Capitulo 6 primera sangre.

"Al final del que parece ser un día perfecto, puede ocurrir la peor tragedia, porque nadie tiene comprado al destino"

Rarity salió de su boutique sin llevar consigo nada, dispuesta a ir con Pinkie para explicarle el tema de la fiesta, tal vez no le explicaría todo todavía pero al menos empezaría, una a una iba a encontrar como decirles a sus amigas su problema, eso lo podía asegurar.

Al salir de la boutique carrusel Rarity dio un suspiro y comenzó a caminar directo a sugar cube corner, solo esperaba que pinkie estuviera ahí, ya que la pony rosada era muy activa y podía estar en cualquier lado.

Al llegar a la pastelería, Rarity levanto lentamente su casco y toco la puerta tres veces, desde adentro de la casa solo escucho a la pony rosada decir con su emoción habitual:

-¡voy para halla!

Rarity espero solo un mínimo momento para que pinkie llegara y se abriera la puerta del lugar mostrando a la animada pony rosada, al ver a Rarity pinkie se alegró y la abrazo.

-¡Rarity!, ¡¿dime cómo estás?! ¡¿Llego el pastel o Dashi se lo comió antes de llegar?!, ella dijo que no que no tenía hambre pero quien se puede resistir a un pastel echo por los cake, son tan deliciosos que no sé cómo alguien podría evitar comérselo como aquella vez que tenía que cuidar el pastel de los cake mientras el tren llegaba a la competencia y terminamos comiéndonos el pastel.

-si, mira pinkie yo quería darte una explicación a mi pronta partida el día de la fiesta, veras ese había sido un día bastante malo para mí, empezando por la carta de la compañía que me había pedido un par de diseños, sin embargo ahora decían que ya habían encontrado a alguien más y no querían nada de mí, con esto ya iba desanimada a la fiesta, pero ya que estaban ustedes decidí ir, una vez en la fiesta comencé a sentir molestias y me dio una fuerte jaqueca, fue cuando les dije que me tenía que retirar, sinceramente ya no aguantaba más ese día, aparte quedarme más tiempo en la fiesta sintiéndome mal y fingiendo que no pasaba nada hubiera sido hipócrita- explico Rarity un poco desanimada, pero sintiendo que ya era un logro con pinkie, ese era el primer paso para decirle todo lo demás.

Pinkie observo compasiva a su amiga y le respondió:

-no seas tontita, no había porque explicar nada, aparte nadie te obligaba a quedarte toda la fiesta

-tengo otras cosas de las que me gustaría hablar- añadió Rarity.

-entonces pasa y toma asiento iré a buscar unos cupcakes y volveré cuando menos te lo esperes- dijo Pinkie antes de salir disparada hasta la cocina.

Rarity entro a la pastelería y tomo asiento en una de las mesas redondas de la misma, en esta mesa en frente de Rarity estaba acomodado Gumi el lagarto mascota de pinkie pie.

-¿me pregunto qué te dan de comer si no tienes dientes?-se preguntó Rarity observando al lagarto sin dentadura.

Mientras Rarity esperaba a Pinkie, esta observo el lugar hasta que en otra de las mesas encontró un libro de cocina, Rarity se acerco el mismo con su magia y se puso a leerlo, la mayoría de las cosas en ese libro eran recetas de pasteles, cupcakes, muffins y otros productos de la pastelería.

Rarity se encontraba totalmente distraída leyendo cuando pinkie apareció silenciosamente a su lado puso los cupcakes en la mesa y en voz alta y animada dijo:

-¡traje los cupcakes!

Rarity se sobre salto aventando el libro por accidente contra la ventana del lugar y ella misma casi queda pegada al techo como gato por el susto que la pony rosa le acababa de dar.

Cuando Rarity recupero la compostura dirigió su mirada a Pinkie pie, Rarity aun tenia los efectos que le habían provocado el susto su corazón latía rápido, su respiración se hizo más pesada y pareciese como si su pecho latiera al mismo tiempo que el corazón.

-¡pinkie!-dijo Rarity.

-sip- respondió Pinkie sin perder su tono alegre.

Rarity estaba a punto de responder cuando la pony rosa noto el movimiento del pecho de Rarity y sin demorar ni un segundo acerco su oreja al mismo y comenzó a escuchar el corazón de Rarity el cual aún no se calmaba.

-¡Rarity tu corazón está latiendo muy rápido!- dijo Pinkie.

-si, porque tu provocaste que latiera así-respondió Rarity

-de nada- añadió pinkie.

-bueno en cualquier caso tenía que hablarte de algo que me ha estado molestando los últimos días veras. Yo…-dijo Rarity siendo interrumpida por cuatro golpes en la puerta.

Pinkie dirigió su mirada a la puerta se levantó y fue a abrir, no sin antes decirle a Rarity.

