Hola chicos, lamento la tardanza, bueno no está demás decirles que este capitulo contiene situaciones sexuales explicitas, el Fic es M +18, ustedes saben que significa, aun así lo aviso. :D Espero les guste!
Newt POV.
Estamos a punto de salir del departamento cuando tocan a la puerta.
-¿Esperas a alguien? –le pregunto a Thomas, quien se está colocando la chaqueta de piel café.
-No, quizá sea Teresa –responde.
Abro la puerta y no es Teresa, es mi madre.
Entra al departamento y se coloca en me dio de Thomas y yo.
-Will, tenemos que hablar –dice.
Camino pasando de ella y colocándome a un lado de Thomas.
-Cualquier cosa que quieras decir, lo puedes decir frente a Thomas –le digo.
Mi madre me mira, y después a Thomas.
-Okay –acepta sin renegar-. Verás, hijo, quiero que sepas que estoy contigo. En cualquier cosa que hayas decidido. Yo… reaccioné mal, lo sé, pero es que no podía reaccionar de otra manera. Yo…. Tu padre dijo que…
-¿fue papá? –le pregunto-. ¿Papá fue quien te hizo cambiar de opinión?
-Si –responde sinceramente-. Y lo lamento mucho, debí yo misma haber cambiado de opinión, pero no podía hijo, pero aquí estoy, para demostrarte que siento mucho haberte gritado y que estoy contigo. Y te voy a aceptar seas quien seas.
Es mi madre, y está ofreciendo su apoyo, pero no necesito que piense así, no quiero que piense que necesito su apoyo "sea quien yo sea" yo soy Newt, soy su hijo, no un extraño, no eh cambiado. Sigo siendo yo.
-Entonces… -se me ocurre de repente, de hecho ni siquiera se que estoy haciendo-. ¿No te molesta que Thomas y yo seamos novios?
Siento la tensión en el cuerpo de Thomas, pero paso mi brazo por su espalda, abrazándolo de la cintura, y doy un pequeño pellizco.
-¿Ustedes… Ustedes están juntos? –pregunta, con sus ojos ligeramente desorbitados volando de Thomas a mi un montón de veces.
-Si –respondo. Thomas no lo niega, me sigue la corriente-. ¿Hay algún problema?
-Tu… yo… ¿No creen que…? Es.. es muy pronto, ¿No lo creen? –logra decir por fin.
-¿Muy pronto? ¿Te sentirías así si Thomas fuera una chica?
Su quijada se queda abierta.
-No, pero ese es el punto, el no es una chica, yo creo que…
-Lo siento –dice Thomas, separándose de mi-. Newt solo quiere probar que usted lo apoya, supongo, porque Newt y yo no somos nada, solo amigos.
Mi madre abre su boca y asiente, sin apartar la vista de Thomas.
-Voy a preparar el auto, te veo allá, Newt –dice el, tomando sus cosas de la mesa y saliendo por la puerta-. Con permiso –dice antes de salir.
Mi madre se queda mirándome sin decir nada.
-Mamá, no soy otra persona. Sigo siendo tu hijo.
-Lo se, lo se hijo. Pero entiéndeme. Por favor.
-Te entiendo, mamá, pero por favor, no me trates diferente.
-No lo haré. Daré lo mejor de mi. ¿Okay?
-Bien, sabes, Thomas tiene que ir a trabajar, mi coche no sirve y tengo que ir a la escuela.
-Puedo llevarte –se ofrece.
-Creo que ambos deberíamos tener un tiempo libre.
-Oye, Newt, lamento haber desaparecido por una semana, pero necesitaba hacerlo, por favor.
-No fue justo para papá –replico-. ¿Sabes cuanto tiempo estuvimos buscándote?
-Le dije a tu abuela que les llamara –responde.
-Si, pero nunca lo hizo. Si Katty no nos hubiera dicho que estabas con ella no hubiéramos sabido nada de ti.
-Lo siento, hijo.
-Yo también. Creo que deberías hablarlo con papá. Con permiso.
Y salgo del departamento.
No debería ponerme en este estado. No debería darle la espalda a mi madre, pues ella se esta comportando de una manera muy accesible, pero no puedo perdonarla por salir huyendo de nosotros, como si yo fuera una especie de plaga.
Thomas POV.
Las cosas para Newt iban difíciles, así que yo trataba de hacérselo lo más fácil que fuera. No lo presioné, no hablé sobre nosotros ni sobre nada que lo pusiera incomodo, y mas bien, dejaba que el comenzara los temas a conversar. Comíamos fuera, cenábamos en casa, hacíamos una que otra cosa, pero estaba distante; poco a poco fue regresando a la normalidad, sus padres se estaban comportando bien, muy bien, de hecho, así que eso hacia que las cosas fueran mejores para el. Y me hacia sentir bien.
Me hubiera gustado pasar por lo que el, pero nunca sucederá. Yo no tengo a nadie para "salir del closet", yo solo soy yo. No tengo a quien revelarle mi secreto, o por quien preocuparme por que se enoje conmigo. Nadie lo hace. La única persona que me importa se acuesta en la cama junto a la mía todas las noches.
Por otro lado, estuvo bien darle espacio a Newt, así yo también tenia el mío. Ministry of Sound estaba por abrir, de hecho, cinco días a partir de ahora.
Fred y yo habíamos ido a varias entrevistas, radio y televisión, además que las chicas de Fred estaban haciendo un gran trabajo, las entradas se habían vendido desde hace una semana, ya no quedaban lugares disponibles, aun así, había personas que aseguraban hacer fila para entrar por lo menos un momento durante la noche.
El novio de Scarlet es Dj, así que hicimos contrato con el, además que era parte de "la familia" era uno de los Dj's mas reconocidos en la ciudad.
Así que, bueno, quedando todo listo en el club, solo estábamos esperando la fecha.
En cuanto a todo lo demás, bueno, podría decir que lo único complicado ahora es mantener mi relación de amistad con William, quien se muestra muy interesado en mi aún, eh dejado todo en claro, pero no puedo negar que siento esta atracción, es un chico atractivo y de una personalidad increíble, pero estoy esperando a Newt, y no voy a decepcionarlo, aunque no seamos nada aún.
Teresa sigue saliendo con ese chico, a mi me parece alguien normal, pero a Newt no termina de agradarle. Lo que sucedió entre ella y yo quedo ya olvidado por completo.
Brenda las tiene un poco más difíciles, pues sus padres las han dejado solas de nuevo y ella lucha para mantener a Ross al margen.
