Capitulo 7: El idiota y la triste pelirroja
Amor: te tienes que amar a ti mismo y amar a tu pareja. No solo amar a tu pareja, no solo amarte a ti.
/ / / / / / /
Después de aquella pre-cena Itachi se fue despidiéndose de su novia como cuando había llegado y Sasuke se quedó ahí, pensando.
"parece que la quiere… No, ¿Cómo podría querer a alguien que acaba de conocer? Además ella es igual a todas, le haré un favor a ése tonto"
Si algo había conseguido con lo poco que había hablado con ella era su confianza, ella se sentía mal por "juzgarlo mal o al menos haberlo pensado" y él sabía cómo aprovechar todo, además, según él ella estaba fingiendo, cuando le quitara la máscara de mujer inocente todo sería más fácil, o al menos eso pensaba el pelinegro.
Por su parte Sakura estaba contenta, cada vez que miraba a Itachi sentía que no le faltaba nada, aunque aun se preguntaba cómo es que lo podía querer así si lo acababa de conocer, quizás era que, cada vez que lo miraba a los ojos, cada vez que lo escuchaba, cada vez que lo besaba… sentía que conocía todo de él, todos sus sentimientos, confiaba plenamente en él.
La pelirosa dio las buenas noches y se encerró en la habitación que utilizaría, se tiró a la cama quitándose las molestas botas, sintiéndose por primera vez desde que abrió los ojos, cansada. Abril estaba empezando y además de los pronósticos lluviosos, hacía calor. Estaba decidida a tomar un baño cuando se percato de algo evidente: No tenía ropa, ni bata. Nada.
-Dios… es cierto… -dijo quedándose en la entrada del cuarto de baño, en este había toallas limpias pero nada más, soplándose con la mano izquierda por el calor que sentía mientras con la derecha se dio un golpecito en la frente- Justo estábamos hablando de esto y se me olvidó –suspiró- tal vez mañana pueda comprarme algo pero ¿hoy me quedaré así y mañana saldré así?
Entonces, el sonido provocado por los toques en la puerta la sacó de su ensimismamiento.
-¿Puedes abrir? –dijo aquella voz ronca del otro lado de la puerta, ésta se abrió
"Ni siquiera preguntó para qué…" pensó él mirando su cara sonriente
-Lo siento, es que estaba
-No importa, quizás esto te sirva… -dijo dándole una muda doblada de ropa de mujer- creo que es de tu talla –Sakura las tomo extrañada, preguntándose de dónde las había sacado.
-G-gracias… me es de mucha ayuda… emm…
-Es de mi novia, se la devolverás después de que compres tu propia ropa, es una pijama y un vestido para mañana, cuando llegue de trabajar saldremos. –Sakura apenas iba a preguntar a dónde pero Sasuke cerró rápidamente la puerta antes de que ella abriera siquiera la boca dejándola con sus dudas.
-¿Saldremos? –dijo ella confundida- mañana le preguntaré, por lo pronto sí me podré dormir fresquecita –dijo poniendo el seguro a la puerta y dirigiéndose hacia la regadera.
Al otro día, la pelirosa despertó temprano por los ruidos de su compañero en la cocina. Apenas eran las 7:30 a.m. cuando se paró de la cama a preparar el desayuno pero él ya se había ido.
Después de eso, mejor se dio un baño para despejarse y se quedó en pijama para limpiar la casa y ver televisión. Era un pijama de dos piezas, pantalón y blusa mangas largas, ambas prendas de algodón color verde claro.
Sakura termino exhausta pues la casa no era tan pequeña y, otra vez estaba sudando a mares. Se sentó un rato frente al ventilador mirando la televisión, ya eran alrededor de las 12:40 y el sudor se le había secado dejándole la piel pegajosa
-¡Qué asco! –dijo la pelirosa en voz alta encontrándose sola- si me baño ahora y me pongo el vestido ese… pero… si vuelo a sudar y además para qué querrá que me lo ponga… aunque
Entonces sonó el timbre sacándola de sus razonamientos, aun en pijama, se puso de pie, apago el televisor y se dirigió a la puerta mientras decía "voy" en voz alta.
