Lo que te hace especial
Capitulo 7; El real primer beso
- Mamá está furiosa, dice que no puede pasar a buscarte hasta dentro de tres días, así que te tendrás que quedar aquí -George cerraba la tienda, ya eran más de las 22:00hrs. Hermione estaba sentada en un banquito mientras Fred y George guardaban las cosas para terminar de cerrar la tienda- Que ni se te ocurra salir sola, si quieres mi consejo, cuando mamá te rete asiente, halaga su traje y pregunta por la comida
- Sí, cuando tiene que hacer la comida se concentra más en eso que en regañar -Fred dibujó una sonrisa nostálgica en su rostro- E intenta no hablarle en todo el día. Se calmará, sabemos de lo que hablamos
- Claro, su madre aprendió a regañar gracias a ustedes -Dijo Hermione mientras veía la tienda por fin vacía
- Oye, ¿y hoy viene Melody? -Preguntó George mientras ponía unas cajas en un estante. Fred lo miró con regaño y luego echó una mirada avergonzada a Hermione
- No lo sé, no la he invitado -Sus ojos se desviaron hacia un rincón vacío de la tienda
- ¿Desde cuándo ella necesita una invitación? Siempre viene… Si quieres mi opinión es una muchacha algo desatinada, pero está linda… así que bien -George se rió por lo bajo mientras veía como Fred lo miraba algo enojado
- ¿Quién es Melody? –La muchacha frunció un poco el entrecejo, sintió unas pequeñas cosquillas en el estomago, pero no eran para nada agradables y en el fondo intuía la respuesta
- Es la novia de Fred, él no habla de ella en casa por que no quiere que mamá se meta… no creo que le agrade -George terminó de empacar algunas cosas y les hizo una seña para que subieran a donde estaba la casa
- ¿Tu novia? -Algo extraño sintió ella en ese momento, algo como lo que sintió la primera vez que vio a Ron besarse con Lavender, un terrible vacío en el estómago que se promovía hacia la garganta
- Sí, trabajaba de mesera en la heladería Florean Fortescue, ahora trabaja en otro local algo mas pequeño -Dijo Fred, evitando la mirada de la chica
- Ah… -La muchacha emitió un débil sonido con la boca y se adelantó para subir a su momentáneo cuarto- Lamento las molestias, me iré a acostar -Subió con pasos rápidos y evitando mirar a los gemelos
- No te preocupes, nosotros sabemos mejor que nadie lo que es sentir la necesidad de quebrantar alguna regla -Rió George mientras subía tras Hermione
- Yo no siento dichos instintos, ya ni recuerdo porque vine -La joven pronuncio estas palabras en un tono algo lúgubre mientras seguía subiendo por las escaleras.
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Los rayos de sol entraron a primera hora a la habitación sin cortinas. La joven castaña yacía sobre una cama pequeña en una habitación casi sin ventanas. Hermione fue al baño y luego de ducharse y vestirse con las mismas ropas que tenía puesta el día anterior. Fue hacia una pequeña salita que había en el segundo puesto de la tienda. En medio de la salita estaban Fred y George tomando desayuno.
- Buenos días -Dijo con los ojos semiabiertos George mientras le señalaba a Hermione un frasco con jugo y unas tostadas sobre la mesa
- ¿Se preparan para ir a trabajar? -Preguntó ella mientras se sentaba en una silla junto a la mesa
- No, es domingo, no abrimos -Fred mascó una de sus manos por error- ¡Auch! -George no pudo contenerse y se echó a reír con ganas.
- ¿A que hora te dormiste ayer? Te escuché hablando por teléfono -Sonrió su gemelo mientras veía cómo Fred se soplaba el lugar donde se había mordido
- No lo sé, me dormí casi a las 5:00hrs, Melody me llamó… y aunque le intentaba colgar, ella insistía en hablar… dormí poquísimo -Dibujó en su rostro una cara de molestia mientras tomaba un poco de jugo
- A veces no sé por qué estás con ella -Sonrió George- Te llama demasiado, y según tú invade mucho tu espacio -Fred miró a su hermano con una sonrisa pícara
- Bueno, no es que me haya atraído de ella su intelecto -Bebió un poco más de su vaso- Aunque te reconozco que no me molestaría tener alguien con quien sostener una buena conversación, ella es algo tonta -George comenzó a reír
- A veces extraño Hogwarts. Allí habían muchas personas con las que hablar -George dibujó una mirada nostálgica en su rostro
- Sí, aunque tampoco somos conocidos por nuestra buena dicción, o nuestros debates interesantes -Fred empezó a reír mientras George recogía la mesa. Mientras, Hermione permanecía callada, apenas probando de su desayuno. Se sentía incómoda en ese lugar, sin saber qué decir ni cómo agradecerles el desayuno y la hospitalidad.
