Notas de la autora: ¡Hola! paso rapido a subirles este capitulo... amm... espero les guste y NO es el final... jajaja xD... apenas y comienza ¬w¬.... bien, espero les guste. Y aun no sé si poner de las otras dos parejas, ya vere. xD
Disclaimer: Las chicas superpoderosas Z, no me pertenecen. Lo único que es de mi propiedad son las maniáticas y sádicas ideas que pongo en este fanfic.
Advertencias: Lenguaje inapropiado, OoC (algo que no puedo evitar), Suspenso (Solo un poco... xD), Lime, Lemmon, Pedofilia.
Butch (22 años)
Kaoru (16 años)
๋• Pasante ๋•
๋• By_PerFecTHeLL๋•
* _________________Sin Cordura
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Al día siguiente el sol pareciese que celebrara el cumpleaños de la chica Miyako. Estaba demasiado radiante, se sentía un poco fresco el clima debido a la lluvia de ayer. La chica Matsubara estiro sus brazos perezosamente. Miro hacia la ventana y sonrió, hoy celebrarían el cumpleaños de su amiga; nada podía arruinar el día… excepto cierto estúpido de perforaciones en la oreja. Bufo molesta y se sacó su pijama, adentrándose a tomar una ducha. Salió y se puso una polera verde con un dibujo de un gatito negro, aparte poniéndose un suéter holgado color negro, debido al frio. Mientras se ponía un pantalón pitillo negro. Junto con sus inseparables tenis. Tomo su mochila, abriendo el cierre adentrando el regalo en esta; se puso su mochila y bajo a desayunar.
— ¡Buenos días familia! — saludo la chica sonriente.
— ¡Buenos días hermana! — contestaron al unísono los dos varones Matsubara.
— ¡Buenos días hija! — saludo Mitsuko a su hija sonriéndole y acercándole un plato con un pan tostado, al lado de unos huevos estrellados(Al menos así los conozco yo), un jugo de naranja y unas tiras de tocino. La chica comenzó a comer, volteo a ver al reloj, todavía tenía tiempo. Una vez acabado, se despidió de su familia… diciéndoles que volvería un poco tarde debido al cumpleaños de Miyako. Ella salió a las afueras del edificio y un viento hizo que titiritara un poco. Empezó a caminar abrazándose a sí misma, debido al constante viento que había. Estaba a punto de cruzar la calle para llegar directamente a la entrada de la escuela, cuando un jaguar se le interpuso en su camino, no hace falta decir quién era. Kaoru bufo molesta.
—Sube tenemos que hablar…— le pidió Butch seriamente.
—No, tú y yo no tenemos nada de qué hablar…— dice Kaoru enojada.
—Sube, ahora…— le dice él empezando a molestarse.
—Ya te dije que no, déjame en paz ¿quieres? — adelanta más su paso, para pasar por enfrente del coche; pero Butch le avanza un poco más obstruyéndole el paso.
— ¡Argh! Oye ten decencia estamos en la escuela…— le recalca ella ya molesta.
—Bien, te dejare en paz… si me prometes que en la salida hablaremos…— dice él también teniendo en cuenta eso.
—Mmm… y si no lo hago ¿Qué? — reto la chica cruzándose de brazos.
—Entonces voy a mandar a la jodida a la escuela… y te secuestrare en este preciso momento— dice Butch burlonamente, haciendo que la chica se sonroje y lo observe molesta.
— ¡Argh! Como jodes… pero… si es la única forma, está bien—
Butch sonríe y avanza, hacia el estacionamiento de la escuela; sin antes decirle "nos vemos en la salida". Kaoru bufa molesta, bueno, al menos tendría la oportunidad de decirle que lo de ayer había sido un error y que jamás en su vida quería volver a cometerlo. Se adentró al salón de clases, aun no llegaba Miyako, saludo a Momoko amistosamente; empezando a planear como hacer con la sorpresa de Miyako. La única que no cooperaba era como siempre Himeko, pero Kaoru y Momoko le tomaban poca importancia; empezaron a decorar el salón, mientras unos chicos colocaban una manta que decía "¡Feliz cumpleaños Miyako!", las letras eran como grafiti. Una chica llamada Aya grito: "Ya viene, ya viene". Todos corrieron a ocultarse, empujando a Himeko en el closet…
Miyako abrió la puerta y la volvió a cerrar, abrió sus ojos sorprendida y sonrió alegremente. Todos salieron de donde estaban escondidos, gritando la palabra "Sorpresa". Kaoru y Momoko se acercaron a Miyako a darle su abrazo, siendo seguidas de los demás. Charlaron un rato, Miyako agradecía a sus amigas, mientras estas le decía que no tenía nada que agradecer; en cuanto llego el profesor, todos regresaron a sus respectivos lugares.
