Título: Camino de virtud
Pareja: Marufuji Ryo/Tenjouin Asuka
Notas: Temporada 4º.
Rating: T
Género: Romance/Hurt/Comfort
Tabla de retos: Virtudes Capitales
Tema: 5. Concentración


Un pequeño barco se mecía a pocos metros del lugar donde estaban parados, despidiéndose —¿Cuántas veces se habían dicho adiós ya? Asuka no estaba segura—, su pintura blanca destacaba contra el cielo despejado, azul intenso. Fubuki, Sho, Ryo y Asuka estaban en la orilla del mirador, ahora sí para el último adiós. Ryo se marcharía antes hacia Japón para hacer algunos preparativos —o más bien porque no le apetecía asistir a la fiesta de esa noche—, Sho lo alcanzaría al día siguiente.

—Cuídate, Ryo —Fubuki esbozó una sonrisa al tiempo que le daba un golpecito en el hombro a uno de sus mejores amigos, quien por petición de los doctores, había regresado a esa molesta e inservible silla de ruedas, como él la llamaba—. Ya nos veremos en las Ligas Profesionales, tenlo por seguro.

El mayor de los Marufuji le dedicó un gesto con la mano, que aunque no pretendía ser frío, daba muy bien a entender que no se sentía con ganas de charlar. Tenía la vista fija en el paisaje, casi riéndose con un chiste interno e irónico que había pensado segundos atrás. Ahí mismo se había despedido de todos la primera vez, tras una aplastante victoria contra Juudai. Ahí mismo, con la oscuridad envolviéndolo —oscuridad que luego lo engulló—, pero ahora todo estaba alrevés. El sol brillaba, su confianza era la misma, pero sustancialmente también diferente...

—Asuka, tengamos un duelo —ante los ojos asombrados de todos, el Káiser se levantó de su silla de ruedas con un ademán casi insolente y rejuvenecido. Tenía la estúpida idea de que esa sería una señal, o un comienzo diferente y más interesante que el último. ¿Por qué demonios no intentarlo?

La mujer estaba a punto de replicar cuando se dio cuenta de que no tenía sentido. Nunca se habían enfrentado en todos los años de conocidos y la propuesta sonaba interesante, tanto como para probar su nuevo deck como para probarse a sí misma.

—¡Duelo! —de pronto el claro se sumió en silencio, apagando de pronto las protestas de Sho y las risas de Fubuki. Todo parecía muy solemne, la concentración en sus rostros era prueba de ello, eso no era sólo un duelo... Más parecía un baile frenético, el preludio de una profecía... O quizás algo tan elaborado como el ajedrez.

El resultado se tornó a favor de Asuka. Y Ryo esbozó una sonrisa al mismo tiempo que soltaba una carcajada que tenía un matiz amargo, irónico. Había salido ganando la última vez, ganando sólo para caer entre sombras. Esta vez había perdido... ¿Sería ese el augurio de un camino brillante? Tendría que salir a verlo, junto con el barco que ya le llamaba desde lo lejos, diciéndole que ya era buena hora de marchar.

—Gracias. Adiós —fueron sus últimas palabras, ¿qué más podía decir? Estrechó la mano de Asuka por última vez, de algún modo contento por haber recuperado su amistad. Ahora lo único que restaba era ponerla a prueba en el mundo real, ponerla a prueba y comprobar si ésta podía sobrevivir al tiempo y la distancia.

COMPLETO.