Capítulo 6 – No es tan fácil.

La vida es un mar de incertidumbre, y actualmente nosotros somos peces sin criterio para nuestro destino. Los actuales 'pensadores' nos dicen que podemos lograr todo, que nunca nos rindamos e intentemos todo; pero cuando una persona quiere todo, no obtiene nada. Es por eso que somos peces, cuyas metas se nos olvidan en segundos.

YOLO es una frase muy común entre las personas de hoy en día cuando quieren justificar una acción muy arriesgada o estúpida, se ha vuelto el lema para esta generación. Las personas creen que el tiempo va muy de prisa, que las cosas van a desaparecer en un pestañeo y que por eso tienen que aprovechar cada instante, pero no es así, por eso la paciencia es una virtud. El hombre cegado por ambición de vivir y ser todo, se olvida de lo que realmente está pasando a su alrededor en ese momento, y por supuesto, de lo que podría lograr en el tiempo que perdió emprendiendo esas metas vacías, carentes de verdadero deseo personal. Solamente se vive una vez, es por eso que hay que hacer lo mejor con nuestras vidas, encontrar un sentido, una corriente en este mar de incertidumbre.

La muerte es el compañero de baile de la vida, en ella basamos nuestra razón de existencia. Vivimos para morir, esa es la única verdad del ser humano. ¡¿Y qué hay de mí?! Yo soy la excepción del mundo, alguien cuyo pecado y eterna condena fue nacer. Pero es que soy alguien tan miserable, tan olvidado por dios y por cualquier intervención divina, me han dado el peor castigo, me han privado de la muerte. Soy un alma condenada a experimentar el dolor y la tragedia del acto, pero sin el sentido totalitario del fin. Soy la sombra del mundo, soy la soledad, soy lo maldito personificado. La muerte es el consuelo de la tortura, pero ¿se llegan incluso a imaginarlo? No, ustedes ¡Nadie! Tiene la más mínima idea de lo que es no tener un fin.

Y es por eso, que vagaré en solitario buscando lo que le falta a mi vida: la muerte.

Faltan 8 horas para que comience el partido más importante de la temporada, todo mundo estaba hecho un desastre. Las personas corren de un lado al otro en el pasillo, y los profesores no toman cartas en el asunto, ellos también están ocupados. Ya se pueden imaginar el ambiente que se vive hoy en la escuela secundaria de south park, miles de animadoras nerviosas y arreglando los preparativos para el gran evento. Pero ellas dan poco de que hablar este día, porque no hay asunto que preste más atención que la cabeza de una vaca, la cual está extraviada.

Desde hace días el complemento de arriba del uniforme de nuestra mascota del equipo ha desaparecido. El entrenador esta frustrado, los jugadores están frustrados, la escuela entera está frustrada, al menos la mayoría.

Ustedes se preguntarán ¿por qué es tan importante la mascota? Solo deberíamos reemplazarlo con otro disfraz y ya... ¡Pero no! La escuela estaba teniendo una racha asombrosa de buena suerte estos últimos partidos, y el entrenador (que es muy supersticioso) piensa que es por el nuevo disfraz que se obtuvo antes de comenzar la temporada. La escuela le creyó, hasta podría decirse que la vaca se hizo polémica y, realmente agrada la chispa que le da a los jugadores y espectadores. A lo mejor, muchas personas no creen en la 'suerte de la vaca', pero terminaron uniéndose a la causa debido a la fe que daba en las personas, y eso es algo por lo que vale la pena unirse.

La vaca es famosa, pero nadie excepto el entrador conoce la identidad del sujeto dentro del disfraz; bueno, claro está, que yo también lo sé. Yo soy la vaca.

Sorprendidos ¿verdad? Pero ser la vaca es una gran responsabilidad, no cualquiera puede llevar el poder que consiste ser la mascota de un equipo. Bueno, tal vez estoy exagerando. Pero de todas manera, estoy angustiado, que se haya perdido la cabeza no es ninguna broma, ¿Qué se supone que voy a llevar encima para alentar al equipo?

-¡Hey, Stan! ¿Noticias sobre la cabeza?- Pregunté tan pronto vi a mi mejor amigo pelinegro salir del aula de ciencias. Me acerque con quietud y la soberbia que siempre portaba.

-Nada, al parecer, según me ha dicho Kyle que Tucker no ha sido. Aún sigo dudando, pero aparte de él no se quien pudiera ser.- Me dijo desanimado, con la mirada caída al suelo y los labios quebrados.

Extendí mi brazo y le di una palmadita en el hombro -Tranquilo, amigo. No todo está perdido, puede ocurrir un milagro- pero él retiró mi mano caminando de frente, realmente no estaba de humor.

-Los milagros no existen en esta ciudad, Kenny.

-Depende de lo que tu veas como milagro- Sonreí, y me alejé de mi amigo, no era el momento para hablar. Tenía que resolver yo mismo el robo de la cabeza.

La lista de enemigos de la escuela era corta, no tardaría en dar con la raíz de todo esto, no podía hacerlo. Camine con prisa hasta llegar atrás de las yardas, sabía que lo encontraría allí.

-Hey ¿fumando de nuevo?- Me acerco con las manos en los bolsillos y algo encorvado por el frío.

-¿Qué es lo que quieres, Mccormick?- El cigarrillo rozo sus labios para después expulsar un humo grisáceo por su nariz. Me volteó a ver, pensaría que con su típica mirada despectiva, pero era un expresión que jamás había visto en Tucker, algo así como tristeza.