Kaoru sintió la vibración de su celular un blackberry 8100 negro. Miro a su profesor que no la viera y noto un nuevo mensaje.
"El pastel está listo, solo dime cuando quieres que lo lleve al taller Atte. Boomer"
Ella volvió a mirar a su profesor que se encontraba de espalda escribiendo en el pizarrón. Rápidamente escribió el mensaje.
"De acuerdo, gracias. En un momento voy, cuando acabe la clase… para explicarle atte. Kaoru"
Un entendido recibió como respuesta. Kaoru volteaba a ver de reojo a Miyako, esta se encontraba demasiado contenta, eso le alegraba. Solamente esperaba que Momoko no arruinara la sorpresa, ya que si, si confiaba en ella pero era muy habladora cuando se lo proponía. La clase termino y se fue, dejando a Momoko platicando con Miyako.
— ¿Qué haces? — pregunta Butch con pesar, anoche no había podido dormir muy bien que digamos.
—Esperando el mensaje de tu alumna—
—Mmm…— Butch sabía que solo era por el pastel, pero le molestaba mucho que le hablaran.
—Me entere que te encontraste con Patrice ayer…— dice Boomer burlonamente, cuando nota al pelinegro tensarse un poco.
— ¡Cállate! Eso es algo que no te incumbe…—
—Deberías reconsiderar el hecho que ella es a la única que le has dicho la palabra te amo…— dice Brick apoyando a su hermano rubio.
— ¡Argh! Cállense, era muy idiota en ese tiempo…—
—Pues yo que tú, me casaba con ella… antes de que otro te la gane— continua Boomer, cuando escucha el sonido de su celular. Un Goldvish, al igual que sus hermanos. Lo saca y lee el mensaje.
"¿Dónde está?"
— ¿Qué dice? — pregunta Butch, tratando de no sonar tan curioso.
—Que si nos podemos encontrar en algún lugar menos habitado…— le responde Boomer, sabiendo que iba hacer rabiar a su hermano; ya le había encontrado el modo.
— ¡Argh! Dame eso…— se para Butch y le quita el celular.
— ¡Oye que te pasa! ¡Dame eso! — dice Boomer tratando de quitárselo.
Mientras Butch le responde el mismo el mensaje, grabándose el número de Kaoru en su mente. Avienta el celular a su hermano y le sonríe…
—Toma—
—Oye ten cuidado, esta porquería vale muy caro— le reclama Boomer molesto.
—Sí, claro… tienes tres de estos…— le responde Butch, arqueando una ceja.
—Pero aun así no puedo derrochar el dinero…— dice Boomer, mirándolo enojado. Cuando en ese momento escuchan la puerta abrirse, Butch sonríe y mira detenidamente a la chica, haciendo que a esta le recorra un escalofrió por su columna vertebral.
— ¡Buenos días Kaoru! — saludan Brick y Boomer, educadamente.
— ¡Buenos días profesores! — ella se acerca, Butch aún no desapartaba su vista del hermoso cuerpo de la chica. Ella se sentía algo incomoda ante la mirada del bello chico de ojos verdes. Boomer se le acerca a la chica y le toca el hombro, haciéndole una seña para que lo siguiera… abre el refrigerador de la cafetería y Kaoru se asombra de ver el hermoso pastel que estaba ahí dentro. Decorado con unas nueces a su alrededor… en realidad se veía como pasteles de esos que salen en la televisión.
— ¡Wow! Sí que eres sorprendente…— dice la chica, sintiendo un poco de antojo por el delicioso pastel.
—Je, je… no tanto— le contesta el rubio algo avergonzado, por el comentario de la chica. Mientras ella le regala una sonrisa.
