Bitácora: Después de sobrevivir al tormento eterno de los exámenes, de alguna manera logré escribir más rápido de lo común. Tengo teorías que esto puede tener una relacion con mi calificación en Biología (obviamente baja)...
Si me gustará ser dramática. Bueno, aquí estoy de nuevo más rápido que de costumbre (O_O no lo puedo creer, de verdad lo logré) Este se me hizo un cap aunque no lo parezca, dificil de escribir. Estuve dandole mil vueltas y al final me quedo esto. Espero que sea de su agrado.
Y acerca de las predicciones del cap anterior, si dijiste:
A) a la lentitud que va este fic ¿de verdad lo crees? -.-
B) sería interesante, realmente interesante, pero este fic está previsto como Kozumi (bueno... tal vez *cham cham cham*)
C) YUJUUUUUUUU!!! YAOI!!!... o, espera... no en este fic... aunque si lo dijiste :D me agradaz jajaja
D) por supuesto que si, amo jugar con sus mentes y les aconsejaría que no hagan mucho caso de lo que digo en estos pedacitos de ocio porque solo se confundirán más aunque se reirán un poco). jajaja
Algo que si les ayudará: capítulo desde el punto de vista de Aki... (pero si yo soy aki-chan... WTF!) disfruten. Nos vemos abajo
Capítulo 7
Chica gato vs chico googles/La verdad
Nota: El odio nace de querer demasiado a alguien
-y bueno "señor positivo" querías decirme otra cosa ¿no es así?
Viró a verme sorprendido por leerle la mente
-¿cómo?-
-no creo que hubieras venido hasta mi casa para decirme que fuiste a dar una vuelta con Zoe
-bueno… hay… una situación. Zoe me dijo algo… eso me hizo pensar un poco y bueno, después de hablar con Kouichi acerca de ello… decidí que lo mejor sería hablar contigo para saber si cabría una oportunidad…
Dando vueltas sin decir nada…
-¿te importaría ir al grano? –Se quedó en silencio un poco más serio de lo común, como si buscara una forma suave de decirlo. De pronto me llegó una sensación de miedo de que así de pronto hubiera decidido confesarme un gran secreto para el que yo no estaba preparada–Vamos, me estás poniendo nerviosa.
-Akira… tú ¿recuerdas a Takuya?
-sí, ese idiota de los googles
Por favor, no una confesión que tenga que ver con él
-él cumplirá años pronto y Kouichi y yo estábamos pensando que sería buena idea… festejarlo en el café
…si, hubiera preferido que me confesara que era gay.
-¡¿QUÉ?! ¡¿En MI café?! ¡¿Están locos, o simplemente es una broma?!
-solo un momento, nada grande. Haré lo que haga falta, Kouichi y yo podríamos pagarte
Solté un bufido
-¿tú? ¿Pagar MÁS por ese idiota?
Fue inútil tratar de disimular la ironía en mi voz. Kouji se enojó un poco
-¡¿qué te sucede?! ¡¿Por qué odias tanto a Takuya?!
-¡¿qué te sucede a ti?! ¡Hace dos años, cuando te volviste loco te vi gritándole, además que él estaba contigo cuando te tuvieron que llevarte al hospital! ¡Si hubiera prestado atención, hubiera notado que no estabas en condición-!
-¡CALLATE! –Tan solo de ver su mirada, el grito se volvió algo innecesario. La furia en su mirada a pesar de hervir infinitamente tenía la capacidad de congelarme en un instante. Suavizó la mirada y notó el grito que había dado. Triste, bajó la cabeza. -lo lamento Akira-
-Kouji… yo podría ayudarte, pero primero quiero que me expliques por qué sigues considerándolo un amigo después de todo
-Akira… tu misma lo viviste, creo que me peleé con todo ser humano con el que tuviera una relación cercana… y sobre lo de esa vez-
-si yo hubiera estado presente-
-las cosas no habrían cambiado –un sabor amargo en mi garganta se hizo peor. Cómo odiaba sentirme impotente- tarde o temprano hubiera sucedido lo mismo, porque Takuya no tuvo la culpa. Yo fui quien me puso en ese lugar, yo soy quien tiene la culpa. Takuya será culpable de muchas estupideces, pero esa vez fue inocente. No intentes desquitarte con él por lo que me sucedió, si quieres desquitarte con alguien, aquí estoy
Miré sus turbios ojos y recordé ese tiempo en el que brillaban con sencillez pero con sinceridad. Me enfurecía tanto recordar la facilidad con la que reía antes y verlo ahora tratando de disimular el hecho que estaba hecho pedazos. Bajé la cabeza apretando los puños y sintiendo como se nublaba mi vista. Era odioso pensar que el culpable de todo su sufrimiento era él mismo, pero era cierto. Maldita sea ¿Qué no se daba cuenta de cuánto lo quiero y lo mucho que me dolía verlo con ese rostro acabado? Junté mi furia la que dejé escapar con un golpe justo debajo de sus costillas. Logre dejarlo sin aire.
