Capítulo 7
Hoy 26 de Noviembre, yo Candice Biel acepto casarme contigo Albert Andrew y así poder caminar a tu lado si es posible eternamente, apoyarte, amarte, cuidarte en cada paso de nuestras vidas.
La mire con amor, deseo, alegría y ella me correspondió con un tierno beso sellando así nuestro compromiso de matrimonio, me puse en una rodilla y coloque el anillo en su dedo anular, ella quedo sorprendida al ver el anillo el cual no era común a uno de compromiso pues tenía la forma de un tulipán que era mitad esmeralda y mitad zafiro.
-Princesa, esta anillo simboliza nuestro amor, la esmeralda representa tus verdes ojos y el zafiro representan mis ojos azules, los cuales creemos son el reflejo del alma, el tulipán representa el primero que te di cuando nos hicimos novios.
-Albert es muy bello, no imagine algo tan hermoso.
-Es muy poco comparado con lo que tú me brindas día con día, con el hecho de amarme.
Estaba realmente feliz por saber que pronto seria la Sra. Candice Andrew, los dos acordamos realizar una cena para darles a conocer la noticia a nuestras familias.
Por otro lado no quería parecer impaciente pero lo que más deseaba era llegar a ese día, después de los acontecimientos suscitados antes la deseaba junto a mí en cada día de mi vida, despertar y lo primero que vea sean sus ojos, lo primero que sienta sean sus labios, soy feliz porque Candy acepto mi deseo de poder casarnos lo más pronto posible, creo que a ella le pasaba lo mismo.
Ese fin de semana planeamos la cena en casa de los padres de Candy y así poder cumplir con la tradición de pedir la mano de mi amada princesa, las familias se entusiasmaron pero de igual forma se sorprendieron de que hubiésemos decidido casarnos el 26 de Abril, pues ya faltaban menos de cinco meses, sin querer nos casaríamos antes que Rous y Edward.
Mi padre y yo acordamos que regresaría a Inglaterra hasta después de mi matrimonio con Candy y que yo manejaría los negocios de la familia desde Canadá y cuando Candy concluyera sus estudios nos trasladaríamos a Inglaterra.
Para mí es muy claro que Candy antes de ser la mujer que amo y quien será mi esposa es una mujer independiente que tiene sueños y metas las cuales desea alcanzar por ello es que decidimos no tener familia hasta que ella se especialice, entiendo lo importante que es para ella poder dedicar tiempo a sus estudios, no sin decir que lo que más deseo es poder ver a un pequeño, resultado de nuestro amor, pero sé que llegara en su momento.
Poco a poco he ido superando la impresión por lo sucedido en la pista, Candy restituyo mi confianza y eso ha ayudado a alejar el temor de estar en esa pista al recordar que simplemente en un día normal en ese lugar estuve a punto de perderla.
Estamos en los preparativos de la boda a escasos 8 días, el tiempo se nos ha ido rápido, aunque pienso que esa palabra se queda corta probablemente ha sido por los preparativos, en realidad a mí se ha hecho eterno, siento que he esperado demasiado para hacer a Candy mi esposa, creo que a ella le pasa lo mismo pues nuestros momentos más íntimos han sido si acaso tres o cuatro en estos últimos meses, no puedo negar que han sido muy apasionados a pesar de que no llegamos a una entrega total si puedo decir que los dos lo disfrutamos mucho pues he sentido como las dudas que antes percibía en ella se han disipado poco a poco y creo que lo único que nos ha detenido es que no hemos estado en el momento y lugar indicado para una experiencia de esa naturaleza, lo que más deseo es que ella lo recuerde como una vivencia sublime.
Decidimos hacer algo muy sencillo ya que a los dos nos gusta la discreción, por ello hemos invitado a personas muy allegadas, amigos y familiares, claro que entre ellos están amigos como Terry y Amy de quien nos sorprendió gratamente que nos dieran a conocer la relación que tenían, a pesar que se conocieron aquí su trato empezó a ser más cercano en unas vacaciones en donde coincidieron en Inglaterra, de ahí se frecuentaron por todos los medios que podían y poco a poco esa cercanía se convirtió en una relación de la cual ellos se sienten felices y satisfechos el uno con el otro y ambos coinciden que por el momento quieren estar así y lo demás se dará poco a poco, lo que más deseo es que ella sea muy feliz que sienta y viva el amor como yo lo hago aunque creo que es difícil porque en mi mente existe el firme pensamiento que he vivido esta vida solo para encontrarla y amarla, nuestro amor es enigmático.