Por ahora lo único que tengo en mente es la apertura, no puedo concentrarme en otra cosa.
Newt POV.
-¿Estas nervioso? –le pregunto cuando lo miro anudando su corbata frente al espejo. Sus manos tiemblan.
-¿Tu que crees? –pregunta fulminándome con la mirada y después soltando una risotada.
-Vamos a llegar un poco tarde –le digo-. Esperaremos a Teresa, sale a las diez del trabajo pero ya sabes como es para arreglarse.
-Okay, cuando vayas llegando me avisas y salgo por ustedes.
-Okay –acepto.
-¿Cómo estoy? –me pregunta.
Lleva un pantalón de vestir color negro, una camisa negra y una corbata gris. Se ve hermoso.
-Perfecto –le digo.
Me acerco a el y arreglo la corbata, enderezando el nudo.
-Listo –asiento.
-Bien, nos vemos allá.
Palmea mi hombro y sale de la habitación.
Me tiro en la cama durante un rato, esperando a que se de la hora para arreglarme.
Nos vamos a ver todos en casa de Minho; Teresa, Charles, también Brenda, Eduardo y Raúl; Ross y sus dos amigas llegarán antes, pero ella tiene pases, nosotros entraremos por Thomas.
A las diez de la noche ya estoy arreglado y conduciendo hacia casa de Minho, decidimos ir allí porque es la casa mas cerca al Club, además que es una zona "neutral" entre Teresa y sus amigos y Brenda y sus amigos, me gustaría poder llamarlos "amigos" a todos juntos, pero de verdad es imposible.
Ya están todos, solo falta Teresa.
Para esto de los antros mis amigos son expertos, las chicas se ven hermosas, los chicos ya han empezado a tomar y todos esperan con ansias a que Teresa llegue.
Terminamos subiéndonos a los coches a las once y media, con Teresa ya con nosotros.
Conducimos en caravana, unos detrás de otros. El estacionamiento está lleno, así que terminamos dejando los coches enfrente de la cafetería Dubai y caminamos hasta el lugar.
Nunca lo había visto encendido, es hermoso. El logo brilla con luces neón, es elegante, platinado y muy llamativo.
Se ve claramente una larga fila de jóvenes, esperando entrar.
-¿Thomas? –Le llamo por teléfono, la música es ensordecedora.
-¡Voy para allá! –me grita antes de que le diga que ya estamos aquí.
Caminamos todos juntos, pasamos por un lado de la fila, todos se nos quedan mirando.
En la entrada hay dos guardias de seguridad, y hay dos puertas, una para entrar y la otra para salir.
-¿tienen pase? –nos pregunta el guardia de seguridad vestido de traje y corbata.
-No –respondo.
-Lo lamento, tienen que hacer fila.
Todos giramos nuestro rostro para ver, ni siquiera vemos el final.
-Venimos con… -estoy a punto de hablar cuando sale Thomas.
-Está bien –les dice a los guardias.
Estos asienten y recorren la pequeña cadena elegante para dejarnos entrar.
Todos saludan a Thomas y después lo seguimos al interior.
Dentro todo es diferente, es como si nos hubiéramos cambiado de lugar, como si hubiéramos viajado a través de la puerta.
No puedo describirlo, sería imposible. Las luces brillan por todos lados, la música está elevada, pero no al grado de hacerte daño, hay lámparas en el techo que brillan elegantemente, los diseños de las paredes son exquisitos, las mesas de las orillas tienen luz en los bordes y las personas están completamente locas aquí dentro. Hay alcohol, meseros, cuerpos moviéndose, gritos… de todo.
Seguimos a Thomas, después de la cabina del DJ se encuentran unas escaleras, ninguno decimos nada.
Aquí hay un guardia también, quien nos deja entrar en cuanto mira a Thomas.
Las escaleras nos llevan a una segunda planta extendida solo en el contorno del lugar, las luces del techo, que cuelgan en finas tiras, unas largas y otras cortas, iluminan la zona.
Hay una larga hilera de sofás de piel blanca que se extienden desde la entrada hacia la salida, contorneando completamente el segundo piso, pero nadie está sentado, todos aquí están de pie.
-Ross está con sus amigas en aquel extremo –nos dice Thomas señalando del otro lado de la pista.
La pista de baile está debajo de nosotros, desde aquí podemos ver todos los cuerpos que se mueven en ella, hay humo que sale del espectáculo de luces en la cabina y simplemente con estar aquí la música mueve tu cuerpo.
Localizo a Ross con un grupo de chicos bailando justo frente a nosotros.
-¿Esta es la zona VIP? –le pregunto a Thomas.
-Por supuesto ¿Te gusta? –inquiere.
-¡Claro! ¡Es increíble!
-En un rato nos traen las cosas –nos dice-. ¿Alguien no toma Vodka?
Nadie responde, eso quiere decir que le dan luz verde al Vodka.
Segundos después un par de meseros colocan una mesa alta, que nos llega debajo del pecho a todos y colocan vasos, una cubeta de hielos, dos botellas de Vodka y jugos, parecen ser de arándanos y piña, aunque no sabría decirlo sin probarlo.
En pocos minutos todos tienen un vaso preparado en sus manos y bailan entre ellos.
Thomas está ligeramente excluido, apoyando sus codos en la mesa. Y yo junto a el.
-Debo decirlo –comienzo-. Esto es increíble. Scarlet no se equivocó al asegurar que no había nada igual en la ciudad.
-¿Lo crees? –pregunta divertido y emocionado.
-Estoy seguro, puedo asegurar que hemos ido a todos los antros, pero de verdad hacia falta uno como este.
-Si bueno, estamos llenos –dice-. Y vi que sigue llegando la gente.
-Si, hay muchos allá afuera.
-A las doce se les dará entrada, solo necesitábamos un poco de espacio para el opening y para los "invitados", pero ya se estará dando la entrada, además que esperamos abrir incluso el domingo por la noche.
-¿Qué días estarán abriendo normalmente? –inquiero.
-Jueves, viernes y sábado –responde-. El jueves sería algo mas tranquilo, los mejores días se esperan en viernes y sábado, por supuesto.
-Bueno, después de este exitazo te aseguro que tendrás mucha gente, no solo en los primeros días, sino que durante una gran temporada.
-Fue una gran suerte que las hijas de Fred pudieran intervenir así.
-Oh si, tenlo por seguro.
