Título – I Found Your Diary

Autor – Fiver

Disclaimer – Beyblade pertenece a Takao Aoki y la historia I Found Your Diary a Fiver, quien amablemente me permitió traducirla.

Mi computadora murió de nuevo, mis archivos se borraron y tuve que rehacer todo lo que ya había adelantado. Últimamente la tecnología y yo no nos llevamos, todos mis aparatos se han revelado uno a uno y han dejado de funcionar, estoy muy molesto y harto de todos los estúpidos problemitas que me han causado. Sin embargo, apuesto que no estoy ni la mitad de enojado de lo que están ustedes mis queridos lectores, les pido una disculpa por la espera, pero realmente les pido que me tengan un poquito de paciencia.

Si les gusta Ouran High School Host Club y Gundam Wing, les recomiendo mucho que se den una vuelta por el fanfic La misión de ma vie de la autora A. Masefield M., el cual es un crossover que a mi parecer es muy bueno y que lamentablemente no ha tenido el reconocimiento que se merece.


I Found Your Diary

Matemáticas. Una de las mejores materias de Tala, pero, ciertamente, no una de sus favoritas.

Mientras el profesor explicaba vehementemente los pros y los contras de la trigonometría avanzada, el pelirrojo tenía su nariz metida en el diario (la cosa parecía estar convirtiéndose rápidamente en una obsesión) el cual estaba maravillosamente-bien escondido dentro de su libro de texto. Estaba batallando en leer esta entrada en particular, en parte porque la caligrafía del autor parecía estar dramáticamente fuera de forma, sin embargo lo peor era que estaba escrita con una brillante pluma de gel azul pálido. Estaba corrida en algunos lugares donde una mano había, evidentemente, pasado sobre la todavía tinta fresca, y el color en general hacía cada palabra difícil de descifrar. Entrecerrando sus ojos ligeramente, trató de darle algún sentido a la red de líneas cerúleas entrelazadas que se extendíanpor toda la página.

22 de abril.

Parece que esta escuela no va a ser diferente de la última. Estúpidamente asumí que había tenido éxito yendo virtualmente sin ser notado, y también pensé que nadie me molestaría. Pero no, hoy un imbécil decidió quesería muy divertido robar mi mochila. Quiero decir, seriamente. Hablando de ser sorprendido fácilmente. Estaba sacando cosas de mi casillero para la mañana, cuando sólo pasaron y la jalaron. Ni idea de por qué me escogieron. Ni siquiera los conozco. Fue un chico, pero ni siquiera sé su nombre, o lo reconozco de ningún lado. Ciertamente jamás le he hablado. Así que, ¿por qué a mí?

Mierda, comencé a auto-lamentarme. Volvamos a la historia.

Definitivamente he cambiado últimamente, y no estoy seguro de que sea para mejorar. Antes, hubiera perseguido al chico como un engendro del demonio y le hubiese enseñado en la forma más sencilla posible que NO TE DEBES meter conmigo. (Lo cual significa, por supuesto, causar extremo dolor y derramar tanta sangre como fuese posible sin matarlo. Es como lo que haces cuando entrenas animales: un poco de dolor y ellos saben que no deben ir ahí de nuevo.) Pero de alguna manera… hoy simplemente no pude. No es que me haya ablandado o algo, es sólo… que no tenía energía o algo. Lo vi coger mi mochila y huir. Y sé que me debí haber sentido enojado. Pero no. Sólo un poco indiferente. Como si no importase de todas maneras. Y realmente no me importó. Eventualmente caminé en la dirección que él había tomado y encontré mi mochila botada en una orilla del corredor. Mi cartera y mi lapicera habían desaparecido. Simplemente la recogí y salí de la escuela. No sé por qué, de igual manera que no sé por qué no golpeé a ese bastardo hasta dejarlo molido. Y ahora estoy sentado en una banca del parque, escribiendo en esta cosa. Antes de dejar la escuela hallé esta pluma en el suelo. Y debido a que no tengo nada más, cortesía de nuestro amigo gangster, tengo que escribir con ella. Qué degradante.

