Con sólo una sonrisa, yo me conformo.

Habían pasado ya dos semanas desde que Kaoru tuvo aquel accidente con el árbol y ya estaba completamente recuperada. Era una mañana tranquila y soleada y Kaoru se acababa de levantar. Al bajar a desayunar y no encontrar a Kenshin se extrañó, pues él siempre estaba despierto el primero, antes incluso que su padre y Okina y él siempre desayunaban algo juntos, así que subió a ver si se encontraba en su cuarto:

-¿Kenshin, estás ahí?- preguntó, mientras entraba en la habitación.

Y cuál fue su sorpresa al encontrarlo haciendo flexiones en el suelo, con unos auriculares inalámbricos, conectados al CD mientras contaba "351, 352, 353...". Se quedó observándole a él y a su habitación. Los efectos personales de Kenshin eran muy limitados, el CD, su ropa, unas maletas y un estante con 5 espadas, de estilo japonés tanto las armas como el estante y, sobre él, un pergamino que rezaba lo siguiente: Kami no yurushi (Perdón divino). En el estante tenía, abajo, un tantô, o cuchillo con filo de katana, sobre éste, tenía un wakizashi, o espada secundaria, justo encima de ésta, una katana tradicional, pero adornada con el relieve de un dragón rojo en la funda, también tenía una katana con el filo extrañamente curvado, que Kaoru supuso sería una sakabatou, o espada de filo invertido y sobre ésta, una katana de mango y funda, ambos de madera. Esa le llamó bastante la atención, pues tenía escritas en la vaina las siguientes palabras: Hitokiri wa itsumo hitokiri.

-Me la regaló mi maestro, es obra de un artesano de Nagoya.

-Ahh... - Kaoru estaba bastante colorada, ya que tenía a Kenshin, frente a ella, bastante sudoroso y sin la camiseta, presumiendo de musculatura a escasos centímetros y enseñando, sin ningún tipo de pudor, 3 grandes cicatrices a la altura de sus abdominales- es que como no bajabas...

-Enseguida voy.

Kaoru salió y bajó hacia la cocina y se preparó un desayuno ligerito, con ayuda de Shura. Tras cinco minutos de espera, Kenshin bajó, con una camiseta blanca de algún equipo de fútbol y un pantalón de deporte largo.

El pelirrojo se hizo unos huevos fritos, se calentó un poco de bacon y se sentó en la mesa, frente a Kaoru y le preguntó:

-Y¿dónde realiza sus prácticas?

-Pues generalmente en el instituto, con Maekawa-sensei, o aquí en casa, en el dojo que mi padre montó en la parte trasera.

-Vaya... tiene dojo propio. Me sorprende.

-Kenshin, es que es una casa bastante grande, no creo que te haya dado tiempo a recorrerla entera.

-So desune. ¿Cuándo quiere que entrenemos¿Ahora, o en la tarde?

-¿Qué te parece un entrenamiento ahora y otro en la tarde?

-Perfecto.

Acabaron su desayuno y Kenshin y Kaoru subieron a sus respectivos cuartos, a ponerse unos kimonos de entrenamiento. Kenshin agradeció en ese momento a Aoshi que hubiera insistido tanto en que siempre llevara uno consigo, que no podía saber lo que le esperaba en cualquier lugar del globo, así que mejor prevenir.

Al cabo de un rato, bajaron y Kaoru guió al pelirrojo hasta un impresionante dojo que debía de ocupar prácticamente un espacio igual al del comedor. Se quitaron las zapatillas y realizaron una respetuosa reverencia.

-¿Le importa hacer primero un tocado contra el maniquí? Es para evaluar su nivel.

-Ningún problema.

Kaoru se colocó en posición de guardia a la espera de que Kenshin diera la orden. Cuando lo hizo, ella salió realmente rápida hacia el maniquí golpeando con un perfecto kesagiri el hombro del adversario.

-Muy bien. Pero tenía razón, de haber sido un combate real, el enemigo le habría golpeado en el estómago mientras usted sale hacia él.

Kenshin se colocó frente a ella y le dijo:

-Voy a golpear en algún momento, sin señal. Tiene que presentir y parar¿ok?

-Vale.

Kaoru respiró hondo y se relajó, lista para pasar a la acción en pocos segundos. Colocó el bokken frente a ella y centró su mirada en los ojos de Kenshin. Pasaban los segundos y en el momento en que bajó ligeramente la guardia, Kenshin avanzó unos centímetros con un pequeño paso y golpeó a Kaoru en el hombro muy ligeramente.

-No vale, has ido demasiado rápido.

