Raccoon City High School
Capítulo 7
Descargo de responsabilidad: Resident evil ni ninguno de sus personajes me pertenecen, esos pertenecen a Capcom. A mí solo me pertenece la trama de la historia.
Nota de autor: Este es un capítulo donde pasan muchas cosas y es muy intenso, preparad las palomitas y a leer…
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Punto de vista de Jill:
-Espero que vuestros proyectos de ciencias hayan avanzado, son para el lunes y los hay que exponer. No hay tiempo que perder alumnos.- Wesker se sentó y se puso a corregir exámenes, una vez más estábamos todos sentados por grupos. Nuestro trabajo estaba casi terminado y solo faltaba plasmarlo en una cartulina para ponerlo de ayuda visual para la exposición.
-¿De qué color será la cartulina?- Preguntó Piers mientras apuntaba los materiales que faltaban para comprar en una lista.
-Morado- Dijo Jessica sin consultar antes.
-¿Morado, No se verá muy oscuro?- dije yo con intenciones de aportar algo bueno al grupo. Pero Jessica se lo tomo como una ofensa. Jessica me fulminó con la mirada pero yo no me dejé intimidar. Parker se secó el sudor de su frente, a veces Jessica era muy infantil.
-El morado puede ser claro también Jillian.- Jessica me volvió a llamar Jillian y odio mi nombre completo.
-No creo que tengan un inventario tan extenso de colores en la papelería.- Puse mis manos en mis caderas.
-¿Siempre vas a llevarme la contraria?- Jessica se levantó de su silla y se cuadró delante mío, yo también me levanté y la encaré sin miedos.
-¿Y tú nunca te vas a rendir para quitarme a Chris?- Estaba furiosa, demasiado. Al final dije lo que todos sabíamos pero que nadie se atrevía a decir.
-Si no fuera por ti yo estaría feliz con Chris.- Jessica me dedicó una mirada asesina y yo ni siquiera me inmuté.
-Ya está bien chicas, suficiente por hoy.- Chris me cogió del brazo y me retiró de delante de Jessica.
-¿Qué es todo este escándalo?- El profesor Wesker estaba delante nuestro y hacía cara de pocos amigos, como siempre.
-Nada. Si nos permite señor Wesker, Jill y yo vamos a tomar un poco de aire fuera.- Chris calmó la situación. El profesor Wesker nos dejó salir un tiempo fuera de la clase.
Salimos fuera y nos tomamos un descanso en silencio durante un minuto, Chris hacía cara de molesto. No lo culpaba, las discusiones entre Jessica y yo no cesaban y él estaba harto. Eso me entristeció ¿no podían dejarnos juntos sin poner obstáculos?
Tapé mi cara con las dos manos y empecé a llorar, no soportaba estar mal con Chris. Mi llanto era silencioso pero suficiente para que Chris se diera cuenta de que lloraba. Noté unos brazos qué me rodeaban la cintura y una mano que masajeaba mi espalda con cariño. Chris con su otra mano libre quitó mis manos de mi cara y decidí abrazarme a él. Su aroma, su cuerpo, él me hacía feliz y no quería perderlo.
-No tienes que hacerle caso Jilly… Ella está desesperada y quiere hacerte daño. Te tiene envidia.- Chris me estaba consolando con tan solo susurrándome esas simples palabras al oído. Me separé un poco de él y le miré. Él me beso en la frente, me volví a abrazar a él, sintiendo esos brazos fuertes como me protegían y amaban.
-¿Estoy interrumpiendo algo tortolitos?- Parker abrió la puerta de la clase, debíamos volver dentro.
-No, ya estoy mejor.- respondí secándome los rastros de lágrimas de mi cara.
-Será mejor que volvamos dentro, Piers está solo con Jessica y si está más tiempo a solas con ella, probablemente el pobre acabará enloqueciendo.- Parker y sus bromas de nuevo, nunca cambiará…
Al final entramos en clase, Jessica parecía haberse calmado por el momento. Seguimos trabajando, la cartulina será de color blanco al final.