-espera un segundo.

Pero la pony Rosa en lugar de abrir la puerta se asomó por la ventana para ver de quien se trataba, era spike quien estaba parado afuera de la casa esperando a que alguien le abriera la puerta.

-es la hora de la revancha- dijo Pinkie con un tono que parecía serio.

-¿Revancha?- pregunto Rarity.

-el día de la fiesta, Spike me dio un frasco de helado pero en lugar de helado traía serpientes de goma que salieron disparadas cuando lo abrí, ahora es mi turno de jugarle una broma a ese pequeño- explico Pinkie mientras sacaba el cañón de fiestas de vete a saber dónde y lo acomodaba estratégicamente frente a la puerta.

Una vez el cañón estaba preparado Pinkie saco un casco de soldado de la nada y se lo puso, Rarity solo observaba atentamente lo que Pinkie Pie estaba haciendo.

-la puerta está abierta Spike puedes entrar- dijo Pinkie en voz alta.

Spike entro sin darse cuenta de que pinkie no debería saber quién está al otro lado de la puerta, al abrir la puerta de sugar cube corner lo primero que se encontró fue el cañón apuntándole en toda la cara pero era demasiado tarde para reaccionar.

-¡FUEGO!-grito Pinkie provocando que el cañón de fiesta disparara confeti como era habitual sin embargo el impulso que lograba el cañón aventó a Spike un par de metros.

Después de esto Pinkie aparto el cañón de fiestas un poco y saco la cabeza de la pastelería para observar a su pequeña victima tirada en el suelo con la cara negra.

-misión cumplida-dijo para sí misma Pinkie pie mientras se quitaba el casco.

Rarity se asomó por la puerta solamente por curiosidad y vio a Spike tirado de cara contra el suelo, luego solo paseo su mirada hasta encontrase con la de pinkie.

-¿no crees que exageraste un poco con el cañonazo?-pregunto Rarity.

Pinkie analizo al dragón inconsciente en el piso y dijo:

-nah.

Un momento después cayó un rayo y comenzó a chispear.

-sabes creo que deberíamos meterlo a la pastelería- añadió Rarity.

-mmm talvez tengas razón, si lo dejamos ahí se va a volver pescado bajo la lluvia- respondió pinkie.

La lluvia ya había empezado y sin embargo aún estaban viendo a Spike desde la puerta, Rarity intercalo su mirada una vez más desde Pinkie hasta Spike y pregunto:

-¿porque no vas por él?

-está lloviendo, por eso- respondió Pinkie.

-se supone que por eso lo íbamos a meter a la pastelería- agrego Rarity.

-¿y porque no vas tu por el?- pregunto Pinkie.

-pero se va a mojar mi crin- alego Rarity.

Ambas se quedaron mirando a Spike desde la puerta de sugar cube corner hasta que a pinkie se le ocurrió una idea para llevar a Spike al interior de la pastelería.

-ya sé, qué tal si usas tu magia para atraer a spike hasta aquí- sugirió pinkie

-mi magia no es tan fuerte como para cargar un cuerpo viviente.- explico Rarity

-entonces, solo sostenlo de una parte del cuerpo y arrástralo hasta aquí- agrego pinkie.

Rarity se quedó en silencio un momento, miro al cielo el cual estaba totalmente cubierto de nubes negras, y luego bajo la vista hasta Spike y sin más opción ilumino su cuerno y sostuvo Spike de la cola con su magia, acto seguido comenzó a arrastrarlo hasta la puerta de la pastelería.

Una vez lograron meter a Spike dentro de la pastelería lo envolvieron en una toalla y le quitaron la pólvora de la cara, acto seguido se volvieron a sentar en la mesa y esperaron hasta que parara de llover, mientras esperaban jugaron un par de juegos de mesa y platicaron, pero al final Rarity no tuvo como decirle a Pinkie del libro.

Cuando paro la lluvia ya era tarde y aun no despertaba Spike, así que se empezaron a cuestionar que hacer con Spike.

-¿Qué hacemos con él?-pregunto Pinkie.

-yo iré a la boutique si quieres me lo llevo hasta que despierte- sugirió Rarity.

-si, hagamos eso-respondió Pinkie.

Dicho esto subieron a Spike en el lomo de Rarity, las dos se despidieron de la otra y Rarity se encamino a su boutique, mientras observaba el pasto húmedo y el cielo que los pegasos estaban despejando, poco a poco el sol comenzaba a alumbrar el terreno.

Al llegar a la Boutique Rarity subió a su alcoba dejo a Spike en la cama y se dirigió al cuarto de Sweetie para ver si esta estaba ahí y en efecto ahí estaba quedándose dormida, ya era bastante tarde para ella y estaba cansada, Rarity se acercó silenciosamente, le dio un beso en la frente, la acomodo en la cama y le dijo:

-descansa hermanita.

