Sentido Común

Escrito por AeroJester203, traducido por Fox McCloude

Disclaimer: Pokémon y todos sus personajes son propiedad de Satoshi Tajiri, Nintendo y GAMEFREAK. La historia original pertenece a AeroJester203, yo solo tomo crédito por la traducción. Todos los derechos reservados.

Capítulo 7: El guardián de la aldea.


Continuando su camino hacia Ciudad Vermillion, tras una parada en un Centro Pokémon para curar a Starmie, Ash y sus compañeros decidieron tomar un atajo por el bosque en vez de seguir el camino principal para recortar camino en su viaje. Ash tomó el liderazgo, confiando en sus instintos y en la posición del sol para asegurarse que seguían hacia el frente.

- No se preocupen, estoy seguro que por aquí encontraremos el camino. – aseguró Ash, mientras Pikachu iba montado en su mochila para no perderse entre la hierba alta.

- Seguro, ¿eh? – Brock levantó una ceja.

- ¡Eso dijiste hace una hora! – se quejó Misty. – ¡Estoy exhausta! ¡Te dije que siguiéramos el camino principal, pero no, tenías que tomar un atajo!

- ¿Yo tomé un atajo? – Ash se dio la vuelta. – ¡Fuiste tú la que dijo que tomáramos este camino!

- ¡Ja! ¡Si yo nos estuviera guiando, no nos habríamos perdido así! – replicó Misty.

- ¡¿Quién dijo que estamos perdidos?! – exclamó Ash, inclinándose al frente con el cejo fruncido.

- Escucha, genio, si no sabes dónde estás o a dónde vas, ¡eso quiere decir que estás perdido! – gritó Misty.

- ¡Cálmense, cálmense! – dijo Brock levantando las manos. Misty se echó para atrás con los brazos cruzados.

- De acuerdo. Pero recuérdame que te grite un poco más si es que algún día llegamos a Ciudad Vermillion.

Después de seguir atravesando el bosque, llegaron hasta un claro lleno de enormes rocas. Ash dejó salir un suspiro de alivio, exhausto de tanto viajar. Cada uno de los del trío humano y Pikachu tomaron asiento entre ellas, ya era hora de tomar un descanso.

Se pudieron relajar por un momento, hasta que Ash escuchó un ruido como de algo salpicando agua. Al mirar por encima de su hombro, vio un pequeño Pokémon azul con cinco hojitas de hierba sobre la cabeza como cabello. Era más bajito que Pikachu incluyendo las hojas, con cuerpo pequeño y redondo, y sin brazos, solo dos piernas cortas para movilidad.

- ¡Un Pokémon! – dijo Ash apuntando con su Pokédex. Dexter sonó y mostró una fotografía de vista frontal, revelando los pequeños ojos rojos del Pokémon.

- ODDISH, EL POKÉMON HIERBAJO. ESTE POKÉMON SUELE ENCONTRARSE RONDANDO POR LOS BOSQUES, ESPARCIENDO POLEN POR SU CAMINO.

- ¡Es un tipo Hierba! ¡Voy a atraparlo! – dijo Ash tomando la Pokébola de Pidgeotto. Misty de repente corrió frente a él y extendió la mano.

- ¡Aguarda!

- ¿Qué pasa? – preguntó Ash, y Misty se dio la vuelta.

- Yo voy a atrapar a ese Pokémon.

- ¡Claro que no, Misty! ¡Yo lo vi primero! – se defendió Ash.

- Lo encontramos junto al agua, y el agua es mi especialidad. – razonó Misty, como si eso justificara su lado del argumento.

- ¡Oddish! ¡Oddish! ¡Oddish! – Los dos entrenadores se dieron la vuelta y vieron que el pequeño Pokémon había escuchado su discusión, y ahora corría hacia los arbustos para escapar. Misty actuó antes de que Ash tuviera la oportunidad, arrojando una de sus Pokébolas.

- ¡Ve, Starmie!

El Pokémon estrella apareció, su gema totalmente completa y sin un solo rasguño otra vez, y le bloqueó el camino a Oddish. El Pokémon tipo Hierba se detuvo por un momento antes de intentar huir en otra dirección.

- ¡Pistola de Agua, ahora! – ordenó Misty. Starmie lanzó un torrente de agua y mandó a volar por los aires a Oddish. – ¡Así se hace! ¡Ahora, Embestida, Starmie!

El Pokémon de Agua salió disparada girando por los aires e interceptó al pequeño hierbajo mientras caía, haciéndolo caer al suelo. Oddish quedó de lado enfrente de los arbustos, aturdido por los ataques.

- ¡Ahora está débil! – exclamó Misty tomando una Pokébola vacía. – ¡Hora de atraparlo, Pokébola, ve!

Misty arrojó la esfera, pero una figura más grande y cuadrúpeda saltó de entre los arbustos y desvió la Pokébola, aterrizando de manera protectora enfrente de Oddish. El nuevo Pokémon les gruñó a Misty y Starmie, y los ojos de la primera se ensancharon de ver como la bola aterrizaba a sus pies.

- Oh-oh…

El recién llegado tenía una cabeza como de rana sobre un cuerpo cuadrúpedo, con la piel verde-azulada y manchas turquesa para camuflarse con el entorno. Un enorme bulbo de planta crecía en su espalda, y sus ojos rojos contrastaban con el resto de su cuerpo. El tipo Hierba también tenía tres pequeñas garras en cada una de sus patas. Ash rápidamente reconoció al Pokémon del documental del Profesor Oak y los ojos empezaron a brillarle.

- ¡Wow! ¡No puedo creerlo, es un Bulbasaur!

Bulbasaur se lanzó contra Starmie y la voló con una sola Embestida. Misty atrapó a su Pokémon justo cuando sus puntas se ponían flácidas y se desplomaba. La estrella marina todavía no podía pelear del todo bien a raíz de su anterior experiencia.

- ¡Oh, Starmie! ¿Estás bien?

- ¡Ahora es mi turno! – Ash salió al frente con su Pokébola, ya con la gorra volteada. – ¡Pidgeotto, yo te elijo!

Sabiendo que los tipo Hierba tenían debilidad a los ataques tipo Volador como Ráfaga y Ataque de Ala, Pidgeotto no caería con tanta facilidad como Butterfree, incluso aunque el Pokémon tipo Insecto también conocía Ráfaga. Bulbasaur volvió a gruñir al ver a Pidgeotto remontarse en el cielo al salir de su Pokébola.

- ¡Pidgeotto, Ataque Ráfaga! – ordenó Ash.