Hoy 26 de Abril uniré mi vida a la de "Mi princesa caramelo", la ceremonia se realizara a las cuatro de la tarde, este día lo sentiré eterno, un vuelco de mociones y sentimientos inundan mi corazón, los recuerdos llegan a mi mente como flashes, una película que me muestra mi vida en estos 11 años que han pasado desde que la conocí, la mujer que entro en mi vida como "mi amor platónico" se había convertido en una maravillosa realidad, parece que había pasado una eternidad desde que la conocí y la volví a encontrar y ahora que estamos así quiero que el tiempo se detenga para estar a su lado eternamente.
En este momento me encuentro en el altar esperándola, la veo ingresar a la majestuosa catedral y sin duda se ve más bella de lo pude imaginar antes, luce esplendida, su padre me hace entrega su mano y así inicia la ceremonia, decimos nuestros votos y finalmente el sacerdote nos declara marido y mujer, nos vemos a los ojos y veo que sus ojos tienen un hermoso brillo, ese brillo que me cautivo la primera vez que nuestros ojos hicieron contacto, derrama una lagrima y sus ojos se hacen cómplices con los míos de que por fin ya éramos esposos, así me acerco lentamente a ella, le seco la lagrima con la yema de mis dedos y me inclino pausadamente para nuestro primer beso como esposos, un beso lleno de amor, nuestros labios se besan como si fuese la primera vez, puedo sentir como se estremece al contacto con mis labios a la vez que disfruto los labios dulces de ella, me separo y le digo "No llores princesa, sonríe por favor, eres más linda cuando ríes que cuando lloras"
Después de la recepción llego el momento de retirarnos, por cuestiones de tiempo no podremos tomar un viaje de luna de miel como nos hubiese gustado, pero le prometo que en cuanto se dé la oportunidad lo aremos, ella por otro lado me pide que desea que la lleve a conocer África puesto que le platique de mis aventuras y sabe que es un lugar que amo, puedo ser libre y vivir mi pasión por la naturaleza, uno de mis sueños es poder crear una reserva ecológica la cual espero no pase mucho tiempo para hacerla realidad.
A donde la llevaría seria una sorpresa, era una bella casa que mi padre nos había dado como regalo de bodas, esa noche mi princesa seria mía no solo en alma, sino también en cuerpo, por ello quiero que sea una noche que jamás olvide.
Llegamos a la casa la cual le agrado mucho, le di la sorpresa al decirle que era nuestro regalo, era una casa pequeña, creo que lo que más nos agrado es que esa casa sería el inicio de nuestro nuevo hogar, un lugar muy intimo y nuestro; como dicta la tradición la tome entre mis brazos y entre con ella, ingresamos y la deposite en el piso, se sorprendió de la bella decoración, en ese momento no pude contener el deseo que ella despertaba en mi, la atraje hacia mi cuerpo y la bese apasionadamente, ella se estremeció con ese beso y al alejarme un poco de ella pude notar el rubor en su angelical rostro, así que me contuve por un momento y le mostré la casa completa a excepción de nuestra habitación, me pidió que la llevara a una recamara pues deseaba cambiar su vestido, la lleve y le dije que la esperaba en la sala.
No puedo negar que me encuentro sumamente nervioso, esta noche le hare el amor a la mujer que amo, trato de calmar mis emociones en ese momento y me pongo más cómodo, al regresar a la sala ella ya se encontraba ahí, era una diosa vestida con una sencilla pero bella bata blanca de tirantes que le llegaba un poco arriba de la rodilla la cual dejaba ver su escultural cuerpo de mujer, no se percato que me encontraba detrás de ella.
-Albert, donde estas cariño?
Avance silenciosamente y puse frente a ella un tulipán blanco, "Estoy aquí, esperando a mi princesa, mi amor, mi esposa, mi mujer".