Justo después de prepararnos unos tragos Thomas tiene que ir con Fred, no le pregunto lo que anda haciendo porque creo saber de que va todo esto. Hay prensa, invitados especiales, gente que debe conocer, así que bueno, me dejo llevar por la música, la noche, el alcohol y mis amigos.
Y no nos vamos hasta que se termina, literalmente.
A las cuatro de la mañana ya no hay nadie más que nosotros.
Esperamos a Thomas afuera, hemos traído los coches y los chicos han comprado hamburguesas en Whattaburger. Siempre me pregunté quien demonios compraría hamburguesas en la madrugada, ya que estos lugares están abiertos las 24 horas, y bueno, ahora que todos tenemos una hamburguesa en nuestras manos dejamos de preguntarlo.
Thomas sale junto con Fred y otras personas, se despiden de nosotros y Thomas se queda, a "cenar" o desayunar, quien sabe que rayos sea esto.
-¿Listos para irnos? –pregunta Minho después de una gran platica con Thomas.
Los chicos suben a sus autos, Teresa se lleva el mío porque Charles se tuvo que ir temprano, así que yo me iré con Thomas.
-Oye –me dice una vez dentro del auto-. Se que debes estar cansado, pero Fred y otras personas irán a un hotel, han reservado habitaciones, incluso para mi, seguirán la fiesta en el salón del hotel y por la mañana habrá otra comida, para… celebrar, ya sabes. ¿Irías conmigo? ¿O estás muy cansado?
-¿Es en serio? –pregunto-. Ni siquiera tienes que preguntar.
Sonríe.
-A menos que no quieras que vaya –me apresuro a decir.
-¿Estás loco? Si tú no ibas yo no iba tampoco.
Niego con la cabeza, divertido.
-Andando, no los hagas esperar.
En el hotel nos reciben un par de botones, nos llevan hasta el salón de eventos, en donde hay una cena con los amigos de Thomas, bueno, solo conozco a Fred y su esposa.
Thomas me presenta a algunos, pero no los ubico, se que aquí esta el DJ, el proveedor de alcohol, el dueño de los permisos para los NighClubs, también hay un Diputado joven que parece ser amigo de Fred.
Después de una ligera cena la celebración continúa, hay meseros con vinos y música de fondo. Yo me limito a estar junto a Thomas y a conversar cuando es necesario.
A las siete de la mañana nos vamos a una habitación para dormir, estamos tan cansados que ya ni siquiera mantenemos una conversación desde que subimos por el ascensor.
No se que hora es cuando despierto pero es el sonido de las puertas abriendo y cerrando quien me devuelven a la realidad.
-¿Qué hora son? –pregunto adormilado.
-Las doce y media –responde Thomas. Está sentado frente al espejo, arreglando su cabello.
-¿Qué haces?
-Vamos a una comida, es a la una y media.
Me quejo durante unos minutos y termino levantándome a regañadientes y tomando una ducha fresca.
Thomas había traído ropa extra, así que me silencia antes de que yo me queje por no haber traído cambio apropiado.
En la comida puedo reconocer a mas personas en la mesa, como las dos hermanas Smith, el novio de Bianca, una amiga de ellas, y otro par de jóvenes que van a la universidad pero no se quienes son.
La comida es en el restaurant del Hotel, después del postre Bianca y Scarlet nos invitan al bar, junto con los demás chicos.
No estoy de humor para seguir bebiendo, pero todos han pedido algo, así que tomo un Cosmopolitan sin mucho alcohol.
-Tu estás en la Universidad, ¿No? –me pregunta la chica pelirroja sentada junto a Bianca.
-Si –respondo-. Creo que estamos en una clase juntos.
-Con Banner ¿Cierto?
Asiento con la cabeza, sonriendo.
-¿Ustedes son… familiares? –nos pregunta Matt, el no me conoce, pero todos lo conocen a el.
Es estúpido, pero cierto: Estando en esta mesa, junto a estos chicos, me siento importante, y es que es totalmente estúpido porque en si, no son nadie, son solo chicos, personas, pero en la universidad, que es una sociedad guiada por jerarquías, ellos son el punto mas alto.
Y si, es estúpido, pero yo soy estúpido, así que no dejaré de sentirme así.
-Compartimos departamento –responde Thomas al ver que no respondo.
-¿Tu no estás en la Universidad? –le pregunta.
-No –responde este-. Solo Newt.
-Que mal –dice la pelirroja-. Entrando del Break, la próxima semana, vamos a tener una comida, sería genial si pudieras ir Thomas –le invita-. Y bueno, Newt, allí te vemos a ti.
-¿Comida? –pregunta Thomas.
-Si, es una tradición anual, la hacemos desde la secundaria.
Yo estaba totalmente familiarizado con eso. Todos los años, después de vacaciones, la cafetería era apartada por ellos, y tenían su "comida privada" en la escuela, que terminaba con una fiesta en la casa de alguno de ellos.
Nunca había sido invitado. De hecho, nadie era invitado, solo su grupo social.
-Creo que tenemos con Banner antes –me dice la chica, quien creo que se llama Jaqueline-. Podemos irnos juntos.
-Por mi esta bien –respondo naturalmente-. Pero me sentiría mejor si va Thomas, es el a quien quieren allí.
-Tonterías –dice Scarlet-. Thomas es parte de la familia, y tu eres familia de el.
-Estaré allí –asegura el, palmeando mi muslo bajo la mesa.
-Excelente, después de eso, terminando las clases, nos reuniremos en casa de Matt –nos dice el otro chico, Rogge-. Algo tranquilo.
Si, "tranquilo".
Seguimos conversando durante otro par de horas, Jaqueline, quien me explica que en realidad se llama Jakylein, pero nadie pronuncia bien su nombre y terminó siendo Jaqueline para todos, se muestra muy amable conmigo, es la que mas me hace platica y la que se ha cambiado de lugar par poder conversar conmigo.
A las seis de la tarde estamos regresando a casa. Me duelen todos los músculos, sobre todo las piernas.
-Voy a tomar una ducha –avisa Thomas entrando en la habitación.
Me recuesto en la cama y espero hasta que salga del baño.
Me ducho yo también y después voy a la cocina a prepararme una malteada de plátano, necesito acabar con el ardor del alcohol en mi estomago.
Por el cambio de horario para las ocho de la noche ya está todo totalmente obscuro.
Antes de ir a la cama, pues el cansancio que siento es exagerado, voy con Thomas quien está en el pequeño balcón que hay en el departamento.
-Hacia mucho que no salía a este lugar –le digo, poniéndome a su lado.
