaba… ¡viva la ironía!

Al menos Deidara no había vuelto al salón con media escuela para lincharlo como anteriormente creyó

-¿Puedo sentarme?- Naruto alzó la mirada para ver al sonriente muchacho de cabello rojo, asintió forzosamente, en ese momento necesitaba pensar las cosas, estar solo para poner en orden sus ideas, como si eso bastara para solucionar lo ocurrido. No era su intención herir a Itachi, por el contrario, sentía que el mayor le tenía lastima y por ello trataba de ayudarlo

Desesperado, sujetó su cabeza con ambas manos. Reteniendo las lágrimas y maldiciones para sí mismo. Ojala no se sintiera tan vulnerable de formalizar una relación, desearía no tener tantas dudas y poder mostrarse más accesible con Itachi

-Fue el imbécil de Itachi, ¿me equivoco?- suspiró Sasori, agobiado de ver a Naruto en aquel estado

-No- Naruto se incorporó, fijando la mirada en las orbes castañas. –Fui yo esta vez- forzó una sonrisa, el mismo gesto que había visto Sasori en los labios de Itachi cuando este ultimo empezara a conversar con la pelirosa, ese engendro que destruyó sus magnificas marionetas para la clase de arte solo porque (según) una se parecía a ella. Como no

-Si te sirve de consuelo, el idiota esta que se derrumba

-Se derrumba- murmuró Naruto con enfado al presenciar a Itachi caminar hacia la cafetería, siendo tomado del brazo por la misma chica de cabello rosa y ojos color jade con la que estaba el viernes

-Sí, se de…- Sasori volvió la mirada hacia lo que tenía tan entretenido al rubio. Se pasó la mano por el rostro, Itachi no podía ser más idiota y orgulloso. –Derrumba- completó obligadamente, contemplando atento aquella mirada de amor que le dirigía Itachi a la muchacha, tan falsa como el color de pelo de ella

Naruto tomó la caja de dangos en sus brazos, se levantó afligido. Itachi ni siquiera lo había visto y de ser así, lo había ignorado por completo

-Gracias Sasori pero no hace falta que abogues por él- las palabras fluyeron, mas no así las lagrimas. Eso jamás, no permitiría que nadie lo viera llorar, eso era una clara muestra de debilidad

Sasori se ofreció a acompañarlo, sin proferir nada mas, se encaminó detrás del rubio, cuyas comisuras de los labios estaban ligeramente curveadas hacia abajo

-Sabes que estoy saliendo con alguien más, ¿cierto?- preguntó Itachi, zafándose del agarre de la pelirosa, esta lo miró enternecida

-El niño rubio- afirmó con certeza, sin denotar mayor cambio en la resolución de su mirada. –No importa Itachi, siempre y cuando pueda salir contigo, porque…

-Es por eso que no quiero frecuentarte de nuevo- la interrumpió Itachi, endureciendo la mirada. Como odiaba que las personas se sintieran tan inferiores como para conformarse en ser el "premio de consolación" en una relación

Cuando Itachi estaba molesto no razonaba, era un maldito impulsivo y ahora deseaba con todo su corazón que Naruto no lo hubiera visto con ella, incluso había tenido el descaro de ir a la cafetería, aunque no lo vio ahí, eso no significaba que no estuviera en alguna de las mesas como solía frecuentar el rubio

-Pero…

Y pensativo, Itachi se marchó, necesitaba buscar a Naruto. No llevaba ni medio día de hacerse aquella promesa de no buscarlo más y ya se sentía bastante ansioso. Quería ver esa hermosa sonrisa de nuevo, la que él se encargo de desvanecer. La misma mirada traviesa que si bien no reflejaba lujuria, lo desarmaba completamente

-Naruto…- miró al cielo cuando una gota de agua se deslizó con suavidad por su rostro

-Entonces haces marionetas- sonrió Naruto, contendiendo la risa después de escuchar aquella anécdota que Sasori le contara y el cómo su trabajo se había ido a la basura en una fiesta infantil a la que se presentó para dar un espectáculo con ellas

-Me fascina construirlas- admitió sin aminorar el paso. –Es una pena que aquel endemoniado chiquillo la rompiera porque le daba miedo, es decir, ni que fuera un payaso, esas cosas realmente asustan- bromeó pensativo. Naruto afirmó una vez más, conversar con Sasori era divertido, al menos le estaba ayudando bastante para evitar pensar en Itachi

-A mi me apodaban el payaso de la clase- recordó pensativo. Sasori lo observó curioso ante la mención. –Ahora seguramente me llamaran el "rompe narices Uzumaki" o algo así

-¿Rompe narices?- preguntó extrañado Sasori

-Deidara tuvo la culpa- comentó apenado

-No- Sasori sonrió aun más. –De lo que me perdí- chasqueó los dedos, fingiendo decepción

Naruto frunció los labios

-Hay varias cosas que hice de las cuales me arrepiento- confesó en un murmullo

-Debería agradecerte por no intentar romperme la nariz aquella vez- Sasori detuvo su andar cuando Naruto lo hizo

-Es verdad- Naruto cerró la sombrilla, aun mas apenado al recordar el incidente con el pelirrojo. -¿Por qué me besaste?- preguntó con seriedad, fijando su mirada en Sasori, quien, se hizo el desentendido ante la pregunta, ¿no era obvio?

-¡Naruto!- el aludido miró molesto al muchacho que recién llegaba, sujetándose las rodillas mientras trataba de regular su respiración por la carrera emprendida. Su cuerpo estaba completamente empapado

Sasori frunció el ceño

-Entonces ¿mañana a la salida?- inquirió observando a Naruto. Su presencia ya estaba de sobra pero necesitaba corroborarlo

-Si- respondió Naruto con una cálida sonrisa. Itachi alzó la mirada, aquel gesto no le agradó en lo absoluto

-¿Mañana qué?- preguntó confundido en cuanto recobro el aliento, vio como el pelirrojo se alejaba bajo la lluvia. Naruto rehuyó el contacto visual

-Una cita- informó más serio ante la atónita mirada de Itachi. Ni muerto lo dejaría irse con Sasori

-No iras- sentenció fríamente. Naruto lo miró con desagrado

-No te estoy pidiendo permiso- hizo un molesto mohín. Itachi lo tomó firmemente del brazo para evitar que se alejara

¿Era momento de suplicar?, aparentemente si, y aunque su orgullo no podía caer más bajo, Naruto lo valía

Tomó aire, sin saber exactamente qué decir, ni por dónde empezar. ¿Cómo es que todo se volvía en su contra?