Se gira lentamente hacia mí y me regala su hermosa mirada color verde, sin duda al verla frente a mi quede maravillado con lo que mis ojos veían, no solo podía ver su belleza, también la podía tocar, la bella bata que llevaba tenia pequeñas flores en los tirantes, dejaba ver sus perfectos y blancos senos en donde uno de ellos tenía un sensual lunar, la mire con pasión, deseo y ella percibió mi mirada por lo que me correspondió con un apasionado beso lleno de amor, pero también de nerviosismo el cual entendí pues esa noche no solo nuestras almas sino nuestros cuerpos se unirían para ser uno solo, en ese beso le doy confianza y tranquilidad, la tomo en mis brazos y la llevo a nuestra habitación, ella me regala una grandiosa sonrisa al ver la habitación la cual esta iluminada con luz de velas y bellos arreglos de tulipanes blancos y sobre la cama una cubierta de pétalos de rosas con un "Te amo mi princesa caramelo", en ese instante pude ver como una lagrima rodo por su mejilla, la seque y nuevamente la bese, esta vez lento y amorosamente para darle nuevamente confianza y así empezamos la tome de la cintura para bailar suavemente, ahora no solo nuestros labios se reconocían, también nuestros cuerpos.
Tu lugar es a mi lado,
Hasta que lo quiera Dios,
Princesa, gracias hacerme tan dichoso, desde aquella tarde en la que te conocí mi corazón quedo prendado al tuyo esperando volver a verte, cada verano que regresaba a Vancouver mi mayor anhelo era verte, mi corazón se fue contigo.
Hoy sabrán cuanto te amo
Cuando por fin seamos dos
Me miras y puedo ver el deseo en tus verdes ojos, quienes me confirman que tú deseabas tanto este momento como yo, de esta forma empiezo a besarte suave y delicadamente, primero tus labios, bajo a tu cuello el cual al sentir como te estremeces me indica que es de tu agrado ese beso, de esa forma lentamente deslizo los tirantes de tus hombros, la bata cae y deja ver a mis ojos tu cuerpo de Diosa, te ruborizas y yo nuevamente te beso para calmar el rubor en tus mejillas.
Yo nunca estuve tan seguro
De amar así sin condición
Albert, puedo decir que me siento plena al estar junto al hombre que amo, y creer firmemente que si Dios me vuelve a dar vida quiero que sea nuevamente a tu lado, junto a tu alma, sobre tus labios, entre tus brazos.
Mirándote mi amor te juro,
cuidar por siempre nuestra unión
Mis ojos te ven con fervor y tú me lanzas una mirada de amor que se convierte en una invitación para hacerte el amor.
Yo acepto tu invitación y mis labios besan tu cuello recordando que ese beso fue de tu agrado, me detienes y desabotonas mi camisa, besas mi pecho y me haces sentir como un volcán en erupción.
Nuevamente beso tu cuello lentamente hasta llegar a tus perfectos senos, poso un delicado beso sobre tu sensual lunar, puedo sentir como te estremeces pues tus blancos senos me lo dicen, los beso delicadamente y mis oídos escuchar un suspiro
Hoy te prometo amor eterno
Ser para siempre, tú y yo en el bien y en el mal
Puedo sentir la calidez de su cuerpo, voy lentamente pues no puedo apresurar el momento, así que subo lentamente y nuevamente me encuentro con tus ojos los cuales ahora me dicen que estás lista para hacer el amor.
Hoy te demuestro cuanto te quiero
Amándote hasta mi final
Me separo de ti para contemplar nuevamente tu virginal cuerpo el cual es digno de una Diosa, ya no veo rubor en tus mejillas, solo una enorme sonrisa, me besas apasionadamente, te tomo en mis brazos, te llevo a nuestro lecho de amor, me besas con fervor y sin duda es una grata impresión, ahora sé que estoy con la mujer la cual desea le haga el amor. Yo correspondo a tu beso con pasión recorriendo en tu cuerpo cada rincón.
Lo mejor que me ha pasado
Fue verte por primera vez
Nuestros cuerpos se han vuelto solo uno, puedo ver en tus ojos como el placer disipa el probable dolor, ahora tu entrega es total, sin reserva, tus suspiros son como palabras de amor, veo placer en tu rostro y eso me hace feliz pues creo que mi deseo se cumplió.
