MASAYUKI / KAMANOSUKE + Honda + Nanakuma
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Luego del brutal violación tras la llegada del patriarca de los Sanada y de soportar el posterior ultraje de su cuerpo por parte de los guardias durante una hora más, Kamanosuke se había desmayado de dolor y agotamiento por varias horas. Cuando despertó nuevamente, se encontraba de vuelta en su celda, tirado en el suelo y, como siempre, con el tobillo encadenado a la pared. Había sido bañado y limpiado con esmero, pero aunque esto había conseguido eliminar los rastros de sangre, sudor, lágrimas y semen de su cuerpo, las marcas de los azotes, la hinchazón y el dolor consecuencia del salvaje ataque no habían desaparecido, ni tampoco le permitían moverse, mucho menos levantar su cuerpo del suelo.
Durante horas el chico se quedó allí tirado, sin poder pensar en nada que no fuese el dolor que recorría todo su ser. Se volvió a quedar dormido sin darse cuenta. Cuando despertó esta vez no fue para reposar en la soledad de su celda, sino a causa de un tremendo dolor en su abusado ano. Tres guardias habían entrado a su celda con el pretexto de alimentar al recluso. Dos de ellos le tenían cogido de los brazos, boca abajo, mientras que el tercer hombre había abierto sus piernas y clavado su verga en el interior del chico, haciéndole gritar. Kamanosuke no tenía fuerzas para defenderse, así que se quedó allí tendido, aceptando el ultraje, gruñendo lastimeramente hasta que uno de los hombres que le sujetaba de los brazos cogió su cabeza entre sus manos para levantarla un poco y clavar su erguido pene en la boca del chico. Cuando el hombre violentándole por detrás terminó, el que quedaba tomó su lugar. Los hombres jadeaban, gemían y le decían frases obscenas y degradantes al chico, presionando sus heridas para conseguir una respuesta de él, hasta correrse bañándole con sus fluidos.
Los guardias se fueron, luego de limpiar a medias al joven tan sólo para ser remplazados por otros horas más tarde, sucesivamente. Esta situación continuó por 4 largos días y noches hasta que Nanakuma puso fin a ello a pedido de Lord Masayuki. Quería al recluso en buenas condiciones para un encuentro pronto así que ordenó a Nanakuma tratar sus heridas y asegurar que se recuperara en el tiempo estipulado. El paje, siempre sin decir una palabra, cuidó de Kamanosuke durante dos semanas enteras, alimentándole y aseándole y aplicándole bálsamos curativos que dejaron su cuerpo tan saludable y lozano como la primera vez que vino. Un día, cansado del silencio y anticipando algo malo, Kamanosuke decidió tratar de hablar con Nanakuma. Después de varios intentos, por fin el paje respondió a una de sus interrogantes.
"Esta vez, él me va a matar, cierto?" Nanakuma por fin hace contacto visual con el chico. Su mirada es seria y falta de emoción.
"Su intención no es matarte, al contrario, quiere conservarte lo más posible, así que no le decepciones." Y con eso el paje se marchó.
Los 3 días siguientes a ese pequeño intercambio de palabras, Nanakuma no se apareció por allí. Ningún otro lo hico, por lo menos no hasta la mañana del cuarto día….
Nanakuma's POV
A Lord Masayuki le gusta madrugar, en especial para ocasiones como ésta pues quiere empezar el día refrescado. Lord Noboyuki ha salido de visita a otro reino, llevando consigo esta vez a su esposa. Hubiera ido con él como en otras ocasiones pero el Lord a preferido dejarme en el castillo para que le haga compañía a su padre. Es así que me encuentro ahora junto a Masayuki-sama y Honda-san recorriendo los pasillos de la residencia aledaña al castillo, rumbo a los sótanos, donde se encuentra ese problemático jovencito pelirrojo. Si no fuera por él, mi Lord no se hubiera metido en problemas con su padre, es por eso que no siento ninguna lástima por el chico. Desde la primera vez que le vi no me agradó.
