Oranqua18:¡Saludos, lectores/as y escritores/as de Fanfiction! Sinceramente, no tengo mucho que decir. Creo que mejor digo todo al final de capítulo, a ver si se me ocurre algo.
© Animal Crossing pertenece a Nintendo. Nada es mío salvo esta historia.
Agradecimientos y otras menciones
maestro jedi: Tu review me alegró el día y la existencia (?) Tenía miedo que la inactividad hiciera de esta una historia olvidada. Quizá lo hizo pero haré lo posible para recuperar el tiempo perdido. Sobre lo que dijiste... a mi también se me han ido algunos así. Y si, es muy triste y doloroso. Te quedas con un muy mal sabor de boca y eso que es solo un juego. Supongo que les ganas un cariño especial a los vecinos. Y duele mucho cuando los que se van son tus favoritos. Yo lloré incluso una vez... En fin. Gracias por seguir ahí.
Capítulo 6: Una isla. Dos hermanos.
*Parte 1*
La espera se les hizo eterna a ambos hermanos. Solamente eran unas horas, pero saber que mañana podrían ir a una isla, no solo a divertirse y relajarse, si no a cazar y pescar les quitaba el sueño. No eran ambiciosos ni nada por el estilo. Pero las circunstancias lo requerían y por circunstancias quiero decir cierto mapache que les obligaba a pagar cantidades imposibles y sin sentido alguno por una casa en la que apenas se podía caminar. Por suerte, no había plazo fijo de entrega y podían tomarse el tiempo que quisieran para pagar. Aún así, los hogares de los dos se estaban quedando pequeños. La isla les venía de maravilla.
El día transcurrió. Estaban impacientes y decidieron distraerse en sus quehaceres. Y a la mañana siguiente, ambos, Kyra y Kage se prepararon para su primera visita a la isla. Ella se despertó con una energía sobrenatural. Saltó de la cama y corrió hasta el armario, que no estaba muy lejos. Como ya dije antes, la casa era diminuta. La ropa que vendían en la tienda de las Hermanas Manitas eran de la temporada de primavera. Pero, por suerte para la joven alcaldesa, un día tuvieron en venta unas prendas menos abrigadas y era el momento de estrenar dicha ropa: Una camiseta de manga corta a rayas negras y naranjas, una falda vaquera y manoletinas, ambas últimas de color negro.
Una vez vestida, se arregló el cabello, apagó la luz de su casa y salió a la calle. El día se presentaba con nubes, pero el calor era abundante. Perfecto para salir e ir a una isla paradisíaca. Afuera ya estaba Kage esperándola. Él vestía una camiseta roja, bermudas grises y zapatillas marrones. Llevaba además una chaqueta negra atada a la cadera. Su expresión denotaba molestia y esto preocupó a Kyra. Corrió hasta alcanzarle.
- ¡Ya era hora!- le exclamó el chico cuando la tuvo delante- Mira que has tardado. Llevo esperando como diez minutos.
- Calla- respondió secamente y cambiando repentinamente su expresión de sonrisa a seriedad.
- ¿En serio?- entrecerró los ojos y levantó las cejas.
- Si- la sonrisa había vuelto al rostro de la chica- ¡Anda, vamos!
Y los dos caminaron con rapidez para llegar al muelle. Aunque no estaban lejos, no querían perder ni un segundo de ese día. Cuando llegaron al puerto pudieron ver amarrado en él una barca de colores blancos y azules. Era lo suficientemente grande para albergar cinco personas y llevaba una nevera azul y una bandera con un estampado a cuadrados rojos y azules celestes y un símbolo blanco parecido a un copo de nieve. Sobre la barca se encontraba un animal que sorprendió y alarmó a los hermanos.
- ¿Eso es... - comenzó a decir Kyra.
- … un kappa?- terminó Kage.
- ¡Mira lo que nos ha traído la marea! ¡Una sirenita y un grumetillo!- exclamó el propietario de aquella barca. Ambos muchachos se acercaron a él, con la guardia alta- ¿Eres tu la nueva damisela que fondea en nuestras aguas! ¡Ar!- se dirigía a la chica.
- Eso parece- respondió la alcaldesa algo nerviosa- Mi nombre es Kyra, encantada. Y este es mi hermano, Kage- él simplemente saludó con la mano.
Dos hermanos aventureros. Eso me gusta ¡ar!- continuó diciendo- Tu fama te precede, Kyra. Y por lo que veo- su rostro no denotaba nada bueno, a los ojos de Kage- además eres toda una belleza- ahí estaba. El chico tosió y el kappa, captando el mensaje decidió cambiar el tema- A un servidor lo llaman Capitán. Es un nombre de muchos galones para este humilde lobo de mar.
