Heya... Antes de quedarme sin internet, y antes de que se me olvide... Hehe Adivinen qué, !Atualización! Y una muy MUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUY larga, o al menos en comparación a mis anteriores capítulos. Es muy tarde, condenadamente tarde, pero ustedes ya se merecían este capítulo, espero les guste.
11:30 PM
Las gotas de lluvia arremetían furiosas contra la tierra, como si el clima tuviese conciencia propia. En esa misma hora, en ese mismo día, en esa misma noche, una de las tormentas más fuertes jamás registrada en Zootopia estaba teniendo lugar. En las calles todos se apresuraron a refugiarse, huyendo de la ira del cielo. Para algunos no era más que un muy mal clima, para otros un fenómeno natural interesante… Pero para Judy… No podía ser más irónico; en películas, libros, incluso tiras cómicas, la lluvia acompañaba tragedias, malas experiencias… La lluvia no traía nada bueno consigo, pero eso era solo ficción ¿O no? En la vida real cómo es que el clima se ajustaría perfectamente a una tragedia… ¿Por qué debería haber lluvia en un funeral? La situación climática sería un caos si realmente atendiera cada una de las malas vivencias de los animales… Era simplemente imposible, tonto, estúpido también… Pero estaba pasando… Por eso era irónico. El peor de todos los escenarios, la peor pesadilla de Judy estaba volviéndose realidad en esa noche, en ese momento… En la lluvia… Sería demasiado si además estuviera en el exterior, sintiendo en carne propia todas las inclemencias del tiempo… No, se encontraba en su departamento, el agua no podía dañarla ahí dentro, de eso se estaba encargando quien hacía tan solo unos minutos era su mejor amigo…
-No… ¡Nick! Por favor no digas eso…- Lágrimas en sus ojos y un nudo en la garganta, a penas y podía hablar, sentía que se asfixiaba y se sentía atrapada… Desesperada, y asustada.
-¡¿Es por eso que te portabas así?! ¡¿Es por eso que trataste a Cassie así?!- Ira en sus palabras, odio también… No quedaba nada del antiguo sentimiento de amistad por Judy.
-Eso fue un accidente… Ya te dije lo que pasó…-
-Y de muy idiota te creí…- Además de odio, también se sentía traicionado… O tal vez era otra cosa, ni siquiera él mismo lo sabía. Apretaba sus dientes al igual que sus puños, constantemente desviaba la mirada, buscando distraerse, aletargar toda esa furia, pero solo lograba avivarla más y más. En su mano derecha sostenía dos trozos de papel, los estrujaba con fuerza; a lado de él, en la mesa que había junto a la ventana, un sobre abierto "Para Nick" escrito en él… Lo había leído.
-Nick, sé que ocultártelo estuvo mal… Pero yo no quería que esto pasara… No quería que Cassie terminara en el hospital y te juro que no tiene nada que ver con esto- Judy trataba de explicarse, nunca imagino que las cosas pudiesen terminar así… Solo era una carta ¿Así de malo lo tomó el zorro? O quizá no fue lo que decía la carta… Quizá eso solo fue la chispa que encendió la mecha… Y ahora el barril de pólvora estaba explotando frente a ella.
-¿No querías que terminara en el hospital? ¡Nadie quería eso!... Así de celosos son los conejos… ¡Tú nunca demostraste interés por mí! Solo era trabajo, trabajo y trabajo… ¿Y así esperabas que de alguna manera tú y yo pudiéramos estar juntos?- Replicaba al borde del quiebre… O tal vez no el quiebre, pero sentía que algo venía, y no era nada bueno.
Estrujaba las dos mitades de la carta, lo hacía con odio… Lo hacía con dolor… ¡Ella era su mejor amiga! ¿Qué era lo correcto? ¿Odiarla? ¿Perdonarla? ¿Qué debía hacer?
-Escucha Nick… Te amo… Durante mucho tiempo lo he hecho pero… Yo… Jamás creí que fuera posible… Me enfocaba en el trabajo para reprimirlo pero no pude… Y jamás tuve la intención de darte esa carta…-
-¡¿Entonces por qué la escribiste?!- Replicó a gritos, con un peligroso acercamiento al rostro de Judy, la hizo retroceder bruscamente hasta caer.