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Punto de vista de Claire:
Steve y yo nos sentamos en un banco del parque. El día de hoy era soleado y el cielo estaba despejado, iba acuerdo con mi estado de ánimo.
-Sobre lo de Jake- comenzó Steve, yo respondí con un suave 'aja' –Enserio, si te molesta otra vez dímelo.
-Ya has mencionado eso como unas 3 veces ¿Pasa algo?- Su actitud se parecía a la de Chris cuando es demasiado sobreprotector.
-No… Solo que tú eres MI pelirroja.
-Estas celoso…- Dije yo con aires de sabionda y medio riendo.
-No, de eso nada.- Él lo negó.
-Claro que si.- Con un movimiento rápido me senté en su regazo y le besé, seguimos así varios minutos hasta quedarnos sin aliento.
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Punto de vista de Rebecca:
Sonó el timbre, en clase he estado con ese tal Carlos de nuestro grupo, parece simpático. Ada no ha venido a clases por la discusión de León, era de esperar. Le dije a Carlos que en el patio no estaría porque debía llevar unas carpetas a un profesor, él avisaría a todos. Yo tenía pensado ir a visitar a Albert en su despacho, ayer nos prometimos que nos veríamos porque el fin de semana era muy largo y no nos podríamos ver porque mi padre no trabaja los findes. Llevé 2 carpetas para disimular, en los pasillos la gente me miraba mal, los rumores no habían cesado seguramente. Llegué a la puerta de su despacho y toqué dos veces, nadie respondía, volví a tocar y de nuevo el silencio reinó. Decidí entrar, era muy extraño que Albert no estuviera.
El despacho no estaba vacío, Albert estaba hablando con un profesor amigo suyo, creo que se llamaba William Birkin y tenía una hija que iba un curso menos que yo. Sherry, su hija se llamaba Sherry Birkin. Los dos me quedaron mirando con cara seria, tierra trágame.
-¿Disculpen, interrumpo algo? Vengo a traer unos dosieres de medicina.- Se me daba muy bien improvisar sobre la marcha, eso normalmente me salvaba de situaciones incómodas.
-No, en absoluto.- Contesto Albert. –Yo y el señor Birkin ya terminábamos.
-Sí, he de irme.- El profesor Birkin paso por mi lado y se marchó del despacho.
Dejé escapar un suspiro de alivio y dejé las carpetas encima de la mesa del despacho. Albert se quitó las gafas y se las limpió, después se sentó en su sillón.
-¿Has encontrado novio falso?- Albert cortó el silencio con su voz suave y arenosa. Me acerqué a él y me senté en su regazo, desde luego encontrar a alguien que pueda hacer de novio falso sería difícil.
-No, no aún.- Albert me miró, parecía que algo andaba mal. -¿Algo va mal?- Albert se acarició el mentón y descanso su cabeza en el sillón.
-William ha escuchado rumores sobre una relación entre yo y una alumna.- Esa frase me arruinó el día, supongo que por eso era la prisa de encontrar novio falso.
-¿Qué le has dicho tú?
-He aprovechado nuestra amistad y he dicho que esta volviéndose paranoico. Le he quitado importancia al asunto.- La inquietud desapareció, supongo que Albert también era bueno improvisando. Además, su imagen fría no daba la impresión de que él podría estar con una alumna en una relación íntima.
-Bien.- Cerré mis ojos y por un momento me dediqué a escuchar los latidos del corazón de Albert, me calmaban.
-Deberías irte.-Sabía que eso no era una recomendación, sino una mesura de seguridad para que nadie supiera lo nuestro
-Pero si justamente he llegado hace 2 minutos.- Protesté intentándole convencer para que me puede quedar.- Odio esto, quiero estar contigo.- Me abracé a él, estaba harta de tenerme que esconder.
-Entiéndelo, yo también quiero estar contigo pero hemos de pasar desapercibidos.- Me levanté y le miré profundamente en los ojos azul profundo como el mar Pacífico.
-Te quiero y eso no lo va a cambiar nada.- Albert dijo eso sinceramente, lo noté por ese brillo en sus bonitos ojos. Me besó, como si no existiera mañana.
