¡Hola otra vez! Aquí estoy con un nuevo one-shot siguiendo la temática de la traición por parte de la Sociedad de Almas, por supuesto, una vez más les ofrezco una corta, pero tierna historia de amor entre Grimmjow e Ichigo, esta vez titulada:
Elección de Amor
Escrito por
Loreto W
En un apartado lugar lejos de la presencia de cualquier ser que pudiera sentir sus reiatsus, un joven Arrancar y su hermoso amante de sedosos y brillantes cabellos naranja se encontraban abrazados disfrutando de la calidez que ofrecían sus cuerpos y del intenso sentimiento de amor que compartían.
Grimmjow sostenía firmemente a su fresita de la cintura con su mano izquierda, mientras que su mano derecha acariciaba dulcemente las hermosas hebras naranjas que eran los cabellos de su amante. Ichigo por su parte, tenía sus manos ubicadas en el pecho de Grimmjow acercándose más al cuerpo de su Arrancar, sintiendo la calidez tan particular que el Sexta emanaba y que tanto le reconfortaba, al mismo tiempo que aspiraba el varonil aroma de su sensual pantera que calmaba siempre cada uno de sus sentidos cuando se encontraba como en aquel momento, compungido.
El corazón de Ichigo sufría violentamente, del mismo modo en que su acongojada alma intentaba vanamente buscar descanso debido a la agonía que le embargaba por las circunstancias que había vivido con su poderoso amante, por ello con su voz quebrada y dando rienda suelta a toda aquella vulnerabilidad que había intentado mantener a toda costa con su fortaleza ahora quebrantada, suplicó a su amante mirándole profundamente a los ojos y con lágrimas asomándose de sus intensos y bellos ojos almendrados…
- Abrázame más fuerte Grimm... - Mencionó dulcemente el hermoso joven pelinaranja de profundos y chocolatados ojos. El joven Shinigami sustituto, Ichigo Kurosaki se encontraba en el palacio de Las Noches ubicado en el desierto y vasto Hueco Mundo, lugar donde vivía su amante, Grimmjow Jaegerjaquez el poderoso Sexta Espada del ejército de Arrancars de Sousuke Aizen.
Ichigo vestía ropas blancas inmaculadas del mismo color que las que usaban todos los Espadas, incluso su sexy pantera. Había decidido huir con su amante cuando la Sociedad de Almas y aquellos que consideraba sus amigos le habían dado la espalda traicionándole cuando se habían enterado de su relación con el Arrancar. Si no hubiera sido por Hirako y los demás Vizards quienes le habían protegido en aquella ocasión permitiéndole escapar, Bykuya, Renji, Hitsugaya, Rangiku y todos los chicos le habrían asesinado por ordenes del Yamamoto Sotaicho y solamente porque según ellos, se había involucrado con el enemigo, un monstruo, un maldito, asqueroso, repulsivo y horrible Arrancar que merecía la muerte, pero Ichigo nunca dejaría que lastimaran a Grimmjow, su Espada lo era todo para él.
¿Cómo había comenzando todo? ¿Cómo había empezado aquella relación que le había condenado a permanecer en su situación actual? Ichigo aún podía recordar cómo el Arrancar había aparecido una noche en su habitación con una Garganta exigiéndole el combate que él mismo le había prometido. Su sorpresa había sido descomunal al darse cuenta que Grimmjow seguía con vida, pero se sentía feliz, ya que no dejaba de pensar en cómo había fallado en proteger a otros. Sin embargo, había sido capaz de proteger al Espada y por esa razón, el Arrancar había aparecido para exigirle la revancha.
La batalla había sido feroz e intensa, y en un momento de distracción, en un momento cuando se preparaba para realizar un contra ataque con Zangetsu, Grimmjow le había tomado por sorpresa y se había lanzado contra él para besarlo, para desnudarlo, y para tocarle en partes donde ni siquiera el mismo se había tocado.
Aquella vez Grimmjow había descubierto lugares recónditos y zonas erógenas que ni siquiera él mismo sabia que poseía en su propio cuerpo y Grimmjow le había tomado violentamente, salvadamente, apasionadamente, pero también... con una mezcla de gentileza inusual del Arrancar que le había llevado al cielo, le había hecho ver las estrellas y le había dejado delirando del placer, de lujuria, de éxtasis y de un intoxicante deseo que le habían consumido y ahogado por completo.
Había experimentando el nirvana porque Grimmjow se lo había ofrecido e incapaz de controlar sus propios impulsos, sus propias hormonas, se había dejado llevar y se había entregado por completo a Grimmjow quien había probado cada centímetro de su piel, y le había reclamado como suyo, chapándole, lamiéndole y besándole. Grimmjow le había cautivado con sus caricias furtivas y con su deseo incontrolable, el propio reiatsu de su felino amante le había absorbido y consumido, consumiendo su propio reiatsu, pero al mismo tiempo le había envuelto, causándole placer en lugares insospechados.
