Conexión Reestablecida

Continua misión para K.N.D.

Operación M.I.G.U.E.

- ¿Abby¿Evitándoles?- preguntó ella
- Abby, por favor… Respóndeme –dijo con un tono más calmado pero un tanto con furia.
- Simplemente he estado ocupada haciendo otras cosas -respondió tranquilamente
- ¿Haciendo otras cosas¿Cómo qué?
- Pues… esteee… Estudiando. Tenía que ayudar a una amiga además.
- ¡¡¿Qué te han hecho¡Que le dijo le dije te digo me dices! –dijo uno sorprendido-. Padre te hizo algo, por eso has estado estudiando. ¡Cómo no se me pudo ocurrir antes!
- Uno… Padre no ha hecho nada. Ahora si me disculpas, tengo que irme a casa, prometí llegar temprano.

Cinco sabía que a sus padres no les preocupaba mucho el que llegara temprano a la casa. Sólo quería librarse de Uno y asegurarse de no encontrarse con otro agente de su sector. Le dolía hacerlo, y más si le mentía para librarse de él, pero no había opción.
Siguió caminando, con la mirada hacia abajo, pero este se puso nuevamente en su camino. ¿Sabría que ella estaba inventando excusas, o era simplemente que de verdad la extrañaba y se preocupaba por ella?

- Abby… -cambió totalmente su tono de voz y le tomó la mano-. ¿Qué pasa?
- ¡Cómo anhelaba poder gritarle todas las cosas que le pasaban! Por ejemplo la rabia que sentía por el hecho de que el fuera tan inepto como para seguir con Lizzie después de lo que le había hecho. O el como se sentía ella respecto a su relación con esa chica… Mil y una cosas se pasaron por su mente. Trató de contenerse, pero aún así una lágrima rodó por su mejilla. Quería abrazarlo, pero sentía que no podía. Zafó su mano de la suya, y le respondió que las palabras eran innecesarias.
- Pero Cinco…
- Uno… -volteó su cara-. Lizzie te llama

Y, de hecho, como ella había dicho, pronto se empezaron a escuchar más cercanos unos gritos de la inconfundible voz de Lizzie, llamando a Uno. Era típico que cuando hablaban los interrumpían, cosa que ya estaba empezando a extrañar Uno.

- ¡MIIIIIIIIIIIIIIGUEEEEE…! –gritaba más cerca
- Supongo que los debo dejar solos… Adiós Miguel.
- ¿Miguel? –preguntó en susurro Uno

¿Miguel? Nunca le había llamado así… ¡NUNCA¿Por qué ahora lo había hecho¿Qué era lo que significaba¿Sería un adiós? Uno tenía gran confusión en su mente. De hecho, estaba tan concentrado en eso que ni se dio cuenta cuando Lizzie se puso frente a él, para darle un beso, luego tomarlo de la mano y llevarlo casi volando fuera del colegio.
En otro lugar del colegio, dos chicos y una chica tomaban el autobús, que los llevaría de regreso a la casa de Uno, donde se encontraba la base del sector. Todos estaban "raros", pues, siempre que salían de la escuela, ninguno paraba de hablar, y, ahora, con suerte cruzaron unas pocas palabras.

- Apúrate, gordo –dijo sin mucho ánimo Cuatro
- ¡Ya va¡Ya va! –respondió con el mismo tono Dos

Buscaron tres asientos que estuviesen vacíos y a la vez cercanos, pues existía la posibilidad de que quisieran hablar como siempre lo hacían, aunque no era muy probable. Se sentaron, y de ahí, cada uno vivía en su propio mundo.
Dos pensaba en futuros modelos de naves para ayudar en el avance tecnológico entre Los Chicos del Barrio. Cuatro pensaba en nuevas técnicas para "darle sus pataditas" a los Adultos y a Los De La Otra Cuadra… ¿Cuándo el cerebro de Cuatro ha procesado otra información que no sea violencia? Y por último, estaba Tres, quien se había sentado al lado de la ventana y miraba a través de ella…

- Chi-chicos –dijo ella
- ¿Qué quieres, Tres? –dijo Cuatro enojado de que lo sacaran de su ensimismamiento.
- ¿E-esa no es Abby? –preguntó señalando a una chica que salía por la puerta principal del colegio
- ¡Claro que sí! –exclamaron al unísono los restantes
- ¡Anda a hablar con ella! –dijo Dos

Al momento en que Kuki se levantaba para dirigirse al lugar en donde estaba Numero Cinco, algo hizo que ella volviera a su asiento, muy bruscamente. El autobús había partido, así que, los tres volvieron a tener sus respectivas caras largas de unos momentos atrás.
Cinco veía como el autobús se alejaba, mientras en su mente pensaba en cuanto el alivio que sentía, pues se iría caminando y así tendría que soportar menos tiempo bajo el mismo techo con Cree… Miró sobre su hombro, y vio la escena que sabía le dolería al verla… Uno estaba tomado de la mano de Lizzie
"Inepto" pensó, se arregló su boina y comenzó a caminar. Pensaba irse por el camino más largo a su casa, pero se arrepintió, igual estaba cansada tras un día en la escuela. En un momento, sintió un suave golpecito en su hombro, se giró y vio que era Emmeline quien le sonreía.