—Y… ¿De qué es? —
—Pues… porque no lo pruebas, y me dices…— le dice Boomer a Kaoru cuando saca de la parte de arriba un pedazo, al parecer del mismo sabor que el pastel.
—Humm… esto es para mí— pregunta la chica con una sonrisa, mientras el rubio asiente. La chica lo toma y se lleva una cucharada a la boca, ¡Dios! Sus papilas gustativas estaban más que gustosas en probar esa delicia.
—Veo que te gusto…— le dice Brick, riéndose un poco de la cara de la chica.
—Esta delicioso, es el mejor pastel que eh probado…— dice Kaoru comiendo otra cucharada.
—Me alegra que te haya gustado… le puse mucho empeño…—
—Sí, estuviste toda lo noche molestando mi sueño…— dice Butch a Boomer, arqueando una ceja.
—Por eso tienes cuarto… yo jamás te dije duérmete en la sala— contesta molesto el rubio.
— ¡Argh! Guarda silencio… y tú deja de comer pastel… sino vas a parecer un pez globo— comenta el chico burlonamente.
— ¡Ay cierra la boca! ¡Nadie te pregunto! — Butch sonrió, en verdad le gustaba hacerla enojar. Y como se lo esperaba Butch, la chica se metió otra cucharada en la boca, restregándosela en la cara.
—Y dime… ¿ya sabes de que es? —
—Pues…—pausa la chica y saboreo despacio otro trozo de pastel. —Si no me equivoco; vainilla, piña, queso… y… plátano—
—Vaya tus papilas gustativas están muy bien desarrolladas…— dijo el rubio, haciendo reír un poco a la chica. Butch frunció un poco el ceño, definitivamente era un celoso de primera.
—Bien, en cuanto nos toque la hora de taller… vendré por el pastel— le comento la chica al rubio, debido a que ya habían tocado el timbre para el cambio de profesor. Aun así, no le preocupaba el llegar tarde; ya que su maestro que le tocaba, les había informado que no iría. La chica se despidió y salió de ahí, caminando rumbo a su salón. Pasó junto al bebedero y se acercó a beber un poco. Se incorporó una vez acabado de beber y se dio la vuelta dispuesta irse, pero choco contra alguien.
— ¿Qué estás haciendo aquí? — pregunto la chica, al ver un chico rubio de gran cuerpo y ojos azules.
—Vamos Kaoru, así es como recibes a tu ex novio— respondió el chico rubio arqueando una ceja y sonriéndole.
—No tengo porque alegrarme o ¿sí? — contesto la chica molesta, cuando se dio cuenta el chico la apego hacia los casilleros, mientras su rostro quedaba demasiado cerca al de Kaoru.
— ¡Oh vamos! No me digas que aún me guardas rencor por lo que te hice…—
—Tienes tres segundos para quitarte y… desaparecer de mi vista—
—Tú siempre tan agresiva querida…— dice el chico, cuando pone una mano en la cintura de la chica… recibiendo un puñetazo rápido, mandándolo al suelo.
—Creo que los tres segundos pasaron rápido— la chica se inclina a la altura de este y le sonrió burlonamente.
—Aléjate de mí Danny Wilson… o te arrepentirás de por vida, y esta vez no solo te dejare estéril…— amenaza la chica, levantándose y yéndose a su salón. Dejando al rubio sobándose su mejilla, escupiendo un poco de sangre. Como era posible que haya regresado ese idiota, según había entendido lo habían expulsado; la chica sintió deseos de llorar, pero de coraje. Ahora no solo tenía que aguantar a su estúpido aprendiz, si no tendría que lidiar también con el pervertido que intento follarla hace mucho tiempo. Esperaba que tomara en cuenta su advertencia porque si no pagaría muy caro las consecuencias.
—Él es Danny Wilson, es muy buen peleador… y espero lo tenga en cuenta…— presenta el entrenador al aprendiz.
—Mucho gusto, profesor aprendiz— comenta el rubio, cruzándose de brazos y sonriendo con un toque de orgullo en su rostro.
—Igual— contesto fríamente Butch, algo no le agradaba en ese chico.
