¡Hooooolaaaaaaa! ¡Espero que la estén pasando re bien éste sábado! Me atrasé un día con el capítulo, usualmente los traigo los viernes, pero bueno... Cosas de la vida :D

Espero que les guste y que lo disfruten.


CAPITULO 7: La verdad.

–Dije que por qué te preocupas por ella tan de repente. ¿No eras tú acaso el que se daba el lujo de pasar de ella soberanamente como si ni siquiera existiera? ¿O acaso de pronto te das cuenta de lo que se siente ser el idiota ignorado del otro lado? –le preguntó sin tono de expresión, dejándolo mudo.

–Ya no quiero ver la muerte pasar ante mis ojos –le respondió él.

–Claro, ¿y que pasaría si en tu mundo original, ella muriera en una misión?

Sasuke sacudió su cabeza sin comprender. ¿De qué demonios iba todo esto?

–¿A qué te refieres?

–¿A qué me refiero? Me refiero a que no te importaría, ¿o sí? Así que, ¿por qué de repente te preocupas tanto por ella? ¿Qué es lo que cambió tan repentinamente? ¿Ella? ¿Podría ser que ella que en este mundo ocupa tu lugar, muy en fondo, te hace sentir identificado y conmovido? ¿O qué es lo que te sucede, Sasuke Uchiha?

Él cerró sus ojos, los abrió y volvió a mirar a Sakura.

–¿Acaso si ella muriera en una misión, tú llorarías por su muerte? ¿Te sentirías mal? ¿Te arrepentirías?

Sasuke abrió más sus ojos y la miró inmediatamente.

–¿Arrepentirme?

–Sí, arrepentirte. Arrepentirte de que no la hubieses mirado directamente al rostro desde hace años porque tú te sientes inmerecido de ella. Arrepentido de haber desperdiciado tanto el tiempo valioso. ¿O me equivoco?

Sasuke no supo qué decir.

–¿O podría ser… que sí me esté equivocando? ¿Qué en realidad sí te importaría que muriera? Sí, que ella te importara… y que nunca se lo hicieras saber hasta el momento en que miraras su tumba y lloraras.

Él volvió a hacer el mismo silencio que antes, así que ella siguió hablando.

–Eres todo un caso, Sasuke Uchiha. Eres tan egoísta y cerrado que nunca creíste que esto podría pasar. Encontrarte en una situación como ésta, con tu compañera de la adolescencia muriendo en tus brazos sin poder hacer nada… ¿no? Así que cuando finalmente estás en una situación de vida o muerte, es cuando comienzas a valorar lo que tienes, cuando te comienza a importar lo que venías ignorando desde hace más de diez años. Porque incluso si ésta Sakura no es la misma que conocías, algo en ella te hace recordar aquel lazo, ¿no? Ustedes los humanos… Todos son iguales… –la mujer hizo una pequeña pausa y cambió su voz a una más dura y fuerte–. Pero tú, Sasuke Uchiha, eres el peor –finalizó la mujer seria, mirándolo fijamente y él a ella.

Sasuke presionó sus puños contra la tierra fuertemente. Simplemente no sabía qué contestar.

–¿Cómo hago… para salvarla? –le preguntó con una expresión de remordimiento en la voz, corriendo su mirada al suelo.

–Seguramente hace un momento te preguntabas: "¿Por qué hay tantos ninjas de la niebla si antes habían sólo dos?". Ese es justamente tu problema. Eres frío, cerrado y práctico, por eso no ves más allá de lo que te rodea. Incluso simplemente lo que te rodea te es difícil de distinguir. Nunca se te podría ocurrir que todos esos ninjas exagerados en cantidad, siendo controlados por el Destino, estaban allí con un propósito especial para ti.

–¿De qué demonios hablas?

–Así como no pudiste ver que todos esos enemigos estaban para darte la oportunidad de descubrir más de ti mismo en éste mundo que no conoces, no puedes darte cuenta de cómo hacer para salvar a tu compañera. Jamás buscas la verdadera respuesta dentro de ti mismo. Siempre has necesitado de ayuda para ello, no tienes lo que se requiere, Sasuke Uchiha. No eres capaz de ver la realidad hasta que alguien te la hace entender.