-¡IDIOTA! ¡¿Cómo quieres que me desquite contigo después de hacerme preocuparme tanto por ti?! –Puse mi cabeza sobre su pecho y al mirar abajo noté una lágrima que se me escapó. Demonios. Escuché un segundo cómo normalizaba su respiración y sentí algo sobre mi cabeza: su mano. Cada vez que hacía eso era como recordarme que soy más pequeña que él pero que por eso mismo, él me protegería. Di un suspiro en lo que me secaba la lágrima apenada –no quiero que celebres la vida de alguien que hizo la tuya imposible, pero si de verdad él es tu amigo y tu quieres celebrarlo… Lo único que tienes que hacer es pedírmelo sinceramente.
Tal vez en ese momento me veía un tanto berrinchuda, con los ojos llorosos, algo sonrojada y con una cara de reproche, pero solo quería que él fuera sincero.
-¿puedo celebrar el cumpleaños de Takuya en el café?
-eso no fue sincero, además si hipotéticamente yo dijera que sí ¿Quiénes irían?
Tanto su voz como la mía comenzaban a sonar algo más animadas. Eso era bueno, pero todavía tenía pendiente un asunto
-solo nosotros, no seríamos mucha gente además ¿qué esperas que te diga? ¿Quieres que te ruegue?
-más vale que lo hagas si quieres que aguante a ese payaso
-pensé que todo había quedado claro
-que ya no lo odie no significa que me agrade y no he escuchado que me estés rogando
-No pienso rogarte
Se cruzó de brazos y viró hacia otro sitio. Giró la mirada y viró a verme también cruzada de brazos.
-¿en serio?
A juzgar por su mirada, creo que en ese momento al fin captó que hablaba en serio: quería verlo rogar. Dio un suspiro algo sonrojado.
-¿por favor?
Tenía la misma maldita cara de Bambi que ponía Kouichi cuando quería algo…
-de acuerdo… pero solo porque –pellizqué sus mejillas para molestarlo apropósito -¡ERES TAN ODIOSAMENTE LINDO!
-SUÉLTAME –Espero que algún día llegue estar consciente de lo lindo que puede llegar a ser… o bueno, tal vez no, eso podría llegar a ser un arma mortal –es bueno que lo hayas disfrutado, porque no lo volverás a ver
Miraba hacia otro lado sonrojado en lo que yo comenzaba a reírme de su expresión, pobre alma inocente.
-¿y ya pensante en cómo me pagarás?
-¡¿pagarte?!
Su rostro no tenía precio en ese momento. Sonreí de una forma que de no conocerme cualquiera pensaría que era inocente.
-solo mantén tu palabra de que "harás lo que haga falta"
Kouji me miró sombríamente con odio. Era mejor que no supiera lo que le tenía preparado por su salud mental… y tal vez por mi salud física.
***
Me desperté tarde de nuevo pensando en lo bellas que eran las vacaciones. Me cambié rápido y tomé mis cosas para ir al café. Salí de mi casa con los audífonos puestos. Es cierto, ese día era cumpleaños del payaso. Kouji y Kouichi llegarían temprano al café para arreglar un poco. Si todo salía bien, Kouichi traería su delicioso pastel de chocolate. Al menos algo bueno saldría de esa fiesta.
Entré al café y vi a mi hermano en la oficina del fondo.
-buenos días Kyoya
-hola –viró a verme -¿Qué sucede? Te vez algo desanimada
Además de lo del cumpleaños del payaso… Suspiré y dejé caer mi cabeza
-Pandora hearts termino, entonces decidí leer el manga, pero ya me lo acabé y ahora tengo el síndrome post-anime
-ya veo… -Me miró con su porte tan elegante de siempre para luego sacar al otaku que llevaba dentro -¿qué tal "el libro de los amigos de Natsume"? la voz del chico principal se parece a la de tu amigo Kouji.*
Definitivamente, era mi hermano. Lugo de discutir acerca de otros temas de interés me cambié y comencé a barrer el piso mientras escuchaba música de mi mp3
Comenzaba a armar una coreografía con el café vacío como escenario. Cantaba enajenadamente moviéndome con libertad como si nada me importaba. Estaba concentrada en la música hasta que me pareció que alguien me llamaba por mi nombre. Viré a ver pero no encontré a nadie. Puse en pausa mi pequeño aparatito. Silencio. Una mano de posó en mi hombro al mismo tiempo que una sombría pero extrañamente conocida voz me hablaba cerca de mi oído.
