Hola a todos (as) ¿Como han estado?
Estoy segura que casi querrán matarme, pero tengo una explicación de por que no he actualizado.
Pues ya ha pasado mas de una semana sin actualizar y prometí hacerlo todos los domingos, pero he estado full en la universidad, estudiando para mis exámenes finales (he oído que dicen que estudiar medicina no es fácil) aparte de que me enferme y fue aun mas inesperado y en verdad espero me disculpen.
hoy les he traido un nuevo y emocionante capitulo de juntos por supervivencia.
Quiero darles las gracias a Flor-soleada y Queen Valkyria por comentar y seguir mi historia que con mucho esmero y amor estoy haciendo.
La historia de Jurassic World no me pertenece ni sus personajes, excepto por mis oc, nos busco lucrarme con esta historia, están hecha con el fin de entretener y realizar una bella labor que es la expresión de la imaginación a través de las letras.
Capítulo 6: Tiranosaurio.
Isla Nublar 120 millas al sur de Costa Rica.
Kate Grant era conocida así misma por sus grandes viajes por el mundo, por su colaboración a innumerables causas por el bien de la fauna, y conocer el mundo por ello había sido una de las experiencias más fascinantes y satisfactorias del mundo.
Pero lo que había visto antes, había superado cualquier cosa de aquellas, era simplemente impresionante y juraba que necesitaba que alguien la pellizcara para poder salir de su incredulidad.
Eran pocos los momentos donde ella se quedaba sin palabras, este era uno de esos.
Con velocidad muy baja, y casi rozando la cúspides de los arboles el Comandante Hamada, dirigió al helicóptero hacia unas estructuras que no podía definir bien hasta que estuvieron más cerca.
Era brillante.
Podía observar que comenzaba con una laguna de agua cristalina, por donde un camino de un monorriel atravesaba la laguna, podía ver como una larga cerca eléctrica rodeaba esta misma y comenzaba un suelo pavimentado donde un largo pasillo poseía pequeños locales de variante tamaño y color, al final de este pasillo había una estructura más grande y la más llamativa de una forma piramidal y cónica en su punto más alto.
Detrás de este continuaba el camino del monorriel y a un lado había lo que parecía un recinto o una jaula, era una estructura alta y cerrada. Todo lo demás era verde y más verde, una serie de caminos que se ramificaban cual árbol.
Bajando más la velocidad se acercaron a una plataforma de helicópteros en una estructura tubular, y el comandante le indico que era la base de control del parque. Era de color gris plomo y bastante grande, mientras estaban en descenso pudo observar una cabellera de color cobre ondear por el viento que expedían las hélices del helicóptero, con un golpe sordo la nave había aterrizado. Claire subió unos peldaños hasta la base aérea y con papeles en sus manos y su vestimenta ejecutiva, recibió a su hermana, ahora colega con una sonrisa.
—Bienvenida Kate —dijo Claire.
—Hola Claire, gracias —respondió Kate.
—¿Qué tal el viaje?
—Algo agotador, pero increíble… —no podía contener la emoción.
—Eso suena bien.
El comandante Hamada estaba bajando del helicóptero y se dirigió a donde estaban ella y Claire.
—Señorita Dearing, está hecho.
—Gracias Comandante Hamada… En la sala de operaciones le esperan la directiva y luego debe ir por los de protocolo.
—Entendido —dijo a Claire, ahora se volteo a ver a Kate —Una vez más Bienvenida Doctora Grant.
Ella solo pudo asentir y sonreír.
Claire la miro a los ojos y con media sonrisa hablo a su hermana.
—Vamos, hay trabajo por hacer ¿Te llego el informe supe detallado que el señor Masrani me pidió que te enviara?
—Si, en el vuelo lo estuve leyendo y déjame decirte que hay un plétora de fallas por arreglar y hay que cambiar las tareas del personal.
—Pues por eso he convocado una reunión con todo el personal científico y cuidadores del parque, pensé que era necesario dado que eso estará ahora bajo tu control.