- H-hola –dijo Abby
- Hola Abby –respondió ésta, a su vez
- ¿Qué pasa? –preguntó algo extrañada
- Pues, quería saber si me podrías acompañar a la Tienda de Dulces, pues tengo unos antojos terribles de Azúcar pura, jeje
- Claro, no hay problema
- Si quieres, te invito un Chicloso
- ¿De verdad¡Me encantan! –Dijo con entusiasmo

Caminaron rumbo a la dulcería, estaba algo lejos, pero si era para ir a comprar dulces, obviamente valía la pena el caminar tanto. Bueno, por lo menos las dos chicas tendrían más tiempo para conversar acerca de los temas triviales.
A Emmeline le habían dado durante la semana su mesada, así que tenía mucho dinero para gastar, y sus únicos gastos eran en dulces, libros y CDS de música, pero ahora gastaría un poco más, para compartir con su amiga.
Cada una se tomó su tiempo para escoger los dulces que querían. Habían algunos nuevos que degustar, otros, que eran sus "clásicos", los que siempre compraban, y por último, pero no por eso menos importantes, los dulces que eran los esenciales, los que les hacían "babosear", bueno, ustedes entienden.
Después de pagar los dulces y comerse algunos mientras conversaban, tuvieron que separarse, pues ya estaba atardeciendo, y no querían llegar muy tarde a sus respectivas casas. Se despidieron y cada una fue por su propio camino.

Mientras, en la casa del árbol, tres de los agentes estaban en la Sala de estar, jugando videojuegos y Tres que estaba leyendo su revista favorita mientras esperaban a Uno que llegara.
Este llegó, apenas, pues Lizzie, por poco le hizo recorrer toda la cuidad buscándole un lindo regalo por su "aniversario", cosa que por supuesto Uno había olvidado, y por ello, tuvo que recorrer nuevamente la cuidad para comprarle un regalo a su novia.

- ¿Y Abby? –preguntó al entrar en la habitación-. ¿Alguien la ha visto?

Los chicos se encogieron de hombros, y Kuki le informó que le había visto a la salida de clases, pero nada pudo hacer, pues el autobús ya estaba en marcha cuando la divisó a lo lejos.
Uno se subió los lentes, y comenzó a caminar en círculos, sintiendo una extraña sensación. Como que algo fuese a ocurrir. Algo malo. Algo relacionado con ella.

Quedaban menos de dos cuadras, y Abby ya estaba cansada, pero se daba ánimos de que cada vez que daba un paso, se acortaba la distancia, y trataba de caminar rápido para recostarse sobre su cama.
De pronto, vio algo frente suyo sobre la acera, al momento de ya estar cerca, se percató que era una golosina, la preferida de ella. No podría negarse. Aunque siempre dejaba los dulces más deliciosos para el final, decidió comerse éste mientras seguía caminando.
Al momento de terminárselo y botar el envoltorio, comenzó a marearse, y su vista se nublaba. "Es el cansancio" pensó. Trataba de mirar al frente, pero su vista nuevamente se empañaba, su cuerpo se volvía más pesado, hasta que de un momento a otro, cayó al suelo. No sentía nada, no veía nada, se podría decir que estaba como inconciente. Estaba, Abby estaba inconciente.

Pasaría una hora, tal vez dos, para cuando Abby despertó. Se encontraba en una habitación grande. Todo estaba oscuro, excepto por una pequeña luz que le alumbraba desde arriba. Trataba de ver más allá de donde estaba situada, pero no se podía, realmente estaba oscuro.

- Hola, hermanita…

Sólo eso se escuchó en la oscuridad de la sala, hasta que apareció una joven morena frente a sus ojos, con una expresión y sonrisa sarcásticas que mostraban que no sólo Abby podía "triunfar".

- ¿Cree? –dijo la chica, tratando de sacar la voz.
- Hasta que al fin despiertas.

Abby trató de levantarse, pero no pudo. Y al tratar de moverse, se percató que estaba tomada tanto de manos como de pies en el asiento en donde estaba.
"¿Qué pasa?" se preguntó mientras trataba de zafarse de lo que le mantenía atrapada. Era inútil. No podía.

- Al fin podré vengarme –dijo con una sonrisa maligna.

Transmisión Interrumpida

Muchas gracias a todos por los reviews que han dejado. Muchas gracias a todos por el apoyo para continuar el fic
Bueno, pretendo subir el día de mañana el último capítulo de este fanfic. Espero les guste este y el de mañana, pues esta es la idea que he tenido desde que comencé a escribir. Espero les agrade
Si, lo siento por ser algo mala con Abby. Que quede claro, es mi personaje favorito de la serie, no vayan a pensar que le odio xD En fin.
Bueno, estos capítulos los subo, como un regalo de cumpleaños atrasado de mi para mi xD Estuve de cumpleaños el pasado 14 de Octubre. Cumplí 16, por si a alguien le interesa o.o
Les agradezco de nuevo por todo. Espero anden bien. Si tienen alguna idea, me la dan, pues tengo pensado el hacer otro fic de KND. En fin…
Besos.
Atte.: Emmeline I.