-Akira
Di un salto del susto al mismo tiempo que lancé un grito.
-¡idiota! ¡Me asustaste!
-¿qué? ¿No piensas seguir cantando? Te veías entretenida
-¡para tu información, una vocalista debe estar constantemente practicando! ¡y no finjas que yo sé que te gusta esa canción!
Kouji puso un rostro fastidiado
-tienes razón…
-¿cantarías conmigo?
Viré a verlo con una mirada de niño pequeño que quiere un juguete nuevo
-no
-¿no?
-¡NO!
-¿porqué?
-¡porque odio cantar! ¡Por eso toco la guitarra!
-pero si cantas tan bien
-Kouichi dijo que haría el pastel para hoy
-¡¿en serio?! –Espera -¡NO CAMBIES EL TEMA!
-que ruidosa…
Luego de un rato hablaba con Kouji en lo que llegó Izumi al café. Él viró a verla y algo en su mirada brillo, muy similar a la alegría… ¿podría ser que…? No, es de Kouji de quien estamos hablando. Espera…
-¡Zoe!
La pelirroja salió de atrás de Zoe dándole un buen susto. Luego corrió hacia el brazo de Kouji y lo abrazó como si fuera su propiedad.
-¡Mi querido Kouji ha tenido una maravillosa idea!
-¿puedo saber cuál es esa?
Zoe viró a verme. Trataba de disfrazar mi disgusto hacia la chica pelirroja colgada del brazo de Kouji.
-"su maravilloso" Kouji logró convencerme de celebrar el cumpleaños del payaso de googles
-¿¡en serio?!
Zoe viró a ver sorprendida a Kouji en lo que él se mantenía ocupado evitando cruzar miradas con el parásito que tenía en el brazo. Bueno, si me desagrada ese tipo, pero no creo haber sido tan mala con él como para que Zoe se sorprendiera tanto… bueno, eso creo.
-¡llegó es pastel!
Kouichi entró sonriente al café con una caja algo grande en manos. Miró el nuevo "accesorio" que colgaba del brazo de Kouji y quedó petrificado. Aproveché y le quité el pastel de las manos y la llevé cerca del mostrador. Comencé a pensar en lo del beso. Si bueno, no estuve presente, pero las cosas de las que uno se entera al ser la confesora de un tipo como Kouji. El pobre Kouichi encerrado en la geometría amorosa viendo la chica que ama como una fan de su gemelo.
-Aki ¿tienes velas o algo por el estilo?
-deben de estar ahí atrás
Miré a Kouji y al parásito
-Madd ¿podrías ir a buscarlas? –Puso cara de reproche –así podrías ayudar a Kouji con su sorpresa
Sonreí y ella fue corriendo a buscar las velas.
-sabes, odio a tus fans
-yo igual
Bajó la cabeza resignado. Era algo irónico que el mismo tipo que se quejaba cada vez que lo tocaba estuviera dejando a una fan estar abrazada a él y lo peor es que no parecía estarse dando cuenta de aquello. Trate de no darle mucha importancia y cambié un poco el rumbo de mis pensamientos.
-¿a qué hora llegara el payaso?
-dijo que llegaría pronto –se me quedó viendo -¿ya planeaste cómo te voy a pagar?
-sip
-¿cómo?
Por un momento ambos compartimos miradas inexpresivas. Viré hacia otro lado
-no te diré
-¡¿qué?! ¿Por qué no? ¿No crees que merezco saberlo?
-aún no
-pequeño demonio
Le sonreí de una manera casi inocente en lo que él contenía su ira. Es tan divertido verlo enojado. Kouichi se acercó de pronto
-ya llegó
Me crucé de brazos algo irritada y di un largo suspiro. Las cosas que uno hace por la gente que quiere… La puerta se abrió y dejó pasar al idiota de los googles
-¿qué sucede aquí?
Kouji apareció con el pastel en manos. Tenía algunas velas encendidas
-¡Feliz cumpleaños!
El castaño tardó un par de segundos en captar el hecho de que todo era para él y luego sonrió mostrando todos sus dientes. Se reía despreocupadamente. Qué irritante.
