Morir Para Vivir
Capitulo 6:
Una semana después...
Desde el día que volvieron a la fortaleza, candy estuvo en completo silencio, quiso rehusarse a comer pero el moreno de ojos miel jamás se lo permitió, no necesitaba que ella se enfermase y muriera así de tonto, sabía que aquello era como una completa niñería de su parte pero ella lloraba todos los días acostada en esa cama enorme perteneciente al jefe, ella ya no sonreía y evitaba hablar sobre algo, incluso había empezado a sufrir de pesadillas constantes, pesadillas que la hacían despertar en medio de la noche.
Las heridas de su cuerpo fueron sanando y gracias a ella misma quien se auto medicó una serie de medicamentos que resultaron efectivos, pero incluso en aquellas horas donde Neil cuidadoso esparcía el medicamento en sus heridas, nada era agradable pues ella no deseaba hablar, solo esperaba que el terminara para volver a la cama donde pasaba la mayor parte del tiempo, ella estaba actuando egoístamente, pero él deseaba entender porque aquel cambio.
Pero aquella mujer era tan cerrada que ni el reflejo de sus ojos le decía nada, o a lo mejor sí pero era esa tristeza tan dolorosa que le robaba el aliento pesadamente. Necesitaba entender, el jamás hubiera pedido mas pero el necesitaba una palabra de su parte, por lo menos eso creía merecer de ella.
Pero ella seguía ignorándolo totalmente, pareciera que quisiera ignorar al mundo entero, esa señal de rebeldía lo frustraba, pero a la vez lo hacia reír en la soledad de su oficina, aquella mujer era toda una caja de sorpresas y es que había arruinado su perfecta vida en solo unos días, ella había dominado todo su mundo, prácticamente lo había paralizado cruelmente y aquello lejos de molestarlo lo hacia reír como un idiota de imaginarse su anterior vida, antes le preocupaba que una bala entrara perforando su pecho, ahora le preocupaba que aquella pecosa no le hablara de sus sentimientos y preocupaciones.
- y bien mujer?_ le pregunto con voz fuerte, esa que usaba con sus muchachos.
Pero ella lo ignoro botando un suspiro lastimero, era una de esas mañanas en las que el debía cambiar su vendaje, al principio fue algo tan incomodo pero ella no dejo que nadie más la tocara, además de que ninguna mujer estaba en aquella fortaleza, era una distracción para sus chicos, aunque ya la distracción estaba con ella, pues todos querían ver a la cautiva que mantenía a su jefe en la fortaleza durante todos estos días, claro que aquel lujo no se lo darían, pues además de Tom nadie más entraba.
- necesito que hables candy, es algo odioso que siempre te mantengas callada_ le insistió, mientras la veía acurrucarse bajo sus sabanas azul oscuro.
- creí que te gustaba el silencio_ le susurro ella frunciendo su ceño, el sonrió dejando marcado ese hoyuelo en su mejilla.
- me gusta, pero me gustaba más tu voz chillona...
- muérete Neil!
- la que está muerta eres tú_ lo intento decir como una broma, pero solo empeoro todo, ya que ella se acurruco mas en las sabanas ocultando su rostro entristecido.
- maldita sea!_ exclamo molesto, caminando de un lado para otro en la habitación.
- maldices demasiado..._ respondió ella algo molesta.
- y seguiré haciéndolo sino me hablas y me explicas qué demonios está pasando?!
- no quiero hablar de eso.
- que tú qué?!_ le grito amenazador_ a mi me dirás lo que quiero saber!
- No lo haré!_ le recalcó ella con un bufido.
- me lo dirás!
- cállate y déjame en paz!_ le grito ella ya molesta mientras se daba la vuelta, dejando su espalda a la vista de Neil a quien la molestia se le esfumo al ver aquel vendaje que sobresalía de su camisa de dormir.
- entiendo por lo que estas pasando pecosa, pero...
- no lo entiendes_ le replico ella sin mirarlo_ y jamás vuelvas a llamarme pecosa!
- sucedió algo con tu esposo?_ le pregunto inmediatamente, pues una idea rondaba en su cabeza.
- no es tu problema...
- candy..._ susurro su nombre con molestia mientras tomaba asiento en la orilla de aquella cama_ tu eres mi problema, todo lo que te ha pasado se que es mi culpa, tal vez no tuve relación totalmente pero mi hermana...