Naruto Uzumaki, Kakashi Hatake, Tsunade Senju, Itachi Uchiha, incluso aquella muchacha que ignorabas: Sakura Haruno, y mil personas más han tenido que intervenir en el pasado para que recapacites de la verdad. No buscas en ti mismo, y ahora de nuevo lo estás haciendo. Destino, Luppita, yo y quién sabe quienes más están, nuevamente, interviniendo por ti, porque eres incapaz de comprender sin ayuda. ¿Por qué es eso, Sasuke Uchiha? Porque en el interior eres un alma débil e inútil que necesita ser salvada.

Y ésta, Sasuke Uchiha, es la razón por la cual la muchacha que yace inmóvil en tus brazos va a morir.

La mujer finalizó sus palabras sin ningún cambio de voz.

Sasuke frunció el ceño. Cada vez entendía menos de qué iba todo. Ella lo miraba seria. Nunca cambiaba su expresión de indiferencia.

Dentro de él algo le dolía, algo le molestaba. Era como si quisiera decirle mil cosas pero no pudiera hablar. No podía, algo se lo impedía.

Observó lentamente a Sakura y su rostro estaba tan calmo que parecía muerta. Ese pequeño pero poderoso pensamiento le hizo sentir algo en su estomago, como si tuviera una bola dándole vueltas en el interior y no pudiera vomitarla.

"Haz algo", escuchó dentro de su cabeza de nuevo. Era como si su conciencia le estuviera dictando la razón.

Finalmente Sasuke decidió dejar de ser tan paciente y cordial.

Lentamente levantó su mirada sin doblez ni disimulo, con los ojos intensos y enojados. Entonces, de forma lerda pero segura, abrió sus labios para hablarle sin siquiera pestañear.

–Adeleinne… –la llamó, en un susurro, con convicción en la voz–. No necesito de tus metáforas estúpidas e inútiles… ni que intentes psicoanalizarme con tus juegos de palabras y psicología barata. Así que, si vas a ayudarme, hazlo. ¿Que no te mandaron acaso para ello?

La mujer no dijo nada. Lo miró curiosa, a la expectativa de sus palabras. Así, Sasuke siguió hablando.

–Destino, Luppita. Las imbéciles de tus hermanas, tú. Todas son unas subnormales que no tienen más que hacer que joderme a mí y quién sabe cuántos jodidos infelices que dejaron varados en universos alternativos. ¿Pero sabes…? Al menos ellas dos cuando vinieron, tenían algo importante y servicial que decirme de cómo sobrevivir y seguir en éste problema y asquerosidad de vida, en la que, cabe mencionar, ustedes me metieron. Así que, por favor, "Adeleinne", si estás aquí para intentar confundirme, o hacerme resonar algo en lo profundo de mi corazón, si es que tengo, olvídalo.

Necesito que me saques de este lío, no que me des explicaciones baratas de cómo soy y cómo me siento. De eso ya estoy enterado hace tiempo. ¿Lo entiendes ahora? O me ayudas o descongelas el tiempo y me ayudo a mí mismo como lo he hecho toda mi vida hasta ahora en la soledad de mierda en la que me tocó vivir –finalizó, Sasuke, con una seriedad en su rostro que era implacable.

Su expresión no se quebrantó ni tampoco sintió temor ni por un segundo. Aún seguía siendo un hombre, pero con la apariencia de un niño.

La joven mujer se acercó sigilosa pero segura hacia donde él se encontraba sentado con Sakura en sus brazos.

Sasuke se quedó inmóvil esperando su cercanía pese a que no sabía cuáles eran sus intenciones.

De pronto ella se había acercado hacia él tanto que no les quedaban más que unos cuantos centímetros de distancia.

Adeleinne se agachó hacia su altura sin dejar de mirarlo a los ojos fijamente ni por un segundo.

El corazón de Sasuke latía más rápido de lo habitual. Los ojos de ella eran tan intimidantes que cualquier otra persona se hubiese alejado por instinto.

Sin embargo, él se quedó allí quieto esperando a que ella le contestara al menos algo por todo lo que él acababa de decirle… Pero no lo hizo. No hizo nada.