Al abrir la puerta se encontró con una muchacha como de su edad y estatura, piel blanca, pelirroja, lentes, con una expresión no amigable en el rostro.
-¿Quién eres tú y qué haces aquí con mi pijama puesto? –exigió Karin al encontrar a una desconocida en casa de su novio y con la pijama que se había quedado en casa de éste hacía unos días- Contesta…
Sakura se quedó como boba, no sabía qué decirle a esa mujer, ese parecía un mal entendido pero se tranquilizó y respiro: La pelirroja le estaba dando tiempo de hablar; aun así ¿Cómo le explicaría todo eso que le estaba sucediendo y por lo cual termino viviendo en casa de Sasuke? Lo único que se le ocurrió decir para ganar tiempo de dar una explicación antes de que la pelirroja se fuese con una idea equivocada fue:
-Soy novia de Itachi…
-¿Qué? –dijo Karin confundida
-Si… bueno… es una historia muy complicada pero no quería que pensaras otra cosa… -Sakura se retiro del marco de la puerta dejando pasar a Karin- Sasuke esta…
-Trabajando. Lo sé…
-pero… tocaste la puerta –dijo Sakura contradiciéndola
-pensé que estaría la señorita Ino, ella se encargaba de la limpieza pero aun no me has dicho ¿qué haces aquí con mi pijama puesto? Aun pienso que me podrías estar engañando
-Aha sí, lo siento. Veamos… dónde empiezo… -balbuceaba Sakura- esto es muy difícil de explicar… incluso hasta de creer –comenzó a contar
-¿Por qué?
-pues… bueno, porque en realidad no sé quién soy
-¿QUÉ?
Así fue como Sakura le empezó a resumir todo lo que le había ocurrido los últimos cuatro días, en un principio Sakura pensó que Karin lo sabría pero, al parecer, Sasuke no le había dicho nada del accidente.
Unos minutos después de haber desecho la idea que tenía en su mente, Karin empezó a sentir agradable la compañía de la otra, sin saber por qué, le había caído bien, además siempre fue de la clase de personas que ella admiraba: siempre con una sonrisa para ofrecer y en sus ojos esa llama de lucha, no como ella.
La pelirosa hablaba maravillas de Itachi, Karin que lo conocía ya de hacía meses, sabía que todo lo que ella decía era verdad y por un momento la envidio. Ella tendría ya 5 meses con Sasuke y el seguía tratándola tan… fríamente.
A la pelirroja siempre le dolía su comportamiento y su poca muestra de cariño
-Realmente eres afortunada, en apenas cuatro días y ya se quieren así… Itachi-san es un bueno hombre –dijo con nostalgia- tú debes ser especial, nunca supe que saliera con alguien ni que tuviese citas…
"Especial" repitió Sakura en su mente, sin duda él era especial para ella pero las palabras de la pelirroja la hicieron sentirse un poco más segura.
OoooOoooOoooOoooOoooOoooOooo OoooOoooOoooO
Itachi iba caminando por el hospital, era viernes y le tocaba el turno completo: No podría ver a Sakura.
Además de querer estar con ella, sentía que debía hacer algo para ayudarla. Sí, la pelirosa se veía fuerte pero en realidad, no saber nada de tu pasado también se puede tornar frustrante.
Pasó frente a aquella habitación, donde la miraba todos los días sin falta y que ahora estaba habitado por un nuevo paciente. Sin pensarlo una sonrisa se dibujo en su rostro: Sabía que era afortunado al encontrarla a ella y no la perdería ni por los horarios.
Estaba decidido, el sábado la llevaría a conocer a su madre, seguro le agradaba y además, podría pasarse todo el camino junto a ella.
