Disclaimer: nada de esto me pertenece, los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a xsecretxkeeperx, yo solo la traduzco.
LESSONS IN FORBIDDEN LOVE
Capitulo siete – Encuentros peligrosos
Bella's POV
Estuve ansiosa toda la noche, dando vueltas en la cama, preocupándome por lo que fuera a pasar al día siguiente con Edward. Él me pidió que confiara en él y lo hice para librarme, pero no creo que se preocupara mucho por su propio bienestar y eso me preocupaba a mí. No podía entenderlo. ¿Por qué yo le importaba más que él mismo?
Mi cerebro estaba sobrecargado intentando procesarlo todo. Era imposible para él quererme como yo le quería a él, pero si miraba de cerca cada recuerdo que tenía de nuestra relación, podía apuntar claramente como él me quería también, al menos de alguna manera. Antes del verano, no había duda en mi mente de que mis sentimientos por él no eran correspondidos, pero honestamente no podía decir eso ahora.
Empezó con el regalo que me dio por mi cumpleaños. Podría haber sido un regalo para solo una amiga, pero se sintió como más. Y luego él me sostuvo en sus brazos por primera vez. Fue solo un momento, pero se sintió bien y, mirando atrás, pensé que tal vez la mirada en los ojos de Edward podría haber significado que él también me quería.
También había algunas pequeñas cosas que si las analizaba los suficientemente de cerca, podía ver un poco de la forma en que tal vez Edward se sintiera. Alejé todos los ceños fruncidos cuando hablaba sobre chicos que conocía y suspiros de alivio cuando decía que no estaba interesada en ninguno de ellos como si fueran producto de mi imaginación pero, ¿y qué si no lo era? ¿Qué pasaba si de verdad él quería algo más?
Mi cabeza empezaba a doler por la contemplación y la falta de sueño. Rodé para mirar el reloj y gemí. Eran las cinco de la mañana y había tenido tal vez una hora de sueño. Tras otra media hora fingiendo descansar, imaginé que ducharme y desayunar sería un mejor uso de mi tiempo.
Cuarenta y cinco minutos después estaba completamente vestida sin nada más que hacer que pensar. Cogí mi mochila y llaves y me dirigí a la escuela. Estaba desierta, por supuesto, siendo tan pronto por la mañana, así que bajé de mi camioneta y me dirigí hacia la clase de Edward. Me senté frente a su puerta y me puse con algunos deberes, intentando alejar mi mente de todo, pero estaba haciendo el tonto.
Había hecho dos problemas de mis deberes de Trigonometría cuando mis pensamientos empezaron a vagar. Él vino a buscarme cuando corrí como una idiota al bosque y me herí, es lo que un profesor haría, pero un profesor no estaría llorando mientras me sostenía, diciendo cosas como que pensaba que me había perdido. Él vino tras de mí una segunda vez, entrando en el baño de chicas y me dijo que él se encargaría de las cosas.
Él sostuvo mi cara entre sus manos y me hizo prometer que no me rendiría con mis sueños. Tenía que haber algo más ahí. Un profesor o incluso solo un amigo nunca estaría tan interesado en mi futuro. Y cuando él acarició mi mejilla, casi me derrito. ¿Por qué haría él algo así? Cerré de un golpe mi libro y me levanté para estirarme, murmurando para mí misma. Pensar no me llevó a ninguna parte.
Miré mi reloj y me di cuenta de que solo habían pasado unos minutos desde que me había sentado. Iba a ser una larga mañana. No quería pensar más, pero no me quedaba mucho que hacer e incluso si había algo, no tenía suficiente energía para hacer nada, así que descansé mi cabeza contra la fría superficie de la puerta con mi mano descansando automáticamente en el picaporte.
Moví el picaporte inconscientemente sabiendo que estaría bloqueado y lo miré confundida cuando se movió. Edward estaba desplomado sobre su escritorio marcando papeles y cuando levantó la vista a mí, sonrió ampliamente. Amaba ver a Edward sonreír, pero todavía estaba un poco confundida. Edward, viendo la pregunta en mis ojos, fue hasta mí y respondió en el momento justo.
"Me he encargado de Lauren. No te molestará más." Mordí mi labio y estreché mis ojos, notando que él solo me había mencionado a mí. Él rió. "O a mí. Los dos estamos a salvo."
"¿Por qué estás aquí tan pronto?"
Algo cruzó la cara de Edward mientras me miraba fijamente a los ojos, pero se dio la vuelta y soltó una excusa ridícula. En un momento de valor, le agarré. No sé que me poseyó para hacerlo, pero lo hice y Edward se congeló por el contacto de nuestra piel.
"Por favor, no te alejes de mí otra vez. Dime que piensas." Edward se dio la vuelta entonces y pude ver el dolor y el miedo apareciendo en sus ojos. "Puedes decirme lo que sea."
"Yo... Yo no puedo, Bella. No sabes lo que me estás pidiendo." Sacudió su cabeza para decirme que o presionara, pero pude ver lo mucho que él quería que yo lo supiera.
"Necesito saberlo, Edward. Por favor."
Me acerqué un paso, de manera que solo había pulgadas entre nuestros cuerpos. No sabía de donde venía mi repentina valentía, pero empezaba a gustarme y Edward no se alejó. Nos mantuvimos en silencio por varios minutos antes de que la mano de Edward fuera a mi mejilla. Quise deleitarme con su toque, pero no me atreví a cerrar mis ojos por miedo a que el momento acabara.
