Cicatrices.
Gioca.
Aspros me está pateando el trasero, literalmente y deja ver su furia durante una sesión de entrenamiento "sorpresa".
En el momento que recuperé el conocimiento y pude darme cuenta de que estaba mirándome desde un rincón destrozado de mi hogar supe que esto iba a suceder, sabía que lo diría, sabía que diría esa maldita palabra que utiliza para advertirme lo que se viene… lo que me espera.
-En guardia!
Su voz era de lo más contenida y amenazadora, como siempre frio y escalofriante.
Tenía que prepárame, estuviera lista o no el atacaría y lo único que me quedaba a estas alturas era por lo menos tratar de dar una buena pelea hasta que se olvidara de su enojo o sufrir las consecuencias. En el momento en que pude sostenerme en pie mis sentidos percibieron su presencia en mi espalda y en menos de nada pude sentir como su brazo se enredaba en mi cuello, de inmediato me apresuré a sujetarlo con ambas manos y bajando el mentón con esto podría transferir un poco la presión para proteger mi garganta, eso me compraría un poco de tiempo… tenía aproximadamente 20 segundos antes de desmallarme, los había contado las veces anteriores.
Inmediatamente me agaché hacia adelante logrando desbalancearlo un poco, sé que el espera que intente lanzarlo sobre mi cabeza pues concentra su fuerza en mantenerse totalmente inmóvil, es en ese momento en el que rápidamente giro un poco mi cuerpo y suelto su brazo para golpearlo con el codo, al momento del impacto es más su desconcierto que el daño que le provoqué pero de igual manera logré que se distrajera lo suficiente para que dejara de estrangularme.
Escuche el susurro de esa risilla burlona que siempre me dirige cuando hago algo que lo toma por sorpresa, aflojó totalmente el amarre de mi cuello y no desperdicié tiempo en saltar lejos de él sus ojos me siguieron hasta que mis pies tocaron el suelo y cuando me detuve a mirarlo en su cara se reflejaba una sonrisa maliciosa, asquerosamente hermosa y aterradora, se lanzó sobre mí en un parpadeo y concentré toda mi energía en bloquear sus puños y tratar de regresarle algunos golpes, debía pelear y debía pelear mejor que nunca, después de todo era mi única esperanza si quería pasar tranquila lo que restaba de la noche.
-Es que acaso no lo entiendes? Nunca serás lo suficientemente fuerte para derrotarme
Sus palabras se entre mezclaban con el sonido de nuestros golpes y después… la siento…
Siento la explosión de su cosmos…
El miedo se esparce por todas y cada una de las células de mi cuerpo pero la decisión de pelear sigue firme en mi mente, trato lo más que puedo de controlar el entumecimiento que comienzo a sentir y la adrenalina que se encuentra en mi sistema me hace recobrar fuerza.
Por el rabillo del ojo capto una imagen borrosa de algo que se mueve y cuando puedo enfocar bien el objeto logro distinguir que es el cuerpo de Manigoldo que se está retorciendo en el suelo acto seguido mis oídos registran su voz, esta balbuceando algo que no logro entender de una manera que suena desesperada, afortunadamente aspros está tan enfocado en mí que no lo nota, mis ojos rápidamente se apartan de Manigoldo y se concentran en Aspros para evitar desviar su atención.
En ese momento logro ver un pequeño espacio que se ha quedado abierto en la guardia de aspros e inmediatamente me lanzo al ataque, concentro todas mis fuerzas en explotar mi cosmos para así moverme rápidamente y logro golpear su nariz con el talón de la mano y le dirijo mi mejor sonrisa de satisfacción en cuanto siento como su nariz explota ante el impacto, el golpe inclusive le partió un labio.
Su asombro solo dura unos segundos e inmediatamente siento un tremendo dolor en la mejilla izquierda cuando su puño se estrella contra mí lo cual me hace perder el equilibrio y me tambaleo a una inminente acida, en un instante giro sobre mi eje y deslizo mi pierna para tratar de hacerlo caer también pero algo falla y termina sobre mí con sus dedos alrededor de mi cuello, rápidamente tomo su dedo meñique y lo doblo hacia arriba logrando así deshacerme de su agarre una vez más lo que me da tiempo de girarme pero no lo hago lo sufrientemente rápido pues Aspros logra golpearme justo en el costado del seno izquierdo, el dolor hace que me mis músculos se contraigan y Aspros aprovecha ese momento para dejar caer sobre mí una lluvia de golpes, maniobro con las pernas lo más que puedo hasta que logro liberarme, aspros se ha movido lo suficiente para que sea capaz de enredar mis piernas en su cuello…
-Ansiosa?
Sus palabras provocan que se encienda el fuego en mis entrañas y una sensación de ira en su más puro estado hace que mi cosmos explote una vez más, enredo mis dedos en su cabello y me impulso hacia adelante logrando torcer su cabeza totalmente para atrás, siento como arquea su espalda para disminuir el impacto, sigo empujando, sin embargo siento como sus manos me toman de los hombros y me estrellan contra el suelo nuevamente.
El mundo se vuelve borroso en segundos y el dolor es insoportable. El grito que se escapa de mis labios es el reflejo exacto de cómo me siento en este momento pero tenía que continuar, tenía que seguir adelante, tenía que darle una buena pelea a aspros, desde aquella primera vez aprendí que es peor cuando no le doy una buena batalla, desde aquella vez aprendí que esto para él es el jugueteo previo para todo lo que se viene después.
Darle una buena pelea a aspros siempre lo ponía de buen humor y a mí al borde de la muerte, cada vez que me esforzaba de verdad para intentar minimizar su castigo "por perder la batalla" (siempre las perdía) tenía que pasar largas temporadas bajo los cuidados de los "curanderos" que Él enviaba para que me revisaran, habían ocasiones en las que incluso me llegó a trasladar utilizando su técnica a la isla de kanon para que me recuperara en el volcán.
Traté de ponerme de pie pero mi cuerpo ya se había dado por vencido, por lo que no pude más que cubrirme la cabeza con las manos mientras recibía su furia.
Sus puños se estrellaron en todo mi cuerpo por un largo tiempo, y cuando dejé de sentir los golpes sus manos atraparon mis muñecas y me obligaron a girarme para quedar recostada sobre la espalda, gracias a que había dejado de golpearme pude reunir la suficiente fuerza para lograr quitármelo de encima, sabía que solo tenía una oportunidad así que exploté mi cosmos al máximo y lancé mi ataque
-Ave Fénix!
Después de eso lo único que sentí fue el choque de mi espalda en el suelo, me tomó un momento recobrar el conocimiento y cuando lo hice Aspros se encontraba nuevamente sobre mí pero esta vez ya no tenía la mirada asesina de hace un momento.
-Perdiste la batalla… Explosión de Galaxias!
Y al sentir el dolor que me envió me lanzó a la obscuridad supe que lo había logrado, no tendría que estar consiente, por lo menos no esta vez…El maestro había tenido compasión de mi… Aspros había sido bueno conmigo.
"Existe un hecho extraño sobre las cicatrices. Puedes cubrirlas y tratar de esconderlas, pero no importa que hagas siempre estarán ahí. Marcándote y dejando saber a todos aquellos que puedan verlas que eres un bien dañado"