-¿Por qué sonreirá así Uchiha-san? –preguntó una enfermera a otra por los pasillos al ver a Itachi frente a la habitación de un paciente listo para cirugía- nunca lo he visto sonreír así tanto rato
-Quién sabe. Quizás es sádico –dijo la otra
OoooOoooOoooOoooOoooOoooOooo OoooOoooOoooO
Sin saber cómo las dos jóvenes empezaron a platicar de la familia y el amor.
Sin duda Sakura seguía teniendo miedo, miedo y angustia por no saber nada de su pasado, de su vida, de las cosas que habría hecho pero aun así, a Karin le pareció ver mucha felicidad en sus orbes verdes cada vez que se expresaba de algo, lo hacía con pasión y sin titubeos, tenía bien clara su definición de amor.
"si tan solo por una vez… él me dijera que me ama…" pensaba Karin mientras Sakura se encontraba hablando ahora del mal día que abría al mirar las nubes espesas por la ventana "¿Por qué no me crees cuando te digo que te amo? ¿Por qué no te puedo dejar aunque me causes tanta tristeza?"
Lo único que no le gustaba de él era cómo la trataba, lo único por lo que no lo dejaba era porque lo amaba de verdad y estaba dispuesta a hacer lo que sea para demostrárselo
"como la vez que sin que él se disculpara perdoné su infidelidad solo para no perderlo…" recordó y sintió ganas de llorar
-¿Te sientes bien? –pregunto la pelirosa frente a ella al darse cuenta de que Karin no la escuchaba, tenía los ojos fijos en un punto muerto y sus ojos nublados amenazando con derramar unas lágrimas como el cielo de ese día tras los cristales.
-¿ehe? Amm… no es nada. Es que me quedé pensando en lo que dijiste de la familia…
-aha… -dijo asintiendo y asimilando- lo sé, me frustra no saber si tengo familia o si alguien se preocupa por mi mientras yo estoy aquí sin poder hacer nada
-Justo en eso pienso. Dijiste que, que una familia debía ser unida y donde todos se amaran pero… no siempre es así, ¿sabes? mis padres no se amaban… ni me amaban. Lo único que les agradezco es que se hayan hecho cargo de mi y no me abandonaran… -sin saber por qué, sentía una gran confianza hacia Sakura
"¿Qué no te das cuenta? Solo te tuve para que tu padre no me dejara… pero ahora ya no está aquí" Esto paso rápidamente por la cabeza de Sakura, se sintió aturdida y a la vez… le dolía algo, en el alma.
-Aunque siempre es doloroso que te recuerden que tú… no debiste nacer… -continuó Karin, además necesitaba hablar con alguien y ella no tenía muchos amigos, en realidad ¿tenía?- que eres solo un error con muchos problemas incluidos… -la otra escuchaba atentamente sintiendo unas fuertes ganas de abrazarla- y después… -su voz se quebraba- lo único que quieres en la vida es… que alguien te ame. –Sakura terminó de escucharla y sin pedir permiso, la abrazó, Karin se sorprendió pero luego recibió el abrazo y dejo que las lágrimas salieran de sus ojos escarlatas
-todo estará bien… -dijo sin saber qué decir- tienes a Sasuke –dijo ella sin saber que le dolía un poco pues, en realidad ella no tenía a Sasuke, solo se aferraba a él- y ahora también cuentas conmigo, ¿amigas? –dijo apartándose de ella, componiendo una sonrisa y extendiendo su mano, la cual Karin estrechó pintando una leve sonrisa en su rostro
-gracias… amiga
-La vida no puede ser tan mala, solo tienes que esforzarte y saber lo que quieres en verdad
"saber lo que quiero en verdad" repitió la pelirroja en su mente
OoooOoooOoooOoooOoooOoooOooo OoooOoooOoooO
Sasuke se encontraba apurado redactando documentos en la computadora, Naruto le miraba con escepticismo, la verdad sabía que Sasuke nunca había tomado en serio una relación pero, ya llevaba casi cinco meses con Karin y ¿Quería también jugar con la novia de su hermano? Definitivamente algo en su amigo estaba mal y él lo sabía. Y se lo haría saber.