—Pues bien entonces vamos…
Ambas hermanas estaban a gusto de lo que estaban haciendo, Claire era una ejecutiva y tenía sus estudios realizados en diferentes áreas, eficiencia era la palabra clave para describirla, por otro lado Kate estaña algo nerviosa.
Fue llevada por la extensa sala de control, y Claire iba indicándole donde se encontraba y cuál era la función de dicho lugar, en la sala de control general había visto a Vivian y a Lowery. Tuvieron su momento para saludarse y poder continuar con el recorrido, luego fueron a una sala de conferencias donde había un montón de personas sentadas en la gama de asientos en aquel espacio, justo como si fuera un escenario, Claire le indico a Kate que subiera allí con ella para poder empezar la junta. Todos la observaban a ella.
Era el centro de la atención.
En cierta forma eso le agradaba. Las personas murmuraban y hacían gestos. Había un bullicio sobre Kate nada normal y tanto ellos como la misma Kate estaban intrigados.
—Hola ¿Cómo están todos? —Claire paso a un estrado donde había una mesa para apoyarse y un micrófono por donde había hablado.
Las personas en el lugar solo asintieron y algunas respondieron.
—Quiero agradecerles por favor que presten atención atentamente a lo que la doctora Kate ha venido a decirnos el día de hoy, como sabrán, por petición del señor Masrani ha decidió unírsenos en pro del mejoramiento y calidad del parque. Doctora…
Claire la llamo y ella asintió y se acerco al estrado.
Estaba lista.
Aclaro su garganta y miro con seriedad y tranquilidad a sus espectadores.
—Hola ¿Qué tal? Es un gusto para mí presentarme el día de hoy, para empezar primero quien soy, a que me dedico, soy la Dra. Kate Grant, soy Bióloga, Medico y Medico Veterinaria. Soy experta en el cuidado animal y perpetuación de especies, soy reservista y una fiel amiga y defensora de los animales, he realizado trabajos con relación a esto.
Ahora, lo segundo, ustedes se preguntaran porque estoy el día de hoy aquí, y a eso voy. El señor Simon Masrani, que supongo todos aquí conocemos. Me ha pedido personalmente que me ocupe del cuidado de las criaturas que habitan este parque… Sé muy bien que aquí cada uno desempeña un papel y sé que muy importante, pero he revisado el sistema y esquema que han estado usando para trabajar y veo que hay muchas fallas, por eso estoy aquí.
Kate continuo explicándoles a ellos sobre lo que pensaba hacer en aquel parque y que todo en definitiva debía cambiar. No solo su forma de trabajar sino su capacidad de funcionar. Por que en verdad era necesario.
Expuso con detenimiento cada punto nuevo y clave para el éxito de lo que se planeaba y pidió la mayor colaboración de parte de aquellos que estuvieran de acuerdo.
Y para su sorpresa, ni uno más ni uno menos estuvo en total acuerdo con lo que la científica proponía.
Claire también estaba satisfecha con lo que su hermana había expuesto, y no le quedó dudas de que no había sido un error traer a su hermana a laborar para el parque.
Pues que su relación fraternal no era la mejor, dado a sus increíbles diferencias.
Pero era momento de que eso cambiara.
Después de esa acontecimiento que sello por fin su trabajo en aquel parque, todo paso a realizarse como era debido.
Bajo el mando de Kate.
Y eso no era todo…
Solo tenían dos meses para realizar el trabajo y luego la apertura el parque
Entonces fue cuando Kate asumió que era todo un reto.
Y esa era el secreto de Kate, que para ella no había reto que no pudiera superar.
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Pov Owen
[Nueva York 8:40 a.m. Edificio Masrani Corporation]
Owen, muchas veces escucho de las voz de su padre, que un hombre debía poseer múltiples habilidades y que con ellas podría sobresalir en lo que fuera.
Y en ese preciso instante seguía su consejo.
Hoskins golpeteaba con demasiada necesidad su zapato contra el suelo expresando su ansiedad. Una gota de sudor rodo por su frente, la seco.
