Disclaimer: Jotaká es una mujer hermosa, fuerte y humilde. Yo soy sólo una chica de quince años a la que le divierte escribir disparates. Inherentemente Harry Potter no me pertenece y tampoco gano dinero con esto. Triste pero cierto.

Este fic participa en el Reto Especial de Aniversario: "Almas gemelas" del foro Hogwarts a través de los años.

...

Hermione estaba nerviosa, ella suponía que eso era normal.

¿Acaso no todas las novias estaban nerviosas el día de su boda?

Pues Hermione lo estaba y no sabía cómo liberar los nervios. No podía comerse las uñas, Ginny la mataría, no podía jugar con su cabello, de nuevo, la pelirroja la mataría.

¡¿Qué demonios hacia?!

Así que rogándose calma la castaña se sienta en un sillón que había en la estancia y comenzó a jugar con el bordillo de su largo vestido blanco.

No estaba nerviosa por si todo salía mal, Ginny y ella habían organizado esa boda, estadísticamente era imposible que algo saliese mal, tampoco estaba nerviosa sobre sus sentimientos sobre Ron, pues estaba segura que amaba al pelirrojo, ¡no sabía por qué demonios estaba nerviosa!

Aunque, después de analizarlo, la castaña llegó a la conclusión de que lo que la tenía nerviosa era la atención que recibiría ese día. No estaba acostumbrada a las grandes multitudes, heroína de guerra y todo, Herms seguía sin poder manejar las multitudes con la misma soltura con la que lo hacía Harry.

Y al parecer sus pensamientos son escuchados cuando la puerta es tocada y Herms dice un vago: Pase.

Harry se adentra al cuarto de colores pasteles y ladea una sonrisa cuando ve a su amiga nerviosa.

¿Qué te pasa? —Pregunta el pelinegro acuclillándose frente a su castaña.

Harry había aprendido a desarrollar sus habilidades en el campo de los sentimientos luego de diez lecciones de parte de su pelirroja, y claro, descubrir que el sofá no es cómodo ayudó mucho al pelinegro.

Estoy nerviosa—confiesa su amiga—. ¿Y si me caigo? ¿Y si digo mis votos mal? ¡¿Y si digo que no?!

Harry río divertido, pero se detuvo cuando su hermana lo vio mal. El pelinegro se aclara la garganta y toma a Herms de las manos.

Todo será perfecto, Hermione. Todo saldrá al pie de la letra, ¿y sabes por qué? —La castaña lo observa anhelante—. Porque es tu día, porque eres Hermione Granger, porque nada saldrá mal. ¿Y sabes por qué también? —Hermione sacude la cabeza a los lados—. Porque yo soy el padrino y conmigo nada saldrá mal.

El ego se te está subiendo, Potter—bromea a castaña, ya completamente calmada.

Pero, ¿es mentira, Granger? —contraataca Harry.

Y los dos amigos riendo se funden en un abrazo.

Porque no había nada más fuerte que la relación entre dos amigos, hermanos. Porque siempre que Harry estuviese ahí ella estaría segura.

...

N° de palabras: 411 (Buh).

Era inevitable que mi primer fic de la segunda generación no fuese sobre estos dos, ¡por Merlín!

Carly C.