N/A: para aquellos que estén confundidos sobre donde está el Harry del Universo Paralelo, por favor relean el prólogo. Para quienes deseen saber de quien eran los ojos que seguían a Harry: tendrán que esperar para saberlo. También mencionaré que el espacio ente es de la pagina 806 de la Orden del Fénix.

Capítulo Sexto

Toma el Camino Largo y Camínalo

El sol comenzó a descender en el horizonte, bañando la biblioteca con una luz rojiza y haciendo que las runas del libro de Harry se iluminaran. Al principio memorizar las runas básicas había sido tedioso y aburrido. Tierra, Agua, Viento, Fuego y Hielo eran simples runas para pronunciar y escribir pero cuando trataba de moverlas en hechizos más difíciles, olvidaba lo fundamental. Después de los primeros quince minutos (en los cuales pudo haber aprendido tres diferentes hechizos de Defensa, seguía diciéndose a sí mismo con resentimiento) estaba al borde de abandonar toda la idea y romper el libro en pedazos.

Pero el atardecer… ¿alguna vez había visto el atardecer? Podía recordar, cuando era niño, mirar hacia la ventana durante la comida con los Dursley y contemplar los campos de Hogwarts durante su primer año cuando sentía un poco de añoranza por el hogar. No podía recordar ocasión alguna en la que la biblioteca se viera tan mística durante el ocaso. Mirando de nuevo a las runas, se dio cuenta lo bellas que ELLAS se veían también. Las runas eran hechizos escritos, y él sierpe había considerado como bellos a los hechizos que se realizaban correctamente. Con nueva determinación, Harry se concentró y trató de nuevo de aprender los símbolos de las páginas con borde de oro.

Después de un tiempo comenzó a distinguir los patrones en las runas. Pro ejemplo: las runas que indicaban el fuego eran más curveadas con puntas delgadas y los hechizos de hielo eran más rígidos y con líneas rectas. Estaba por pasar al siguiente capitulo en el que se explicaba como unir dos runas diferentes, cuando se dio cuenta que era el único en la biblioteca. Mirando a su reloj, casi le dio un ataque cardiaco al darse cuenta que tenía ¡diez minutos de retraso en su clase de Regularización en Transfiguración!

Rápidamente tomó su libro y lanzó su mochila por sobre su hombro, tratando de apresurarse a la clase de Transfiguración. Forzó la puerta con su hombro y forcejeó por recuperar aire mientras llegaba a su asiento. Todos lo miraban como si estuviera loco y McGonagall NO se veía contenta.

"¡SR. POTTER!" gritó furiosa, "¡Está RETRASADO¡De nuevo¡Ha interrumpido mi clase!" Harry bajo su cabeza humildemente, asegurándose que ella no viera su sonrisa.

"Lo siento profesor, no volverá a suceder. Es solo que estaba en la biblioteca y no escuché la campana." McGonagall todavía estaba encolerizada, entrecerrando sus ojos hasta que solo parecían dos delgadas líneas. Todos en la habitación tomaron un instintivo paso hacia atrás y lejos de Harry, y pretendieron trabajar en sus proyectos: transformar un pájaro en cualquier animal de sangre fría que el estudiante prefiriera.

Parvati gritó cuando su colibrí solo se transformó a la mitad, con dos colmillos apareciendo al final del frágil pico y las plumas de la cola trasformadas en escamas. El pobre colibrí calló como una piedra en el pupitre e hizo un miserable sonido mientras trataba de levantarse. Harry se preguntó si sería capaz de sobrevivir esta clase sin morir de risa. Lavender no tenia mejor suerte, tanto por el hecho que su perico había crecido dientes de cocodrilo y aleteaba desesperadamente, como por el hecho que sus cuatro escamadas patas estaban rasguñando su suave vientre. La atención de McGonagall dejó a Harry cuando el pobre perico trato de chillar de dolor. Se alejó de Harry para quitarle la pobre ave a Lavender quien continuaba diciendo "no, no¡yo lo arreglo!" y que de hecho solo terminaba empeorando la situación.

Reprimiendo una risa, Harry tomó asiento en el último pupitre y dirigió su atención al cuervo que esperaba pro él. El ave de color negro aleteó con importancia antes de agraciar a Harry con una mirada penetrante. Harry regresó el gesto antes de levantar su varita y mirara al pizarrón para ver las instrucciones sobre como usar el hechizo.

Con un giro de su varita y un audible pop, el cuervo se transformó en una áspid negra. Retrocediendo, la áspid siseó peligrosamente. "¿Qué me HAS hecho humano?"

