Capitulo 6: Que inicie el juego.
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-tienen un aspecto horrendo-les reprocho su mentor al verlos, se veían fatal. Imagino verlos ojerosos, nerviosos, ansiosos, incluso adoloridos, pero no a tal extremo-¿Qué acaso no durmieron?
-¿tengo aspecto de que dormí?- pregunto ella a la defensiva, no podía evitarlo, aun estaba enojada por lo de anoche.
-realmente estas insoportable.
Se encogió de hombros- de todos modos me da igual.
-póngase esto-digo su estilista al momento que entraba en la sala-son sus uniformes-explico.
-y dense prisa, que tenemos que llevarlos a que les pongan su rastreador.
Ambos obedecieron, una vez bañados y vestidos con una camiseta ajustada negra, pantalón café oscuro y unas botas de cuero del mismo color, con unos guantes especiales sin dedos, y medio desayunados; subieron hasta la terraza, donde los esperaba una especie de helicóptero enorme.
Ahí, unas personas les pusieron su rastreador, ya valla que dolía, tanto así que ella no pudo evitar poner una cara de dolor.
Cuando la nave se detuvo, caminaron por un pasillo largo, con muchas puertas alrededor, se detuvieron en la última puerta. Era un cuarto enorme, con dos cilindros enormes de cristal, uno frente de otro, con dos placas metálicas que tenían un numero 12.
-tengan- Tahno les ofreció un par de chamarras color negro, de inmediato se las pusieron-por cierto casi se me olvida-le dijo al darle su bufanda; se la coloco de inmediato con una sonrisa.
-gracias- contesto, a lo que su estilista solo le dio una sonrisa cómplice.
-suerte a ambos-le s dijo Tenzin con la voz entrecortada-tienen sesenta segundos para concentrarse, y por mas presión que sientan no se bajen antes de de que escuchen el "gong", si no serán entregados en mil pedacitos a sus familias- ambos asintieron-recuerden también el plan, enamorados dispuestos a protegerse de todos- los miro con cierta tristeza; para ser sinceros el hubiera querido que arreglan las cosas antes de salir a la arena. No se habían hablado en toda la mañana, y aun se veían con un poco de rencor, ella más que el.
-¿algún último consejo-orden?-pregunto korra con cierta tristeza.
-mediten, es muy relajante.
-de nuevo, gracias por nada Tenzin.
-es para no perder la costumbre-respondió con una triste sonrisa- Tahno y yo tenemos que irnos.
-¿Cómo sabremos a que ahora nos subimos a esto?-pregunto Mako.
-tranquilo se les avisara. Suerte- los miro por última vez y salió de la habitación.
-desearles suerte esta de mas; Asami y yo haremos lo posible para que Tenzin les consiga patrocinadores decentes.
-gracias Tahno-le agradeció ella con una sonrisa.
-apuesto por ustedes, así que no me hagan perder mi dinero-sonrió por última vez y se fue de la habitación, dejándolos solos en un silencio incomodo.
-ya es hora chico listo-comento ella con la mirada en cualquier otro lado menos en sus ojos.
-sí, eso creo.
No soportaba los silencios incómodos, pero no sabía que decir y menos después de pelear con el dos veces seguidas; tomo un poco de aire y se armo de valor- ¿vamos a seguir…ya sabes con el plan?
-no lo sé-hizo una pausa mientras la miraba-por ahora solo hay que sobrevivir a la masacre-se acerco a ella.
-¿piensas ir por una mochila?-se golpeo mentalmente, solo a ella se le ocurría preguntar cosas tan obvias ¿Por qué se sentía tan nerviosa?
-si tengo oportunidad sí- sonrió internamente al darse cuenta de que ella se preocupaba por él.
-no te acerques a Iroh-la voz le salió más preocupada de lo que pretendía. El sonrió un poco, tal vez las cosas no estaban tan mal entre ellos.
-tu tampoco. Hagas lo que hagas no lo provoques y mantente alejada de el-le dijo en tono sobreprotector, a lo que ella sonrió.
-lo tendré en mente chico listo.
-en cinco minutos comenzaran los juegos- anuncio una aterciopelada voz por el altavoz.
-buena suerte korra.
-buena suerte Mako.
Se quedaron quietos por algunos segundos, solo mirándose, tratando de averiguar lo que los ojos del otro querían decir. En un impulso los dos se abrazaron. No lo pensaron, solo se dejaban llevar por el momento.
