TODOS LOS PERSONAJES SON DE JK. ROWLING, YO SOLO CREO LA BASE DE LA HISTORIA Y LA MODIFICO.

Capítulo 7. ¡Bienvenido a la familia!

Hermione tuvo que apoyarse contra la pared del pasillo para no caer al suelo. Unas fuertes ganas de vomitar se apoderaron de su garganta, como si le hubiesen atestado un fuerte golpe en la boca del estómago. Se quedó en silencio durante unos segundos, como si un petrificus la hubiese dado de lleno.

- ¡Hermione, cariño, no me habías contado esto!

Gritó de pronto su madre haciendo que despertase del fuerte shock que el Slytherin había provocado. Notó como un par de pasos sordos se aproximaron hacia ella, aún con la mirada en un punto fijo, como si la hubiesen cosido los labios y no pudiese decir una sola palabra. Un brazo se colocó detrás de su espalda; el de su madre.

- Vaya, vaya... es bastante guapo...

Dijo mientras se quitaba el guante de látex que tapaba su mano izquierda. El sonido de este al estirar y soltar hizo que abriese más los ojos y por fin mirase a su madre.

- Pero... mamá... yo...

Sin previo aviso su madre se retiró y se acercó hasta Draco. Adelantó la mano derecha (pues la izquierda la tenía húmeda aunque anteriormente llevase el guante cubriéndola) y el rubio enseguida se la estrechó con una amplia sonrisa.

- Es un placer... ¿Dranco?

- Draco. Draco... Significa dragón en latín -Dijo con gran elegancia, mostrando una parte de sus excelentes dotes... la inteligencia- Y el placer es mío... ¡vaya...! Hermione me dijo que era usted muy guapa, señora Granger... pero parece usted su hermana.

Comenzó el peloteo... Miró a Hermione, que ya había reaccionado. Su mandíbula se había abierto de par en par y tenía los ojos llorosos de rabia.

- Jane, hijo. Llámame Jane... ahora somos de la familia.

Lo dijo con un tonito realmente espeluznante. Hizo que a Hermione se le pusiese la piel de gallina de golpe. Por fin la castaña reaccionó y dio un paso hacia la puerta; donde ambos se decían halagos sin dificultad ninguna. Draco miró a Hermione y le dedicó una sonrisa de malicia cuando la señora Granger cogió el gran abrigo de Draco y lo colgó en el perchero.

- ¿Y cómo es que vienes aquí en vacaciones? Tengo entendido que poca gente que Hermione conoce vive aquí... ya sabes...

- En el fantástico mundo muggle.

La madre de Hermione abrió los ojos como platos y relajó los hombros. Sonrió con amplitud y asintió con efusividad ante la respuesta del rubio.

- ¡Sí, eso! Ya sabes... hay magos a los que el mundo muggle no le agrada, por lo que los padres de Ronald me contó.

Hermione frunció el ceño al ver que a Draco no se le borraba la sonrisa. Es más, parecía divertirle la situación. El rubio soltó una risa al escuchar lo último que Jane dijo.

- Oh, el señor Weasley... Es una magnífica persona.

La madre de Hermione se separó un poco para entretenerse a colocar un cuadro que estaba torcido sobre la mesita de la entrada, junto al teléfono. Draco aprovechó para hacer una mueca de asco. Odiaba al señor Weasley con toda su alma.

- Lo es. Lo es. Y dime, Drraco... -Pronuncio el nombre como si tuviese dos "R" al principio. Eso a Hermione le recordó a Viktor- ¿Te vas a quedar?

El rubio miró unos segundos al suelo, disfrutando del momento... sabía que Hermione estaría con los nervios a flor de piel.

Hermione intentó aprovechar el momento. Pero justo cuando empezó a decir "No..." Draco se adelantó:

- Me gustaría. Pero no quiero abusar de su hospitalidad... Jane... -Alzó las cejas, como si necesitase recibir un cumplido por haber dicho bien su nombre y no haberla llamado "Señora Granger". La señora Granger sonrió como respuesta- hay un motel cerca, aunque está a medio derrumbar. Podré instalarme allí.

- ¡Ni soñarlo! -Gritó la señora Granger con todas sus fuerzas. Como si fuese una locura lo que el Slytherin proponía- Eres el novio de mi hija, no puedo dejarte durmiendo en un hotel de mala muerte... No me lo perdonaría. Además, a George le hará mucha ilusión el conocerte...

Le lanzó una mirada de aprobación a Hermione, suspicaz y después se enganchó del brazo de Draco para que entrase.

- ¿Dónde tienes las maletas?

- En ese caso... en el motel. Iré a buscarlas.

- ¡Adjudicado!

Vociferó la señora Granger y después comenzó a reír mientras soltaba el brazo de Draco. Comenzó a alejarse por el pasillo hasta la cocina para continuar con sus labores mientras decía "Que bien, que bien... que ilusión le hará a George. ¡Y por navidad! ¡Conocerá a toda la familia!"

Hermione estaba roja. Era una mezcla de vergüenza e ira. ¿Cómo se había atrevido ese sucio rastrero a liar la que había liado?

- Pues eso Granger... iré a por las maletas.

Dijo Draco con un tono despreocupado, como si no hubiese ocurrido nada antes. ¡Como si no hubiese sido lo suficientemente bochornoso para ella!

- ¡Ah, no, yo te acompaño!

Hermione ya había agarrado a Draco del brazo y abierto la puerta. Ahora tiraba de él hacia el exterior de la casa para ir a por las maletas que sentenciarían que Draco Malfoy iba a dormir en la habitación de al lado de su casa de Londres.