A casi dos horas del desayuno se escucho el timbre en el primer piso, Fred bajo a abrir, a los pocos minutos Hermione vio a Fred subir con una muchacha colgada de su brazo. Era una joven de más o menos la misma edad de los gemelos, alta y delgada, sus facciones eran finas, pero por alguna razón Hermione no la encontraba una mujer atractiva, si bella, pero no atractiva. Iba vestida con una sudadera roja y unos jeans, tenia algo sonrosadas las mejillas y no parecía mala persona, pero sí, como Fred y George lo habían dado a entender, parecía tonta.
- Hola Melody- Saludo con una sonrisa, que según Hermione era algo exagerada- Me vas a disculpar, pero justo ahora iba saliendo a hacer algunas compras -Se disculpó el joven mientras bajaba por las escaleras hacia el primer piso
- ¿Y ella? -Preguntó Melody con un extravagante tono chillón en su voz- No la había visto por aquí, ¿es tu hermanita? ¿Ginny verdad? -Sonrió estúpidamente mientras se aproximaba a Hermione- Tu hermano me ha hablado de ti, aunque te imaginaba con el pelo algo más anaranjado -Una pequeña risa molesta (que a Hermione le recordaba a la risa de Umbridge) salió de los labios de la joven
- No, no soy Ginny, soy Hermione y no soy hermana de Fred -Dijo algo enfadada Hermione, la presencia de esa joven la ponía por alguna extraña razón, muy susceptible.
-¿Quién? -Sonrió Melody mientras miraba a Fred.
- Hermione, Her-mio-ne -Dijo de forma sarcástica la muchacha mientras se sentaba en una sillita en una parte del salón.
- Sí, sí escuche su nombre -Dijo a Fred como fingiendo que le había respondido el aire- Sólo quiero saber "quién" es - Sus ojos fulminaron a los del chico como recriminándole no haberle dicho de la existencia de esa joven.
- Es Hermione, ya te lo dijo… una amiga de mi hermano Ron, ¿recuerdas que te hable de el? -Fred contesto de una formo un poco tosca sin mirar a la cara a ninguna de las dos jóvenes
- ¡Ah si! Tu hermano el amigo de Harry Potter ¿no?... sí ahora recuerdo, me dijiste que era amigo de Harry y de una hija de muggles -Miró con burla a Hermione- Esa eres tú ¿no?
- Sí, ella es ¿algún problema?... ¿Problemas con los hijos de muggles Melody? -Fred frunció el ceño mientras miraba con reproche a su novia- Porque si no lo recuerdas yo soy un Weasley, y somos conocidos como una familia de traidores a la sangre (y a mucha honra)… Así que si tienes algún problema…
- ¡No, no! ¡Ninguno Fred! Sólo intentaba hacer memoria -Sonrió la joven mientras se volvía a anclar al hombro del joven- ¿Vamos a tu cuarto? –Sonrió
Fred
y la joven se fueron al cuarto del joven. Hermione sentía que
la sangre le hervía de rabia. ¿Quién se creía
ella? La trató como a una nena estúpida y de seguro sí
tenía problemas con los hijos de muggles. ¿Por qué
Fred estaba con ella? ¿Que tenían los Weasley con estar
con gente insoportable? ¿Fleur, Lavender… y ahora Melody?
¡Era estúpido!
Antes de que ella misma se diera
cuenta estaba muy enfadada, notando en su propia mente los defectos
de esa chica presuntuosa que acababa de entrar al cuarto… ¡Por
eso no se la querían presentar a la señora Weasley! Era
evidente que la madre de los gemelos nunca aceptaría a una
muchacha tan poco ubicada.
Poco después del almuerzo Hermione ya se sentía de mejor humor, la presencia de George le agradaba bastante, este no hacía más que lanzar algunas bromas al aire sobre Melody y arruinar los momentos en los que Fred y ella estaban a solas. Según parecía, a George tampoco le agradaba ella, y seguramente no creía que fuera la chica indicada para su hermano.
