Advertencia: ¿Cómo están, lectores de Fanfiction? Yo bien, si a alguien le interesa :p

La otra death note

Nuevamente en el palacio, y luego de intentar calmar a los aterrados trolls que no dejaban de mirar a Rem, Anna sentía que nuevamente estaba cayendo en una terrible pesadilla, con la diferencia que esta vez sí era consciente de lo que estaba pasando, o al menos estaba mejor instruida que cuando conoció a Ryuk.

Rem era bastante diferente de Ryuk, o por lo menos lo era del Ryuk que había conocido: Rem carecía completamente del sadismo del otro shinigami, era mucho más de tratar y no esperaba que Anna usara su nueva death note para matar por diversión, aunque ciertamente Rem tenía una forma de ver a la gente bastante crítica. Anna podía ver que Rem era un shinigami con un sentido moral fuerte, pero no por ello quería precipitarse porque no quería llevarse una desagradable sorpresa.

Apenas había pasado un día desde que conoció a Rem, pero la cantidad de cosas que le había contado daba (según ella) como para equiparar muchos años de experiencia. Aún no se había atrevido a permitir que Kristoff y Elsa tocaran la death note, en lugar de eso les había pedido que confiaran en ella mientras seguía investigando más sobre Ryuk y la amenaza que representaba la death note para Arendelle una vez que Ryuk encontrase al humano que buscaba.

-Entonces Ryuk aún continúa con su búsqueda, ¿verdad?

-Eso no te lo puedo asegurar, Anna- responde Rem secamente-. Ryuk había bajado él mismo al mundo humano para intentar que alguien tome posesión de la death note, y tú misma has podido leer que los shinigami sólo podemos hacer eso si tenemos un humano en específico para darle la death note, y para eso hay un tiempo, así que veo muy probable que haya encontrado a aquel humano que tanto le interesa que use la death note.

Anna resopla algo preocupada. Si realmente Ryuk había seleccionado a alguien para que le divierta como desea, eso significa que ese alguien no podía traer consigo nada bueno, sin importar que esté en Arendelle o en algún otro lugar. Rem simplemente continuaba con la vista fija en Anna, al parecer sin importarle que Anna tuviera o no algo que decir, y no parecía haber nada que le distrajese .

En lo que respecta a Anna, la peor parte de haber conocido a Rem era que por lo pronto no podía acordar nuevas salidas con Elsa y sus amigos, eso tenía que esperar hasta que pudiera resolver el caso concerniente a Ryuk.

-Es raro- suspira nuevamente Anna con la vista fija en su taza de chocolate vacía-. Hasta ahora siempre han sido los demás quienes me han sacado de los problemas y me han salvado de los peligros, por lo que me sienta muy peculiar que ahora debo ser yo quien debo salvar Arendelle de la amenaza que posiblemente se cierna sobre nosotros, aunque no me anima para nada saber que si uso la death note me estaría condenando a jamás ir al cielo ni al infierno.

Hay más de una forma de detener a alguien que posee una death note, Anna, y no todas esas formas necesitan que uses la death note para matar- corrige Rem sin cambiar su tono de voz-. Sin embargo, la manera que elegirás para detener ese peligro depende únicamente de ti, después de todo eres la dueña de la death note, y yo estoy aquí para protegerte y ayudarte.

-¿Estás seguro, o segura, o... bueno, de verdad crees que ayudarme será lo correcto?- Anna balbuceaba porque no era capaz de determinar si Rem era hombre o mujer (y francamente no la culpo :p)- Según tu propia explicación, los shinigamis evitan y repudian el uso de las death note para salvar a otras personas, porque esa es la manera que existe para que ustedes mueran.

-La mayoría de los shinigamis ignoran por completo la consecuencia de matar a un humano para salvar a otro, simplemente creen que es algo repudiable y que denigra al shinigami que se atreva a hacerlo- Rem parecía que no le importaba el riesgo que corría por sus acciones-. Además, la razón por la que deseo que uses la death note es para guiarme al humano que Ryuk ha elegido, porque el dueño de una death note no puede ser víctima de otros humanos, sólo un shinigami puede hacer eso, aunque ustedes los humanos pueden contar con el recurso de forzarlo a abandonar la death note, robársela o convencerlo de que se arrepienta. Lo malo de esos métodos es que eso no será suficiente para negar las consecuencias del uso de la death note, ni tampoco le hará recuperar la vida renunciada por aceptar los ojos de un shinigami.