- se que ella me golpeo_ lo interrumpió la rubia encarándolo con sus brillantes esmeraldas, el solo se sorprendió_ te escuche a ti, hablabas con Tom, se que son pero aun no entiendo que quieren de mi, ni quien era esa mujer Susana...
- Susana, era... bueno no te diré que mi mujer, pero si teníamos algo, era mi protegida en todo sentido, prometí que la cuidaría.
- valla manera de cuidarla_ exclamo con sarcasmo_ tu propia hermana la ha matado...
- te equivocas candy...
- lo ha hecho, desde el momento que nos perseguía! Sé que era ella quien nos acabo la vida a todos!
- acaso la viste?
- no necesitaba verla Neil! Pudo haber mandado a esos matones que te rodean_ el moreno la miro negando con su cabeza.
- estas equivocada...
- hay alguien más en todo esto... Los hombres de Elisa solo te recogieron porque pensaron que eras Susana, pero ellos no eran los causantes de todo ese accidente_ candy lo miro sin comprender aun_ alguien mas, quería matar a Susana.
- pero como...
- una de las cosas en mi ocupación es que todos desean matarte mujer, jamás debo descuidarme si no puedo perder la cabeza, y eso en forma literal.
- quieres decir, que tal vez mataron a Susana para llegar a ti?
- posiblemente, o para dañarme…
- y lo han logrado?_ pregunto incrédula.
- no.
- no te duele que hayan matado a tu amor?
- no era mi amor, no sé qué demonios es eso… y no quiero saberlo_ dijo sin una pizca de tristeza_ ella iba a morir algún día…
- así que un hombre que detesta el amor…_ ella solo soltó una carcajada llena de tristeza_ eres un maldito sin corazón.
- lo se_ le contesto con burla_ no soy un maldito soñador como tú, eso de amor es una tontería que daña todo a su paso, sino mírate a ti…_ ella bajo la mirada, dándole la razón, cosa que a él le encanto_ que ha pasado?
- me di cuenta de todo…_ susurro declarando aquello que la carcomía_ que aun después de muerta a nadie le importo realmente.
- vi muchos rostros afligidos y con lagrimas, demasiadas rosas para acabar un prado entero, escuche miles de llantos y lamentos, sentí ese pesar y dolor en cada persona, aun con todo eso dices que a nadie le importaste?
- a él, no le importe…
- es un estúpido!
- y sí que lo es… lo vi_ le dijo a Neil reflejando sus esmeraldas entristecidas en el_ estaba con mi mejor amiga, era como mi hermana… ellos se entendían…
- y si te equivocas?_ pregunto el suspirando por aquel lio.
- se besaban!_ exclamo molesta, haciéndolo reír_ a mi no me parece gracioso… era mi esposo!
- estas muerta nena, ya no es nada!
- eso mismo deben pensar ellos_ dijo aun con rabia, mientras se volvía un ovillo en la cama_ los odio…
- se te acabo el amor, eso es novedad…
- era el amor de mi vida, pero como crees que me siento después de todo esto… Neil, era mi funeral, lo sabes?!
- lo sé, pero el amor apesta, ya lo sabes tú… quieres que haga algo al respecto?_ le pregunto con una hermosa sonrisa.
- déjalos… quiero olvidar.
- oh claro, huye pecosa!_ exclamo burlón_ déjalos ser felices…
- y que mas hare ah?
- vengarte… nadie sabrá que serás tu.
- no me interesa tu negocio Neil!
- ni siquiera sabes que hago…
- eres un matón_ le dijo con repulsión_ sería el colmo saber que mas haces de malo.
- ash! Mis sentimientos se volvieron añicos_ Neil solo sonreía.
- desearía borrarte esa sonrisa.
- jajaja pecosa, esa fue una amenaza al jefe de la mafia, te podría matar por eso!
- hazlo, total ya no quiero vivir…
- eres demasiado terca y tan valiente a la misma vez, eso es un delito para tu estatura_ se burlo de ella, ciertamente se divertía mucho con aquella mujer, le transmitía tanta confianza que decidió confesarle parte de sí mismo_ no soy simplemente un maldito matón candy, soy el dirigente de toda una organización, en mis hombros están miles de responsabilidades…
- de cuando acá matar es una respons…_ el moreno levanto su mano para tapar aquella boca impertinente, haciéndola callar.