Pidgeotto comenzó a aletear, enviando un fuerte viento contra el Pokémon semilla. Bulbasaur clavó sus garras en el suelo y agarró a Oddish con sus Látigos Cepa. De repente hinchó las mejillas y soltó un fuerte soplido para contrarrestar el viento de Pidgeotto, y al mezclarse los dos se formó un tornado masivo que arrastró polvo junto con la hojarasca de los árboles y después a Pidgeotto.

- ¡Pidgeotto, detente! – gritó Ash sujetándose la gorra y tratando de resistir el arrastre.

Sin suficiente fuerza para que el vórtice se mantuviera por sí solo, el tornado improvisado dejó de girar, dejando caer todas las hojas y el polvo en una nube masiva. Para cuando se aclaró la vista, Bulbasaur y Oddish ya se habían escapado.

- Oh, el Bulbasaur… – gimoteó Ash. – ¡No es justo! ¡Yo quería atraparlo!

Después de retornar a Pidgeotto, el trío siguió la dirección en la cual aquel Oddish trató de escapar antes. Eventualmente, llegaron frente a un par de riscos conectados por un puente de madera y cuerda, y un furioso río corriendo debajo. Mientras caminaban, Ash sacó su Pokédex para ver la entrada de Bulbasaur y estar seguro de tener al Pokémon correcto en su mente. La situación se había puesto de tan alta tensión que casi se le habría olvidado.

- BULBASAUR, EL POKÉMON SEMILLA. UN BULBO DE PLANTA CRECE EN SU ESPALDA DESDE SU NACIMIENTO Y SE DESARROLLA LENTAMENTE. LOS INVESTIGADORES ESTÁN INSEGUROS DE SI CLASIFICAR A BULBASAUR COMO UN ORGANISMO PLANTA O ANIMAL. LOS BULBASAURS SON EXTREMADAMENTE RAROS Y DIFÍCILES DE CAPTURAR EN LO SALVAJE.

- Apuesto a que debe haber Bulbasaurs por todo este lugar. – dijo Ash mientras cerraba a Dexter con una sonrisa y metía el dispositivo de vuelta a su bolsillo mientras cruzaba el puente con confianza.

- ¿Pero en dónde es este lugar? – preguntó Misty, cruzando con más cuidado mientras sujetaba la cuerda. Brock entretanto sostenía un mapa que mostraba los caminos principales de la región Kanto.

- No puedo encontrar este puente en mi mapa por ninguna parte…

De repente, un fuerte viento sacudió el puente, y las cuerdas que sostenían el puente se rompieron, dejándolos colgando. Ash apenas a agarrarse de una de las cuerdas con una mano, mientras Misty se agarró de su pierna y Pikachu de su mochila, pero Brock quedó colgando de una de las tablas. La madera era tan lisa que no pudo agarrarse bien para subir y finalmente resbaló, cayendo irremediablemente hacia el río que había abajo.

- ¡Brock! – gritó Ash, sin poder hacer otra cosa que mirar como Brock caía al agua y rápidamente era arrastrado por la corriente. Cerró los ojos, incapaz de mirar más.

- ¡Ash, tienes que subirnos, es nuestra única oportunidad! – gritó Misty desde abajo.

- ¡Pikapi!

- ¡No… puedo…! – replicó Ash, esforzándose por sostener el peso de ambos con apenas una sola mano.

- ¡Tienes que poder! ¡Solo jala lo más fuerte que puedas! – gritó Misty de nuevo.

Usando la mano libre, Ash agarró una Pokébola y llamó a Pidgeotto. Luego de volver a asegurar la Pokébola en su cinturón, extendió la mano hacia el pájaro.

- ¡Pidgeotto, agarra mi mano y ayúdanos a subir!

- ¡Pidgeo!

El joven entrenador se encogió del dolor al sentir las garras de su Pokémon pájaro a través de su mano enguantada, incluso aunque Pidgeotto tenía cuidado de no clavárselas demasiado. Ash jaló la cuerda tan fuerte como pudo mientras Pidgeotto volaba hacia arriba, batiendo sus alas vigorosamente mientras sujetaba la mano de Ash. Tras mucho esfuerzo, el chico logró poner su otra mano en las cuerdas y jalar con ambas para subir a Misty lo suficiente para que pudiese soltarle la pierna y agarrarse de las cuerdas ella sola. Los dos subieron con mucho cuidado por lo que quedaba del puente mientras Pidgeotto los vigilaba muy de cerca. Al llegar al borde del risco, Ash le dio las gracias a Pidgeotto y lo retornó, dejándose caer junto con Misty de rodillas en la tierra firme, ambos jadeando por lo cerca que estuvieron. Incluso Pikachu se bajó de Ash, aliviado de tener los pies sobre la tierra otra vez.

- *Fiu*… – suspiró Ash. – Estoy exhausto…

- No podemos descansar ahora, ¡tenemos que encontrar a Brock! – dijo Misty al recuperarse lo suficiente. Ash respiró profundo y se puso de pie junto con ella y Pikachu.

- ¡Claro, deprisa!

Los dos corrieron río abajo siguiendo la corriente, pero de repente, Misty gritó y Ash y Pikachu se dieron la vuelta, para encontrarse con que la chica había caído en un agujero trampa oculto.

- ¿Cómo terminaste ahí? – preguntó Ash. Misty se frotó el trasero, que le dolía por la caída.

- ¡Me caí, ¿cómo crees?! ¡¿Qué hace una trampa en este lugar?!

- Esto es muy extraño… – murmuró Ash.

- ¡Solo ayúdame a salir, rápido! – gritó Misty extendiendo la mano.

- Este no es nuestro día… – suspiró Ash.

- Pikachu…

Luego de ayudar a Misty a salir del agujero, los dos continuaron caminando junto al banco del río. Ash llamó repetidas veces a Brock mientras Misty miraba hacia el agua con preocupación.

- ¿Crees que haya llegado hasta aquí abajo? – preguntó.

Los dos continuaron caminando hacia una arboleda que se alineaba junto al río, y de pronto todo su mundo se puso al revés cuando una red los atrapó, dejándolos colgados de cabeza, incluyendo a Pikachu. Ash empezó a forcejear.

- ¡¿Qué diablos?! ¡Otra trampa!

- ¡Haz algo! – ordenó Misty.

- ¿Qué quieres que haga?

- ¡Trata de sacudirte! ¡Ve si la red se abre! – sugirió Misty. Los dos empezaron a moverse de lado a lado por un momento, hasta que Ash decidió que no servía.

- ¡Esto es estúpido!

- Si tienes una mejor idea, ¡pues oigámosla! – dijo Misty furiosa.

- ¡Ya la tengo! – Un foco se prendió en la cabeza de Ash. Sacó una Pokébola de su cinturón y la expandió

- ¿Vas a tratar de sacar a un Pokémon cuando no hay espacio aquí? – dijo Misty arqueando una ceja.

