Capítulo 7: ¿apoyo o protección?
A Lulu le estaba costando procesar lo que pasaba. Las ganas de salir chillando por la puerta, al escuchar que Veigar estaba preocupado por ella, eran impresionantes. Se calmó como pudo, diciéndose que debía mostrarse valiente como siempre. El pequeño bicho de la preocupación empezaba a molestarla, pero se esforzaba en ignorarlo.
-Pero Veigar…es..es obvio que podrás con ellos! Y en cuanto a mí, Pix y yo los convertiremos en ardillas y huirán pisándose la cola de la vergüenza-una risa confiada casi consiguió tranquilizar al Pequeño Maestro del Mal, quien dicho de cierto modo, libraba una intensa batalla en su mente.
Habia empujado a Lulu a su habitación, cosa que nadie había visto nunca, y le había contado de un soplo todos sus problemas, y ahora la veía a ella, sonriéndole confiada, pero él más que nadie sabía detectar el miedo en las personas, por minúsculo que fuera. Admiraba su valentía, pero no podría volverse a mirar a un espejo si la veía lastimada, y al mismo tiempo, ansiaba su compañía y apoyo. Sí, el gran hechicero malvado, el terror de Valoran en tiempos pasados lo estaba admitiendo. Junto a la chica su corazón se aligeraba un poco, se sentía poderoso, pero no de una fuerza surgida del odio, sino de algo claro, dulce, que le hacía ver el mundo diferente, no poner cara de asco frente a expresiones cotidianas de amabilidad o buena voluntad. A él le gustaba esa sensación, y no quería perderla exponiendo a Lulu al peligro, pero…¡era tan difícil!
Alejó la mirada de la chica, y agachó la cabeza-Lulu, creo que no comprendes el poder de estos hombres, con un chasquido de dedos lo único que quedaría de ti serían tu sombrero y bastón, como en la Grieta. Son seres tan oscuros…y..y…no p..puedes con ellos-las últimas palabras le salieron a pedazos. Podía, podía con ellos. Juntos, con mayor razón. Pero no la arriesgaría a ello, el debía ir solo.
Lulu escuchó lo último y algo se fue al suelo dentro de ella ¿Veigar no la creía capaz?
-Veigar, ¡yo puedo apoyarte! ¡yo quiero apoyarte! ¡Es-estamos juntos en eso!
-¡Lulu! Hablo enserio, no te permito acercarte a ellos. Vienen a por mi, y no vas a involucrarte.
-Ya estoy involucrada, lo quieras o no. Y..y yo también tengo miedo de lo que vayan a hacerte-la cara de la chica se empezaba a poner roja, y las lágrimas a agolparse en sus ojos. Estaba dolida..y enojada. Y era conocido en la Liga que su rabia era impresionante-pero…pero si no crees que pueda acompañarte..qui..quizás no valió de nada mi cariño…y..y..-apretó los puños- bien! Enfréntalos sólo!-salió dando un portazo.
Veigar no alcanzó a decir nada. El numerito de rabia de Lulu lo había dejado sin palabras. Se había cegado completamente, no vio que lo hacía para protegerla…y eso también le dolía un montón. Le costó, él no quería alejarla…pero se había dado cuenta de cuanto le importaba ella. Ahora ella estaba enojada con él, y el quizás no pudiera explicárselo nunca. Peor, quizás no viviría para intentarlo.
Se acercó lentamente a su cama y se sentó en ella. La luz de su ventana eternamente abierta le daba en los ojos, pero ni se molestó en moverse. La falta de luz empezaba a molestarle, ya no sentía del todo cómodo en su oscuridad. O quizás nunca se sintió cómodo. Quizás sólo anhelaba algo o alguien que le devolviera la sonrisa…y el Hada Hechicera lo había conseguido. Estaba enojada…pero así Verbius y Scinder nunca la alcanzarían. Era pequeño el consuelo…pero así permaneció.
Ella había hablado de cariño..seria que ella lo quería?
Serían lágrimas las gotas saladas que brotaban de sus ojos?...
Lulu corría, corría al bosque, dejando destellos plateados que venían de sus ojos volar tras de sí. Llegó al tronco en el que solía sentarse, y se cubrió la cara con las manos. Pix, preocupado, tocó sus dedos, llamando su atención.
-Así que no me quiere Pix? Después de todo, no confía en mí?
Pix empujó sus manos, hasta que la chica descubrió su rostro. Acarició su mejilla, hasta que paró de llorar. De pronto, ambos sintieron un crujir de la tela de un vestido, y al aire romperse, como si algo se acercara flotando. Ambos adivinaron; por las tardes Sona practicaba en el claro del bosque.
-S..Sona?
La peliazul hizo su aparición. Alta, bella, y muy preocupada. Acercó su mano a la mejilla de Lulu, le limpió una lágrima y la miró a los ojos. Ella no quería, pero le terminó devolviendo la mirada. Los ojos de la Virtuosa de las Cuerdas centellearon un instante: se había establecido el contacto telepático.
-¿Qué puede hacerte llorar de esa forma Lulu?
-Es..es Veigar que..que no me quiere con él..y..y..-los sollozos le impedían articular palabra. O único que hizo fue bajarse el sombrero hasta los ojos y pedir perdón muy despacito.
-No hay nada de qué preocuparse-le sonrió con ternura la mayor-es comprensible tu tristeza. Adivinaré la situación: Veigar te pidió que lo dejaras en "algo muy importante que debe hacer" y tú dices que no confía en ti por ello, que no te quiere ¿algo así?
Lulu asintió, sin dejar ver su rostro aún. Sona a su vez, suspiró. Le indicó a su Ethwal, que flotaba junto a ella, que permaneciera a un costado. Se agachó frente a la yordle,y con la mayor delicadeza que pudo, le quitó el sombrero de las manos.
-El amor puede volverte terco a veces, por lo que veo…escúchame Lulu, te diré que pasa.
-¿Si?-la hechicera la vio con ojos inquisitorios, aún llorosos.
-¿No lo ves? Veigar quiere protegerte, porque le importas. Si es cierto lo que se ve…y si es cierto lo que se comenta…el también te quiere mucho.
:-:-:-:
Holaaa! No se imaginan lo que me costó cortar este capítulo ;-; esque este fic quedaría aún más corto de lo que pretendo que sea :'c porque si, no serán más de quince capítulos u-u pero no se molesten, será igual de hermoso 3 . Aprovecho de agradecerles por los hermosos reviews que me han dejado c': han sido maravillosos! No saben cuan feliz me hacen, y me hacen disfrutar aún más escribiendo, al saber que lo disfrutan *-*
Los quiero mucho, soy Kori y sin más, nos vemos nwn!
