Holaa, actualizo de nuevo por que estoy con bastante insomnio, jajaja a ver que os parece esta nueva idea :)
¡Muchas gracias por vuestros comentarios, de verdad que sois los que me animais a seguir con esta locura!
Hermione se levantó como pudo, pues aún le temblaban las piernas después de su corto pero efusivo encuentro con Snape. No podía creer lo que acababa de pasar.
Cogió un libro de la estantería, se limpió y arregló el pelo y la ropa como pudo y salió al aula. Él estaba sentado en su escritorio, terminando de corregir los kilométricos trabajos, y nadie parecía haberse enterado de nada. Observó a los alumnos, algunos asustados y desesperados porque las pociones no adquirían el color que deberían, otros contentos porque parecía perfecta...
Snape ni la miró realmente parecía que no hubiese pasado nada, sin embargo no paraba de darle vueltas a todo.
"¿Cómo has sido capaz de hacer algo así? es muy poco profesional, además... joder, la sacas como 20 años... No puede volver a ocurrir, por maravilloso que haya sido, lo estrecha que estaba, esas tetas maravillosas, pero no puede ser, joder no está bien"
El timbre marcó el final de la clase y todos procedieron a meter la muestra en los botes.
-Dejad los frascos encima de mi mesa ahora.- Snape estaba tranquilo y sereno, mientras que Hermione a penas podía tenerse en pie.
"¿Debería hablar con él?"- La alumna debatía en su interior sobre como actuar después de lo que había pasado. Dejarlo pasar o hablar de ello...-"Me muero de verguenza si tengo que hablar cara a cara con él, ha sido todo tan repentino... Dios me siento tan mal, ¿Cómo hemos podido hacer algo asi? Si, hablaré con él para que esto no se repita... o para que se repita muchas más veces" Cuando salieron todos los alumnos ella se acercó a su mesa.
-Profesor...- él ni si quiera levantó la cabeza.
-uhm.
-Yo... bueno, quería... esto no debería habero ocurrido...- dijo mirando al suelo.- pero...
Snape subió la mirada e inrrumpió a Hermione.
-No se de qué me está hablando, Granger. Ahora, por favor, abandone el aula, tengo cosas que hacer.
"No puedo actuar de otra manera, esto no debe repetirse nunca más, por mucho que me cueste".
Ella le observó durante unos segundos, no podía creer lo cínico que estaba siendo.
"¿Asi que esta es tu forma de jugar murciélago? Pues vas a tener dos tazas y media" Hermione entendía que obviamente no quisiera hablar del tema, pero negándola lo que acababa de pasar ni hablar, iba a provocar a su profesor hasta que se volviese loco, a ver si así era capaz de negar nada.
El resto del día transcurrió en la más completa calma y Hermione se durmió pensando en su dulce venganza...
Por la mañana se levantó temprano y bajó a desayunar a la misma hora que bajaba su querido profesor.
-Buenos días- Hermione se sentó en la mesa.
-Buenos días Granger.
No se dijeron más en todo el desayuno y cuando Hermione se marchaba él no pudo quitar la mirada del trasero de su alumna recorriendo el pasillo...
Era sábado así que había excursión a Hosmeade, a la que por obligación tenían que ir, pues eran los encargados de echar un vistazo a los alumnos más jóvenes, junto con McGonnagall.
Esta vez a Snape no le quedó más remedio que entrar a las 3 escobas pues eran muy pocos profesores y casi todos los alumnos estaban allí. Minerva fue a pedir dos cervezas de mantequilla y un whiskey para Snape. Estaban sentados en frente en la mesa, era un banco redondo de media circunferencia que rodeaba la mesa.
-Así que whiskey de fuego... tenga cuidado, no le encienda más de la cuenta y se le olviden las cosas que va haciendo por ahí profesor.- le miró directamente a los ojos.
-No se de qué habla, señorita Granger.- su mirada era fría como el hielo, sin embargo a Hermione le causaba el efecto contrario.
-No se preocupe, ya me encargaré yo de que refresque la memoria.
Snape no se podía creer lo que estaba saliendo de los labios del ratón de biblioteca Granger.
"Así que le va la marcha... ¡No Snape no! No pienses en eso, porque así empezaste la otra vez, tienes que aguantar, no te queda mas remedio."
La profesora McGonnagall llevó las bebidas a la mesa y Hermione se puso más cerca de Snape para dejarla hueco.
-Bueno Hermione, y cuéntame, ¿qué tal las clases con este viejo murciélago gruñon?.- Severus la dedicó una mirada de las suyas. - Venga Severus es broma, ¿No puedes tener ni un poco de humor?.
-Pues la verdad profesora es que al principio era un poco aburrido, la mayoría de las cosas ya las sabía y el profesor no estaba muy... receptivo. Sin embargo la última clase me pareció bastante entretenida, me parece excitante- hizo énfasis en esa palabra- aprender cosas nuevas de un maestro tan bueno cómo él.- A Snape le cambió la cara, desde luego McGonnagall no sabía de que estaba hablando, pero él si. Y que realmente pensase todo aquello de su encuentro no le ponía las cosas nada fáciles.
-Severus es un gran maestro si, sin embargo tendría que abrirse un poco más con sus alumnos, no será porque no se lo he dicho yo por activa y por pasiva...
-Bueno, en mi opinión el profesor Snape sabe como dar... caña a sus alumnos. Quiero decir, es estricto y... duro, pero sabe lo que se hace. Así es como aprendí yo tan bien.