- Uno pequeño. – comentó Ash antes de apuntar la Pokébola en su dirección. – ¡Rattata, sal ahora! – Abrió la bola y Rattata se materializó en su cabeza, agarrándose de su gorra. Misty tuvo que aguantarse una risita por lo ridículo de la imagen. Ash decidió simplemente ignorarla. – Rattata, ábrete paso por la red y ve si puedes roer la cuerda que la sostiene allá arriba.

- ¡Ra! – asintió su Pokémon.

Ash se quitó la gorra y estiró el brazo tanto como pudo para levantar a Rattata hasta la rama de donde colgaba la red. Rattata se agarró de la red con sus pequeñas patas y se abrió paso hasta agarrarse de la rama con los dientes para salir. Una vez que lo hizo, sus dientes empezaron a brillar con la energía de Híper Colmillo y de una sola poderosa mordida cortó la cuerda. Los dos entrenadores y Pikachu gritaron al caerse desde la rama hasta el piso. Rattata los vio con preocupación mientras se frotaban los puntos de impacto. Ash todavía tenía la gorra en la mano y se frotó la cabeza, pero no sin antes que Misty le diera una bofetada.

- ¡Gran idea, Einstein! ¡Eso dolió!

- Nos bajamos del árbol, ¿o no? – replicó Ash volviendo a ponerse la gorra y poniéndose de pie, tocándose la espalda. Extendió la mano y con una sonrisa atrapó a Rattata cuando saltó fuera de la rama, y sostuvo la Pokébola. – Gracias, Rattata, regresa. – Después de poner la Pokébola de vuelta en su cinturón, se dirigió hacia Misty. – Vamos, entre más rápido encontremos a Brock, mejor.

Fuera de la vista de los entrenadores mientras se alejaban, un Pokémon los observó mientras salían de la trampa y gruñó. Decidió entonces tomar otro camino para adelantarlos y tratar de enviarlos hacia otra.

Después de adentrarse más entre los árboles, que Ash cayera en otro agujero trampa en el camino y de seguir gritando el nombre de Brock por un buen rato, empezaban a cansarse de nuevo. La búsqueda empezaba a volverse tediosa.

- No creerás que Brock fue arrastrado hasta el océano, ¿verdad? – bromeó Ash.

- ¡No digas esas cosas! – lo regañó Misty.

- Quizás lo hayan salvado y reclutado unos piratas. – musitó Ash. – Y tal vez uno de esos piratas tenga una pata de palo.

- ¡Tu imaginación está loca! – dijo Misty alzando una ceja. Ash simplemente sonrió y continuó su historia.

- Y entonces hubo una tormenta que…

- ¡Ahoy! – les dijo de repente una voz familiar. El dúo volvió su atención hacia la dirección donde la oyeron y empezaron a moverse más rápido. Pronto vieron a Brock aproximarse a ellos por el frente, saludándolos con una sonrisa.

- ¡Brock! – lo llamó Ash. – ¡Gracias al cielo que estás bien!

- ¡Te hemos buscado por todos lados! – agregó Misty.

- Te vimos caer en el río. ¿Qué pasó después? – preguntó Ash. Brock se puso la mano detrás de la nuca.

- Bueno, estaba siendo arrastrado hacia los rápidos cuando alguien me agarró la mano y me jaló hacia la orilla. La chica que me salvó la vida es increíblemente hermosa…

- ¿Una hermosa chica? Bueno, eso es mejor que los piratas. A menos que haya sido un pirata disfrazado. – dijo Ash.

- Tal vez es hora de que te hagas un chequeo de realidad. – comentó Misty, y Ash solo se rio un poco en respuesta. Ya aclarada la historia, Brock se ofreció a presentarles a la persona que lo salvó.


Mientras Ash y Misty seguían a Brock, una masa de vapor de nubes flotaba detrás de ellos, sobre las trampas del bosque. Mirando de cerca, se podría ver que la nube se movía para seguir a los entrenadores. Dentro del corazón de este velo de ocultamiento, el Equipo Rocket flotaba en su globo de aire caliente. En el medio de la cesta descansaba una máquina de niebla, una versión más pequeña que hicieron de partes robadas de la tecnología del Pokémon Tech, muy útil para camuflaje. Fearow se encontraba posada en el borde de la cesta, usando sus ojos entrenados para ver al trío que caminaba debajo de ellos, ya que los agentes no podrían ver de manera ordinaria. Ella le avisaba a Meowth para que supiera cuándo y cómo cambiar el curso, cuando pararse o ponerse en marcha, y Meowth hacía lo mismo con James.

Giovanni había estado bastante complacido con los Pokémon raros que consiguieron para subastar y los poderosos para que utilizaran los soldados gracias a su robo al Pokémon Tech. Además, les dijo que fueran a Ciudad Vermillion en dos semanas para una gran operación. Los detalles se los explicaría vía videollamada cuando llegaran. El hecho de que los quisiera allá para la operación hizo que el trío se sintiera honrado y apreciado. Por ahora, sin embargo, volvieron a su habitual rastro de Ash para robarse a su Pikachu. Se habían visto forzados a buscar casi a ciegas ya que el joven entrenador había abandonado el camino principal, y sus binoculares no servirían de mucho con toda esa niebla, aunque el factor de sigilo lo compensaba. Tal vez necesitaban una mejora con un termógrafo, después se lo propondrían a Giovanni.

Aunque Fearow podía ver a través de la cubierta, su mirada era penetrante, más no telescópica. Por suerte, un enorme tornado que se formó en el medio del bosque les dio una dirección general, y Fearow alcanzó a verlos solo un momento después.

- Dime algo, Jessie. – empezó a decir James. – ¿No se supone que este es el bosque donde se rumorea que hay una aldea oculta de Pokémon?

- Con la ridícula suerte que tiene ese bobo, probablemente la encuentre. – dijo Jessie mirando a James a través de la niebla. – Tal vez se detenga un rato por ahí a mirar los alrededores, y entonces podemos aterrizar el globo y hacer nuestro movimiento.

- Ahora que estamos en buena gracia con el jefe con aquel cargamento de Pokémon, ¡podemos permitirnos ir tras ese Pikachu! – se rio Meowth.

- Nuestro nuevo invento ciertamente asegurará su captura. – sonrió James. – Qué lástima que las mejoras de nuestro globo todavía no están listas, o si no habríamos podido agarrar a Pikachu aquí mismo y marcharnos. ¿Pero qué hay de la famosa aldea? ¿Deberíamos asaltar ese lugar también?

- Solo es un lugar de descanso para los Pokémon enfermos. – dijo Jessie con desdén. – En esta área solo se consiguen de los que sirven para jardines. Si realmente quisiéramos uno de esos Pokémon, podemos atrapar uno propio.

