-mañana es navidad…-dijo ella mirando por la ventana apoyada en el respaldo del sofá- ¿vas a trabajar?

-no lo creo-dijo acomodando junto a ella- ¿Qué miras?

- tenemos un vecino en la ventana de al frente que tiene un gato que siempre viene a gruñirle a Alfred… nos está mirando-dijo seria

- ¿estás acaso peleando con la mirada con un gato? -dijo mirándola- hablemos de navidad ¿mejor?

- ¿vas a cenar con tu padre? -dijo acomodándose junto a el- ¿patrullaje?

-nada

- ¿Qué? -dijo sorprendida

-voy a pasar mi navidad contigo, Ginny-sonríe levemente- es nuestra primera navidad ¿acaso no quieres algo especial

-ni siquiera tengo un árbol de navidad, solo trabajo todos los años, no tengo ningún adorno, ni nada, ni siquiera una taza de navidad-dijo mirando su taza favorita

-tienes una obsesión por las tazas… pero las demás cosas, las conseguiremos-se levanta- creo que ahora es un buen momento

- ¿no le vas a pedir a Alfie?

-creo que nosotros podemos comprar las cosas para nuestro hogar ¿no?

Llevaban 6 meses casados y trataban de llevar una rutina a pesar del poco tiempo que tenían juntos en casa, el pelinegro si no estaba trabajando, estaba en la universidad de día, porque de noche la cuidad lo necesitaba, mientras que la mujer vendía pan a sus vecinos o a quien le llamara ya que tenía una pequeña tienda por internet para hacerse dinero mientras se quedaba en casa con Titus y el felino Alfred. Su relación no había mejorado desde que se casaron, no como quería el pelinegro al menos, podían hablar fluidamente, pero ella seguía reacia a sus caricias y cualquier toque que fuera en la intimidad de su hogar.

Compraron varios adornos para la casa mientras el perro caminaba con ellos, se detuvieron a comprar un café y se sentaron en el parque cuando apareció Jason buscando a la mujer ante la enojada mirada de su hermano pequeño

-sería un par de horas esta noche, luego vendré a dejarte segura a casa

-no lo sé Jason ¿Qué quieres que haga?

-solo sacar información, lo que puedas, cualquier cosa servirá

- ¿por qué diablos no haces tu trabajo solo, Todd?

-hey enano, estoy hablando con Gin, no te metas en esto-se vuelve a la mujer- prometo que te daré una buena recompensa

- ¿recompensa?

-si… puede ser lo que quieras

-lo hare Jason, pero no por que quiera algo

-Ginny -dijo su esposo- no te metas en problemas por culpa de Todd

-lo ayudare, estaré bien-suspira- solo trata de confiar en mi un poco, Damian

-confió en ti, en quien no confió es en Todd

La mujer lanzo un suspiro antes de levantarse y seguir su camino con Titus, tenía que pasar a comprar colorantes para hacer galletas de jengibre, además que quería un respiro de toda la Batfamilia. Se tomó su tiempo antes de volver a casa para ver al pelinegro tratando de armar el árbol y decorando con los adornos que habían comprado, la mujer lanzo un suspiro y le sonrió levemente antes de dejar las cosas en la mesa e ir a su lado a ayudarle a decorar

-no quise…

-si quisiste, pero lo dijiste muy mal-dijo riendo- Jason me necesita, sé que piensas que el trata de utilizarme o algo, pero… él es mi amigo ¿sabes?

-lo sé y se preocupa por ti, me dijo que tratara de mantenerte segura

-no es ese el problema Dami

- ¿entonces?

-confía en mí, en mi habilidad para manejar cualquier situación, tu sabes… yo entrene mucho tiempo

-lo se… -se detiene y le mira- ve a la misión que quieras, pero ten cuidado

-si-sonríe y le sujeta el hombro- descuida si Jason se pone mal le romperé un par de huesos

-si le causas una contusión quizás se arregle

La mujer solo una risita antes de ponerse su delantal, había tenido mucho que aprender con el pelinegro ya que era vegetariano, eso le había puesto a prueba con sus habilidades, pero gracias a este había obtenido muchos libros donde aprender. Pero algo en lo que siempre coincidían era en los dulces, la mujer se había dedico a practicar todos los manjares que había soñado gracias a que él le había comprado los ingredientes necesarios. Al menos una vez a la semana preparaba algo nuevo que ambos degustaban antes de que él se fuera a patrullar.