-Necesitaba un poco de aire fresco –me dice, sonriendo.
Me recargo en el barandal y miro hacia el fondo, en donde brillan las luces de los coches.
Podría ser una vista bonita, pero hay un gran edificio frente a nosotros que se lleva la mayor parte del paisaje, después de este hay una plaza verde y luminosa en donde las personas van a hacer ejercicio y pasear a las mascotas.
El cuerpo de Thomas brilla de manera hermosa mientras las luces del exterior se estrellan en su piel, sus rasgos se tornan más suaves y sus ojos brillan mucho más.
Una de sus manos se apoya en el barandal, a unos centímetros de la mía. Se ve tan suave, tan atrayente, las venas resaltan por las sobras y sus uñas están perfectamente cortadas.
Sin poder evitarlo coloco mi mano sobre la suya.
Al instante su rostro se gira para mirarme, pero no le pongo atención, solo quiero seguir tocando su mano.
Entrelazo nuestros dedos y la dejo allí, apoyada en la suya, hasta que le calor de nuestras pieles se unen.
Elevo mis ojos y los junto con los suyos.
Es increíble lo que el me hace sentir sin decir nada.
En sus labios se esboza una sonrisa y no puedo resistirme más.
Junto nuestras bocas para besarnos, al principio el no me devuelve el beso, pero después de que mis manos se colocan en sus cintura sus labios fallan y comienzan a moverse con los míos.
Sus manos sujetan mi espalda y poco a poco su lengua va buscando paso por mis labios.
Sin querer esperarme más quito su playera rápidamente, sonríe y vuelve a besarme.
No duro mucho yo con mi playera puesta, así que tardé mas en juntar nuestros labios cuando nuestros torsos desnudos ya se estaban tocando, compartiendo calor e incrementando la excitación.
Bajo mi mano por su costado, acariciando su cintura y deteniéndome en la pretina de su short. En este momento no quiero que se detenga, quiero que me sujete con fuerza y que sus labios se enciendan en mi boca.
Así que no limito mi deseo, bajo rápidamente, sin darme tiempo para calcular su reacción, y coloco mi mano sobre su pubis.
Thomas da un respingo y sus labios se detienen en mi boca. Cierro ligeramente mi mano, sujetando su erección con mis dedos, se escapa un gemido de su garganta y sus manos se aprietan en mi espalda.
Eh logrado lo que quería, pues sus labios se mueven con mas intensidad y sus manos buscan rápidamente en mi espalda, tratando de acariciar todo lo que pueda.
Sigo con mi mano en su miembro, moviéndola lentamente.
-Newt –masculla entre mis besos, pero no dejo que hable.
Sin pensarlo dos veces meto mis dedos entre su short, acariciando la piel de su vientre y sintiendo sus vellos en mis yemas.
Su respiración se agita cada vez mas, mientras voy tocando su piel cálida bajo su ropa interior.
Siento el inicio de su miembro con mis dedos pero Thomas me sujeta de los hombros y me aparta.
-No lo hagas –jadea-. Ya es bastante difícil controlarme.
-No te controles –respondo rápidamente.
-No sabes lo que dices –masculla.
-Si, lo se –respondo.
Regreso mis labios los suyos y lo sujeto de los glúteos, apretando su cuerpo contra el mío, dejándolo saber que también lo deseo.
Me separo de el y lo sujeto de la mano, conduciéndolo hasta la habitación.
-Newt –se queja una vez mas cuando acaricio su miembro con mi mano y lo tiro en la cama, recostándome sobre el.
Beso su cuello y su quijada mientras se retuerce por el placer y jadea. Se siente tan exquisito escuchar sus jadeos tan cerca de mi oído que no quiero que se detenga, necesito mas de el.
Sujeto su muslo, el short que trae puesto es de tela ligera, por lo que mi piel acaricia la suya en cuanto coloco mi mano en su rodilla. Subo lentamente, acariciando su piel, sintiendo los vellos suaves que adornan sus piernas y me detengo cuando mis yemas sienten su ropa interior.
-Newt –vuelve a decir pero lo ignoro. Meto mi mano bajo su bóxer y acaricio lo que hay de bajo, sintiendo mi corazón a punto de salir.
La espalda de Thomas se arquea mientras acaricio su miembro y beso su cuello.
Lo mas rápido que puedo, y sin querer soltar su piel, retiro mi short y me tiro sobre el.
-Espera –me dice-. Espera –repite hasta que me detengo-. No podemos hacerlo –dice jadeando.
-¿Por qué no? –inquiero, sin intención de detenerme.
-Porque no.
-Esa no es una respuesta –me quejo, regresando a sus labios.
Sujeto de nuevo su miembro, sobre su short y aprieto mi pubis contra su pierna.
-Por favor –le ruego cuando sus labios no responde-. Por favor Thomas.
-No me hagas eso –murmura-. No me lo pidas así.
-Por favor, te deseo. Por favor.
-Newt –sujete mi rostro y nos aparta ligeramente para mirarme a los ojos-. No voy a hacerlo contigo, no así.
-¿Por qué no?
-Porque me gustas, me gustas de verdad, y cuando lo hagamos será porque estamos juntos. Y lo deseamos.
-¿No me deseas?
-No sabes cuanto, no sabes el trabajo que me cuesta ahora mismo no arrancarte ese estúpido bóxer que traes puesto.
-Entonces… hazlo –ordeno.
-No. No hasta que seas mi novio.
Regreso a sus labios, luchando contra su agarre. El es fuerte, pero yo también.
-Ya estoy listo –murmuro en su oído.
-¿Listo para que?
-Para estar contigo.
-Es mentira, solo quieres tener sexo.
Me aparto bruscamente de el. Sus palabras no solo entran en mis oídos, sino que se clavan en mi corazón, estúpidamente.
-¿Qué? –pregunta cuando me levanto de su cuerpo y me siento en la cama.
-Nada –respondo bruscamente.
-¿Qué pasa? –pregunta, sentándose mi lado.
-Que acabo de decirte que quiero estar contigo y me respondes así.
-Es que… no puedo creerlo. Pienso que… pienso que quieres apagar este deseo.
-No quiero apagar ningún deseo. Quiero ser tuyo. Porque me gustas. Porque te quiero.
Me mira a los ojos y acaricia mi rostro.
Sin esperármelo comienza a besarme y coloca tanta presión sobre mi cuerpo que me hace caer en la cama.
Se recuesta sobre mí y comenzamos a besarnos de nuevo.