- ¡Un gusto, Capitán!- sonrió Kyra. Ya no sentía temor alguno. El animal se había ganado su confianza. ¿Muy pronto? Posiblemente, pero así fue.
- ¿Eres tú de quien Tórtimer nos habló?- intervino Kage en la conversación, la cual se le estaba haciendo extremadamente larga, cosa innecesaria teniendo en cuenta sus intenciones.
- ¡Así es, grumete!- contestó casi gritando- Me dedico a transportar pasajeros entre la isla y tierra firme. Así que, si alguna vez queréis levar anclas rumbo a la isla , mi bote está a vuestro servicio. ¡Ar!
- Que tal, ¿ahora?- preguntó la muchacha sin dejar de sonreír.
- Esperaba esa respuesta, sirenita- Kage frunció el ceño- El viaje de ida y vuelta a la isla cuesta 1000 bayas ambos, mi querida anémona de mar. ¿Levamos anclas?
- ¿Qué te parece?- quiso saber la opinión de su hermano, el cual continuaba en su detesto interno hacia el capitán- ¿Kage?
- ¿Qué que me parece?- repitió la pregunta a forma de pregunta, dejando a un lado sus objecciones- ¿A qué esperamos? 1000 bayas- resopló, burlándose- eso es calderilla para el maestro del POB.
- Muy bien- siguió hablando con una sonrisa traviesa en el rostro- Porque pagas tú.
- ¿Qué?
- ¡Estamos listos, Capitán!- y de un saltó la alcaldesa entró al bote y se sentó- ¿A qué esperas, maestro del POB?- diciendo esto último en un tono burlesco.
- ¿A qué esperas, maestro del POB?- repitió Kage entre dientes, mirando a su hermana con desprecio, subiendo a la barca, y pagando al capitán.
- ¡Levamos anclas! Arrancamos el motor... ¡y tomamos el timón!- todo esto lo decía mientras aceptaba el pago del muchacho y lo guardaba en su nevera- Por cierto- ambos hermanos se giraron a él para prestarle atención- No podéis llevar todos tus efectos personales a la isla, así que os lo guardaré aquí en mi bote.
- ¿Por qué no?- quiso saber Kage, a quien le parecía absurda esa condición.
- No sé- respondió Capitán alzando los hombros- Tórtimer impuso esa norma- tanto Kage como Kyra se miraron entre ellos, con una expresión desconfiada- No pongáis esa cara , no pienso tirar nada por la borda.
- Eso no ayuda, Capitán- una gota de sudor recorría la frente de la alcaldesa.
- ¡Allá vamos!- exclamó una vez haber guardado todos los objetos que los hermanos llevaban encima- Dime... ¿os apetece escuchar una balada de marinero?
- ¡Venga!- contestó el chico, aunque en una posición desinteresada- ¿Por qué no?
- ¡Espera!- interrumpió la muchacha- ¿Por qué no mejor una balada de marinera?- Kage lo pensó detenidamente.
- A la vuelta, escucharemos tu balada- dictó una vez habérsele ocurrido esa idea- Pero ahora, será de marinero- y sonrió triunfante.
- Esta bien- aceptó Kyra, aunque un poco decepcionada.
- ¡Ar!- exclamó el kappa- Me voy a aclarar la garganta. Vosotros agarraos a la proa.
Y tras toda esa charla, los tres, Capitán, Kyra y Kage dejaron Osset atrás montados en el bote. El viaje duró aproximadamente dos horas. Podría parecer largo, pero para los humanos resultó muy corto, gracias a las canciones del kappa, sus anécdotas y sus consejos. Antes de que pudieran darse cuenta, la isla ya era visible desde lejos y en pocos minutos, la barca ya estaba siendo amarrada en el puerto del lugar.
Tanto Kyra como Kage bajaron del transporte totalmente ilusionados. Nunca habían estado en una isla paradisíaca y querían disfrutarlo al máximo. Entraron rápidamente por la entrada, llegando a una sala, que hacía de hall. La habitación tenía las paredes y el suelo hechos de mimbre y estaba decorada con varias alfombras de diferentes tamaños y aspectos, mostradores, sillas de mimbre y flora diversa. Además, allí dentro habían tres kappas femeninos: una anciana, una adulta joven y una niña pequeña. En cuanto entraron, la segunda mencionada exclamó.
- ¡Ah del barco!- la joven alcaldesa se acercó a ella. Su cabello era marrón, decorado con una flor roja, y llevaba un vestido naranja estampado con flores amarillas- Tú eres Kyra. Acabas de llegar en el bote de Osset, ¿no?
- Así es- respondió la susodicha con una amplia sonrisa.
- El señor Tórtimer me ha hablado de ti, pequeña anguilita- Kyra se preguntaba a que venían tantos motes relacionados con el mar. Con uno bastaba, pensaba- Y de su hermano- y miró al muchacho, que observaba detenidamente los objetos expuestos en el mostrador de al lado y hablaba con la kappa anciana- ¡Ar, bienvenidos a las islas!