-Compárteme un cigarrillo.

-Un cigarrillo no es comida, no tengo porque darte caridad de vicios.- Su ceño se frunció y volvió a llevarse la colilla a la boca. Suspiro y supo a lo que realmente venía –Dile a ese jodido de Marsh, que yo no robe esa estúpida cabeza de bovino. Así que, ya déjenme en paz de una puta vez.-

-Realmente esperaba que tú tuvieras la cabeza. Pero no vengo de parte de Stan, si no por iniciativa propia- me volteó a ver incrédulo de mis palabras- Así como lo escuchas, la escuela entera realmente está muy preocupada por ese asunto, pero, perdón que te lo diga, pero tú te vez mucho peor que todos ellos juntos.

No me contestó, solo apartó la mirada y la refugió en el suelo como constantemente estaba haciendo esta semana. Me senté al lado de él, con algo de incertidumbre por lo que fuera a pasarme si lo hacía. Con la vista hacia el frente y los pensamientos nulos, permanecí a su lado. No sé en qué me momento me invitó un cigarrillo, pero cuando acuerdo estoy sentado adyacente fumando con mucha calma. Todo se veía tan tranquilo desde donde estaba, como si el tiempo estuviera parado, a lo mejor es por eso que Tucker siempre estaba allí.

-¿Te has preocupado alguna vez por el futuro? – Alcanzó a decir antes de que tirara la colilla.

-No realmente, creo que no tengo por qué.- Su pregunta me inquietó, llevaba ese aire de misterio que hacia darse un minuto para pensarlo dos veces.

-Estoy hablando del qué pasará. Cuando acabemos la preparatoria ¿qué seguirá?

-Algunos irán a la universidad, yo no pienso hacerlo, así conseguir trabajo sería la otra opción.- Empezaba a notar algo sombrío en la mirada de Craig.

- Sí, pero ¿a cuál? ¿A caso la terminarán? ¿Y después de la universidad qué será de ellos?– Escuchaba como su voz se volvía más estresada y sus ojos se combinaban con sus ojeras para dar un aire de locura.- La decisión que tomemos en estos días determinará todo nuestro futuro ¿sabes lo importante que es eso?

-Hey, tranquilízate. Es normal que al estar tan abrumado por lo incierto, llegamos a tener miedo. Pero dudo que una sola decisión determine todo nuestro futuro -guarde unos segundos de silencio y continúe- alguna vez escuché, que las decisiones que tomamos todos los días, esos pequeños detalles, son lo que realmente determina nuestro futuro.

-¿E ir a la deriva? ¿Acaso ESO llega a algún lado?- Tucker se colocó a la defensiva, alzando sus manos en forma de duda y desespero.

-Todo llega a algún lado, y no tienes por qué ir a la deriva. – Pero ninguna de mis palabras tranquilizaba a mi compañero; pude observar por unos momentos como se hundía en las dudas, las palabras no ayudaban, ciertamente solo empeoraban la situación – ¿Qué es lo que te abruma, Craig?

-Lo que a todo el mundo, el futuro. Tengo miedo de seguir lo que quiero y no conseguirlo, y cuando intente comenzar de nuevo sea demasiado tarde para mí.

-Sigue tu sueño, no te rindas.

-No es tan fácil...

- Entonces realmente no quieres hacerlo, no te estas esforzando lo suficiente.

-¡No es tan fácil! ¡No lo es! – Se levantó de golpe, con puños cerrados. Gritos dos veces más 'no lo es' hasta que por accidente se cayó de las gradas a una altura prudente. Me levanté y fui a ayudarlo, pero él seguía en el pasto repitiéndose 'No es tan fácil' con cierta mirada perdida.

- Por supuesto que no lo es.- Le alcé la mano para que se levantara, y una vez de pie se sentó de nuevo en la madera.- Para aquellos que sueñan alto las cosas siempre son más difíciles, ¿pero qué sería de este mundo sin soñadores?

Craig no supo que responder, así que solo apretó los labios e inclino levemente la cabeza.

-¿Qué es lo que te abruma, Craig?

-Una persona. Ella me ha cautivado, pero está claro que me he equivocado. Ahora no me dirige la palabra, me he dejado llevar demasiado.

-El enamoramiento preocupa a muchas personas, pero sabiendo de tu pasado ¿por qué ésta es tan especial?

-Porque me quiero quedar por ella, pero al mismo quiero irme por otra razón. Ni siquiera sé cómo es que tomó tanta importancia, arruinó los planes que tenía, todo lo cambio; y ahora ya no sé cómo seguir, porque cualquier cosa que elija seré infeliz.

-Es cuestión de privilegios. Pero recuerda, la vida es aquello que va pasando cuando tú te empeñas en hacer otros planes.

-Sí, pero solamente estoy enamorado, y eso puede ocurrir ciento de veces.

Próximo capítulo: Soñar alto es caer bajo

Nota: sé que me tarde años, pero no estaba listo cuando creía que sí. Con suerte cuando intenté publicarlo la página se bugeo y me tarde otro en mes en meterle mano. Pero creo que esto es lo que realmente quería expresar y yo misma estoy pasando en esta situación de ¿Qué voy a hacer con mi vida? Esa etapa de 17-18 ¿no? Debo recordar que este fanfic está centrado en la proceso de cambio de vida. Ciertamente quiero tomar varios puntos desde el enamoramiento a cosas más profundas. Así que no desesperen, en el próximo capítulo habrá drama y nuestros protagonistas se volverán a... ¿Hablar?