Capítulo 7 – El contrato.
Esto comenzó a gustarme y le he estado dando algunas vueltas.
¿Por qué darle vueltas? Bueno porque una vez por la apuesta está bien pero ¿Dos y tan buenas? Al menos denme tiempo para procesar todo esto que está pasando, es que es raro ¿O no? Tener sexo con tu mejor amiga cuando en 6 años jamás te calentó más que el pan en la tostadora. Y sobre todo cuando nunca de los jamases en ningún modo y bajo ninguna circunstancia se me había pasado por la mente tirar con una chica. No, para nada.
Y ahora, un día después del otro, en mi cama y en ese deliciosamente exquisito sofá con el que sin duda alguna tendría sexo si pudiera, me tiré a una chica, esa chica era mi mejor amiga y mi mejor amiga es Lexa, la idiota más egocéntrica y odiosa del universo cuando se lo propone.
Pero mierda tengo que aceptar que se sintió bien, la segunda vez sobre todo, cómo terminé besándola o cómo rayos estaba sin ropa de un momento a otro no tengo idea, es que no sé si yo soy muy zorra o Lexa demasiado buena persuadiendo mujeres, práctica ha tenido la chica ¿eh? Por un lado es extraño considerando lo que ella significa para mi, por otro es normal porque no hay nadie en quien confíe más que Lexa así que hacer o dejar de hacer cosas con ella siempre ha sido fácil, lo que pasa es que ahora nos movimos de la onda amistosa a un área sexual.
Ya, seré sincera, no le tenía fe. Ni a Lexa ni al sexo con una chica en general. Si tirar con una mujer llegaba a ser remotamente bueno entonces creí que Lexa solo era una cara bonita que estupidizaba a las mujeres para follar y no, estupidizar ni siquiera es un verbo pero se entiende el concepto así que me da igual, ustedes me entienden y eso es lo importante porque si no, entonces esto se nos va a la mierda.
Dios, que fácil se me da divagar. Lo siento.
Mi gran duda ahora y sé que la es también de ustedes es si esto va a seguir pasando porque no, no lo hemos hablado, no nos hemos referido al tema luego de la segunda vez al menos no seriamente. Es que se me hace difícil porque ella es una tonta y ya ya sí, yo también, nos ponemos a hablar de lo que sea y terminamos en alguna jugarreta entonces se nos hace imposible pero ojo, tampoco creo que sea necesario. Es que sí, el sexo es solo sexo con quien sea y esta vez nada es distinto, tiré con alguien y que ese alguien sea Lexa pasa a segundo plano.
¿Me guardan un secreto? Me da igual, les diré de todas formas, eso que les acabo de decir de lo de Lexa en un segundo plano me lo repetí mil veces hasta convencerme porque Dios, el sexo con ella fue algo tan nuevo y excitante que quiero que pase otra vez, quiero experimentar cosas nuevas aunque ya, me muero de miedo, me pone nerviosa.
¿Lo bueno del sexo con una mujer? Repetición instantánea, repeticiones instantáneas, una tras otra tras otra tras otra, que Lexa sea increíblemente insaciable en la cama ayuda bastante y que para mí todo sea nuevo también. El sexo es sexo, el placer es placer y un orgasmo es un orgasmo pero de todas formas está ese contacto distinto, unos dedos delicados y suaves, nada de penes penetrándome, nada de hombres buscando más su orgasmo que el mío, quizá es porque Lex es demasiado caritativa conmigo, aceptemos que las dos veces fue poco lo que hice, por un pequeño segundo me pregunté cómo se sentiría tener un clítoris entre mis labios, pasar mi lengua entre unos pliegues húmedos pero no, no pude porque realmente me siento como una virgen nuevamente.
Igual, cuando Lexa lo hizo, cuando ella me hizo sexo oral fue increíble, no sé si el mejor de mi vida, pero sí fue maravilloso ¿Mi teoría? Ella sabe dónde, cómo, cuándo, primero porque obvio, lo ha hecho con quizá cuantas y segundo, es una chica, sabe cómo nos gusta. Bien sí, he caído. ¿Y? Lo pasamos increíbles esa segunda vez, no tuve 40 orgasmos ni mucho menos pero es la primera vez en meses que termino follando sin haberlo planeado.