"lo sssiento; tenía que completar la lexzzzión." Siseó Harry para disculparse, bajando su voz para que nadie lo escuchara hablar Parsel. El cuervo-tornado-áspid dejó de siseár y lo miró con curiosidad,

"¿Tu hablasss como yo?" inmediatamente la serpiente se relajó y lamió la punta del dedo de Harry, luego la punta de su varita y luego dijo, "tu piel sabe… exzzzztraño. Pero essse basstón sabe a algo oscuro. Tu eresss uno de nosotros." Los ojos de Harry se agrandaron y abrió su boca para protestar.

"�¡SR. POTTER!" Harry giró la cabeza a causa del horrorizado grito, y vio a McGonagall mirando a la áspid con absoluto terror. "¡N-no se mueva¡No haga ningún movimiento brusco!" la áspid miró con curiosidad como ella caminaba por entre los escritorios, levantando su varita con la mano temblorosa.

"¿Qué essstá hazzziendo esssa humana?" preguntó con curiosidad la áspid. Harry miró a McGonagall y trató desesperadamente de mantener un rostro neutral. Ella estaba tan pálida y asustada; ¿realmente creía que él se encontraba en peligro? Harry no hubiera creado algo tan peligroso si no estuviera completamente seguro de poder controlar la situación.

"Profesor—" comenzó Harry.

"S-solo quédate quieto Harry." ¿Acaso McGonagall acababa de usar su nombre? Wow¡ella REALMENTE estaba asustada de que la áspid lo mordiera! Quedándose perfectamente quieto para no darle un ataque cardiaco, miró como ella desaparecía a la serpiente y luego se reclinaba en el muro con alivio. Harry se sintió culpable por no haber ayudado al áspid pues el pobre reptil NO lo había lastimado, solo se colocó en una posición de defensa porque Harry lo había sorprendido. En serio, la profesora no tenía por que haber actuado de esa manera.

'Ella solo la desapareció, no la mató.' Siguió diciéndose a sí mismo mentalmente. Si no lo hacía, la culpa lo comería vivo. Después de todo, las apariencias siempre eran engañosas.

'La apariencia de Draco Malfoy es engañosa.' Susurró una pequeña voz dentro de su cabeza. Harry parpadeó en sorpresa. ¿De donde RAYOS había venido eso? Rápidamente lo sacudió fiera de su mente y regresó a su pupitre. Abriendo el libro sobre Runas antiguas que había tomado de la biblioteca, comenzó a leerlo. McGonagall continuaba mirándolo con extrañeza durante el resto de la clase.

A la mañana siguiente Harry tomó su tiempo para levantarse. Gruñó enfadado cuando recordó la hora después de su clase de Transfiguración. No, corrección, su clase de NIVELACIÓN en Transfiguración. Si, la misma en la que había terminado primero y sin un solo problema. Y en la cual complete su trabajo tan rápido que tuvo una hora para leer su libro (que sorprendentemente era muy interesante).

Retrospectiva

"¿Harry, qué pasa contigo¿Por qué estas actuando tan… tan… simplemente EXTRAÑO!" preguntó Ron el momento que vio a Harry. Parpadeando en conmoción, Harry miró a Ron y Hermione. Ellos lo habían acorralado el momento que entró a la Sala Común. Ron vociferaba libremente pero Harry logró ignorarlo y en su lugar trató de escuchar a Hermione ya que probablemente ella le diría lo que la tenía con los nervios hechos trizas.

"El Harry que conocemos es bueno en sus clases, y es malo en sus clases de Nivelación. Escuchamos sobre tu pequeño truco en Transfiguración." De la manera en la que lo decía que ella esperaba que Harry supiera esto. Con todo el autocontrol que tenía después de agobiante humillación, estudio, incertidumbre en general y añoranza pro el hogar, fue un milagro que Harry no diera la vuelta y acabara con ellos.

"¡y McGonagall! Incluso McGonagall está sospechosa!" dijo Ron, moviendo sus brazos para hacer énfasis.

"No tenía idea que tenía que comp—"comenzó Harry a entre dientes, solo para ser cortado por los balbuceos de Ron y los argumentos factuales de Hermione.

"¡Una ÁSPID! Conjuraste una maldita áspid!" se oyó al voz de Ron en el fondo, pero Harry la ignoró.

"¿Acaso ni es OBVIO¿Por qué estaría en clases de Nivelación si fuera BUENO en ellas?" Harry no había pensado en eso pero no iba a decírselo a Hermione. Frunció el ceño e hizo una mueca desdeñante con su labio.

"Que gracioso, creí que TU ibas a decirle que hacer en este universo ya que, tu sabes, fuiste TU quien me metió en este maldito infierno para empezar." Ron y Hermione dejaron de hablar al mismo tiempo. ¿Acaso había…?

"¿H-Harry?" preguntó preocupada Hermione.