-Yo… Yo no…-
-¿Por qué escribir algo así?... No te entiendo Hopps… Ya no… Dime algo ¿Siempre has sido así? O realmente cambiaste en este tiempo…- Ahora dudaba de ella…. Se preguntaba si en verdad había sido su amiga en algún momento, si no habían sido solo palabras vacías todo lo que alguna vez dijo para animarlo… Todo lo que le dijo para convertirse en policía…
Judy lo sentía… Estaba perdiendo a Nick… Ya era demasiado haber perdido toda oportunidad de tener una vida junto a él… Ahora ya ni siquiera amigos… ¿Qué le quedaría después de eso? Nada…
-Sí iba a dártela… Pero luego me enteré de Cassie… Sabía que no era correcto… Por eso la rompí… Jamás debió llegar a ti, ¡Te lo juro!-
-¿Y por qué debería creerte?- Sí… ¿Por qué habría de hacerlo? ¿Por qué habría de confiar en el primer animal en toda su vida que vio en él algo más que un estafador mentiroso y embustero?… Que vio en él algo más que un zorro... Nick tenía miedo… ¿Cómo sería su vida sin Judy? Más importante aún ¿Por qué se hacía esa pregunta ahora?... Lo estaba considerando… Debía dejarla… Alejarse de ella para siempre… ¿Eso lo haría sentir mejor? O solo lo haría regresar al hoyo del que con tanto trabajo logró salir… La vida de un zorro como él, era una muy difícil de seguir, sobre todo si se caminaba solo, Judy había estado ahí siempre, o al menos desde que se conocieron, la pequeña oficial de policía siempre estuvo ahí para animarlo, alentarlo… ¿Cómo sería todo sin ella? Por un momento… Por un muy breve momento Nick lo tomó en consideración, no podía seguir solo, no podía regresar a la vida que llevaba… Y no lo haría… Pero Judy ya no estaría ahí… Ahora… Tenía a alguien más. Cassie no solo era de su misma especie, era amable, alentadora, amigable… Era Judy vestida como un zorro… Eso la hacía mucho mejor que la original.
-No quiero volver a verte Judy…- Dijo Nick. Se dio media vuelta para encarar la puerta cerrada frente a él, dándole la espalda a Judy.
Judy… No Zanahorias, no Hopps… Solo Judy… Viniendo de cualquier otro animal, era algo común, ese era su nombre después de todo… Pero de Nick… Nunca era bueno; era Judy cuando había pasado algo malo, era Judy cuando iba a darse por vencido, era Judy… Cuando ya no había solución… Esa palabra, esa simple palabra la hizo estremecer… No, más que la palabra, la oración entera.
-No… No estás hablando en serio… E… Estás mintiendo…- Shock, pánico, miedo… Muchas probabilidades, y cada una tan cierta como la anterior. Desde que lo conoció, desde que la estafó en la heladería… Nunca, ni por el más mínimo instante cruzó por su mente llegar a eso, llegar a esa oración… "No quiero volver a verte" Se repetía cual disco rayado en su mente, una y otra vez.
-¿Te parece que miento?- Cuestionó girando levemente su cabeza, solo la veía de reojo, pero aun así reconocía que había miedo en sus ojos ¿Estaba asustada? ¿Miedo a qué con exactitud? ¿A la soledad? Patético… En la vida de Nick, la soledad era algo que había por seguro, algo que tarde o temprano iba a llegar, así pensaba él, así fue como el mundo le hizo pensar.
El zorro dejó de mirarla, soltó los dos trozos de papel ya arrugados por el tiempo que pasaron en su puño; lentamente, deslizándose por el aire, cayeron al suelo, a penas e hicieron ruido al hacer contacto con la madera. Nick llegó a la salida, solo un par de metros más y se terminó… No solo saldría de la puerta, saldría de la vida de Judy… Para siempre, él lo sabía, igual ella.
-¡Alto!- Un último acto de locura… O tal vez simple desesperación.
Judy regresó a la pequeña mesa a lado de su cama, en uno de los cajones había una zanahoria, un pluma, y una grabadora de voz, entraba en la descripción de un juguete, el juguete que lo inició todo… Y el que lo terminaría.
-Soy solo una torpe coneja…- La pequeña bocina de la zanahoria reprodujo esa grabación; una, dos, tres… Varias veces. Era su última jugada, su posible carta del triunfo… Tal vez Nick estaba jugando con ella otra vez, tal vez solo quería verla humillándose una vez más ¿Por qué no darle lo que quiere? Así esta pesadilla terminaría ¿O no? Por desgracia… No era un sueño.
-Re… ¿Recuerdas? Solo… Solo eso soy… Una torpe coneja- Lágrimas en sus ojos, sus orejas hacia abajo, y una sonrisa desesperada acompañando todo lo anterior, ya no sabría qué hacer si eso llegaba a fracasar. Se sintió aliviada, salvada en cierto punto; Nick caminó de regreso a ella. Judy extendió su brazo hacia él, entregando la zanahoria… ¿Tenía razón? ¿Había sido solo un cruel juego? ¿Había conseguido el perdón del zorro?