Ambos estuvieron en esa situación por unos treinta segundos, hasta que al fin, pasó algo.

La mirada seca de Adeleinne se dirigió hacia el rostro pálido e inmóvil de Sakura.

Su mano desnuda y de aspecto frío se dirigió segura y firme hacia el rostro de la niña. Acarició su frente y luego, inesperadamente, cerró sus ojos.

Aún con sus ojos cerrados, acercó su rostro hacia la niña y abrió sus labios apenas un poco.

Sasuke la miraba confundido, porque de pronto la mujer le comenzó a soplar la frente.

Incluso si el tiempo estaba congelado, la cabellera rosada de la chica se movía hacia atrás a causa de la repentina brisa que la mujer le proporcionaba.

Luego de hacer esto por unos cinco segundos, la mujer se levantó lentamente y fijó su fría mirada de nuevo en el rostro de Sasuke.

–Tienes mucho que aprender, Sasuke Uchiha –comenzó a hablar con la misma voz dura de antes–, pero el simple hecho de que hayas tenido el valor necesario como para enfrentarte a un ser infinitamente más fuerte que tú, incluso sabiendo éste hecho, sólo para conseguir salvar a tus compañeros, dice mucho de ti.

Entonces la mujer se dio vuelta calmadamente y se dirigió hacia el lugar donde había aparecido unos minutos antes.

Al pasar por el lado de Naruto, lo miró un segundo y siguió caminando ignorándolo totalmente.

–Él no me necesita –dijo refiriéndose al rubio antes de llegar al punto en el que había llegado al principio.

–Espera –le pidió él.

Ella se dio vuelta lentamente hacia él, lo miró y volvió a hablar.

–Recuerda las palabras que he dicho en esta ocasión, pues no volveré a repetirlas jamás. La necesitarás en un futuro no muy lejano, Sasuke Uchiha… O debería decir, ¿Sasuke Haruno? –entonces la mujer se disolvió en el aire, sin dejar ningún rastro, sin decir nada más y dejando a un Sasuke totalmente sorprendido por lo que acababa de suceder.

Miró instintivamente a Sakura y la vio moverse inconsciente. Se percató en ese preciso momento de que el tiempo ya no estaba congelado.

Escuchó nuevamente los fuertes ruidos de lucha de Kakashi y las quejas de un Naruto semi-inconsciente y delirando.

Rápidamente inspeccionó el cuerpo de Sakura donde había sido atravesada por el arma…. Y se dio cuenta de que su herida ya casi no estaba.

¿Podría ser…?

–¿Pero qué…? –murmuró y luego volvió a tocar su herida: Él tenía razón.

…Se estaba sanando.

La herida que tenía era mucho menor a la de antes. Era como si se estuviera regenerando o algo por el estilo.

Adeleinne la había salvado, por alguna extraña razón.

De pronto los ruidos dejaron de escucharse; la lucha había terminado. Kakashi se acercó a Sasuke y Sakura junto con Tazuna.

Inspeccionó a la chica con la mirada y lo supo al instante.

–Lo has hecho bien, Sasuke. No sé cómo lograste salvarla, pero lo que importa es que no morirá.

Luego el sensei miró a Tazuna con algo de furia en los ojos.

–¿Te gustaría explicarme qué demonios fue todo eso? –le preguntó al hombre.

Éste agachó la mirada.

–Acampemos ésta noche. Les debo contar la verdad –confesó.

Kakashi cerró su único ojo visible y asintió. Todos estaban muy cansados.

–Sasuke, ve a buscar a Naruto y ayúdalo como ayudaste a Sakura –le pidió el sensei mirándolo directamente.

¿Qué haga lo mismo? ¿Cómo diablos se supone que lo haga? –pensaba el Haruno.

–¿Qué te pasa? Espero que puedas ayudarlo como a ella, ¿o acaso ocultas algo? –lo intimidó el sensei.

Sasuke sacudió inmediatamente la cabeza.

–Voy enseguida –dijo mientras se levantaba y dejaba a Sakura recostada en el suelo.

El sensei lo siguió con la mirada hasta que llegó hasta Naruto.