Quisiera poder detenerme también, pero no tengo la suficiente fuerza de voluntad, y mucho menos con su cuerpo sobre el mío. Y peor cuando su mano se coloca sobre mi pubis. No acaricia nada, no la mueve, no sujeta mi miembro, simplemente la coloca allí y todos mis sentidos se magnifican.
-Antes de esto –dice mientras sujeta la pretina de mi short, a punto de desabrochar el botón-. Quiero confirmarlo. ¿Ya somos novios?
Sonrío.
-Si –respondo. Aunque la palabra novio no me convence.
-Okay.
No dice nada mas pues sus labios hablan por si mismo.
Sus manos quitan su short y se deja caer sobre mi cuerpo, frotando su miembro contra el mío. Una y otra vez. Haciéndome desearlo más y mas.
Besa mi cuello y pierdo el control de mí por completo.
Comienza a besar mi pecho, descendiendo lentamente por mí estomago y llega a mi vientre.
-Thomas –gimo cuando comienza a besar mi erección sobre el bóxer.
-Shh… -exclama, sujetando mi muñeca con su mano.
Con su mano libre, delicadamente y con cuidado baja mi bóxer, dejándome desnudo frente a el.
Siento la sangre inundando mi rostro y cuando estoy por levantarme para evitar esta situación siento como sus manos sujetan mi miembro y lo mete en su boca.
La sensación es inimaginable. Es cálido, es delicioso. Todo mi cuerpo se tensa y dentro de mi cada partícula se retuerce de placer.
No me doy cuenta la fuerza que tengo hasta que los nudillos y los dedos comienzan a dolerme, estoy sujetando la sabana de la cama con tanta fuerza que mis brazos están completamente tensos.
Las manos de Thomas suben por mi torso y acarician mis pectorales, con delicadeza.
Le sujeto del cabello y tiro de el, haciendo que regrese a mis labios.
-Eres delicioso –murmura antes de besarme.
Rápidamente se quita su bóxer y deja caer su cuerpo contra el mío.
No tengo palabras para decir que se siente. No se puede explicar, es maravilloso.
Besa mi cuello lentamente, haciendo que cada partícula cobre vida dentro de mí.
En estos momentos solo deseaba una cosa mas que sus labios: Entregarme por completo a el.
-Hazme tuyo –logro decir entre jadeos.
Thomas me silencia con sus labios y acaricia mi pierna, apretando mi cuerpo al suyo.
-Thomas –ruego.
-¿Estas seguro? –pregunta con calma.
-Si –respondo.
Sigue besándome y rosando cada parte de su cuerpo contra el mío.
-No tengo… -gime-. No tengo condones.
Sonrío.
Sujeto su rostro y le doy un largo y profundo beso.
-No creo que pueda embarazarme –susurro contra sus labios.
Ríe entre dientes y acaricia mi pecho.
-Lo se –dice-. Pero es más fácil con preservativo.
-Quiero hacerlo –insisto.
-Okay –sus ojos brillan, no de excitación, sino de deseo. En estos momentos siento que Thomas haría lo que fuera por hacerme feliz.
Se levanta de la cama y por un momento lo sujeto con fuerza, sin la menor intención de que se aparte de mí.
-Tengo lubricante en mi cajón –masculla estirándose para tomarlo.
Lo tira en la cama y regresa a besarme.
-Tienes que… -comienza a decir entre besos-. Prometerme que me dirás todo lo que sientes.
-¿Quieres que te grite? –pregunto divertido.
-No, tonto. Quiero que me digas si te lastimo.
-No me lastimarías.
-No. Nunca lo haría. Pero promételo.
Sujeto sus labios con los míos y aprieto sus glúteos con fuerza, haciendo que gima junto a mi boca.
-Promételo –repite.
-Te lo prometo.
No se exactamente que tipo de sonido sale de su garganta, es como un gemido gatural de placer y desesperación.
Me sujeta con fuerza mientras hace que me de media vuelta en la cama, quedando boca abajo.
Se recuesta sobre mi, siento sus piernas contra las mías, su pubis contra mis glúteos, su pecho apoyado en mi espalda y después sus labios besando mi cuello, mi mejilla y alcanzando mis labios.
-Lo prometiste –gime contra mi oído.
Se separa lentamente de mi, una de sus manos sujeta mi cintura, elevándola ligeramente.
Escucho como abre el bote de lubricante y sigue un momento de silencio, en donde solo se escuchan nuestras respiraciones alteradas.
Trato de relajarme, cierro mis ojos y espero por Thomas, con desesperación.
Una de sus manos sujeta mi cintura y la otra acaricia mis glúteos lentamente. Siento como poco a poco va llenando mi interior con lubricante en uno de sus dedos.
-¿Estás bien? –pregunta.
-Hazlo –ordeno, impaciente.
Ese lugar de mi cuerpo nadie lo había tocado, y me sorprende sentir todo esto recorriendo mi interior. Es increíble. No puedo explicar que tan increíble son todas estas sensaciones.
Deja de acariciar mi sensible piel durante un momento y yo solo tengo en mi cabeza que quiero que continúe.
Entonces lo siento: Su miembro se frota contra mí, lentamente, con cuidado.
Poco a poco va acoplando nuestros cuerpos, dejando caer su peso lentamente, entrando con sensibilidad y delicadeza.
Aprieto mis manos, pues un dolor punzante recorre mi interior, desde donde el entra hasta mi estomago.
-Espera –le digo sin aliento.
-¿Estás bien? –pregunta rápidamente.
-Déjalo ahí un momento –digo agitado.
Trato de relajarme, de adaptarme a su cuerpo, de hacer esto más fácil.
Asiento ligeramente, dándole luz verde para que continúe.
Lentamente va dejando caer su peso, hasta quedar dentro de mí por completo.
Es doloroso, demasiado doloroso. Por instantes quería que saliera, que dejara de hacerlo. Pero no había una sensación mejor que esta. Su cuerpo arriba del mío, sintiendo como se apodera de mi. Como me hace suyo. Como me entrego.
Se recuesta en mi espalda, besando mi hombro. Trato de mantener mi cuerpo relajado y mi respiración regulada.
Cuando sus labios tocan mi cuello pierdo el control de nuevo.
Busco su boca con la mía, y con cada movimiento una punzada de dolor se extiende allí, en donde el miembro erecto de Thomas descansa, dentro de mi.
Mi respiración se corta junto con el pinchazo de dolor.
-¿Estás bien? ¿Quieres que salga? –pregunta quedamente.