Nick la miró por algunos segundos, luego pasó su atención al juguete, lo tomó con delicadeza y lo admiró por un par de minutos. Judy esperaba su sonrisa, o algún comentario sínico que terminase en insulto… No le importaba, solo quería verlo sonreírle…
No fue así…
El corazón de Judy se detuvo al escuchar el plástico de la zanahoria chocando contra la madera del suelo… No lograba procesar correctamente lo que acababa de pasar, lo último que vio… Fue la pata de Nick aplastando con furia la pluma; trozos de plástico naranja salieron volando y la grabación se repitió un par de veces más, la voz se distorsionaba poco a poco hasta que hubo silencio.
Judy lo vio… No podía, no quería creerlo. En cuanto alzó la mirada solo lo vio alejándose, la vista de su cola sería lo último que vería de él, ese pelaje anaranjado que tanto amaba se esfumaría de su vida, quedando solo en sus recuerdos. Al llegar a la puerta Nick no dudó, no miró atrás, ni siquiera azotó la puerta, no lo valía, simplemente salió… Se marchó…
La coneja se arrodilló frente a los trozos de la pluma ¿Valía la pena tomarlos? No… Solo eran basura ahora… No significaban nada. Judy se cubrió a sí misma con sus brazos, empezó a sollozar, sus ojos entreabiertos se llenaron poco a poco de lágrimas, quizá demasiadas para un conejo… Y un último murmullo salió de sus labios.
-Se acabó…-
¿Qué acababa de pasar? Una amistada así de pronto se extinguió… Debía haber más, no podía terminar así… Para ello, hace falta regresar un poco, varias horas a decir verdad. Que el tiempo de marcha atrás y ver cómo todo se va a arruinar.
10:00 AM
Judy temblaba nerviosa, asustada, impactada… O al menos esas fueron sus primeras impresiones; en sus manos aún sostenía aquél sobre, aquél sobre que podía arruinar su amistad con Nick por completo… Aquél sobre… Que había roto en dos.
-Lo… Lo… ¿Lo leíste?- Preguntó asustada y con voz temblorosa a la zorra de pelaje blanco junto a ella.
-¡¿Qué?!- Cuestionó sorprendida -¡Claro que no! Es tu correspondencia, eso es de mala educación, simplemente tomé el sobre y lo guardé, no leí nada- Respondió Cassie sonriéndole mientras que sus ojos azules la veían con… ¿Dulzura? (Era algo raro de hembra a hembra… O al menos lo era para Judy)
-E… Entonces ¿Ni siquiera leíste el sobre?-
-Nada de nada-
La actitud de Cassie, aunque a veces algo molesta para Judy, acababa de salvarla, era conveniente que fuese honesta… Si hubiese sido Nick quien recibió esa carta… Prefería no pensar en eso en tal momento. ¿Era su mejor amigo? Claro que lo era ¿Hubiera leído su correspondencia? Claro que lo hubiera hecho. Nick no era el tipo de animal respetuoso… Más aún si algo llevaba su nombre encima… Tal vez no fue tan malo que Cassie decidiera seguir a Judy… Oh cierto, aún tenía que pasar la tarde con ella, no es como si le disgustase, pero ahora llevaba encima la preocupación de la carta. Regresar a su departamento a ocultarla tal vez se vería algo sospechoso… O grosero, además, parecía ser mejor idea que ella la conservase en su persona, a menos que alguien la asaltara "Oye tú dame esa carta" No era algo muy probable.
-¿Está todo bien Judy?- Una vez más la coneja se vio demasiado hundida en sus pensamientos, los silencios prolongados se estaban volviendo algo característico, y Cassie estaba tomando nota de ello.
-Sí, estoy bien ¿Nos vamos ya?- Sugirió correspondiendo la sonrisa que Cassie le había dado desde que se conocieron (Era la primera vez que Judy le sonreía).
-¡Por supuesto! Conozco un gran lugar para empezar- ¿Para empezar?... Esa iba a ser una tarde muy, muy larga.
Por otro lado, una historia casi parecida a la de Judy se repetía en casa de Nick… Parecida solo por el simple hecho de que el zorro también recibió correspondencia ese día… Una carta igual que Judy… Solo que aún no se había dado cuenta. Después de lo que pasó en el centro comercial Nick se retiró de nuevo a casa, no tenía mucho qué hacer sin su amiga o su novia para pasar el rato, y las tardes con Finnick ya no eran una opción ahora que era policía… Una parte de su vida se había vuelto muy aburrida desde entonces, pero por otro lado, tenía descuentos en varios lugares… Sí, no era muy útil al momento de estar solo; sus opciones se reducían a ver televisión o dormir… Y no le apetecía ninguna de las dos en ese día.