Korra se sentía tan bien entre sus brazos, para ser la primera vez que lo abrazaba, se sentía bien, se sentía protegida y también un torbellino de emociones en su interior. Mako se sentía igual que ella, nunca había experimentado algo así, nunca nadie lo había hecho sentir de aquella manera, hacia que se olvidara de todo, de que en poco tiempo tendría que salir a una masacre, de las peleas de ambos, del loco de Iroh, del miedo que sentía al salir a la arena.
-ya es hora, tienen que subir al pedestal- anuncio de nuevo la voz, y korra la maldijo en silencio.
Mako tomo ambas mejillas de ella y deposito un beso en su frente-no… no dejes que te maten tan rápido.
Ella solo asintió, aun estaba en shock-lo hare-le dio un rápido beso en la mejilla y se subió al dichoso pedestal.
El reacciono y corrió al otro pedestal, los cilindros de cristal los rodearon completamente, aislándolos de todo sonido. La placa de metal comenzó a elevarse, ella se quedo quita, esa sensación no le gusta nada. Al pasar el tiempo lo perdió de vista y está completamente a oscuras, tal vez unos 20 segundos, después vio la cegadora luz del sol, sintiendo el fuerte viento chochar con su cara. Cuando su vista se acostumbro lo único que logro ver, fue un enorme cuerno metálico en medio de una pradera de color verde, casi igual al bosque del distrito 12.
Mako miraba a su alrededor, esta petrificado, para su mala suerte era un bosque, un vil bosque, apenas y sabia lo básico de supervivencia. Ahora si se convencía de que realmente tenía una pésima suerte.
Korra buscaba desesperadamente agua, algo con lo que se pudiera defender, no era tan buena peleando cuerpo a cuerpo, y en cierta forma le asustaba hacerlo con el loco de Iroh.
El estudiaba cada una de sus opciones, tendría que correr rápido si quería salir ileso y con una mochila. Busco con la mirada a Iroh, y para su desgracia lo tenía enfrente de él, pero él no lo miraba, miraba a korra, quien estaba como a cinco pedestales a la izquierda de el.
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En ciudad Republica, todos estaban muy ansiosos, animados, querían que empezaran ya. Las grandes pantallas colocadas en el centro daban una perfecta vista a todos los ciudadanos. El ambiente era de alegría y de festejo.
-como se ve que no son sus hijos los que están ahí-soltó Tenzin con enojo.
-aun no sé porque a mi papá le encanta trabajar ahí, no entiendo porque ayuda a hacer la arena cada año.
-solo espero que no hagan nada tonto-dijo ignorando el comentario anterior de Asami.
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El enorme reloj marcaba el numero sesenta, listo para dar la cuenta regresiva en cuanto Bummi anunciara que iban a comenzar los juegos.
-¡damas y caballeros! ¡Los juegos del hambre están por iniciar!- se oyó el grito de Bummi por todos lados: en Ciudad República, en cada televisor de cada distrito, en la arena.
El reloj estaba en cuenta regresiva, pasando los números cada vez más rápido, 50, 49, 48, 47,46, 45…
Se estaba desesperando, no encontraba algo que parecía agua, miro a su alrededor y todos estaban encorvados, listos para correr por sus vidas. Sintió una mirada sobre ella, de inmediato lo vio a él, quien la miraba con más odio de lo normal. Un escalofrió le recorrió la espalda.
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Su corazón estaba acelerado, los números seguían y seguían bajando cada vez más rápido.
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Trago saliva, decidió enfrentarlo con la mirada, le iba a demostrar que no le tenía miedo. Su mirada azul se cargo de valor y de confianza, si, lo estaba provocando.
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Todos en ciudad republica, gritaban emocionados de que comenzaran los juegos, querían oír el "gong" querían empezar las apuestas por el mejor tributo.
Tenzin trataba de buscar algún patrocinador que estuviera dispuesto a ayudar a ambos, sabía que sería difícil, pero ya se le ocurriría algo. Mas les valía que siguieran con el plan de enamorados, así sería más fácil conseguir ayuda para ambos.