Cuando abrimos la puerta de su celda, el chico se arrincona en una esquina, gritándonos que nos alejemos de él, en un vano intento por detener nuestras acciones…..ese muchachito es un idiota cabeza dura, debería entender de una vez que lo que hace es una pérdida de tiempo. Honda le quita el grillete del tobillo, coge sus dos tobillos con su enorme mano y le arrastra fuera de la celda como si se tratase de un costal de papas. El chico grita, maldice e intenta aferrarse al suelo con sus uñas pero de nada sirve. Los guardias que pasados en los pasillos se burlan e insultan al joven de manera grosera como lo anticipaba. Finalmente llegamos a la habitación preparada para este fin y cierro la puerta con seguro, detrás nuestro.
Hay una silla muy especial en medio de la pequeña habitación, mandada a traer desde Europa por el mismo Lord Masayuki. La silla de metal está soldada al piso. Tiene dos agarraderas a cada lado donde uno normalmente apoyaría los brazos. El respaldar es alto pero no está unido con el asiento del todo, hay un espacio vacío bastante amplio. De la parte alta del respaldar, dos cuernos a cada extremo sobresalen, dándole un aspecto espeluznante. El asiento mismo es más amplio de lo normal. El chico tiembla al ver este nuevo artefacto de tortura. Cuando Honda deja ir sus tobillos, el muchachito gatea lejos de nosotros lo más rápido que puede, en dirección de la puerta…..como pensaba, es un idiota. Honda le trae de regreso cogido del cuello hasta donde está parado –algo fastidiado- Masayuki-sama, quien le paraliza de un solo golpe en el cuello, de la misma manera que mi Lord….es obvio de dónde aprendió esa técnica.
El cuerpo del chico, Kamanosuke me parece es su nombre, cuelga flácidamente de la mano de Honda-san, quien aún le tiene sujeto por el cuello. Lo lleva de la misma manera hasta el centro de la habitación, donde se encuentra la silla pero no le sienta en ella. Con movimientos calculados (y evidentemente practicados con anterioridad. No es un secreto que Honda ha hecho esto antes para Lord Masayuki) Honda tiende la espalda del chico sobre el asiento (la posadera más exactamente) y lo desliza sobre ella hasta que la cabeza sobresale del otro extremo, por el agujero que tiene el respaldar en la parte baja, quedando colgada ahí mismo. Una vez la cabeza en posición, el resto del cuerpo se acomoda solo. La espalda del muchachito está toda extendida sobre el asiento, así que Honda le coge de los tobillos y eleva las largas y delgadas piernas del chico hasta que las rodillas están casi pegadas al pecho del paralizado joven, abiertas, y flexionadas por las rodilla, quedando de tal manera que sus tobillos están a la misma altura que los cuerpos de la silla. Honda amarra firmemente cada tobillo a ambos cuernos respectivamente, amarrando también los muslos a las agarraderas de la silla para mantenerlos separados. Esto nos da una vista gloriosa de su masivo trasero, ahora levantado. El chico deja salir unos ruiditos de disconfort pero aún no puede moverse. Debo admitir que el jovencito es bastante flexible….exactamente como mis Lores los prefieren. Así no hay que quebrarlos antes de tiempo.
Honda ata las muñecas del chico a cada lado de la silla, por las agarraderas, quedando sus brazos doblados a la altura de los codos, hacia fuera. Finalmente, el gigante hombre se acerca a la cabeza del jovencito que cuelga del otro extremo de la silla, invertida; le tapa los orificios nasales con unos tapones, le coloca un dispositivo bastante grande en la boca que sirve para mantenerla abierta, para colocar al final una capucha negra que cubre toda la cabeza del chico salvo su boca abierta. Ajusta la cubierta fuerte a la altura del cuello para que no se vaya a salir y da un paso al costado. Lord Masayuki inspecciona los amarres, ajustando con más fuerza los que sujetan los muslos del chico, hundiendo la soguilla en sus carnes blancas, haciéndolo bufar.
"Se ve bien ahora, pero falta embellecerle más." Menciona aburridamente el Lord mientras presiona, jala y retuerce los pezones perforados del chico, adornados por hermosos piercings de colores que brillan en el oscuro cuarto. A diferencia de Lord Noboyuki, su padre gusta de los cuerpos adornados. Le agradó bastante que este nuevo espécimen –como él les llama- tenga un bello tatuaje en el párpado izquierdo, aunque no le toma importancia a los rostros cuando está en sesiones como ésta. Masayuki-sama rodea al chico hasta quedar frente a su levantado trasero pero no se detiene allí. Lleva su mano hasta los genitales expuestos del pelirrojo y empieza a frotarlos, presionarlos, manosearlos expertamente, sacando gemidos de placer del joven.
