Edward pov.

Bella se fue separando de mi, y me miro a los ojos de nuevo, estaba sonrojada, y sus ojos parecian tener luz propia, yo debia estar igual, de pronto me di cuenta que ella me habia confesado todo lo que sentia, pero yo no habia dicho nada.

Levante mi mano izquierda, la que no estaba entrelazada con la suya, y acaricie suavemente su mejilla, ella cerro los ojos y suspiro, apoyando su cabeza contra mi palma y mientras dibujaba una pequeña sonrisa en su rostro, me quede unos momentos apreciando sus hermosas facciones y luego comence a hablar

-Bella, desde el primer momento que te vi supe que seria inevitable el que me enamorara de ti, de tu belleza, de tu dulzura y de tu maravillosa personalidad. Pero luego encontre en ti una virtud aun mayor, si es eso posible, y esa es que tu no ves con los ojos, sino con el alma, con el corazon. Quisiera poder prometerte el mundo, pero sin embargo, no puedo ofrecerte nada mas que mi amor, mi corazon, mi alma, todo lo que soy, y esperar que lo recibas- no pude seguir hablando, porque los labios de Bella se apropiaron de mi boca en un beso lleno de pasión y amor, que no tarde en responder, una vez nos separamos sus ojos se clavaron en los mios, rebosantes de felicidad.

-se que tal vez es pronto- susurre, algo nervioso de nuevo- pero quiero darle un nombre a esto. Por eso, ¿quieres ser mi novia?-

-si- murmuro, sonrojándose adorablemente, y esta vez fui yo quien acorto la distancia entre nuestros labios. Nos besamos unos minutos mas, antes de que escucharamos voces que se acercaban al pasillo donde nos encontrábamos, me separe a regañadientes, pero mi angel se acerco a mi, y presiono sus labios contra los mios una vez mas, para luego comenzar a besarme con fervor, respondi con entusiasmo a tan maravillosa muestra de afecto, sin importarme que las voces comenzaran a rodearnos, ni la sensación de ser observados con descaro por toda persona que pasara por alli. No pude evitar la enorme sonrisa que se formo en mi rostro una vez nos separamos. Esta era la manera que tenia Bella de decirme que no le importaba que los demas supieran que estaba conmigo, que no se avergonzaba de mi, ni de nuestra relacion. Por supuesto que esto me hacia mas que feliz, sin mencionar que todos esos monitores, que ya habia notado que babeaban por mi angel, sabian ahora que ella era mia

-solo tuya- murmuro, sonriente

-lees mentes?- dije algo avergonzado porque ella habia descubierto la linea de mis pensamientos

-solo la tuya- rio, para luego depositar un casto beso en mis labios y sonreir encantada- tambien sirvio para dejales claro a cualquiera de las chicas que pasaron que tu eres mio- dijo con voz arrogante- y que no se deberan acercar a ti a menos que quieran que les ofrezca un tour por todo el campamento amarradas por los cabellos- sonrio angelicalmente, y miro a unas chicas que estaban suficientemente cerca, y habian escuchado esto ultimo y ahora la miraban con ojos desorbitados. No pude evitarlo y me eche a reir, escondi mi rostro en el cuello de mi angel, ahogando las carcajadas que pugnaban por salir de mis labios, en parte era por lo divertido de la situación, pero por otro lado, tambien se debia a la inmensa alegria que sentia, que me hacia querer reir por todo y por nada. Senti los labios de mi novia rozar mi cuello, haciendome estremecer

-vamos a cenar- susurro, alejándose de mi, pero sin desunir nuestras manos, comenzando a jalarme hacia el comedor.

Una vez llegamos la escena del almuerzo se repitio, con la diferencia de que, antes de irse a su comedor por su cena, Bella no me dio precisamente un inocente beso en la mejilla, sino que la despedida se prolongo unos cuantos minutos mas.

Una vez ella volvio, nos sentamos en la misma mesa que al mediodia habiamos utilizado, solo que esta vez Bella se sento a mi lado, recostando su cabeza en mi hombro, luego de intercambiarme la bandeja, a pesar de decirle que no hacia falta que lo hiciera.