-Yo también te quiero. Supongo que no nos veremos hasta el lunes, adiós.- Me fui, tenía recreo durante 5 minutos más y decidí ir al bar con el grupo.
En el bar me los encontré sentados en la misma mesa del otro día. Llegué y me saludaron, me senté. Claire y Steve no estaban, aparte de Ada no faltaba nadie.
-¿Y Claire y Steve?- Pregunté a Helena que estaba sentada al lado de León.
-Se ha fugado con Steve, en medio de la clase se ha levantado y ella y Steve se han saltado las clases.- Hice cara de incrédula, Claire nunca faltaría a una clase… Como se entere su hermano la mata.
-¿Eso ha hecho?- Jake intervino, parecía sorprendido, mucho más que yo.
-Sí, porque son novios, se quieren y no te tienes que meter.- Dijo Helena con cara de sabionda, no sabía que actos eran los de Jake.
-¿Qué actos Helena?- Me picaba la curiosidad. Helena soltó una breve carcajada.
-Ese ha tocado el culo a Claire y le ha tirado la caña.- Ya entiendo, Jake quería ligarse a Claire.
-No lo hubiese hecho de no saber que ella tenía novio.- Jake se alzo y se mostró indignado.
-Vamos, todos los presentes sabemos que eso no te hubiese detenido.- Carlos le interrumpió las excusas inútiles de Jake. Jake se sentó y le miro mal, mientras Carlos reía como un loco.
DING DANG DOUNG
Sonó el timbre, hora de volver a clase.
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Punto de vista de Claire:
La mañana pasó rápida como un rayo, nos lo pasábamos muy bien. Fuimos a tomar un helado, después visitamos el lago y luego hicimos una partida a la XBOX360 en su casa.
-La hora de volver a casa se acerca será mejor que me vaya. Si Chris se entera que he estado con un chico me mata.- Me levanté del sofá pero una mano me detuvo por la muñeca.
-No te vayas- Steve me miro con ojos suplicantes.
-Lo siento, debo de hacerlo.
Me despedí de Steve y caminé hacía casa, me llevó cinco minutos entre todo y llegaba tarde. Aceleré el paso, espero que Chris no se haya enterado. Al fin llegué a nuestra calle, abrí la puerta de casa y me encontré con una escena impactante.
-Mamá, no nos puedes dejar solos.- Chris estaba alterado. Mamá tenía una maleta enorme encima de la mesa del comedor y la estaba llenando.
-Son negocios cielo, es importante.- Mamá estaba intentando calmar a Chris, ninguno de los dos se había dado cuenta que yo estaba presente.
-¿Mas importante que nosotros? No nos has dejado desde que papá murió.- La mención de papá me hizo sentir nauseas, creo que yo estaba empezando a comprender lo que pasaba. Mamá tenía que irse de viaje de negocios.
-No seas así Chris, tengo la convención de médicos en Canadá y no puedo fallarles.- Quería decir algo pero la voz no me salía, parecía como si estuviera muda.
-Y nos vas a fallar a nosotros para ir a esa estúpida reunión.- Chris paró a mamá que estaba haciendo el equipaje.
-¿Qué está pasando?- Al final me salió la voz, Chris y mamá se quedaron como congelados de que yo haya presenciado esa escena.
-¿Desde cuándo hace que estas aquí Claire?- Mamá se acercó a mí y yo retrocedí.
-Eso no importa ya, mamá por favor dime que no te vas de viaje.- Mamá entristeció su expresión, estaba claro que le dolía dejarnos solos pero tenía que hacerlo, aunque yo no lograba comprenderlo.
-Cariño, he de ir es una convención muy importante el avión sale hoy a las cinco…Me ha tomado de imprevisto.- Mamá hizo un gesto de acariciarme la frente pero yo la frené.
-¡No me toques! Prometiste que no nos dejarías.- Empecé a llorar y subí las escaleras lo más rápido que pude. Me encerré en mi habitación, desde dentro escuchaba como Chris intentaba convencer a mamá para que no se fuera pero no sirvió de nada. Me quedé dormida llorando como cuando era pequeña.