"Bella, yo... yo quería... yo solo... cuando tú..." Puse mi mano en su boca, encontrando todo lo que necesitaba saber en sus ojos y no queriendo que él luchara más. Me acerqué incluso más, lentamente mientras trazaba sus labios con mis dedos.
"Te necesito, Edward."
Al susurrar mi petición, Edward cerró el espacio entre nosotros y puso sus suaves labios en los míos mientras movía su mano que estaba en mi mejilla levemente sobre mi hombro y por mi brazo. Yo moví mis manos a su pecho y lentamente las moví hasta envolverlas en su cuello mientras nos besábamos con una sensual felicidad, usando nuestras lenguas para decirnos el uno al otro como nos sentíamos.
Segundo a segundo, nuestros besos se volvieron más urgentes y nuestra respiración se hizo pesada. Edward apretó su agarre en mi cintura y me llevó hacia la pared moviendo sus labios de los míos y usándolos para provocar a mi cuello junto a su lengua. Un suave gemido se me escapó cuando Edward encontró el punto justo sobre mi clavícula y Edward gruñó contra mi piel mientras golpeaba sus caderas contra las mías.
Jadeé por la sensación de Edward contra mi, lo que provocó que él se echara atrás. Él intentaba respirar mientras luchaba con las palabras y el miedo llenaba sus ojos.
"¡Bella... lo siento tanto! Por favor..."
No le permití acabar sus suplicas y ataqué sus labios con los míos, acercándole a mí tan fuerte como pude. Él intentó resistirse, pero se rindió tras un segundo y luchó contra mí por dominar. Él levantó mi pierna y la puso alrededor de su cintura y yo envolví la otra de buena gana, dejándole sostenerme contra la pared mientras él embestía contra mí.
Se movió una vez más a mi cuello y mandíbula y yo gemí un poco más alto, dejando su nombre salir de mis labios. Con eso Edward se movió con más fervor y deslizó su mano bajo mis pantalones y mi ropa interior. Grité por la sensación de los dedos de Edward haciendo círculos en mi punto más privado y sentí mi estómago empezar a apretarse.
"Dios, Bella, te amo." Yo solo pude besarle y gritar su nombre en respuesta mientras sentía todo mi cuerpo contraerse con mi orgasmo. Entonces la puerta se abrió de golpe y ahí, detrás del director y la Sra. Cope, estaban Jessica y Lauren con las sonrisas más maliciosas en sus caras. Bajé mis piernas de la cintura de Edward y él me puso en el suelo.
"¿Qué está pasando aquí, Sr. Cullen?" El Director Farmer echaba humo. Intenté hablar, pero Edward me ganó.
"Es mi culpa. Me he aprovechado de la Srta. Swan cuando ella me ha pedido orientación. Asumo toda la responsabilidad de mis acciones." Miré incrédula a Edward. ¿Por qué estaba haciendo esto? ¿Enseñar era todo lo que él tenía y lo estaba echando a perder por mí?
"¡No! ¡Para! ¡No puedes hacer esto!" Me volví al Director Farmer con terror y determinación. "Esto es todo cosa mía. Seduje al Sr. Cullen y luego le chantajeé. Si quiere castigar a alguien, cástigueme a mí." El director me miró entonces con una mirada compasiva.
"No se preocupe, Srta. Swan, está a salvo ahora. No tiene que estar asustada más. Nosotros nos encargaremos de esto. Sra. Cope, llame a la policía, por favor."
"¡No! ¡¿Qué está haciendo?! ¡Él no ha hecho nada!" Pero parecía como si nadie pudiera escucharme, así que me volví a Lauren. Jessica tuvo la decencia de parecer avergonzada. "¡Te voy a matar! ¡¿Me oyes?! ¡Te voy a matar por lo que le has hecho!"
Sentí a alguien agarrar mi hombro y le alejé. No quería que me aplacaran, pero la mano estaba de vuelta y me sacudía. "¡Bella!" Me volví a Edward. "¡Despierta!"
No podía encontrarle sentido a sus palabras. Estaba despierta. Estaba intentando defenderle y nadie me escuchaba. "¿Qué!" pregunté estúpidamente.
"Despierta." Abrí mis ojos entonces y Edward estaba arrodillado a mi lado frente a la puerta de su clase, agarrando mis hombros y pareciendo muy preocupado. "¿Estás despierta ahora?"
"Yo... Yo estaba dormida," declaré. Edward rió.
"Sí, creo que mucho." Edward me ayudó a levantarme y se dio la vuelta para abrir la puerta. "¿Con qué estabas soñando?"
Estaba recogiendo mi mochila y mis libros, pero con la pregunta de Edward, recordé mi costumbre de hablar en sueños y todo cayó al suelo con fuertes ruidos. Edward me miró inquisitivamente, pero yo no dije nada mientras mi sueño volvía a mí y mis mejillas empezaron a arder con un brillante tono rojo.
"¿Bella? ¿Estás bien?" Edward cada vez estaba más preocupado. Intenté hablar, pero nada salió de mi boca abierta. "Bella, ¿qué pasa?"