Nick se encontraba en su habitación echado sobre la cama, aun vestido con la ropa que había elegido para su cita; los brazos detrás de su cabeza y la mirada perdida en el techo, pensando… Pensando… ¿Pensando en qué? ¿Qué le pasaba a Judy? Simplemente se fue… Y fue un buen gesto el que Cassie se preocupase tanto por ella… Al final, la idea de Nick para aliviar su culpa no había salido como él lo esperaba… Parecía ser que Garraza había tenido razón… A Judy le afecto el saber que ya no estarían tanto tiempo junto como antes… Si Nick supiera lo que en realidad le pasaba a la coneja… Sería un golpe muy duro.
Su mayor preocupación en ese momento era el cómo pasaría la tarde sin ninguna de sus dos amigas (Una era más que eso claro está). La respuesta claramente no le llegaría estando recostado en la cama todo el día. Nick suspiró y se resignó a levantarse, tal vez caminar un poco lo des aburriría; no había mucho qué arreglar, ni siquiera se molestó en tomar un abrigo, no planeaba quedarse en Tundratown. Sin más que hacer en su casa, simplemente salió por la puerta principal… Entonces vio su buzón, indicaba que había llegado algo. No recordaba ningún pedido de internet, y sus pocos amigos no se comunicaban mediante eso… ¿Entonces qué era? Había una forma simple de averiguarlo.
Caminó despacio hasta el buzón, se sentía algo estúpido por haberlo pensado tanto tiempo, solo era correspondencia, no hacía falta darle tantas vueltas al asunto, solamente perdía tiempo valioso… (Si en verdad tuviera algo importante qué hacer).
Abrió la pequeña caja de metal y dentro no había nada más que un sobre, nada fuera de lo común… Además que no estaba acostumbrado a recibir cartas. La presentación del sobre no era la gran cosa, solo una estampilla y un nombre "Nicholas Piberius Wilde" Sí, era para él, ¿Peo quién la enviaba? No había remitente ¿Habrá sido Finnick? No… Si esa pequeña bola de odio quisiera hablar de algo con él, seguramente irrumpiría en su casa así como así. La curiosidad era mucha, uso una de sus garras para rasgar la parte superior y así poder acceder al interior; una hoja de papel doblada a la mitad es lo que había dentro.
"Dime que no son deudas"
Ese pensamiento en verdad lo fastidió, había ciertos gastos que debía arreglar, lo que menos necesitaba en ese momento eran más cosas para pagar… No. Era una carta (Ahora todo era más confuso) Solo le quedó leerla, después de todo, iba dirigida para él.
Sus ojos se movían hacia la derecha y de regreso, bajando por los renglones escritos con tinta negra. A medida que avanzaba, sentía que se ahogaba ¿Por qué? ¿Por qué se sentía así? De la nada empezó a suspirar, sus labios se abrieron, inhalaba y exhalaba con velocidad ¿Qué había en ese texto que lograba ponerlos así? ¿Era algo malo?
De repente se quedó quieto, congelado, el mundo a su alrededor dejó de ser importante, solo tenía ese trozo de papel frente a él. Parado sobre la nieve, con el viento frío a sus espaldas y todo eso parecía no importarle. En su mirar había nostalgia… Melancolía… Que luego se transformó en ira… Estrujó fuertemente la carta, luego la destrozó; varios trozos de papel cayeron al suelo y luego se fue caminando, alejándose lo más posible de ese lugar. La nieve rápidamente cubrió el papel; de entre todos los pequeños trozos había uno, letras escritas en un llamativo color naranja, el mismo tono que el pelaje de Nick y solo 3 palabras.
"Con amor Mamá"
Pasadas un par de horas, la tarde de Judy estaba siendo mucho mejor que su mañana ¿Quién lo diría? Cassie logró alegrarle el día… Aunque no por ello borraría lo que le había hecho… Y lo peor de todo era que Cassie ni siquiera lo sabía… Judy seguía guardando resentimiento, rencor a cierto punto, pero no podía mostrarlo, al menos no en ese momento, de hecho, tal vez nunca sería buen momento ¿Cómo lo haría? Un simple "Te odio" frente a todo el mundo ¿Qué era lo peor que podía pasar? No le importaba mucho a decir verdad, lo que le importaba es lo que Nick haría… Eso era lo único que le impedía acabar con ella, lo único que le prohibía tocar o lastimar a Cassie en cualquier sentido… Nick la amaba a ella, no a Judy… Se terminó, debía aceptarlo, no había nada por hacer, ya no lo había.
Desde que ambas abandonaron el edificio de Judy había sido un vaivén de un lado al otro; Judy simplemente seguía en silencio mientras Cassie la guiaba por la ciudad, la alegre zorrita blanca estaba emocionada por pasear con Judy, la admiraba después de todo, sería el sueño de cualquier niño conocer a su héroe en persona, solo que ésta niña tenía más o menos la edad de Nick (No era exactamente joven). Aunque no era muy de su agrado, Judy no siempre se la pasaba callada, le hacía bien hablar con alguien más que Nick, sobre todo si tendría que ver seguido a ese alguien más.