Al principio aquella relación había comenzado como algo meramente sexual, pero poco a poco, lentamente, cuando Grimmjow le mostró su lado más compasivo, un lado más calido y amable, y cuando Ichigo le había visto jugar cargando en sus hombros y persiguiendo también a la pequeña Nel que había sobrevivido, su corazón se había encogido y así se había enamorado, pues todo lo que creía de los Hollows y Arrancars especialmente del Sexta Espada no era mas que basura. Grimmjow podía ser tan cálido como cualquier humano que poseyera un corazón y así se lo había demostrado el Arrancar.
Cuando ambos habían conversado más y habían logrado conocerse mas ínfimamente, la atracción, el deseo y la lujuria inicial que les había motivado a permanecer juntos, había cambiado y se había transformado en algo mas intenso, más especial, más profundo y mucho más reconfortante y cálido.
Tanto el Arrancar como el joven Vizard se habían convertido en amigos, compañeros y amantes, y aquel amor y esa extraña relación y conexión que compartían les había unido y había hecho que su relación se mantuviera en secreto, hasta que la intromisión de Rukia entrado a su habitación de golpe había arruinado todo, la Shinigami les había descubierto e inmediatamente le había cuestionado con su Zampakuto en mano preparada para atacar a Grimmjow, pero Ichigo se había lanzado en frente de él y le había protegido, había protegido a ambos: a Grimmjow de destrozar y hacer pedazos a su ex amiga y a su ahora amante de no ser herido. No obstante, Rukia le había reportado, le había traicionado de aquella forma clamando que:"no tenia otra opción" "era por su bien" y todo se había ido a la mierda.
Todos habían llegado en grupo para atacarles ni siquiera Ichigo en su modo bankai ni Grimmjow con su resurrección hubieran sido capaces de derrotarles, pero Hirako, su buen amigo, algo que jamás pensó, había aparecido para protegerle y salvarle dándole la oportunidad para escapar a Hueco Mundo, con su "pantera salvaje" como le había llamado Shinji a su amante, y gracias a él y a los Vizards ahora se encontraba ahí, en los cálidos y musculosos brazos de Grimmjow siendo protegido y consolado, por los brazos de ese ser que lo era todo para él y era lo único que poseía ahora en el mundo.
Ichigo había dejado atrás su hogar, a su viejo, a sus hermanas Yuzu y Karin y había recibido el fuerte puñal de la traición clavado directamente en su corazón, corazón que Grimmjow se encargaría de enmendar con su amor... Sí, porque el Espada lo amaba y lo sabia, estaba seguro de aquello y podía sentirlo en cada una de las caricias de su macho alfa.
Grimmjow por su parte tenía en sus brazos a su hermosa fresita, el lugar donde siempre deseaba tener a Ichigo cerca de sus brazos, a su alcance, para que ningún maldito Shinigami pudiera lastimarle, herirle o como había sucedido, traicionarle.
Malditos Shinigamis si peleara uno contra uno los mataría a todos partiendo por esa maldita perra del hielo que debió haber eliminado cuando pudo en aquel enfrentamiento. No obstante, aquello ya no importaba, lo que importaba era que Ichigo estaba con él en Hueco Mundo donde podrían comenzar una nueva vida.
Ichigo había sido claro con sus palabras: "si la Sociedad de Almas me considera su enemigo, entonces que así sea. Llévame contigo Grimmjow, si para permanecer a tu lado tengo que convertirme en un aliado de Aizen, lo haré" Le había dicho firmemente Ichigo mientras empuñaba a Zangetsu con decisión para enfatizar su resolución, y así lo había hecho su fresita había abandonado todo sólo para estar ahí con él, en ese sucio, aburrido y asqueroso agujero que era Hueco Mundo, pero no le importaba lo único que le importaba era que Ichigo estaba con él y que así seria, se encargaría de proteger a su fresita y amarle como lo merecía.
Desde que Grimmjow le había conocido, había querido hacerle suyo, ese chiquillo arrogante, con aires de superior e inquebrantable fortaleza le había hecho odiarlo profundamente, odiaba todo en ese maldito Shinigami. Sin embargo, cuando le vio pelear feroz, excitante, decidido, sabia que tenia que tenerlo para destrozarlo, humillarlo y hacerle sufrir en todas las formas posibles que existieran, pero sin darse cuenta aquella obsesión y constantes deseos de luchar con él habían evolucionado y se habían transformado en aquel sentimiento que los humanos con tanta frecuencia celebraban y llamaban "amor".
Por esa razón cuando escucho aquellas palabras de su fresita ser pronunciadas con temor, inseguridad e indecisión no pudo más que cumplir el deseo de Ichigo y abrazar a su fresita mas fuerte acariciando los suaves cabellos con olor a esencias de fresas del shampoo que tanto amaba usar su pelinaranja y que le daban aquel excitante y exótico aroma a fresas que tanto le deleitaba.
- Te daré lo que tu quieras Ichi - Le respondió Grimmjow acariciando mas aún los cabellos de su fresita quien lucia preocupado, triste y abatido pues en la mente de su hermoso pelinaranja los recuerdos aún permanecían frescos, al igual que las memorias y las heridas de su corazón, aún latentes.