Owen, estaba tranquilo, como habitualmente era él, pero eso no indicaba que no estuviera nervioso, había venido en busca de aquella oportunidad que el señor Masrani le había ofrecido.
¿Pero que era? ¿Por qué él?
Entonces por ese momento comprendió como Kate se sentía, cuando la había encontrado aquel día en el jardín vuelta un ovillo.
Sonrió.
Estaba sonriendo por que esa era su reacción cuando Kate estaba presente.
¿Qué estaría haciendo ella ahora? ¿Correteando las lagartijas? Como ella solía decirle.
La científica tenía un efecto increíble en el, incluso pensar en ella podía opacar cualquier preocupación que tuviera.
Suspiro, en busca de aliento.
Una vez más respiraba hondo esperando a ser llamado a la oficina del magnate.
Aquel traje lo estaba sofocando en serio, y a pesar de estar en un lugar con calefacción. Owen no era un hombre de edificios, ciudad o lujos, no.
El era un hombre liberal, amante de la naturaleza y todo lo relacionado con adrenalina y diversión. Un zumo conocedor de las actividades extremas y un fiel a su nación. No disfrutaba para nada la etiqueta y lo refinado, puesto que no era su hábitat por decirlo así, vivía de la naturaleza, de sus propios medios, mantener la granja que le habían heredado sus abuelos no era tan sencillo. Su vida era sencilla y más aun su vivir a diario. No gozaba de grandes lujos pero si los atesoraba.
La puerta de la oficina de Masrani se abrió, y pudo ver que la pelirroja Claire Dearing salía de allí, con su caminar recto y ligero se acerco a él y a Hoskins. Observo a Owen y a Hoskins.
—Bienvenidos a Masrani Corporation, por favor síganme el señor Masrani los espera…
—¡DIOS! Ya era tiempo ¿Sabe cuánto llevamos aquí? ¡Más de una hora! Es irritable estar esperando —dijo Hoskins mientras la vena de su sien latía, y exageradamente señalaba su reloj en su muñeca.
—Disculpe, estaba atendiendo otros asuntos —dijo ella sonriendo.
—Que mas importante que su vanagloriado parque…
Se levanto cual toro enojado y camino a la puerta de la oficina.
Por otro lado Owen estaba entretenido de lo fácil que es alterarle los nervios a Hoskins, carece de paciencia.
—Gracias, por atendernos —dijo Owen a Claire de una manera amable.
—Paciencia es lo que ese maldito hombre necesita…
Y ella giro también y dando pisotones se dirigió por donde Hoskins había ido.
Owen respiro profundo y bastante abrumado y preparándose para esa larga junta que tendría con aquellos hombres y mujer.
Estiro un poco su cuello ladeando la cabeza a los lados y entro a la cámara de tortura.
Entro a aquel espacio, era una extensa cabina, con grandes ventanales desde el cuelo hasta el techo, con persianas, una mesa en el centro moderna de color negro y cuadrada, allí estaba sentado Masrani del otro lado del escritorio, Hoskins yacía sentado en una cómoda silla de cuero, y Dearing estaba de pie junto a Masrani.
Las tres personas se lo quedaron viendo como si fuese el centro de atención.
—Adelante señor Grady, por favor tome asiento —indico Masrani.
El obedeció la orden y se sentó en la silla que estaba al lado de Hoskins.
Y por un momento deseo tener a Kate con él, solo para darle ánimos y paciencia.
—Bueno caballeros, ya están aquí… Primero que todo buenos días y disculpen la demora, los posos de petróleo en medio oriente no se explotan solos… —dijo en forma de broma Masrani.
—Cuando se es rico, que importa ¿no? —dijo Hoskins.
—Bueno, al grano caballeros… Claire por favor déjanos a solas con los caballeros, te llamare cuando haya terminado.
Masrani hizo esa petición a Claire, esta última solo opto por asentir y salir de aquel cuarto.