–Hagamos una fogata, oscurece –le sugirió a Tazuna mientras miraba el cielo y corría la mirada de sus dos alumnos.

Cuando Sasuke tocó a Naruto pudo observar sus propias manos: estaban totalmente ensangrentadas.

No sólo se había lastimado por dar tantos golpes sin los guantes adecuados, sino que la sangre que Sakura había perdido era tan exagerada que lo manchó todo.

De no ser por Adeleinne, la nueva Uchiha ya hubiera pasado a mejor vida.

Luego de pensar por unos segundos en esto y en su incapacidad de ayudar a nadie por no saber de curación, miró a Naruto.

El rubio estaba recostado en el suelo, jadeando y sudando.

Observó meticulosamente su cuerpo y encontró varias heridas… pero ninguna era profunda.

Sacó de su mochila un botiquín de primeros auxilios. Luego de limpiar sus heridas, les colocó a todas unas vendas. Saturó alguna que otra; en especial la del brazo.

Por suerte para ser Anbu le habían hecho estudiar primeros auxilios, pero sus conocimientos eran tan básicos que sanar a una persona en el estado en que Sakura se encontraba minutos antes, era imposible.

Luego de curarlo intentó levantarlo y llevarlo hacia donde estaban los demás. Sin embargo, cuando intentó hacer esto, Naruto se quejó medio dormido y le dio a entender que estaba muy adolorido como para ser movilizado.

Sasuke entonces lo dejó allí, le quitó la chaqueta naranja y peculiar que usaba y lo tapó con una manta. Luego se sentó apoyando la espalda en un árbol que estaba al lado del rubio y allí se quedó.

Se quedó mirando las estrellas y la Luna que acababan de salir y cada cierto rato volvía su mirada hacia Naruto para comprobar que seguía respirando normalmente.

A lo lejos se encontraban Tazuna y Kakashi alrededor de la fogata y miraban la escena calmados.

Kakashi ya había recuperado las fuerzas y Sakura estaba durmiendo allí, recuperándose aún.

–Mañana tendré que hablar con todo el equipo de ésta misión. Ellos no están capacitados para algo tan peligroso. Se suponía que era una misión de bajo rango –le dijo Kakashi a Tazuna.

El hombre lo miró y asintió lentamente.

–Lo entiendo, pero deben entender mi situación también –le contestó en un tono suave.

–Lo sé, lo sé.

Se quedaron callados unos segundos mientras seguían mirando la situación en la que se encontraba el pequeño Haruno y el rubio.

–Ese chico es algo especial –le comentó Tazuna a Kakashi haciendo referencia a Sasuke mientras se tomaba un sorbo de agua en un vaso.

–Esconde algo –respondió Kakashi con la misma placidez de Tazuna.

–Lo sé –afirmó el hombre–. Lo he estado observando. Pero no me refería a eso. Me refería a eso –le dijo señalando con el dedo donde se encontraba el pelinegro con su amigo–, y también a eso –volvió a señalar, pero esta vez a la chica que dormía intensamente bajo una manta con su cabello rosado alborotado por todo el pasto.

Kakashi sonrió.

–No sé que esconda, pero definitivamente tienes razón –le respondió.

Ambos entendían lo que querían decir. Kakashi entendió inmediatamente a lo que se refería Tazuna.

Era como si Sasuke, incluso quizás sin darse cuenta, no podía permitirse a sí mismo ver heridos a sus compañeros sin importar cuán distante hubiera sido en su mundo original.

–Me alegra que sea así, los que abandonan a sus compañeros son peor que la escoria.

Tazuna miró a Kakashi sorprendido, pero luego sonrió y asintió lentamente.

Así transcurrió la noche con calma y paz. Ningún enemigo volvió a acercarse en toda la noche.

"Sasuke… Sasuke… ¡Saaaaaaasuke!"

Sasuke finalmente se levantó de un salto. Alguien lo había estado llamando por veinte minutos, pero estaba tan cansado que no quería siquiera abrir los ojos.

–¿Cuánto más planeabas dormir, eh maldito vago? –le preguntó Naruto con una enorme sonrisa en sus labios. Parecía muy vivaz, como si hubiese dormido dos días seguidos.