Al final, ambos comimos un poco de cada cosa de ambas bandejas, entre risas y comentarios tontos y besos, muchos besos. Todos a nuestro alrededor estaban pendientes de nosotros, y cuchicheaban entre ellos, pero Bella los ignoraba, asi que no me preocupe por ello. Estabamos riéndonos de algunas de las expresiones de las chicas de las mesas cercanas, que miraban cada movimiento que haciamos, pero desviaban la mirada nerviosamente cuando Isabella volteaba, cuando una pequeña chica, mas parecida a un duendecillo se acerco a nosotros, sentándose en nuestra mesa

-Hola, soy Alice- dijo, dirigiéndonos una sonrisa amable, le respondi rapidamente, recordando que asi se llamaba la amiga de mi angel- vine a daros todo mi apoyo moral, y a felicitaros por vuestro noviazgo, no le presten atención a todos esos idiotas que andan murmurando tonterías por ahí-.

-...ella tiene razon- interrumpio otra voz, miramos a la chica rubia que estaba parada con su charola en la mano, la reconoci como Rosalie, la chica que Bella habia ayudado en el salon principal- me puedo sentar con ustedes?- inquirió timidamente

-claro- dijimos a la vez, para luego mirarnos y sonreir tontamente, las escuchamos soltar unas risitas

-sois adorables- rio Rosalie, sentándose junto a Alice y presentándose con ella.

Hablamos un rato mas, pero nos despedimos cuando dieron las diez. Mañana debiamos levantarnos temprano. El campamento comenzaria por la mañana.

Bella recosto su espalda contra mi pecho, mientras yo le rodeaba con mis brazos, y asi caminamos por los pasillos hasta nuestra habitación. Escuchamos muchas expresiones por parte de los monitores que aun no nos habian visto hasta el momento que salimos de la cafeteria, algunas eran de insultante incredulidad, otras de asco o de inconformidad.

No le dimos mayor importancia y seguimos nuestro camino. Una vez dentro de nuestro cuarto, fui a cepillar mis dientes mientras ella buscaba su pijama. Cuando sali ella paso a mi lado y se encerro en el baño, aproveche el tiempo para cambiarme rapidamente y acostarme en mi cama, estaba esperando que saliera para darle las buenas noches, pero cuando por fin salio, no pude mas que mirarla de arriba abajo, con la boca entre abierta, llevaba un pequeño camisón azul electrico de raso y seda que se ceñia a sus senos, dejando a la vista el nacimiento de estos y luego caia cubriendo apenas lo necesario, dejando al descubierto sus blancas, torneadas y larguísimas piernas, agradeci estar ya cubierto por las cobijas, para que ella no viese el "problema" que me habia causado su vision, a pesar de que lo intente no pude despegar mi vista de ella, hasta que se acosto, cubriéndose hasta el cuello, sus mejillas estaban muy sonrojadas y me observaba, senti mi rostro arder, y susurre un "lo siento" porque me la habia quedado mirando descaradamente, no queria que pensara que era un pervertido o algo asi. Ella sonrio dulcemente y nego con la cabeza

-no pense que tuviera que compartir habitación, y si lo hacia supuse que me pondrían con otras chicas, por eso no me moleste en comprar otras pijamas que cubrieran mas que las que uso a diario- explico avergonzada, pero luego sonrio feliz- pero no me avergüenza que tu me veas, he visto a muchos hombres mirarme de esa manera- aprete mis dientes, y me encontre pensando en violentas torturas para aquellos que se atrevieran a mirar a MI Bella- pero nunca me habia gustado que sucediera- sonrei ante esto- sin embargo, me alegra saber que tengo una belleza que te complace, y que te resulto deseable- termino por decir, casi en susurros, nuevamente avergonzada, mientras se hundia un poco mas en la cama, cubriendo sus sonrojadas mejillas con las sabanas. Sonrei, al verla asi de timida, ¿cómo podia pensar que no la deseaba? Todo el mundo la deseaba, desde que la conoci vi a todos los hombres a nuestro alrededor quedarse mirándola, e incluso ¡algunas mujeres!, tendría que ser gay, ciego, idiota o todo eso junto para no notar lo perfecta que ella era, para no desearla...