"A mi hijo no le gusta esto de los machos. Yo lo encuentro conveniente. Hay tantas cosas que se puede hacer con esto." Masayuki-sama continúa masturbando insistentemente los genitales del chico, jugando con sus testículos y bombeando su falo. Al poco tiempo, el en un principio flácido pene del jovencito se yergue orgullosamente completamente erecto, apuntando al techo.
"Tomó menos tiempo del que imaginaba. Esta bestia nació para esto. Ha sido un gran hallazgo." Masayuki-sama deja ir el miembro erecto del chico, limpiándose la mano en una toalla que le alcanzo. Kamanosuke jadea con fuerza por la boca….me gustaría ver la expresión de su rostro en este momento. Sabrá que el señor no lo hace para su bien? Seguramente no pues es un idiota.
Masayuki-sama saca una aguja larga y delgada de entre sus ropas con una mano, mientras coge el miembro erecto del chico con la otra. Sin vacilación y con extrema agudeza, el hombre mayor atraviesa la punta de la cabeza del pene de un lado a otro con la aguja. El jovencito lanza un grito desgarrador que retumba en las paredes y lastima mis oídos, mientras sus manos y pies, amarrados a la silla, se contraen, abriendo y cerrando los dedos rígidamente. Le alcanzo uno de los aros que he traído conmigo, a pedido suyo, y él lo coloca en el recién perforado glande. A continuación, el señor procede a hacer cuatro perforaciones más a lo largo de la delicada piel del falo, separados por no más de centímetro y medio de distancia uno del otro. El pene del chico empieza a perder su rigidez inicial, a la vez que se pueden oír gemidos de dolor y gimoteos salir de la boca del pelirrojo quien agita su cabeza en desespero mientras su cuerpo tiembla en agonía. Masayuki-sama coloca aros en cada una de las nuevas perforaciones para luego pasar una delgada cadenita a través de ellos, desde el que está en la punta hasta el de la base. Hace una perforación más, esta vez en el escroto, poniendo en ella un aro más grande que el resto y sujeta el extremo final de la cadena allí.
"Ah….. ahora sí está precioso. No lo crees Nana?" dice el Lord a la vez que palmotea un par de veces el perforado pene para balancearlo de un lado a otro, haciendo sonar la cadenita al chocar contra los aros que la mantienen en su sitio. Yo, respetuosamente, concuerdo con su juicio.
"Noboyuki se llevará una grata sorpresa cuando vea esto. Pero no será hoy. Vamos a terminar con los preparativos entonces que el tiempo vuela." Masayuki-sama aparta a un lado el ahora flácido miembro del pelirrojo, posando su mano sobre el plano abdomen –ahora algo hundido, debido a la posición de su cuerpo- del chiquillo. Atrapa la piel de su ombligo entre sus dedos medio e índice, levantándola, antes de atravesarla con una aguja y colocar un adorno muy peculiar allí mismo. El chico se queja de dolor pero con menos intensidad que antes….debe ser por la manera en que se la pasó gritando todo el rato que el Lord embellecía sus genitales….
Masayuki-sama rodea el cuerpo amarrado a la silla, camina hasta su cabeza y se agacha, indicándome que vaya a asistirle.
"Nana, confío en ti para que no permitas que esto engatuse de nuevo a mi hijo. Él tiene deberes muy importantes que cumplir, una guerra que ganar. No necesita tener tontos sentimentalismos como su hermano. Eso es lo que le garantizará la victoria." Yo le digo que puede confiar en mí. A diferencia de mi hermano Rokuro, yo si sé como cuidar de mi Lord para que no pierda el camino.