Estaban sentados los cuatro en la sala, Fred estaba tendido sobre la falda de Melody, totalmente dormido, mientras ella le acariciaba su pálido rostro. Hermione estaba sentada en una butaca con el ceño fruncido mientras hojeaba un libro y George estaba en el piso jugando solitario con cartas.
- Que silencio en la habitación -Rió Melody mirando a Hermione y a George
- Sí, mucho silencio -Dijo distraídamente el pelirrojo mientras acomodaba unas cartas en el piso
- Y dime Hermine, ¿Cuántos años tienes?
- Me llamo Hermione y tengo dieciséis años -La chica volteó una hoja del libro
- Ah, no eres tan pequeña… sólo dos años de diferencia con Fred y George y un año conmigo -Melody contrajo su rostro con un notable desagrado con la cercanía de edades de ella y la chica- Y ¿Cómo te va en las clases?
- Bien, tengo buen promedio -La muchacha contestaba de forma cortante y sin prestar real atención a lo que decía Melody
- Ah… entonces eres una chica lista, ¿eso atrae a los jóvenes? -Rió cínicamente mientras miraba a Hermione, que seguía contemplando su libro
- No lo sé en realidad. No soy lista para "atraer a los jóvenes", simplemente me gusta aprender
- Ah… supongo por tu respuesta que realmente te va terriblemente con los niños -Rió nuevamente, Hermione se sonrojó un poco, no de vergüenza, si no de rabia.
- De hecho, el jugador de Quiditch mundialmente conocido; Victor Krum, está muy interesado en ella ¿cierto Hermione? -Dijo George aún sin apartar la vista de sus cartas. Hermione lo interpretó como un simple acto para dejar mal a Melody
- Eh… sí, bueno… no es gran cosa -Se sonrojó la muchacha
- Y… dime… ¿desde cuándo conoces a los gemelos?
- Desde que entré al colegio, pero para serte sincera nunca hablo con ellos, ni me llevo mucho…
- Ah, que raro, después de todo estas en su casa… ¿a qué viniste?
- Vine a… a… -La cara de Hermione se sonrojó levemente mientras miraba por el rabillo del ojo a Fred
- Si quieres no me lo digas -Dibujó una sonrisa gigante en su rostro y miro con picardía a George- No hay que ser muy astuta para darse cuenta, de seguro viniste a ver a George ¿ah que sí? -Fred se convulsionó de sorpresa al oír eso. Aparentemente no estaba dormido.
- No, no se trata de eso -Dijo George sin cambiar su semblante- Yo casi no hablo con ella, es verdad, Hermione sin duda últimamente se lleva bien con Fred -Fred volteó rápidamente para mirar con enfado a su hermano.
- ¿Con Fred? -Dijo con un poco disimulado tono celoso en su voz- ¿Por qué viniste a ver a mi novio? –La última palabra la cargó tanto que parecía que le darían arcadas
- No, no vino a verme… yo le pedí que viniera porque quería que le llevara algo a mi hermano -Dijo rápidamente Fred sonriéndole con disimulo a la castaña- Pero ella se confundió y vino en fecha equivocada… y se ha armado un enredo.
- Sí, eso fue justo lo que paso -Dijo Hermione, sonriendo por debajo del libro
- Ah, con que era eso -Melody rodeó la cara de Fred con sus finos dedos y se acercó lentamente para darle un beso. Mientras lo hacía, no quitaba la vista de Hermione, mirándola con una expresión que no podía ser de nada más que de odio.
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- Toc Toc -Sonó la puerta de la habitación de Hermione a eso de las 21:00hrs
- Adelante -Dijo la joven amablemente mientras dejaba un libro en la mesilla y se sentaba en la orilla de la cama
- Hola -Dijo Fred entrando despacio a la habitación- Bueno, te venía a explicar por qué le dije a Melody lo del encargo y eso…
- No es necesario que me lo expliques, son tus asuntos -Dijo fríamente, oír el nombre de "esa" de los labios de Fred le causaba un sentimiento amargo.