TOC TOC TOC
Unos toques suaves pero insistentes en la puerta me despertaron, no sé cuánto tiempo he estado durmiendo. Me levanté y miré el despertador, eran las 4:00 P.M. Los toques volvieron a sonar y me limpie el rostro, aún tenía restos de lágrimas por toda la cara.
-Claire déjame entrar.- Era Chris, él no tiene la culpa de nada y lo dejé pasar.
-Adelante.- Dije desde dentro de mi habitación. Chris abrió la puerta y la cerró detrás suyo, él se sentó a mi lado. Me abracé a él y volví a llorar, Chris me acarició la cabeza con suavidad.
-No te preocupes Claire estaremos tu y yo, Jill también vendrá. No te dejaré sola ni que te pase nada.- Chris me tranquilizó.
-¿Dónde está mamá ahora?- pregunté con la voz entrecortada de tanto llorar por hoy.
- Está hablando con los padres de Parker, mi amigo. Les está informando del viaje y nos ayudarán con cualquier cosa que necesitemos.- Me volví a sentar en la cama.
Los padres de Parker eran muy amables con nosotros, Parker y Chris eran muy buen amigos. Creo que Parker le presentó a Jill también. Eso me hizo sentir más tranquila pero no del todo.
-¿Esta tarde la podremos acompañar al aeropuerto?- Había entrado en razonamiento, si era un viaje de trabajo tenía que irse a la fuerza.
-Pero tú tienes baile con Helena. ¿Recuerdas?- En ese momento lo que dijera Chris me era igual, quería estar con mi madre el máximo de tiempo posible.
-No pasa nada si me salto una clase. Además, quiero despedirme bien de ella, mi reacción de antes fue… infantil.- Lo reconocí, mamá supongo que tampoco quería irse y dejarnos solos.
-No fue infantil. Desde lo de papá nunca hemos estado solos. Al principio cuando mamá me lo ha contado yo he reaccionado igual. Después has llegado tú y ya sabes el resto. El viaje será todo el fin de semana.- Chris me lo contó con detalles, no podía dejar marchar a mamá sin despedirme y disculparme por mis actos de antes.
-¿Quién nos llevará al aeropuerto?- Pregunté a Chris que estaba dando vueltas por la habitación. Eso lo hacía cuando estaba nervioso, no lo podía ocultar y tenía que moverse.
-El padre de Helena está trabajando, los padres de Piers también y mamá está hablando con los padres de Parker, supongo que ellos.
-Bien, si me permites voy a arreglarme porque estoy hecha un asco.- Me levanté de mi cama y me peine mi cola que estaba enredada.
-Yo voy a llamar a la academia de baile para contarles porque no irás esta tarde. ¿Vale?- Chris también se levantó.
-Vale.- Dicho esto Chris se fue de mi habitación. No podía hacer nada para que mamá se quedara, ya había hecho suficiente con el numerito de antes.
Antes de nada cogí mi teléfono y le envié un mensaje a Helena diciendo que no iría a baile.
-"Helena, mi madre se va de viaje esta misma tarde durante 2 días. No iré a baile está tarde, la acompaño al aeropuerto."- Ya se lo contaría todo con más detalles cuando nos viéramos.
-"¿Tú no vas? Pues yo tampoco, me voy con León y al carajo la academia de baile."- Helena respondió en cuestión de segundos.
-"¿Con León, al final que ha pasado?"- Pregunté con curiosidad, por lo que sabía lo último era lo del beso.
-"Somos amantes"- No me lo puedo creer.
-"¡No jodas Helena!"- ¿Amantes? Lo que me faltaba, a Helena con León mientras él está con Ada.
-"Si jodo. Él vuelve con Ada pero nos seguimos viendo, no quiere renunciar a las dos."
-"¡Vaya tela! Bueno, me tengo de ir ya me contarás con más detalles. ¡Nos vemos!"- Le dije adiós a Helena.