-No –respondo como puedo.
Muy lentamente, casi sin que pueda sentirlo, comienza a moverse, de un lado para a otro, de arriba abajo, pero sin salir ni un milímetro de mi.
Se me escapa un gemido muy sonoro y hace que Thomas se encienda más, pues jadea por mis labios con desesperación.
Coloca su mano derecha sobre mi hombro y baja lentamente, acariciando mi brazo y llegando hasta mi mano, en donde envuelve nuestros dedos.
Al mismo tiempo empuja ligeramente su cuerpo contra el mío, y hace que mi mano se cierre por la presión. Pero su mano ahora me sostiene, y me hace sentir más fuerte.
-Si te duele demasiado me lo dices –susurra en mi oído.
-Hazlo –ordeno, apretando mi quijada después.
Poco a poco va moviéndose con más frecuencia. Hasta que alcanza unas embestidas rítmicas, saliendo ligeramente y volviendo a entrar.
A este grado me parece imposible detener mis gemidos, no puedo, además que sus jadeos son cada vez mas sonoros contra mi oído.
Su mano se aprieta, sujetando la mía con fuerza.
Con su otra mano comienza a acariciar mi pierna y después sujeta mi erección.
Se me escapa su nombre entre un gemido de placer y me silencia con un beso.
Mientras mueve sus caderas acaricia mi miembro y el placer envuelve por completo mi cuerpo.
Había esperado tantos años por esto, ni siquiera había imaginado lo bueno que sería.
Mi vida se resumía en esto.
Siento como mis músculos se contraen y como mis órganos se preparar para el final.
-Voy a terminar –gimo contra la almohada.
Thomas mueve ligeramente más rápido sus caderas y acaricia mi erección con cuidado.
-Thomas… -jadeo, tratando de avisarle que estoy a punto de llegar.
-Tranquilo, está bien –me dice en el oído-. Déjame tomarlo, déjame tomar todo de ti –susurra-. Te quiero –es ese momento, en donde sus labios rosan mi oído y su aliento se envuelve en mi cuello, ese momento donde sus movimientos rítmicos tocan mi interior y su mano exquisita acaricia mi erección, ese momento en donde culmina mi placer, envuelto en un placer más grande. Un placer que me hace cerrar los ojos de golpe y apretar cada molécula de mi cuerpo. Un placer que arranca un gran sonido de mi garganta.
Un placer que termina por agotar cada parte de mi cuerpo.
Y justo cuando estoy tratando de recuperarme, siento como el cuerpo de Thomas se tensa.
Masculla mi nombre contra el oído y aprieta con fuerza mi mano.
Y después de unos segundos, unos borrosos segundos donde apenas puedo ser consiente del exterior, se deja caer sobre mi.
No se cuanto tiempo pasa, pero poco a poco puedo salir de esta onda mágica de placer.
-¿Estás… bien? –me pregunta con dificultad.
Ni siquiera puedo contestarle, simplemente asiento.
Besa mis labios, hasta este momento no me había dado cuenta que ambos estábamos sudando.
Con mucho cuidado sale de mí, lentamente y se recuesta a mi lado.
Me doy media vuelta muy despacio, con todos mis músculos engarrotados.
Lo miro y me mira.
Esboza una sonrisa y me apoyo en los codos para darle un beso en los labios.
Y después me recuesto sobre su brazo.
-¿Estás bien? –vuelve a preguntar.
-"Bien" es muy poco. Estoy increíble. Eres increíble.
-No tienes que mentir solo por….
-No es mentira –lo silencio y su sonrisa se extiende mas.
-Fue increíble, entonces. Para ambos.
-Lo fue.
Por primera vez en mi vida me sentía cómodo en mi propia piel
Por primera vez sabia quien era y donde quería estar.
Por primera vez en mi vida quería ser yo mismo.
Quería ser de Thomas.
Para siempre.
Thomas POV.
Newt sale de la ducha, con una toalla amarrada en su cintura.
Yo ya me eh bañado, antes que el, ahora estoy recostado en la cama, cubriendo mi cuerpo desnudo con una sabana gruesa de algodón.
-Ven acá –le digo, palmeando el espacio a mi lado.
-Voy a… voy a ponerme ropa –dice.
Niego con la cabeza, divertido.
-Ven –insisto.
Se ruboriza. Es hermoso cuando lo hace.
Camina hasta donde estoy, después deja caer la toalla y se mete rápidamente en la cama.
-¿Qué? –inquiero cuando se cubre con la sabana y se recuesta en mi brazo para mirarme.
-Me da vergüenza –admite, poniéndose ligeramente más rojo que antes.
-No tienes por que avergonzarte –le digo mientras paso mi brazo por detrás de su cuerpo, abrazándolo y atrayéndolo a mi. Su piel está fría y trato de calentarla con la mía, bajo la sabana-. Eres hermoso.
-Nadie me había visto desnudo –dice en un susurro.
-Pues me alegro –mascullo sonriendo-. Tu rostro es hermoso, tu torso… -acaricio con mi dedo índice su pecho desnudo-. Todo.
-¿Puedo preguntarte algo? –inquiere.
-Todo. Todo lo que quieras.
-¿Estuvo bien? Para… para ti.
-¿Cómo que si estuvo bien? ¿A que te refieres?
-Yo… eh… bueno… ¿Era lo que… esperabas? ¿O… no?
Lo capto.
-Oye, deja de pensar en eso. Eres increíble. Fue increíble. Fue hermoso. Tú lo eres. No era lo que esperaba. Fue mejor. Mucho mejor que eso.
-Okay –susurra-. Es solo que… pensé que… no quería decepcionarte.
-¿Decepcionarme? ¿Qué mierda te pasa? –Da un respingo al escuchar la palabra-. Esto no es de decepciones o no. Newt, hemos hecho el amor. Y fue la cosa más maravillosa de mi vida.
-La mía también –admite.
-Entonces, no discutamos más.
Atraigo su cuerpo desnudo al mío y dejo que nos compartamos calor.
Beso su frente con ternura y apoyo mi rostro sobre su nuca.
-Tengo hambre –mascullo en cuanto el sonido de mi estomago resuena por todo el departamento.
-Yo también –dice el entre risas.
-Vamos, cenemos algo –palmeo su espalda y me pongo de pie.
Me pongo ropa interior y después un jeans de mezclilla y una chamarra deportiva.
-Te espero en la cocina –le digo mientras el busca un pantalón en su cajón.
Mientras saco trozos de carne para cocinar Newt se pone a mis espaldas.