-hasta mañana- susurro inaudiblemente, antes de apagar las luces, dejándonos a oscuras

-hasta mañana, amor- le respondi de vuelta.

-¡arriba!- susurro alguien en mi oido, me removi, esperando que quien quiera que fuera se diera por vencido y se fuera. Pero en vez de eso senti un pequeño peso sobre mi, y luego unos suaves labios que besaban mi frente, mis mejillas, mi nariz, mi boca y después se deslizaban por mi cuello, luego lo oli, ese aroma de fresias de SU cabello, y ese olor a fresas tan característico de SU piel, abri lentamente los ojos, para encontrarme con el cabello de mi hermosa monitora, que seguia besando mi cuello, sentada a horcajadas sobre mi, enrede mis brazos en su frágil cintura, evitando que se separa de mi, y ella me miro a la cara, regalándome una hermosa sonrisa que no tarde en responder

-buenos dias, amor- murmuro, antes de besarme. Lo que era un simple saludo termino por convertirse en media hora de besos.

-alguien necesita una ducha fria... muy fria- rio contra mi oido, haciendome sonrojar, al estar sentada sobre mi esta vez ella habia podido notar mi estado, sin que yo pudiera hacer nada para evitarlo, se rio de nuevo al ver mi cara y tras un breve beso se levanto de encima mio, de inmediato extrañe su calor, me levante, y mientras ella tendia su cama, fui a darme una ducha, ya que ella ya lo habia hecho y estaba perfectamente vestida cuando me desperto.

Mientras me lavaba la cara y llenaba la bañera me mire al espejo, mientras pensaba en la divinidad que me esperaba en el otro cuarto, era un maldito afortunado, me bañe rapidamente y me puse ropa deportiva, hoy empezaríamos con el ejercicio y todo eso. Cuando llegue al campamento realmente todo eso no me importaba, pero ahora era distinto, realmente queria lograr bajar de peso, para poder hacer muchas cosas, queria poder seguir el ritmo de mi angel, y por sobre todo, queria poder protegerla, no queria seguir siendo un completo inútil. Era momento de dejar a autocompasión atrás. Me mire al espejo, media casi un metro ochenta y tenia poco mas de quince kilos de mas, haria todo lo posible por mejorar esto ultimo, seque rapidamente mi cabello e intente peinarlo, pero era un caso perdido, asi que sali al encuentro de Bella, ella ya habia tendido mi cama, tambien. Y esperaba sentada sobre esta. Al verme sonrio y se acerco para depositar un casto beso sobre mis labios y tomar mi mano.

Fuimos cada uno a su comedor. Todos me seguían mirando, pero intente no prestarles atención y enfocarme en esperar a mi novia. La vi entrar con un chico, era un monitor, era alto, y bastante musculoso, tenia el cabello rizado y venia riéndose de algo que ella habia dicho. No pude evitar los celos que comenzaron a carcomerme por dentro.

-te va a dar un ataque si no respiras justo ahora- dijo alguien a mi lado, salte de mi lugar, no habia visto a Alice, ella se rio y se sento frente a mi- ese que viene con Bella es mi monitor, Emmet- explico- le pedi que se acercara a Bella, le dije que queria que conociera a mi mejor amiga- me senti un total imbecil, mi cara debio reflejarlo, por que la pequeña duendecillo se seguia doblando de la risa frente a mi.

-amor, mira, te presento a Emmet- dijo Bella, alegremente, al llegar a mi lado, el me miro divertido, dándose cuenta de lo que habia pasado, gracias a dios mi angel no habia visto nada.

-hola- dije, aun algo seco, ella no tenia interes en el, pero ¿el en ella?- soy Edward-.

-lo se, desde que pronuncie "hola", ella solo te ha mencionado a ti- sonrei, encantado de que ella me tuviese asi de presente- me llamo Emmet, tengo 19, soy el monitor de la duende que esta aquí sentada y tengo debilidad por las rubias- se presento jocosamente, dándome a entender que no estaba interesado en Bella, me relaje un poco, pero de todas maneras no bajaria la guardia, nos dimos la mano y luego se sento.

