CAPITULO VII: VIVA LA KORRASAMI

El entrenamiento de metal control no terminó ese día. Había que seguir entrenando mas y mas. Claro, no soy mala aprendiendo pero la practica hace al maestro. Han pasado un mes mas, las vacaciones terminaron y el día del agrandamiento solar cada vez estaba mas cercano. Los maestros tierra habían dejado de intentar matarme o secuestrarme así que no tuve que preocuparme por ellos en un buen rato. Eso me dio oportunidad de hablar con Línea sobre el hombre de mi visión: Hundun. Pero no tuve mucho éxito así que iria a ver a Tenzin. Como maestro aire tiene muchos años de historia y quizás con mucha suerte sabrían algo de él.

Mi turno en el hospital fue matutino por lo que en la tarde ya era libre. Iba a ver a mi hermosa roomie para ir a comer a casa del maestro aire y preguntarle sobre esa visión. Estaba parada fuera de su oficina en el piso mas alto de su torre mientras terminaba su reunión de negocios con algún millonario excéntrico o quizás solo algún otro empresario. Llevaba cerca de 30 minutos ahí y ya me sentía morir. Estuve jugando con el celular un juego que se trataba basicamente de apretar teclas de piano al ritmo de la cancion de musica clasica. Después de varios minutos me dispuse a escuchar música con audifónos pero esto no fue suficiente para alejar al aburrimiento. Me paré y caminé alrededor de la recepción. No era la primera vez que estuviese ahí pero esta vez me detuve a observar cada adorno, cada cuadro, cada detalle. Era enorme, paredes altas, cuadros de inventos de la empresa, pequeñas estatuas que seguramente son muy caras al igual que las pinturas, un candelabro enorme justo en el centro de la sala y debajo los muebles clásicos al rededor de una pequeña mesita con revistas de ingeniería sobre ella. Lo único que pasaba por mi mente en ese momento era la duda de cómo limpiaban todo eso y cuantas personas lo harían pues era un lugar enorme. Después de otros 20 minutos observando toda la sala la puerta de la oficina de Asami se abrió y de ella sólo salió ella. Le dijo algo a su secretaria y se acercó a mi.

–¡Finalmente! Creía que moriría de aburrimiento. – casi grité y ella me abrazó cálidamente como si fuesen años sin verme.

–Lo siento mucho, pero estaba en una videoconferencia muy importante y se extendió mas de lo que creía. No hay mas tiempo que perder, ahora vamos a comer que seguramente debes estar muriendo de hambre. – se separó de mi y me miró amablemente a los ojos.

–¡Si! – levanté mi puño en señal de victoria. Todos en el lugar me miraron y Asami rió. – lo siento...

Salimos del lugar, llegamos a donde estaba su vehículo y nos dirigimos al muelle para tomar el ferri al templo del aire. Todo el transcurso íbamos hablando de todo y nada, un coqueteo, quizás dos o tres. Miradas coquetas, uno que otro roce de manos. Quien diría que la Doctora que en su juventud fue egoísta, arrecha, pleitista y gruñona iba a estar así por alguien que es todo lo contrario a ella. Una mujer dulce, cálida, que desprendía elegancia y sensualidad por donde fuese. Esa mujer era la que desde hacia ya algún tiempo le había robado el corazón. Estaba segura que ella era la indicada pero no había tenido el valor de decírselo. Tenía que hacerlo, en algún momento. Algo en su cabeza le decía que la mujer a su lado la estaba esperando.

–estas muy callada, korra. ¿Está todo bien?

–¡claro! ¿Porqué no habría de estarlo?

–casi llegamos al muelle y tu contestas y platicas pero tu cabeza esta vagando. He vivido contigo casi 2 años que volviste del intercambio a la nación del fuego y estuviste fuera 3 años. Antes de eso te conocía de uno para atrás. Creo que te he conocido lo suficiente para saber que algo ocultas. – Sonreí mientras sacaba cálculos mentales. Era correcto. Llegue aquí cerca de los 17 años. Ya había pasado 2 años estudiando sanación en la tribu agua, y una en el reino tierra. Llegue aquí a los 17 y a los 18 fui de intercambio a la nación del fuego dejando a mis amigos aquí. Volví después de 3 años y termine mi carrera en otro año mas. He conocido a Asami y a los chicos desde que llegue a la ciudad a los 17. Hemos sido amigos desde entonces.

— tienes razón, lo siento. Es solo que estaba pensando en una visión que tuve en el campamento. Hay un hombre llamado Hundun y no se, tengo un presentimiento de que algo malo va a pasar y el tiene algomque ver con eso. — fruncí el ceño. — quizás es solo parte de un recuerdo de una de mis vidas pasadas. Él quería que el avatar lo apoyara para levantar al reino tierra pero él se negó alegando que el avatar debe permanecer neutral en los conflictos entre los reinos.

—suena mal... ¿Qué pasó después? — aparcamos el automóvil en el ferri mientras empezaba a avanzar con rumbo a la isla del templo del aire.

— pues lo es. Hundun dijo algo de conocer a su hermano el comenzó a crecer y deformarse y ahí terminó la visión. Necesito hablar con Tenzin sobre esto con la esperanza de que él sepa algo. — un sonido de gruñido escapó de mi abdomen al momento de terminar esa oración en lo que el transportador se detenía en la orilla de la isla. — pero primero le diré a Pema si tiene algo que pueda comer porque muero de hambre.

Después de esto la ingeniero comenzó a reír lo que me contagio su risa.

— de acuerdo, Avatar. Comida primero, mundo después. — comentó burlonamente la ingeniero.