Owen estaba serio y enseguida recordó el consejo de su padre, múltiples habilidades y en este caso sería la habilidad de negociar.
—Bueno señores como les había dicho antes, disculpen la demora, tenia asuntos que atender y eso no es indicativo de que ustedes no fueran importantes —explico Masrani —. Ahora, se que solo usted Hoskins tiene conocimiento sobre lo que quiero hacer, y lo que quiero que usted Señor Grady haga.
—Exactamente por eso es que vine yo personalmente señor —esta vez intervino Owen.
—Pues dígame, lo escucho señor Grady.
—Tengo entendido que no es una misión de la marina, ni tampoco es una encomienda…
—Si Owen, escucha para eso estas aquí el señor Masrani va a explicarte porque —dijo Hoskins.
—Bueno Owen, usted sabe que pronto voy a aperturar la Isla Nublar con la atracción de un nuevo parque jurasico, diferente a como Hammond lo había planeado, ya tengo varios expertos al frente de este proyecto y varios de los cuales se están integrando a él. Y mi idea era que tú fueras parte de otra de mis ingeniosas ideas, de una forma digamos… Experimental.
Masrani explico a Owen.
—Por favor explíquese mejor… —pidió Owen.
—Mis expertos han realizado innumerables investigaciones sobre la conducta de estos seres vivos que han sido creados en mis laboratorios, donde han llegado a la conclusión de que una de las especies creadas, posee una capacidad de inteligencia superior a la de los otros animales creados ¿Si me entiende?
—Con absoluta claridad, por favor continúe.
—Pues quiero que te prepares, estudies en materia de esos animales todo lo que puedas, y al final cuando estés preparado quiero que hagas y dirijas una investigación sobre ello y cómo evoluciona, a la compañía INGEN se le ocurrió una brillante idea de experimentar con estos animales.
—Veras Owen, es una oportunidad imperdible, y nosotros creemos que con tus capacidades puedes llevar este proyecto con sumo control —esta vez hablo Hoskins.
—A futuros tenemos muchos planes con respecto a esos animales, no solo queremos que sea una atracción de un parque, queremos que sean funcionales en otros aspectos, son inteligentes como para ser educados y poder darles un mejor uso que ser solo de exhibición —dijo Masrani.
—Déjenme ver si entiendo o yo he malinterpretado, pero… ¿ustedes esperan que yo entrene esos animales como armas?
—No era la manera en como quiero que interpretes las cosas, pero estuviste cerca Owen —dijo Masrani, este se levanto de su lujoso asiento y camino alrededor de la enorme oficina —. Quiero que entiendas que es solo un campo de prueba, es experimental y que solo se intenta probar que estos animales pueden ser capaces de obedecer órdenes. Solo ver el alcance de su capacidad de compresión y comunicación otra especie, en este caso un humano, un hombre.
—Eso suena muy interesante, pero como le explique aquel día en la base, solo soy biólogo, no conozco casi de especies extintas —respondió Owen algo irritado.
—Lo sabemos, y por eso quiero que te des tu tiempo para prepararte, el doctor Wu aun está preparado las especies que se quieren estudiar, mientras eso sucede, estarás en el parque junto al panel de expertos, aprendiendo sobre los animales que ya se encuentran allí. Hay otra serie de expertos fuera de la isla con los cuales puedes consultar.
—Ok, entiendo.
—Cualquier duda que usted posea sobre esta investigación puede llamarme Owen o en su defecto a Claire —Masrani se acerco a él y toco su hombro —. Espero acepte.
—Si acepto el trabajo, bajo algunas condiciones que quisiera tuviera claro… —Owen se levanto de su silla y todos se quedaron paralizados cuando lo hizo.
Masrani, se sorprendieron, Owen estaba tan firme y serio, que esperaban cualquier cosa, aunque él no era una persona violenta en ese momento transmitía esa sensación.
—Pues adelante muchacho te escucho atentamente —dijo Masrani.