Y estar así de mano en mano
Es lo que amor, siempre soñé
Por primera vez hemos hecho el amor, no solo tu alma sino tu cuerpo se ha unido al mío, ahora confirmo que a tu lado he conocido y vivido el amor en todos los sentidos.
Hoy te prometo amor eterno
Ser para siempre, tú y yo en el bien y en el mal
Y hoy te demuestro cuanto te quiero
Amándote hasta mi final
Estamos intentando recuperar el aliento después del momento vivido, te beso tiernamente y mis ojos te agradecen el sublime momento.
Hoy te prometo amor eterno
Ser para siempre, tú y yo en el bien y en el mal
Princesa, me haces un hombre inmensamente feliz, sé que no existen palabras suficientes para expresar mis sentimientos, mis emociones y lo que solo tu logras hacer de mi.
Hoy te demuestro cuanto te quiero
Amándote hasta mi final
Hoy te prometo amor eterno
Amándote hasta mi final[i]
La abrazo contra mi pecho y le susurro palabras de amor al oído hasta que poco a poco el sueño me ha vencido.
Al día siguiente me despierta un rayo de luz que traspasa la cortina y llega a mis ojos, no quiero despertar, creo que he vivido un maravilloso sueño y mis ojos se resisten a abrirse, sin embargo los recuerdos llegan a mi mente y al abrir los ojos y ver su cuerpo desnudo junto al mío, veo que despierto como lo había deseado hace mucho al lado de mi princesa, contemplo su hermoso y perfecto cuerpo, cada centímetro de piel que la noche anterior se había entregado con una pasión no imaginada pero si muy disfrutada, aunque quisiera seguir contemplándolo mi estómago me recrimina al solicitarme alimento, así que la cubro con una delgada sabana y me visto, cuando estoy a punto de salir de la habitación veo una carta sobre la mesa de noche que está escrita para mí.
Albert, amor mío.
Al verte con esa sonrisa dibujada en tus labios y plácidamente dormido en nuestro lecho, agradezco a Dios que me dio vida para estar contigo.
Tantos momentos de felicidad, tanta pasión y tanta imaginación, no parece humano lo que tú me das, le pido a Dios que me alcance la vida y me dé tiempo para regresar aunque sea un poco de lo mucho que me das y decirte todo lo que siento gracias a tu amor.[ii]
Después de aquel verano mi vida jamás fue igual, solo una vez me había reflejado un tus azules ojos y desde ese momento te lleve en un millón de sueños, antes de reencontrarnos vivía con la esperanza de algún día volver a verlos, mi corazón jamás te olvido y te amó desde el primer momento en que te vio; te confesare algo, tu para mí siempre fuiste "Mi ángel de mirada azul".
Que con el recuerdo de sus ojos me reconforto en uno de los momentos más tristes de mi vida, quien calmaba mi desconsolado corazón.
Después de volver a Vancouver y verte nuevamente agradecí la hermosa coincidencia, agradecí por volverme a cruzar en tu camino, sabía que no estaba en condiciones de poder ofrecerte más que mi amistad y a la vez quería aférrame a ella pues era lo que me permitía estar cerca de ti, al saber que ya tenias un compromiso previo el corazón se me oprimió y entendí que era increíble pensar que un hombre como tu estuviese solo, así que reprimí mis sentimientos en lo más profundo de mi corazón y me dije a mi misma que me permitiría vivir a tu lado esta dulce amistad hasta que llegara el día en que cumplieras con tu compromiso.
Al ver a Amy en Vancouver supe que ese momento había llegado y fue así que decidí alejarme definitivamente de ti, quienes jamás fueron ajenos a mi amor por ti fueron Sebastián y Annie que sin importar lo que me decía una y otra vez, preferí sepultar mi amor por ti antes que causarle a alguien ajeno el dolor de perder al ser amado.
Tú, no solo me regalaste el sentimiento de un inocente amor, regresaste a mí para salvar mi espíritu, confianza y corazón, aquel corazón que en un verano te siguió, le quitaste el dolor desde que venciste la barrera entre tus labios y los míos.