Trataba de evitar cruzar palabras con el cumpleañero para no arruinar el cuadro y mantener a Kouji a gusto, así él tendría que pagar su parte sin reclamos, pero el idiota pasó un brazo por mis hombros y me abrazó. Por supuesto, yo no tengo el mismo problema que Kouji, el de que no le agrada que lo toquen los desconocidos, pero a mí no me gusta que me toque la gente que me desagrada. Me contuve en parte por la sorpresa e incomodidad del momento
-me sorprende que estés aquí. Eso quiere decir que después de todo te agrado ¿cierto?
-eso quiere decir que me pagarán bastante
Tanto Kouji como el de los googles viraron a verme notando me repentina aura asesina.
De alguna manera pude sobrellevar la situación y hasta divertirme un poco. Después de todo, estaba con gente que me agradaba (la mayoría) y con el delicioso pastel de Kouichi que sabía a cielo, bueno, tal vez Kouji no tenía que pagar tanto.
Nos llenamos de pastel hasta explotar, incluso Madd que decía estar a dieta lo probó. Todos estábamos cómodamente sentados en el café, el cual estaba prácticamente vacío.
-y bien ¿quién me haría el enorme favor de llevar los platos a atrás?
Después de hablar, todos comenzaron a mirarse entre sí esperando quién dejaría su cómodo lugar para llevar las cosas atrás. Lo correcto hubiera sido que alguna de las meseras (incluyéndome) se hubiera parado, pero la verdad es que éramos demasiado perezosas.
-bien –Kouji se paró –yo lo haré… bola de perezosos
Parecía que trataba de hacerme varios favores a propósito para que no le pusiera un trabajo muy tedioso. Pobre, no sabía lo que le esperaba. Kouichi se paró riéndose un poco
-está bien, te ayudaré
-¡yo les acompaño!
Madd se paró para seguirlos y a excepción del rostro de Kouji, nadie mostro señales de negarse. ¿Por qué demonios se dejaba perseguir por ella? Viré hacia otro lado y noté a la rubia un poco sorprendida
-¿qué sucede Zoe?
-¿desde cuándo se conocen Madd y Kouji?
Abrí la boca haciendo la cuenta pero el de googles contestó más rápido
-antes de secundaria
-¿porqué?
-esto sonará extraño, pero el otro día me encontré una fotografía de Kouji con una niña muy parecida a Madd… y él se molestó bastante esa vez, ahora que recuerdo
Takuya se sorprendió un poco
-¿qué edad tenían?
-parecían de 12 años o algo así
El idiota puso los ojos en blanco simulando inocencia. De acuerdo él ocultaba algo, y no solo era "algo", era ese mismo algo de lo que Kouji evitaba hablar siempre. No tenía pruebas de ello pero de alguna manera lo sabía… Viré a verlo algo molesta
-vamos, dinos lo que sabes
-no se…
Me acerqué a él con una mirada asesina
-DINOS
-tu deberías saberlo ¿no eres su mejor amiga?
Sentí un nudo en la garganta pero aún con él me forcé para responderle
-¿se trata de lo de hace dos años?
-algo así
Zoe notó la tensión entre los dos y en medio del silencio hizo la pregunta que me hacía cada vez que encontraba a Kouji triste.
-¿qué sucedió hace a dos años Aki?
-…no se –me dolía admitirlo. –Estudiaba con Kouji y con este tipo. Estaba en otro grupo por lo que no los veía tan seguido. Fueron las vacaciones de verano y me fui de viaje, pero al volver… lo único que encontré fue un zombi en el lugar de Kouji. Traté de saber que le sucedía…
Me quedé sin voz del coraje viendo al castaño enojada.
-Kouji estaba mal… pensé que solo sería un tiempo, pero luego de un buen rato seguía igual. Cuando creí que por un momento volvería a ser el de antes…
Sorprendentemente encontré algo de culpa en la mirada del tipo. ¿Podría ser que Kouji tuviera razón en que ese tipo no tenía la culpa? Izumi se acercó un poco a Takuya algo preocupada.
-¿pero porque? ¿Qué sucedió?
-Dilo de una vez…
Miraba desafiante al castaño. En su mirada llevaba una melancolía que nunca creí encontrar en esos ojos tan superficiales. Se quedó callado un segundo mirando hacia abajo y luego se decidió a hablar
-La chica que viste en la foto –dirigió a Zoe –podría decirte que no era Madd. Aunque tenía el mismo color de cabello, e igual de corto era una chica muy diferente. De alguna manera se volvió muy cercana a él.
De pronto entendí todo. Mi corazón se detuvo. No era posible… simplemente no era posible.
-¿¡era Usagi!? ¡Tsukino Usagi!