- jamás matamos por lujo, son personas que lo merecen, personas que no son leales, escorias de la sociedad que nadie extrañara, evitamos matar por lujo, pero nos vemos tentados a realizarlo..._ suavemente fue retirando su mano, pero sin dejar de mirarla con sus ojos hechizantes_ la mayoría de los hombres que veras a mi lado, son personas leales, fueron niños que comían basura en los contenedores de nuestra madre Rusia, niños huérfanos o abusados por sus padres…
- tú fuiste un niño así?_ fue lo único que ella pregunto sorprendida.
- fui pobre de sentimientos, rico en maltratos…_ le contesto sin dejar esa sonrisa típica en el_ mi padre estaba ligado con toda esta organización, no era el jefe, pero estaba metido hasta el cuello en todos los negocios relacionados con la mafia, era medico sabes? Razón por la cual odio a los médicos_ ante aquello sonrió aun mas, pues sabía que ella era una excelente doctora la cual le marco su seño_ ayudaba a todos los heridos o en maquillar mejores las muertes de nuestra gente, incluso colaboraba en eliminar limpiamente a muchos dentro de un hospital, pero él jamás pudo salir y es que su ambición tampoco lo dejaba… fue un maldito hombre cruel que apostaba todo el dinero en los casinos y al perderlo, corría intentando facilitar sus problemas, ignorando que se metía en unos más grandes.
- eso suena como un mal padre…
- era fatal… me jodio psicológicamente, esos malditos maltratos eran una tortura y es que pagaba sus frustraciones conmigo, no me golpeaba_ candy lo miro sin entender y el solo se quedo mirando fijamente su mano_ hacia cosas mejores, me dejaba durante horas dentro de un frigorífico hasta que sentía como mi sangre se congelaba, pero el maldito sabia cuanto tiempo era necesario para no matarme; prendió fuego en mi cama una noche que dormía, me queme la maldita pierna intentando saltar lejos de todo, desperté asustado y oliendo a humo…
- oh por Dios era un monstruo!_ exclamo ella sentándose al lado de Neil, donde el moreno sonrió con pesar.
- el creó un monstruo…
- pero y tu madre?
- jamás la conocí, él la mato…_ candy quedo helada con aquella confesión, como una persona era capaz de tanto_ me lo confeso luego de que yo acabe con toda esa maldita pesadilla.
- lo has matado?_ el solo asistió.
- y lo volvería a hacer miles de veces, si tuviera la oportunidad.
- pero Neil…
- Sabes que fue lo más cruel, que me entere porque ese odio cegador hacia mi… los maltratos horribles, los días que me dejaba sin comer en mi habitación, la ignorancia de mi existir, yo jamás fui su hijo, y es que era de imaginarse, yo soy totalmente moreno y él… blanco como la leche, mi madre era una mujer blanca por las fotos que siempre vi_ le confesó a ella, donde candy estaba sumamente sorprendida con todo_ después me entere que era el hijo del jefe de la mafia rusa, un maldito que era idéntico a mí y que ignoraba mi existencia, hasta el día que toque su puerta y me presente como el hijo de Sara, la que en ocasiones era su amante mujer.
- porque no evito que tu padre la matara?
- porque no sabía que tuvo un hijo suyo, debes hacerte el ciego en problemas que no te importan, no puedes darte el lujo de intervenir en algo que no afecte nuestra organización; mi padre la mato cuando se dio cuenta de que mis rasgos eran distintos en la familia, pero total que mi susodicho verdadero ''padre'' jamás movió un dedo para evitarlo.
- pero y tu hermana? La que me hizo esto?
- era la favorita de papá… era sus ojos, una joya hermosa que estaba lejos de toda esa vida cruel, estuvo en miles de internados, hasta que le entro en la cabeza que deseaba estar más en casa para cuidarme, pero papá nunca la quiso a mi lado, yo era una persona sucia que mancharía a su princesa.
- todo es tan… horrible_ susurro ella molesta_ pero ella es igual de mala o peor que tu… mira lo que me ha hecho!
- no la culpes candy_ le dijo Neil con cautela_ ella también tuvo su trago amargo en todo esto, papá fallo cruelmente con ella.
- que le ha pasado?_ pregunto interesada, pero el moreno negó con su cabeza.