- ¿Oh? ¿En ese caso deberíamos pararnos a tratar de atrapar uno de ellos? – preguntó James, volviendo los ojos hacia la silueta de Jessie. – Si no fuera por el jefe, entre los tres solo tenemos seis Pokémon en total. Y según lo que conté, los bobos tienen… diez creo.

Jessie se rio mientras acariciaba la cabeza de Fearow en la cabeza.

- Con Fearow, cualquier resistencia que puedan ofrecer los bobos será inútil una vez que Pikachu sea nuestro. Sus feroces vientos potenciarán mi formación de Arquero todavía más. ¡Nada escapa de su Vista Aguda, y su Movimiento Espejo puede retornar cualquier ataque de otro Pokémon!

El Pokémon de pico chirrió por los halagos y los cariñitos de Jessie, aunque sin dejar de mantener un ojo en sus objetivos a través de la niebla, y de repente graznó, reportando algo.

- Dice que nos movamos un poco a la izquierda. – repitió Meowth las instrucciones de Fearow. – Por ahora estamos bien. Si nos encontramos con algún problema, siempre podemos huir y atrapar Pokémon otro día. ¿Ya tienes los artilugios listos, James?

- Sí, y el trío de bobos se llevará una gran sorpresa. – respondió James. – Los planos ya le llegaron al jefe. Dijo que podríamos hacerle una mejora, pero el concepto le pareció bueno, así que podemos esperar un paquete con la versión 2.0 a su debido tiempo.

- Pikachu… – canturreó Jessie.

- ¡Vamos a atraparte! – agregó James.

Los tres se rieron mientras seguían buscando la aldea donde sin duda esos entrenadores se habrían detenido, flotando por los aires sin preocupaciones.


Brock los guio por todo el camino, pasando de lado algunas parte, llevándolos hacia un claro con un estanque y una gran cabaña de madera. En el claro, una chica de pelo azul con blusa rosa y un overol rojo atendía a algunos Pokémon, incluyendo al Oddish que habían visto antes. Su cabello estaba amarrado con un lazo verde claro en una trenza que le llegaba hasta la parte baja de la espalda. Al percatarse de los entrenadores, se puso de pie para saludarlos.

- Melanie, ellos son Ash y Misty. – dijo Brock. Ash y Misty la saludaron simultáneamente.

- Así que ustedes son los amigos de Brock. – sonrió Melanie. – Ya me contó sobre ustedes.

- ¿Todos esos Pokémon son tuyos? – preguntó Misty, notando a todos los Pokémon comiendo de tazones.

- Oh, no. – respondió Melanie. Brock procedió a explicarles.

- Este es un lugar donde los Pokémon pueden descansar y relajarse.

- ¿Es como un campamento de verano? – preguntó Ash.

- Sí, más o menos, pero todo el año. – replicó Brock. – Verán, cuando un Pokémon es abandonado o está herido, puede venir aquí. Melanie lo cuida hasta que se siente mejor y después se va.

- ¿Entonces este es un Centro Pokémon y Melanie es una doctora Pokémon? – preguntó Misty ladeando la cabeza.

- Oh, no, no estoy calificada para ser una doctora Pokémon. – dijo Melanie.

- Es más bien como un spa de salud para Pokémon. – explicó Brock. Cuando Ash y Misty se quedaron confundidos, Melanie decidió elaborar.

- Aquí, los Pokémon no pelean entre ellos. Solo se relajan y se divierten hasta que se recuperan.

- ¡Genial! – dijo Misty.

- Melanie recolecta plantas para usar como medicina. – dijo Brock acercándose a ellos. – Conoce cuáles plantas pueden ayudar a un Pokémon a sentirse mejor o a volverse más fuerte cuando está débil.

- Es decir que a ti y a Melanie les gusta cuidar de los Pokémon. – comentó Ash.

- Así es. – sonrió Brock mientras veía a Melanie volver a cuidar de los Pokemon. Misty levantó una ceja mientras sonreía maliciosamente.

- Bueno, a mí me parece que hay otra cosa que a Brock le gusta más…

Toda la cara de Brock se puso roja de la vergüenza, y rápidamente corrió hacia Misty para ponerle la mano y taparle la boca.

- ¡Guarda silencio! – murmuró. – ¡¿Qué no ves que podría oírte?!

Mientras los tres entrenadores se quedaban en la cabaña de Melanie, la chica se disculpó por las trampas en las que cayeron, diciendo que eran para mantener lejos a los entrenadores antes que fueran a llegar con los Pokémon débiles que ella cuidaba. Brock se los llevó aparte al terminar la discusión y les dijo que le prometió a Melanie que ninguno de ellos capturaría a ningún Pokémon mientras estuvieran allí. Misty sonrió con malicia.

- ¿Y sellaste esa promesa con un beso? – le preguntó. En respuesta Brock le dio un golpe en la cabeza mientras se sonrojaba. – ¡Au! Entonces eso quiere decir que sí estás enamorado de ella… ¡au! – Misty se frotó la cabeza donde la golpearon, mientras Ash suspiraba.

- Bueno, supongo que tenemos que mantener esa promesa.

- Solo unos malvados tratarían de capturar Pokémon enfermos. – dijo Misty luego de recuperarse.

- Malvados… – musitó Ash. – ¿Creen que deberíamos quedarnos a vigilar a Melania y a sus Pokémon en caso de que ya-saben-quienes aparezcan?

- ¿Por qué creen que los traje aquí en lugar de rodear la aldea como quería Bulbasaur? – replicó Brock. Los ojos de Ash se ensancharon.

- ¿Bulbasaur está aquí?


Al confirmar su ubicación y viendo las trampas en las que Ash y Misty cayeron, el Equipo Rocket aterrizó su globo, apagando la máquina de niebla y dirigiéndose hacia la aldea a pie. James iba al frente usando una rama gruesa, cortada gracias a Beedrill. La usaba para tantear el suelo, presionándola para encontrar agujeros para evitar caer en ellos y para que las redes no atraparan otra cosa que aire.

- Les dije que todo lo que necesitábamos era un palo grueso. – se jactó James mientras veía la red vacía colgando enfrente de ellos de una rama. Jessie rodó los ojos.

- No será una buena entrada si solo caminamos hacia la aldea.

- Si una entrada discreta salva nuestro globo, por mí encantado. – comentó Meowth mientras probaba la puntería y curvatura de su invento. – Perfecto. Todo lo que tenemos que hacer es acercarnos a una distancia de diez metros, ¡y ese Pikachu será nuestro!