Me viró a ver como si hubiera adivinado. No, por favor no. ¿Era de eso lo que ese idiota evitaba decirme? ¿Era eso lo que me ocultaba? No quería que fuera cierto, pero solo por algo así me ocultaría sus sentimientos. Porque… si tocaba el tema de desmoronaría.
-¡TU! ¡IDIOTA!
-¿Qué sucede?
Zoe no entendía la furia que nublaba mi mente. Todo mundo se había enterado de lo ocurrido. Era de esas historias de las que todos se enteraban de alguna u otra forma. Recordé las palabras de la chica que me lo contó: "esa chica estudiaba en el otro grupo y no volvió. Sus padres estaban tan tristes que no invitaron a muchas personas al entierro"… Esa chica que murió siendo tan joven… tú no solo la conocías… Kouji, tú la querías ¿cierto?
-Izumi ¿me harías un gran favor? ¿Podrías dejarme hablar a solas con Takuya un momento?
-No quiero que ustedes dos se peleen. Si eso implica que me quede aquí, lo haré
Me sorprendí un poco de la forma en que reaccionó pero luego le sonreí forzándome un poco
-descuida, no planeo lastimarlo
Dio un suspiro y se fue. Viré a ver a Takuya quien tenía clavada la mirada en el suelo aunque también tenía una sonrisa en el rostro.
-Una vez Kouji dijo algo similar y terminó estrellándome contra una pared ¿lo sabías?
-Idiota ¿no pudiste habérmelo dicho antes?
-solo me hacías caso cuando estaba con Kouji y junto a él… bueno-
-entiendo –di un suspiro –lo lamento. Tal vez he sido muy dura contigo y en realidad, aunque no me agrades, no tienes la culpa de lo que sucedió. Kouji te aprecia y aunque no entendía muy bien por qué ahora veo que eres un buen amigo…
-¿sabes? Te pareces un poco a Kouji
-¿a qué te refieres?
-te complicas demasiado para decir algo tan sencillo. Hubiera sido más rápido decir "lo siento, seamos amigos"
Su rostro tan despreocupado me enojó rápidamente y me incitó a darle un golpe en la cabeza. Escuché cómo alguien se acercaba a nosotros. Viré y mi mirada se topó con la de Kouji. Serio como siempre y con un comentario irónico.
-no sé porqué pensé por un segundo pensé que harían las paces
Puse ambas manos detrás de mí y reí nerviosamente tratando de parecer inocente. En lo que el idiota ese se reía de mi expresión.
-como sea ¿no quieren venir atrás? Podríamos practicar una canción o dos
-sería buena idea
Takuya miró a Kouji algo emocionado
-¡es cierto! ¡Al fin escucharé a tu banda! Sé que tocas muy bien la guitarra
-Tú no tocas mal, eso me recuerda, buscábamos una segunda guitarra ¿te gustaría estar con nosotros?
-¡¿QUÉ?! –Grité inconscientemente -¡primero utilizan MI café para su cumpleaños y ahora planean meterlo a MI banda!
-Akira, 1. Ninguno de los dos es realmente TUYO y 2. Acéptalo, estábamos buscando a otro guitarrista, confía en mí, él toca bien
El idiota abrió la boca
-¡incluso los Beatles eran 4!
-¡no metas a los dioses de la música en esto!
Por un momento tuve una imagen en la cabeza: Kouji, el guitarrista principal y jefe de la banda como John Lenon, Kouichi, nuestro activo baterista como el Ringo Starr, yo, bajista y vocalista como Paul McCartney y Takuya como el cuarto que nadie recuerda su nombre… podría considerarlo como una posibilidad.
*Hiroshi Kamiya, el actor de doblaje hace la voz de Natsume Takahashi (el personaje principal del libro de los amigos de Natsume) también hace la voz japonesa de Kouji
George Harrison es el cuarto de los Beatles (por si se lo preguntaban) y sí, me gustan mucho, y no, no tengo el rockband. Les tengo que confesar algo: Hasta este capítulo todos fueron muy lights comparados con los que vienen, si les gustaron los anteriores esperen los siguientes... ahora empezara lo weno XD! acerca de Usa-chan... lo lamento, me siento cruel al matar un personaje en especial cuando yo lo cree, si son pacientes subiré tsuki no usagi y la conocerán más y si tienen curiosidad de cómo se siente Kouji al respecto... muajaja lee el siguiente cap y deja review. Feliz Halloween adelantado!!!
musica: get tangled up in me- skye sweetnam Y gives you hell- the all american rejects (como amo esta cancion...)