—Yo quería sugerir que lo pusieras junto con Kaoru. En las peleas de parejas, debido a que ambos son muy buenos—
—Yo, lo tendré en cuenta. Pero creo que eso lo decidiré yo por el momento, veré sus capacidades— dice seriamente Butch, no le había hecho ninguna gracia la sugerencia del entrenador. El chico musculoso se le quedo viendo con un poco de rencor, Butch ni se inmuto.
—Guárdate tus miradas para después… si ya no tiene más que decirme entrenador, me retiro. Tengo clases que atender— le dijo Butch, dirigiéndole una mirada realmente penetrante al chico; dejándolo completamente helado.
—Adelante— respondió el entrenador, dejando al chico parado. Ese pasante tenía algo con lo que no quisiera meterse, su mirada lo había petrificado completamente. Le daba miedo. Miro de reojo al pasante, el cual se encontraba caminando hacia la salida del gimnasio; sintió una fuerte punzada cuando el pasante volteo a verlo. Sus piernas temblaron un poco y sintió un alivio al verlo salir del gimnasio. Este se había quedado completamente solo. Miro detenidamente el gimnasio, todo parecía bastante normal. Sintió un pequeño escalofrió recorrer su columna vertebral.
Kaoru se encontraba leyendo en su salón, su tan preciado libro. El profesor de biología no había venido.
"Había algo que no me gustaba de ese tipo. Era grotesco y realmente orgulloso, lo odiaba. No solo por ser así, si no por tratar de insinuar algo conmigo. Quería destrozarlo, desfigurarle el rostro y reemplazarlo con un culo de burro. Mi amado espectro sintió mi enojo ante esa persona, yo lo traté de tranquilizar diciéndole que no tenía la mínima importancia. Salí de la habitación, dejando solo a ese estúpido. ¿Solo? Que equivocada estaba, el espectro se había quedado con él"
El chico Wilson sintió la presencia de alguien más en ese gimnasio, busco rápidamente con la mirada al bastardo que lo pensaba asustar. Frunció el ceño pensando en que tal vez era un nerd o algo por el estilo, muy pronto le partiría el trasero al idiota que le quisiera ver la cara.
"Paso un momento en el que sentí la necesidad de volver al cuarto, porque debería irme yo, si era él quien estaba invadiendo mi privacidad. Llegue al cuarto, y entre lentamente…"
— ¿Quién está ahí? — pregunto el rubio ya sintiendo un poco de miedo. Cuando escucho una pelota rebotar… se había caído de la estantería donde estaban colocados. Volteo hacia todos lados, esperando encontrar al responsable que lo había tirado… pero no vio a nadie.
"Un charco de sangre y un cuerpo inerte es lo que encontré. No grite, solo observe. Mire hacia todos lados esperando a ver al espectro, tenía miedo. ¿Cómo era posible… que un espectro llegara a hacer tal atrocidad?"
— ¡Sal de donde estés marica! — grito Danny, ya desesperado. Cuando todo estuvo en silencio, se dirigió a las duchas, quería ver si todavía seguía su casillero intacto. Entro y recorrió unos cuantos pasillos de casilleros, sonrió al notar el casillero 345. Lo toco y sonrió, cuando escucho unos pasos acercarse; volteo rápidamente, pero no había nadie. Volteo de nuevo a su casillero y sintió la presencia de alguien atrás de él, quería voltear rápidamente pero… algo se lo impedía. No sabía que…, cuando miro de reojo y observo al pasante mirándolo seriamente.
—Sabe señor Wilson, no debería venir solo a los vestidores… puede tener un terrible accidente…— Danny traga saliva, Butch se voltea y comienza a caminar hacia la salida de los vestidores.
— ¡Ah! Y por cierto, descuida… muy pronto me mostraras lo que puedes hacer…— le dice Butch, con las manos en los bolsillos. Danny aun no salía de su trance, podría jurar que la presencia de ese tipo se sentía como si se le hubiese aparecido el mismo demonio.