Quiero quedarme en tus brazos, pues no me falta nada cuando estoy contigo, yo deseaba este momento tanto como tú y a pesar de la precaución que mostraba cuando estábamos solos, eso no ahogaba el deseo, simplemente no sabía cómo demostrar una entrega sin parecer una niña y cuando pensaba en realizar lo que había planeado en mi mente tú con toda la caballerosidad y comprensión que amo, me demostrabas que comprendías ese temor a vivir algo nuevo.
Esta noche la niña se fue y le dio la bienvenida a la mujer, a tú mujer quien sabe que en tus brazos conocerá mil y un formas de amar, sé que soy afortunada porque en mi camino he conocido personas extraordinarias que me dieron gratos momentos, pero ahora no solo me siento afortunada sino privilegiada por poder amar a Albert Andrew, quien ya no es solo mi amigo y confidente, ahora él es también mi esposo, amante, el amor hecho hombre.
Gracias por esta sublime experiencia que ni en mis sueños la hubiese vivido.
Con todo mi amor,
Tu princesa caramelo.
Al leer la carta de Candy me sentí el hombre más afortunado, por sentir y ahora saber que ella me amo desde la primera vez que nuestras miradas hicieron contacto, me sentía privilegiado de saber que ella se convirtió en mujer en mis brazos y bendito también tener su amor, mi lugar era a su lado hasta que lo quiera Dios y creo que no importa en qué tiempo o lugar me encuentre pues mi alma buscara a la suya eternamente.
Baje a preparar el desayuno, al terminar lleve la charola con el desayuno de ella, aún permanecía dormida, así que tome un tulipán y lo deslice suavemente sobre su delicado cuerpo, ella poco a poco fue abriendo los ojos hasta que por fin me miro, me sonrió y sin más me beso de una forma vehemente, yo correspondí a sus labios y cuando estábamos por iniciar el ritual de amor su estomago nos reclamo, así que me separe lentamente de ella y le acerque el desayuno.
-Gracias por tu bella carta princesa.
-Gracias a ti por hacerme tan feliz "Mi ángel de mirada azul", ahora ya sabes mucho más de mi y eso me hace aún más feliz, sabes que entre el millón de sueños a donde me llevaste cuando te conocí había uno similar a este, claro que ahora sé que la realidad es mejor y por mucho.
-Jamás dejaras de sorprenderme y aún sigo siendo "Tú ángel de mirada azul"?
-Afortunadamente el ángel se convirtió en una hermosa realidad.
Ya han pasado algunos años de matrimonio y este día celebramos que mi perseverante esposa concluyo hace un año una de sus metas, ahora ya es una gran pediatra, así que estamos planeando establecernos en Inglaterra por algún tiempo, pero no sin antes llevarla a conocer el lugar que ella me pidió, África, ahí vamos a pasar por lo menos un mes, así que le daré la sorpresa hoy.
La llevo a cenar a un bello restaurante, pasamos una velada hermosa, aquí le confieso mi secreto del viaje, ella abre los ojos de par en par y me besa, por lo que yo correspondo su beso con palabras de amor y nuevamente le reafirmo lo inmensamente feliz que me ha hecho estos años de matrimonio, que amo cada parte y cada forma de ser de ella, es mi complemento pues le da el equilibrio perfecto a mi vida.
Ella responde "Cada día que pasa me enseñas distintas formas de amarte, amo tu espíritu libre, tu carácter de justicia hacia los demás, tu apoyo incondicional, amo al amigo, esposo y amante".
Al llegar a casa y cerrar la puerta lo primero que puedo sentir son sus apasionados labios sobre los míos los cuales me invitan una vez más hacerle el amor, esa noche fue mágica, especial, como si fuese la primera vez que lo hacemos, aprendemos siempre algo distinto por muy pequeño que sea, ella despierta en mi una pasión nueva cada día.
Tenemos casi un mes en África, me siento tan libre aquí, qué más puedo pedir si estoy con mi princesa a quien amo, en un lugar mágico y fuera de las etiquetas sociales y del escrutinio de los ojos de los demás, aunque lo mejor está por venir.
Ya en nuestra habitación, estamos platicando de lo maravilloso que ha sido el viaje y de que es una pena tener que irnos, pues ha sido una grata experiencia, ella se refugia en mi pecho y yo beso su frente, así puedo sentir la calidez de su cuerpo cuando me dice.