Entré en el baño y me di una ducha rápida. Cuando terminé me sequé el pelo y escogí unos tejanos para ponerme. Desde mi habitación pude oír a Chris como hablaba por teléfono. Cuando estuve lista bajé. Descubrí que Chris no hablaba por teléfono y en verdad le estaba contando todo a Jill.
-Hola Claire.- Jill me vio y me saludo. Nos sentamos todos en el sofá.- Chris ya me ha contado vuestra situación, yo os ayudaré en la cocina no os preocupéis.
-Bien, al menos no tendremos comida chamuscada.- Comenté con sarcasmo, desde la charla con Chris me había tranquilizado. Antes todo me pillo en estado de shock.
-Yo tampoco os lo puedo garantizar pero con los 3 nos apañaremos.- Todos reímos.
¡Pum!
Todos giramos la cabeza hacía la puerta, alguien ha entrado. Era mamá, había venido con los padres de Parker.
-Es hora de que me vaya al aeropuerto. ¿Quién viene?- Mamá parecía sorprendida por mi cambio de actitud.
-Yo me he de ir, os veo luego.- Jill se levanto y se paro en frente de mi madre.- Que tengas un buen viaje.- Las dos se abrazaron.
-Gracias querida.- Jill se fue. Todos subimos al coche de la familia Parker. El viaje fue en silencio, al menos yo no hablé, estaba pensando profundamente. Quienes hablaban eran nuestras madres y Chris con Parker.
Llegamos al aeropuerto, estaba repleto de personas y familias que se despedían de sus seres queridos. Acompañamos a mamá hasta su puerta correspondiente para subir a su avión.
-Llamada al vuelo 07384-Canadá. Todos los tripulantes que se dirijan a la puerta A-7 del ala Oeste.- La chica de altavoz llamaba los vuelos, ese era el de mamá. Eso solo suponía una cosa, era la hora de las tristes despedidas.
Chris y yo prácticamente nos tiramos encima de mamá abrazandola. Ella nos acarició las cabezas.
-Os llamaré cada noche, solo son dos días y estaréis con Jill y los Parkers.
Primero Chris se despidió de mamá, después era mi turno. Me abracé a ella, sentía como las lágrimas se acumulaban en mis ojos y no las detuve.
-Lo siento por lo de antes mamá.- Tenía que disculparme por lo de antes al mediodía. Había estado prácticamente infantil y no podía dejar marchar a mamá sin disculparme.
-No pasa nada. No llores, dentro de nada volveré a casa.
- Llamada al vuelo 07384-Canadá. Todos los tripulantes que se dirijan a la puerta A-7 del ala Oeste. Último aviso.- La chica del altavoz volvió a hablar, mamá se tenía que marchar ahora.
Mamá se separó de mí y le dio las gracias a la madre de Parker por habernos traído hacía el aeropuerto. Vimos a mamá como entregaba el billete de avión a una de las azafatas y se fue.
Volvimos al coche, todo era más tranquilo. Me senté delante al lado de la madre de Parker, Chris y Parker conversaban alegremente sobre un trabajo de ciencias. La madre de Parker y yo estuvimos charlando sobre baile, ella bailaba como yo cuando era joven incluso se había dedicado un tiempo a la danza. Entre charla y charla el viaje de vuelta a casa se hizo mucho más corto que la ida al aeropuerto. El coche aparcó, Chris y yo volvimos a dar las gracias a Parker y a su madre. Chris se iría ahora un rato a casa de Parker para enseñarle un juego nuevo.
Yo entré en casa, me dejé caer agotada en el sofá. Pensé en empezar a cocinar la cena, fui a la cocina y miré en la nevera. Había poca cosa, supongo que habría algo más en el congelador. En efecto el congelador estaba lleno, cogí unos canelones y los puse al horno para que se hicieran, Chris me ha dicho que no tardaría mucho, supongo que para cuando llegara ya estará hecha la cena.
Mientras esperaba a que los canelones estuvieran listos decidí sentarme en el sofá mirar un poco la televisión. Justo cuando estaba a punto de encender el televisor alguien tocó a la puerta.
