N.A: se que me tarde mucho y me disculpo, en mi perfil habia comentado que queria terminar mi fic yume y seguir con este pero aunque lo actualice me quedo largo para un solo cap xD asi que sin mas actualizare este :3 . habia perdido animos para escribir ya que este fic lo empece para una persona con la cual...el asunto es que yo no dejo nada botado asi que dare lo mejor que pueda para terminarlo como lo merecen...los que me dejan review xD.

bue la historia empezara a desarrollarse desde ahora owo. quiza encuentren mi redaccion diferente. quiza encuentren a los personajes diferentes xD. quiza sientan que saltamos demasiado rapido y sin aviso, quiza... de todos modos nunca planee que el fic fuera largo, no mas de 15 capitulos owo.

advertencia: en el siguiente capitulo subire el fic al ratin de M, por si no saben que es, es el rating (categoria) para fic con material sexoso xD asi que si no lo encuentran modifiquen el rating que sale en las barras de arriba a rating all (para las lectoras que no son de la pagina obviusly)

No se emocionen, no habra lemon en este cap, es para que empiece a moverse la trama.

perdonen las faltas orrograficas es que lo redacte en wordpad y corrido xD.

Disclaimer: ni vampire knight, ni sus personajes me pertenecen, y hago esto sin fines lucrativos...

Capitulo 7

Resignación y Aceptación

La Madera rechinaba bajo sus pies con un leve chirrido que la lluvia estruendosa a la interperie de la noche volvia aterrador. Momentos como estos en los que la noche habia caido con todo su peso y el sonido de los rayos apuñalando el cielo dejaban al universo mudo... realmente odiaba esa costumbre suya de despertar con la garganta seca y desear tomar leche a plena madrugada. Todos dormian, y solo su alma merodeaba por la cabaña a esas horas. sus ojos borgoña se habian acostumbrado a la oscuridad, como un vampiro y sus manitas aniñadas se aferraban en los pilares de la baranda para evitar caer en algun descuido.

El era un niño, pero no temia a la oscuridad, no temia a la soledad que producia la inconsiencia a los demás, se habia mas que acostumbrado con aquel lactoso vicio suyo, no, el era mas inteligente y maduro que eso, a pesar de su corta edad...el sabia que no habian monstruos, al menos no fantaciosos como los cuentos o relatos, como la imaginacion de los niños configuraba, mas que eso, el sabia que los unicos mounstruos existentes eran los que estaban a su alrededor o incluso dentro de el mismo.

Cuando por fin termino de bajar las escaleras, entre luces intermitentes que como flashes atravesaban las ventanas e iluminaban las estancias por microsegundos, llego al fin a la cocina, sin encender la luz abrio el refrigerador y la iluminacion del mismo fue suficiente para su busqueda. extrajo el litro de leche envuelto en carton y lo puso en la encimera, abrio una gaveta y eligio un vaso mediado de cristal para luego vertir el liquido en el, sus acciones fueron rapidas, la leche se encontraba nuevamente en el frigorifico y el sostenia su vaso lleno de leche para llevarlo consigo a su habitacion pero, cuando estuvo dispuesto a regresar por dondo habia llegado se detuvo en seco. del otro lado de la cocina, bajo el umbral de la entrada estaba una sombra, una silueta alta y oscura. no pudo distinguirla muy bien y tampoco recordaba nada similar; en esa cabaña habia otras personas que aun no habia detallado. Su cuerpo empezo a mandar señales desesperadas, advirtiendo que estaba en peligro, manifestando sus emociones en panico y miedo. retrocedio en cuanto el desconocido dio un paso y tan rapido como un parpadeo el gigantesco cuerpo se lanzo sobre el, Kaname quisó gritar, pero ya era tarde para hacerlo...

El recipiente de cristal impacto en el suelo, rompiendose en pedazos y esparciendo la leche por toda la fria baldosa, otro rayo cayo a tierra y esta ves la luz alcanzo la cocina, que para ese entonces ya estaba vacia...

