Capitulo 7: Los Potter (Segunda parte)

Ron parpadeó atónito un par de veces, luego asintió con una sonrisa débil en el rostro. Se levantó ignorando el puchero que había hecho Blair y caminó hacia la pista de baile.

El uno frente al otro. Más cerca de lo que sus corazones les permitían sin que su velocidad acelerase.

Ron dirigió sus manos hacia la cintura de la muchacha, y ella hizo lo propio sobre los hombros del pelirrojo.

Al contacto de su piel, Hermione se sintió feliz. No sabía que es lo que le daba ese pelirrojo, pero Víktor no había podido suplantarlo. Y sabía que nunca podría.

Ron la estrechó un poco más fuerte y olió el aroma de su cabello. Ese que no había olvidado jamás.

La lenta melodía les inundó y se dejaron llevar por el ritmo. Ron cerró sus ojos y apoyó su cabeza sobre la frente de Hermione.

- Ojala no terminase nunca este momento- murmuró Hermione

Ron asintió y la apretó un poco más contra él.

Hermione notó como su corazón amenazaba con salirse de su pecho. Y pidió mentalmente que dejase de latir tan fuerte, porque estaba segura que de seguir así, Ron lo notaría.

La canción terminó y la gente volvió a romper en aplausos al ver como los recién casados se besaban. Tras un beso tierno, Harry se acercó a Hermione y se la robó a su amigo.

- Mi turno - declaró feliz

Y Ginny hizo lo propio con su hermano.

Ambos pelirrojos bailaban una delicada pieza, el semblante de Ron estaba serio.

- ¿Qué ocurre?- preguntó Ginny

- No quiero amargarte, Ginny, es tu día especial

- Y tu eres mi hermano…que estés aquí ya hace que sea un día especial. Es el primer día que libras desde hace 4 años.

- Era una causa de fuerza mayor - sonrió el pelirrojo

- Tu estado animico es por Hermione, ¿verdad?

- No sé que hacer, Ginny… yo… a veces está tan lejana… es tan frío todo, pero a veces…

- A veces te saca a bailar y hace que te olvides del mundo.

Ron asintió.

- Mi consejo es, querido hermano, que le digas lo que sientes

- Pero… ella se va a casar… quiero decir… Krum…

- Sé lo que quieres decir, pero después del día de hoy ella se va a marchar de nuevo, es ahora o nunca.

El pelirrojo miro a su hermana y la besó afectuosamente en la mejilla.

- Siempre has sido mi hermana favorita

Ginny se rió.

- Claro, soy la única que tienes

Ron se acercó a Harry y Hermione, estos al verle se separaron.

- Hermione… ¿me acompañas un momento? -preguntó

- ¿Acompañar? Si, si, claro.

Lentamente se alejaron de la pista de baile y se sentaron sobre unos asientos que estaban libres en las mesas donde la comida se había celebrado.

- ¿Qué ocurre?- preguntó ella

- Sabes lo que ocurre… Hermione… yo

- No digas nada, Ron, solo harás que todo sea más difícil

- ¿Más?, eso es imposible. Hermione, te quiero. No he dejado de quererte ni un instante desde que te marchaste

- Viendo a tu amiguita desde aquí me suena poco creíble.

- Blair es buena chica… pero no eres tú.

Hermione bajó la cabeza y negó.

- Dime algo - dijo el chico- ¿aun me quieres?

- Ron… da igual todo.

- No, claro que no. Dime que me quieres y mandó todo al diablo, Hermione. Te quiero.

- Yo también te quiero, Ron - dijo ella con una leve sonrisa

Ron no necesito nada más, cogió a la muchacha de la cara y la atrajo hacia él, para depositarle un dulce y suave beso en los labios.

- ¿Qué se supone que es esto? - dijo una voz femenina.

Ron y Hermione se separaron, frente a ellos estaban Blair y Krum.

De pronto Hermione se dio cuenta donde estaba, había perdido toda discreción y se había dejado guiar por el corazón.

- Víktor… yo…

- ¿Porrrr que Herrrmione?

El búlgaro se giró y salió de ese lugar, desapareciéndose en un instante. Hermione se levantó y se disponía a seguirle cuando una mano agarró la suya, deteniéndola.

- No te vayas- suplicó Ron

En ese momento Blair le pegó una sonora bofetada al pelirrojo.

- No vuelvas a llamarme, JAMÁS

Y siguiendo a Víctor se desapareció.

- Lo siento Ron - musitó Hermione - yo… no puedo…

- ¿Qué?

Hermione abrió el bolso que llevaba y le tendió algo a Ron. El muchacho lo acepto y se quedó paralizado al observar la mitad del amuleto que le había regalado hacia tiempo.

- Te quiero - dijo ella- y también a Víctor… él me ha ayudado demasiado estos 4 años… yo no le puedo abandonar.

- ¿Y a mi si?- repuso el muchacho a la desesperada

- Lo siento - repitió la chica acariciándole el rostro.- pero lo nuestro no tiene futuro.

Y sin decir más, se desapareció frente a Ron.

El pelirrojo se tocó la cara, justo el lugar donde Hermione la había acariciado. Y ni siquiera notó las lágrimas que le recorrían la cara, mientras impotente, miraba el lugar donde instantes antes había estado Hermione.