- eso no es mi problema ya, solo te puedo decir que yo me encargue de todo, porque si yo no actuaba en mi vida, nadie más lo haría… matarlo fue lo mejor, aunque pague por ello.
- pagaste?
- estuve preso, durante un largo rato…
- cuantos años te dieron?
- iba a salir como un viejo de eso.
- cuanto tiempo estuviste?_ Neil sonrió.
- el suficiente para aprender de los mejores… Salí de allí como un maldito héroe!
- lo celebras de esa manera tan tonta…
- no sabes todo lo que se vive dentro de una prisión, es una suerte que jamás contraje nada, SIDA, hepatitis, gonorrea… miles de infecciones que tenias a solo centímetros, además de centenares de rusos furiosos, violadores, abusivos, estoy vivo de milagro y eso lo celebro…
- como saliste?_ le pregunto sorprendida.
- escape, bueno escapamos varios pero solo yo llegue lejos…
- creí que nadie escapaba…
- nadie lo hace, pero creo que tuve suerte, lo demás llego con facilidad, mi historial me sirvió de mucho.
- entonces eres un criminal prófugo?
- lo era… bueno supongo que tenemos algo en común, pues yo morí hace más de seis años_ dijo divertido por el rostro sorprendido de la rubia_ necesitaba una nueva vida y digamos que soy un experto en morir para muchos.
- cuántos años tienes Neil?!_ pregunto interesada, pero el mostro sus dientes, totalmente divertido.
- tengo muchos más que tu, cumpliré treinta y dos pronto, pero no soy tan viejo como desearía… sabes que para ser jefe debes ser un vejete, en mi caso soy demasiado joven para el puesto, debí pelear mucho para llegar aquí.
- pero como eres el jefe de todo esto?_ exclamo ella aun confusa.
- tengo aun un jefe por encima de mi… pero estamos en América, aquí no tengo mayores, en Rusia tenía que dejarme guiar por muchos, en cambio aquí soy el jefe total, me encargo de muchas cosas, transporte de armas, lavado de dinero, protección…
- drogas?
- no, bueno yo en lo personal mantengo a mis muchachos lejos de eso, odio los malditos drogadictos, además de que es más fácil guiar a gente consciente que a lunáticos en nubes de colores… en Lakewood específicamente de ese polvo blanco se encargan los estúpidos italianos.
- otra organización más?_ pregunto ella blanqueando sus ojos.
- estamos bajo las sombras pecas… pero no te equivoques, los rusos y los italianos somos enemigos, jamás llevamos la fiesta en paz y nuestros encuentros por lo general terminan con muertos, a menos que vallamos en plan de negocios, ellos nos necesitan_ dijo con tanto orgullo, que ella soltó una risita.
- todo es tan complicado…
- solo debes saber de nosotros, que tenemos dos reglas principales, jamás matamos o violamos a ninguna mujer o niño y jamás mataremos por placer…_ el moreno se levanto de la cama y se estiro un poco alzando sus brazos donde su camisa se levanto un poco dejando ver un poco de esa tinta marcada en su cuerpo.
- porque los tatuajes?_ pregunto ella interesada, ya que a tom le había visto algo similar en su cuello, pero su traje lo cubría.
- son símbolos, nuestro leguaje, son historias de nosotros mismos!
- pensé que solo eran cosas bonitas que se colocaban_ dijo ella riendo por lo bajo.
- jamás nos haremos nada porque sea bonito, todo tiene un motivo pecas.
- desearía que dejaras de llamarme así_ pidió ella con melancolía.
- está bien, Caramelito…
- eso es peor!_ se quejo riendo.
- acostúmbrate entonces_ dijo burlo el moreno_ debo marcharme candy, pero espero bajes a cenar conmigo esta noche, lo harías?_ ella vacilo_ por favor.
- lo intentare, pero no quiero que nadie me vea de esta manera_ contesto refiriéndose a su cabello que estaba entre sus manos jalándolo de manera divertida.
- le conseguiremos solución a eso_ respondió guiñándole un ojo pícaramente
- porque eres tan dulce conmigo?
- me caes muy bien, no me preguntes porque, solo ten la seguridad de que estarás bien a mi lado…
- confió en ti.
- es la primera vez que alguien lo hace_ dijo haciendo una divertida reverencia_ es un honor para mí.