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Su cuerpo se acomodo mejor en el sillon; con ojos entrecerrados y una sonrisa misteriosa que se habia instalado en sus labios y permanecido desde aquel dia. ladeo el rostro apoyandolo en un puño viendo a su...a el, hacer su maleta. cuando el silencio se volvio mas que aburrido Zero decidio soltar un suspiro acusador y por primera ves desde que kaname habia comenzado su labor volteo a mirarlo con una ceja en alto a modo de interrogante.

- mmm? - El albino se tomo su tiempo para levantarse del mueble y con pasos gatunos llego junto al morocho, acuno su rostro y lo beso de manera lenta y totalmente lasciva. Cuando se separo, kaname le devolvia la mirada con un leve rubor, cejas fruncidas a modo acusatorio y sus pupilas borgoñas encendidas, con ese brillo timido pero anehlante que habia aprendido a identificar y que tan pronto aparecia al exterior moria bajo el mandato de hierro de su poseedor.

Hacia mas de una semana que habian intimado por primera vez y fuera del hecho que al dia siguiente el pelinegro habia amanecido con un agudo dolor en su parte baja, los dias siguientes donde ambos laboraban y kaname debia ir a la universidad transcurrieron con normalidad; claro estaba que luego de lo sucedido el albino recojia al moreno cuando salia del trabajo y se quedaba con el viendolo hacer tareas o caminaban por la cuidad en la comoda compañia del otro para luego acompañarlo hasta la universidad, despues tranquilamente cubrir su turno en el bar y luego cuando el ojicarmin menos esperarlo aparecer en su departamente muy entrada la noche con una sonrisa y un postre que seguramente comparaba en un lugar 24 horas.

kaname no entendia porque el vocalista se tomaba tantas molestias como si lo fuesen a violar en la calle, pensaba con humor que el unico violador y peligro andante era el, con esa aura que desprendia que atraia y repelia a la gente al mismo tiempo. Zero daba miedo, una belleza endemoniada e inalcanzable, con esa expresion fria que se suavizaba cuando lo miraba, esos ojos lila raros e implacables, ese andar seguro. kaname se sentia como una damisela siendo protegida por un caballero y eso en cierto modo afectaba su ego masculino, pero debia aceptar que tambien era la unica forma de pasar tiempo juntos y el sinceramente...queria estar con Kiryuu, le gustaba la contradictorio sensacion de haber cambiado por completo y a la ves seguir siendo el mismo, porque dejando las cosas claras: Kiryuu seguia siendo Kiryuu y kuran seguia siendo Kuran. a kaname le gustaba saber que no importaba que tan patan podria comportarse el albino a veces, no le afectaba en lo absoluto, podia soportar a un zero gruñon, frio o cruel al igual que zero veia mas que normal las veces que actuaba como un mandon o de forma demasiada infantil; era como estar hechos para resistir al otro.

Aun no encontraba el termino para encasillar lo que ahora tenian, el simplemente habia decidido dejar de preocuparse y dejarse llevar, en el fondo era consiente que le estaba confiando demasiado, pero que mas podia hacer cuando...el estaba enamorado del musico? si, un bobo enamoramiento en el que se habia vuelto arrastrado, un cariño que se formaba de a poco, porque aun era muy temprano para asegurar que lo queria, pero si habia algo seguro era que Zero kiryuu lo tenia a su merced y esperaba que no lo supiera.

Kaname ya no se molestaba tanto por pensar en el en clases, o sentir los malditos terodactiles en su estomago cuando lo veia sonreir por algun pensamiento privado que juraba malicia o a el mismo con ternura, tampoco el ritmo cardiaco tan rapido que ultimamente sentia a todas horas.

Zero le tomaba la mano en ocasiones, sin importarle las miradas de la gente o cuanto se revelara el ante ese agarre, resistia sus negativas fisicas y se burlaba de su sonrojo y luego cuando kaname se resignaba y le dejaba ser, el afirmaba aun mas el agarre, entrelazando sus dedos con los suyos.