TOC TOC
"No creo que sea Chris, iré a echar un vistazo." Pensé mientras me dirigía a la puerta.
Abrí la puerta, me quedé sorprendida porque Jake estaba justo en mi casa. ¿Cómo sabia donde vivo?
-Hola pelirro…- Jake se detuvo, antes le dije que no me llamara pelirroja.-Claire.- Él rectifico.
-¿Qué haces aquí? ¿Cómo sabes donde vivo?- Estar a solas con Jake no era una buena idea y no me hacía gracia alguna.
-Tomatelo con calma. Solo quería venir a disculparme por mi actitud de hoy por la mañana.
-¿Y cómo sabes donde vivo?- Esa era la cuestión que mas me inquietaba. No me había respondido a esto antes y necesitaba saberlo. Vete a saber si me ha seguido o me ha estado siguiendo a casa.
-No te pongas así, tu amiga Helena me ha dicho tu dirección.- Jake entró en casa sin mi permiso y se puso a husmear como si fuera Pedro por su casa. ¡Vaya modales! –Huele bien. ¿Estás cocinando?- Preguntó Jake mientras me miraba de manera extraña.
-Sí, estoy ocupada como puedes ver así que si no te importa tendrías que…- Jake me puso un dedo delante de mis labios.
-¿Me vas a echar? Yo solo quería arreglar lo nuestro.- De inmediato lo aparté con un suave empujón.
-Creo que ya has hecho suficiente por hoy. Vete a casa.- En estos casos era mejor cortar de inmediato la conexión. Además, 'lo nuestro' quedó un poco raro.
- No tengo prisa por irme.- Él empezó a avanzar peligrosamente hacía mí, como instinto me eché hacia atrás y retrocedí. –Creí que mi visita te alegraría un poco más.- Mi espalda chocó contra la pared, me giré y luego cuando volví la vista hacía Jake él prácticamente estaba encima de mí.
-Vete.- Volví a repetir una vez más. Estaba asustada y sola, no tenía ni a Steve ni a Chris, me sentía acorralada. Jake soltó una carcajada maligna.
-¿Irme? Acabo de llegar- Jake me tocó la mejilla, él olía a tabaco. Con mi brazo retiré bruscamente y por sorpresa su mano de mi mejilla.
-Déjame en paz.- Le dediqué una de mis potentes y profundas miradas asesinas que a la mayoría de gente se abría echado a correr. Mi tono de voz era venenos pero a Jake le pareció importarle un carajo.
Él volvió a acercarse mí y puso sus manos en cada costado de mi cabeza, aprisionandome pegando su cuerpo contra el mío.
-¿Seguro que no quieres pasártelo bien conmigo?- Pude oler su aliento, había fumado y bebido. Era asqueroso todo.
-Eres repugnante y vas borracho, lárgate ahora.- Jake se aparto de mi y hizo mala cara. Se fue hasta mi puerta dispuesto a irse.
-Tú te lo pierdes.- Dicho esto él se largo, mi corazón volvió a palpitar de nuevo. Jake era peligroso, le diré a Steve todo.
No perdí el tiempo, cogí mi teléfono y llamé a Steve.
-¡Steve! ¿Puedes venir a mi casa?-Yo aún estaba asustada por Jake y más porque él iba borracho y ahora podría irse a casa de Steve y pelearse con él o algo por el estilo.
-¿Qué ha pasado, estás bien?- Steve parecía preocupado.
-SÍ, estoy bien ¿pero puedes venir?- Necesitaba a alguien que me hiciera compañía, no quería quedarme sola.
-Ahora vengo ¿Entro por la ventana o la puerta?- Hice una especie de risa mezclada con un bufido, su sentido del humor sigue estando activo incluso en situaciones complicadas.
-Por la puerta. Ahora estoy sola y mi madre se ha ido de viaje de negocios.
-Enseguida llego. Adiós.-Steve colgó, debía contarle lo de Jake.
TOC TOC
Abrí la puerta con urgencia, ni siquiera comprobé quién era.