Sasuke rezongó medio dormido.

–¿Planeas despertarme todos los malditos días de la misma forma? Joder, eres un molesto de mierda –le decía mientras se rascaba la cabeza con los ojos entrecerrados.

Pero luego, por un instante, recordó el estado en el que se encontraba ayer su amigo.

–¿Cómo diablos te recuperaste tan rápido?

Naruto se rascó la cabeza confuso.

–No lo sé, me desperté así –le contestó.

Sasuke recordó al zorro. Por un momento creyó olvidarlo.

–Debe ser por el chakra del zorro ese que llevas.

–¿Eh? –le preguntó Naruto algo extrañado.

Por supuesto, para él todo era nuevo. Aún no tenía ni idea de lo que realmente era capaz con aquel ser en su interior.

Sasuke le hizo señas con la mano en expresión de "olvídalo", y se incorporó en el suelo para ir a ver a los demás. Cuando se levantó se sintió bien y saludable, con totales energías renovadas. Aparentemente necesitaba varias horas de sueño para lograr recuperar las energías gastadas del día anterior.

Fue en dirección de los otros y Naruto lo siguió por atrás.

Kakashi y Tazuna estaban sentados en el mismo lugar de la noche anterior, pero la fogata estaba totalmente apagada.

Cuando él llegó, ambos se levantaron del suelo para irse.

–Despierta a Sakura y luego ven a hablar con nosotros sobre ésta misión –le ordenó el sensei.

Naruto miró sin entender al sensei y lo siguió sin decir nada.

Sasuke ya sabía de qué iba la cosa, pero asintió de todos modos y buscó con la mirada a Sakura hasta encontrarla acostada detrás de la fogata apagada.

Notó que seguía durmiendo, así que se acercó más para verla.

Su cabello rosa, desordenado y corto, estaba regado entre el césped verde y mojado por el rocío de la mañana.

Su piel era blanca y tersa, sus labios pequeños y cerrados. Su rostro era tan diferente a antes que casi no la reconocía. En su mundo original ella había cambiado mucho, y aquí todo en ella era del aspecto de una niña infantil e ingresando en la vida apenas, sin idea alguna de la realidad y la venganza que parecía estar totalmente dispuesta a tomar.

Mientras pensaba en esto, recorría su mirada hacia sus ojos cerrados.

Verla así le recordaba a la chica enamoradiza de su edad que una vez había conocido y que lo perseguía a todos lados…

De pronto los ojos de la muchacha se abrieron y lo miraron fijamente.

Entonces se dio cuenta de la realidad: Ésta no era la Sakura antigua y nunca lo sería.

Debería acostumbrarse a ver esos ojos tenebrosos y fríos que contrarrestaban tanto su rostro de aspecto infantil e inocente.

…Y es que ella ahora era él y él ahora era… ¿ella?

Sakura miraba de forma extraña a Sasuke, y no le despegó la mirada ni por un segundo. Era como si no sabía qué decirle, hasta que al fin corrió la mirada y cambió su expresión confusa a una más seria e indiferente.

–No creas que porque me hayas salvado la vida de repente te convertiste en mi mejor amigo o algo así –le dijo mientras se incorporaba lentamente.

Sasuke cerró sus ojos por un instante al sentirse totalmente desplazado de lugar. Luego volvió a abrirlos y la miró con la misma seriedad que ella le estaba dando.

La chica se sorprendió un poco, pero antes de que ella le pudiera decir algo, él ya se le había adelantado.

–Kakashi quiere hablarnos de ésta misión, así que si haz el favor de apurarte, porque eres la única fuera de lugar que está siendo esperada aún –le contestó en un frio tono antes de irse en dirección de los demás, que los estaban esperando unos metros más allá ya preparados para discutir la situación.

Sakura se quedó mirando la espalda de Sasuke con los ojos más abiertos de lo normal por unos segundos.

Luego guardó sus cosas en silencio y se dirigió hacia los demás sin mucho apuro.

Ni bien llegó, Kakashi se puso a hablar.