Charlamos un poco y luego se nos unieron Jasper y Rosalie, les presentamos a Emmet y Alice y luego Bella y yo nos retiramos para ir al gimnasio, donde empezarian las "clases".

El profesor a cargo de nuestro grupo primero hizo que nos pesaramos, y luego nos mando a las caminadoras, odie esa cosa, mi adorable monitora decidio subir conmigo a pesar de que ella no estaba obligada a hacerlo, y continuo dándome animos.

Al final de la clase me sentia sucio, y pegajoso, solo queria ir a darme un baño de cómo una hora, senti un poco de envidia al ver a mi princesa tan fresca como si hubiese estado paseando en lugar de haciendo la misma cantidad de ejercicio que yo. Ella caminaba tomada de mi mano y recostada contra mi costado izquierdo, a pesar de que estaba todo sudoroso y debia sentirse bastante desagradable. Me estaba diciendo lo bien que lo habia hecho y que no me habia detenido mas que una vez, y que estaba muy orgullosa, la mire para ver que estaba siendo realmente sincera y ella me beso con dulzura y pasión, jugueteando con algunos humedos mechones de mi nuca, cada vez que la besaba me sentia en el cielo, era algo de lo que simplemente nunca podria aburrirme.

Fuimos a nuestra habitación y fui directo a darme un baño, luego Bella hizo lo mismo y salimos a dar una vuelta por el exterior del campamento antes de ir a almorzar. El clima era humedo y bastante frio por eso iba bien abrigado, sin embargo Bella caminaba a mi lado vestida con una falda corta color azul oscuro y una campera ligera negra

-no tienes frio?- no pude evitar preguntarle, me sorprendia que no estuviese siquiera tiritando, ella solto una risita.

-estoy acostumbrada al clima de Forks, hoy no hace nada de frio en comparación con otros dias- ella se detuvo un momento para luego preguntar- como es donde vives?-.

Le conte un poco de Phoenix y ella escuchaba fascinada cada cosa que decia, como si cada palabra que saliera de mi boca fuera de suma importancia. Me hizo muchas preguntas, hasta que fue el horario del almuerzo. Parecia querer preguntar mas, pero en lugar de eso tomo mi mano y volvimos adentro.

Ella se despidio y la vi perderse tras la puerta de su comedor, entre al mio y tras tomar mi almuerzo me sente en nuestra mesa, ni bien me acomode en esta note lo exhausto que estaba, no lo habia notado estando con Bella, recoste mi cabeza en la fria superficie de la mesa y cerre los ojos. Al poco rato senti un pequeño sonido a mi lado y luego su aroma a fresias y fresas me envolvió, senti sus calidos brazos rodeándome, mientras sus labios presionaban levemente mi cuello

-cansado?- susurro

-estoy muerto- murmure, pero sonrei, era tan facil estar...feliz cuando ella estaba a mi alrededor, la oi soltar una risita, mientras masajeaba suavemente mi hombros y depositaba un beso en mi mejilla. Antes de que se alejara me incorpore y le robe un pequeño beso, ella sonrio y se sento a mi lado, para luego besarme por unos minutos.

-bueno, ya, entendimos que se quieren ¿si?- nos separamos, sonrojados, al escuchar la voz de Emmet, seguida por las risas que Rosalie, Alice y Jasper.

Nos dispusimos a almorzar, mientras Alice nos contaba muy entusiasmada que hoy habria una salida a Port Angels, que es el unico lugar mas o menos turístico que hay cerca de Forks, no pase por alto la mirada de absoluta fascinación que tenia Jasper mientras la miraba

-solo podran ir aquellos a los que sus monitores, que al ser de aquí conocen bien los alrededores, quieran acompañarlos y supervisarlos, seria genial que vayamos todos juntos, ¿verdad?- exclamo toda emocionada. Al final todos estuvimos de acuerdo y salimos de alli para prepararnos para nuestra excursión.

Ahora me tocaba a mi hacer preguntas a Bella, pero temia hacer las incorrectas, lo ultimo que queria era entristecer a mi angel, y algo me decia que al hablar sobre cualquier cosa de su pasado lo haria.

Continuara...

Hola!

Espero que les guste, dejen review!

Bye