-Menos mal que has llegado Ste…- Me quedé a mitad de frase, Chris estaba en la puerta y ahora Steve estaba de camino, he de hacer algo…
-¿Qué?- Preguntó Chris extrañado.
-Nada, que estoy cocinando canelones.- Disimulé lo mejor que pude, Chris cambió la cara de extrañado a alegre en menos de un segundo.
-¡Bien!- A Chris le encantaban los canelones y se olvidaba de todo con solo mencionar la palabra 'canelon'
Cerré la puerta, mi cabeza ardía de tanto pensar ahora vendría Steve y Chris estaba en casa, tenía que improvisar sobre la marcha o morir en el intento. Vale… Morir no pero someterme a un examen de Chris sí, y eso era como estar en el infierno.
TOC TOC
-Ya voy yo.- Dije yo antes de que Chris pudiera hacer nada. Él estaba distrayéndose mirando los canelones en el horno mientras se cocinaban, creo que hasta se le caía la baba. ¡Qué asco! Pero al oír los toques en la puerta desvió la vista.
Abrí la puerta y le dije a Steve con señas que guardara silencio, prácticamente la arrastré hasta el salón.
-¿Quién es ese?-Dijo Chris extrañado por tercera vez en el día.
-¡Anda tú mira quién ha venido de improviso!- Dije yo actuando muy exageradamente, espero que Chris se lo tragué.
-¿Quién? No sé quién es- Dijo Chris.
-Pues claro está. Mi 'amigo' Steve.- Dije resaltando la palabra 'amigo' para que Steve supiera que él no sabía que él y yo no éramos novios.
-¡Ah!Por fin te conozco. ¿Cuáles son tus intenciones con Claire?- Preguntó Chris mientras le fulminaba con la mirada. Seguramente Steve no estaba entendiendo nada, su cara lo decía todo.
-Ya empezamos.-Murmuré. Me di una palmada en la cara, acababa de decir que Steve era un amigo. – Chris, te he dicho que solo somos amigos.- Quería involucrar lo mínimo a Steve por si acaso.
-Hablaba con Steve.- Chris le puso una mano en el hombro y le dio una palmada en la espalda.-¿Cuáles son tus intenciones con Claire?
-Ningunas, solo somos amigos y me quiero divertir con ella.- Eso de 'divertir' no me sonó demasiado bien y a Chris obviamente tampoco.
-¿Divertirse?- Preguntó Chris interrogando al pobre chaval.
-Como amigos, ya sabes ir a tomar un helado, cosas de esas…- Chris puso cara pensativa, parecía que se lo había creído.
-¿Y qué haces aquí?- Preguntó nuevamente Chris, parecía que las preguntas no cesarían.
-Solo pasaba por aquí y he pensado en visitar a mi vecina.- Steve era un gran actor, se le daba incluso mejor que a mí disimular e improvisar.
-¿Vecina?
-Tenemos las taquillas de lado a lado.- Respondí yo cortando a Chris.
-Ya… Vale.- Sorprendentemente Chris dejó el tema. Solté un suspiro de alivio.
-Mejor nos vamos a hablar a fuera.- Steve y yo nos fuimos fuera, donde Chris no nos podía escuchar.
-¿Qué acaba de pasar?- Pregunto Steve. Desde luego él solo estaba fingiendo y no tenía ni idea de que estaba pasando ni porque tantas preguntas de Chris.
-Mi hermano Chris ha llegado de improviso, no sabía que supieras fingir mejor que yo.- Le cogí de la mano.
-Bueno, ¿Por qué me llamaste?- Steve realmente estaba preocupado, la llamada de antes no era para menos.
-Era Jake. Ha venido en mi casa, estaba borracho y había fumado. Se me ha vuelto a insinuar.- Me abracé a Steve.
-No te preocupes, mañana pienso ir a hablar con él.- Steve se separó de mi.
-No creo que sea buena idea, puede ser peligroso Steve.- No quería que le pasara nada malo. Le quité dulcemente un mechón de pelo que se le había colado en su frente.
Giré mi vista y vi a Chris que espiaba por la ventana de la cocina. Negué con la cabeza y le grite.
