Desgarré el vestido hasta dejarlo a la altura de media pierna, deshilado con las puntas en cortes antisimétricos y desvariados, se veía mejor así, de la parte de arriba me gustaba, era en forma de corsette… las mangas… necesitaban un toque diferente: también las desgarré hasta que quedaron separadas del corte de los hombros, ¡¡listo!! Ya estaba mucho mejor, sonreí complacida por mi trabajo, obviamente no iba a usar zapatillas, mis botas lucirían mejor.
Después de esto me dirigí al baño para ducharme.
Bella – oí la voz de Edward – En unos minutos vengo por ti, me cambiare en el cuarto de Kate. No contesté, menos mal que no era en el cuarto de Tanya…
Salí de la regadera y me apresuré a vestirme. Esperaba a Edward sentada en la cama cuando escuché sus pisadas aproximarse
- Bella ¿puedo pasar? – no podía controlar lo que sentía por él cuando se comportaba de esa manera tan educada. No contesté, me dirigí hacia la puerta, sabiendo que escucharía mis pasos y le abrí. Sin poder evitarlo una sonrisa se dibujo en mi rostro cuando vi su expresión, sin poder disimularlo, dio un fuerte suspiro mientras me miro de pies a cabeza con la boca ligeramente abierta, estaba segura que de poder sonrojarme, mi cara hubiera hervido de tan roja que se hubiera puesto.
Estas… - dijo aun sin poder controlar su expresión – …hermosa
Gracias – dije aun con una gran sonrisa, me sentía halagada. Cuando sus ojos se posaron en los míos, vi un brillo extraño en el oro líquido de sus ojos. Me tendió la mano y la sujete sin dudar.
Esta demás el recalcar que la palabra hermoso se queda corta para describir como se veía esa noche, el color negro resaltaba mas nuestros rasgos pálidos, pero el se veía como un dios con su camisa manga larga de cuello V negra, desabotonada lo suficiente para ver lo bien formado de su pecho, en perfecta combinación con unos pantalones de mezclilla (usándolos como siempre: un poco holgados y debajo de la cadera). Llevaba unos zapatos negros bien lustrados y un cinturón del mismo color
Bajamos las escaleras y nos dirigimos hacia el patio trasero donde me asombre por la cantidad de vampiros que había en él. Edward apretó mi mano para tranquilizarme, lo cual funcionó. Kate nos presento a muchos de sus conocidos, debo admitir que eran muy agradables, a esas horas había olvidado ya mi enojo por la actitud de Tanya. Era a la primera fiesta que asistía (a la primera en la que no había que matar) y me sentía contenta al lado de Edward
¿Me concedería esta pieza? – preguntó, inclinando un poco su cuerpo, en un gesto de los caballeros del siglo pasado, un gesto que lo hacia verse hermoso, perfecto…
Jamás he bailado – le dije con una sonrisa, era la verdad
Entonces… permita que sea yo el primero quien guíe sus pasos en una pista de baile – continuaba con su actitud de caballero, reí y le tendí mi mano. Comenzó una melodía, mientras el depositaba su mano en mi cintura y la otra guiaba a mi brazo detrás de su cuello. En silencio dejaba que la miel sus ojos me envolviera
A veces pienso que te miento,
Cuando te digo que te quiero,
Por que esto ya no es querer
Al principio mis pasos eran un poco torpes… más bien confuso, sentí vergüenza por mi falta de habilidad, pero Edward me dedico una sonrisa y me sujeto más fuerte de la cintura
A veces creo que he muerto,
Cuando no estas y yo despierto,
Por que se que esto ya no es querer
Es algo más, algo que me llena,
Algo que no mata ni envenena
Es algo más, algo más que amar…
Es algo más que la distancia,
Que el dolor y la nostalgia,
Sabemos que eso no nos va a separar
Es darte un beso cada noche,
Que tus manos me enamoren y que lo nuestro crezca cada día más
Por que somos algo más…
Mi primer baile… sonreí mientras inclinaba mi cabeza sobre su pecho, me deje guiar, inhale su aroma y cerré mis ojos mientras escuchaba su voz cantando en mi oído
A veces creo que he vivido más de mil años contigo,
Por que se que esto ya no es querer,
A veces pienso que es mentira, cuando entraste en mi vida,
Por que se que esto ya no es querer…
Es algo más, algo que me llena
Algo que no mata ni envenena
Es algo más, algo más que amar…
Es algo más que la distancia,
Que el dolor y la nostalgia,
Sabemos que eso no nos va a separar,
Es darte un beso cada noche,
Que tus manos me enamoren,
Y que lo nuestro crezca cada día más,
Por que somos algo más…
Y yo se que no es querer,
Por que en tus ojos yo me puedo perder,
Contigo olvido lo que es temer
¿Acaso no sabes que tú eres para mí?