Zero lo besaba y no podia contar siquiera las veces en que lo hacia en el dia, cuando se encontraban solos, cuando estaban en transito por lugares publicos y de repente el albino lo arrastraba y cuando el moreno se daba cuenta se encontraban en algun callejon o en algun baño. El albino lo besaba a su antojo cuando estaban solos en su departamente sin importar que el estuviera haciendo deberes o no, en esas ocasiones no podia culparlo, sabia que era aburrido para el estar ahi sin hacer nada solo viendolo...viendolo de esa forma que lo cohibia.

Zero no iba mas allá que eso y es que para tormento del vocalista kaname habia tomado la extremista desicion de decirle que cuando quisiera intimar el se lo haria saber, aunque ambos sabian que era una gran mentira, porque kaname no era tan osado para decirle a las claras que queria sexo con el o darle señales desvergonzadas, porque zero sabia que tendria que intervenir para que se dieran las cosas y embaucar esa voluntad suya, pero de todos modos mientras tanto, contra todo pronostico habia respetado su decision, no lo habia tocado mas de lo debido y cuando sentia que los besos que se daban subian de nivel y el fuego carnal lo consumia poniendolo tan duro como un mastil corria al baño a autoconsolarse, dejando al pobre kaname azorado y solo por minutos.

El sospechaba de que podia ser la causa a la actitud del moreno, la causa era que kaname habia sentido un dolor horrible luego de la primera ves y mas alla de lo que admitiria por orgullo tenia miedo... Y no es que kaname no quisiera volver a repetir la experiencia, porque por todos los demonios el deseaba sentir a zero de nuevo, tenerlo contra su piel, tocarlo y ser tocado.

En ocasiones pensamientos mas que impropios lo asaltan, sucios y libidinosos pero, siendo kaname kuran como era, con la misma disciplina que un mayordomo ingles era capaz de reprimir toda aquella lujuria en lo mas profundo de si, mas aun cuando afloraba en su faz poniendo en peligro todo.

Siendo los ojos el espejo del alma, sus mas oscuros deseos se manifestaban sin veelo alguno a traves de sus ojos borgoña; Kiryuu habia aprendido a mirar a traves de ellos en el poco tiempo en que lo habia conocido, sabia que ese brillo intenso con el cual el pelinegro lo miraba luego de un beso fogoso y que vivia por segundos en sus espejos, no era mas que la clara muestra que el lo deseaba, en su cama y a sus espaldas... pero, ya fuera por respeto o por propio sadomasoquismo el hasta ahora habia intentado ignorarlo.

- estoy aburrido - hablo Kiryuu con una sonrisa ladeada y Kuran fruncio la frente.

- que novedad- solto ironico y se separo para cerrar la maleta ya lista tomandose su tiempo para con las palmas acariciar la cubierta. Sus parpados cayeron a medio camino y sus pupilas se profundizaron, oscurenciendo la sangre encerrada en ellos. aquella mañana habia despertado sudando frio, habia tenido esa horrible pesadilla que hace años no abordaba sus sueños, aquel suceso en su infancia que cambio su vida. quiza se debia a que justo hoy regresaba a su antigua casa enfrentando asi su pasado.

hace un par de dias habian finalizado las clases del semestre y habian empezado las vaciones de medio año, como habia planeado era hora de visitar a su madre y terminar con sus insistentes cartas al menos por seis meses mas. no le sorprendio en demasia cuando comentandole a Zero que regresaba a su cuidad natal el se hubiese autoinvitado decidiendo acompañarlo. La maleta del albino estaba lista esperando en el recibidor, irian en transporte publico.

- y tu trabajo en el bar?- habia preguntado kaname y kiryuu se habia encojido de hombros.

- les dije que me habia dado viruela- kaname fruncio las cejas.

- mentiroso - acuso y el sonrio

- y el tuyo? -

- pedi un tiempo para las vacaciones - se defendio el moreno.

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Cuarenta minutos mas tarde ambos se encontraban en un autobus en medio de la carretera, sentados en los ultimos puestos, kaname dormitaba recostado en su hombro y el lo rodeaba con un posesivo abraso por la cintura. Sus ojos lilas miraban el paisaje volar tan rapido como el transporte los movia por el asfalto, no les faltaba mucho para llegar y podia ver las nubes oscuras formandose a lo lejos...estaba lloviendo mucho en esos ultimos meses, clara muestra de que la temporada lluviosa y humeda habia arribado a esa zona. De vez en cuando kiryuu despegaba la vista del cristal para mirar al cuerpo pegado al suyo inconciente con una sonrisa leve, de ves en cuando caia en la tentacion de inclinarse para oler sus hebras que desprendian un aroma a tinta y madera adeherido al corriente de algun shampuu para hombres.