"¿Qué has oído?" Apenas pude dejar salir las palabras a través de mis dientes apretados y la respiración forzada. La expresión ansiosa de Edward le dio paso a la confusión por un segundo antes de que sonriera esa sonrisa torcida que tanto amaba, pero no dijo nada y yo dejé salir mi aire en un bufido. Él rió por eso.
"Bueno," paró mientras se inclinaba para ayudarme con mis cosas, "estaba andando por el pasillo y te escuché gritar mi nombre. Lo juro, nunca he corrido tanto en mi vida. Tienes que dejar de asustarme o tendré canas antes de cumplir los treinta."
Él me sonrió y yo reí sin ganas. Si él solo supiera porqué estaba gritando en realidad su nombre. Había pasado un rato desde que Edward me había dado placer en mis sueños, pero en mi subconsciente él nunca me había dicho esas tres pequeñas palabras. Todavía me estaba recuperando del shock y esperando que Edward continuara con lo que había oído, pero él no dijo nada.
Entramos en la clase y él me miró de reojo, una sonrisa satisfecha jugando en sus labios. Él estaba teniendo demasiada diversión alargando mi suspense y yo todavía estaba un poco mortificada, así que dejé salir algo que no debería.
"Así que, ¿eso es todo?" pregunté impacientemente. Edward rió levemente, pero luego frunció el ceño.
"Bueno, no. Tú dijiste que él no hizo nada. Y, uh... bueno, fuiste bastante convincente cuando estabas amenazando a... ¿A quién estabas amenazando?" Reí histericamente por tener que revelarme. Podría haber mentido, pero Edward lo habría sabido y me lo habría sacado de cualquier forma.
"Lauren," murmuré tímidamente. No estaba segura de como le sentaría a Edward que yo le protegiera en mi sueño. Esta situación no estaba cubierta en nuestra conversación sobre límites, pero un lado de su boca subió formando mi sonrisa favorita mientras él suspiraba.
"Creí que te lo había dicho, no tienes que preocuparte por esto. Dije que me encargaría de ello." Crucé mis brazos y miré fijamente a Edward, pero él parecía no tener la más mínima pista de porqué le miraba tan escépticamente.
"Lo hiciste, pero no estoy realmente preocupada por mí misma. Así que, ¿te has hecho cargo por los dos o solo por mí?"
Edward abrió su boca para contestar, pero la cerró otra vez sin una palabra. La confusión en su cara por como yo sabía que él estaba dispuesto a caer por mí era evidente y yo habría reído si no hubiera estado tan preocupada por él. No había forma de que yo pudiera decirle que conocía sus pensamientos porque sospechaba sus sentimientos por mí, así que respondí a su confusión con, más o menos, medias verdades.
"Lo has olvidado, Sr. Cullen, a veces te conozco mejor de lo que tú te conoces a ti mismo. Pones un montón de cosas antes de tus propias necesidades, el bienestar de tus alumnos es una de ellas. Así que, pregunto otra vez, ¿los dos o solo yo? No voy a dejar que te lances bajo un autobús por mí." Edward rodó sus ojos a ese punto y se sentó detrás de su escritorio, sacando papeles de su bolsa.
"Los dos," respondió secamente. Él empezó a decir algo sobre lo que iba a pasar esa mañana, pero cambió de opinión. "¿Cómo me pararías exactamente? Me refiero a si quisiera lanzarme bajo un autobús por ti."
"Yo..."
Paré cuando me di cuenta de que realmente no había nada que pudiera hacer para mantener a Edward fuera de problemas. Él era la figura de autoridad y no importaba quien empezara nuestra relación imaginaria, él sería culpable. Presioné mis labios y estreché mis ojos por la sonrisa satisfecha de su cara.
"Si tú caes, yo caigo. Es la mejor razón para salvarte, ¿verdad?" Sonreí triunfalmente mientras su propia sonrisa se desvanecía y me miraba exasperado.
"Bueno, no hay necesidad de preocuparse ahora, ¿la hay?" dijo con un suspiro. "Te dije que me encargaría y lo he hecho. Ya he pedido una cita urgente con el director y debería llamarnos a su oficina en algún momento durante la clase. También a Lauren." Debió ver el miedo en mis ojos porque continuó rápidamente. "Yo hablaré."
Asentí, pero no tenía ganas de esto. Sabía que era necesario, pero Lauren era vengativa y hacer de delatora era obligarla a irritarse. Solo esperaba que lo que fuera que Edward hubiera planeado fuera suficiente para quitármela de encima. Parecía que Edward quería decir algo más, pero el timbre de aviso sonó y yo me senté esperando a que la clase se llenara.
Cada minuto que pasó se sintió como hora tras hora y podía sentir los ojos de todos los alumnos de la clase en mí mientras intentaba enfocarme en la lección. Edward parecía perfectamente calmado mientras nos hablaba sobre comparaciones en literatura y los estilos de escritura que iban mejor con cada género. Yo estaba en realidad un poco enfadada porque él pudiera estar tan relajado mientras que yo estaba de los nervios.
Miré a mi alrededor en la clase y sacudí la cabeza por mi idiotez. Nadie me estaba mirando y me regañé a mí misma por ser tan paranoica. Pero luego llegué a Lauren y me arrepentí de mi decisión de levantar la vista de mis apuntes. Ella le estaba susurrando a la chica a su lado y las dos estaban esforzándose en esconder su mirada.