"Ahora sólo queda esto. Honda, ya notarás la diferencia cuando tenga esto en la lengua. Te dará un sinfín de sensaciones placenteras. Es para lo único que sirve este músculo, no para hablar, es lo que quiero comprenda mi hijo." Dice el Lord, señalando la lengua rosada del jovencito. Saco dos pinzas metálicas de mis bolsillos y sujeto con ellas los lados de la lengua del chico, tirando hacia adelante, obligándole a sacar la lengua. Él opone vana resistencia como esperaba, así que aprieto más las pinzas, aplastando su lengua, para tirar de ellas con más fuerza. El chico gimotea lastimeramente pero ya no se resiste más. Lord Masayuki no pierde tiempo y, cogiendo con su dedo la punta de la rosada lengua, la atraviesa de un extremo a otro con una aguja de mediano calibre….sangre comienza a fluir de inmediato.
"AAAARRRGGGGGHHHHHHHnnn….!" Brama el chiquillo en agonía. Intenta mover la cabeza de un lado a otro, sin importarle que tengo firmemente sujetada su lengua pero Honda se lo impide, paralizando su cubierta cabeza entre sus manos. Masayuki-sama coloca un piercing semejante a un arete, con una bolita metálica de regular tamaño en un extremo, antes de perforar nuevamente la lengua un poco más abajo para poner un objeto semejante al anterior. Le dejamos ir y la cabeza del chico queda colgando de la silla como antes, con la lengua afuera, gimoteando muy sonoramente. Yo le seco la sangre con una toalla, presionando la herida hasta que tan sólo sangra un poquito, para evitar que el idiota se ahogue con su propia sangre.
Masayuki-sama coge un palo largo de bambú, plano como una regla pero algo más ancho y se coloca a la altura del trasero del chico, listo para asestar el primer golpe. "SPAT! SPAT!" resuenan uno tras otros los golpes del madero contra la blanca y firme piel del chico. El hombre mayor golpea las redondas nalgas hasta que éstas quedan rojas e inflamadas, antes de pasar a golpear la parte inferior de los muslos y las pantorrillas del chico. Una vez satisfecho con eso, se posiciona mejor frente al joven para luego impactar fuertemente con el palo de bambú los recién perforados genitales y abdomen del pelirrojo. Los gritos del chico son desgarradores, rezumban en mis oídos como queriendo lastimarlos. Su cabeza se mueve sin control de un lado para otro, balanceando su recién perforada lengua, mientras sus manos y pies se retuercen en sus amarres frenéticamente, hundiendo más las soguillas en sus carnes blancas.
"Demasiado escándalo! Tápale la boca, Honda!" exclama molesto el viejo Lord. Honda se próxima a la cabeza del chico, la cual toma entre sus manos para posicionar mejor su enorme falo entre los estrechados labios del joven. Como no cabe aún (completamente erecto, su instrumento es una monstruosidad), mueve una perilla del artefacto que mantiene a la fuerza abierta la boca del chiquillo, abriéndola aún más pero sin romperla. El chico continúa gimoteando con energía a pesar de todo pues los azotes a sus partes íntimas aún no han terminado. Una vez solucionado el problema, Honda introduce de una toda su gran erección dentro de la provocativa cavidad que se le es ofrecida.
"Y bien Honda? Te gustan sus nuevos accesorios?" Honda gruñe de placer, respondiendo sin palabras al otro. Desde aquí puedo ver como el enorme falo entra y sale de la boca del chico, sin darle tregua; observo con fascinación como ese gran falo es capaz de entrar en la pequeña boca hasta que los testículos del gigante hombre chocan fuertemente contra la nariz y frente del chico, enterrando su cubierto rostro (sigue con esa especie de bolsa en la cabeza) en la espesura que son los vellos púbicos oscuros y rizados que rodean el pene del mayor. También me llama la atención observar un ligero abultamiento en el cuello del jovencito, clara señal de lo profundo que ha llegado ese monstruoso falo dentro de su garganta. El chico por su parte, hace unos sonidos horribles de ahogamiento y atragantamiento que se mezclan con sus gritos y llantos, contrayendo su cuerpo como dando arcadas, generando una presión aparentemente muy placentera alrededor de Honda quien aumenta la velocidad de sus embestidas en respuesta, gimiendo en deleite.