–Como habrán podido notar ayer, la situación no es nada sencilla. Todos esos ninjas no están a la altura de lucha de unos gennin como ustedes, sin importar sus habilidades, sin importar que sean del clan Uchiha, que tengan una fuerza descomunal y… lo que sea que tú puedas hacer, Naruto… –comenzó diciendo Kakashi hasta que fue abruptamente interrumpido por Naruto.

–¿ ¡Pero qué dices! ? ¡Les destrozamos el trasero a todos! –le exclamó sobresaltado e impulsivo.

–Lo sé, ¿pero a costa de qué? –le preguntó Kakashi cerrando sus ojos indignado ante las palabras de Naruto.

Sakura revoleó sus ojos y bufó enojada.

–Por favor, quizás estos inútiles no puedan hacer nada ni tengan mi nivel de lucha, pero podría terminar ésta misión yo misma si quisiera.

Todas las miradas, hasta la de Tazuna, se dirigieron hacia ella al instante.

Kakashi y Sasuke dibujaron una sonrisa en sus bocas al escuchar aquello.

–Tú eres la que más me preocupa y la menos indicada para opinar. Quizás hayas luchado bien, pero cuando te hirieron por descuidarte un sólo segundo, casi mueres. Ese "inútil" que ves allí –dijo señalando a Sasuke– es el que te salvó de una muerte segura –finalizó suspirando.

Sasuke no dijo nada. En realidad no había sido él quien la había salvado, pero algo era algo.

Sakura lo miró de reojo y calló sin responder.

–¡Pero, Kakashi…! –se apresuró Naruto.

Kakashi le hizo una seña con la mano para que hiciera silencio.

–Tú también estuviste en peligro, Naruto.

Naruto miró con el entrecejo arrugado a su maestro.

–¿Qué, entonces es así? ¿Abandonamos la misión porque fue un poco complicada al inicio? ¿Y qué hay de él, lo abandonamos a su suerte? –le reclamó Naruto señalando al hombre que miraba a todos en un total silencio.

Kakashi cerró sus ojos –o más bien su único ojo visible– y volvió a suspirar.

–Ésta misión ya pasó a ser de rango b o menor. No puedo ponerlos en éste peligro. Un hombre llamado Gatoh quiere matar a éste constructor y es un tipo muy peligroso y con muchas influencias. No es una misión que podamos… –Kakashi fue interrumpido repentinamente por una peculiar voz.

–Creí que los que abandonan a sus amigos son peor que la escoria.

Todas las miradas se dirigieron directamente a aquellos verdes y brillantes ojos.

–¿Qué dijiste? –le preguntó el sensei sorprendido.

–Lo que oíste –le respondió Sasuke sin titubear.

Un pequeño silencio estuvo presente entre las cinco personas por diez segundos.

–La misión continúa –dijo el sensei sin agregar nada más.

Todos miraron sorprendidos y algo confundidos la forma en que Kakashi se retiraba para liderar la caminata.

Había cambiado de parecer tan rápidamente que parecía increíble.

–Andando. Si esperamos más tiempo vendrán más enemigos y más peligrosos –les ordenó a sus alumnos, quienes aún sorprendidos, excepto Sasuke, siguieron al hombre.

–Gracias –dijo Tazuna a todos.

–No debiste mentir –le dijo Kakashi desde adelante.

–No tenía opción –respondió el constructor cabizbajo.

Todos siguieron caminando en silencio.

Naruto se acercó a Sasuke lentamente.

–¿Qué es lo que te pasa? –le preguntó el rubio sin rodeos.

Sasuke lo miró de reojo.

–¿A qué te refieres?

–Tú… eres diferente.

Sasuke lo miró con los ojos más abiertos pero siguió caminando.

Se rió levemente e intentó disimular con una falsa sonrisa.

–No sé a qué te refieres. Sigo como siempre. Eres tú el que está más molesto que de costumbre.

Naruto paró en seco. Los demás no se percataron y siguieron caminando. Sakura miró la situación pero siguió caminando junto con los demás.

Sasuke lo observó confundido.

–¿Qué te pasa? –le preguntó el pelinegro.

Naruto lo miraba totalmente serio.