Mi pecho se apretó y no me importó más la ira de Lauren. Estaba más lista que nunca para esta reunión, con lo que fuera que conllevara, porque me importaba demasiado Edward como para hacerle daño por mi tonto encaprichamiento. Al menos, pensé que no me importaba, pero mis nervios se salieron de control cuando la Sra. Cope entró en la habitación con otro profesor y le habló a Edward.
Él asintió unas cuantas veces y soltó el trozo de tiza que había estado usando para escribir. "Bella y Lauren, ¿podríais venir conmigo, por favor?"
Toda la clase estalló en susurros mientras Lauren y yo seguíamos a Edward fuera de la clase. Pude ver la mirada furiosa y confundida de Lauren por el rabillo del ojo, pero evité mirarla directamente, temiendo que ella me convirtiera en piedra como la malvada Medusa (n/t. Medusa es un monstruo de la mitología griega que volvía de piedra a quienes la miraban a la cara).
Tal vez era un poco exagerado, pero necesitaba todo el coraje que pudiera reunir si no quería parecer el nervioso desastre que en realidad era y una mirada a Lauren me habría puesto mal del estómago. Edward necesitaba que yo fuera fuerte, así que lo sería. Por él.
Finalmente, tras el viaje más largo que había hecho a la oficina principal, fuimos invitados a sentarnos frente al escritorio del Director, donde tres sillas esperaban por nosotros junto con el Director Farmer. El hombre era duro e hipócrita y parecía una morsa con su regordeta cara y su erizado bigote. Aunque yo solo había hablado con él un total de cuatro veces, sabía mucho de él por Charlie y Edward y no me gustaba.
"Sr. Cullen, ¿pidió verme esta mañana?" preguntó, intentando sonar amenazador. Eso me habría molestado si no hubiera estado tan al borde como estaba.
"Sí, ayer la Srta. Swan vino a mí preocupada porque había oído algunos rumores muy inapropiados de parte de la Srta. Mallory." Edward empezó calmado, pero pude oír la tensión crecer con cada palabra. "Eran de naturaleza sexual y nos envolvían a mí y a la Srta. Swan y yo estoy muy molesto por esto. Yo nunca he hecho nada para provocar esas mentiras y si no se resuelve, mi abogado pondrá una demanda por calumnias a la Srta. Mallory y a la escuela."
"¿La escuela? Le aseguro, Sr. Cullen, que la escuela no tiene la culpa aquí." Casi reí debido a que el tono duro del Director Farmer se había ido completamente.
"La escuela no ha hecho nada, tiene razón. Pero si la escuela continúa sin hacer nada con la Srta. Mallory, entonces me veré forzado a incluirla en mi demanda. Mi abogado no tiene duda de que ganaré."
Yo estaba completamente en shock, al igual que Lauren. Nunca antes había sabido mantenerla en silencio, pero ella estaba mirando pálida a Edward como si no entendiera lo que estaba oyendo. Mierda, yo no entendía lo que estaba oyendo. Edward estaba tan confiado en sus palabras y gestos que supe que no estaba actuando y eso me impresionó.
Nunca le había visto tan ávido antes. Por supuesto, él mostraba pasión cuando hablaba en clase y durante nuestras conversaciones, pero ahora él tenía un tipo de vitalidad diferente. Él debería haber estado tan nervioso como yo, pero era como si se hubiera quitado un peso de los hombros en lugar de tenerlo ahí. Estaba tan concentrada en él que el estallido de Lauren me hizo saltar de mi silla.
"¡Eso es ridículo! ¡Yo no he dicho eso!"
Ella me miraba directamente como retándome a atreverme a contradecirla. Edward me dijo que yo no tendría que hablar y de acuerdo a su palabra, cuando el director intentó preguntarme, él le interrumpió. Apreciaba que Edward intentara defenderme, pero en algún lugar entre mi admiración por él y mi enfado con Lauren, mi miedo no me dejó con nada más que determinación. Tal vez no me gustara mucho la confrontación, pero no me iba a dejar intimidar por los gustos de Lauren Mallory.
"Estaba en uno de los cubículos cuando Lauren y Jessica entraron en el baño." Edward parecía confuso por mi interrupción, pero también pude ver la esquina de su boca luchando por levantarse en una sonrisa. "Lauren le dijo que yo tenía sexo con el Sr. Cullen, no solo para mantener mi puesto de Editor Jefe de la Revista Literaria, sino también para tener sobresalientes en Inglés avanzado. Estoy segura de que si revisa mi trabajo verá que me he ganado mis notas y mi puesto por méritos propios."
Lauren parecía un pez fuera del agua con su boca abriéndose y cerrándose en shock. Ella siempre había hecho comentarios malos sobre mí que yo había ignorado porque no merecían la pena, pero ahora estaba claro que ella creía que yo le tenía miedo. Mi repentina confianza la confundió y yo estaba más que tentada a reír por su expresión.
"Tú..." empezó, intentando pensar algo que decir. "Yo..."
"Eso será suficiente, Srta. Mallory. Sr. Cullen, nos encargaremos de esto inmediatamente. Usted y la Srta. Swan deberían volver a clase."
Edward y yo doblamos la esquina del edificio antes de que la risa que había intentado contener explotara. Edward solo se quedó ahí, mirando divertido mientras yo intentaba coger aire.