Anna empezaba a sentir pena por quien fuera que haya recibido a bendición (o mejor maldición) de Ryuk, le dolía pensar que una persona se condenara a sí misma a perder los favores o castigos más allá de la vida matando a otras personas a cambio de simplemente divertir a ese shinigami maligno. Era repudiable que algo así pasara, pero ya sabía que eso no lo podía evitar. Elsa y Kristoff todavía no lo habían visto, pero en cierto modo Anna había madurado bastante en menos de veinticuatro horas, era importante que lo hiciera porque de eso dependía el futuro de Arendelle.


Comedor del palacio

Había llegado la hora de la cena y Anna había llegado muy justa a tiempo por su aprendizaje sobre lo concerniente a la death note. Elsa nuevamente se había sentado a la cabecera y espera un tanto divertida la llegada de su hermana. Era como si hubiera pasado nada, como si los acontecimientos desde que encontrara aquellas cosas escritas por ella misma sobre la death note hubieran sido un sueño o una broma pesada. Anna toma asiento luego de pedir disculpas por su tardanza, y entonces ambas empiezan a comer tranquilamente. Estaba de más decir que Elsa quería saber de qué hablaba Anna con aquel shinigami de nombre Rem, pues a pesar de todo quería ayudar a su hermana a superar esa dificultad que había anunciado el troll sabio.

-Anna...- dijo en cuanto ambas hermanas terminaron con la comida- Espero que tomes en cuenta que ahora más que nunca tenemos que ser más unidas como hermanas, pues del mismo modo que querías ayudarme cuando había perdido el control de mis poderes, ahora quiero ser de utilidad para que puedas vencer ese peligro que me dijiste ayer.

-Gracias, Elsa. Realmente aprecio tu ayuda- dice Anna con toda la amabilidad y afecto que podía demostrar a su hermana-. Todavía hay cosas que necesito que Rem me explique para saber cómo detener a Ryuk en cuanto aparezca, pero te aseguro que he aprendido muchas cosas, y estoy segura que contigo y con Kristoff podremos solucionar este y cualquier otro problema que podamos tener.

A Elsa le hacía sentir bastante gratitud que Anna pudiera confiar en ella en ese momento. No podía dejar que su hermana menor estuviera sola, aunque ella misma no pudiera todavía tocar la death note, y mucho menos entablar contacto algo con Rem o algún otro shinigami. El postre estuvo acompañado de una animada charla para dejar a un lado el angustiante caso de la death note, y Anna no podía dejar de reír de la ridícula forma en que Elsa parodiaba a los comerciantes y nobles que habían concertado un encuentro con ella aquel día, era realmente refrescante ese momento.


Al día siguiente

-Y entonces tienes que detener a un malvado bastante peligroso, ¿verdad?- ahora era el turno de Olaf de querer saber qué haría Anna.

-Aún no estoy muy segura de cómo podría hacerlo, pero sé que si uso la death note, podría identificar a quien sea que tenga el otro porque le estaría haciendo compañía otro dios de la muerte, y como no aparece aún, supongo que por ahora no hay problema.

-Pero aún así no has tenido mucho tiempo para estar con tus amigos- Olaf expresa su preocupación, aunque sonaba más dando ánimos que preocupado-. Espero que pronto hables con Krsitoff al igual que hablaste con Elsa, entre los dos te ayudarán mucho más que si lo hiciera uno solo.

-Gracias, Olaf. Eres un gran amigo.

Acto seguido, Anna abraza cariñosamente a Olaf, y este le devuelve el abrazo para demostrarle la sinceridad de su apoyo. El camino se veía largo y muy difícil de recorrer, y eso que todavía no habían empezado a recorrerlo.


