LUJURIA

Por: Marín Silivant

Disclaimer: Ya saben a quienes pertenecen los personajes, y creo que ni de broma me confundirían con una de las mujeres más ricas del mundo, este es una historia para la comunidad de retos a la carta

Fandom: Harry Potter

Personaje: Luna Lovegood

Pecado: #3

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Poco le llamaba la atención las actividades extra escolares, como por ejemplo el quiddich, pero esta vez toda la escuela estaba en revuelo por el torneo de los tres magos. Más aun porque Hogwarts contaba con dos campeones para participar.

Muy interesante a su parecer, pero no tanto como para comportarse como sus compañeras de habitación que comenzaban a coleccionar afiches de los chicos o a coquetear con cuanto alumno de Durmstrang veían. Como si no hubieran visto un hombre en toda su vida.

Claro que sabía eran agradables a la vista, pero las demás se actuaban como tontas, riéndose estúpidamente cuando ellos las miraban, peleándose por quien le hablará primero y poniéndose nerviosas por acercarse al fin…

Y decían que ella era la loca…

No desidia que era más entretenido, ver a los alumnos de otras escuelas o ver a sus propios compañeros.

Debido al campeonato contaban con algunas otras libre que les permitían "entablar amistad" con los extranjeros. En el gran comedor y el las áreas de descanso había demasiada gente, prácticamente no la dejaban escuchar sus propios pensamientos.

Decidió caminar por el bosque para acompañarse de los animales que ahí habitaban, se sorprendió un poco al encontrar que había alguien ahí. Resolvió no acercarse hasta saber quien era, por su fisonomía paresia ser un estudiante de Durmstrang.

Al verlo más de cerca pudo recordar que lo había visto antes en muchos pósters, volando sobre una escoba con un uniforme de quiddich y una cara para atemorizar a sus adversarios.

Permaneció inmóvil tras de un árbol mientras la vigilaba, este parecía estar entrenando, lo observo con atención. Quería ver que era lo que hacia que todas las chicas perdieran la cabeza por él.

Lo escudriñó de pies a cabeza con detenimiento, tenía un rostro muy tosco, con rasgos fuertes y las cejas más pobladas que había visto. Se notaba en sus facciones que estaba acostumbrado a la rudeza, eso ciertamente le daba un aire muy varonil.

Su cuerpo delgado estaba torneado, con firmeza en sus músculos bien proporcionados en los brazos y piernas que se dejaban ver por su atuendo deportivo, se tensaban y estiraban ante el entrenamiento que hacia a momentos verlos más grandes y ensanchados.

La tez morena de su piel le hacia recordar de pronto al delicioso chocolate que había comido en noche de brujas. Se miro a sí misma imaginando la comparación entre piel, ella era muy blanca ¿Cómo se vería comparada junto a él?

Imagino por un momento estar entre sus brazos y comparar rodeándose de él la mezcla de pieles, comenzó a sentir un calor dentro de ella ante la idea, se abrazo a sí misma tratando de hacer más vivida la estampa.

Volvió a mirarlo disfrutando la experiencia de espiarlo, sus manos anchas y fuertes llamaron su atención, estas estaban sobre la tierra mientras el flexionaba su cuerpo hacia el suelo para volver a subir, era de admirar la fuerza que tenia. El sudor hacia brillar su piel.

No pudo evitar, al ver la posición, explorarlo por su parte posterior…

Luna se volvía a esconder mientras se abrazaba imaginando con que fuerza él apretaría a un cuerpo tan delicado como el suyo, cerro los ojos dando movimiento a las imágenes en su cabeza…

Él la abraza por la espalda rodeándola con sus fuertes brazos, el calor de su cuerpo se contagia y la piel se erizara al contacto de tan contrastantes tonos. Su vellosa piel le causaría cosquillas que la harían retorcerse con goce, ella se voltea para verlo de frente y presionar su cuerpo más contra el de él.

Tal presión pone en evidencia sus diferentes cuerpos, al contacto uno con el otro, rozándose…

Ella rodea con sus brazos su cuerpo para no separarse, él hunde su rostro a través de su cabello hasta su delicado cuello, rozando con su respiración su nuca causando que ella tenga que morderse el labio…

Con su nariz acaricia el camino del cuello hasta la oreja donde su ronca voz le susurra…

- Oye…

No puede hacer más que sonreír incitada por las ideas que comenzaban a surgir en su cabeza, el sentirlo cerca… el contacto… su aliento sobre ella… su voz áspera y varonil la hace sentir cosquillas por todo su cuerpo… nuevamente escucha el sonido de su voz que la hace vibrar…

- Oye…

La voz la motiva, las palabras también la envolvían, pero necesita más imágenes…

Luna volteo nuevamente asomándose para espiarlo de nuevo y continuar su fantasía… pero ya no lo ve…

- ¡Oye! – escucha que le llaman fuertemente tras suyo

Ella se vuelve con sobresalto un tanto despistada.

- ¿Qué se supone que tanto ves? – pregunto molesto al saberse sido espiado

- yo… solo… tú – balbuceaba Luna mirándolo y mirando el lugar donde lo había observado con tanta atención – Yo solo te observaba – dijo al fin recobrando la conciencia perdida en su ensoñación

Él la miro escéptico, ahora su expresión era muy inocente, muy diferente a las expresiones que hacia cuando tenia los ojos cerrados. Dio un paso atrás dispuesto a marcharse

- Lujuriosa – le dijo antes de irse.

Notas: Bueno este es el último de los pecados, quería profundizado un poco más pero debido a la categoría en la que la hice pues no se podía más. Gracias por los que leyeron y muchas más a los que comentaron.

Saludos y les invito a leer mis otras historias.