- gracias, Neil…
- descansa, te veré en la cena, mi caramelito…
- ok, rustí…_ dijo ella lanzándose a la cama para dormir un rato mas, ante aquello Neil soltó una carcajada.
Mientras le enviaba un beso a la rubia en la cama, saliendo de aquella habitación donde Tom afuera hacia guardia, quien lo miraba suspicaz por aquella muestra de alegría tan singular, Neil rápidamente se torno serio.
- Te matare si dices algún comentario estúpido!
- no iba a decir nada_ susurro Tom con fastidio, tragándose la pequeña broma que quería gastarle.
- no te creo nada…
- nunca me crees, hay pobre de mí!
- maldito estúpido_ dijo sonriendo de lado el moreno_ alguna cosa importante?
- todo listo… los cuerpos de los nuestros fueron desaparecidos, las cenizas enviadas a casa como lo pediste.
- alguna pista?
- una bala cada uno en sus frentes, algo limpio pero demasiado cercano, con mucho tiempo para quitarte o defenderte si era el enemigo_ dijo Tom pensativo.
- intentas decirme que…
- era alguien conocido, eso intento, pero no te asegurare nada.
- sigue averiguando…
- lo hare, pero déjame solo, odio estar con Archivald, sé que es tu primo y eso, pero maldita sea es un estorbo total…_ se quejo Tom.
- bien, investiga esto tu solo, pero incluye en algo a Archí…
- quiere estar cerca cuidando a Candy_ Neil negó con su cabeza.
- tú eres el único que quiero cerca de ella, se como es Archí, intentara ligársela y ella lo golpeara… no quiero problemas bajo mi techo Tom.
- está claro jefe…
- tengo algo más que hacer, pero necesito a Arkady…_ Tom sonrió hermosamente.
- Abra actuación hoy?
- probablemente_ susurro Neil por lo bajo, mientras le sonreía a su compañero_ tendremos muchas luces y fuego hoy… así que llámalo!
- con gusto, pero puedo saber quién es el homenajeado?
- no, así que deja de ser chismoso y ve por lo que te pedí, detesto hacer las cosas tarde!
+.+.+
Desde hace una semana lo había buscado sin cesar, pero ciertamente había desaparecido, no iba a su casa eso estaba claro y ni siquiera por el hogar donde ella se había criado, había dado una visita, aquello era tan frustrante, ella deseaba avanzar aunque sabía que aquello no era correcto, pero ella lo necesitaba.
- No averiguaste nada?_ pregunto interesada, mirando como una elegante mujer tomaba asiento a su lado en la terraza.
- hola hija, yo muy bien y tú?_ la chica solo blanqueo sus ojos.
- mamá por favor!
- anne querida, estas seriamente preocupándome con toda esta situación…
- sabes porque lo hago!
- te ayudo solo porque te amo y quiero tu felicidad…
- entonces dime?!
- bien! La hermana maría no me dijo nada relevante, ni siquiera lo ha visto desde el funeral de candy, dice que estaba destrozado… anne estás segura que quieres eso para ti?
- mamá él siempre se fijo en mi, solo que candy lo acaparo totalmente, siempre quiso sobresalir…
- ella siempre me dio mala espina, por eso te dije que cortaras relación con ella, pero nunca me hiciste caso_ le reprocho la mujer, acomodando su cabello que había sido desarreglado por la brisa matinal.
- lo sé mamá, no sabes cuánto me arrepiento, pero en realidad siempre he amado a Terrence y deseo estar a su lado, en algún momento se que seré feliz con él.
- estás segura nena? Lo vi muy mal en el funeral…_ dijo su madre dudando, pero la morena solo sonrió encantadora.
- era una simple fachada mamá, te lo aseguro… nadie podía verlo feliz, no crees?
- bueno supongo tienes razón… solo deseo no te equivoques cielo.
- no lo hare, pero necesito encontrarlo!_ exclamo optimista.
- porque no lo buscas en su trabajo?
- oh que buena idea madre!_ dijo emocionada_ iré a verlo allí y preguntare… se que Terrence estará muy feliz de verme!
+.+.+Estaba distraído en uno de los entrenamientos, que su reacción fue tarde cuando una patada impacto en su abdomen, el aire fallo por un instante y el dolor fue fatal, pero lo centro completamente en el momento, haciendo que la adrenalina corriera por sus venas para llenarse de rabia y tomar a su contrincante por una pierna derribándolo al suelo totalmente y sacando su navaja oculta en su bota la coloco alrededor de cuello, obviando la mirada de terror que le dirigieron.