Pasaron las horas de clases muy rápido, la chica Matsubara salió rumbo a la cafetería. Encontrándose con los chicos Akamiya, Kaoru nota a Butch… este la veía seriamente, cruzado de brazos. Sintió un escalofrió recorrer su cuerpo, negó con la cabeza rápidamente, como queriendo salir del trance. Ayudo a Boomer a cargar el pastel y llevarlo rápidamente al taller de cocina. Llegaron y afortunadamente Miyako no había llegado. Butch entra con la misma pose, varias alumnas suspiran al ver entrar a los tres sexys pasantes. Kaoru se le queda mirando a Butch… y ahora que rayos le pasaba, no es que le importara pero, se veía demasiado molesto.
Muy pronto los alumnos gritaron: "Ahí viene Miyako, escóndanse…", cuando Miyako entra junto con Momoko y todos la asustan con un fuerte "Sorpresa". La chica rubia sonrio al ver el delicioso pastel, le dio un abrazo junto con un leve gracias a su profesor aprendiz. Todos le cantaron las típicas mañanitas, acabando empezaron a comer pastel, unos chicos y chicas con estilo gótico se le acercaron a Kaoru y comenzaron a conversar. Butch estaba sentado en una silla junto a la puerta, este observaba detenidamente a la chica; mientras ella reía sin darse cuenta de la mirada del chico. Pusieron un poco de música para animar un poco el ambiente, los profesores platicaban con los pasantes; mientras comían pastel por supuesto. Butch a cada rato veía de reojo a Kaoru, esta saco sus audífonos, no es que no le gustara ese tipo de música pero… no era su estilo. Cerró los ojos disfrutando la música que escuchaba "Slaying The Dreamer" de Nightwish, un estilo muy a su gusto de Kaoru. El tiempo paso rápido, el pastel se había acabado por completo. Miyako dio gracias a eso ya que iba cargadísima de regalos, Momoko la ayudaba, Kaoru freno su paso antes de salir de la escuela.
— ¿Pasa algo, Kaoru? — pregunto Momoko, volteándola a ver.
—Es que, hoy tengo un asunto que atender… lamento no poder irme con ustedes, en especial contigo Miyako…— se disipo la chica, recordando que había hecho trato con el pasante y seguramente si rompía el trato entonces realmente se enojaría. La rubia le sonrió y le dijo que no se preocupara, se despidieron. Kaoru comenzó a caminar de nuevo hacia el interior de la escuela, se sentó en las escaleras de la entrada. Si no llegaba en cinco minutos, ella se largaba de ahí, pero como si le estuviera leyendo la mente… justo cuando Kaoru se levantó dispuesta a irse el pasante apareció con una sonrisa en su rostro… debido a que la chica si lo había esperado.
—Se tardó…— dice Kaoru, hablándole formalmente. El chico se extrañó y miro de reojo a la anterior maestra que se había cogido por decirlo vulgarmente.
—Perdón, alumna. Pero ya sabes asuntos de futuros profesores…— le contesta Butch con una sonrisa burlona y metiendo sus manos en los bolsillos de su pantalón. La maestra paso, mirando de reojo al chico… sintiendo una gran tristeza. En cuanto se alejó, Butch le hizo una seña a Kaoru de que lo siguiera. Desactivo la alarma de su auto, subió en él y le abrió la puerta a Kaoru, ella dudo un momento volteo hacia todos lados y suspiro, al final subió. El chico acelero un poco, saliendo de la escuela rápidamente al notar que sus hermanos apenas iban saliendo.
— ¿Qué le pasa a Butch? — pregunto el rubio, al ver al jaguar negro salir rápidamente del estacionamiento de la escuela.
—No lo sé… pero ya lo averiguare— contesta el pelirrojo a su hermano menor, subiendo a su BMW. En tanto el rubio subía a su Phantom. Ambos se dirigieron a su mansión.
Butch iba bajo la velocidad, miro de reojo a la chica, esta miraba por la ventana. Pudo notar su vestimenta, él sonrió al ver el gatito en la polera de la chica. Jamás imagino ser tan depravado como para intentar meterse con una niña. Kaoru sintió la mirada de Butch y lo volteo a ver, arqueando una ceja.
—Me podrías decir ¿Qué es lo que quieres? — pregunta la chica, algo desesperada y viendo como Butch salía a las afueras de la ciudad, acelerando un poco más.
—Amm… ¿Te han dicho que eres una impaciente? — el chico rio un poco al ver la cara de la chica.