-Y dime ¿Te gustan los Smooties?- Preguntó Cassie deteniéndose frente a una tienda.
-Smoo… ¿qué?-
-Es una bebida, tiene hielo, y el sabor de tu fruta favorita… Aunque tal vez el tuyo sea una verdura Hehe- Rio Cassie, algo que Judy no tomó exactamente bien. Sí, adoraba las zanahorias, pero no porque fuese un conejo (De hecho sí era por eso), era algo ofensivo. Sea como fuere, Cassie estaba invitando todo ese día, ¿Qué había mejor que gratis?
-Créeme Judy, te va a encantar, Nick no lo creía cuando los probó- Maravilloso… Había estado ahí con Nick ¿Hace cuánto que estaban saliendo?
-Sí bueno, cualquier cosa con moras es maravillosa para Nick- Aseguró Judy con una mirada retadora… La cual Cassie no comprendió.
-Lo sé, Hehe, es muy fácil complacerlo ¿O no?-
-Sí… Así parece- Correcto, si se había conformado con Cassie, debía ser un zorro muy simple.
-Bienvenidos, ¿Qué desean el día de hoy?- Cortesía y buen carácter, así los recibió la cebra del mostrador.
-Dos Smooties grandes por favor- Respondió Cassie sacando el dinero de su bolsa –Fresa y Zanahoria-
Un servicio muy rápido (Tal vez se debía a que el lugar estaba algo vacío).
-¿Sabes? Este lugar abrió hace poco, pero más animales deberían visitarlo- Explicó Cassie al salir por la puerta seguida por Judy.
-¿Y cómo supiste tú de él?- Preguntó curiosa.
-Mi familia es quien les vende algunas de las frutas que usan, así lo conocí- Respondió sorbiendo su pajilla. Judy por otro lado, inspeccionaba su vaso, en verdad era grande, debía sostenerlo con sus dos pequeñas manos… Tal vez había sido demasiado para un pequeño conejo.
-¿No vas a probarlo?-
-¿Eh? Sí solo… E… Es algo grande para mí- Respondió desviando la mirada, era algo vergonzoso admitirlo.
-Descuida, si quieres puedo ayudarte- ¡Eso de ninguna manera! ¡No sorbería la misma pajilla que Cassie! ¡No en esta vida!
-¡No! He tomado cafés más grandes, esto no es nada para mí- Respondió orgullosa y pasó a sorber rápidamente la bebida fría… Fría… En cuanto el líquido hizo contacto con su lengua no podía creerlo… "Te odio" Pensó fastidiada, esa cosa era deliciosa, ¡Y era de zanahoria! "En verdad te odio" (Se referirá a Cassie o al autor… Espera ese soy yo). Pero aquella deliciosa experiencia se terminó… Era una bebida fría, y había tomado demasiado rápido.
-¡Ahhhh!- Se quejó sobando su frente, haciendo un esfuerzo sobreanimal para sostener el gigantesco vaso con una mano y tratar de aliviar el dolor con la otra, afortunadamente todo salió bien… A excepción de la melosa voz de Cassie burlándose de ella.
-Hahaha, no debiste hacer eso-
"Gracias por señalar lo obvio"
Ese pequeño dolor de cabeza había disparado algo más… Algo malo; Judy se había estado conteniendo desde que la conoció, no sabía bien cómo reaccionar, no sabía bien cómo manejar la situación, se había esmerado en usar su lado lógico para no llevarlo a un nivel emocional… Pero el dolor, Cassie burlándose de ella ¡Todo! En general… Lograron sacarla de quicio.
-Te odio…- Algo tan bajo como un murmullo.
-¿Qué?- Pero ella tenía un buen oído.
Judy perdió la cordura… Pero solo un momento, ahora volvía a pensar correctamente. ¿Qué hacer? Tal vez no la había escuchado bien, tal vez no le prestó atención… O tal vez debía reafirmarlo, hacerle saber que no la quiere cerca y que debe alejarse de Nick a toda costa… Sí… Eso jamás pasaría… Aunque las palabras salidas de sus labios eran verdad, Judy no sería capaz de repetirlas… Al menos no frente a ella.
-¿Judy?- Otro silencio prolongado… Cassie quería creer haber escuchado mal ¿Por qué la odiaría? Había hecho todo bien, quería hacerse su amiga… ¿Qué estuvo mal? ¿Qué hizo mal? ¿Hablaba demasiado? ¿Todos los lugares a los que la llevo eran aburridos? ¿Qué había sido?...
"Por favor dame una oportunidad"
Pensó angustiada, la sonrisa de su rostro desapareció y sintió un pequeño nudo en la garganta… ¿Cómo debía seguir? ¿Qué podría decir para hacerla cambiar de opinión? Tal vez…
-¡Te odio cerebro congelado!- Una manera no muy ingeniosa de retractarse (Y algo penosa también).