Snape se estaba poniéndo malo ahí sentado, las cosas con el doble sentido que estaba soltando Hermione por su gran boca estaban haciéndo el mismo efecto que su escote en clase. Se bebió el whiskey de un trago y se puso de pie.
-Iré a echar un vistazo a Zonko, me pareció oir a unos alumnos de cuarto que iban a comprar unos... petardos.
Hermione sonrió para sus adentros, sabía perfectamente porque se iba su profesor.
Fue entonces cuando la profesora Sprout se acercó a saludarlas y se sentó con ellas.
-Hermione, si quieres tu puedes ir a dar una vuelta también parece que esto se ha despejado bastante, además ya está ella para acompañarme.- Minerva la dirigió una cálida sonrisa y la chica apreció una buena oportunidad de encontrarse con su profesor.
-Esta bien profesora, que pasen una buena tarde.
Ella salió por la puerta de las tres escobas y echó un vistazo a su alrededor, decidió acercarse a observar la casa de los gritos, siempre tan lúgubre y oscura. Estaba a punto de entrar por la puerta cuando alguién la empujó a su interior.
Dio un grito y cuando se giró vio a su profesor delante de ella, con cara de pocos amigos.
-Mira, Granger. Le voy a decir únicamente una cosa, no quiero que se acerque a mi, salvo para lo que sea estrictamente necesario. Tenga claro que si por mí fuera no seguiría impartiendo clases con usted.- Iba a marcharse cuando Hermione dijo las palabras mágicas.
-Cobarde.- estaba ahí mirándole, en sus ojos podía verse el deseo que emanaba, las ganas que tenía de que se repitiese lo del día anterior.
-No se atreva a llamarme cobarde, estúpida. No sabe dónde se está metiendo, las cosas no son tán fáciles como usted cree.
Hermione se empezó a desabrochar la camisa lentamente sin apartar la mirada de su profesor, se sentó en la mesa más cercana que había y siguió brindándole aquel maravilloso espectáculo.
Snape se acercó a ella para intentar que se tapase y la zarandeó con fuerza.
-No se a qué estas jugando Granger vístete y sal de aquí ahora.
Ella se acercó a su oído y susurró una frase que encedió todavía más a su maestro.
-Profesor, no tiene porqué tocarme, solo míreme, eso no es ilegal ¿verdad?- Lamió con la punta de la lengua su oreja y él se apartó un poco.
"Bueno, en parte tiene razón ¿no? Si no hay contacto sexual... " Sabía que era una excusa estúpida, pero como negarse a tal espectáculo.
Hermione se había quedado en sujetador, y una de sus manos se metía lentamente por la cinturilla de la falda, no apartó la mirada hasta que tocó su hinchado clítoris que la hizo estremecerse y soltar un pequeño suspiro. La otra mano había empezado a rozar uno de sus perfectos pezones. Snape tuvo que reprimirse para no tirarse encima de ella y morderlo.
Los ojos de Hermione se posaron en el gran bulto que había en los pantalones de su profesor y se mordió el labio.
-Profesor, ¿porqué no hace lo mismo que yo? Quiero que se masturbe mientras me mira, si no va a reventar los pantalones.
Snape había creado un monstruo, nunca pensó que esa sabelotodo sería capa de hacer nada parecido a esto. Dudó si hacerlo o no, pero no pudo resistirse cuando su alumna se tumbó en la mesa y vio sus mojadas bragas, bajó la cremallera de sus pantalones y liberó su erección.
-Vamos, sabes que quieres hacerlo, y no nos estamos tocando, ni si quiera nos rozamos. Disfrute profesor.- Cada vez que ella le llamaba profesor se acercaba un paso más al pecado.- Imagine que me esta follando, cada uno es libre de pensar lo que quiera.
Él empezó a mover su mano de arriba a abajo, mientras la observaba, estaba situado entre sus piernas pero a una distancia prudencial, como ella dijo, ni si quiera se rozaban.
Hermione aún se excitó más al ver como estaba por ella, como le había puesto en un momento. metió una de sus manos dentro de su ropa interior y empezó a masturbarse lenta y tortuosamente. Snape podía ver como sus bragas, esta vez blancas se iban mojando cada vez más, creyó que iba a morir cuando la vio mojarse un dedo con un poco de saliva e introducirlo en su interior, encorvando la espalda.
Snape empezó a mover la mano con más fuerza igual que Hermione cogió más ritmo al oirle. Pequeños gruñidos graves salían de su boca, lo que indicaba que no tardaría mucho en llegar al clímax, lo mismo que Hermione que tenía la respiración entrecortada y gemía suavemente, cosa que le volvía loco y no pudo aguantar más. Cómo la primera vez se corrió encima de ella, solo que esta vez dio de lleno en las bragas de su alumna. Fue lo que la falto a ella para llegar que empezó a retorcerse encima de la mesa y sus gemidos se volvieron más intensos.
ÉL se quedó mirándola hasta que se incorporó con la cara sonrojada por el calor y la vergüenza.
"Hermione, ¿de dónde has sacado el valor para hacer semejante cosa?." pensó ella.
Se acomodó el pelo y la falda y salió por la puerta, no sin antes dirigirle unas palabras.
-Ha sido un placer, profesor.- dijo atándose el último botón de la camisa
Snape la miró todavía impresionado por todo lo que acababa de ocurrir. Probablemente haya sido el momento "en solitario" más placentero de toda su vida... sin el probablemente.
¿Qué os ha parecido? Esto cada vez se vuelve más caliente y la tensión se puede cortar con un cuchillo. Reviews a miii!