Me deja demasiado tranquila el saber que Lexa jamás me forzaría a nada, que si quiero parar justo en medio de un orgasmo ella pararía, que no se reiría de mí de decirle que quiero experimentar. Yo disfruto mucho de mi sexualidad siempre lo he hecho porque vamos, mis tetas fueron creadas para atraer un buen sexo, casi como que salí de una maquinita de zorras adictas al sexo, pero Lexa vive su sexualidad de manera distinta y eso es nuevo.
Curiosidad, eso es lo que me llena la cabeza ahora mismo, demasiada curiosidad. No quiero que Lexa se convierta en mi juguete de experimentación sexual, pero no puedo evitar preguntarme qué pasaría si ella me enseñara todo lo que sabe, no, no creo que alguna vez me gusten las chicas porque a mis casi 26 años jamás se me ha pasado por la mente estar románticamente con una mujer, no me imagino casada con una chica, no me imagino compartiendo mi vida con dos tetas y una vagina más, para eso tengo las propias pero si puedo ampliar mi conocimiento sexual entonces ¿qué? Bienvenido sea.
Raven llegó hace un rato y estamos en el balcón fumando, Lexa odia que fume porque recuerden, es la chica deportista vida sana quesillo y jamón de pavo, gimnasio y entrenamiento, voleibol y chicas, como sea, dejamos cerrado el ventanal que da al resto del piso para que no se pase a humo y además tampoco quiero matar a bola de caca, sí ese mismo, el gato.
-¿Tiraste con Lexa o con otra?
-¿Ah? –De verdad que eso salió de la nada, de la nada misma.
-No te hagas la idiota, es obvio que perdiste algún tipo de jugarreta y ahora estás durmiendo en la habitación de Lexa.
-¿Cómo se supone que sabes eso, zorra espía del mal?
-Sus velas y el incienso están en tu pieza, la suya está ordenada, ambas cosas son imposibles si cada una estuviera en la propia, Clarkie. –Oh bien, era bastante obvio lo de las habitaciones cambiadas y además Raven no es idiota, odio y amo su sonrisa triunfante. Más personas como Reyes, please.
-Lexa, me tiré a Lexa. –Le pego una calada al cigarro para mitigar mi obvio descontento, le digo así de una y sin más porque de todas formas me lo iba a sacar y ya son las dos de la mañana, que flojera dilatarlo.
-¿Tú te la tiraste o ella te folló? Pillow Princess. –No, no fue pregunta, ella sabe y me quiere humillar por eso se está riendo. –Vamos te la pasaste increíble ¿No? Lexa debe ser genial en la cama.
-De hecho no estuvo mal y déjame decirte Raven que ella tampoco sufrió con mi compañía.
-¿Qué se supone que hiciera ella al verte en bolas? ¿Sufrir y negarse a un buen polvo?
-Repetimos. –Necesitaba decirlo, como que así se hace más real y voy juntando ganas para decirle a Lexa que quiero un poco poquito poquititito más.
-¿Qué? –Sus ojos abiertos como platos me dan algo de vida. –Vaya Griffin, sí eras closetera.
-¿Qué? –Mis ojos abiertos como platos no me gustan, maldita idiota de Raven. –Fue solo sexo, muy bueno, pero solo sexo.
-¿Eres la Clarke que conozco? Dos noches de pasión con Woods y te cambia la vida. –Rie como un cerdo, sí, un cerdo zorra espía idiota del mal. -¿Van a seguir tirando? Porque, y como experiencia personal, es bastante placentero poder ir a tomar un helado y tirar con la misma persona sin que se te confunda la vida.
-¿Onda, en plan somos amigas hasta las 9 y luego como dos desconocidas teniendo sexo?
-Exactamente Clarkie querida, supongo que ya pusieron límites y todo.
-¿Hay límites y todo?
-Ya lo dijiste tú Clarke, es que está esa línea entre ser amigos y follamigos. –Bien, escuchemos lo que tiene que decir esta hembra del mal. - lo bueno de que te estés tirando a tu mejor amiga es que tienes la confianza como para hacer un buen límite de las cosas.
-Primero que todo solo hemos tenido sexo dos veces no es que me la esté tirando, segundo, explícate.
-Ya sí, como sea adicta al sexo y a las tetas. –De verdad que me consigo amigas de lo más odiosas. –Límites Clarke, no dejar nada entre ese limbo que existe entre el folla y el amigas, porque dime ¿Qué sentido tendría besar a Lexa si no termina en sexo? Son amigas no una parejita que anda tonteando.