- Terry!_ escucho el grito a su lado que lo hizo volver a la realidad, donde suspiro cansado, mientras le sonreía a la persona que estaba bajo el.
- jamás te descuides, el enemigo te responderá como sea, muchacho.
- si…si señor!_ le grito el muchacho, tragando grueso cuando el castaño retiro su navaja del cuello, estaban en un entrenamiento de defensa, no debía atacarlo lo sabía, pero se dejo llevar por aquel golpe; se retiro de encima y extendió su mano hacia su alumno quien la tomo sonriendo_ lamento la patada, sargento Grandchester.
- tranquilo, lamento el susto que te he dado…
- para nada señor, no me he asustado!
- NOOO CASI NADA!_ gritaron todos los muchachos que estaban a los lados mirando el entrenamiento, todos reían por la cara pálida del nuevo ingreso, quien les ignoro en su burla.
- vuelve a tu grupo Fred!_ le ordenaron y el rápidamente corrió a su sitio, dejando a Stear con Terry quien se sobaba un poco su estomago.
- el chico tiene una buena patada!
- jamás te habría dado si estuvieras concentrado Terry…_ lo regaño su amigo, quien con una señal con su mano logro dispersar a todos los alumnos.
- lo siento Stear, me he perdido…
- así como toda esta semana, deberías volver al apartamento y descansar…_ Terry seguía durmiendo con Stear, no tenía la fuerza suficiente de volver a su hogar, ese hogar vacio y sin gracia.
- no necesito nada de eso_ dijo con terquedad, mientras caminaba hacia la oficina donde ambos descansaban.
- Tomaremos el almuerzo!_ le grito Stear a otro compañero quien asistió tomando su lugar guiando a los alumnos hacia el comedor_ no te necesitamos distraído Terry, lo sabes… esos muchachos necesitan que los tomemos en serio.
- lo sé, lo sé…_ hablo el castaño con frustración, mientras entraba a la oficina para servirse agua.
- deberías irte a casa más temprano…
- no Stear, agradezco en el alma que te preocupes por mí, pero quiero seguir aunque sea un rato mas… me concentrare, solo déjame dar la clase de tiro.
- no le volaras la cabeza a nadie?_ pregunto el otro divertido.
- claro que no, tonto!
- eso espero… nos vamos juntos?
- traje la camioneta hoy… necesito ir por unas cosas de…_ allí callo, recordando que eran las cosas personales de su esposa muerta.
- entiendo_ dijo Stear, sin querer indagar más_ nos veremos para cenar?
- claro… pizza?
- sí, con triple queso, jamón, maíz y muchas anchoas_ dijo el chico casi babeándose por imaginarse aquella comida, la cual era su favorita.
- perderás tu figura_ se burlo su amigo.
- jamás, estos chocolates me acompañaran siempre!_ contesto mostrando su abdomen plano, el cual hizo reír a Terry.
- eres una tabla, hermano…
- si claro y tu míster músculos!
- envidia compañero…_ se burlo su amigo.
- tonto! Será mejor continuar a ver si salimos temprano de este infierno, deseo volver a casa y descansar…
Terry solo asistió, ambos comieron su almuerzo tranquilamente y terminaron para continuar con sus actividades, prometiendo encontrarse en el estacionamiento; para Terry la clase de tiro fue mucho más placentera donde intento no perder su concentración, de momento pensaba en candy y su mente se perdía por segundos, pero luego se reprochaba interiormente animándose a continuar consiente para terminar pronto, cuando se fundiera en sueños dejaría que su mente se conectara con su pecosa, para tan solamente así abrazarla y besarla como ya deseaba desde hace días, era una lástima que aquello fuera tan irreal y cruel a la misma vez.
Las horas pasaron rápido y la tarde llego, dando por acabadas sus clases, donde con cautela se despidió de su grupo lleno de alumnos entusiastas… se cambio sus ropas por unas mas cálidas, estaba haciendo frio afuera, una camisa manga larga color negra estaba colocada y unos vaqueros ajustados, reviso en uno de sus bolsillos y encontró aquel vicio que toco su puerta días antes.