Me doy media vuelta y lo sujeto de los hombros, atrayendo su boca a la mía.
-¿estás bien? –le pregunto.
-¿Puedes dejar de preguntar eso? –responde sonriendo-. Nunca he estado mejor.
-Voy a recordarte algo –susurro-. Ya somos novios.
-Uh… eso –masculla-. Bueno, creo que solo lo dije para acostarme contigo.
Su sonrisa es tan hermosa que solo puedo sonreír en respuesta.
-Es una lastima, supongo que ya sabes que cosas puedo hacer, pero solo las hago con mis novios. Así que…
-Bueno, quizá podremos renegociarlo.
-¿Si?-
-Si. Quizá podemos ser una bonita pareja.
-No quiero ser una bonita pareja. Quiero ser LA pareja. Tu pareja.
-Hecho.
-¿Hecho? –pregunto.
-Nada me haría mas feliz –responde, elevando su rostro y juntando nuestros labios.
Siento algo en mi pecho.
Algo que siento cada vez que me toca.
No se que es.
No quiero adelantarme y pensar que es amor.
Espero que lo sea.
Se siente bien.
Newt POV.
Durante la clase Jaqueline no me dirige la palabra, pero en cuanto termina ella va hasta mi asiento y se cuelga de mi brazo.
No fui el único que se sorprendió, varias miradas se clavan en nosotros mientras salimos por la puerta rumbo al pasillo.
Afuera nos espera Thomas y Scarlet.
Scarlet me saluda con un beso en la mejilla y Thomas pone su mano en mi espalda.
-¿Cómo te dejaron entrar? –le pregunto.
-hablé con el guardia –dice Scarlet-. Ya han pasado amigos antes.
La mitad del comedor de la universidad fue apartado por los chicos, hay una mesa larga para que todos podamos sentarnos.
Los otros alumnos comen, ajenos al "evento". Los únicos que fijan sus miradas en nosotros son los de nuevo ingreso, y todos aquellos que nunca compartieron escuela con estos chicos.
Siempre había presenciado estos eventos desde afuera, no hay gran diferencia; simplemente son jóvenes que se sientan a comer y conversar. Pero se siente bien.
No hay nada extraordinario en este lugar, lo mejor viene en la noche, es una de las fiestas más importantes para las Smith en el año, y es de entrada exclusiva. Y ahora yo y mis amigos estamos invitados.
Cuando salimos de la cafetería y nos dirigimos al pasillo mis ojos se encuentran con los de Thomas unos segundos.
Estiro mi mano ligeramente y nuestros dedos se rosan unos segundos.
Después extiendo mi palma contra la suya y entrelazamos nuestros dedos.
Me mira de reojo, sonriendo, y le devuelvo la sonrisa.
Su mano aprieta con fuerza la mía y le devuelvo el apretón.
Thomas viene conversando con Scarlet y yo me limito a escucharlos y disfrutar de poder tomar la mano de Thomas en público.
Me robo varias miradas, sobre todo de las personas a quienes conozco aquí, y no solo porque voy alado de Scarlet Smith y su novio "Dj Sam", sino porque voy tomado de la mano de un chico. Y no importa que la mayoría de los chicos vean esto como normal, siempre vamos a llamar la atención. Pero me parece una maravillosa manera de dejarlo en claro.
Del grupo de amigos de Thomas, quienes al principio lo trataban con demasiado respeto, ninguno muestra curiosidad por nuestra cercanía. Ninguno mira nuestras manos por demasiado tiempo ni se sorprenden incluso cuando Thomas me abraza frente a ellos antes de subir al coche.
-Nos vemos en la noche –dice Scarlet mientras abro la puerta.
-Nos vemos –me despido de ella entrando al carro.
Dentro del coche Thomas enciende la calefacción pues afuera hace frio ya.
-Son buenas personas –le digo-. Siempre me imaginé que eran más… materialistas.
-Aun no los trato demasiado –agrega-. Pero no sabes cuando batallé para que dejaran de llamarme como si fuera un señor.
Me encojo de hombro y antes de que comience a conducir le doy un beso en los labios.
Me mira, sonríe y pone el auto sobre la carretera.
Demonios, me encanta este hombre.
Thomas POV.
-Thomas –alguien llama a lo lejos-. ¡Thomas!
Reacciono cuando la mano pálida de Georgina pasa por mis ojos.
-Oh, lo siento, me quedé dormido despierto –explico mientras froto mi barbilla-. ¿Qué pasa?
-Hay una chica afuera, preguntó por usted.
-Okay, gracias Geo.
Asiente y regresa a la barra.
Me lavo las manos y salgo de la cocina.
-¿Me buscaba alguien? –le pregunto a Jared, quien está sentado en un banquito acomodando los pastelillos en el enfriador.
-Una chica, fue a sentarse a las mesas.
Le doy una palmadita en la espalda y salgo rumbo a la sala de fumadores.
El cabello obscuro de Teresa me llama la atención, está sentada a unas cuantas mesas de la barra.
-Hola, hola –le digo sentándome frente a ella.
-Hola, ¿Estabas ocupado? –pregunta sonriendo.
-No, en lo absoluto, ¿Qué pasa?
-Oh, nada, pasaba a comer algo y solo pregunté por ti.
-Si, me dijeron los chicos. ¿Ya ordenaste?
-Si, ya.
-Bien, ordenaré algo para mi. ¿Comemos juntos?
-Por supuesto –asiente sonriendo-. Entonces… ¿Tu y Newt?
-¿Yo y Newt? –siento como si me sonrojara.
-Si, ya… ¿Ya lo han hecho publico?
-Si, algo así. El… el es quien tiene que hacerlo publico y yo esperaré todo lo que tenga que esperar.
-Me alegra, Thomas. Me alegra de verdad.
Mariana se acerca a nosotros y deja una bandeja frente a Teresa.
-Gracias –le dice esta.
-Estamos para servirle.
-Mariana –le llamo-. ¿Puedes traerme un desayuno, por favor? Lo que sea está bien.
-Está bien –sonríe ella.
-¿Un sándwich y un jugo de naranja? –Le pregunto a Teresa-. ¿Estás a dieta o algo?
-No, nada de eso, es solo que eh tenido malestar últimamente, creo que debo visitar al doctor.
-¿Qué te pasa?
-No es nada, solo malestar en el estomago, quizá es porque no eh comido bien, todas esas cosas de la pasarela y las presentaciones…
-Cierto, me comentó Newt que estabas metiéndote al modelaje.