Estaba pensado que el momento de decirle Asami -oficialmente- de mis sentimientos había llegado. Quizás llevaba un par de días pensándolo y por lo bien que nos hemos llevado creo que es el momento. Irónico que el ser plurielemental omnipotente le tenga miedo a declarársele a una señorita no maestra, pero no es que esa chica sea una chica random. Esa chica es la mismísima Asami Sato, CEO de una de las empresas mas grandes transnacionales, hija de quien fuese uno de los hombres mas poderosos y adinerados del mundo. Creo que ese es un motivo bastante fuerte para sentirse intimidada incluso siendo el Avatar. Ademas de que su belleza es impresionante, su porte, elegancia incluso su sola presencia es impresionante. Esta noche es la noche, después de todo este tiempo, creo que es justo darnos la oportunidad. Después de todo ella termino con Kuvira por mi y yo rechacé a Kira por ella. -vamos, Korra. Tu puedes- claro que puedo, soy el Avatar, soy hija de Tonraq y Sena Water-Tribe, hija de un guerrero y ahora gobernante del Polo Sur, hija de una mujer luchona que no se rindió a pesar de tener una hija como yo que corría por donde sea y jugaba con sus elementos en la casa haciendo destrozos por todos lados y portándose mal. Si, la travesura es lo mío. Ellos me enseñaron a no rendirme y seguir adelante con esfuerzo, a pelear por lo que quiero, ganarlo con astucia y conocimiento o con el sudor de mi frente, ellos me enseñaron que un 'Water-Tribe' es orgulloso y siempre tiene el poder o la razón, ellos me enseña...- En ese momento Asami giraba su cabeza porque se percataba de que me había perdido en mis ideas lo que hizo que toda esa motivación fuese en vano. Su mirada me desnudo hasta el alma. Es como si pudiese ver a través de mi y me perdí en ese verde.

— ¿te sientes bien?— preguntó ella con esa voz que era igual que el sonido del mar que me adormecía cuando era pequeña, esa voz que te relaja y te hace sentir calidez y amor. Era sincera preocupación.

— si, estoy bien. — respondí suavemente mientras mi cara se ponía roja y mi sonrisa tonta se dibujaba en mi cara. Me detuve justo en la puerta de la oficina de Tenzin sin dejar de sonreírle. Toque la puerta y una voz autorizó la entrada a la habitación.

— Chicas, es un gusto verles... ¿Que les trae por aqui?

— Hola, maestro Tenz... — salude haciendo una reverencia y Asami hizo lo mismo a mi maestro mientras el se ponia de pie para saludarnos de igual manera.— tengo que preguntarte si alguna vez has escuchado algo sobre algún maestro tierra llamado Hundun. Tuve una visión el otro día donde estaba una de mis vidas pasadas hablando con él sobre ese acontecimiento de maestros tierras que se llama agrandamiento solar. Después que el avatar se negara a ayudarlo dijo algo sobre un hermano y empezó a crecer yyyy... Después desperté.

—uuumm... —hizo un gesto pensativo como intentando recordar — creo que he leído de el en algún pergamino... Déjame buscarlo, ya vuelvo.

Sin mas salió de la habitación dejándonos a Sami y a mi solas. Una idea salvaje apareció en mi cabeza: ¿Porqué esperar si la tengo justo frente a mi ahora?

— sabes, Sam... Tu y yo hemos sido amigas durante mucho tiempo yyy... Tú sabes... — coloque mi mano en mi cuello esperando a que el color rojo bajara de mis mejillas, aunque eso no pasó — bueno... Me gus... Me gust... MegustariainvitarteaunacitaestanocheSolastuyyo. — las palabras se apresuraron a salir de mi boca

—¿que dijiste?— veía en su cara que si había entendido mi invitación pero quería escucharme diciéndolo de nuevo antes de empezar a reirse de mi actitud

—Tu sabes... Una... Cita... ¿Con...migo? ¿Aceptas? — dije timidamente mirando el suelo de la oficina de Tenzin. Dio un par de pasos y levantó mi cara hacia la suya mientras decía suavemente.

—por supuesto.— una sonrisa se dibujo en mi rostro mientras me animaba mas.

—¡Excelente! Después de salir de aquí nos vamos, no comeré con Pema para hacerlo contigo. Ademas tengo el presentimiento de que esto va a tomar mas tiempo de lo esperado.

A decir verdad esperaba que la investigación tomara un par de horas pero se tornó el doble. Al final, Tenzin había leído de Hundun y aprendimos que el era una especie de monje-curandero maestro tierra que hablaba con los espíritus en el auge de la civilización llamada Najmé. Después de años y años de prácticas espirituales se vió absorbido por la energía y se creía que había sido devorado por los Dioses de la Tierra y el Sol (lo que ellos creían era un honor) y muerto así. Nunca encontraron su cuerpo pero se decía que vivía en el mundo espiritual en el bosque donde Koh, el ladrón de rostros, habita. Le dije a Tenzin que si Hundun había sido "absorbido" por los dioses quizás no había muerto, quizás se había fusionado, como lo hizo el Avatar. O quizás solo vivía en el mundo espiritual y volvería en el ritual como en mi visión de antes a pedir la ayuda del avatar. Todo era posible pero había sido una larga tarde así que le dije a Tenzin que era hora de irse y nos despedimos de el. Lo que él no sabia es que quería irme por mi cita con Asami. La noche es joven y tengo que hacerla especial por ser el inicio del resto de mi vida.

Bien, es un capitulo corto (lo se u,u) pero bueno habia estado en finales y no tengo computadora y escribir en el celular y luego en la tableta no es cómodo pero bueno, al fin llegó. Pronto habra mas, lo prometo :D espero les guste. Si cambie mi username y es que este me gusta mas :3