Se acomodo en el asiento buscando mejor postura intentando no despertar a kaname. Desde un inicio mas por el echo de que no le gustaba la idea de que el joven se alejara y porque por mas que le hacia sentir averracion por lo meloso que sonaba lo iba a estrañar, algo ahondo en el en cuanto el le dijo que iria a visitar a su madre, quiza eso que llaman mal presentimiento. Asi que para no andar pensando demasiado con su paranoia y estar preocupandose por el cabezota de kaname quien ni siquiera se habia dignado en comprar un telefono celular como la gente normal, decidio ir con el.

kuran nunca le habia mencionado nada de su familia aunque, bueno tampoco es que Zero lo hiciera, aun mas cuando kiryuu se consideraba un huerfano...

Al poco tiempo gruesas gotas comenzaron a caer del cielo abismal contra la cubierta superior del autobus, los oidos se llenaron del sonido sosegado de la lluvia y mareas de agua cristalina se deslizaron por los cristales. Kiryuu acio a kaname contra su cuerpo con mayor ahinco al sentir el decenso de la temperatura, era una llovisna helada que se extendia por todo el cielo, el supo que lloveria por horas.

Zero supuso que se habia quedado dormido con el arrullo del clima cuando la lejana sensacion del vehiculo deteniendose de repente con el sonido caracteristico de una fuga de gases a presion, seguido del murmullo de personas lo fue sacando poco a poco de la neblina que era el sueño y la inconciencia, se desesperezo el cuerpo tomandose su tiempo, sintiendo la delicia de los musculos al estirarse, sintiendo que extrañamente algo le faltaba y cuando al fin cayo en cuenta se enderezo enseguida casi desesperado al ver que estaba solo y que kaname ya no se encontraba a su lado. miro a su alrededor, el vehiculo estaba casi vacio y por la ventana a lo lejos se veian las balas humedas cayendo en el terreno, seguia lloviendo afuera pero habian llegado a la estacion, protegidos bajo el extenso techo de la parada central de autobuses.

el ultimo pasajero termino de bajar seguido de un kiryuu que miraba hacia todas direcciones, su ceño se fruncio con molestia cuando pudo divisar la mata de pelo oscura cerca del guardaequipaje del autobus, sacando tanto su maleta como las suya. Zero se acerco con paso peligroso, esquivando a los demas civiles y cruzandose de brasos cuando llego junto a el.

- Se puede saber porque te fuiste sin avisarme? - pregunto repentinamente irritado, mirandolo con frialdad. kaname dio un respingo, girando rapidamente, Zero lo habia tomado por sorpresa. su mirada asesina se clavo en el como una daga pero no lo intimido como semanas atras, el ya estaba mas acostumbrado a esos gestos por parte del albino. sonrio tremulamente, el habia despertado minutos antes de llegar y si no lo habia despertado era porque el albino se veia tan en paz durmiendo que kaname decidio solo hacerlo en cuanto sacara todo el equipaje del autobus, dandole unos minutos mas de descanso.

- no quise interrumpir tu sueño - se limito a explicar y zero aflojo un poco sus facciones, nunca iba a expresar en vos alta que se habia enojado porque realmente se habia preocupado al no verlo. luego de unos segundos en que ninguno volvio a hablar Zero dejo salir un suspiro frustrado y apartandolo sin ser rudo se apresuro a tomar ambas maletas.

- yo puedo llevar la mia! - objeto el chico de mirada borgoña molesto ante ese gesto que lo hacia sentir como si fuese una chica, el albino le dirigio una mirada glarciar, aun no se calmaba del todo.

- callate y camina kuran - ladro a modo de orden sin oportunidad a replica, adelantandose hacia la estacion, desde allí tomarian un taxi.