-Okey, tiene sentido.
-Vamos, estás hablando conmigo Grffin, siempre tendrá sentido. –Mis ojos están puestos en blanco y sufro porque se me acabaron los cigarros, tenía pensado apagar uno en los ojos de Raven pero ahora tendré que tirarme balcón abajo.
-Pocas personas cruzamos la línea Clarke y se vuelve confuso cuando las cosas no están claras. Ustedes viven juntas…
-Y no quiero que se vuelva extraño -¿Qué estoy haciendo? Ni siquiera sé si Lexa quiere seguir con esto.
-Vamos, le conoces hasta el color de los mocos sería difícil que se vuelva extraño entre ustedes -¿Saben qué es lo más gracioso de esto? Que es verdad, he visto sus mocos. –De todas formas, límites Clarke, hacen la vida más fácil.
-¿Sirve con Octavia y tú?
-Obvio que sí, follamos un par de veces al mes, es increíblemente excitante y seguimos siendo amigas. –De verdad que tengo ganas de preguntarle a Raven si se ha tirado a otras mujeres además de Octavia pero no quiero escucharme como una niñita de 15 años hablando de su primera vez con una amiga, no, las burlas de esta idiota no me las va a sacar nadie.
-Ni si quiera sé si va a volver a pasar Reyes, luego de tirar la segunda vez simplemente me fui a tomar una ducha y ya.
-¿Eres tonta o qué? Clarke, si la pasaste tan bien tirando o siendo tirada por Lexa no entiendo por qué no seguir en el juego, además que tu única follamiga sea una mujer como ella lo hace mucho mejor ¿La has visto acaso? Es guapísima y obvio que tiene muchísima experiencia. –En serio, de seguro a Raven le van las chicas, me está convenciendo.
-Claro, supongo que sí es guapa. –La veo todos los días cuando despierta ¿Qué se supone que tengo que pensar? ¿Que es la chica mas bella del universo? ¿Una diosa griega? Oh, deberían conocer a Adam, ese hombre es todo un Adonis, entiendo perfectamente a Afrodita.
-¿Supones? Vamos, sentido común Griffin ¿O crees que tiene todas las putas miradas en ella cada vez que sale a la calle porque tiene un moco? ¡No! Es porque es guapísima, no me van las chicas si no es para un buen polvo Clarke pero oye, dos dedos de frente.
-Ya sí ¿Entonces?
Raven me ha estado dando algunos consejos sobre eso de llevar el sexo con una amiga, algo así como un contrato que Lex y yo debemos seguir al pie de la letra para que nada se vuelva extraño, más que nada por prevención porque es poco probable que algo malo pase, de verdad que no me la creo, hace una semana ni loca me metía con una mujer y ahora me muero por aprender todo lo que Lexa tenga para enseñarme.
Oh ¿Lexa? Salió a media tarde, se supone que pasaría al centro deportivo para dejar unos papeles y luego donde Anne o Niylah, pues no recuerdo, la cosa es que debe estarse tirando a alguien ahora mismo o quizá ya viene en camino, qué se yo, solo espero que no se vuelva loca cuando vea su habitación porque me dediqué a ordenar y desinfectar cada centímetro, si aún tengo que pasar tres semanas y media en ese lugar entonces que se vaya a la mierda, no pienso respirar esa inmundicia, si ella está dejando los pelos de esa bola de caca en mi habitación entonces que yo deje la suya con aroma a montaña no es nada, que agradezca, le estoy haciendo un enorme favor al limpiar ese lugar
Oh.
¿Ya les dijo Lexa que me gustan las fragancias? Maldita idiota amante del sándalo y las velas.
¿Y yo soy la loca? No, no lo creo.
3:30 de la mañana y me encantaría decir que es demasiado tarde para seguir despierta pero no, no tengo empleo así que no tengo que levantarme a las 5 de la mañana, no tengo hijos de los cuales preocuparme, novio al cual llamar para darle buenos días ni una familia demasiado cariñosa. He sacado de mi pieza como 20 veces en la última media hora a ese gato inmundo, aún no se acostumbra a que Lexa no esté en esta habitación así que mejor voy por un vaso con agua y algo del refrigerador, Raven se acabó la pizza mediana que compramos en el intento de ser unas damas pero dios, si sabíamos que ni con tres de las grandes se nos llenaba el estómago a esta hora, par de idiotas, no tan genia era.