-Kaoru-dono¿cree que hace 200 años habría importado eso? Lo que ha de hacer es pensar que es un auténtico combate entre samuráis¿entendido?

-De acuerdo. ¿Me permites la revancha?

-Por supuesto.

Se volvieron a colocar en guardia y Kaoru se preparó para detener el ataque. Sus respiraciones se acompasaron y, de improviso, Kenshin se lanzó contra Kaoru, pero ella ya había previsto el ataque alto del pelirrojo, realizó un age-uke con el bokken, con el que esperaba detener el golpe, pero Kenshin, en el último segundo, giró y se agachó, para golpearla en el costado. La chica reaccionó muy rápidamente y detuvo el golpe con la empuñadura. Kenshin dio un salto hacia atrás y realizó una reverencia, dando por acabado el asalto.

-¿Cómo puede empezar tan lento y reaccionar tan rápido?

-No sé... será que el hajime me asusta...

-De acuerdo, practicaremos eso. Pero, ha detenido mi golpe, el mío, ni más ni menos, que estaba yendo bastante rápido y he sido campeón nacional desde los 10 años hasta los 20... ¿Cómo es que nunca gana¿En qué puesto queda?

-Pues suelo ser segunda... aunque soy la mejor de mi club. Pero es que el otro es realmente bueno... siempre adivina donde le voy a parar y donde supongo su golpe y me suele ganar por 15-5 o así...

-Pues tengo que conocer a ese chico, de verdad.

-Cuando vayas a recogerme y él esté, te lo presento, es muy majo.

-De acuerdo, ahora practique el Nukitsuke, dozô.

-¿Nukitsuke?

-Ah, es verdad, ha crecido con las series de televisión y las pelis de samuráis... entonces, practique el battou-jutsu, ése si lo conoce¿no?

-Hai.

-Ya sabe, tiene que lograr alcanzarme a la primera, si no, estaría perdida. Es un auténtico combate por el honor y la gallardía¿entendido?

-Lo que diga, sensei.

Kaoru se colocó en guardia y colocó el bokken en su cintura. Agarró la katana de madera con la mano izquierda y dejó la derecha a una pequeña distancia de la empuñadura, como si lo estuviera haciendo con una katana real. Pasaban los segundos... ninguno se movía, estaban concentrados en la mirada del otro para leer sus intenciones. De repente, Kaoru adelantó el pie derecho, para lanzar el golpe y Kenshin colocó su bokken en la dirección en la que vendría el golpe, pero, justo antes de "sacar la espada", Kaoru cambió de dirección y pasó el pie izquierdo por detrás del derecho y, con la mano que sujetaba el bokken, lanzó un golpe transversal contra Kenshin, pero no había nadie en ese lugar. Instintivamente, miró hacia arriba y observó como su guardaespaldas estaba en el aire, saltando hacia el otro extremo de la sala, cerca de darse con el techo. Cuando cayó, le dijo a la chica:

-Increíble, no me lo esperaba, pero, si es capaz de moverse a esa velocidad¿cómo es que le ganan?

-Es que... el otro, tiene un año más que yo y da clases, no sólo de kendo, también de una técnica muy rara... wako-jutsu, o algo así.

-¿Wato-jutsu?

-Sí, ésa es.

La cara de Kenshin, durante unos segundos, se tornó asombrosamente blanca, pero rápidamente volvió a su color natural.

-¿Conoces esa técnica?

-Sí, la crearon los chinos, hace unos 1500 años, creo. Enseñaba un arte letal, capaz de dominar la katana mejor que muchos estilos de kendo e iai-do. De hecho, el campeón mundial de Wato-jutsu, Sun-Tsi-Te, era amigo mío y me explicó un poco como iba aquella historia. Una vez peleamos en un combate de entrenamiento y él perdió, 15-13. Yo acabé sangrando por la nariz y con la muñeca dañada y él... con tres costillas rotas y 2 dientes menos, pero aún así, seguimos siendo grandes amigos.

-Tú, Kenshin... ¿A qué escuela perteneces?

-Soy autodidacta.

Era mentira, pero no del todo, ya que el sistema de entrenamiento de Hiko era realizar la técnica contra Ken y que éste consiguiera dominarla a través del sufrirla en persona.

-Vaya... y¿desde cuándo practicas? Porque ese nivel... es bastante alto.

-Desde los 6 años, Kaoru-dono.

-Je, no me extraña que seas tan bueno.

-Pero llevo 6 años sin tocar una katana, Kaoru-dono.

-¿Nazê?

-Motivos personales, me gustaría no hablar de ello, si no le importa.