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El taxi que los llevaba a casa de su madre era conducido por un indostan al que no entendia mas de cuatro palabras, de ahi en mas era un enredo de lengua que kuran no estaba dispuesto a desenvolver. Era bueno saber que al menos entendia los nombres de sitios y los precios correspondientes, justo lo necesario.

El dia habia dejado de existir para convertirse en una especia de burbuja gris que envolvia toda la cuidad, seguia lloviendo, pero con menos fuerza y zero se sorprendio al ver que la tarde apenas iniciaba y parecia como si ubiese arrivado la noche; lo bueno es que si seguia decendiendo la intensidad de la lluvia, pronto cesaria.

El vehiculo amarillo se adentro en un vecindario que zero facilmente tacharia de elitista. enormes muros y verjas de hierro los recibieron, siendo guiados hacia dentro por un portero. el taxi desfilo por la calle, pasando por la hilera de casas que mas que hogares de suburvio parecian mini mansiones demasiado juntas. kiryuu veia a detalle cada estructura, ninguna igual a la otra, cada una con un exquisito gusto y penso que eso explicaba muchas cosas en su pelinegro. era tan claro...kaname venia de barrios altos, sonrio al pensar en el clasico cliche echo realidad que ellos dos formaban.

- aqui - escucho decir a kaname y el taxi se detuvo abruptamente frente a una de color rosa vieja con detalles que no sabian de que eran pero se veian carisimos.

Para ese entonces la lluvia no era mas que un roce de llovisna y ninguno se molesto a salir a la interperie, el moreno pagó al taxista y para cuando iba a ir a la parte trasera, Zero ya tenia ambas en mano. el indostan arranco dejandolos solos de frente con la casa. permanecieron en silencio, kiryuu esperando algun movimiento por parte del moreno y kaname porque de repente las ganas de entrar de ser nulas se habian transformado en animaversion.

- kaname ? - llamo Zero y fue suficiente para empezar a mover sus piernas. el moreno ladeo la cabeza para dedicarle una leve sonrisa, debia comportarse menos extraño sino queria levantar cualquier sospechas, lo que no sabia es que Zero tenia ya mil teorias en la cabeza.

Ambos caminaron a paso calmo por el camino estrecho de cemento, atravesando el jardin y llegando a la elegante entrada con dos puertas y manijas doradas.

Kuran toco el timbre una vez y fue suficiente para que que la puerta se abriera dando paso a una mujer joven de cabellos castaños y ojos marrones oscuros.

- kaname? - murmuro sin poder creerlo la femenina provocando en el pelinegro una sonrisa tremula, ella sonrio a sus anchas y no tardo en abalanzarse sobre el - volviste! - alabo feliz balanceandose en su cuello. el chico lentamente la fue rodeando con sus brazos, correspondiendo el abraso; fue entonces que se dio cuenta que hacia mucho no tenia contacto de ese tipo con nadie, bueno excepto con Zero.

- hola yuuki - pudo imaginar como la sonrisa en el rostro de la castaña se hacia mas grande

- kaname...- repitio como disfrutando de aquel nombre en su paladar - que alegria el que me hayas visitado - una tos sono detras de ambos y fue entonces cuando el oji carmin recordo a Kiryuu, con amabilidad se fue separando de Yuuki mientras, esta evaluaba con ojo critico al desconocido de cabellos plata.

- oh vaya, veo que traiste un amigo contigo - murmuro la joven y el pelinegro asintio.

- Zero, ella es Yuuki Touya, Yuuki el es Zero Kiryuu, Yuuki es una amiga de mi infancia - presento y la castaña arqueo una ceja.

- Sigo siendo tu amiga - acuso haciendolo reir ligeramente.

- pense que iriamos a ver a tu madre - acuso el oji amatista un poco irritado de que esa chiquilla abrasara al pelinegro aun cuando ya se habia dicho que solo eran amigos.

