Summary: Él dejó claro en el instituto que no quería que nadie se le acercara, le robaba besos y le decía que le gustaba, pero ella lo consideraba un chico problema y ni muerta creería que la amaba, pero él no se rendiría ni aun sabiendo que ella era tan difícil de amar. Historia subida completa

Disclaimer: Los personajes de Sailor Moon no me pertenecen, son propiedad de Naoko Takeuchi

DIFÍCIL DE AMAR

By Yurika Cullen

Capitulo Siete

-.-

Al día siguiente acompañe a Sammy a natación y almorzamos juntos, cuando llegamos a casa nos sorprendimos de que no hubiera nadie en ella, se sentía una paz increíble con el silencio que había. Mi hermano saldría con su amiga del colegio y pasaría la tarde con ella, yo empezaba a sospechar que era su novia, sonreí de felicidad, al menos él tenía a alguien para compartir su tiempo y no estar tan solo, por lo menos algo bueno le estaba pasando. Así que sintiéndome realmente más animada me fui a dar un baño y a cambiarme para salir con Darién, a las tres en punto me llego su mensaje avisándome que estaba esperándome afuera, así que mirándome por última vez en el espejo, salí a su encuentro.

— Hola— comente animada, él se acerco y me dio un beso en la mejilla

— Hola Serena, estas tan hermosa como siempre— yo me sonroje

— Gracias, tu también estas muy bien— y era verdad, tenía unos jeans desgastados, una camisa negra, zapatillas blancas y sus inseparables lentes de sol

— ¿A dónde quieres ir?—

— No lo sé, ¿Qué lugar te gustaría visitar?—

— Creo que conozco uno que te va a encantar, ven, vamos— y tomando mí mano empezamos a caminar

Aunque estaba absolutamente conciente de la mano de Darién entrelazada con la mía, y de la obvia y equivocada imagen que estábamos dando, sinceramente no me importo, se sentía bien, así que al diablo con lo que pensaran los demás. Caminamos tranquilos, el día estaba perfecto para pasear, estaba soleado, pero corría viento fresco, y las nubes se juntaban en diferentes lugares formando figuras imaginarias para quienes las contemplaban. Darién me llevo a un lago que había en un parque cerca de su casa, nos sentamos un rato a admirar el lugar y luego rentamos un bote y dimos un paseo por el lago, alimentamos a los patos y comimos algodón de azúcar y helado de chocolate.

Estábamos bajo un árbol descansando, Darién se había tirado completamente en la hierba y estaba admirando el cielo en silencio, yo estaba sentada a su lado terminando mi algodón de azúcar y mirando también el paisaje, Darién estaba en silencio desde hace rato y picada de la curiosidad me gire para ver si se había dormido, pero estaba mirándome fijamente, inmediatamente me sonroje.

— ¿Pasa algo?— él solamente negó— Estas muy callado—

— Solo pensaba— dijo regresando su atención al cielo

— ¿Qué pensabas?— él me miro serio

— Cosas—

— Darién, me prometiste que me dirías todo lo que pensabas— acuse

— Es difícil decirte cosas que sé que no quieres oír— ahora veía de que se trataba

— Nunca he dicho que no las quiero oír— me defendí

— Serena, dime la verdad— comento serio— ¿No te vas a sentir incomoda después si yo te digo lo que pienso? Si eso que yo pienso está relacionado con mis sentimientos por ti ¿No te vas a sentir en una situación muy engorrosa conmigo después? Prefiero no decirte nada y que continuemos el día estupendamente y no que cambies de actitud—

— ¿Sabes Darién? No sé porque pero no importa lo que estés pensando, quiero saberlo, cuando te pones así de pensativo, tu expresión se hace tan seria que parece que todos los secretos del universo estuvieran rondando por tu cabeza y llámame curiosa o metida, pero me gusta saber lo que hay en tu casaba, me gusta saber que hace que tengas cada expresión, es una forma de conocerte— él suspiro

— Bien— dijo levantándose y mirándome fijamente— estaba pensando en ti— yo me sonroje— estaba pensando en el maravilloso día que hemos compartido hoy, en lo bien que me siento estando contigo aun cuando solo somos amigos, pero también estaba pensando en cómo me gustaría que acabara el día, de dos formas en especial— yo lo mire fijamente con el corazón acelerado

— ¿Cómo te gustaría?— pregunte y sé que tal vez la respuesta no deba escucharla, pero no puedo evitarlo, quiero hacerlo. Él suspiro otra vez

— No te va a gustar lo que estaba pensando Serena— me dijo mirándome demasiado serio

— ¿Es malo?—

— Para mí definitivamente no, para ti… bueno, creo que si—

— Dime de una vez Darién, ya empezaste a hablar, dímelo— lo apure, él de nuevo suspiro, se acerco a mí y acaricio mi mejilla

— Primero me encantaría terminar el día con un beso— sentí mi rostro sonrojarse— tus labios siempre me llaman a que los bese, así que terminar el día besándolos es la mejor forma que puedo imaginar, me encantaría tomarte entre mis brazos y abrazarte con fuerza mientras te beso… y segundo…—

Darién guardo silencio y me miro por unos minutos, yo baje mi mirada hasta sus labios y los observe atentamente, si era sincera conmigo misma sus labios también me llamaban a que lo besara, tenía que reconocer que en los últimos días había extrañado sus besos, aunque fugaces siempre se habían sentido bien y hoy me permitiría aprovechar el momento, hoy no pensaría, mandaría todo al carajo y me dejaría llevar por el impulso. Así que mirándolo fijamente a los ojos hable.