Antes de que Ash pudiera buscar al Pokémon semilla, Brock les explicó las acciones de Bulbasaur cuando se encontraron. Les dijo que Bulbasaur actuaba como el guardián de la aldea y estaba protegiendo a Oddish cuando Misty lo atacó, y fue por eso que salió huyendo en lugar de pelear contra Ash. Bulbasaur había guiado a Brock hacia donde Ash y Misty se encontraban esperando que se marcharan una vez que se reunieran. El líder del Gimnasio Pewter también mencionó que a Bulbasaur no le gustaban los entrenadores Pokémon, y quería que los tres se marcharan. Pero los ojos de Ash se ensancharon al oír todo eso.

- Bulbasaur se preocupa mucho por todos los Pokémon de aquí, y por eso es el guardián de la aldea. ¡A eso se le llama valentía! Sería genial tener un Pokémon así.

Pero antes que nadie pudiera comentar, sonó una enorme explosión junto a la cabaña de Melanie. Los tres entrenadores se dieron la vuelta en shock e inmediatamente corrieron de vuelta a la aldea.

...

- Qué precioso. – dijo Jessie.

- El pequeño Bulbasaur cree que puede enfrentarse a nosotros. – se rio James.

Bulbasaur les gruñó mientras Ekans, Koffing y Fearow lo miraban desde arriba. Sacó sus látigos para golpearlos, pero Fearow y Koffing se elevaron mientras Ekans se fue debajo de la tierra. El Pokémon semilla trató de capturar a Fearow con sus látigos, pero inmediatamente se olvidó de ella al oír que el suelo estallaba detrás de él, junto con los gritos de miedo de los otros Pokemon. Se dio la vuelta para detener a Ekans que ya estaba encima de ellos, mientras Melanie asustada trataba de bloquearles el camino. Bulbasaur entonces recibió un golpe en la espalda por parte de Fearow que se lanzó en picada, cayó al suelo y rodó, pero se esforzó por volver a levantarse.

- ¡Rattata, Colmillo Rápido!

Ekans se dio la vuelta, pero actuó demasiado tarde. Recibió una tremenda cortada en un lado de su cuello cuando la ratona la mordió rápidamente, forzándola a voltearse para pelear contra su nueva oponente. Bulbasaur suspiró de alivio al ver que sus protegidos estaban a salvo, pero su expresión se tornó confundida cuando vio a Ash y a los otros corriendo de vuelta hacia la aldea.

- Oh, son los bobos. – Jessie les dio a los otros una mirada casual. – ¿Qué haremos ahora, Fearow?

- ¡Deben haber oído nuestro ataque preventivo en el terreno, pero se perdieron nuestro lema! – se lamentó James.

- ¡No van a llevarse a ninguno de estos Poké…!

En el instante en que pusieron un pie en el claro, una mano mecánica salió de uno de los árboles cercanos, con una lente de cámara en la palma. Salió directamente hacia Pikachu y lo agarró. Ash jadeó de la sorpresa mientras Pikachu se sacudía tratando de soltarse. Meowth se dejó caer del árbol junto con Mankey, y Pikachu cargó sus sacos eléctricos y trató de electrificar la mano con un Impactrueno, pero toda la electricidad viajó por el brazo de metal flexible hacia el control que Meowth llevaba. El Pokémon felino solo les dio una mirada antes de correr hacia Jessie y James. Misty arrojó una de sus Pokébolas.

- ¡Staryu, embiste a Meowth! – El Pokémon estrella emergió de su contenedor y comenzó a volar girando hacia Meowth, pero Mankey se dio la vuelta y lo atrapó para luego lanzarlo de regreso a donde estaba Misty. La entrenadora de Pokémon de agua apenas se agachó, y Staryu se quedó incrustado en el tronco que estaba detrás de ella. Ash corrió de frente, sacando otra Pokébola mientras Meowth volvía con sus compañeros.

- ¡No van a escapar!

- ¡Oh, yo creo que sí! – sonrió James. El agente masculino cogió una bomba y la encendió antes de mirar en la dirección de los Pokémon de la aldea y a Melanie. Los ojos de todos excepto del Equipo Rocket se ensancharon de miedo cuando James la arrojó hacia los Pokémon amontonados. Bulbasaur trató de extender sus látigos pero al ver que no podía, corrió enfrente del explosivo mientras Ekans era retornada a su Pokébola.

- ¡Koffing, Pantalla de Humo! – ordenó James. El Pokémon de gas venenoso soltó una nube oscura alrededor del Equipo Rocket mientras hacían su escape, con Pikachu gritando. Bulbasaur se preparó para embestir la bomba en cuanto se acercara. Pero antes de poder hacerlo, otra figura se atravesó frente a él.

Ash había cambiado de curso en el instante que vio a los otros Pokémon en peligro, dejando caer la Pokébola y accidentalmente dejando salir a Butterfree. Una vez que la bomba estuvo a su alcance, Ash se sacó la gorra y agarró con ella el proyectil, y con el mismo movimiento dio algunas vueltas y lo lanzó tan alto como pudo al aire.

- ¡Todo mundo cúbrase!

La bomba explotó mientras todos se tapaban los oídos, y Butterfree aterrizó para mantenerse lejos de la explosión. Una vez que se disipó el humo, Ash se puso de pie sin perder un instante.

- Butterfree, Rattata, Bulbasaur está herido. Quédense aquí y ayúdenlo a vigilar la aldea en caso de que el Equipo Rocket regrese.

- ¡Tenemos que ir tras el Equipo Rocket antes que escapen con Pikachu! – dijo Misty mientras apuntaba su Pokébola hacia Staryu que seguía clavada en el árbol. – ¡Staryu, regrese!

- No conocemos este bosque tan bien como ellos sepan su camino a su globo. – comentó Brock. – Si enviamos a un Pokémon Volador tras ellos podrían derribarlo antes que llegue hasta allá, y Onix no tiene oportunidad contra ese Mankey, por mucho que odie admitirlo. ¡Vamos tras ellos!

Mientras el trío se marchaba, los dos Pokémon de Ash se quedaron atrás para hacer guardia. Bulbasaur se les quedó viendo, y luego miró a Melanie mientras se aseguraba que todos estuvieran bien. Eso era práctica estándar; Bulbasaur no se dejaba revisar hasta que se aseguraba que nadie más estuviera herida.

- ¿Weepinbell, Caterpie, Staryu…? Muy bien. Bulba… – Melanie se quedó congelada cuando se dio cuenta. Bulbasaur había desaparecido.

...

El Equipo Rocket corrió entre la espesura, luego de recuperar a sus Pokémon para moverse con más sigilo, saltando sobre los agujeros que habían dejado expuestos antes. Pikachu todavía seguía forcejeando y tratando de electrificar la mano mecánica tratando de soltarse de su agarre, pero Meowth se reía de él.