—Uno, para este tipo de cosas se necesita un equipo, espero este a la disposición siempre, Dos quisiera que me diera un tiempo fuera del parque para hacer mis propias consultas y Tercero, trabajare a mi manera, y espero que usted —miro a Masrani y luego giro a mirar a Hoskins —. Y los integrantes de INGEN en su parque me dejen hacerlo.
—Pues no se diga mas Señor Grady… ¿Es un trato? —Masrani extendió su mano a Owen, este solo la observo y con cara seria tomo su mano y la estrecho.
—Si, por supuesto…
Hoskins se regocijaba, con tan solo observarlo y ver su cara de triunfo inminente, por otro lado Owen estaba analizando cosas en su cabeza y haciendo conclusiones y buscando algún cabo suelto antes de retirarse y no poder decirle a Masrani, pero no había nada, no había nada que esa conversación de hace un momento y las tantas preguntas que le hizo a Hoskins hubiera alguna duda de algo.
No la había.
Sin embargo…
No se consideraba un experto en dinosaurios y mucho menos en ciertas especies, pero no era un completo ignorante y en su cabeza surgió una duda muy inquietante… Y esperaba fervientemente tener una respuesta.
Ya se encontraban caminando por la recepción de las oficinas y saliendo al frente a subirse al vehículo donde ellos habían venido… Masrani y Claire los acompañaban a él y a Hoskins.
Entonces decidió preguntar…
—Señor Masrani tengo una pregunta más que hacerle… —dijo Owen.
Masrani solo sonrió y asintió concediéndole permiso.
—¿Qué animal es? —lanzo la pregunta en seco.
—¿Disculpa hijo? —pregunto Masrani.
—¿Cuál es el dinosaurio del experimento? —dijo Owen mirándolo.
Masrani y Claire se miraron de una forma aprobatoria, como si decidieran si era correcto o no responder la pregunta que el joven militar había hecho.
Al final fue Claire quien respondió de una manera seria y fría.
—Velociraptor.
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Isla Nublar 120 millas al sur de Costa Rica.
El clima estaba caliente, y los trabajadores de Mundo Jurasico estaban sofocados y nerviosos.
¿Cuánto tiempo había pasado desde que Kate Grant había tomado el control del parque?
Un mes.
Un mes donde se encargo de que todo marchara bien y cada persona cumpliera su rol, hubiera trabajo duro y excelentes resultados.
Quizás fue un giro de 360 grados, porque lo estimado para dos meses en uno solo mes lo había conseguido.
Y ella se sentía orgullosa de ello.
El equipo de atención integral jurasico estaba de pie y columnas, esperando órdenes, a ellos se les sumo el equipo de contención de animales. Donde el comandante Hamada, esperaba ordenes también.
Hoy era uno de esos días, donde tenían que hacer las tareas más desagradables y peligrosas.
Lavarle los dientes a la Rex…
Sonaba absurdo pero era una tarea pendiente que debían cumplir.
Kate Grant venia en uno de los Jeeps del parque, era de color plata y con el símbolo estampado de un esqueleto de T-Rex. El vehículo se detuvo bruscamente y de él, ella se había bajado.
Llevaba su ropa de trabajo, un pantalón ranger con múltiples bolsillos de color azul marino que moldeaba perfecto sus curvas sujetado por un cinturón negro, una franela de color negro lisa con mangas, un chaleco de color negro con el símbolo de mundo jurasico, botas de seguridad negras y un gran disposición para la tarea que tenían por hacer.
Todos saludaron a la científica y ella les dedico una sonrisa.
Todos estaban nerviosos y ansiosos, era el segundo intento de esa semana.
—Buenos días a todos, es maravilloso verlos a todos aquí, espero que ya hayan desayunado bien y estén en buena forma, hace un par de días teníamos la tarea de realizarle una intervención a la T-Rex, ya todos sabemos que tiene una complicación bucal y tiene cálculos dentales que son importantes porque le dificultan comer y desarrollarse en su entorno. Por eso hoy con la ayuda del equipo de contención de animales, liderado por el comandante Hamada y el equipo veterinario haremos esa tarea…
Todos asintieron y asumieron sus papeles, habían quedado en entrar al recinto de la Rex, tendrían que hacerlo allí, su jaula era bastante extensa y se encontraba rodeada de un denso bosque solo para ella, había un claro de pastizal y allí es donde la llevarían.
