Bella Swan tenía 7 años, con su cabellos suelta, muy largo, corre por el enorme parque que está al frente de su gran casa. Esta niña es traviesa pero muy inteligente, siempre muy curiosa por asuntos que no le pertenecen y muy ávida del aprendizaje. En una de las bancas esta su mamá, Renne Swan. Su mamá la llama y Bella corre hacia ella.
-¿Qué quieres ser de grande Belli Bells?- Bella abre los ojos, nunca lo había pensado, ¿Qué ser de grande? Una doctora, no muy aburrido, Chef, no a su mami no le gustaría. Y entonces hace lo único que sabe hacer, complacerla con lo que quiere oír.
-Una princesa- Vestidos todas las noches, joyas, tiaras, todo, Bella lo quiere todo.
-Para ser una princesa hay que ser bonita y muy sofisticada- Renne sonríe y piensa que por fin su sueño se ha hecho realidad, por fin podría darle a su hija todo lo que ella quiso para ella misma, Bella no tenía su belleza pero con maquillaje todo se arregla.
-Lo sé mami- Renne la suelta y ella vuelve a los toboganes.
La dura realidad golpea a una alegre Bella de 10 años. Lamentablemente para Renne su hija parece haber desarrollado un odio total a todo lo que ella siempre quiso.
-Vamos a salir- Si Renne le preguntaba Bella iba hacer lo de siempre, decirle que no y ponerse sus audífonos mientras pinta en un lienzo.
-¿A dónde?- pregunta Bella levantándose de mala gana limpiándose las manos en su camiseta blanca. Renne ve con asco el cuarto rosa de su hija, todo sucio de pintura por todos lados.
-A que te pruebes el vestido que he escogido para ti, tenemos una reunión el sábado, madre e hija- Bella la mira con mala cara y camina hacia el baño a cambiarse y ponerse algo "decente"
-Debes caminar recto Bella- La niña de 11 años está cansada de venir a diario a este horrible lugar. Con libros encima de su cabeza y con zapatos de taco 9.
-Ya quiero terminar mamá, tengo clases de arte hoy haremos un … - Renne se levanta de su asiento y se acerca peligrosamente a su hija.
-Basta de discusiones Isabella, debes hacernos sentir orgullosos- y regresa con la misma elegancia a la interesante conversación con sus amigas mientras que la encargada de Bella la hace caminar y caminar sobre una línea recta.
-Sabes que me encanta pintar- pero Renne ya no la escucha y ella está siendo llevada a otro de los cuartos para probarse más ropa.
-Me queda muy apretado acá abajo- le dice por novena vez a su mamá. El vestido verde le ajusta demasiado en la parte de la espalda.
-Eso es porque has engordado, esta debería ser tu talla – ¿Engordado? ¡Pero si la tenía a dieta desde hace meses!
-Fuimos al doctor la semana pasada el dijo que estaba bien para mi talla- Bella se mira al espejo de cuerpo entero; no se veía panza, se veía plana, ¿verdad?
-Dulzura créeme, si quieres competir deberías tener mínimo 4 kilos menos-
Bella baja la mirada y se avergüenza de sí misma.
Una noche de sábado
-¿Qué pasó Blair?- pregunta Bella, después de haberse debatido si salir o no en la mitad de la noche por tanto grito.
-Niña, regrese a dormir usted- Blair la empuja delicadamente hacia su dormitorio y cierra la puerta. Bella logra irse por la puerta que conecta con el cuarto de su hermano de 16, James.
-James, hay problemas, tienes que despertar ahorita- Bella lo sacude, James parece estar viéndola pero no le contesta, esta como ido. Bella voltea y se encuentra con varias bolsitas pequeñas, de esas que contienen pastillas.
-James, James te estoy hablando reacciona, no te hagas el dormido- Bella no sabe lo que es eso, lo sacude y lo sacude pero no reacciona.
-¡Sal de acá Isabella!- Entra Ace, su mayordomo y el si la lleva a la fuerza a su cuarto.
-Sus papás han tenidos un accidente niña Isabella- le dice sin más Blair, luego la baña y le narra cuento tras cuento todas las noches, sin darse cuenta de que Bella cada vez se veía más ojerosa y que durante el transcurso de los meses adelgazó de forma increíble.
Cualquiera pensaría que después de estar en coma por más de dos meses, Renne Swan se preocuparía por sus hijos pero ni bien salió de la clínica empezó a ir al gimnasio al ver que había ganado peso. Así pasa el tiempo hasta que Bella cumple trece, había épocas en las que comía mucho y otras en las que no comía casi nada. En el mes de Octubre, Blair encontró a la niña Bella tirada en su bañera bañada en sangre. Gritó como desesperada hasta que Ace llegó a su auxilio y también llego una chica del servicio que llamó al 911.