"NO, estoy harto y cansado de esto. Primero, me traes a este maldito lugar donde TODO LO QUE CONOZCO es puesto de cabeza. LUEGO, crees tener el DERECHO de decirme que hacer con MI vida, diciéndome como DEBO actuar y lo que se supone DEBO hacer. Bueno¿sabes que? Jodete. Ya no me importa. ¿Solo déjame en paz esta, quieres? Soy muy peligroso cuando estoy enfadado, y me estás haciendo llegar al limite." Con eso, Harry corrió a su habitación dejando atrás a dos impactados Gryffindors. El momento que la puerta se azotó la estatua de un grifo explotó, hacienda que Hermione y Ron giraran para verla. Compartieron una mirada de alarma.

¿Harry había hecho eso?"

dicha persona, mientras tanto, no escucho ruido alguno mientras se sumergía bajo los edredones de su cama y se enterraba bao de ellos, sintiéndose extrañamente satisfecho.

Termina la retrospectiva

Encantos y Cuidado de las Criaturas Mágicas no eran clases tan difíciles para mantener sus habilidades mágicas ocultas. En Encantos, la clase aprendía hechizos de desaparición (un encanto que Harry ya había aprendido pero que reestudio cuidadosamente). La mayor parte del tiempo, simplemente dejaba que su mete divagaba o leía su libro de Runas Antiguas. Ahora que se estaba concentrado en ello, el resto de sus clases parecían aburridas.

Cuidado de Criatura mágicas, una clase que Harry pensó sería normal para variar, terminó conmocionándolo tanto como el resto de sus clases. ¿Donde estaba Hagrid¿Por qué estaba de regreso esta mujer Grubby-Plank?" quizás Hagrid estaba en una misión para Dumbledore con los gigantes en este universo, o al menos, eso ESPERABA. La profesora lo conmocionó aún más al traer a una Quimera para la lección. Sierpe creyó que esta mujer solo mostraba a sus alumnos animales inofensivos. Resistió la necesidad de fruncir el ceño al recordar los sonidos que hacían la chicas cuando la maestra les mostró un unicornio en su segundo año.

Harry sacudió sus pensamientos y trató de concentrarse en la lección.

La criatura era del tamaño de un pequeño pony con el cuerpo de un león, una cabeza de león y detrás de esta la cabeza de una cabra, con pezuñas y cola de serpiente. Harry trató de no reír al escuchar como la serpiente discutía con el resto de los animales sobre quien iba a come más mortales. Ya que no podía entender dos tercios de la conversación, decidió solo mirar como todos los demás.

Para cuando el jueves llegó él ya se estaba acostumbrando a su nueva rutina. Ir a clases, actuar estúpido, leer su libro, ser agradable y callado. Oh, e ignorar a Ron y Hermione. En serio, parecía que su otro yo también hacia eso¿así que pro qué no aceptar el regalo que se la había dado? Después de todo, no era como si Ron o Hermione hubieran hecho algo para tratar de aproximarse. Esa noche, Harry miró a su horario y suspiró de manera derrotista. Pociones. ¿Qué NUNCA se libraría de esa clase? Parecía que lo seguía no importara a donde fuera.

Caminando hacia las escaleras que llevaba a los calabozos, Harry sintió un escalofrío subir por su espina dorsal. No era que hubiera algo tenebroso en el corredor (había pocas cosas en el mundo que todavía asustaran a Harry) pero era una sensación omnipresente. Algo iba a suceder pero no estaba seguro que aún. ¿Había otro Mortífago (además de Snape) en la escuela, mirándolo, sabiendo su secreto? Casualmente miró alrededor pero no había nadie que no reconociera como un estudiante o un fantasma. No podía especificar la sensación, pero parecía como si alguien tratare de forzar entrada a su mente.

Cuando llegó a los calabozos, no estaba completamente sorprendido al ver que Snape lo ignoraba. Era extraño: ver como Snape estaba más ocupado regañando a Neville que asustando a Harry a hacer su poción. Sin darse cuenta que poción estaba haciendo, Harry se permitió actuar como siempre lo hacía en esta clase (lo cual no era mucho porque Snape siempre estaba AHÍ para distraerlo). Gradualmente comenzó a mirara a Snape y a Neville, quienes se veían diferentes y al mismo tiempo iguales.

Este Neville aún hacía explotar sus calderos, aunque lograba reírse encantadoramente de la situación y guiñaba sus ojos a las chicas del salón aún teniendo pedazos de la poción sobre su cabeza. Sacudiendo su cabeza, Harry dirigió su mirada a Snape. El Maestro de Pociones había sido una de las principales fuentes de miseria en la vida de Harry pero también origen de mucha curiosidad. Snape había asistido a la escuela con sus padres y había escuchado muchas cosas sobre su padre (algunas muy controversiales) pero casi no había escuchado sobre su madre. Y Snape siempre había parecido ser un telépata (algo que había sido demostrado por sus fallidas clases de Oclumancia).