—Ya dímelo, soy una impaciente ¿Y? — él volvió a reír, cuando llego a una pequeña tienda que estaba cerca de la carretera; la chica miro la carretera al parecer esta era la que conducía al mar. Ella lo volteo a ver, frunciendo el ceño… estaba harta del silencio de él.
—Perdóname ¿sí? — se disipo él, aun sorprendiéndose de sí mismo. Ya que ciertamente, jamás en su vida le había pedido perdón a una mujer. La chica abrió los ojos, estaba realmente confundida.
— ¿Por qué me pides perdón? — pregunto la chica.
—Por lo que paso en el centro comercial…—
—Tú no tienes que pedirme perdón. Después de todo yo no soy nada de ti, ni tú lo eres de mí. — le dijo Kaoru algo molesta.
—Mmm… entonces ¿el beso no significo nada para ti? —pregunto Butch algo enojado.
—No, que yo sepa… puedo besar a quien yo quiera…— le contesto Kaoru volteando hacia la ventana, mirando a la gente salir del pequeño minisúper. Butch quería golpearse en ese momento, gritar a los cuatro vientos y tirarse a la carretera esperando ser atropellado… pero una idea mejor se le vino a la mente.
—Entonces solo fue un simple beso ¿no? — pregunto el joven pasante viendo a la chica. Esta lo volteo a ver y asintió sin darle el mayor interés posible. Él se quitó el cinturón de seguridad y se acercó hasta la chica acorralándola.
— ¿Qué… qué estás haciendo? — pregunta la chica molesta, con un lindo tono carmesí en sus mejillas.
—Si fue un simple beso, entonces no te molestara que lo vuelva hacer…— le dice Butch a Kaoru, ella abre los ojos sorprendida y recibe un beso del chico. ¡Dios! Su boca sabía tan bien, pero se supone que ella debía detenerlo, se supone que eso ya no volvería a pasar. Al menos eso se suponía, ya que su cuerpo estaba completamente en contra con eso… ya que le estaba correspondiendo al chico de la mejor manera posible. Pronto iniciaron una guerra de lenguas en la cual él fue el que venció. Se separó de la chica, comenzando a besar su cuello. Kaoru no pudo retener unos cuantos gemidos, cuando sintió la boca del chico descender de su cuello. Tenía que detenerlo, ahora.
— ¡Basta! — le grito la chica, empujándolo, provocando que él cayera en su asiento. Butch se le quedo mirando seriamente, Kaoru trataba de regularizar su respiración con las manos en forma de puño en su pecho.
—Yo… soy tu alumna. Acaso no lo ves, yo no quiero ser otra de esas mujeres con las que sales…— le dice Kaoru a él, algo molesta.
—Yo soy tu profesor. Y si lo veo, crees que me siento bien al pensar en que me estoy enamorando perdidamente de ti— Bufa Butch, sentándose en el asiento y golpeando el volante, provocando un susto en la chica. Un silencio reino entre ellos, Butch bajo del auto bastante enojado, Kaoru lo miro adentrarse al minisúper y bajo la mirada.
—Esto no está bien, él… él es mayor que yo, pero aun así, siento que hice mal en decirle eso. Él me dijo que… se estaba enamorando de mí— se sonrojo la chica ante sus pensamientos. Cuando vio a Butch salir del minisúper y subir al coche. Saco una bebida alcohólica y la empezó a beber. Miro a la chica, saco una soda y se la dio. Ella se le quedo viendo, él se veía molesto. La chica abrió la soda y la empezó a beber. Él arranco de nuevo el coche y acelero de vuelta hacia la ciudad, justo cuando iban a llegar a la entrada, ella le pidió que se detuviera un momento. Él se orilló, y se le quedo viendo a la chica.