— ¿Y qué esperas para hacerlo?— le apure, él frunció el ceño— bésame— dije bajito, casi al instante sentí sus labios chocar contra los míos

Darién puso una mano atrás de mi nuca y la otra en mi cintura, me acerco hasta su cuerpo y me aprisiono en sus brazos mientras me besaba con desespero, yo le cruce los brazos al cuello y le correspondí, esta vez siendo totalmente conciente de mis actos, le estaba correspondiendo con todas mis ganas. El beso fue aumentando de intensidad y fuerza, delineando mis labios con su lengua Darién me dio a entender lo que quería así que sin pensarlo ni un segundo abrí la boca y lo deje que me besara como quisiera, él soltó un gemido cuando yo también metí mi lengua en su boca y correspondí también en esta etapa del beso. Después de un rato besándonos la necesidad de aire nos hizo separar. Él pego su frente a la mía y respirando agitadamente cerró los ojos.

— ¿Por qué?— preguntó simplemente, yo aun estaba algo atontada

— ¿Por qué, que?—

— ¿Por qué me dejaste hacerlo? ¿Sabes que haciendo esto estás jugando conmigo Serena?— yo abrí los ojos sorprendida

— No Darién, en ningún momento he querido hacer eso— explique rápidamente— de verdad, no era esa mi intención—

— Lo sé— dijo simplemente— pero aun así, no entiendo porque lo hiciste—

— Yo, sinceramente no lo sé Darién, solo escuche tus palabras y… me deje llevar— dije sonrojándome, él soltó una pequeña carcajada

— No importa ¿Sabes?, en cierto modo me alegro, significa que no te soy tan indiferente— yo de nuevo me sonroje, estuvimos de nuevo un rato en silencio y cuando recordé algo que él había dicho, se lo pregunte

— Darién— él me miro— se que no debería, en verdad que lo sé, pero no puedo evitarlo—

— ¿No puedes evitar que?—

— Preguntar, hace un rato dijiste que deseabas terminar el día de dos formas, y solo dijiste la primera— él suspiro por enésima vez ese día

— Eres demasiado curiosa para tu propio bien Serena ¿Lo sabías?—

— Lo sé, pero no puedo evitarlo— me disculpe

— ¿Qué voy a hacer contigo?—

— Responder a mi pregunta— insistí de nuevo, pues Darién estaba bastante evasivo

— Bien, pero de nuevo te lo advierto, fuiste tú quien quiso saberlo— yo asentí, él de nuevo me miro fijamente con expresión seria— estaba pensando en que después de besarte hasta el cansancio… me gustaría demasiado tomarte en mis brazos y hacerte el amor— mi corazón se acelero como nunca y mi rostro se puso tan rojo como una fresa, y él tenía razón, mi curiosidad un día de estos me mataría, no sabía que mierda responderle después de eso— ¿Ahora vez porque no debes saberlo todo?— continuo— mis pensamientos sobre ti no siempre son puros Serena, tú misma lo dijiste, yo soy hombre y aunque no me quiera acostar con todas esas mujeres que me lo propusieron, contigo es diferente, porque para tu información, sueño con hacer el amor contigo, deliro con la idea, lo que le dijiste a Esmeralda la otra vez fue más verdad de lo que te imaginas, porque si tu vinieras pidiéndome que te hiciera el amor, no lo dudaría ni dos veces antes de aceptarlo, contigo es con la única con la que quiero estar Serena, la única mujer que despierta deseo en mí eres tú—

— Yo…— no tenía la mas mínima idea de que responderle

— No me digas nada— me corto simplemente— tu solo pediste que te dijera lo que pensaba, yo acepte pero no te he pedido que respondas algo, sé que no esperabas lo que te dije y por eso sé que no debes saber que responder, ya te lo dije, no quiero que terminemos el día tú sintiéndote incomoda conmigo, por favor no le des vueltas al asunto, no tiene importancia, son solo tonterías— pero ya no había vuelta atrás, sus palabras daban vueltas y vueltas en mi cabeza— Ven— dijo tomándome la mano y ayudándome a levantar— vamos a dar un paseo, este parque es hermoso y aun no lo has visto todo— yo asentí y lo seguí en silencio— Serena— me llamo después de un rato de caminar aun en silencio

— Dime— él me miro serio

— Por favor, prométeme que no vas a cambiar nuestra relación por lo que te dije, nos hemos estado llevando muy bien los últimos días como para echarlo a perder con mis estupideces—
— No son estupideces Darién, tus sentimientos nunca pueden ser una estupidez, si es así como te sientes yo tengo que aceptarlo, soy yo la que insiste en saber lo que piensas, así que no importa cuál sea la respuesta, eso no tiene porque cambiar nuestra amistad, en eso habíamos quedado— él sonrío

— Bien, me alegro porque…—

— Mira nada más a quien me vengo a encontrar— escuchamos una voz cerca de nosotros, después vimos salir a Rubeus detrás de un árbol, había un fuerte olor a marihuana, Darién me tomo de la muñeca y me acerco a él de manera protectora