"¡¿Has visto su cara?!" Dejé salir otra risa y suspiré. "Has estado realmente brillante ahí. Tu abogado debe ser realmente bueno, ¿huh?" Edward me sonrió con un brillo en su ojo. Debatió consigo mismo un momento antes de decidir dejarme entrar en su cabeza.
"Lo he hecho, Bella. La he llamado." Sabía exactamente de quien estaba hablando y la ligereza que había tenido toda la mañana finalmente tuvo sentido. "Ella me dijo que hacer hoy y vamos a intentar que las cosas funcionen."
No pude evitar que las lágrimas llenaran mis ojos. Quería abrazarle y felicitarle, pero después de lo que habíamos pasado, incluso la conversación que estábamos teniendo era arriesgada. Era demasiado personal, pero había estado intentando que Edward hablara con su hermana desde que me habló de ella y estaba feliz de que él hubiera dejado nuestras restricciones por un momento para contarme sus noticias.
"No llores," dijo suavemente.
Pude verle apretar su mano cerrada y supe que él quería limpiar mis lágrimas. Si hubiera visto eso hace unas semanas, no habría pensado nada sobre ello, pero mi mente se estaba aclarando y supe que Edward también sentía algo. Cerré mis ojos y sonreí. El momento era agridulce.
Por un lado, él sentía algo por mí. Lo profundos que eran esos sentimientos, no lo sabía, pero estaban ahí, bajo la superficie. Teníamos una conexión y no solo de una parte. La amargura llegó cuando recordé que no podíamos actuar por nuestros sentimientos por el otro y que solo me quedaban mis fantasías.
Suspiré abriendo mis ojos, sonriendo para mostrarle a Edward que estaba bien. Él me devolvió una sonrisa nerviosa y yo reí. Era el mismo tipo de sonrisa que vi en Jasper cuando Alice lloró por los Jimmy Choo que le regaló en su cumpleaños. Los hombres no saben que hacer con chicas que lloran de felicidad.
El timbre sonó mientras le contaba lo entusiasmada que estaba por él y tuve que volver medio corriendo a su clase para recoger mis libros y llegar a la siguiente clase a tiempo. Afortunadamente fui capaz de hacerlo sin lesionar seriamente a nadie excepto a mí misma. Todavía me estaba recuperando y correr por los pasillos atestados no ayudaba.
Tomé mi asiento al lado de Mike, dolorida y un poco molesta por haber tenido que dejar a Edward tan abruptamente. No estaba realmente de humor para su excesiva simpatía, pero cuando él no me saludó al momento, lo encontré un poco más que extraño. Le miré y él volvió su cabeza rápidamente como para no mirarme. Genial, el rumor empezaba a circular.
Los cotilleos eran como un incendio; una vez que se extendían eran un poco difíciles de controlar. Solo esperaba que hubiéramos atrapado este incendio a tiempo. Desafortunadamente, mientras iba de Trigonometría a Política avanzada, parecía que estaba atrayendo más y más miradas de los otros alumnos. Para cuando llegó la hora de la comida, podía incluso reconocer mi nombre en las conversaciones en susurros a mi alrededor.
Pasé rápidamente la cola y me senté en mi mesa de siempre, ni siquiera queriendo comer más. No habían pasado cinco minutos cuando Alice se sentó a mi lado de una manera poco-propia-de-Alice y cuando la miré ella estaba mirando al frente con un puchero.
"Echo de menos a mi mejor amiga," dijo, todavía sin mirarme.
"Alice, ¿de qué estás hablando? Estoy justo aquí." Ella me miró entonces y pude ver el dolor en sus ojos aunque estaba intentando esconderlo.
"Entonces dime porqué tengo que escuchar de cada estudiante de esta escuela excepto por ti, que Lauren Mallory ha sido expulsada porque tú la escuchaste esparciendo un rumor sobre ti acostándote con el Sr. Cullen y él os llevó a la oficina del director pidiendo responsabilidades y que Lauren va a ser demandada por calumnias," dijo de una sola vez.
Miré a Alice unos momentos antes de que la comicidad de la situación me pillara y empecé a reír por su reprimenda. He estado preocupada toda la mañana porque el daño que Lauren había causado fuera irreparable, pero todas las miradas y susurros habían sido por mis acciones contra ella y no por cualquier relación falsa con un profesor. Cuando volví a mirar a Alice, sus labios estaban presionados en una línea y me miraba furiosamente.
Puse mi cabeza en su hombro con un pesado suspiro. "Sabes que no iba a esconderte esto. De verdad lo siento. Ni siquiera sabía lo que iba a pasar mañana."
Lentamente, sentí sus brazos descruzarse de su pecho y sonreí. Ella nunca podía estar enfadada conmigo por mucho tiempo. "Vale, Bella, te perdono, pero va a costarte." Suspiré sabiendo que esto iba a pasar y la miré expectante. "Voy a hacer tu maleta."
Arrugué mi cara, dándome cuenta de que no iba a llevar ropa cómoda este fin de semana, pro acepté. De verdad me sentía mal por no llamar a Alice. Al menos sabía que me vería bien cuando saliéramos. Así que, ¿qué más daba si no me estaba arreglando para un chico? Eso no significaba que no quisiera verme bien para mí misma.
No pude evitar querer que Edward estuviera ahí este fin de semana para verme. Era un deseo estúpido y sacudí mi cabeza para sacarlo.