Anteriormente lo habían intentado, y fue difícil. Porque la mascota del parque o la consentida del parque, como los cuidadores solían llamarle porque era de los animales más viejos, ella les había puesto la tarea difícil, donde tuvieron una grave persecución y casi son devorados. Por suerte todos salieron bien y algo arañados por la carrera y los tropiezos que tuvieron, pero fue una lección aprendida y que debían de hacerlo de otra manera.
Dirigidos por el comandante Hamada y ella, dieron las instrucciones previas para el procedimiento que estaban a punto de realizar, no sería fácil pero esta vez con mejor planificación harían todo y no estaban destinados a fallar.
Los motores de los Jeeps rugieron, estaban listos con las armas y tranquilizantes y por supuesto las armas no letales, idea de Kate para el resguardo de los animales y el suyo propio… Ella definió esta tarea…
Como ir de cacería hace cientos de millones de años…
Estaban listos, y era el momento.
Dieron marcha al recinto de la Rex.
Con Kate y Hamada al frente y el equipo veterinario detrás de ellos en el otro Jeep, pidieron a la sala de control que entre abrieran las puertas del recinto y con ayuda de ellos por el radio los guiarían en el tarea.
Las compuertas de los inmensos muros se abrieron, y por unos segundos una ligera capa de aire caliente de la mañana escapo, y el vapor los hacía sudar a todos.
Detuvieron los vehículos por un instante en la puerta.
—Muy equipo ¿Están todos listos? —pregunto Hamada.
Todos los presentes asintieron, eran 3 grupos exactamente, 3 vehículos y tan solo 15 personas. Contención de animales les ayudaría a tranquilizar al animal, y el resto es el equipo veterinario que haría el resto.
—Muy bien Comandante Hamada, andando —dijo Kate colocándose las gafas de sol, y ella abrocho su cinturón.
El Comandante Hamada le dedico media sonrisa en su aspecto serio y frio, el motor rugió y se adentraron a la selva espesa. En fila los vehículos entraron y en grupo permanecieron.
—Aquí Bravo, llamando a Alfa Control —dijo Kate al intercomunicador que tenía en su oreja y que se extendía con un pequeño micrófono.
—Aquí Alfa Control, los escuchamos Bravo —respondió la voz desde la sala de control.
—Ubicación de Rexy por favor…
—Ala sur del recinto, por la pequeña laguna de los peces y en movimiento.
—Copiado.
El vehículo de tracción, saltaba bruscamente ya que el camino del recinto era bastante rocoso y fangoso, condujeron por la serie de caminos que este tenía y se dirigieron donde la enorme criatura les esperaba.
En cuestión de minutos, habían llegado al lugar, un poco antes se acomodó los vehículos de forma que si la Rex se podía difícil, pudieran subirse y escapar. Contención de activos y Kate fueron en busca del dinosaurio, los demás solo se quedaron a esperar.
—Comandante Hamada están seguros de que debemos ir a pie ¿Eh? —pregunto Kate.
—Es más sencillo que ir en el Jeep, así no nos vera, posiblemente ya nos haya olido, tiene un olfato muy sensible. ¿Está asustada? —pregunto Hamada mirándola.
—No, para nada, temo por la seguridad de todos.
—No es gran cosa, estamos lo suficientemente lejos para que se alerte de nuestra presencia y tan cerca como para poder llegar corriendo a los Jeeps.
Caminaban entre la jungla y en verdad Kate estaba nerviosa. Le preocupaba que algo pudiera salirse de curso y que alguien saliera herido. Poco a poco y en silencio vieron aquella sombra gris y enorme entre los árboles, con sigilo y cuidado fueron acercándose donde la Rex que tomaba agua de la laguna que poseía en su recinto, la observaban meter su cabeza para poder comer peces de la pequeña laguna.
