Capítulo 7
Sin moverse del sitio, ya organizados en equipos, esperaron a que Rio explicase el contenido de la primera prueba.
Mientras tanto, los piratas lanzaban miradas desafiantes a sus rivales, unos más que otros, pero en general iban a empezar con entusiasmo.
-Me gusta mucho nuestro equipo-decía Chopper muy contento.- Tenemos posibilidades de ganar.
-Pues claro que tenemos posibilidades de ganar, somos súper. Además que nuestro capitán de equipo es imparable.-decía Franky, sonriéndole a Zoro.
-En verdad no me imagino a ninguno de nosotros perdiendo, y menos contra el cocinero pervertido.- esto lo dijo en voz alta, para que Sanji lo escuchase.
-¡Oye, marimo de mierda, vosotros sois los que no tenéis posibilidades de ganar!-dijo el rubio enfadado.
Por su parte, Nami y Ussop no estaban tan convencidos de que iban a ganar.
-Es verdad que tenemos a dos de los tres monstruos (se refería a Luffy y Sanji), y ellos sólo tienen a Zoro… Pero Robin realmente también es merecedora de ser llamada monstruo, y Franky no se queda muy atrás.-decía Nami algo cabizbaja.
-Por el contrario, aquí Nami y yo somos del equipo de cobardes.- decía ahora Ussop.- Y allí sólo tienen a Chopper.
-¡Ussop, yo no soy un cobarde!-les gritaba ahora el pequeño reto, que les había escuchado.
Se respiraba mucha competitividad en el ambiente, pero estaban alegres, sin ningún miedo o temor. Iban a disfrutar de la oportunidad que se les ofrecía.
-Veo que estáis entusiasmados, así que explicaré el primer reto. Es muy sencillo.-explicaba Rio con paciencia.-Vamos a delimitar dos zonas, una por equipo, y tenéis que permanecer dentro de ella hasta que nosotros lo indiquemos. Sólo podéis apoyar los pies en el suelo, es decir, no podéis sentaros ni acostaros ni hacer el pino. Tampoco podéis salir del perímetro, claro. Sólo esto, ¿entendido?
-Entendido.- dijeron todos.
A continuación, dos de los ayudantes de Rio acompañaron a ambos grupos hacia dos zonas completamente separadas. Sólo había cuatro líneas en el suelo, al aire libre, cerca de la playa, delimitando un estrechísimo cuadrado.
-Sólo con Franky ya ocupa toda el área.- dijo Robin sin perder la serenidad al ver el cuadrado.- Va a ser problemático.
-Ya veremos cómo nos las apañamos… ¡Pero tenemos a Chopper, que puede ir en brazos y apenas ocupa espacio!-decía el cyborg dándole palmadas a la cabeza al reno.
Él por su parte, subió a los brazos de Robin mostrándose de acuerdo con lo que decía Franky.
-Por favor, debéis entrar en el cuadrado ahora mismo.-decía uno de los jueces.
Ellos entraron y tuvieron que hacer un esfuerzo por mantener el equilibrio, en verdad Franky ocupaba casi todo el espacio. Para poder estar todos dentro, Chopper tuvo que subirse a la cabeza de Robin, y ella apretaba sus abundantes pechos contra el torso de Zoro.
El peliverde se había puesto rojo, sin saber dónde colocar sus brazos, y al ver esta reacción, Robin habló.
-No vayas a poner los brazos fuera del área. Vamos, acércalos.- decía ella mientras cogía las manos de Zoro y las pasaba por detrás de su espalda, haciendo que él la abrazase.
-¿Todo bien, Franky?-preguntó Robin para comprobar cómo iban de espacio.
-No del todo… estoy a punto de caerme. Subid encima de mi espalda. Los tres, vamos, rápido.-dijo de repente él.
Robin y Chopper le obedecieron y fueron ayudados a subirse, pero Zoro se quedó quieto.
-¡Zoro, tú también, déjame ocupar a mí todo el cuadrado!-decía Franky.
-Pero no…
-¡Que subas!
Ante la imperativa, Robin le tendió la mano y lo ayudó a subir, y una vez encima de Franky, no le soltó de la mano.
-¿Vas bien, Franky?-preguntó Chopper.
-Súper. Esto no es nada.- dijo él sonriendo.
Franky era consciente que Robin y Zoro actuaban más cariñosamente que de costumbre. Debido a las circunstancias podían actuar así de manera natural, y el cyborg tenía que asumirlo. Pero él había cambiado su mentalidad, o lo iba a intentar, para aceptar los sentimientos de Robin, porque su felicidad era lo más importante para él.
-¿Estás cómoda?-le dijo Zoro a Robin.
Ella asintió, pero estaba en una posición algo complicada, y además con Chopper a la cabeza todavía.
-¡Oye tú, deja de molestarla!- le dijo al reno.
Él por su parte le sacó la lengua y Robin lo bajó para acomodarlo en sus brazos, mientras ella se recostaba en Zoro.
-Creo que esta prueba es una especia de convivencia. Incitan a que nos veamos obligados a discutir, ya que estamos sometidos a presión.- pensaba Robin en voz alta.
Puede que lo lograran, ya que pasado el tiempo, Franky empezó a molestarse de tener encima de él a la parejita. Se sentía estúpido por haberse ofrecido a facilitarles comodidad.
Por otra parte, el equipo amarillo no tenía tantas dificultades. A pesar de no tener miembros desproporcionados en cuanto a su tamaño, Nami estaba en brazos de Sanji, que no dejó que la navegante se cansara.
La noche llegó y las estrellas cubrieron el cielo, y los piratas seguían en sus posiciones.
-Nami-swan, me quedaría toda la vida así, yo te qui…-empezó a decir Sanji, todavía con la chica en brazos.
-Corta el rollo.- le tapó la boca ella.-Ya tenemos suficiente con unos tortolitos a bordo.
-¿Tortolitos?-preguntaron los tres chicos.
-No puedo creer que no os hayáis fijado en Zoro y Robin. Es evidente que han dado un paso importante en su relación.
-Que mi Robin-chwan y el estúpido marimo… son…-Sanji no pudo terminar la frase.
-¡Increíble! Si tienen un bebé será el pirata más joven de la historia.-decía Luffy iluso.
-¡Ni se te ocurra decir eso!-le gritó Sanji.
En el lado del equipo verde, todos seguían igual. Chopper se había dormido en el regazo de Robin, mientras ella era envuelta en los brazos de Zoro. Pero Franky emitía algún que otro gruñido, mostrándose molesto.
-Sujeta a Chopper un momento.-le dijo ella a Zoro.
Entonces se deslizó hasta llegar al suelo y se puso frente a Franky. Ella era consciente que su amigo lo estaba pasando mal. Y de repente la envolvió en un abrazo.
-Gracias por todo, Franky.
-O… Oye… ¿qué estás haciendo?-dijo él desconcertado.
-He venido a hacerte compañía, me apetece estar contigo.
Franky dejó de sentirse molesto para sentirse ahora algo ridículo. Realmente tenía un orgullo elevado, y veía cómo ella lo abrazaba por lástima, sin embargo de la apartó. Sólo se limitaba a seguir en su posición, sin corresponder al abrazo, mientras Zoro observaba molesta su actitud desde su espalda.