"Detente un momento, Honda" ordena Masayuki-sama, dejando de golpear con el palo el cuerpo del joven. Honda obedece sin chistar y saca de una sola vez todo su hinchado miembro, ahora cubierto de saliva y algo de sangre, de la maltratada boca. El chico tose a la vez que intenta meter aire a sus pulmones, sin control, como quien se asfixia, provocando espasmos en todo su cuerpo. Masayuki-sama aprovecha esto para enterrar su erecto falo entre las enrojecidas nalgas del jovencito, abriéndose paso a la fuerza a través del estrecho canal, deleitándose en la manera en que el cuerpo bajo suyo le oprime y excita con cada espasmo que da.
"Si no haces que mi amigo se venga en tu boca pronto mientras te folla, él seguirá hasta conseguir el orgasmo sin importarle bloquear tu única entrada de aire. Usa tu lengua y haz todo lo que has aprendido para conseguirlo o muere en el intento." Explica calmadamente el Lord a Kamanosuke, sin dirigirse a él, mientras le penetra una y otra vez, clavando sus largas uñas en los muslos del chico con una mano, a la vez que juega con el pene del muchachito, tirando de la cadenita con fuerza, balanceando los inflamados genitales de un lado a otro. Con un movimiento de cabeza, Masayuki-sama le indica a Honda que prosiga con lo suyo.
Honda-san coge la cabeza del chico sin perder más tiempo, notablemente excitado, e introduce de nuevo su tremendo falo hasta golpear el fondo de la garganta del jovencito, llenándola. Sus movimientos son más frenéticos que antes y gime roncamente con desespero. Cuando Masayuki le pregunta por su cambio de actitud, el gigante responde a duras penas que el chico está enrollando con su lengua su falo, frotando esas *deliciosas bolitas* (los adornos que lleva en la lengua, asumo) por todo lo largo de su carne, succionando con fuerza como si quisiera ordeñarle en ese instante. Y efectivamente eso es lo que ocurre. Honda se viene en la garganta del chico al poco rato. Veo fluir el espeso semen fuera de la abusada cavidad, mucho antes de que honda salga del cuerpo del chico. Cuando lo hace, el jovencito tose y hace sonidos sibilantes pues al parecer parte del espeso fluido ha entrado en sus pulmones. Ya se recuperará, no es de peligro.
El cuerpo del muchachito convulsiona con cada arcada que da, para el deleite del Lord cuyos movimientos son ahora más rápidos y cortos. Dando un último tirón a la cadena que une los aros que adornan los genitales del chico, el hombre mayor se viene dentro suyo. Coge el pene del pelirrojo, apretándolo fuerte, clavando sus uñas en él, consiguiendo que el chico grite una vez más y su cuerpo se arquee dentro de los amarres. Una vez que ha terminado de vaciarse por completo, sale del abusado cuerpo atado a la silla y se acomoda las ropas. Honda le espera listo al lado de la puerta y sin más ni menos, se marchan, encargándome que me haga cargo del resto.
Luego de que oigo cerrarse las puertas, volteo a mirar el estado del chico. Está completamente inerte, tan solo temblando un poco de rato en rato cuando una leve tos le ataca, con semen y algo de sangre saliéndole de la boca y el culo. Aunque no suelo hacer esto por mi cuenta (tener sexo de esta manera) este bizarro espectáculo me ha dejado cachondo. Mi erección necesita alivio y bueno, este chico, Kamanosuke, es lo más cercano que tengo….además su cuerpo no me es extraño, ya he entrado en él una vez antes, por mandato de mi Lord, y me hizo sentir bien. Sin embargo, ahora quiero probar algo nuevo…..menos doloroso para él también, pero no es por eso que lo hago.
Avanzo hasta sus separadas nalgas y libero mi erección, colocando mi erguido falo sobre sus abusados genitales. Muevo mis caderas de atrás hacia adelante para frotar mi falo contra el suyo, inflamado, rojo y perforado por múltiples lados. Masayuki-sama tiene razón respecto a los adornos. Se sienten tan bien contra mi falo que empiezo a gemir muy bajito pero pronto necesito más. Cojo entre mis manos su pene y el mío, apretándolos juntos, frotándolos uno contra el otro rítmicamente. Los aros y la cadenita que adornan su miembro se sienten maravillosamente bien contra mi sensible piel, como nudillos que me presionan levemente. La velocidad de mis movimientos se incrementa, jalando sin querer con mucha fuerza la cadenita de arriba hacia abajo, sacando un gemido lastimero por parte del jovencito. Al poco tiempo me vengo sobre él, bañando con mi semen su abdomen. Satisfecho, me acomodo las ropas y permito que los guardias entren.