Lexa viene llegando, lo sé porque nadie más en el piso anda por esta hora en el pasillo y escucho como busca las llaves en su bolso, sé que no iba a pasar por comida después de follar pero muy en el fondo deseo que abra la puerta y tenga una bolsa con kilos y kilos de pizza solo para mi.
-Hey pequeño bebé ¿Qué haces despierto a esta hora? –Increíble, saluda antes a su animal que a su mejor amiga, ahí se ven las prioridades de la gente. Indignante.
-Hola también para ti, devora hembras.
-¿Y qué haces tú despierta a esta hora? ¿Sigue Rae en casa? –Dios no, no trajo kilos y kilos de comida, decepción.
-No, se fue hace media hora casi. ¿Buen polvo? –Que envidia, desearía llamar a Steve pero vamos, ahora tiene novia y se arruinó todo, seré una zorra pero no una desgraciada, con chicos ocupados jamás.
-Increíble, Niylah mejora cada vez más ¿Es eso posible? –Creo que he visto a esa tal Niylah un par de veces en alguna de las fiestas de Luna, la compañera de equipo de Lex, parece ser una chica linda.
-Qué se yo, son tus mujeres no las mías. –Esta cree que le acabo de hacer un cumplido, Lexa y su harén.
-Clarke Griffin por el amor de dios y todos los santos ¿Qué mierda le tiraste a mi habitación? Te mato. -¿En serio? ¿Por el amor de dios y todos los santos? Yo hubiera dicho algo mucho mejor que eso, no sé como libera tensiones sin ser una grosera como yo, bien ¿En qué estaba? Ah sí.
-Es solo desodorante ambiental, Lexa, deberías probar.
-¿Desodorante? ¿Des-odorante? Esa no te la creo Clarke, huele asqueroso ¿Qué hiciste con las boletas del centro? ¿Y mi camiseta del equipo? –Y dice que la dramática soy yo, o sea qué onda.
-Las boletas guardadas en el cajón de tu escritorio, tu camiseta recién lavada y guardada junto con el resto de tus implementos de super Lexa jugadora de voleibol profesional. –Soy putamente genial ¿No?
-Clarke, jamás te pedí que hicieras eso. –Bah. Tan mal agradecida, está molesta pero ya se le va a pasar.
-No ibas a esperar que de vivir un mes ahí soportara tu chiquero.
-¡Apenas pasamos tiempo en las habitaciones!
-Exacto y tú ya tienes la mía con tus olores a incienso y con pelos de gato, la apuesta no abarcaba esa parte, señorita genio. –Se que ella ama sacarme de quicio pero es tan genial verla molesta, frunce el ceño y aprieta la mandíbula ¡me río y se enoja aún más! Dios esto es bueno, debería intentarlo más seguido.
-Okey ya, está bien –Esperen ¿Qué? Ugh, ni eso me sale bien. Mejor vamos a lo que nos compete: Sexo.
-Hey Lexa, necesito hablar contigo un segundo.
-No Clarke, no vas a tener tu habitación de vuelta. –Es una bruta, tienen que saberlo.
-Jamás dije que fuera eso. –Pongo los ojos en blanco porque de verdad que es una bruta.
-Son casi las 4 de la mañana ¿Podemos hablar luego? Este cuerpo tonificado necesita su descando, Clarkie. –Ahí está otra vez ¿Recordaban que era una odiosa, verdad? Oh mierda, se va a encerrar en la pieza.
-¡No, Lexa! –Eso sonó con más desesperación de lo que esperaba, no estoy desesperada, idiotas, solo nerviosa. Distinto, muy distinto.
-¿Qué? –Asomó un cuarto de su cabeza por la puerta, casi en posición de defensa, que adorable.
-De verdad necesito que hablemos. –Ya, no quiero parecer seria ni dramática pero entiéndanme, por favor se los ruego.
-Oh Clarke ¿es por lo del otro día? Ya sabes, lo del sofá. –Es gracioso que ella se avergüence hablando de sexo, al fin salió de su/mi habitación.
-Hm, sí, sí la verdad. –Sinceridad ante todo chicos.