- ¡Chilla y forcejea todo lo que quieras, Pikachu! ¡Esta cosa es más fuerte que una camisa de fuerza!

- ¡CHUUUUU! – Pikachu volvió a electrificar la mano con un Atactrueno. La electricidad viajaba por el brazo y Meowth veía como la barra de medición se llenaba lenta pero segura hasta la mitad de su capacidad. Sin que Pikachu lo viera, tuvo que morderse el labio inferior. El Succionador Eléctrico funcionaba normalmente absorbiendo la electricidad y disparándola de vuelta. Podía fácilmente soportar uno de los Atactruenos de Pikachu y habían aumentado la capacidad para este invento. ¿Pero qué pasaría si usaba varios? Y sin nada para lanzarlos de vuelta…

- ¡Lo único que harás será cansarte! – dijo Meowth manteniendo la voz arrogante. Pikachu no lo escuchó y volvió a electrificar la mano dos veces. La aguja en el control empezó a temblar al aventurarse en la zona roja. Meowth empezó a entrar en pánico. – ¡Dije que alto!

En ese punto Jessie y James se dieron la vuelta al oír el tono de Meowth, y sus ojos se ensancharon al ver a Pikachu todavía soltando electricidad y el control empezando a echar chispas antes que Meowth lo arrojara. El trío tuvo que ocultarse entre los árboles cuando el control comenzó a traquetear. Solo tuvieron un breve destello de advertencia, y todo el bosque cercano hizo eco de un ensordecedor estallido eléctrico seguido de una descarga explosiva por todo el lugar. Al disiparse, Pikachu estaba de pie sobre tierra chamuscada y varios árboles a su alrededor habían quedado carbonizados y sin hojas.

- "Esto es malo… usé todo mi poder para salir de eso…" – pensó Pikachu. De pronto sentía que la visión comenzaba a oscurecérsele, y solo pudo murmurar en su propio idioma. – Ash… ayúdame…

Pikachu cayó inconsciente y el trío Rocket salió a echar un ojo fuera de su escondite. Al ver el daño que había hecho Pikachu se quedaron con el ojo cuadrado.

- Diablos, hay que mejorar los capacitores si Pikachu tiene ese tipo de poder.

- Como sea, si está inconsciente, el aislante estándar será suficiente. – dijo James poniéndose un par de guantes de hule.

Mientras caminaban por la tierra quemada, oyeron arbustos agitándose. Sus instintos los alertaron al instante y trataron de salir corriendo a agarrar a Pikachu. Pero un par de látigos agarraron al Pokémon Eléctrico y lo sacaron del camino, haciendo que los tres se fueran de cara al suelo. De inmediato volvieron a levantarse y vieron a Bulbasaur huyendo con Pikachu, tratando de perderlos usando la hojarasca como camuflaje. Desafortunadamente, el pelaje amarillo de Pikachu destacaba demasiado para los criminales.

- ¡Oh, no, no lo harás! – gruñó Jessie lanzando una Pokébola. – ¡Beedrill, Danza de Espadas! ¡No dejes que ese Bulbasaur se escape con nuestro Pikachu!

La abeja apareció y sus aguijones se afilaron como espadas. Comenzó a cortar todo a su paso para abrir un camino hacia donde Bulbasaur corría, incluso uno o dos árboles, permitiéndole a su entrenadora y al resto del grupo seguirla. Bulbasaur miró hacia atrás y gruñó de frustración. Por una parte, Pikachu necesitaba ayuda, pero por la otra, si llevaba a estos criminales de regreso por donde vino, volvería a donde empezó con la situación. Dándose la vuelta y enterrando sus garras en el suelo, respiró profundamente y sopló una ráfaga de viento para volar lejos a Beedrill.

- ¡Aguijón Taladro! – ordenó Jessie.

Los ojos de Bulbasaur se ensancharon al ver que Beedrill volaba más alto y apuntaba sus aguijones hacia el frente antes de empezar a girar para atravesar los vientos que lo rodeaban.

- ¡Pidgeotto, Ataque Rápido!

Una macha marrón y rosa de repente apareció frente al Pokémon semilla. Rodeado por anillos que parecían de energía de fuego, Pidgeotto chocó contra Beedrill con el pico al frente, rompiendo su impulso y haciéndolo caer al suelo. Bulbasaur detuvo su ataque de viento sorprendido, viendo como el Pokémon pájaro volaba y encaraba desafiante al Equipo Rocket.

- ¿Bulbasaur? ¡Pikachu! – gritó Ash mientras él y sus amigos corrían a través de los árboles. Jessie maldijo entre dientes mientras sacaba su Pokébola.

- ¡Beedrill, regresa! ¡Así que quieres pelear por tu Pikachu, bo…! – El sonido de múltiples Pokémon siendo liberados la interrumpió. El Equipo Rocket de repente se encontró viendo de frente a siete Pokémon, todos enfocados en ellos. Ash especialmente se veía furioso, y probablemente se saltaría cualquier "regla" para hacer que Pidgeotto los atacara a ellos directamente si tenía que hacerlo. Los agentes reaciamente echaron un paso atrás.

- Que sepas esto. – le advirtió Jessie. – Algún día nos robaremos a tu Pikachu.

- ¡No los dejaremos escaparse! – replicó Ash dando un paso al frente, pero James hizo lo mismo con una Pokébola.

- No tendrás alternativa. ¡Vamos, Koffing!

Todos los Pokémon y sus entrenadores se enfocaron en la bola lanzada, preparados para atacar a Koffing en cuanto se materializada. James entretanto, sonrió mientras mostraba un anillo de metal colocado en su dedo del medio. Dando un tirón con la mano, un cordón apenas fue visible con la luz del sol, y dentro de la esfera, una chispa se encendió y el Equipo Rocket cerró los ojos en cuanto la granada cegadora disfrazada explotó. Mientras todos los demás estaban ciegos, Meowth abrió los ojos y lanzó una lluvia de estrellas de Rapidez hacia Zubat para noquearlo y prevenir que el Pokémon usara su ecolocalización para rastrearlos.

Hecho esto, el Equipo Rocket salió corriendo y se dirigió hacia su globo. Lo que más les enfurecía era que habían estado tan cerca y aun así fallaron. Pero no tenía sentido lamentarse por ello. Mejor escapar ahora y vivir para pelear otro día. Para cuando Ash pudo abrir los ojos de nuevo, al mirar hacia arriba vio al trío Rocket en su globo.

- ¡Pidgeotto, revienta ese globo! – señaló.