— ¿Qué? No vas hacer nada, porque estamos perdiendo el tiempo…— le dijo Butch molesto. Mientras la chica no sabía si hacerlo o no. Que más daba, por una vez en su perra vida quería ver lo que se sentía hacer algo prohibido. Ella se quitó el cinturón de seguridad y se le subió al chico sentándose en sus piernas, quedando las de ella a cada lado. Acción que sorprendió al chico, ella lo empezó a besar, mientras este ni siquiera se tardó en corresponderle el beso. Él deslizaba su mano por la delicada espalda de la chica que soltaba constantes suspiros, ella lo seguía besando hasta que se quedó sin aire. La boca de él descendió hasta el cuello, lambiendo un poco cada zona de este, sus manos se posicionaron en los firmes glúteos de la chica y los apretó haciendo que esta arqueara la espalda un poco. Sintieron el calor recorrer por sus cuerpos, la chica metió las manos en la playera del pasante, acariciando su tórax y de ahí subió hasta el pecho. Él se tensó ante las caricias de las suaves manos de ella. Una de sus manos acaricio su muslo, haciendo que la chica mojara un poco su pantaleta por tal caricia. Él sintió un pequeño roce de sus genitales de ambos, esto estaba empezando a empeorar, quería hacerla suya en ese momento. Solo un leve tacto había bastado para encenderlo de tal manera.
—M-maldición K-Kaoru… no podemos hacerlo aquí— le intento decir él, cuando la chica como si supiera que era lo que le molestaba, empezó a rozar poco a poco el miembro de él con sus partes genitales. Mientras este estaba pulsando por salir y Butch no tenía mucho movimiento que digamos.
—Mierda— pensó Butch, al sentir como su pene iba en aumento. Él se separó de ella y quito el cinturón de seguridad, abrió la puerta y cargo a la chica, bajo el asiento como pudo y la introdujo en la parte de atrás. No podía creer que se lo iba hacer en un auto y a plena luz del día… pero después de todo, no podía desaprovechar el momento. Él empezó a besarla, sus manos recorrían el cuerpo que tenía oculto la chica bajo esas vestimentas holgadas. Se quitó su playera, junto con la polera de la chica. Esta se avergonzó ante la mirada de él.
—No pensaste que lo íbamos a hacer con ropa o ¿sí? — dice él sarcásticamente, una sonrisa se forma en su rostro y empieza a besar los grandes senos de la chica aun estando cubiertos con el sujetador pero… este no ayudaba mucho, ya que la erección de los pezones se notaba demasiado. Él soltó sus pechos dejándolos completamente libres, estos rebotaron al sentirse libres.
—Son más grandes de cerca— pensó el chico sonriendo y empezando a devorar los pechos de la chica. Ella arqueaba la espalda, al sentir como este succionaba, mordía y devoraba los pechos de ella. Como queriéndosela comer entera, cosa que no podía. Desabrocho el pantalón de ella, y se lo quito suavemente, sentía como sus piernas estaban bien formadas y su braga estaba totalmente húmeda. Él quito la última prenda y empezó a besar sus pechos de nuevo… descendiendo poco a poco, pasando por su vientre, llegando a su destino. Metió dos dedos dentro de la chica y empezó a lamer su clítoris, ella gemía fuertemente, provocando excitar más al chico. Él saco sus dedos y degusto el líquido; se deshizo de su pantalón y bóxer, recibiendo una mirada completamente avergonzada de la chica, que respiraba jadeantemente. Abrió a la chica completamente de piernas, recargando una de estas en el asiento de adelante y otra en la parte de atrás del carro y sin más que esperar, la penetro suavemente. La chica solto un quejido de dolor…
—Descuida, se pasara pronto— espero el chico a que ella le anunciara, y muy pronto comenzó un vaivén despacio, aumentando el ritmo en cada embestida dada. Él apretó uno de los senos de ella, ¡Rayos! Esto realmente lo estaba disfrutando, ella se abstenía a soltar gemidos… cosa que le encantaba al chico. Procuraba no morderse el labio del placer, Butch se sentía realmente excitado con cada expresión de ella. Un espasmo se hizo presente en su cuerpo, sentía como su miembro le pedía a gritos perforarla completamente, si es que se podía. Él la cambio de posición, poniéndola en cuatro y empezó a penetrarla nuevamente con un vaivén demasiado rápido, tomo las caderas de la chica para aumentar la velocidad. Y… llego al orgasmo. Ambos estaban agotados, Butch se recostó al lado de ella, era definitivo. Jamás en su vida se alejaría de esa pequeña mujer.
Reviews?
Trabajando para el capítulo 8 xD!