Kate, era la segunda vez que la veía de cerca y le parecía sumamente enorme, poseía unas fauces gigantes con enormes dientes sobresaliendo de ella, un olor a putrefacción llego a sus narices, un típico olor que su padre Alan le había dicho que la Rex poseía, y que la mayoría de los depredadores poseía.
—Allí esta, Glenn ve por el lado izquierdo, Connor lado derecho, Lee, Flynn y McHammon aquí en el centro conmigo y la doctora ¿Listos?
Ordeno el comandante Hamada.
Los 5 miembros de ACU se posicionaron y estaban listos para hacer su entrada. Kate se quedo detrás del comandante Hamada con una de las armas tranquilizantes en caso de que el Comandante Fallara el disparo.
—¿Listos?
La Rex estaba erguida en sus dos patas, y sus pequeños brazos se movían levemente, como si de repente una enorme alerta hubiera llegado a su alrededor y así era, ella levanto su cabeza del agua y con trozos de peses en su dientes, olfateo en el aire como si algo estuviera fuera de lugar.
Y entonces un escape de aire salió del arma tranquilizante que tenia Hamada en las manos y el dardo dio justamente en el cuello de la enorme criatura.
Con violencia y enterada de lo que estaba pasando la Rex volteo a ver de dónde provenía el objeto que le causaba daño y con un fuerte rugido hacia los humanos en forma de amenaza.
Podía olerlos y ya sabía que estaban ahí.
Con furia el enorme animal se giro en sus pesadas patas y soltó otro rugido haciendo que todo el equipo de estremeciera, anunciándoles que iba a toda carga y que ellos debían empezar a correr.
Kate, Hamada y el equipo salieron expedidos entre la jungla con aquel animal persiguiéndoles y destrozando todo a su paso.
Estaba furiosa y dispuesta a hacer pedazos aquellos que se dedicaron a molestarle.
—Preparen los autos y tracen camino al prado del ala norte, Rexy está enojada —dijo Hamada al radio mientras corría.
Kate corría y por un instante miro atrás, y vio el enorme animal que se les venía encima, volteo y corrió aun más rápido. Podía sentir las pisadas tortuosas y pesadas del animal, parecía que el suelo fuera a romperse bajo las patas de aquel animal. Pudieron divisar los vehículos que estaban encendidos y listos esperándolos.
Los del equipo de ACU pasaron a Kate corriendo, ella y Hamada quedaron solo un poco rezagados atrás, y ella tropezó y cayó.
Un sentimiento de pánico la invadió cuando sintió más fuertes las pisadas del animal que venía detrás de ellos, Hamada le ayudo a levantarse y siguieron corriendo, ambos subieron al Jeep y este al instante salió expedido a toda velocidad.
El tiranosaurio se abrió camino entre los arboles haciendo que se abrieran y cerraran cuando su enorme cuerpo paso entre ellos, todos estaban nerviosos y llenos de mucha adrenalina.
Con el animal siguiéndoles, y casi pisándoles los talones literalmente.
El camino al prado estaba aun más tortuoso y fangoso, por lo cual bajaron la velocidad corrían el riesgo del volcarse con tantos altos y bajos.
Tan rápido de acercaron al prado, un campo de pasto verde bastante extenso, y un camino más plano, entonces como si fuera un persecución y lo era, los tres autos se abrieron camino en el campo en forma de abanico. Kate en asiento trasero veía como el animal se acercaba más y mas y rugía con furia.
Sin embargo de un momento a otro, empezó a bajar la velocidad en campo atraviesa, y poco a poco lo fue haciendo, eso era indicativo de que el dardo con el tranquilizante había surtido efecto. En menos de 40 segundos el animal se desplomo en medio del pastizal, los autos de detuvieron y ellos pudieron observar que el animal yacía en el suelo de un lado. Dieron la vuelta y estacionaron cerca del cuerpo del animal.