Sasuke estaba extrañado, ya pasaban las 2:00 p.m. y Karin no le había llamado; y siempre lo hacía
"Es extraño" pensó pero le resto importancia mientras vio a Naruto acercarse hasta el
-teme… tenemos que hablar –Sasuke lo miro ceñudo pero Naruto no dio explicaciones- ¿Podemos ir hoy al bar?
-Hoy no puedo, dobe, tengo otras cosas que hacer… -dijo cortante
-Vale. Entonces te acompañaré, siempre te acompaño.
En el fondo, aunque Sasuke se convirtiese en el mayor de los idiotas Naruto siempre iba a estar ahí, ¿Por qué? Simple: El idiota el hermano que no tuvo. Con el que creció, jugó y aprendió. Porque era su mejor amigo.
OoooOoooOoooOoooOoooOoooOooo OoooOoooOoooO
-Bueno… creo que me tengo que ir a mi trabajo –empezó Karin- yo trabajo en la tarde así que a veces paso por aquí temprano y veo que hace falta
-¡Aha! Gracias por prestarme el pijama, te prometo que te lo devolveré mañana mismo
-No hace falta, yo tengo muchos en mi casa, es más –dijo procesando una idea- mañana vendré otra vez a ver a Sasuke, si quieres luego vamos a mi casa y te presto ropa, yo tengo mucha y como casi siempre estoy en el trabajo no la uso, también podríamos ir al centro comercial
-¿En serio? ¡Gracias! –dijo Sakura dándole un abrazo- la verdad es que quería salir, estuve mucho en el hospital y ahora aquí… Itachi está muy ocupado así que no le digo nada…
-entonces mañana iremos de compras –dijo ya con más animo- hasta mañana, amiga. –dijo yéndose de ahí con una sincera sonrisa.
A Sakura le había agradado mucho, aunque había algo en ella… que le decía que no era feliz. Le dio nostalgia… quizás por eso la había abrazado
-¿Solo quiere sentirse amada? –ese pensamiento se escapó de sus labios casi en un susurro- por alguna razón… yo también quiero necesitar un amor.
Después de eso, continuó con lo que se dispuso hacer antes de la repentina visita de su ahora amiga: Darse un baño, y uno largo con agua fría.
Porque quizás iba a llover, pero no por eso dejaba de hacer calor.
/ / / / / / / / / / /
¡Hola! ¿Qué tal, les gustó? Vale, que me han dicho que Sasuke no tiene que ser tan emo pero ya verán lo que pasará después.
Por cierto, que si, ok, este fic es Itasaku ¿Dónde? Pues prometo ponerlo en el otro capítulo, todo lo que Itachi no ha salido saldrá después, porque él es el personaje principal, pero creo que me meti mucho en los otros, lo siento. n.n
Capitulo siguiente: Cuando hay lluvia, te refugias.
Por cierto darkzuryan: Gracias por el comentario, en serio, y me alegra que haya más personas por ahí que les guste (adoren) Ouran High School Host Club, tienes razón, yo también quisiera un Kyoya aunque mis personajes favoritos eran Hikaru y Kaoru, son tan lindos, (no soy fuyoshi), siempre estuvieron juntos porque en realidad nadie los entendía, estaban solos, incluso cuando la tipa esa dijo "me conformo con cualquiera de los dos" ¿Qué le pasaba? Los lastimaron mucho… cuando un personaje es adorable, yo lo adoro. Y a ellos los quería abrazar cada vez que mostraban sus verdaderos sentimientos, Ja, yo también me voy mucho del tema, gracias por el lindo comentario. Nos vemos.