Severus continuaba teniendo esa sensación de ser observado. Mirando a Potter, quedó sorprendido al ver poderosos ojos verdes mirándolo no con odio o miedo sino con calculadora curiosidad. Esos ojos… no había visto ojos así desde Lily. con un sobresalto, se dio cuente que había estado mirando a los ojos de Potter por demasiado tiempo. contuvo su sonrisa mientras una idea maléfica lo asaltaba. Entrecerró sus ojos, intentando empujar lentamente dentro de la mente de Potter y extraer sus pensamientos y emociones.

Pareció tomarle a Sirius una eternidad caer. Su cuerpo curveado y grácil se doblaba mientras caía hacia atrás y a través del viejo velo del arco…

Harry vio la mirada de miedo y confusión en el rostro cansado, alguna vez apuesto de su padrino, mientras este caí por el antiguo portal y desaparecía tras del velo, que por un momento ondeo como impulsado por un viento fuerte para luego regresar a su lugar.

Harry escuchó el grito triunfal de Bellatrix Lestrange, pero sabia que eso no significaba nada – Sirius solo había caído por el arco, aparecería en el otro lado en cualquier Segundo…

Pero Sirius no reapareció.

"¡SIRIUS!" gritó Harry, "¡SIRIUS!"

Había llegado a la base, su respiración rápida y cortada. Sirius debía estar tras la cortina, él, Harry, lo sacará de ahí…

Pero cuando se acercaba a la plataforma del arco, Lupin tomó a Harry entre sus brazos y lo sostuvo contra su pecho, deteniéndolo.

"no hay anda que puedas hacer Harry—"

"Tenemos que sacarlo, salvarlo; ¡solamente pasó por el arco!"

"Es demasiado tarde, Harry—"

"NO es demasiado tarde. Aún podemos alcanzarlo—"

Harry forcejeó con fuerza, con ira, pero Lupin no lo dejaba ir…

"No hay nada que puedas hacer, Harry… nada… se ha ido." La suave, destrozada voz de Lupin…

Severus se encontró repentinamente forzado fuera de la mente de Harry y de hecho salió sobre un caldero, impactado. Con sus ojos furiosos enfocados en Snape, Harry tomó su mochila, salió del calabozo y corrió. Todos miraban de la puerta azotada a la figura desaliñada de Snape, quien aún estaba en el piso, en absoluta conmoción por Harry.

¿Acaso acababa de ver…? Levantándose rápidamente, Snape corrió hacia la oficina del Director.

Si las dos primeras clases del viernes hubieran sido Astronomía y Divinación, Harry probablemente se hubiera vuelto loco. Necesitaba pensar. ¿Snape había visto lo que él recordó¿Había visto como Sirius moría de igual manera que Harry lo había hecho cada día o quizás vio algo más¿Quizás un aspecto tan trivial de su pasado como ganar la copa de los tres magos? Quizás había visto la muerte de Cedric o a Voldemort, o a los ecos de sus padres, o su cita con Cho o como hacía los deberes con Ron y Hermione o… bueno¡pudo haber visto cualquier cosa! Todo lo que Harry sabía era esa sensación familiar de Snape dentro de su mente y eso lo aterraba.

Si mencionar que le hacía hervir la sangre.

Para cuando tuvo su clase de Defensa contra las Artes Oscuras, Harry se había calmado lo suficiente. Después de todo, si Snape hubiera sospechado algo, Aurores, Dumbledore y/o Mortífagos hubieran estado sobre él para la hora del almuerzo. El punto es que para cuando Harry entró en el familiar salón de Defensa, recibió una desagradable sorpresa al descubrir que al señora Figg estaba sentada en el escritorio del profesor con una mirada nerviosa en su rostro. Ella aclaró su garganta y movió su mano levemente para capturar la atención de los estudiantes.

A pesar de lo mucho que había llegado a apreciar a la mujer, Harry no podía dejar de admitir que la clase era muy aburrida. Tuvieron que leer durante toda la clase sobre quimeras (las cuales ya había visto en Cuidado de Criatura Mágicas) junto con otro capítulo que ya había leído. Harry pasó poarte de ese tiempo leyendo su libo sobre Runas Antiguas, que mantenía sobre sus piernas bajo el pupitre.

En si, la semana había sido estresante, enriquecedora, aburrida y trascendente.


N/A: gracias a todos por su apoyo, Rose69 y yo lo apreciamos y, por favor, dígannos que partes les agradan. Si algo les confunde pro favor lean las notas del autor o manden un email.

N/T: espero, mis lectores, que este capítulo les agrade, han planteado muchas preguntas interesantes, pero recuerden, a diferencia de mi otra traducción—"Traicionado" para quienes la conozcan, y pro cierto hay algo de información sobre ella en mi Bio— la clave de este nuevo juego es leer cuidadosamente. Hay miles de cosas que uno puede descubrir e inferir así ;D