-Hey, de verdad lo siento si fue demasiado, la apuesta es algo pero entiendo que repetir no sea algo que tú… -Está hablando, sí que está hablando y dándome mil razones por las que yo supuestamente me siento incómoda, ya dejé de ponerle atención pero es que ¿Les dije que es una bruta? Quizá debería detenerla porque se está yendo por lugares muy lejanos -… así que solo olvidémoslo ¿Bien?
-¿Qué? No Lexa, entendiste mal. -¿Puedo reírme de ella ahora? Bien, eso estoy haciendo porque habló como media hora y yo no la detuve. –Todo lo contrario.
-¿Todo lo contrario? –Mierda, ¿Y si ella no quiere? Dios no, me muero de vergüenza. Pero ya, soy Clarke Griffin, una vez que empiezo algo no paro hasta terminar, además es Lexa, lo peor que puede pasar es que me diga que no quiere nada más de sexo conmigo y mis tetas.
-Digamos que estuve hablando con Rae sobre… lo que ocurrió entre nosotras y -¿Cómo se dice esto? Si la cago me avisan ¿Bien? –Creo que no es tan mala idea hacer lo de Raven y Octavia, ya sabes, sexo casual, tú y yo…
-Me estás tomando el pelo ¿Verdad? Debes estar jugando conmigo. –No, Lexa no está bromeando, de verdad cree que estoy jugando con ella.
-Escucha Lex, no quiero que mal interpretes lo que voy a decir ahora pero… quiero… probar.
-¿Probar? ¿En plan de tener sexo por tu loca y repentina hetero-curiosidad? –Okey si lo dice así suena idiota, pero ya qué. Estamos en mi/su habitación con delicioso olor a montaña.
-Algo así, no estuvo mal… -¿Qué mierda acabo de decir? De verdad parezco virgen otra vez.
-¿O sea que solo así? ¿Ahora somos follamigas o algo?
-Ahí está la cosa Lexa, eres mi mejor amiga y no quiero arruinarlo, además no querría probar este tipo de cosas con nadie más. –Eso sonó raro, vamos a arreglarlo. –Con nadie tengo la confianza suficiente como para curiosear sin quedar como una idiota.
-Escucha Clarke, tú y yo disfrutamos mucho de nuestra sexualidad, si quieres conocer cosas nuevas entonces por mí no hay problema, nada ha cambiado desde la última vez y eso me gusta, eres mi familia Clarke, nada se podría arruinar por algo tan superficial como el sexo que ambas acostumbramos a tener, es placer, conocerse a sí misma, ya sabes en qué sentido.
-¿Estás bien con eso entonces? –Solo para cerciorarme.
-Claro, si lo está para ti, tú siempre fuiste quien se negaba a tener sexo con una chica, si ahora estás dispuesta a probar otras cosas entones estoy bien con eso.
-Bien porque hay ciertas cosas que me gustaría acordar.
-¿Acordar?
-Claro, como un… contrato. –Mierda, sigo sonando cada vez más idiota, Lexa solo se rió un poco porque sabe que esto no está siendo todo lo fácil que debería ser para mi considerando que solo es sexo. Estoy recostada en la cama y Lexa a mi lado como acostumbramos cuando nos ponemos a conversar largo y tendido, son más de las cuatro de la mañana pero qué más da.
-¿Entonces?
-Bien, primero que todo: Nada de besos fuera del sexo, una vez que nos besemos no debemos parar.
-Oh bien, me parece justo, no tiene sentido un beso entre nosotras si no es solo por follar, me gusta.
-Bien, ahora algo básico del sexo casual: luego de follar jamás dormir juntas
-Ugh pero Clarke sabes que amo dormir contigo, eso no tiene nada que ver con el sexo –La muy idiota ahora me abraza, hace frío y ya sí, siempre ha sido cómodo dormir con Lexa. –¡No me dejes sola en las frías noches osito!
-Okey okey –Imposible no reírme con esta mujer. –Pero nada de dormir desnudas luego del sexo.
-Sí, eso me suena mejor, sexo, ropa y sueño. Anotado.
-Algo que según Raven es muy importante: Tríos completamente prohibidos.
-Pero vamos, Costia se muere por follarte Clarke, ya la dejaste con las ganas y está buena, es una buena forma de experimentar. –Odio cuando pone ese tono de payasa.