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En los distritos el ambiente era otro, preocupación, miedo, angustia. Eso era lo que se sentía realmente. Algunos estaban reunidos en la plaza central, solidarizándose como distrito, las familias de los tributos se encontraban en sus casas, rogando por que sus hijos sobrevivieran a la primer masacre. En el distrito doce, solo una familia se quedo en sus casas. Senna tenía abrazados a Ikki y a Meelo, reconfortándolos, diciéndoles que todo iba a estar bien, que ellos iban a estar bien. Tonraq estaba ido, no prestaba atención, solo quería que su hija y Mako estuvieran bien, y Bolín no pudo evitar ver con cierto rencor a su hermano.
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Seguía retándolo con la miraba, no le importaba que pasara después del "gong" solo quería que supiera que no iba a perder contra él, que no le tenia miedo.
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Ya sabía por qué mochila iría, solo tenía que correr rápido y suplicar para que nadie se metiera en su camino; solo atacaría si era muy necesario.
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Korra quito la mirada de Iroh para ver a Mako, el sacudió la cabeza de izquierda a derecha, tratando de decirle que deje de retarlo. Ella no le hizo caso, y de nuevo empezó una batalla visual entre él y ella.
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En el centro de información, todos están como locos, haciendo los últimos detalles, checando que todo este perfecto antes de que iniciaran los juegos. Obedeciendo las últimas ordenes de Hiroshi Sato, mientras que el encargado de organizar los juegos, supervisa cada detalle.
-todo listo Tarlock-le informo Hiroshi.
-no quiero errores.
-no los habrá-confirmo.
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Ahora más que nunca quería estar en su bosque.
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De nuevo se miraron, una parte de el quería ir por ella cuando el cero apareciera, pero no primero tenía que ser él. Siempre tendría que ser el primero.
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Estaba decidió, tomaría la primer mochila que viera y correría hasta que ella estuviera a salvo, al menos provisionalmente.
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Estaba listo, sobreviviría a esto.
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Se le vino a la mente el abrazo y el beso que le había dado. De inmediato sacudió la cabeza, no podía darse el lujo de distraerse, no ahora, había cosas más importantes en las que pensar.
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Estaba temblando, no sabía si era por el miedo o por la adrenalina que sentía; ahora más que nunca sentía el fuego al rojo vivo correr por cada parte de su cuerpo.
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Como desearía poder usar sus tres elementos, así tendría más ventaja, les lanzaría llamas a todos y sacaría un montón de piedras para que se tropezaran o se lastimaran. Sonrió de forma torcida ante esa idea tan tonta.
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Ya casi iniciaban.
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Se sentía ansiosa, era como si de pronto un golpe de confianza le diera. Aun podía ganar.
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Podían sobrevivir, su mentor tenía fe en ese par, ya vería la forma de recordarles el plan, quería que al menos uno de los dos ganara. Les había tomado cariño, a pesar de todo. Volvió a recorrer con la miraba todo el lugar; sonrió de forma torcida, al ver a un patrocinador que no quitaba la vista de ninguno de ellos dos. Ahora vendería a los amantes del fuego.
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No había marcha atrás. Sobrevivir significaba todo, fama, riqueza, poder. Mientras que cometer un pequeño error, significaba regresar en una caja para muertos.
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Una última mirada entre ellos, una última sonrisa. Antes de mirar hacia el centro y prepararse para lo peor.
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¡QUE INICIEN LOS SEPTUAGESIMOS CUARTOS JUEGOS EL HAMBRE!
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Continuara…
¡Hola! Aquí la actualización, creo que no me tarde tanto. Y sé lo que estarán pensando ¿otra vez está loca lo hizo eterno? Pero realmente no es tan largo el capitulo, lo que pasa es que con los numeritos se quita mucho espacio.
Espero les guste este capítulo y que me dejen sus reviews, comentarios, sugerencias, amenazas de muerte etc.
Y como habrán notado aquí un poquitín de Makorra, tal vez no es como lo esperaban, pero sean pacientes mis bellas personitas, este es solo el principio ya que vienen muchas cosas interesantes en los juegos.
Muchas gracias por leer, se que cada vez se los recuerdo pero de verdad les agradezco que se tomen un tiempo para leer esta idea loca salida de mi cabeza, y por supuesto todo su apoyo al seguirla desde un principio.
Y tratare de subirlos cada viernes, y si se llegara a complicar o algo así a mas tardar los sábados. Si, lo sé que lo subí en domingo, pero el plan es en subirlos en esos días. Se losprometo.
Besos y abrazos.
Atte. Isabella.