- si...pero, tenia que saludar a yuuki primero, ademas...ella nos llevara a la casa de mama - las facciones de Zero adquirieron confusion. - esta... - empezo kaname señalando la casa, era mi casa antes, luego nos mudamos hacia otro lugar mas...privilegiado del vecindario, y como no me quiero perder Queria que Yuuki me guiara. -

- el se fue un poco antes de que su madre se mudara - explico la castaña esta vez- luego de que se casara, su madre se cambio de residencia a la colina - la joven señalo con un brazo y Zero tuvo que ladear la cabeza para caer en cuenta de un detalle que le habia pasado desapercibido, mas alla a lo largo de la calle, apartada del elegante vecindario se extendia una elevacion de tierra donde el camino seguia y al final altas verjas con casas aun mas grandes y extravagantes.

- bueno! - solto la chica de repente llamando la atencion de ambos - vengan, yo los llevo - kaname sonrio en agradecimiento, sintiendo que Zero queria atravesarlo con los ojos. Si, Yuuki era una amiga que se habia mudado junto a su familia a su antigua casa, lugar donde vivio toda su infancia y luego abandono casi huyendo, luego de poder establecerse en la otra cuidad, se habia enterado por medio de las cartas que su madre se habia mudado a otra seccion. Los padres de Yuuki siempre habian querido mudarse a ese sector, antes vivian en otro mas modesto asi que en cuanto supieron que habia una vacante de venta la compraron y tuvo a su amiga mas que cerca, solo que ya era tarde, el se habia ido.

- recibiste las cartas?-pregunto la castaña mientras caminaban por la acera poniendolo incomodo de repente.

- si...-

- me alegro, tu madre me encargo enviarlas, no tenia idea de como hacerlo - informo.

- si, no te preocupes todas las cartas de mama me llegaron - Yuuki sonrio y volvio a mirar a Zero de reojo.

Kaname esperaba que con esta visita su madre se calmara con su acoso y lo dejara en paz sino era por un tiempo al menos para siempre, el la queria pero, no lo suficiente para regresar a su anterior vida, de echo se sentia en paz lejos de todo y de todos, incluso de ella misma. podria ser que se hubiesen mudado y que paradojicamente ahora Yuuki ocupara esa casa con no muy gratos recuerdos pero de todos modos el lugar lo hacian las personas y aunque nueva y fresca era donde se habia mudado su madre, tenian a dos personas que igualmente no le traian gratos recuerdos a el.

. estas bien? - pregunto Zero con un fingido tono desinteresado, muy cerca de el, no se habia dado cuenta cuando la castaña se habia adelantado dos pasos adelante y el peliplata habia aprovechado para acercarsele viendo los ensimismado que iba.

El moreno asintio y Zero decidio preguntar.

- me diras que sucede? - quiso indagar el albino

- de que hablas - Zero suspiro preguntandose porque se sorpendia.

- has estado actuando muy raro, lo que me hace pensar que no querias venir en primer lugar-

- yo...- como supuso habia dado en el blanco y lo agachar la mirada, sonrio un poco pareciendole muy lindo, tomo su menton con dos dedos, y elevo su rostro inclinandose el mismo para besarlo, aprovechando que Yuuki les daba la espalda. Kaname se alarmo, ruborizandose de inmediato. O no es que fuera la primera ves que Kiryuu lo besaba en publico solo de que el hecho estar tan cerca de su casa y justo detras de la amiga de su infancia mesclado con las circunstancias que los rodeaban lo hizo sentir una extraña mescolanza de emociones extrañas, sin pensarlo siquiera retiro el rostro, evitandolo groseramente aunque no era su intencion. Zero dio un paso atras contrariado y a punto de preguntarle porque habia echo eso cuando un ladrido y una masa corporea entre sus piernas casi lo hace trastabillar, lo ultimo que vio fue una mancha oscura moverse por lo ancho de la acera rapidamente siguiendo la misma direccion que ellos.

Yuuki rio, volteando a verlos con entusiasmo y para entonces kaname habia echado a correr tras el.

- un perro...- reconocio enseguida la mente de Zero.

- Maxin! - grito a todo pulmon el moreno alejandose a todo lo que sus piernas daban.