-E… ¿Eso es lo que odias?-
-¡Claro que sí! ¿Quién no lo haría?- Respondió sonriendo, una sonrisa nerviosa.
"Nunca va a creerme"
-Hehe, sí, todos odiamos eso- Oh… Funcionó. Cassie dibujó su sonrisa otra vez, suspiró aliviada y reconfortada también, solo había sido un mal entendido.
¿Cómo enfrentarte a alguien que no puedes lastimar? Ni si quiera poder demostrar odio, ira, o cualquier sentimiento de rechazo… Era una batalla perdida, una batalla que ni siquiera valía la pena iniciar… Solo quedaba guardar silencio, esperar… Nick ahora era algo lejano… Todos los buenos momentos se veían borrosos… Y el posible futuro de una vida con él, había desaparecido… A Judy solo le quedaba sonreír.
-También me contó del caso de la jirafa, aunque no logro entender cómo hacía para entrar a esos lugares- Decía Cassie subiendo por las escaleras de un puente peatonal, acompañada de Judy claro está.
-Eso es información clasificada… Pero puedo decirte que su cuello no se veía normal-
Las dos chicas reían alegremente… (Una de ellas más que la otra). ¿Cuánto tiempo habían pasado juntas? ¿4, 5 horas tal vez? La sombra proyectada por los edificios mostraba que ya era tarde, sería buen momento para regresar a casa. A Judy también le interesaba saber lo que pasó con Nick. ¿Había sido divertido? Algo ¿Había sido mejor que pasar el día entero encerrada en casa? Claro que sí, pero ahora era tiempo de regresar, y descansar un poco… Luego… Luego nadie sabe lo que pasaría.
No les tomó mucho terminar de subir las escaleras, aunque sí eran algo grandes, después de todo debían cubrir una altura suficiente para que los vehículos de animales de gran altura lograsen pasar por debajo sin problemas. Judy se recargó en el barandal, la vista perdida en el horizonte y Cassie justo al lado de ella…
-Creo que es hora de que me vaya- Dijo Judy alejándose levemente.
-Sí, yo igual ¿Crees que podríamos repetir esto? Tu sabes, otra tarde de chicas- Preguntó tímida, desviando la mirada con una pequeña sonrisa de vergüenza.
Judy lo pensó, ¿Qué más había qué hacer?
-Sí… Sería divertido- Debía resignarse y dejar de lado todas esas fantasías… Era tiempo de hacerlo… Una coneja y un zorro casándose… Jamás llegaría a pasar… En cambio, una pareja de zorros, casándose, empezando una vida juntos, y tener hijos… Eso sí era posible… Dolorosamente posible.
-Hasta luego Judy- Finalmente Cassie se despedía, caminando de regreso a las escaleras por las que anteriormente había subido, ahora descendía.
Judy esperó algunos minutos más, mirando el cielo cubriéndose poco a poco por las grisáceas nubes (Igual que el día anterior a decir verdad) Parecía ser temporada de lluvias.
"Debo regresar a casa pronto"
Estaba considerablemente cerca de las escaleras, solo un par de pasos y llegaría, las mismas por las que Cassie había desaparecido, era irónico pero parecía ser que seguían el mismo camino… Pero había sido demasiado tiempo juntas por el día, ahora la coneja quería estar sola, lo merecía en cierto modo…
-Oye Judy, olvidé pedirte…-
Ironía… Estaría a la orden del día… A penas Judy se movió, algo tan simple como moverse hacia un lado. Su hombro golpeó contra algo, no… No fue un golpe… Un simple toque. Judy miró, solo la vio perdiendo el equilibrio, para cuando proceso lo que estaba pasando Cassie iba medio camino hacia abajo… Cayó por las escaleras hasta fondo; girando, golpeándose con cada escalón. Judy estaba en shock ¿Lo hizo ella? Se quedó petrificada…
"Maldición… Maldición, maldición, maldición"
Nunca, por más que odiase a alguien, por más dolor que la hicieran pasar… NI siquiera a Gideon Grey… Ni siquiera en sus sueños más siniestros… Nunca pensó en hacerle daño a nadie… Pero ahí estaba… La novia de Nick estaba tirada en el suelo ¿Debía salir corriendo? ¿Quedarse? La respuesta era obvia.
Corrió hacia ella, temía lo peor, su corazón latía a toda velocidad, estaba asustada. A solo 3 escalones de llegar, el pánico la llenó por completo ¿Y si en verdad estaba muerta? ¿Cómo se lo diría a Nick? "Oye por accidente asesiné a tu novia y ahora podemos estar juntos" Sería una primera plana genial "Judy Hopps, asesina inesperada" No, tal vez algo como "El lado oscuro del ZPD" Había muchas probabilidades… Pero todas se desvanecieron en cuanto la vio moverse, entonces Judy encontró el valor para seguir adelante, bajó y llegó a Cassie.