- ¡Esta vez no! ¡Fearow, Remolino! – gritó Jessie mientras liberaba a su propio tipo Volador. Fearow dejó salir un chirrido ensordecedor mientras Pidgeotto ascendía para atacar. Ash sonrió al sentir que le venía una idea cuando Fearow comenzaba a batir las alas.

- ¡Brock, has que Onix nos sujete a todos! – murmuró, y después gritó con fuerza. – ¡Pidgeotto, sujétate de Onix y usa Ráfaga!

- ¡Onix, forma un escudo con tu cuerpo! – ordenó a su vez Brock.

Pidgeotto asumió su posición en el cuerno sobre la cabeza de Onix, y la serpiente de roca enrolló su cuerpo alrededor del grupo y sus Pokémon. Pidgeotto empezó a generar su propio viento mientras Fearow trataba de superarlo con el suyo. Pronto se empezó a formar un tornado y gracias al poder combinado de ambos pájaros pronto se tornó autosuficiente para mantenerse solo.

- Oh… – murmuró Jessie.

- No… – dijo James con la quijada caída.

- Parece que nos iremos a la deriva sin un ancla… – comentó Meowth con miedo mientras el globo de aire caliente era succionado hacia el vórtice. Los tres agentes y Fearow gritaron mientras el tornado se chupaba entero a su vehículo y apenas pudieron sujetarse de la cesta y sin perder sus almuerzos mientras empezaban a girar siendo arrastrados hacia la parte superior.

- ¡El Equipo Rocket sale volando otra vez! – gritaron mientras el tornado se iba alejando con ellos.


Ash y sus amigos retornaron a la aldea después de encargarse del Equipo Rocket. Ver que Bulbasaur se encontraba bien, alivió enormemente a Melanie. Después de un rápido remedio hecho con hierbas, Pikachu quedó como nuevo, aunque le recomendaron que mejor no peleara por uno o dos días.

- Esta aldea está bien protegida con Bulbasaur aquí. – dijo Ash sonriéndole al Pokémon Hierba. – Gracias por salvar a Pikachu. – Bulbasaur le sonrió de la misma forma, al igual que Melanie.

- Ash, ¿no crees que Bulbasaur sería una excelente adición para tu equipo?

- Claro que sí. – dijo Ash. – Pero él pertenece aquí.

- Creo que Bulbasaur debería ir contigo. – sugirió Melanie. Ash la miró sorprendido.

- ¿Qué dices? ¿Pero qué hay de personas como el Equipo Rocket?

- Dudo que vayan a regresar solo por los Pokémon de esta aldea. – replicó Melanie. – Bulbasaur se quedó aquí para proteger a los Pokémon más débiles, pero esta aldea es demasiado pequeña para que él pueda crecer apropiadamente. Necesita viajar por el mundo, y sé que tú podrás cuidarlo bien. Por favor, haz esto por mí; llévate a Bulbasaur contigo en tu viaje.

- ¿Pero qué pasará con la aldea sin Bulbasaur? – preguntó Misty.

- Sí, ¿quién te va a proteger a ti? – agregó Brock. Melanie negó con la cabeza.

- Es cierto que Bulbasaur ha hecho un excelente trabajo, tal vez demasiado bueno. Verán, estos Pokémon no deberían quedarse aquí para siempre. Después de que se recuperan, los Pokémon deberían marcharse. Pero es seguro aquí, así que no quieren hacerlo. No quieren volver al mundo exterior. Pero creo que es importante que todos regresen a lo salvaje. Allí es a donde los Pokémon pertenecen. Y tal vez algún día encuentren buenos entrenadores como ustedes. Por supuesto que cuidar de los Pokémon enfermos siempre será mi misión, pero sé que mi trabajo no estará hecho hasta que vuelvan al lugar del que vinieron. Así que el día que un Pokémon se marcha es el más gratificante para mí.

- Melanie, yo… – trató Brock de decir tentativamente.

- Verán, ya es hora de que Bulbasaur se marche de aquí. – concluyó Melanie. – Por favor llévalo contigo. No será una carga; te lo prometo. Bulbasaur todavía tiene mucho por crecer. Quiero que esté en un lugar donde pueda ser más fuerte y más feliz. Estoy seguro de que ese lugar es contigo, Ash.

- Bueno, si realmente lo quieres, y si Bulbasaur está bien con eso… – Ash parecía estar dudando, pero sonrió. Al ver al Pokémon semilla, este se dio la vuelta y le dijo algo a Melanie. La cuidadora se rio, para gran confusión d Ash. – ¿Qué está diciendo?

- Bulbasaur se unirá a ti con una condición. – explicó Melanie. – Quiere que lo venzas en una batalla Pokémon. ¿Verdad, Bulbasaur?

- Bulba, saur. – replicó asintiendo, y Ash sonrió.

- ¡Está bien! ¡Si es una batalla lo que quieres! – dijo Ash.

- ¡Oh, por favor, déjame a mí pelear contra Bulbasaur! – dijo Misty. – ¡Por favor! ¡Por favor!

- ¡De ninguna manera! – replicó Ash.

Bulbasaur estaba de pie en un extremo del claro, enfrente de la cabaña, mientras el Butterfree de Ash flotaba en el aire al otro extremo. Pikachu tenía que seguir en reposo, así que se quedó viendo mientras Misty lo sostenía, las batallas de hoy más lo del puente habían dejado a Pidgeotto demasiado agotado y Rattata no tendría ventaja contra Bulbasaur, con sus látigos y todo. Los Pokémon de la aldea, junto con Pikachu y los tres humanos veían con anticipación en espera del primer movimiento.

Ash sabía que un simple Somnífero o Paralizador Bulbasaur podría redirigirlo con su pseudo-Remolino, así que decidió intentar algo diferente.

- ¡Butterfree, Ciclón Paralizador!

Combinando Ráfaga con Paralizador, Butterfree envió un pequeño tornado con chorros de polvo amarillo circulando por el vórtice. Bulbasaur esquivó hacia un lado y sopló las esporas esparcidas que salían de entre el viento. Aunque no podía conseguir un ángulo para redirigir el agente paralizador hacia Butterfree sin recibir él mismo el golpe, logró esquivar el ataque, y se lanzó de frente con una Embestida, pero Butterfree se elevó, esquivando el ataque mientras Bulbasaur patinaba para darse la vuelta. Dos látigos salieron del bulbo en su espalda mientras los dirigía hacia Butterfree.

- ¡Supersónico Reverso!

Butterfree apuntó con sus antenas hacia atrás y soltó sus ondas de alta frecuencia. Bulbasaur trató de mantenerse apuntando derecho, pero los látigos fallaron las alas de Butterfree y terminó golpeándose él mismo al intentar retraerlas, y Ash sonrió.

- ¡Ahora, Disparo de Seda!