Una caja de cigarrillos estaba en su bolsillo trasero, los había dejado desde que conoció a candy, pero la tensión era tan grande que volvió a caer y aunque sentía un vacio cada vez que fumaba alguno, pensaba que era una manera de retener a esa furiosa candy a su lado, esa pecosa que odiaba el olor a cigarrillo, con tristeza coloco uno entre sus labios y lo encendió dándole una calada dejando que el humo recorriera sus pulmones.
Camino despreocupado hacia la salida donde varios compañeros estaban riendo por alguna tontería, busco con su mirada a Stear pero no lo hallo, pensó que tal vez estaría en el estacionamiento esperándolo como habían quedado.
-. Sargento! Sargento Grandchester!_ lo gritaron, se giro un poco encontrando a jim el portero de aquel sitio, quien se encargaba de la entrada y el acceso.
- hola jim!
- hola señor, lamento la pérdida de su esposa_ susurro el hombre apenado, ciertamente conoció a candy y sabia cuan buena era.
- gracias amigo…
- pero vengo a decirle que una señorita vino a buscarlo_ dijo luego algo incomodo, donde Terry lo miro confundido.
- una señorita?
- si dijo que era hermana de su difunta esposa, Anne Britter se llamaba… quería su dirección y…
- oh mierda! Se la diste?
- pues sí, le di la dirección de Stear, acaso hice mal señor?_ pregunto el hombre confundido.
- no te preocupes jim, gracias por avísame_ dijo llevando el cigarrillo a su boca nuevamente, despidiéndose con un asentimiento de su cabeza.
Sabía que ahora debía calarse las intensidades de anne, ella jamás fue su santo de devoción, pero tenía que ponerle un alto a todo esto, no quería ser grosero con ella, por eso deseaba que hubiese dejado toda esa tontería sentimental… borro sus pensamientos cuando observo a Stear esperándolo en su viejo Camaro.
-. Aun esa chatarra corre?
- jajaja no tiene nada que envidiarle a tu camioneta!
- le envidiaría hasta los retrovisores que le faltan_ le dijo con burla el castaño.
- oye! No a todos nos alcanza el sueldo para comprarlos…
- tendrás una hermosa multa por eso!
- va, no lo creo… mira nos vemos donde siempre?
- está bien… en unos minutos me aparezco allí…_ dijo Terry caminando a su camioneta que estaba a unos metros más lejos apartada.
- oye Terry!_ le grito Stear.
- qué pasa?!
- vente conmigo… te acompañare a dónde vas y luego iremos a comer!
- estás seguro?!
- claro… para eso somos los amigos_ le contesto el hombre riendo, donde Terry se devolvió de su andar para llegar a su lado y estrechar sus manos.
- eres un fastidio, pero sabes que te quiero…
- lo sé Terry, ahora cállate y vámonos, deja el carro allí mañana te lo llevas.
- supongo tienes razón…
Ambos hombres procedieron a montarse en el Camaro, pero antes de hacerlo un fuerte estruendo inundo sus oídos donde ambos se lanzaron al suelo, sintiendo como el piso tembló por unos minutos, donde Terry intento buscar a su amigo con la mirada encontrándose con Stear quien lo miraba confundido.
-. Terry!
- que paso?!
- Tu camioneta!_ exclamo Stear señalando.
Terry la miro y se quedo sorprendido, allí estaba su camioneta, prendida en llamas pues por alguna razón extraña había explotado frente a él.
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Ohh Dios! Feliz Navidadddddddd!
Tarde pero seguro, jajaja, ciertamente espero estén pasándola de lo mejor al lado de sus seres queridos. Por mi parte, agarre unas merecidas vacaciones, pero por motivos familiares estuve lejos de una computadora.
Actualmente, disfrutando esta hermosa navidad, un poco triste porque este año en mi mesa muchas personas especiales faltaran, pero sigo confiando en Dios y sus propósitos.
Aun con eso emocionada por sus comentarios, y agradecida porque ustedes se toman ese tiempo para leer, muchas gracias, espero este capi les guste tanto como a mí, no se desesperen aun jajá.
Espero el nuevo año les traiga muchas bendiciones y sueños que se han de cumplir, pásenla hermosamente en este fin de año chicas, no beban mucho ( agua, por supuesto xD ) , saludos inmensos.
Un gran y caluroso abrazo para ustedes!
Su amiga, Ely Andley.