–Sasuke, me he hecho el idiota hasta ahora, pero es suficiente –le dijo con una voz seca y fuerte.

El Haruno no sabía qué decir. Los ojos de Naruto eran diferentes, expresaban seriedad y convicción.

–¿Por qué dices eso?

–Eres como un hermano para mí. Te conozco demasiado como para saber cuando eres tú y cuando no lo eres. Has estado actuando raro desde lo de los cascabeles.

–Creo que tengo que ser más fuerte y serio ahora que soy gennin, eso es todo –intentó excusarse inútilmente Sasuke, pareciendo lo más convincente que podía.

–No –le cortó Naruto.

–¿No qué?

–No eres tú. ¿Qué demonios te pasa? Sabes cosas que no se supone que deberías saber y al mismo tiempo me has estado haciendo preguntas extrañas de cosas que se supone que ya sabes desde siempre. Te vas corriendo en medio de la noche cuando menciono a tu madre como un desquiciado y no dices nada. Al otro día tienes una herida extraña en el brazo, murmuras cosas raras cuando duermes, luego tratas mal a Sakura, que, diablos, es una psicótica pero, ¿hablarle así a una chica, tú? ¿Con las cosas que Mikoto te enseñó? Eso no es de ti. ¿Y ahora de repente también sabes las palabras justas para hacer que Kakashi cambie de parecer? No eres tú. Así que dime qué demonios te sucede, porque te conozco como la palma de mi mano y sé que tú no eres así.

Sasuke corrió la mirada.

No sabía qué decir. Eran muy unidos en éste universo.

Cerró sus ojos y los volvió a abrir luego. Lo miró fijamente a los ojos y luego abrió sus labios para hablar.

–Tienes razón, no soy yo. No puedo mentirte a ti, no me lo creerías. Así que… ¿quieres la verdad?

Las pupilas de Naruto se dilataron y sus ojos se abrieron aún más, pero su seriedad siguió intacta.

–Sí –le respondió Uzumaki.

–Entonces cállate y escúchame, porque tendrás que prestar mucha atención si quieres creerme.


JOJOJO, seguramente todos se pensaban que Naruto iba a jugar el típico papel de idiota que no hace más que aportarle humor al fic (como en casi todos los fics SasuSaku xD) y que iba a hacer como si nada frente a los EVIDENTES cambios de Sasuke.

¿Qué es lo que planea decirle Sasukito? ¿Le dirá la verdad? ¿Naruto se la creerá? Mmmmm cuanta expectativa...

Y espero que hayan disfrutado de las palabras de Adeleinne. ¿Hace cuánto esperamos que alguien le diga algo como eso en la realidad y que lo haga sentir como ella lo hizo sentir? Jojojo.

¿Y Sakura? ¿Algún día dejará de ser tan soberbia? xD

Bueno, espero que les haya gustado el capítulo.

Bien, ahora quiero decirles algo respecto a las preguntas que me mandan:

A partir de ahora voy a comenzar a directamente "ignorar" los mensajes que contienen preguntas MUY reveladoras, porque me parece innecesario responderles diciendo "no puedo responderte, perdona". Cada quien sabe qué pregunta y qué no.

Pueden hacerme las preguntas que quieran, pero sepan que a veces las respuestas son demasiado...

A veces hasta me preguntan qué pasará con Sasuke y Sakura al final. Vamos, ¿quieren que les diga cómo termina el fic? ¡No tiene gracia responder esas cosas!

Pero en cuanto a dudas generales, sugerencias y otras cosas, pueden decir lo que se les dé la gana. Siempre hablando con respeto, claro.

Quería dejarlo en claro para que luego no me reclamen que no les respondí algo.

Hoy no voy a responder reviews porque nadie me mandó ninguna duda (sólo dos personas me preguntaron y eran cosas bastante reveladoras) que pudiera responder.

Por otro lado quisiera agradecer a todos aquellos que se toman el tiempo y la molestia de expresarme sus maravillosas palabras. Me motivan a seguir y me encanta que me escriban.

¡Sigan haciéndolo! Son mi único incentivo.

PD: Cuídense, que supuestamente hoy es el fin del mundo (lo vi en el noticiero xD).