- ¡Muchas gracias!- agradeció la jovencita.
- Si necesitáis cualquiera de los dos algo, estamos a vuestro servicio- continuó explicando- ¡Hala! A relajarse y disfrutar del sol, como hacemos los isleños.
Y se tomaron muy al pie de la letra ese consejo, o lo que fuera. Salieron al exterior para observar el paisaje que ante ellos se formaba: una isla llena de palmeras y árboles frutales, arbustos y flores. Muy a lo lejos se podían ver otras islas. Una vez haber contemplado todo aquello, los dos se pusieron a disfrutar del día que tenían por delante.
Por un lado Kage alquiló una caña y una red al giroide que había afuera de la choza y comenzó tanto a cazar bichos como a pescar peces. Al fin y al cabo, esa era la razón principal por la que iba a la isla: aumentar sus ingresos. Por otro, Kyra optó por tomar el sol. Siempre había querido ponerse morena y esa era la ocasión perfecta. Así que, a la vez que su hermano alquilaba las herramientas, ella lo hizo con una toalla y se tumbó en la arena, justo debajo de una palmera. Después de unos minutos, cayó dormida. Sin embargo, al poco rato y al sentir unos golpecitos en la mejilla, despertó.
- Kage- pronunció el nombre de su hermano, somnolienta- ¿Por qué me despiertas?
- Mira, Kyra- dijo él con una sonrisa nerviosa- Mira, lo que tengo.
- Kyra se levantó y frotó sus ojos para despejarse. Una vez hecho esto, miró a su hermano y los ojos se abrieron de par en par. Al lado del muchacho, había un tiburón, en concreto, un tiburón ballena. Y era enorme. La chica intentó hablar, pero lo único que podía hacer era tartamudear y señalar al mamífero.
- Flipante, ¿no crees?- Kage puso sus brazos en jarras, mostrando una expresión de triunfo total- Conchita, la niña de la caseta, me ha dicho que en nuestro pueblo esta clase de bichos están muy remunerados. Genial, ¿no?
- Si, Kage. Muy genial- pudo al fin hablar la hermana, levantándose y recogiendo la toalla- Pero, respóndeme a una cosa. ¿Dónde narices vas a guardar eso?
- Ah, no sé- dijo, parecía no preocuparle- Tengo habilidades especiales para guardar objetos extremadamente grandes. Y tú también.
- Lo sé- admitió- pero todavía me sorprende.
- Bueno, ¿quieres ir a un tour?- ofreció al mismo rato que el tiburón desaparecía. Realmente, Kyra no comprendía esta habilidad que tenían, la cual habían adquirido nada más llegar al pueblo.
- ¿Un tour?- repitió la muchacha, acompañando a su hermano hacía la caseta.
- Si- afirmó- Es como, una especie de competición. Una actividad, un minijuego... sinceramente no se explicarlo. Marimar, la del mostrador, lo explica mejor. Pero dan monedas que puedes cambiar por los objetos de la cabaña.
- Vaya, si que te has documentado bien en el poco rato que he dormido- esto último lo dijo con un tono despectivo a lo que Kage solo sonrió y continuó su camino.
Devolvieron todo lo que habían alquilado al giroide y entraron a la choza. Allí, Marimar explicó a la joven alcaldesa de que trataban los tours: eran una especie de competiciones de gran diversidad que se celebraban en las islas. A Kyra le pareció interesante y entretenido así que aceptó el reto y después de varias discusiones y juegos al azar con su hermano para decidir quien escogía el tour, ella misma eligió aquel que más le llamaba la atención: Jardinería, Nivel Difícil.
Oranqua18: Lo sé. Otra vez lo dejé a mitad. De ahí lo de primera parte. Podría considerarse... un especial. Un arco. ¿De cuantas partes? Ni idea, las que me den en total. Una vez más quería hacerlo todo en un solo capítulo. Peeeero... las palabras... últimamente escribo mucho y enseguida llego a mi media. Y... bueno no sé que más decir. Cualquier cosa que opinéis, en la caja de Reviews. Y... bueno... invitaría a todo aquel que lea a escribir. Aunque sea un "me gusto" o un "deberías mejorar esto". Incluso un "no me gusto nada" me sirve. Aunque sea negativo, sabré que más gente lee mi historia. (Ahora todos dirán esto último y será como :( Podéis decirme esto, pero por favor, razones razonables (?))
Y ya esta. ¡Nos vemos! Y trataré de subir el siguiente pronto.
P.D. Quizá haga a los finales de capitulo un apartado de Bloopers. Diálogos que se me ocurren pero que, obviamente, no pongo. ¿Qué opináis?