"Hay algo que no me estás diciendo," dijo Alice, sacándome de mis pensamientos. Miré a mi alrededor para asegurarme de que nadie podía oírnos. Jasper todavía estaba en la cola para coger la comida.
"He comprendido algo esta mañana." La mirada en sus ojos me instó a continuar. "Yo, uh, he tenido un sueño, sobre Romeo y yo y, bueno, fue tras una larga noche de mucho pensar y, mmm..." tartamudeé, "bueno, ahora que lo pienso, suena estúpido."
"¡Oh, venga ya, Bella, solo dímelo!" Alice estaba llena de entusiasmo y pude decir que ella ya sabía lo que iba a decir.
"Nunca había tenido un sueño tan vívido sobre nosotros, o alguno donde él me dijera que me ama. Sé que es solo un sueño, pero creo que tal vez me estaba diciendo algo que yo ya sabía. Yo solo... Yo creo que tal vez él también siente algo por mí." Sonreí tímidamente por mi confesión. Pensarlo era una cosa y decirlo en alto era otra muy diferente.
Alice gritó mientras Jasper llegaba a la mesa y él la miraba divertido. "¿Me estoy perdiendo algo?"
"¡Bella me va a dejar hacer su maleta!" Tenía que concedérselo a Alice. No era una mentira, pero no era por lo que ella estaba tan contenta.
Pasamos el resto de la comida hablando de cosas intrascendentes, pero Alice me daba una mirada cada unos minutos para 'hablar' conmigo sobre Edward. Ella obviamente quería tantos detalles como fuera posible, pero eso no iba a pasar frente a su novio. Reí por los saltitos de Alice mientras esperaba impacientemente para estar sola conmigo.
Desafortunadamente para ella, no lo estuvo por casi una semana y estuvo cerca de placarme cuando la dejé entrar en mi casa el miércoles siguiente. Juro que nunca he sabido de donde viene toda la energía de Alice. Revoloteó por mi habitación recogiendo lo que ella denomina mi 'ropa aceptable' mientras yo la ponía al día con todo lo de Edward por horas y ella no se cansó ni una vez.
Pero con lo excitable que Alice era, algo sobre su entusiasmo sobre el viaje a Seattle se había apagado. Intenté preguntarle por ello, pero ella solo se encogió de hombros e ignoró la pregunta. Decidí dejarlo por el momento, pero sabía que había algo que no me estaba diciendo. Imaginé que solo tenía que esperar a que llegáramos allí para saberlo.
El jueves fue realmente bien. Para entonces, la historia de lo que Lauren hizo había acabado y pude andar por el pasillo sin que alguien me parara para saber los detalles o felicitarme. Realmente no me gustaba toda la atención que estaba teniendo y me alegré cuando acabó. Bueno, casi acabó.
Lauren volvió el viernes tras haber finalizado su expulsión y yo no estaba muy asustada por tener que verlo otra vez. Al menos, solo tenía que aguantarla en Inglés avanzado. Siempre había odiado que no hubiera reuniones de LitMag los viernes, pero con Lauren de vuelta, estaba en éxtasis por empezar pronto mi fin de semana.
Deseaba que mi buen jueves hubiera arrastrado otro día, pero la suerte no estaba de mi lado. Lauren me miró furiosa a través de la clase y no me habría importado tanto de no ser porque Edward no estaba y yo estaba un poco triste por no poder hablar con él una vez más antes del fin de semana. Así que, cuando Lauren me pilló justo antes de la comida, gemí en frustración. ¿Por qué simplemente no me dejaba sola?
"Parece que el Sr. Cullen no está aquí hoy para proteger a su pequeña novia, ¿verdad?" Suspiré e intenté pasar por su lado, pero ella no me dejó y agarró mi brazo.
"¿Qué te he hecho yo, Lauren?" Le pregunté exasperada. Ella me miró más duramente si eso era posible.
"Viniste aquí." Suspiré. Era una respuesta tan genérica. Intenté que me soltara el brazo, pero ella estaba agarrándome muy fuerte. Yo no era una persona violenta, pero en ese momento pude verme golpeando la cabeza de Lauren contra las taquillas. Repetidamente.
"Oh, Lauren, ¿cómo has podido?" Me volví tanto como pude en el agarre de Lauren para ver a Alice acercándose a saltitos. Ella tenía una sonrisa dulce y su voz era a la vez como la miel y peligrosa. Quería a Alice, pero a veces daba miedo. "Te dije que si no querías que esas fotos salieran a la luz, no deberías hacer nada para provocarme. Me estás provocando, Lauren."
Me quedé en shock al sentir la mano en mi brazo debilitarse y me volví para ver a una Lauren aterrorizada. Casi me sentí mal por ella, viéndola parecer tan vulnerable, pero luego recordé porqué Alice la estaba amenazando y toda la simpatía se desvaneció. Lauren se alejó de espaldas, sacudiendo su cabeza y disculpándose, hasta que se golpeó con la pared y se dio la vuelta para salir corriendo.
"¿Fotos?" le pregunté a Alice con una ceja levantada. Ella me dio una sonrisa oscura.
"Lauren bebió demasiado en una fiesta una noche y empezó a liarse con un chico bastante sexy. Tengo montones de fotos de ella y revelan que el sexy chico era en realidad una chica muy masculina." No pude evitar la risa que explotó en ese momento. La imagen de mi cabeza no tenía precio.