-Tranquilo, el pasado de las personas no es lo que importa, sino como tienen enfocado su futuro.

-"Eres una niña aún, no entiendes que lo que tú das a entender es un ideal bastante utópico, el de alguien que aún no tiene un pasado que cargar y un futuro por labrar. Tú futuro no lo hacen tus ideas, sino tu pasado. Tú pasado, indirecta o directamente condiciona enormemente tu futuro, de manera irremediable"- se dijo para sí mismo el pelirrojo.

-Bien¿ha concluido la sesión?

-Hai.

-En ese caso, me retiro a hacer los deberes.

Se puso en Heisoku-dachi, realizó una reverencia a Kenshin, quien se la devolvió, y se dirigió hacia la salida. Antes de dejar el tatami, se volvió a realizar una reverencia en Heisoku-dachi, pero ésta vez hacia el emblema del dojo, situado sobre un pergamino y bajo una foto del fundador de la escuela, Kojiro Kamiya (1846-1877). El pergamino rezaba lo siguiente: "Heiwa – Ai – Ken- Kamiya Kashin Ryu".

Kenshin se quedó un rato meditando, observando el pergamino y maravillándose de que un ideal como ése hubiera perdurado durante más de un siglo y hubiera gente que, aún habiendo vivido ya las más horripilantes torturas, seguían creyendo en ello. Se retiró, realizando una reverencia hacia el emblema y el fundador y salió, dirigiéndose hacia la cocina, con la esperanza de encontrar algún Aquarius, pero tan sólo había agua, cola y una botella de Jack Daniels y otra de JB.

-Bueno, a falta de pan, buenas son tortas¿no?- se dijo.

Sacó el JB y vertió una parte del contenido en su boca, la bebió y estaba guardando la bebida cuando una voz le interrumpió:

-¿Qué bebes, Kenshin?

No era voz de pregunta, si no de reproche, a la que Kenshin respondió:

-Es... una bebida isotónica.

-Sí, ya.

-Y... ¿Qué quería, Kaoru-dono?

-Te iba a preguntar si me podrías echar una mano con los deberes, tengo problemas con historia.

-Voy. Me cambio y estoy¿ok?

-De acuerdo.

La mirada que Kenshin recibió de Kaoru, no le gustó nada, pues era una mirada de desaprobación, algo que le llegó hasta el corazón, haciéndole recordar viejos tiempos, en los que esa misma mirada, habría significado mucho menos y tiempos en los que significaban exactamente lo mismo... no, también significaban menos y Kenshin no podía permitir algo así, aunque claro, eso lo decía su pasado, su corazón le decía todo lo contrario.

Subió, se puso una ropa más de "andar por casa", unos vaqueros, una camiseta gris de manga corta y, sobre ésta, una camisa naranja, de manga corta también, y con flores blancas estampadas. Golpeó ligeramente la puerta de Kaoru:

-¿Se puede?

-Pasa, por favor.

Se acercó a la puerta de Kaoru, cogió una silla que había cerca, le dio la vuelta y se sentó sobre ella con los brazos cruzados sobre el respaldo y la barbilla sobre los antebrazos:

-¿En qué necesita ayuda?

-Verás, aquí dice que escriba acerca de países que tengan aún activa la pena de muerte y opine sobre ello.

-¿Para eso está Internet, no?

-Sí, pero es que mi padre rompió el módem la semana pasada, cuando se le cayó el café encima.

-Ah, entiendo. La pena de muerte, actualmente está vigente en unos 90 países... ¿Cuántos necesita poner?

-Aquí dice que 10.

-Pues... los más importantes son EE.UU., China, Egipto, India, Corea del Norte, Corea del Sur, Federación Rusa, Nigeria, Qatar, Pakistán, Irak, Irán... y lo que es peor... en Japón sigue vigente.

-Vaya... ¿tantos países?

-Sí y lo peor es que, en más de uno de los casos, los culpables han resultado ser inocentes en investigaciones post mortem.

-Pero, se mirarán las pruebas y todo eso¿no?

-Jajaja.

-No le veo la gracia, Kenshin.

-Verá, Kaoru-dono –dijo, con lágrimas en los ojos y sin poder contener la risa- lamento tener que decirle esto, pero los jueces corruptos, los abogados sobornados, los jurados falsos y los testigos pagados, no son exclusivos de Hollywood, en la vida real existen y, por desgracia, a ellos se les suman otros factores como el racismo, los celos y la venganza, sin olvidar las pruebas retocadas y manipuladas y los "cabezas de turco". Le puedo hablar de cientos de casos, quizás miles, que durante el transcurso de nuestra historia han sido manipulados para hacer que algunas personas carguen con la culpa, sin tenerla en realidad.