Raro, ¿no? Ocupé mucho tiempo quejándome acerca de tener que escribir en esto, y aún aquí estoy, en mi (auto impuesto) tiempo libre, llenándolo con más patéticas tonterías.

A veces realmente desearía estar muerto, y entonces pienso que es estúpido porque no sé lo que significa estar muerto así que ¿cómo rayos podría desear estarlo? La muerte podría ser peor que esto, o no podría ser nada, o podría ser exactamente lo mismo…

No tiene ningún sentido, ¿o sí? No puedo sino encontrar divertido el estar escribiendo tales mórbidos pensamientos en brillante tinta azul.

Odio admitirlo, pero cuando ese idiota tomó mi mochila el primer pensamiento coherente que entró en mi cabeza (después de bastante tiempo de inexplicable pasiva indiferencia) fue que tal vez encontraría esto y lo leería. (Pero, reconsiderándolo, de hecho dudo que él pudiese leer lo que fuera.)

Suficiente de eso, suficiente de eso… desearía poder parar de hablar (o escribir, en este caso) todo alto-y-poderoso y maduro. Es ridículo porque sé que no soy así. Así me guste o no, todavía soy sólo un niño estúpido, probablemente aún más que la mayoría de la gente de mi edad (con esa edad me refiero tener quince, casi dieciséis). SI fuera sensato y maduro no tendría que hacer una gran conmoción por tener que escribir con una pluma de diamantina. Qué, ¿pienso que soy superior a eso o algo? Y si fuese sensato y maduro no me abatiría tanto porque sentiría que mi existencia no es lo suficientemente desconocida. Eso último es lo que hace menos sentido. Quiero hablar con alguien, y deliberadamente hago cosas estúpidas y "rebeldes" sólo para llamar la atención, pero actúo como si quisiera que me dejaran solo. Y al mismo tiempo voy por ahí tratando de ser invisible, y hasta me quejo cuando determinada gente me voltea a ver.

Ok, no determinada gente. Un cierta persona.

Bien, demasiado personal. De regreso al mundo real.

¿Me pregunto qué haré ahora? Es decir, salí de la escuela hace más de una hora. Alguien se ha de haber dado cuenta que no estoy ahí (de nuevo). No puedo sólo entrar sin alguna excusa.

Quizá entable conversación con los patos. Eso no sería tan diferente de la escuela.

Tala emitió un suspiro silencioso de alivio que la entrada casi-ilegible había acabado.

"Una cierta persona…" Para él parecía sugerir que el autor era una niña que estaba enamorada de alguien que no la notaba. O tal vez sólo estaba estereotipando, los chicos también tienen alguien que les guste…o tal vez…

Debería preguntarle a Kai. Era bueno interpretando las cosas, y tenía un periodo de atención mayor que el de un mosquito, a diferencia de él, lo cual significaba que podría enfocarse en una posibilidad antes de pasar a la siguiente.

Oh… pero por supuesto.

Kai no estaba ahí.

Giró en su asiento para mirar medio molesto al escritorio vacío en la parte de atrás de la clase, como si esperase que el chico bicolor se hubiera arrastrado dentro sin que él lo hubiese notado.

Cuando le había dicho "nos vemos en la escuela" había asumido que se refería al siguiente día. Pero ahora era evidente que se refería a la siguiente vez que decidiera aparecerse en la escuela.

Le sopló a un mechón suelto de cabello para alejarla de su cara mientras volteaba al frente. Quizá los intereses del otro joven ya habían disminuido. No pondría ningún tipo de cambio de parecer sobre el impredecible pequeño personaje.

"Condenado truhán," pensó con una pequeña sonrisa, regresando a P.E.