-Si, no es nada serio aún, unas cuantas pasarelas apenas, pero entre vestuario, fotografías y maquillajes no eh podido comer ni dormir bien.
-Pues debes cuidarte, si vas a hacer de eso una profesión tu cuerpo será tu armadura de trabajo.
-Si, si. Lo se. Es solo que… si hubiera comida como esta en casa daría mis cuatro comidas diarias.
-Bueno, aquí abrimos todo el día –digo sonriendo.
Se encoje de hombros y toma su celular de la mesa.
-Voy a ir al sanitario –me avisa.
-Okay.
Saco mi móvil y comienzo a revisar mi E-mail.
De pronto escucho muchos murmullos y un pequeño puñado de personas se reúne en el pasillo frente a la barra.
¿Qué pasa?
Me pongo de pie y al instante veo las botas cafés de Teresa en el suelo.
Corro hasta ella.
William se encuentra sosteniendo su cabeza.
-¿Qué pasó? –le pregunto alterado.
-Se desmayó –explica el rápidamente-. Solo vi cuando caía.
-Ayúdame a ponerla en el sofá.
Detrás de nosotros hay un sofá de piel obscura, levantamos el cuerpo ligero de Teresa y lo colocamos allí.
-¡Necesito agua! –Grito hacia los chicos-. Will, ve a ver si encuentras un poco de Alcohol.
Golpeo el rostro de teresa ligeramente, repitiendo su nombre una y otra vez.
Will regresa con un bote de alcohol y una gasa.
Lo coloco debajo de la nariz de Teresa y vuelvo a llamarla.
Poco a poco recupera el conocimiento.
-Teresa ¿Estás bien?
-¿Qué pasa? –pregunta confundida.
-Te desmayaste unos segundos –explico-. Voy a llevarte al hospital.
-No –responde rápidamente, tratando de enderezarse-. Estoy bien.
-Estás pálida, no repliques.
La pongo de pie con dificultad. William me ayuda y antes le ordena a Georgina que nos traigan el sándwich y el jugo de Teresa.
Ya estando en el coche espero hasta que Teresa pueda sujetar el jugo por ella misma.
-Trata de beber algo –le digo.
-Estoy bien.
-No. No lo estás ¿desde cuando que no comes?
-No se, ayer por la mañana…
-Ay Teresa, ¿Tienes algún medico en especifico?
-Si, pero no quiero que mi familia se entere, por favor.
-Okay, te llevaré al hospital –le digo.
-Si papá se entera de esto va a sacarme de la academia.
-Tranquila, si todo está bien quedará entre nosotros, pero si esto es grave entonces le diremos. Yo mismo lo haré.
-Okay –acepta sin replicas.
Conduzco hasta el hospital mas cercano, Teresa parece estar ligeramente mejor, aun así la enfermera la pone en una silla de ruedas.
Entro con ellas hasta el consultorio, explicándole lo que pasó.
En la pequeña habitación se sienta Teresa en la camilla y yo tomo asiento en una de las sillas junto al escritorio de la doctora.
Lo primero que hacen es sacarle una muestra de sangre y después la revisan con distintos instrumentos médicos.
La doctora le hace preguntas, y Teresa puede responderlas ya.
-Vas a quedarte recostada aquí, lo más probable es que sea anemia o falta de hierro, pero esperaremos a los estudios, no deben tardar –le dice la doctora.
Asiento y después de una sonrisa la doctora sale por la puerta, dejándonos solos.
-¿Cómo te sientes? –pregunto.
-Un poco mareada –responde recostada en la camilla, con sus ojos cerrados.
-Trata de descansar –mascullo.
Esperamos durante veinticinco minutos hasta que la doctora regresa.
Teresa de sienta con ligera dificultad en el borde y yo me pongo de pie, esperando por los resultados.
-¿Qué pasa? –le pregunta teresa.
-Bueno, es cierto que te hace falta un poco de hierro, pero además… hay otra cosa. Quizá quieras hablarlo en privado.
La doctora me mira un momento, después Tersa se encoje de hombros.
-Thomas puede quedarse –le dice-. No pasa nada. ¿Es malo? ¿Necesito internarme?
-No, no. No por ahora –responde esta-. Teresa… estás embarazada.
Mi corazón da un golpecito ligeramente más fuerte que los anteriores.
Teresa se pone completamente pálida.
Su mirada se pierde al instante.
-Aun no puedo decirte cuanto tienes, tendremos que esperar a los demás estudios. Tienes que tomar un poco de hierro y vitaminas, tu estado podría ser peligroso para el embrión, estás muy débil.
Teresa parece no comprender nada, está pérdida. Y la entiendo. Se lo que eso significa. Trato de tranquilizarme a mí para poder tranquilizarla a ella.
-Bueno… -la doctora carraspea la garganta-. Tengo que salir por un par de ampolletas, los dejo para que lo platiquen.
Espero hasta que quedamos solos para acercarme.
-Oye –la llamo-. Teresa.
Ella eleva la mirada hasta que encuentra mis ojos. Está aterrada.
-Está bien –le digo-. Todo va a estar bien.
-Estoy embarazada –repite atónica.
-Tranquila, Teresa, debes estar tranquila.
-No... Tu no… tu no lo entiendes –masculla alterada.
-Oye –acaricio su hombro y trato de darle apoyo, pero sinceramente no se como hacerlo-. Todo va a estar bien, eres muy fuerte…
-Thomas. Tu no lo entiendes –repite enfatizando cada palabra.
-Se que es difícil, pero Charles es un buen chico, no va a dejarte sola. Y tus papás te aman, Teresa, van a apoyarte, estoy seguro.
-No es… esto no es así, Thomas –masculla de nuevo, con su voz totalmente fría y ronca-. Yo no… yo no eh tenido sexo con Charles.
Oh mierda, ya se porque su reacción.
-Bueno… -aclaro mi garganta-. Creo que… -no encuentro palabras, no es que me sorprenda, la juventud se acuesta con un montón de personas siempre, pero no se como hablarlo con ella-. Creo que deberías buscar a esa persona y decírselo… y si no se hace responsable podemos…
-Thomas –me silencia-. No me eh acostado con nadie –suelta alterada-. Solo tú.
Solo tú. Resuena en mi cabeza, como un martillazo.
Solo tú. Incluso con eco.
Chicos, espero su opinión! Y espero que sigan interesados en leer, aprovecho para desearles una Feliz Navidad! nos leemos pronto y felices fiestas!