- es su perrito- solto la castaña posicionandose junto a el y acercandose mas de lo que zero pudiese sentirse comodo - bueno, ya no es un perrito mas bien ahora es un perrote- solto riendo entretenida sin notar siquiera que el joven a su lado no le prestaba atencion, Kiryuu miraba al pelinegro alejarse, sus manos retomaron mas firmemente el agarre a ambas valijas y por primera vez comenzaba a dudar de si su decision de venir habia sido buena idea. - Zero? - llamo Yuuki viendo que la ignoraba totalmente, el aludido gruño por lo bajo no gustandole que lo llamara por su nombre.

- Kiryuu - aclaro sin importarle si era descortes - y no te preocupes por mi, estoy bien, asi que puedes limitarte a guiarme- espeto con frialdad, quisa no deberia tratarla asi siendo amiga de kaname y que la chica hasta ahora habia sido amable pero era culpa de Kuran y solo de Kuran...

Contra todo pronostico y como si la actitud de Zero le pareciera simpatica la castaña le sonrio y dirigiendo su mirada al frente lo guio sin volver a retomar palabra en todo lo que restaba de camino...

Los cielos se mantenian impavidos, secos por momentos pero murmurando iracundos y dando un claro aviso de que la lluvia regresaria mas tarde.

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Los sonidos suaves y acompasados llenaban cada rincon de la estancia, la chimenea crepitaba calida brindando un calor acogedor que desentonaba con lo tetrico del ambiente que se habia formado con la ira del cielo, rugian sedientas, secas de tanto llorar.

De repente la musica de bethoven que traspasaba la bocina paro en seco y Yuuri kuran tuvo que voltear por encima de su sofa unitario. Su esposo se acercaba bajando las escaleras con el control del equipo de sonido en mano con ese andar refinado y firme que al inicio la habia cautivado, desprendiendo elegante masculinidad. su pecho apenas cubierto por esa oscura camisa de seda y sus largas piernas enfundadas en aquellos pantalones de tela del mismo color, estilo oscuro, poetico que sin lugar a dudas le recordaba a su hijo.

sus manos se apretujaron juntas, sintiendo nuevamente ese anehlo de verlo de nuevo, esperaba noticias suyas, queria verlo, quria tocarlo, queria...

- Yuuri - interrumpio el hombre posicionadose tras suyo, colocando ambas manos grandes sobre sus delicados hombros - la tormenta volvera y creo que tendremos visitas - aviso con un tono misterioso y sonrisa torva. la mujer esbozo un rostro de confusion.

-invitados? - pregunto curiosa y el timbre hizo eco por toda la casa.

Yuuri no perdio tiempo en levantarse y apresurarse al recibidor para abrir la puerta, su esposo la siguio calmo sin borrar la sonrisa de su rostro, el en cambio se asomo apenas por una ventana que le permitia ver fuera de la casa y el portico, su sonrisa se hizo mas pronunciada al corrobar una ves mas quien habia llegado.

La hermosa mujer abrio la puerta enseguida casi con afan y su rostro se ilumino ante la sorpresa y luego pasando a la dicha; frente a ella estaban tres jovenes, a una la reconocio, era Yuuki, amiga de kaname quien hace meses no veia, otro era un extraño chico de cabellos plata y por ultimo estaba...

- Kaname! - festejo la mujer, el aludido tenia preso de la correo a Maxin que habia obviamente vuelto a escapar, el chico intento devolverle la sonrisa sin exito, ahora si, no habia por donde escapar mas que eso un velo sombrio cubrio su rostro cuando junto a su madre se poso a quien menos queria ver en ese momento.

- kaname...- dijo esta ves el esposo de Yuuri sonriendole con esa foma tan suya que le crispaba los nervios.

- rido...- escupio en cambio el pelinegro sintiendo su sangre hervirse.

Zero lejos de querer decir algo se mantuvo al margen no gustandole la forma en que el tal rido miraba a kaname, fuera de los paranoicos celos que acostumbraba a no reprimir para nada, realmente era extraña y fuera de lo normal la forma en que sus ojos negros como la noche recorrian el fino rostro moreno, como si lo degustara tal cual un cazador siente placer al ver a su presa.

be continued.