Disclaimer: Glee no me pertenece y tampoco me pertenece esta historia.
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Capítulo 7
Les:
Feliz muertevisario de cinco semanas. Lamento no haberte escrito tanto últimamente, pero muchas cosas han ocurrido. Te va a encantar esto. Yo, Lucy Quinn Fabray, fui arrestada. Hace dos semanas me metí en una pelea en la escuela, defendiendo tu honor. Bueno, supongo que en realidad no puedo llamarla una pelea en sí. Creo que para que se considere pelea, dos personas deben estar involucradas, y está definitivamente fue de un solo lado. De todos modos, me metieron a la cárcel. Aunque apenas permanecí allí unas tres horas antes de que mamá fuera a sacarme, así que suena más malo de lo que en verdad fue. Admitiré que fue la primera vez que he estado agradecida de que mamá sea abogada.
Estoy más que molesta en estos momentos, y en verdad no sé qué hacer al respecto. Mamá la ha estado pasando bastante mal últimamente, y mi pequeño incidente en la escuela en realidad no ayudó mucho en el asunto. Ella piensa que nos falló. Que te hayas suicidado la dejó dudando por completo de sus habilidades como madre, lo cual es muy difícil para mí de observar. Ahora que fui, y también jodí las cosas, duda aún más de sí misma. Tanto que me está obligando a quedarme con papá por un tiempo. Creo que todo es demasiado para ella. Luego de haber golpeado a ese idiota en la escuela, ella admitió que cree que necesito más ayuda de la que es capaz de darme en este momento. Hice todo lo que pude para hacerla cambiar de parecer, pero luego de mi audiencia esta mañana, parece que el juez está de acuerdo con ella.
En este momento, papá está en camino para buscarme. En cinco horas más, estaré de regreso en nuestra ciudad natal. De vuelta a dónde todo se fue cuesta abajo. ¿Recuerdas cómo eran las cosas cuando éramos niñas? ¿Antes de que permitiese que Hope se subiera a ese auto? Las cosas eran buenas. Muy buenas. Mamá y papá eran felices. Nosotras éramos felices. Amábamos nuestro vecindario, nuestra casa, nuestro gato que siempre saltaba a ese jodido hueco que había en el patio. Ni siquiera recuerdo el nombre de ese gato, pero sí recuerdo que era el jodido gato más estúpido que haya visto. No fue hasta el día en que me alejé de Hope, que la dejé llorando en el patio de enfrente, que nuestras vidas comenzaron a irse cuesta abajo. Después de ese día, todo cambió. Los reporteros aparecieron, el estrés se intensificó, y nuestra inocente confianza en otras personas desapareció por completo. Mamá quería mudarse del pueblo, y papá no quería dejar su trabajo. A ella no le gustaba el hecho de que aún vivíamos al lado de dónde ocurrió.
¿Recuerdas cómo no permitía que saliéramos afuera solas durante años luego de que Hope fuese secuestrada? Tenía muchísimo miedo de que lo mismo nos sucediera a nosotras. Intentaron que el estrés no afectara en su matrimonio, pero eventualmente, terminó siendo demasiado. Recuerdo el día en que nos dijeron que iban a divorciarse y a vender la casa, y que mamá se mudaría con nosotras aquí para estar más cerca de su familia. Nunca lo olvidaré, porque aparte de que Hope fuese secuestrada, fue el peor día de mi vida. Pero parecía como el mejor de la tuya. Estabas tan emocionada por mudarte. ¿Por qué, Les? Desearía poder haber pensado en preguntarte cuando estabas viva. Quiero saber qué era lo que odiabas tanto de vivir allí, porque en verdad no tengo ganas de volver a Austin. No quiero tener que dejar a mamá. No quiero tener que quedarme con papá y pretender que estoy de acuerdo con que él haya abandonado a su familia todos esos años atrás. No quiero tener que volver al suelo donde cada vez que giro en una esquina, me encuentro buscando a Hope.
Te extraño tanto, Les, pero es distinto a la manera en que extraño a Hope. Contigo, sé que volverte a ver no es una posibilidad. Sé que ya no estás, y que ya no sufres. Pero no tengo esa sensación de cierre con Hope. Ya que no sé si se encuentra sufriendo o no. No sé si está viva o muerta. Mi mente tiene esa mala costumbre de imaginársela en todos los peores escenarios posibles y odio eso.
¿Cuáles son las probabilidades de que las únicas dos chicas que alguna vez he amado en mi vida… las haya perdido? Me mata pedazo por pedazo cada día. Sé que quizá deba encontrar la manera de intentar superarlo… de dejar ir la culpa. Pero para ser honestas, no quiero superarlo. No quiero olvidar que mi inhabilidad de proteger a las dos es la razón del porque soy la única de nosotras que aún queda. Merezco recordar cada segundo que me encuentre viva que les fallé, para así estar consciente de no hacerle esto a nadie nunca más. Sí, definitivamente necesito ese recordatorio. Quizá deba hacerme un tatuaje.
Q.