Ellos han estado esperando pacientemente mi orden de dejarlos pasar. Tengo instrucciones de supervisar sus acciones para que no dañen demasiado el juguete de mis Lores. Uno de los hombres saca su erguido miembro de debajo de sus pantalones y lo mete de una en el ano del chico. Otro lame una de sus pantorrillas, tirando con una mano de los aritos que adornan los pezones del chico, mientras que con la otra, atrapa su falo entre los dedos largos del chiquillo. El tercer hombre folla la boca del chico como si no hubiera mañana.
"Mierda! A esta puta le gusta ser follada! Apenas metí mi falo en su boca empezó a hacer unas cosas con su lengua que casi hacen que me venga…." Grita entre jadeos el hombre….por la expresión en su rostro, creo que no le falta mucho así que no tengo nada de que preocuparme. Otros cinco hombres hacen fila esperando por su turno, así que tengo para rato. Le conozco poco pero por lo que me dice mi hermano, Kamanosuke es muy testarudo. Espero que sea lo suficientemente testarudo e idiota para soportar por mucho tiempo su nueva vida como juguete de los Sanada. No quiero volver a ver la cara de decepción de mi amo cada vez que uno de sus juguetes se rompe….me parte el alma.
Epílogo
Luego de siete largos años bajo el yugo de los Sanada, Kamanosuke es relevado de sus *funciones* para con los Lores del castillo (ya se habían aburrido de su juguete). Luego de una última tortuosa sesión de sexo con Sanada, padre e hijo, y sus subalternos, Kamanosuke es entregado a los guardias. Los 30 hombres que se encargaban del cuidado de esas instalaciones recibieron el regalo de sus Lores con los brazos abiertos. Los hombres usaron el chico a su antojo, ya sea ultrajándolo en grupos o a solas en su celda, o haciendo uso de los artefactos de tortura que escondía ese lugar. El bello joven satisfizo las perversiones sexuales de estos 30 rudos hombres por 4 años más, hasta que muchos de ellos fueron reubicados y la instalación clausurada para ser convertida en otra cosa. Sólo entonces, Kamanosuke es dejado libre, abandonado una noche en un oscuro callejón de la gran ciudad.
Sin saber que hacer ahora que es libre, Kamanosuke vaga por las calles de la ciudad por semanas, viviendo de lo que robaba allí y allá, hasta que un día una vieja pareja le ofrece trabajo en una sastrería. Aunque se había enterado por los guardias que Yukimura había perdido la guerra, no sabía nada de la suerte de los Braves…..de Saizou. La pareja le contó que todos fueron aniquilados en la batalla final, superados en número, convertidos en leyenda por la valerosa manera en que enfrentaron a todo un ejército. A pesar de saber que se había perdido la batalla de su vida (y de morir a manos de Saizou), ya no sentía esos deseos asesinos de antes…..ya no sentía absolutamente nada de nada.
Viviría una vida tranquila, zurciendo telas, hasta el final de sus días….lejos de todos y de todo…estaba decidido….
Ahora sí es el final XD
"Por si acaso, "Accidental Prey" es un poco más fuerte que este fic así que vayan con cuidado ;) Me alegra que te haya gustado ese fic Anita. Hace tiempo que lo tenía pensado. El de Rokuro/Yuri fue un reto. Como dije, me basé en unos pics que encontré por allí. Sobre lo disciplinario que puede ser Rokuro, bueno, eso no lo invento, de verdad se porta así, en especial con el pobre Kamanosuke XD en el "extra act" (que lo puedes encontrar en mi photobucket) usa su poder contra Yuri y lo tumba pues estaba armando tremendo escándalo. No le tiene paciencia XD
Gracias a todos por leer mis fics. Ya saben que pueden escribirme vía PM o dejando un comentario (anónimo o no) abajo. Hasta la próxima!