-¿Miles?

-Por ejemplo, el Emperador Nerón, acusó a los cristianos del conocido incendio de Roma. Cientos de ellos murieron en la hoguera, sin tener ninguna culpa, pues fue el Emperador Nerón quien ordenó quemar Roma.

-Eso ya lo sabía, pero, no me negarás que...

-... si los asesinos pueden matar¿porqué no podemos matarlos nosotros a ellos? Verá, hacer eso, sería como matar ratas usando ratas o exorcizar demonios usando demonios, es imposible. Ya sé, que pensará que hace falta mano dura, pero eso no implica convertirnos en asesinos también. Nunca, habrá motivos suficientes para matar a una persona. Jamás los habrá y, si usted encuentra uno, dígamelo.- Kenshinabrió los ojos, sorprendido, ante lo que acababa de decir. Era la verdad y él, la había estado ignorando durantetoda su vida. Deseando quitarse de en medio, añadió rápidamente-¿Necesita más ayuda con su tarea?

-Sí. Aquí dice que tengo que decir los medios de ejecución por pena de muerte más usados.

-Silla eléctrica, inyección letal, fusilamiento, hoguera, lapidamiento, ahorcamiento, guillotinamiento y la cámara de gas. Son los más famosos en el mundo y la historia- respondió rápidamente.

-Vale. Arigatô gozaimasu, Kenshin.

Kenshin se levantó, dejó la silla en el lugar del que la cogió y se dirigió a la salida de la habitación. Se apoyó en el marco de la puerta y preguntó:

-¿Para qué asignatura necesita saber eso?

-Pues es un trabajo voluntario que puso el profesor de historia

-Entiendo.

Dicho esto, salió de la habitación

Una semana más tarde

Kenshin, dada la poca atención que, por motivos laborales, Kojiro prestaba a la educación marcial de su hija, él asumió el cargo de maestro y había proseguido con los entrenamientos de la chica, aunque no sólo eso había ocurrido, también se había agrandado el lazo que los unía a ambos. Kenshin, se pasaba más tiempo hablando con ella y ella hacía más preguntas, desde temas como los automóviles voladores hasta otros como la guerra de Irak.

Esta mañana, Kenshin había a llevado a Kaoru a la escuela y había vuelto tranquilamente al domicilio de la chica, donde se quedó charlando con Okina, acerca de lo mal que lo estaba pasando el Nikkei, por el empuje tanto del Dow Jones, como del Eurostoxx.

Al ir a por ella, en la tarde, se paró frente a la entrada de la escuela y esperó leyendo el periódico, hasta que oyó el timbre de fin de clases. Salió del mastodonte que tenía por coche y se apoyó contra el capó, con los brazos cruzados y con su mirada analizando la calle, palmo a palmo, a través de sus gafas de sol.

Mientras la chica salía, una moto se paró frente a ella y sus amigas y el conductor de la motocicleta comenzó a hablar con ellas. Se quitó el casco, dejando ver un pelo blanco, tirando a plateado (se veía a la legua que era pintado) y siguió hablando con ellas, con el casco bajo el brazo. Kenshin se acercó, con una mueca de indecisión en el rostro, al no saber si esa persona, era quien él creía que era, pero por los datos que Kaoru le había dado aquella vez en el dojo, tenía que ser él.

Cuando la chica se percató de la presencia de su guardaespaldas, levantó el brazo a modo de saludo y, con gestos, le dijo que se acercara. Cuando estuvo a poca distancia de ella, se plantó y dijo:

-Kaoru, ven aquí, dozô.

La chica se le acercó, ligeramente asustada, por el brillo de sus ojos y por la omisión del honorífico.

-Kenshin, te presento a...

-Yukishiro- le cortó el pelirrojo.

El motorista se dio la vuelta, mostrando sus pequeñas gafas negras y un pendiente en la oreja izquierda.

-Vaya, Himura¿Cómo tú por aquí?- dijo, con una falsa sonrisa.

-Haciendo mi trabajo, Yukishiro.

-Bueno, pero si no te importa, devuélveme a la chica, que ésta noche nos vamos a ir de marcha.

-Ella no irá contigo, Yukishiro. Kaoru- añadió dirigiéndose hacia la chica- ve al coche y espérame, dozô. Iré enseguida.

Kaoru, rápidamente se fue hacia el coche. Le costaba tener que desprenderse de ese bombón para esa noche, ahora que por fin se podía ir de fiesta, pero si Kenshin le decía que se fuera, lo mejor era que lo hiciera así.