-¿Y tú vas a follar conmigo y Adam? Porque el también te encuentra atractiva, Lexa.
-¿Pene? No gracias, Clarke. Me queda claro, sigue. –No entiendo cuál es el asco, de verdad que no.
-No es un secreto pero queda entre nosotras y las chicas, así evitamos confusiones y personas molestando.
-Sí, ya me imagino a tus machos rogando por un trío o mis chicas celosas porque tengo a una follamiga en casa, además mírate esas boobies Clarke, claramente hay cierta ventaja ahí. –Ay Dios, qué hice yo para conseguirme una amiga tan molesta
-Tú cállate, lo último y lo que creo está demás pero Raven insistió era muy importante: Nada de exclusividad, por nada del mundo.
-Estuvo bien follar contigo amiga mía pero hay todo un mundo allá afuera por explorar.
-No podría estar más de acuerdo contigo Lexa.
-¿Trato entonces, Griffin? –Esto es raro pero bueno, ya estamos acá-
-Trato, Woods.
-No deja de ser muy extraño pero me parece justo, hay mucho que puedo enseñarte Clarke. -¿Es posible que con solo decir eso me calentara un poco? Pero solo un poco eh, de verdad muchas cosas quise hacer hace unos días pero no me atreví.
-Apuesto a que hay mucho que puedo aprender. –Necesito, de verdad necesito sacarme las ganas del sábado, pero ahora no, es tarde y debemos ir a dormir. Tiempo para follar tendremos de sobra.
-Me parece justo cerrar el trato como la situación lo amerita, Clarke. –Su voz está ronca y mi clítoris comenzó a palpitar, esto no es bueno, no es para nada bueno. –¿Un pequeño adelanto está bien?
Su mano está buscando mi pantalón y yo no me resisto porque de repente todo se puso muy caliente en esta habitación, quizá porque cerré la ventana hace un buen rato o tal vez es porque los dedos de Lexa están acariciando por sobre mis bragas, se están humedeciendo peligrosamente.
-Tú también puedes tocar, Clarke.
Se acaba de desabrochar su pantalón y mi mano va nada tímida a colarse dentro de él, está algo húmeda, no creo que lo esté tanto como yo pero sí que lo está y quisiera poder sentirla mejor, creo que es hora de dejar esos temores atrás ¿o no? Voy bajo sus pantaletas y siento como suelta un gemido ahogado, mientras ella hace lo mismo bajo mis bragas.
Mierda, sus dedos son largos, muy largos y hábiles, su clítoris está caliente y demasiado húmedo, siento como se cuelan sus fluidos entre mis dedos y ella sube el ritmo de sus movimientos a medida que yo lo hago con los míos, me he masturbado decenas de veces pero nada se parece a esto. Oh mierda, esto es más que bueno. ¿Voy a llegar al orgasmo solo así? Mierda creo que sí. Mierda mierda mierda. La manera en que sus dedos entran por mi vagina y me penetran con fuerza es demasiado para mi, quisiera poder concentrarme tanto en sus dedos como en su clítoris pero la excitación me está nublando toda la razón. Mierda sí, esto es increíble. Lexa está gimiendo contra mi cuello y quisiera poder sacarle toda la ropa y volver a hacer lo que hice en el sofá, frotarme contra ella, sentirla húmeda con mi propio coño, dios.
No sé en qué momento comencé a penetrarla también y me incomoda la ropa que sigue puesta pero se acomoda para que tenga mejor ángulo y la folle con más ganas, mis pantalones de pijama le facilitan bastante el trabajo y dios sí, ahora sí que puedo penetrarla como quería, tocarme a mi no es como tocar a Lexa, esto es mil veces mejor, más aún cuando ella sigue embistiéndome con fuerza, siento que casi estamos coordinadas, dios, mierda, santo cielo. Sí.
Sí.
Quisiera decir que llegamos juntas al orgasmo pero claramente ella se maneja mucho mejor, tardó unos segundos más en contraerse por completo y necesito saber si lo que ella sintió fue tan placentero como lo que me acaba de hacer sentir a mí, no lo creo.
-Buenas noches, Clarke. –Mi acaba de guiñar un ojo saliendo de la habitación y solo me puedo reír porque acabamos de entrar en un jueguito sexual bastante interesante.
Veamos por donde nos lleva todo esto.