-Cariño, espero que podamos regresar algún día, sé que no será pronto ni en uno o dos años, pues debemos esperar a que nuestro hijo tenga más edad para que disfrute el viaje.
Al oírla me quede incrédulo a sus palabras, acaso era posible.
-Princesa, es verdad lo que me dices?
-Sí, creo que el momento que los dos deseábamos llego, es maravilloso poder sentir y saber que pronto veremos al fruto de nuestro.
-Que noticia tan maravillosa princesa, Dios me bendice cada día de mi vida, tengo una gran mujer a mi lado y pronto un hijo también.
La bese delicadamente primero los labios, luego el vientre y sin pensar terminamos una vez más amándonos.
Regresamos a Vancouver y le dimos la noticia a la familia quienes nos felicitaron, pues sería el primer nieto para ambas familias, hemos decidido esperar a que nazca el bebe para poder irnos a Inglaterra, pues lo que más deseo es tranquilidad para mi princesa y que podamos estar cerca de la familia para cuando llegue el momento de darle la bienvenida.
La noticia fue muy grata, nos esteramos que nuestra felicidad venia por partida triple, así es Candy y yo tendremos trillizos, meses después el médico nos indica que son dos niños y una niña. Todos se sorprenden de la noticia y recibimos felicitaciones de nuestros amigos y familia.
Tanto Amy como Terry no dejan de sorprenderse, ahora ellos residen en Inglaterra, dos años después de nuestra boda ellos contrajeron matrimonio y ahora son padres de un hermoso varón y han prometido que vendrán a visitarnos cuando nazcan nuestros bebes.
Por otro lado Annie finalmente se caso con su profesor de piano y por el momento han decidido no tener familia, Archie es un exitoso empresario y padre de unas hermosas niñas gemelas, Stear por fin encontró el amor en una muy intima amiga de Candy, Patricia Robinson, quien nos acompaño en nuestra boda y desde entonces se hizo muy amiga de Stear y terminaron casándose, ahora son padres de un niño, Rous y Edward nos dieron la noticia que de serán padres, parece que nos hemos dedicado a tener hijos.
Sin duda la familia creció y ahora han pasado treinta maravillosos años de matrimonio y cada día agradezco a Dios por las bendiciones que ha dado a mi vida, me dio una extraordinaria mujer y unos maravillosos hijos, aunque son trillizos el mayor lo llamamos Albert Andrew Biel por tradición, el segundo es Cedric Andrew Biel y la princesa de la casa Evelyn Andrew Biel, quien es una bella dama a quien dicen es idéntica a su padre, mientras que los varones son una combinación de Candy y mía, según la familia, Albert con profundos ojos azules y Cedric con deslumbrantes ojos verdes.
Nuestros hijos han hecho su vida, ya son hombres de bien que han tomado el control de los negocios familiares, por otro lado Avelyn saco el espíritu aventurero de su padre ha decidido continuar mi sueño y llevar el control de la reserva ecológica que un día fundamos Candy y yo en África.
Mi princesa una mujer de alma noble fundo un pequeño hospital para poder atender a niños de escasos recursos, ha sido una tarea difícil, pero muy gratificante para ambos.
Ahora que nuevamente volvemos a estar solos ella y yo, compartimos más de nuestro tiempo juntos, viajamos y disfrutamos más aún, el amor lo demostramos como la primera vez porque la edad no pasa en vano, sabemos que no hay la misma vitalidad de hace treinta años pero si la misma pasión, comunicación, espiritualidad, la compresión y el profundo amor aunado a brindar felicidad uno al otro.
Estas son mis memorias, las memorias de un hombre que quiere compartir una extraordinaria historia de amor, el amor que he podido vivir en todos los sentidos, el amor entre Candy y Albert es un enigma en el cual no importa el tiempo y el espacio, pues sus corazones se complementan para ser uno mismo.
Muchas gracias por permitirme compartir con ustedes esta historia, por sus reviews y por seguirla, se aceptan todo tipo de comentarios y criticas pues ellas contribuirán a una mejora continua y poder compartir con ustedes mejores Fic´s.
Gracias por motivar mi inspiración, hasta la próxima. J
[i] "Hasta mi final, Il Divo.
[ii] "Que me alcance la vida" Sin Bandera.