Kate se armo de valor y bajo del auto antes que cualquiera de los que estaban allí lo hiciera. Se acerco con lentitud al animal, dando pasos firmes y seguros, estaba aterrada como nunca. Hamada la siguió.
¿Y si el animal se levantaba?
Podía escuchar el leve compas de la respiración de la Tiranosaurio, emitía ligeros ronquidos en cada exhalación. Con su mano poco a poco se acerco y acaricio la enorme trompa del animal, miro a los ojos de este y se encontraban cerrados.
Entonces nada ocurrió.
El animal estaba sedado por completo. Con dificulta trato de llegar a sus ojos y con su mano abrió el ojo del animal, sus pupilas estaba dilatadas.
—Excelente, ya podemos empezar…
El trabajo fue arduo, la mandíbula y los dientes de la Tiranosaurio estaban bastantes deterioradas, por lo cual el trabajo se prolongo más de lo debido, todos trabajaban lo más rápido posible, pero para su seguridad la científica le administro una ligera carga de tranquilizante solo para que durmiera unos minutos más.
Ella estaba extasiada también, era impresionante el tamaño del animal, era majestuoso y aterrador, su piel de reptil, gruesa y protuberante, cálida. Una vez más pensó en su padre, y en todo lo que estaba viviendo justo en ese momento. Vivió su vida conociendo a los dinosaurios como lo que el hombre los había visto desde de hace años, como fósiles, huesos y bosquejos en libros, como deseaba que Alan estuviera allí con ella, aunque sabe que no le agradaría para nada estar en aquel lugar.
Habían terminado por fin, y guardaron los equipos en los vehículos, solo estaban esperando a que el animal despertara.
Kate miro su reloj y marcaban las 10:45 a.m. faltaba poco más de un par de minutos para que la Rex despertara. Estaban sentados en el auto esperando, observando atentamente.
Todos se pusieron alerta cuando oyeron un bufido y un leve rugido, la tiranosaurio estaba anunciando que se despertaba y eso indicaba que debían salir de allí.
Observaron cómo empezó a moverse y a entre abrir sus fauces.
Todo indicaba que estaba bien al igual que sus dientes. Encendieron los motores y echaron a andar fuera de la jaula.
—Tremendo espectáculo que le tuvimos hoy ¿No doc? —dijo uno de los cuidadores a Kate.
—Si, en parte fue divertido… Creo…
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3:00 p.m. Isla Nublar
Las actividades se había culminado por ese día, todos estaba exhaustos, había sido una mañana dura y parte de una tarde agotadora.
Kate se dirigía a la sala de control, llevaría unos informes a la central y el cronograma de trabajo diario nuevo, estaba agotadísima. Mientras subía en el elevador a las oficinas, busco entre sus bolsillos su celular…
Habían un par de llamadas perdidas de Owen, y eso la hizo pensar y al mismo tiempo sonreír.
¿Por qué la estaba llamando?
Intento regresarle la llamada, pero su celular estaba apagado. Sin insistir más dejo eso de lado y fue a entregar sus papeles.
Salió de la sala de control y busco uno de los vehículos para irse a su departamento. Así era, para los trabajadores de Mundo jurasico había un lugar donde ellos podían vivir, aparte del hotel y los hospedajes del público.
Subió al Jeep su maletín de trabajo y algunos instrumentos que deseaba revisar al llegar a su departamento. Escucho un leve sonido de personas hablando cerca, pero escucho cierta voz que le llamo la atención. Ella volteo a ver de donde provenían aquellas voces, una la reconoció como la de Masrani, ronca y alegre. La otra aun estaba en proceso de asimilación, quizás pensó que era producto de su imaginación.
Cerró la puerta del Jeep y fue a dar la vuelta alrededor del auto para subirse e irse… Abrió la puerta y coloco un pie dentro del vehículo…
—¿Es así como piensas recibirme Doctora Grant? —dijo aquella voz familiar.
Ella quedo paralizada y volteo a ver.
Allí estaba de pie, erguido y musculoso, sonriente y pícaro…
—Owen…