-¡Cassie! ¡Lo siento! ¡Te juro que no fue mi intención! No te vi, creí que te habías ido- Alterada, preocupada, asustada… Pero también aliviada, seguía viva.
-Tranquila… Lo sé…- Respondió tratando de reincorporarse, solo logró sentarse sobre el suelo, aun desorientada por la caída.
-Ven, te ayudaré a levantarte- Judy debía enmendar su error, quería hacerlo con desesperación. Bruscamente la tomó del brazo e intentó levantarla… Las cosas empezaron a salir mal desde ahí.
-¡Ahhhh!- Gritó con lágrimas en los ojos. Judy rápidamente la soltó.
Cassie sollozaba y se tomaba el hombro… ¿Fue solo eso? O era todo el brazo lo que se había dañado.
-Maldición… Yo… Yo no… Voy a llevarte al hospital…-
Todo fue un caso desde ahí… No hubo tiempo de espera, al ser oficial de policía gozaba de cierto privilegio, aunque no entró con Cassie, simplemente se aseguró de que fueran a tratarla y luego se fue… Ya no quería tener nada que ver con eso, ya no quería hacer el problema más grande, solo quería que ese día terminase de una buena vez… Aunque claro, si algo quería evitar era que Nick se molestase con ella; no lo llamó, no tuvo el valor para hacerlo, solo envió un mensaje, tratando de explicar lo que pasó… Después de eso no hubo respuesta… La posibilidad de que Nick lo tomase mal era muy grande… Pero Judy ya no quería pensar en eso.
La noche finalmente había llegado, la coneja no supo más nada sobre Cassie. Judy simplemente regresó a casa… Mañana será otro día, es lo que se decía a sí misma cuando un día iba mal, el siguiente prometía ser mejor… O peor…
Se preparó para dormir… Pijama puesta, luces apagadas y la brisa que anunciaba la lluvia fuera de la ventana… Ya era algo tarde… Podía dar ese día por terminado finalmente. No se dio el tiempo de ocultar la carta ¿Por qué habría de hacerlo? Nadie entraría a su departamento a esa hora, simplemente la dejó sobre la mesa a lado de su cama, se dio media vuelta sobre el colchón y cerró los ojos…
No pasó mucho para que los volviera a abrir…
Cuando Judy despertó ahí estaba él… Un pelaje color anaranjada y una mala combinación de ropa… Era Nick, a lado de ella… Con la carta en las manos… Desde que la recibió Judy no se preocupó por revisar si era la misma, la había roto en dos… La carta rota en dos… Definitivamente era esa… La misma que Nick sostenía en ese momento. Él la miraba con ira, decepción… Y tal vez odio.
Entonces todo comenzó, la pelea, los gritos, las súplicas… El momento en el que Judy sacó la pluma de zanahoria… El momento en el que Nick la destrozó… El momento en el que la abandonó… Y el momento en el que todo se terminó…
-¡NICK!- Un gritó de terror, parecía haber visto un muerto… Una horrible pesadilla seguramente… Judy acaba de despertar… Aún era de noche, aún no amanecía y la tormenta se había desatado… Esa tormenta de película que había soñado estaba ahí… Era real. Miró en todas direcciones, no había nadie más que ella, y la carta seguía sobre la mesa. Ella lloraba, con su brazo secaba las lágrimas una y otra vez, trataba de entender lo que había pasado… ¿Fue todo un sueño? O simplemente había regresado a dormir después de que Nick se fue…
-¡Hopps!- Al otro lado de la puerta la llamaban, era una voz conocida, era una voz que adoraba y en ese momento necesitaba… Rápidamente tomó la carta, levantó el colchón de la base de la cama y la dejó ahí… Ni por error debía verla.
-¡Zanahorias abre ya!- Exclamaba el zorro empezando a golpear la puerta. La coneja aún no se recuperaba, no sabía qué hacer ahora… Las lágrimas de sus ojos habían desaparecido pero el sentimiento no… Aún estaba asustada.
La puerta se abrió
"Tienes un duplicado Wilde" Pensó el zorro al entrar, entonces la vio, parada frente a él con la mirada perdida.
-Te escuché gritar… ¿Estás bien?- Preguntó preocupado.
Judy finalmente reaccionó… Aunque no por ello era mejor… Lentamente sacudió su cabeza de un lado al otro.
-¿Qué pasó?-
-Nick yo… Esta tarde… Cassie… ¡Perdóname!- Una vez más empezó a llorar… Y Nick lo destrozó verla así… Aunque claro, no iba a mostrarlo.