-¡CHRIS VIGILA LOS CANELONES QUE SE QUEMAN!- Steve y yo reímos, Chris cambio su cara de golpe y de inmediato volvió a vigilar los canelones.
-Hablaremos con él el lunes por la mañana, si vuelve a venir llámame. Será mejor que me vaya, no queremos que Chris sepa nada.- Steve me dio un beso rápido y se fue veloz como un relámpago.
Volví a entrar en casa, Chris sacó los canelones del horno, ya estaban hechos.
-Ya están hechos.-Chris parecía que se había olvidado de Steve, cuando hay canelones no piensa en nada más. ¡Qué suerte haber escogido al azar canelones!
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Punto de vista de Helena:
Son las 6 de la tarde en punto, llamé a la puerta de la casa de León. Habíamos dejado algo pendiente y queríamos terminarlo.
-Hola guapa.-León me abrió la puerta de su casa y entré.
-¿Qué tal la tarde?- pregunté mientras le pasaba un dedo por su mejilla.
-Mejor ahora que has venido.- él me cogió de la cintura y me acercó a él. Nuestros labios se unieron en un beso.
-¿Te has reconciliado con Ada ya?- Eso de ser amantes era algo que me emocionaba realmente.
-Sí. Siéntate que te cuento.- León y yo nos sentamos en el sofá y el empezó a explicarme lo que paso esa tarde en casa de Ada.
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Flashback punto de vista de León:
Toqué en la puerta de Ada, sus padres ahora estarían trabajando, son las 4 y podríamos hablar con tranquilidad. Le llevaba un ramo de flores y unos bombones, espero que funcione, no quiero estar ni sin Helena ni sin Ada. Ella abrió la puerta, estaba aún en pijama pero ella se veía atractiva para mí.
-Ada.- No esperaba que abriera la puerta tan fácilmente, pero a ella le gusta ir directa al grano.
-¿Qué haces aquí León?- Ada parecía molesta.
-Ada. Quiero volver contigo, no puedo estar sin ti.
-León, no sé, tus celos son un problema para nuestra relación…- Ada se paso los dedos por el puente de su nariz, típica señal de estrés.
-Te prometo que no volveré a estar celoso, solo te quiero demasiado.- Ada sonrió ligeramente.
-Está bien. Pero me lo prometes ¿eh?
-Te lo prometo.- La besé y ella me devolvió el beso, después al cabo de un rato en su casa hablando me fui.
Yo no tenía razón por estar celoso ahora que también tenía a Helena, pero nunca l dije y me lo guardé para mí.
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Actualidad punto de vista de Helena:
-Genial ¿Subimos a tu habitación?- Tenía mucha curiosidad por cómo él me podría hacer sentir. León asintió y me guió hasta su habitación, antes pero me puso una venda en mis ojos. Esa clase de sorpresas hacía la situación mucho más interesante. Me condujo con cuidado hasta su habitación, cuando llegamos me quito la venda y cerró la puerta.
Toda la habitación estaba cubierta de velas y su cama era enorme, parecía suave. Me senté en la cama y confirmé mis dudas. Con un dedo le dije a León que viniera y él se me puso encima y allí empezó toda nuestra historia de amantes.
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¡Chan chan ya esta amigos! Terminado por fin este capítulo tan difícil y lleno de emociones de 13 páginas de word. Hubiese continuado escribiendo la cena de Claire y Chris donde hubieseis reído mucho pero es demasiado tarde, son las 12:35 de la noche. En el próximo capítulo ya lo veréis…
Me estoy leyendo los libros de S.D Perry, me los descargué por internet y son una chulada, los recomiendo un montón. De momento solo he leído el de Code Verónica, el último. A Wesker lo han caracterizado como un pervertido. Wesker le dice a Chris que esta empalmado y que si a su hermana le gustaría pasárselo bien… Me quedé en plan ¡¿WTF!?
Espero que hagáis pasado bien las vacaciones. Nos leemos.
Hasta la semana que viene, dentro de nada he de volver a empezar el instituto -_-
Frozenheart7