- ¡Free! – Hilos de seda salieron volando entre los pequeños colmillos de la boca de Butterfree, y Bulbasaur terminó enredado y envuelto junto con sus látigos. Haciendo un esfuerzo por concentrarse, Bulbasaur disparó algunas hojas filosas hacia el suelo, para cortar los hilos.

- ¡Rápido, Embestida antes de que se libere! – urgió Ash. El Pokémon Insecto voló hacia el frente y atacó al todavía atado Bulbasaur, haciendo que se revolcara en el suelo, pero esto hizo que más hilos se soltaran, permitiéndole a Bulbasaur volver a moverse. – ¡Butterfree, trata otro Disparo de Seda!

Butterfree lo hizo, y Bulbasaur respondió cortándole el hilo con Hojas Navaja. Los filosos proyectiles se acercaron peligrosamente hacia Butterfree, pero un solo aleteo los desvió.

- ¡Vendaval de Somnífero!

El Pokémon de Ash comenzó a batir las alas mientras soltaba un Somnífero y Bulbasaur contraatacaba con su propio viento. Los dos se encontraron de frente, con el polvo azul empezando a esparcirse hacia la cabaña y el agua mientras cada uno luchaba por dominar al otro. Pero a diferencia de Butterfree, Bulbasaur necesitaba su aliento para su ataque, de modo que cuando se le acabó, el ataque combinado de Butterfree superó al suyo. Trató de pelear contra el somnífero lo más que pudo, pero terminó tragándose un poco mientras trataba de recuperar el aliento, y empezó a sentirse somnoliento poco después. Ash sonrió al ver esto.

- ¡Buen trabajo, Butterfree! – dijo tomando una Pokébola vacía. – ¡Pokébola, ve!

La esfera voló hacia el Pokémon dormido y se abrió tras el impacto, convirtiendo a Bulbasaur en energía roja y encapsulándolo. Todos se quedaron viendo en silencio mientras la bola se sacudía hacia adelante y hacia atrás ligeramente, pero pronto, el botón dejó de brillar y Ash volvió a sonreír.

- ¡Muy bien! ¡Atrapamos a Bulbasaur! – Ash rio triunfante mientras Butterfree se posaba sobre su gorra.

Una vez que Ash y compañía estaban listos para marcharse, Ash dejó que Bulbasaur saliera para despedirse de sus amigos, prometiéndole a Melanie que cuidaría de él. Una vez que regresaron al camino, Brock pareció estar deprimido de que Melanie aparentemente no lo veía de la misma forma que él a ella. Bulbasaur miró hacia la aldea mientras se alejaban, preocupado por los Pokémon.

- No te preocupes, Bulbasaur. – aseguró Ash. – Volverás a ver a tus amigos. Cuando estén mejor también se irán, y encontrarán entrenadores. Seguro los veremos durante nuestros viajes.

- Saur… – Bulbasaur sonrió ligeramente. Entretanto, Misty se puso al lado de Brock.

- Entonces, ¿qué te dijo Melanie cuando le dijiste que la amabas? ¿Le diste un beso de despedida? – preguntó. Brock rápidamente le tapó la boca mientras se sonrojaba.

- ¡Ya basta de preguntas estúpidas! ¡Ya entendí, es linda, ¿pero quieres dejar de avergonzarme?!

- Uh… ¿Me perdí de algo? – preguntó Ash.


El Equipo Rocket aterrizó su globo, habiendo quedado libres del tornado apenas unos momentos. Jessie gruñó mientras trataba de arreglarse su cabello con un cepillo, con el rizo doblado en tantas direcciones que parecía un estropajo salvaje.

- ¡Estuvimos…! ¡Así…! ¡DE CERCA! – gritó Jessie, puntuando cada palabra con una cepillada agresiva por sus mechones, haciendo que James retrocediera de pensar cuantos nudos habría en ese pelo. – ¡Ese…! ¡Estúpido…! ¡Bulbasaur…!

James sabía que era mejor no decirle que se calmara así que decidió ir por otra cosa.

- Solo tendremos que ajustar nuestros planes. Alejar a Pikachu de los bobos de nuevo, pero usaremos algo diferente. Algo que no absorba su poder, sino que lo anule totalmente… – Se golpeó la palma con el puño al sentir la inspiración. – ¡Hule!

- ¿Y cómo se supone que eso funcione? – preguntó Meowth. James movió el dedo.

- Todos los grandes inventos inician con inspiración. En vez de usar algo que tenemos, ¡hagamos algo específicamente para atrapar a ese Pikachu! Algo hecho de hule que lo deje indefenso.

- ¡Y que nos proteja, no lo olvides! – agregó Meowth.

- Claro. – asintió James. – En esa nota, creo que deberíamos usar algo de los fondos para investigación y desarrollo para hacer unos uniformes a prueba de fuego. Nunca se sabe cuándo podríamos necesitarlos.

- El bobo no tiene ningún Pokémon tipo Fuego. – replicó Meowth. – ¿Para qué queremos eso?

- Nunca se es demasiado cuidadoso. – espetó James.

- Volvamos al plan para atrapar a Pikachu. – dijo Jessie poniéndose frente a ellos. – ¿Hule, habías dicho?

Los dos agentes la miraron bien antes de responderse para asegurarse de que no les iba a escupir fuego. Cabello, en orden. Maquillaje, en orden. Los dos asintieron y comenzaron su tormenta de ideas para pasar toda la noche.

Esta historia continuará…


Notas del traductor:

Y bien, con esto queda cubierto el episodio de nuestro primer inicial de Kanto. Bueno, no hubo muchos cambios, pero como dije en respuesta a un review en el capítulo anterior, algunos episodios estaban bastante bien en el canon y no hacía falta modificarlos tanto. En lo personal, creo que los de Bulbasaur y Charmander quedaban perfectamente como estaban, fuera de los obvios detalles de aumentar el nivel de competencia de Ash y del Equipo Rocket, además de preservar un poco más la continuidad con la experiencia ganada el caso de cada uno. El de Squirtle, sin embargo, sí irá bastante más diferente a comparación de sus otros dos colegas, pronto verán por qué.

Así que bueno, la próxima semana veremos a Charmander, y después de esa a Squirtle. La traducción va a paso lento ya que estoy entrando en una etapa con mucho trabajo de campo y eso me deja menos tiempo, así que intento ir con solo uno o dos capítulos a la semana. Qué suerte tener varios ya en espera por si las dudas. Gracias por los reviews a soldado dragon, BRANDON369, LordFalconX, darkdan-sama, dragon titanico, Soul of Demon, AlenDarkStar y LycanrocMoon. Espero en el transcurso de esta semana tener un pequeño oneshot para postear, pero no les diré de qué es. Nos vemos pronto.