Habitación de Anna

Rem se había quedado dentro de aquella habitación por petición de la princesa. Había comprendido que Anna necesitaba afrontar sola el tener que hablar con su hermana y amigos sobre lo que ambos habían charlado desde que llegaron al palacio. La vista del shinigami estaba fija en el balcón, y es que estaba pensando en Ryuk y lo que estaría intentando hacer allá afuera. Sabía que no había regresado al mundo shinigami, y es que alguna razón sabía lo que éste pensaba, y sabía mejor que nadie que no se detendría hasta conseguir a un humano lo bastante retorcido o manipulable como para impulsarle a usar la death note. El día pasaba por aquella ventana, y Rem ni se inmutaba, esperaba con absoluta calma a que Anna regresara y le dijera qué tal le había ido, aunque estaba seguro que lograría la comprensión y el apoyo de todos. Rem mismo estaba dispuesto a darle su apoyo a Anna, había tomado su decisión y se lo había dicho, y sin importar lo que pasara, seguiría adelante y no temería a su propia desaparición con tal de detener a Ryuk y salvar a Anna en cuanto el encuentro se diese.

-Lamento mucho tener que usarla para deterlo, pero es la única manera...

Nadie podía oír a Rem, pero igual decía todo aquello.


Despacho de la reina

Elsa estaba en su tediosa rutina de revisar tratados con países vecinos. El calvario que representaba revisar tantos papeles ya la estaba haciendo acostumbrarse a ello, y eso sólo la asusta, pues llega a creer que estaba perdiendo completamente la sensibilidad y el "toque divertido", como posiblemente dirían Anna y Olaf. La taza de café llevaba casi media hora vacía, y Elsa lamentaba profundamente que nadie viniera al menos para servirle más. En ese momento llega Gerda, para buena suerte de Elsa.

-Majestad, acaba de llegar un mensajero proveniente de Weselton ¿Desea que le reciba?

-Si no es mucho pedir, gracias- responde Elsa, agradecida de tener una excusa para levantar la vista de la montaña de documentos que estaba leyendo-. Y por cierto, me gustaría que me llenaran la taza otra vez, si le es posible.

-Será un placer- Gerda toma la taza y se retira de allí con paso grácil y ligero.

Elsa suspira largamente y espera a que llegara el mensajero, o que llegara Gerda con su café, bueno, a quien llegara primero. La espera no dura más que un par de minutos, y entonces llega Gerda con la bendita taza. Recibe su café con un modesto gracias y retoma el trabajo durante un rato más, cuando llega el mensajero.

-Buenas tardes, majestad- el mensajero dedica una pronunciada reverencia que Elsa llegó a pensar que se podría caer-. He venido con un mensaje muy importante del ducado de Weselton.

-Imaginaba que lo harías, pero me gustaría escuchar lo que tienes que decir.

-Mi queridísima reina, el nuevo duque de Weselton está muerto.

Elsa siente esa noticia como si su cuerpo fuese atravesado por una especie de puño gélido y etéreo ¿El nuevo duque de Weselton, muerto? ¿Cómo es posible eso? ¿Se trataba de alguna broma? Si lo era, entonce ella misma lo mataría ella misma enterrándolo bajo medio kilómetro de hielo.

-¿Qué fue lo que ocurrió?

-Fue algo completamente extraño, mi señora- responde el mensajero con algo de nerviosismo en la voz-. Dicen que el duque se encontraba a mitad de la plaza central de Weselton cuando repentinamente se ahorcó enfrente de todo el pueblo. Aquello ha sido un auténtico escándalo, y todavía no hay nada que permita a los nobles explicar lo que ocurrió.

Esa explicación no hizo sino contrariar todavía más a la reina ¿El nuevo duque se ahorcó a mitad de una plaza enfrente de todo el mundo? Era algo impensable, inverosímil, imposible. Entonces le llegó a la mente la death note y las pocas cosas que había podido averiguar ella misma y lo que le había dicho Anna. La death note no sólo podía sentenciar a las personas y las mataba, sino que permite manipular el momento y la forma de morir ¿Acaso eso fue lo que pasó?

-Muchas gracias por mandarme este aviso tan importante, mensajero- dice Elsa apenas recobra la compostura-. Muy pronto mandaré un mensaje a Weselton, pero por ahora puedes descansar.

El mensajero vuelve a hacer una reverencia exageradamente pronunciada y se va rápidamente del despacho.

Elsa deja todos sus papeles, y por primera vez desde que es coronada eso no le causaba ninguna alegría, y es que la razón para dejar el trabajo resulta muy grave como para permitirse alegrías. Muy posiblemente la death note había sido localizada, pero necesitaba hablar primero con Anna.

CONTINUARÁ...


¿Les gusta lo que les presenté? Con esto les cierro el capi, y les saludo una vez más :D

Hasta otra