-Oye, oye, tranquila, Cassie me llamó…Está bien- Dijo con una voz tranquila, acercándose a su amiga.
-No… ¡Fue mi culpa!-
-Ella dice que tú solo te moviste y ella estaba ahí… Zanahorias, los accidentes pasan- Respondió arrodillándose frente a ella.
-Pero ella… No sé si…-
-Solo se dislocó el hombro… Sus padres fueron a recogerla… Afortunadamente yo no estuve ahí sino seguramente me hubiesen culpado a mí Hehe- Ahora trataba de animar un poco la situación… No había nada como un chiste para terminar con la tensión… Pero no en esta ocasión, Judy no se calmaba… Pero no se debía a ese incidente… No… Nick no lo sabía… Pero Judy acababa de sentir, de ver su mayor temor volviéndose realidad…
-Hey ¿Tan malo fue?-
-No es eso… Creí que…-
-¿Creíste que dejaría de hablarte por algo así? Zanahorias, aunque lo hubieras hecho a propósito, no vas a librarte tan fácilmente de mí- Dijo embozando su sonrisa, frotando suavemente la cabeza de Judy, haciéndola sonreír finalmente.
-¿Qué haces aquí?- Preguntó la coneja ahora que todo había pasado.
-Pues, en cuanto vi tu mensaje quería venir a verte… Pero tuve que arreglar algunos asuntos antes…-
-¿Viniste con la lluvia?-
-Pues, empezó a llover en cuanto entré al edificio- "Es la segunda vez que tengo esa suerte" Rio ante ese recuerdo –Y por cierto, Cassie dice que no te preocupes, estará bien-
-Gracias Nick-
-Bueno, creo que será mejor que me vaya-
-¡Espera! No puedes irte así- Declaró angustiada, ya había ocasionado un accidente… No quería ocasionar algo peor… (No había manera de que fuese su culpa si algo le pasara a Nick en la tormenta… Pero si podía evitarlo era mejor) –Por… ¿Por qué no te quedas aquí?-
-Tranquila Zanahorias, de igual manera me hacía falta un baño-
-Nick, no voy a dejarte ir así… Por favor quédate-
-Está bien, me convenciste- Había sido demasiado fácil… No, Nick tenía sus propios motivos para estar ahí… ¿Recuerdan la botella de vino? Él no lo ha olvidado… Si las situaciones difíciles orillan a Judy a algo así… No podía dejarla sola.
-Tu puedes dormir en la cama yo dormiré en…-
-De ninguna manera Hopps- Interrumpió Nick.
-¿Qué pasa?-
-Si voy a estar aquí toda la noche, no voy a quitarte tu cama… Tú duerme ahí y yo me quedo en el suelo- Explicó empezando a desvestirse… Ya eran 3 veces, 3 veces que él se desvestía frente a ella. Solo quedó en sus boxers negros, y dobló el resto de su ropa.
-Nick, no tienes que dormir en el suelo…
-Y tú tampoco-
-¿Qué tal si compartimos cama?- Sugirió Judy desviando la mirada. Tal vez en el exterior se veía solo algo de pena… Pero en el interior gritaba, ¿Cómo pudo pedir eso? Aunque sabía que no funcionaría… Demonios sería lo mejor que podría pasarle en todo el día.
-Bueno, hace frío, creo que dormir juntos es mejor para ambos-
Y lo fue…
Ahí estaban; Judy vestida con su pijama y Nick técnicamente desnudo.
-Descansa Judy-
-Tú igual Nick-
Ella sea aferró fuertemente a él… Estaba pasando, en verdad estaba pasando, dormiría junto a él, y no sería un sueño, ni una ilusión tampoco. Sentía su pelaje, su suave pelaje anaranjado, él la abrazaba también, era la única manera en la que podían acomodarse en la cama, era muy grande para Judy, pero no tanto para los dos.
"En verdad estás aquí"
Todo lo que había pensado, todo lo que debía olvidar… Al demonio con eso… No podía renunciar a ese sueño, no podía renunciar a estar con él… En ese momento lo entendió… No podía vivir sin él… Tenía que haber algo… Alguna manera… Cassie no podía arrebatárselo… No podía… Y no iba a permitírselo. Entonces como un mero impulso, un murmullo involuntario… Sus labios se juntaron para formar la oración.
-Te amo-
Espero les haya gustado, entretenido o al menos les haya dado algo qué hacer. Sé que es tarde por la madrugada (Entonces sería temprano no?) Pero les quiero pedir, por favor dejen su comentario con su opinión, así sabré si les gustó, les encantó... Y si ya no quieren matarme por Cassie hehe... Buaaano, eso sería todo, espero que dejen su comentario, es mi parte favorita de escribir así que por favor dejen uno. Nos vemos luego.
Paz.