"Oh, Alice," sonreí mientras abrazaba a mi terrorífica mejor amiga.
"Lo sé. Por eso me quieres."
El resto del día pasó terriblemente lento. Alice, Jasper y yo nos íbamos justo después de la escuela y parecía que solo porque quería que la escuela acabara rápido, los minutos pasaban a paso de tortuga. Era una tortura.
Finalmente, mientras aprendía los usos correctos de el y la en Español, el timbre sonó y no podía andar los suficientemente rápido hasta el coche de Jasper. Estaba tan lista para alejarme de todo que tuve que recordar darle las gracias a Alice y disculparme por quejarme tanto.
A las tres y media estábamos en la carretera y divirtiéndonos. Alice puso a Aqua y Jasper sacudió la cabeza mientras cantábamos Barbie girl, cantando tan alto como podíamos solo para ponerle de los nervios. Sin embargo, todo era diversión sana. Él incluso nos la devolvió cuando fingió que el coche se había calado. Alice estuvo enfadada cinco minutos antes de perdonarle.
Llegamos al hotel a las siete menos cuarto y solo tuvimos tiempo suficiente para dejar nuestras bolsas y refrescarnos un poco antes de dirigirnos a algún lujoso restaurante en el que Alice tenía reserva. Realmente era un buen restaurante y la comida era realmente buena. Me habría divertido bastante si el camarero no nos hubiera tratado como si fuéramos menos que suciedad en la suela de su zapato.
Jasper y yo intentamos calmar a Alice, pero no había forma de razonar con ella. Estaba furiosa. "¡No me importa si tengo diecisiete! Soy cliente aquí y pido que se me trate con respeto."
Con eso, Alice se levantó y fue al frente a hablar con el encargado. No habían pasado ni dos minutos, cuando el encargado llamó al camarero y los llevó a los dos por la puerta que supuse que era su oficina. Jasper y yo luchamos por no romper a reír. Alice era mejor que cualquier fuente de entretenimiento que conociera.
Esperé unos minutos a que Alice volviera, pero con la rica comida y la cargada atmósfera, realmente necesitaba levantarme y estirarme, así que me excusé para ir al baño. El baño estaba cerca del frente, a donde Alice había ido antes, pero tan pronto como doblé la esquina me congelé. Nunca en un millón de años habría esperado que de todos los lugares, Edward estuviera en el mismo restaurante la misma noche en Seattle.
Debería estar contentísima de verle. De hecho lo estaba, hasta que él se volvió a la rubia con reflejos fresas a su lado y rozó su mejilla con su pulgar. Pude sentir las lágrimas luchando por salir, pero las alejé. Esto no estaba pasando. No podía estar pasando. Estaba tan segura de que él sentía algo por mí, pero había basado mi descubrimiento en el toque que él compartió con otra mujer.
Giré sobre mis talones y casi corrí al salón. Todavía estaba luchando con las lágrimas y todavía no estaba lista para ver a Alice o Jasper. Estaba en una apartada esquina cuando sentí una mano en mi hombro. Me di la vuelta esperando ver a uno de mis amigos, tal vez esperando ver a Edward, pero en su lugar me encontré con una cara poco familiar y ojos grises como el acero.
"Te he visto correr aquí. ¿Estás bien?" preguntó.
Las palabras eran bastante agradables, pero unido a la forma en que él bajó su mano por mi brazo, se me hizo muy incómodo. No es que no fuera un hombre atractivo, pero tenía que estar cerca de doblarme la edad y la forma en que me miraba me hizo sentir como algún tipo de premio. No le importó que no le hubiera respondido y continuó acariciando mi brazo mientras hablaba.
"Encantado de conocerte. Mi nombre es James." Intenté hacer que mis piernas escucharan a mi cabeza y alejarme, pero algo en este hombre me asustaba mucho y él sonrió como si lo supiera. "¿Puedo conocer tu nombre?"
"Bella, aquí estás. Te he estado buscando," escuché a una voz decir, pero no levanté la vista hasta que sentí un brazo alrededor de mis hombros. James dejó caer su mano y levanté la vista para ver a Jasper lanzándole dagas con la mirada. "¿Estás lista para irnos?"
Asentí y Jasper debió haberlo notado porque no quitó los ojos de mi perseguidor hasta que dejamos el salón. Llegamos afuera y él paró y me volvió a él. "¿Estás bien, Bella?"
Reí un poco nerviosa. ¿Estaba bien? No me sentía bien. Las vibraciones que tuve de ese hombre fueron más que suficientes para sacudirme y si añades ver a Edward con esa mujer encima de todo, definitivamente no estaba bien.
"Estoy bien," contesté. Obviamente Jasper no me creyó, pero decidió dejarlo mientras Alice salía corriendo del restaurante.
"Bella, ¿ha pasado algo?" Alice siempre sabía.
"Estoy bien, lo prometo. ¿Has dejado que el encargado se ocupara de ello?" pregunté para alejar el tema de mí.
"Por supuesto que sí. ¿Puedes creer que intentó ofrecerme una cena gratis otro día? Casi pierdo el control. Quiero decir, ¡¿de verdad pensó que podría aplacarme así?! Además, solo vamos a estar en Seattle una noche más y mañana vamos a ir a La Tua Cantante. No, he hecho que despidieran al camarero y la cena de esta noche está pagada."