Miró otra vez a la entrada garabateada. Era inusual, el que el escritor –normalmente tan escéptico y calmado- pareciera estar yendo de pensamiento a pensamiento en tal forma esporádica, vaga y casi delirante. También probablemente era la entrada más emotiva hasta ahora, la más honesta, a pesar de que el escritor trató de terminarla con el mismo tono cáustico que él o ella siempre usaba. Y tampoco habían más tonterías graciosas; diciendo que desearían estar muertos y admitiendo abiertamente un disgusto con ellos mismos. Sintió una rara ola de lástima. Tal vez esta persona necesitaba ser encontrada.

Después de lo que parecieron cinco billones de eternidades (cosa que era casi técnicamente imposible que cruzara por la cabeza de Tala) la campana que señalaba el tiempo de receso timbró alegre a través del cubo de aburrimiento mortal y energía suprimida que era el salón de matemáticas. Todos comenzaron a salir de su estado de zombies y se enfilaron fuera de la puerta, parpadeando como la gente que acaba de salir de prisión y que ahora no están seguros de qué hacer con sus vidas. Tala eventualmente localizó a sus tres amigos en la multitud y se las arreglaron para escapar de ser llevados a la cafetería por la masa. Hallaron una apacible esquina para permanecer y parecer que hacían lo que sea que los adolescentes se supone que hacen durante los descansos.

–¿Ya resolviste tu misterio, Tala? –Ian inquirió.

–No –admitió–. Aunque ya conseguí algo de ayuda.

–¿Ayuda? –Bryan soltó un respingo–. ¿En cuál inteligencia tienes suficiente fe para permitirle ayudarte?

Sonrió.

–Sólo en tu "raro" favorito, Bryan –replicó. El adolescente pelilavanda encaró una ceja.

–¿El chico Hiwatari? –cuestionó–. No vi eso venir. ¿Así que supongo que esa cosa no era suya después de todo?

–No –dijo–, pero es listo, creo. Y nota cosas.

–¿Así que lo forzaste para que ayudara? –Ian preguntó con una risita.

–No –repitió por tercera vez–, de hecho fue su idea.

–Oh. ¿Así que cuando te diste cuenta que no estaba ayudando lo suficiente lo mataste y es por ello que no asistió hoy a la escuela?

Tala decidió que estaba harto de decir "no" y resolvió que en su lugar sólo le lanzaría una mirada mortal al pequeño niño.

–Ok, ok, ¡sólo bromeaba! –Ian gruñó–. Y justo cuando tuve tantos problemas para conseguirte un lindo regalo para ayudarte con tu tarea obsesiva.

–¿Es por eso? –dijo con sospecha.

–Sí –respondió Ian, extrayendo un pedazo de papel de su bolsillo con cierto grado de aplomo–. Bry me dijo que llegaste a la conclusión de que el autor misterioso era un estudiante nuevo, ¿correcto?

–¿Ajá…? –contestó, aún sintiéndose un poco receloso.

–Bien, hice algunos trabajos encubiertos extremadamente inteligentes y sagaces y logré obtener una lista de todos los nuevos estudiantes de los últimos meses –terminó triunfante, sosteniendo el papel con un suspiro de auto satisfacción–. Sí, fans, sé que soy brillante. Sin autógrafos, por favor.

–¿En serio?– lo miró Tala, tomando el papel y revisando la lista de nombres.

–Sí –Replicó Ian, puliendo sus uñas en su chamarra­–, siéntete libre de recompensarme con regalos de chocolate y joyería cara.

–¿…Por qué hay tantos? –Tala inquirió mientras fruncía el ceño, dándose cuenta que la lista se extendía hasta la parte de atrás del papel. Ian se agarró el pecho en un gesto para lucir herido.

–¿Ni siquiera gracias? –demandó–. Hay muchos porque una escuela cercana cerró hace poco debido a que no habían suficientes alumnos, así que los niños que atendían a esa escuela y que viven cerca de ésta terminaron aquí.

–Realmente investigaste, ¿no? –comentó Bryan, alzando las cejas.

–Era esto o la tarea de química –Ian rió.

–Esto realmente podría llevarme algo de tiempo… -Tala murmuró para sí.