El día 24 de diciembre era el que la mujer acompañaría a Jason a tomar información, se puso unos pantalones oscuros, botas negras cómodas y un poleron holgado con la vieja chaqueta del pelinegro para salir, estaba nevando y se había puesto muy frio en el invierno. Red Hood le dio un antifaz y se fue con ella a su motocicleta hasta unos viejos almacenes donde estaba su esposo como Nightwing y Abuse haciendo guardia a 20 personas amarradas, sentadas en el suelo esperando el interrogatorio. Jason tomo a uno y lo llevo hasta un pequeño cuarto donde lo hizo sentarse, la mujer le miraba un momento mientras ella tocaba su frente, luego con un certero golpe los noqueaba y escribía en una libreta los datos importantes. Ya eran cerca de las 5 de la mañana cuando la mujer termino su interrogatorio obteniendo más de los datos que quería la Batfamilia, la mujer salió dando un suspiro cansado para encontrarse con Nightwing y Abuse

- ¿estás bien?

-solo he usado mucho mis poderes-dijo refregándose los ojos- ¿iras a la cena Colín?

-sí, no te preocupes, es hora de que te vayas a casa Ginny

-me iré ahora, no te preocupes

-nos iremos juntos, ya acabo mi turno… hiciste un buen trabajo

-váyanse a casa, esposos…- dijo el pelirrojo- y feliz navidad

La mujer se dio una ducha y se puso su pijama antes de acomodarse en el sofá frente al fuego de la chimenea para calentarse, el pelinegro le dejo en sus manos una taza de chocolate caliente antes de sentarse a su lado y cubrirse ambos con una manta, con los pies sobre una otomana lo más cerca del fuego posible. La mujer se apoyó en su hombro y dio un largo suspiro antes de dar un largo sorbo para dejar la taza a un lado

-créeme que confié en ti… y que fui solo porque Todd me lo pidió

-descuida-dijo riendo- estoy feliz de que ayudaras, eran muchas personas, jamás había usado tantos mis poderes

-deberías ir a acostarte Ginny

-no…

- ¿Por qué?

-estoy bastante cómoda contigo...

Se volvió lentamente a mirarle para encontrarse con sus ojos, a tan solo unos centímetros, estaba sonrojada por la cercanía, pero él se quedó mirando sus ojos, hace meses que no había podido disfrutar el color almendrado de sus ojos, se movió lentamente hasta ella para acabar la distancia entre ellos. Sintió la calidez de sus labios, esa ansiada calidez que había esperado tanto, trato de mantener la calma a pesar de deseaba tenerla ya. Deslizo lentamente sus manos por el cuerpo de la mujer acariciando mientras ella le abrazaba por el cuello. Sintió que se separó de golpe mirándole sorprendida, estaba sentada sobre las piernas de este, la camiseta del pelinegro se había ido igual que la suya y estaba con la respiración agitada mirándole conmocionada

- ¿Dami?

-… te juro que no sé qué responderte

-e-está bien… yo… no quise forzarte

- ¿bromeas? ¿acaso me forzaste?... llevo esperando algo como esto… meses… muchos meses

- ¿no te forcé?... -suspira tranquila- que bueno…

-Ginny… te amo

-Dami… vamos… paso por paso… créeme confió mas en ti… pero no lo apresures… guarda la palabra, por favor… hasta que si en algún momento te lo diga

-al menos… sé que lo estoy logrando-sujeta su rostro- ¿quieres esperar ahora?... oh acaso el hecho que sea navidad, estar a la luz de la chimenea y que estemos aquí los dos de esta manera te ha suavizado

-creo que…-se sonroja- podemos… aprovechar… la situación, como una excepcion