Reí por el pequeño desvarío de Alice. Tal vez yo no fuera la persona más feliz en este momento, pero ella me hizo sentir un poco mejor. Eso fue hasta que llegamos al hotel y ella me hizo soltarlo todo mientras Jasper estaba en la ducha. Cambiar de tema no funciona con ella. Ella siempre recuerda.
Tras una exhaustiva sesión de hablar y que Alice despotricara sobre Edward jodiéndolo todo otra vez – le pregunté a Alice a que se refería y ella ignoró de nuevo mis preguntas – finalmente pude dormir un poco. Desafortunadamente, no descansé mucho. Toda la noche tuve sueños de Edward con esa mujer y James tocando mi brazo.
Estaba exhausta por la mañana y no tenía ganas del día de compras y diversión de Alice, pero ella sí, así que me bebí el café de Starbucks que me compró y puse una sonrisa. Realmente no fue tan malo como pensé que sería. Fuimos a todas las grandes tiendas en las que Alice quería comprar, pero fue un día cómodo, más o menos. Incluso disfruté la pedicura en la que Alice insistió y estaba empezando a tener ganas de ir al club.
Mi elegante amiga me puso un vestido de diseño que acentuaba mis curvas y mi pelo, alejado de mi cara con una cinta, caía en rizos por mi espalda desnuda. Me sentí sexy, pero me lo pensé dos veces cuando vi la mirada en la cara de Alice.
"¿Mi maquillaje es divertido?" pregunté mirándome en el espejo. Era muy raro en mí actuar tanto como una chica, pero si hacía algo, siempre lo hacía completamente. Quería esta guapa.
"No, estás sexy. No es eso." Ella tenía una mirada de profunda concentración y tuve que pasar mi mano frente a su cara para tener su atención. "¿Huh? Oh, lo siento. Hey, Bella, ¿de verdad quieres ir esta noche? Porque podemos hacer otra cosa."
"¡Alice, ya estoy vestida! Venga, vamos," sonreí. Ella estaba actuando de forma muy rara, pero claro, Alice siempre actuaba de forma rara.
Llegamos al club alrededor de las nueve y media y Alice se pegó a mi lado como el pegamento. Cuando bailábamos, que no era muy a menudo, estábamos los tres y cuando no estábamos bailando, estábamos todos en nuestra mesa. Alice nunca me había hecho sentir como que sobraba, pero esto era ridículo. Ella no pasó un solo minuto con Jasper.
Tras una ronda de baile, decidí ir a por una bebida y Alice intentó seguirme otra vez.
"¡Alice! ¡Pasa algo de tiempo con tu novio! Solo voy a la barra. Puedes verme desde aquí, ¿vale?" Alice mordió su labio, pero asintió. Sabía que ella solo estaba preocupada por mí, pero me estaba sintiendo mucho mejor después de nuestro día.
Me llevó un tiempo que el camarero llegara a mí, pero eventualmente lo hizo y pedí mi coca cola. Iba de vuelta a Alice cuando alguien chocó conmigo, echando su propia bebida en mi brazo y un poco en mi nuevo vestido de diseño. Alice iba a matarme.
"Lo siento mucho," dijo el hombre cogiendo una servilleta y secando mi brazo.
Levanté la vista tan pronto como escuché la voz. ¿Era por esto por lo que Alice estaba tan extraña? Me alejé de James tan pronto como me di cuenta de quien era, pero él solo rió y se marchó. Tal vez Jasper le había asustado un poco, pensé. Simplemente me alegraba de que me hubiera dejado.
Miré a la pista de baile para ver a Alice mirándome y yo moví el brazo para dejarle saber que estaba bien y que siguiera bailando. Realmente no era justo que ella pasara todo el tiempo conmigo cuando sabía que ella quería bailar con su novio. Ella me miró por un minuto, pero tras otro movimiento de mi brazo, ella se rindió y tuvo un poco de diversión.
Empecé a andar hacia el baño para limpiar mi vestido, bebiendo mi bebida y sintiéndome un poco mareada. Para cuando llegué, me había bebido casi la mitad y el mareo se había convertido en un vahído. Puse mi bebida en un estante cerca de la puerta e intenté sentarme en la silla que había ahí, pero fallé completamente. Lo último que recuerdo fueron un par de brazos agarrándome por la cintura antes de que la inconsciencia me llevara.
Hola!
Aquí está el nuevo capitulo. La verdad es que este capitulo me gusta mucho, tiene bastantes cosas, así que espero que la espera haya valido la pena.
Bella se va dando cuenta de las cosas gracias a sus sueños (y vaya sueños, jeje), Lauren ha sido castigada y amenazada (Alice es mi idolo, xD) y... ¿que pasará ahora con Bella?
En el proximo capitulo veremos el viaje de Edward a Seattle, el reencuentro con Rosalie y también se verá lo que le ha pasado a Bella y quien se la ha llevado; además, abrá alguien que le dirá a Edward que esté con Bella aunque aún sean profesor/alumna, ¿quien creeis que será? ¿le hará caso?
Bueno, esperad la proxima actualización igual que esta, el viernes o tal vez el sabado porque el proximo capitulo es más largo que este.
Muchas gracias por todos vuestros reviews, alertas y favoritos y muchas gracias tambien a los que solo leeis.
Ya solo quedan dos semanas para New Moon, jeje.
Besos