–En serio, ¿ni siquiera me vas a agradecer? –lloriqueó Ian.

–Gracias.

–¡No lo dijiste en serio!

–Muchas gracias mi incomparablemente inteligente amigo.

–¡Eso está mejor! ¡Ahora limpia mis zapatos!

–Ian –Bryan dijo amenazante–, estás yendo muy lejos.


Durante el resto de la mañana Tala se forzó a concentrarse tanto como le fuera posible en el trabajo escolar. Sabía que su distracción lo mantenía quedándose atrás y no podía dejar que eso pasara. (Aparte de ser meramente una cuestión de orgullo, sabía que si obtenía que le enviaran a casa un formato de preocupación o algo sus padres probablemente lo abandonarían.)

Así que, como estaba, de hecho prestó atención en Química y, sí, hasta a Física (a pesar del atemorizante y aburrido zumbido de Merry Malden casi lo pone en coma).

Por esa razón, para cuando fue receso, la imperiosa necesidad de investigar fue tan grande que ni siquiera se molestó en comprar nada parea comer y en su lugar se desplomó en una silla y comenzó a ojear la lista que Ian le había proveído.

–Oh, cariño, has dejado de comer –Bryan comentó cuando se le unió–. Me temo que terminaré teniendo que quemar este diario por el bien de tu propia salud y cordura.

–No, simplemente eres un pirómano –replicó Tala sin alzar la vista.

–¿De todas maneras, qué estás haciendo…? –Ian preguntó mientras el pelirrojo atacaba el pedazo de papel con su pluma.

–Eliminando los nombres que no necesito.

–¿Eh? –Ian se estiró a través de la mesa, abriendo su botella de refresco, y mirando con horror la hoja de papel vandalizada–. ¿Quieres decir que todo el trabajo duro fue para nada?

Tala eligió no responder, en su lugar continuó eliminando los nombres innecesarios.

Se había deshecho de todos los alumnos de segundo y tercero, como el autor tenía quince tenía que ser un novato. Había analizado la idea de que fuese un alumno de segundo joven, pero parecía improbable. No quedaba mucho de este año escolar, y no era común para alguien entrar a tercero teniendo apenas dieciséis. Así que eso reducía la lista considerablemente, pero aún quedaban muchas posibilidades.

Suspiró. Eso significaba que tendría que encontrar a toda esa gente y estudiarlos uno por uno, y tratar de descubrir cuál de ellos era. Pero era más fácil decirlo que hacerlo, el autor del diario decía que actuaba diferente en el exterior de la manera en la que escribían…

Demonios, Esto realmente llevaría algo de tiempo.

Miró de nuevo la lista y releyó los nombres sobrantes.

Brooklyn Masefield, Miriam Suoh, Emily York, Zeo Zaggart, Julia Fernández, Raúl Fernández, Kai Hiwatari…

Ups.

Eliminó el nombre de Kai, reprendiéndose a sí mismo el no haberse dado cuenta de ello antes.

A pesar de ello, aún quedaban algunos…

Quizá Kai sabría algo más acerca de ellos, ya que habían comenzado la escuela al mismo tiempo…

Dejó que su cabeza cayera sobre la mesa, (para el asombro de sus tres amigos) ya estaba comenzando a tener el presentimiento de que Kai Hiwatari era el tipo de persona que nunca estaba allí cuando más lo necesitabas.


No es el mejor capítulo que he traducido hasta ahora, pero tomando en cuanta que lo terminé en una hora creo que quedó decente. Muchas gracias por leer y por dejar algún comentario, queja, amenaza, felicitación o cualquier comentario que se les ocurra. ¡Por fin vamos a la mitad de este fabuloso fanfic, ojalá los siga viendo por aquí!

Agradezco sobre manera a las siguientes personitas por haberme dejado un review y alegrarme el día:

Alexa Hiwatari

Tary Nagisa

Queen AM7

Saint Lolita

Girl-Uchiha

PPBKAI

Rurouni Kai

Haro Kzoids