- ¿Todo lo que yo quiera Grimm? - Le preguntó Ichigo dirigiendo su ahora vidriosa mirada a los ojos de su Arrancar y mirando las profundas lagunas color aqua que eran los ojos de Grimmjow, para Grimmjow aquella pregunta de su amada fresita tenía mucho significado. No obstante, ignoró seguir dándole vueltas en su mente y simplemente el Arrancar le respondió con lo que en verdad sentía:
- Lo que tú quieras... mi fresita - Le respondió sin soltarle jamás y sin dejar de acariciar sus cabellos o estrecharlo firmemente contra su musculoso y cálido pecho, y entonces Ichigo respondió:
- Quiero que me des tu amor y lealtad Grimm, ¿es mucho pedirlo? - Le preguntó Ichigo con una voz quebradiza y dejando que sus lágrimas fluyeran libremente de sus ojos, pues aún no podía asimilar la traición de aquellos que tantas veces había salvado, amigos por los que tantas veces había luchado y que no habían sido capaces de aceptar que su felicidad se encontraba al lado de ese Arrancar...
- No tienes que pedírmelo Ichi, eso siempre lo tendrás - Le respondió Grimmjow, Ichigo estaba petrificado, jamás comprendería porque razón Grimmjow había expresado aquellas hermosas palabras que conmovían su corazón intensamente, pero Grimmjow estaba cambiando y sabia que él mismo era la principal causa de su cambio...
- Hazme olvidar el dolor Grimmjow, hazme tuyo Grimm, tómame y hazme el amor hasta que olvide que el mundo existe - Le dijo románticamente el pelinaranja al poderoso Sexta espada, aquellas palabras sonaban tan necesitadas, tan demandantes y de jovencita, pero no le importaba, sólo le importaba tener al hombre por el que había decidido abandonar todo, a aquel hombre junto a él y nada mas.
El mundo podía caerse a pedazos, pero mientras Ichigo tuviera a su Arrancar todo estaría bien y fue así como escuchó a su sexy pantera decir:
- Fresita... voy a follarte tan duro que para cuando nuestras fuerzas se agoten, lo único que desearás sentir será el placer y el éxtasis que voy a darte. Te amo Ichi y haría lo que fuera por ti, incluso cargarme a esos jodidos Shinigamis de esa mierda de Sociedad para la que trabajabas. - Aseguró Grimmjow.
- Gracias Grimmjow, te amo Grimm siempre… mi rey - Fue lo último que dijo Ichigo antes de perderse en un agotador y reparador sueño, incapaz de poder seguir soportando aquel estrés al que había sido sometido. Sin embargo, lo último que sintió antes de caer rendido, fueron las caricias llenas de amor de su maravilloso amante, el Sexta Espada y sus sinceras palabras y susurros de amor, y mientras la hermosa fresita durmiente, dormía placidamente en los brazos del dueño de su cuerpo, alma y corazón, el Rey pantera se encargaría de cuidar a quien seria su futura esposa y reina de todo, por eso en un susurro de buenas noches le dijo a su amada fresita:
- Dulce sueños Ichi, te amo mi fresita – Le susurró con amor y devoción Grimmjow y besando a su fresita, acariciando suave y dulcemente la mejilla de su pelinaranja, le cargó en sus brazos estilo nupcial y se lo llevó a su recamara para dejarle descansar y también recostarse a dormir abrazando sobre protectora y posesivamente a su amante, sin dejarle ir por ningún motivo.
Y así en el silencio de la noche, ambos cayeron rendidos por el sueño para descansar y continuar juntos amándose por siempre y superando dificultades, pero en el fondo sabían que ahora que ambos estaban juntos nadie podría separarlos y vivirían hasta el final de sus días por siempre amándose, pues ambos habían decidido permanecer juntos gracias a una maravillosa…
Elección de Amor
FIN
Notas de la autora:
¿Les gustó? ¡Ojala que sí! ¡Espero con todo mi corazón que la hayan disfrutado! Por favor, no se olviden de dejar reviews y mis más profundos agradecimientos para lance215 y Yuesei P, pero especialmente para Elizabeth.
Lance215: ¡Gracias de verdad muchas gracias de todo corazón! ¡Siempre me haces sonrojar con tus comentarios! Ojala disfrutes de estos nuevos mini fics y no olvides responder mi mensaje y decirme que te gustaría leer.
Yuesei P: Hace mucho tiempo que no te veo, pero agradezco tus comentarios y ojala disfrutes también de esta historia.
Elizabeth: ¡Muchas muchas gracias por tu comentario! ¡Me alegra saber que "Diversión Chocolatada" te gustó tanto y sobreviviste sin morir desangrada, muchas gracias por tu comentario, me alegro el día. Ojala disfrutes de los nuevos mini fics. ¡Gracias de todo corazón!
¡Gracias a todos y por favor comenten me motivan a seguir escribiendo y publicando!