- Sí, es sólo que prefiero que nadie me trate de mentiroso, no lo soy, siempre voy por la verdad -Fred pronunciaba estas palabras con un tono despreocupado- Lo que pasa es que Melody es algo celosa, y si montaba una escena, George me molestaría hasta que cumpliéramos ochenta -Se rió suavemente
- ¿Realmente te gusta esa chica? -Hermione no notó cuando esas palabras se escaparon de su boca. Era algo imprudente preguntarlo, pero era una duda que la carcomía
- Sí, bueno, no es que cupido me haya flechado y esté muerto de enamorado, pero Melody es alguien especial -Fred se rió del él mismo, realmente él no usaba mucho esa palabra
- Especial… -Repitió con la voz apagada mientras sentía como un vacío enorme la llenaba por dentro
- Sí, algo así
- Yo encuentro que ella es algo tonta -Dijo volviendo en si- No ha parado de manosearte en todo el día
- ¿Qué pasa? ¿Celosa? -Carcajeó el chico
- Sí, celosísima, lo único que deseo es ser una muñeca que tenga de novio al rey de las bromas -Bufó- Realmente no sé como tú no sientes tu espacio personal invadido.
- ¿A qué te refieres? -Fred sostenía una sonrisa en su rostro, le producía mucha gracia escuchar hablar mal a Hermione de alguien. Él siempre se la había imaginado como alguien que siempre veía el lado bueno de las personas
- ¿Qué a qué me refiero? A todas esas veces que te anda toqueteando la cara así -Hermione alzó la mano y empezó a acariciar las mejillas y el mentón del joven- Diciendo cosas como "oye Freddy, podríamos salir la próxima semana" o "Freddy, deberías usar más esa camisa a rayas que te queda estupenda" -Dijo en tono irónico, sus manos seguían acariciando la cara del muchacho. Cuandó noto lo que estaba haciendo su piel se torno rojiza, pero no dejó de hacerlo. Sus ojos se perdieron en la piel de Fred, en su boca, sus labios y sus ojos. Nunca había visto detenidamente la cara de él- Es algo molesto… -Dijo suavemente, en un tono de voz muy por debajo de lo normal.
- Sí… un poco -Dijo atontado el joven, se sentía hipnotizado por las suaves caricias de la joven, por la forma en que sus yemas tocaban los poros de su piel.
De pronto y sin que ninguno de los dos se diera cuenta sus caras empezaron a juntarse, ambos estaban tan perdidos en descubrir por primera vez la belleza de ese rostro que nunca habían notado, que se dejaron llevar por un impulso, que tenían guardado muy dentro de ellos. Luego de unos segundos ambos se dieron cuenta de que se estaban besando, sus labios yacían unidos, pero ninguno lo paró. La joven desplazó sus manos hacia la parte trasera del cuello del joven, subiendo despacio hacia la oreja. Fred se sentía hipnotizado, no recordaba la última vez que sintió tan bien (talvez cuando hicieron su salida triunfal de Hogwart el año anterior). Sus brazos rodearon las caderas de la chica.
De a poco las caricias fueron disminuyendo, y sus rostros se separaron paulatinamente, cuando estaban a nos escasos dos centímetros uno del otro, luego de una milésima de segundo, y casi por acto reflejo ambos se alejaron rápidamente del otro.
- ¡Me voy a mi pieza! -Dijo Fred y se levantó rápidamente y, antes de cerrar la puerta a sus espaldas. se dio vuelta y miro a Hermione con rostro confuso- Y sólo para que te quede claro, yo no te besé .Tú me besaste -Y se fue dando un portazo. Su corazón latía a mil por hora, nunca le había pasado algo semejante, nunca había sentido algo así. Era una mezcla de emoción, adrenalina, confusión, alegría y rabia, no sabia bien lo que le pasaba, pero estaba demasiado confuso como para preguntárselo.
Hermione se echó en su cama, con la misma expresión confundida que Fred, con los mismos sentimientos encontrados, y con la misma extraña sensación de no saber que pasaría luego.
Esa noche Fred y Hermione, cada uno en su cuarto se durmieron rápidamente, con una sonrisa poco disimulada en sus rostros y tocando con las yemas de los dedos sus labios. Esa fue, talvez, una de los sueños más placenteros que tuvieron en sus vidas, y no habían soñado ninguna fantasía, sólo habían repetido ese pequeño instante de tiempo que hizo que sus corazones quedaran tan exquisitamente confusos
CONTINUARA….