-Ey- gritó Enishi- vuelve aquí. Al menos dime si irás...

-No te acerques a ella, Yukishiro. Es por tu bien.

-¿Qué pasa¿Te da miedo que te quite a tu novia?

-Ella no es mi novia, Yukishiro y te lo digo por última vez. N-O-T-E-A-C-E-R-Q-U-E-S-A-E-L-L-A- añadió, haciendo hincapié en todas las palabras.

Enishi avanzó un paso en dirección al coche y se vio empujado, junto a su moto, contra la acera y poco le faltó para golpear el muro. Para las chicas, Kenshin ´le había dado un puñetazo a Enishi en el estómago; para Kaoru, Kenshin le había dado tres puñetazos muy rápidos en el pecho a Enishi: para Kenshin y Enishi, Kenshin le había golpeado a Enishi con una versión del Kuzu Ryu Sen, sin espada y golpeando sólo en el pecho del hermano de Tomoe.

El pelirrojo se dio la vuelta y caminó hacia el coche, tranquilamente.

-Gilipoyas- gruñó Enishi, al tiempo que escupía sangre junto a su saliva y se limpiaba un poco de esa sangre, de su boca. Kenshin le había golpeado bien fuerte, más que la última vez.

En el coche

Kenshin se montó tranquilamente y seleccionó la ruta en el navegador. Cuando puso el vehículo en movimiento, Kaoru le preguntó:

-¿De qué conoces a Enishi, Kenshin?

-Se lo explicaré en su casa, Kaoru-dono.

Al llegar allí, se ducharon, cenaron y se dirigieron al dojo, para tener un poco de intimidad. Kenshin se apoyó contra una pared, con una pierna estirada y la otra recogida, apoyando su barbilla contra la rodilla, mientras que Kaoru estaba arrodillada frente a él. Kenshin levantó la cabeza, dirigiendo su mirada hacia el techo y habló:

-Conocí a Enishi hace ya 6 años, cuando él tenía 12. Yo estaba muy feliz con mis 22 años y con la que en aquellos tiempos, era mi novia, mi prometida y la actual causa de el enfrentamiento entre Enishi y yo... Tomoe Yukishiro.

Kaoru se quedó helada¿Había dicho prometida? No, no era posible...

-Todo comenzó el día en que mis padres fueron asesinados, hace ya 22 años.

Y así le narró su historia, la historia de su cicatriz y la historia... la historia de Hittokiri Himura Battousai.

Notas del Autor: Muy wenas. He conseguido poner éste cap. tras pasarme toda la noche haciendo un trabajo para Historia, preparando otro para Lengua y ver el videoclip de "When the Eagle cries", del grupo Iced Earth.

Os pido que, si tenéis tiempo y ganas, le echéis un vistazo, porque narra de una manera magistral las consecuencias del 11-S. Veréis, matar es un hecho detestable, pero no sólo por el acto en sí, sino porlo que conlleva el matar, pues si matas a un hombre, posiblemente no sólo mates a ése hombre, quizás también mates, indirectamente, el futuro de dos hijos y la vida de una mujer, que quizás no te hizo nada. Sé que no se puede expresar con palabras, por eso os pido que lo veáis. lo podéis conseguir con el emule, o con yahoo music.

Ahora, volviendo al fic, ya sabemos cual es el primer problema al que se enfrentarán y en el siguiente, veremos el final de Hittokiri Battousai (su vida de mercenario, claro) y supongo que el título del siguiente cap, lo dejará todo claro.

Hablando de los reviews, gabyhyatt, ya sabes quien amenaza a Kao, espero que te siga gustando el fic. thinia Milondra, lo siento si no tiene acción, pero dame un mes, más o menos para tener listo el siguiente cap. y prometo meterle acción hasta reventar incluso puede quebusque hasta alguna canción para esa pelea, pero, por favor, has de esperar, porque los examenes no me ayudan mucho...Espero que te siga gustando el fic. skaevan hola de nuevo, veo que te sigue gustando y espero que éste vuelva a gustarte. Muchas gracias a todos por el review y a todos losde MSN, los que me ayudan "in person" y a AJ Quinnell y Nobuhiro Watsuki por crear la trama y los personajes. Mil Gracias, Arigatô gozaimasu. A todos los que leen y no reviewean, gracias por leer, pero esperoque dejen reviews, que no cuesta tanto.

El título del próx. cap. es:

Soldadito marinero

Una pista: Fito y fitipaldis.

Weno, se está haciendo tarde y tengo que irme a dormir.

Se despide

michel 8 8 8

P. D: Buenas noches a todos(bostezo)