Más tarde, cuando Bella por fin abrió los ojos encontró a su mamá llorando a mares sobre el hombro de su padre. No pudo decir nada, no pudo ni pedir perdón porque lo único que hicieron ambos fue despedirla y decirle que estaría en un sitio mejor, Bella luchó contra todos los tubos, ella no quería separase de ellos.
Se levantó tres días más tarde, en el NY Medical Center junto con el doctor Drew que le explicó que estaba a punto de iniciar un tratamiento contra la anorexia y la depresión que padece. Entra a terapias donde conoce a personas que padecen lo mismo que ella, a charlas privadas con psicólogos en donde tiene que abrirse, desnudar su alma ante un extraño que lo único que hacía era decirte que todo estaría bien. Pasaron años para que a Bella le dieran el permiso de salir, en todos estos años no había recibido más de dos veces la visita de sus padres, le mandaban regalos de navidad y para su cumpleaños pero nunca cruzaban más que 8 palabras cada vez que se veían.
Lo primero que hizo Bella al salir fue ir a visitar a la abuela Marie. Ella fue la única que se comunicaba con ella, la abuela Marie vivía en Texas y por su salud nunca pudo viajar pero siempre le mandaba cartas explicándole que no entendía la enfermedad pero que siempre estaría con ella. Bella no había salido en estos 4 años y tuvo miedo pero se enfrentó a todos los retos. Ella conocía la casa de la abuela y pudo llegar con facilidad. El encuentro fue muy emotivo, ambas lloraron y por fin Bella le contó todo lo que le había pasado. Se quedó con ella una temporada hasta que tuvo que regresar al ver que el tiempo se iba y que aunque había terminado el colegio a distancia no había ingresado a la universidad.
Sus papás andaban de viaje y Bella agradeció por eso; con la ayuda de un amigo de su papá logró inscribirse en un curso de reforzamiento y el proceso fue rápido, en un año logró actualizarse y prepararse para la universidad.
Charlie y Renne seguían sin aparecer y a Bella no le importó, todos en la mansión la miraban con admiración cuando ingresó a economía, y ahí es cuando Bella decidió mudarse de la mansión.
La abuela Marie tenía una pequeña fortuna gracias a todos los trabajos que había hecho alrededor de su vida y se la mandó, Bella logró alquilar un departamento decente en una zona tranquila y cuando por fin pensó que lo había superado, luego de mucho tiempo sin verse Charlie y Renne se aparecieron la primera noche que Bella pasaba en su nuevo departamento.
-Podrías haber tenido la decencia de decirnos que te ibas a mudar, ¿no te parece?- Charlie Swan entra como dueño en su casa mirando despectivamente el departamento. Hace ademán de sentarse pero todavía no llegan los muebles que ella había encargado. A su costado tratando de pasar desapercibida está Renne Swan, sin lograr su propósito claro está.
-Y tú podrías haber tenido la decencia de aparecerte por la casa, ¿no crees?- La tensión se puede cortar son tijera. Bella mira a su desafiándolo a que niege o excuse tremenda acusación.
-Lo hicimos porque pensamos que te tenías que acostumbrar- Por primera vez Renne habla, en sus ojos se puede ver el arrepentimiento.
-Claro, tiene lógica, casi dos años para acostumbrarse- Bella los mira y aunque no lo dice, y tal vez nunca lo diga, los extraño muchísimo.
-¿Cómo te sientes Bella?- pregunta Renne.
-Mejor, estoy haciendo lo que quiero-
-Hasta que se te acabe el dinero- dice Charlie duramente.
-Trabajaré, puedo hacerlo- Nadie puede hacerte sentir menos sin tu permiso se repite Bella, una frase que usaba el Dr. Drew.
-¿Con qué experiencia?- ataca de nuevo Charlie.
-Podré salir adelante papá, lo haré-
-Dile Charlie- Renne que ha estado conteniéndose todo el rato en abrazar a su hija presiona a su esposo.
-Sabes que en los últimos años la cadena ha crecido enormemente y te ofrezco que trabajes para mi administrándolos- Tal vez fue el deseo que tenia Bella de reconstruir una relación sus padres, lo más probable era que fuera eso porque ella ya había conseguido un empleo; pero aceptó.
-¿Hay alguno por acá cerca?-
-Como 9 cuadras más abajo pero no es buena zona- dice Charlie dando una pequeña sonrisa al ver que implica su pregunta.
-Trabajaré ahí de vez en cuando para que me conozcan-
-¿Aceptas hija?- pregunta Renne acercándose un poco a ella.
-Si mamá- Renne le da un pequeño abrazo, como si nunca le hubiera dado uno y Bella sonríe.