-buenas noches Rarity- respondió Sweetie belle.

Mientras esto pasaba, en la alcoba de Rarity Spike acababa de despertarse, un poco confundido pensando como rayos había llegado ahí, pero eso no le importo mucho cuando se percató de que era la casa de Rarity.

Spike se levantó lentamente y echo un vistazo a todo el cuarto, hasta que encontró un libro que llamo su atención, el libro estaba posado sobre la mesa de Rarity y por alguna razón le parecía muy familiar a Spike.

El dragón se acercó curioso a la mesa y vio el libro por completo, entonces recordó, ese libro era muy parecido al que le había dado a Rarity, al que Rarity había usado para volver bello todo.

-cómo es posible yo me había desecho de este libro-se dijo Spike sorprendido.

Spike tomo el libro con sus garras dispuesto a alejarlo de Rarity y llevarlo con Twilight, pero en ese mismo momento Rarity entro y vio a Spike, sosteniendo el libro entre sus garras, el corazón de Rarity comenzó a latir con velocidad y ella comenzó a ponerse extremadamente nerviosa y lo más controlada que pudo se acercó a Spike y le dijo:

-Spikiwaiki dame ese libro por favor.

-no lo hare, este libro te hace daño, se supone que lo había destruido para mantenerte a salvo-alego Spike buscando una manera de salir.

-tu no lo entiendes, no es el mismo libro, aparte de que es mi secreto no puedo dejar que te lo lleves o lo arruinaras todo-dijo Rarity.

Spike trato de correr por alado de Rarity pero Rarity se lo evito poniendo su costado en el camino, Spikie al chocar con este se cayó y retrocedió, pero aparte de todo había logrado quitar el maquillaje que disfrazaba los cambios en la cutie marck de Rarity.

Spike vio la cutie marck que ahora era completamente roja y fue cuando se fijó en el cabello de Rarity el cual se empezaba a tornar oscuro y sus ojos que se lentamente empezaban a cambiar de color como si tuvieran algo mal.

-¡Rarity que no vez que la magia oscura de este libro te está corrompiendo!- alego Spike.

-¡lo sé, pero no sé cómo regresar a la normalidad!-explico Rarity.

-Twilight puede ayudarte, solo tienes que dejarme ir- añadió Spike.

-¡no! ¡Tú no comprendes, si hago eso tendré que explicar de dónde saque el libro y es algo que aún no estoy lista para enfrentar así que por favor Spike devuélveme el libro y no digas nada!-rogo Rarity.

Spike se quedó pensando hasta que vio la ventana y decidió lo que él creía mejor para Rarity, se levantó y corrió a la misma.

-¡SPIKE!-grito Rarity furiosa mientras se le iluminaban de un tétrico color rojo ambos ojos.

Rarity logro sostener a Spike de su cola con su magia y lo levanto acercándolo a ella lentamente.

-¡vamos Spike solo dame el libro!-dijo Rarity aun furiosa.

-¡no, no lo hare!-dijo Spike aferrándose al libro.

-¡PORQUE NO COMPRENDES!-dijo Rarity justo antes de que algo dentro de ella se disparase, y formara un rayo rojo que salió desde su cuerno hasta llegar a Spike.

Este Rayo ilumino el cuarto de esa tétrica luz roja, lo que hiso que Rarity soltara a Spike de la sorpresa, pero era demasiado tarde al desvanecerse esta luz roja lo único que se vio fue al dragón convertido en cristal golpeándose contra el suelo y volviéndose añicos.

El libro sin embargo se quedó intacto y al caer reboto una vez y se deslizó por el suelo hasta quedar frente a Rarity, la unicornio estaba impactada, no podía creer lo que acababa de hacer, no había sido su intención, pero ahora no podía hacer nada más, no podía revertir lo ocurrido, Spike estaba muerto.

Acto seguido El libro se abrió solo y de el salió el rayo de las anteriores dos veces, solo que esta vez Rarity no lo había invocado, el rayo había salido por sí mismo y se dirigia al corazón de Rarity quien por su sorpresa aún no se percataba de esto.

Rarity se sentía devastada, Spike había dejado de existir y era su culpa, aunque no hubiera sido intencional, ella lo había matado.

-por Celestia, que eh hecho- dijo Rarity justo antes de que el rayo entrara en su cuerpo-¡no espera que pasa yo no hice el conjuro!

Fue entonces cuando el rayo llego a su corazón y el dolor comenzó, acto seguido la extra voz de la última vez le dijo con un tétrico tono después de una risa burlona:

-¡eres mía!

Lo último que se escuchó esa noche en la alcoba de Rarity fue su tétrico grito de dolor.