La noche, el día y mi vivir
La sangre en mis venas
Lo doy todo por ti
Contigo el mundo no tiene final
Y el tiempo no se nos va acabar…
Sabía que la canción había terminado por que su aliento ya no rozaba mi oído, estaba embriagada de él, sus manos seguían sujetándome firmemente, y sentía su respiración cerca de mi cuello
Bella… - dijo en un susurro - … levanté mi rostro para encontrarme con su mirada, la cual tenia un tono plateado bajo la luz de la luna
¿Si? – pregunte anonada, sentí como sus manos aferraban mas a mi cintura y en un lugar muy lejano supe que habíamos dejado de bailar. Edward abrió sus labios para soltar una palabra que no llego gracias a la intervención de alguien.
Hola Bella – una amable voz, terroríficamente familiar se dirigió a mí rompiendo mi burbuja personal con Edward por completo. Un escalofrío recorrió mi cuerpo al recordar que hacia meses, el dueño de esa voz había acabado con mi aquelarre de una manera nada piadosa y por poco acaba conmigo… pero eso no era lo que me preocupa, si no que…
Aro – dijo Edward y pude darme cuenta que él también se había envarado.
No esperaba verlos aquí, ¡que alegría! – dijo mientras juntaba sus manos en una suave y fina palmada y dirigía su vista hacia mi – veo que han podido hacer un buen trabajo con mi querida Bella
No sin esfuerzo – le contesté
Todavía no creo que sea el momento adecuado – la voz de Edward era suave, pero había un estibo de rabia en ella. Mis temores crecieron al imaginarme lo que Aro había dicho en su mente
¿por qué no? -. Preguntó amablemente el anciano – estoy ansioso por que forme parte de nosotros y la veo en perfectas condiciones, casi tiene el mismo tono de ojos que el de ustedes, lo cual me asegura que ha soportado la tentación de beber sangre humana. Es momento de que Bella se una a nosotros – ese era mi tormento: que me separaran de Edward, que me separaran de los Cullen, mi respiración se altero y sentía como la angustia se reflejaba en mi rostro
Yo… no quiero ir con usted – mi voz salió con un susurro entrecortado. Sentí como los brazos de Edward me cobijaban
Cuanto me apena mi querida Bella, decirte que eso es imposible – su expresión era amable, pero sabia que no cambiaria de opinión
No puede llevársela sin su consentimiento – Edward casi le gruño
Edward, hijo, yo no le di una segunda oportunidad a Bella así nada mas… Desde el principio argumente claramente lo mucho que me interesaba por el don que posee – su mano rozo mi mejilla – ella esta en deuda con nosotros
En ese caso, ustedes también lo están con nuestra familia… gracias a nosotros ha aprendido a controlar su sed – la voz de Edward había dejado de ser amable por completo, me asuste mucho cuando vi que Aro se acercaba y lo tomaba del hombro, pronto comprendí que lo había hecho para poder leerle la mente
Ya veo… – dijo con una sonrisa mientras rompía el contacto físico con Edward – cuanto lo siento, de verdad – dijo con un suspiro - aunque siempre hay una solución a este tipo de problemas – no entendía muy bien a que se refería el anciano, había perdido el hilo de la conversación – tu también serias muy bien recibido a nuestra familia.
No pienso dejar a Carlisle – contestó Edward
Entonces… lamento mucho lo que te va a ocasionar esta decisión – su tono era tan amable, que parecía que decía la verdad. Edward le gruño
Edward… - dije para tratar de calmarlo, aunque ya no entendía muy bien de que hablaban
Tranquilo muchacho – una voz diferente vino de la oscuridad, levante la vista para mirar a un anciano de cabellos largos y blancos , secundado por otro mas de cabello negro y corto, ambos tenían el mismo aspecto refinado que Aro – no la llevaremos en este momento, seria una descortesía – dijo mientras se acercaron mas hacia nosotros - Marco, Aro, ¿Qué opinan? ¿Quince son suficientes para que Bella se despida de la familia de Carlisle?
Me da igual, sinceramente – dijo con expresión aburrida quien respondía al nombre de Marco
¿Que opinas Aro?
Podré soportarlo, estoy seguro que la espera valdrá la pena, mi estimado Cayo.
Ni Edward ni yo dijimos nada, ambos sabíamos que cualquier protesta seria en vano y podría empeorar las cosas… quince días, cerré mis ojos mientras ocultaba mi rostro en el pecho de Edward, el cual hervía
Vamos, por favor, no era nuestra intención arruinarles la velada – no gire mi rostro para ver la expresión de quien sabia era Cayo – en quince días nos volveremos a ver, espero estés preparada para entonces
Escuche como tres pares de pies se alejaban de nosotros, Edward me abrazó fuertemente, mientras un sollozo salía de mi pecho, la "platica" había sido demasiado discreta y tranquila como para que los demás se dieran cuenta, ¡En que tan pocos minutos había cambiado esta noche!
