CAPÍTULO VII
Personajes de Masashi Kishimoto
Pasó un rato más deambulando por los pasillos, sabía que debía volver a la fiesta donde seguramente Sakura lo esperaba, pero nunca (salvo una maldita vez) se engañaba así mismo y lo menos que quería era festejar.
Si las cosas hubieran sido diferentes
Pero no se podía cambiar el pasado y mucho menos la decisión que tomó.
Karin no estaba por ninguna parte; volvió a la fiesta y su esposa corrió a sus brazos
"¿Pasa algo?" veía miedo en los ojos de la pelirrosada
Sasuke negó con un movimiento de cabeza y de la mano caminaron a sus asientos.
La pista de baile estaba repleta y vislumbró entre las siluetas como un remolino de cabellos rojos se movía por todo el lugar, intercambiando carcajadas y sensuales pasos de baile.
Karin estaba bailando con un tipo rubio y parecía no estar borracha, que era mucho peor; cada cosa que hiciera la haría a consciencia y casi podía asegurar que lo haría para lastimarlo.
El ritmo cambiaba cada cierto tiempo y Karin no paraba de sonreír y coquetear como hacía tiempo lo había hecho con él.
Sakura le pidió bailar con ella, una canción lenta fue tocada por el DJ, perfecto para los novios, tomó la mano de su esposa y colocó la otra en su estrecha cintura; podía sentir la mirada de Karin fija en él.
Creí que no bailabas…
-xx-
¿Cómo había terminado ahí? No se refería al –ahí- en ese club porque sabía lo que hacía ahí y quién lo había llevado, la pregunta era cómo había sido tan afortunado de terminar compartiendo no solo esa noche sino cada día con ella.
La pelirroja bailaba como si no hubiera mañana y el jamás lo admitiría pero adoraba verla de esa manera.
Sus ojos se conectaron nuevamente y Karin movió las manos en su dirección y con ellas lo llamaba, Sasuke negó y dio un trago a su bebida pero Karin no tenía planeado rendirse y comenzó a hacer ese estúpido baile donde parece que está lanzando una cuerda que enrolla a la otra persona y la trae así ti.
Karin estaba loca si pensaba que eso funcionaría, cuando su último intento fue en vano caminó hacia el pelinegro y tomó asiento en regazo
"¿Por favor?" le dio un beso
"Yo no bailo"
"Bien," se puso de pie "bailaré con quien me lo pida entonces" él sabía que lo decía en serio, la determinación en sus ojos era notable y aun así se quedó sentado, tal vez nadie se acercaría.
Ni siquiera terminó ese pensamiento cuando un tipo se acercó a ella y como lo había dicho aceptó la invitación ¿en qué estaba pensando? ¿Quién en su maldito juicio no se acercaría a ella? Y antes de que ese tipo se acercara más lo detuvo.
"Creí que no bailabas"
"Creí que eras mi novia"
"Lo soy Sasuke, solo tuya"
Ella colocó sus manos alrededor del cuello del pelinegro, atrayéndolo hacia sí misma.
Pero era verdad que no bailaba, no sabía cómo. Karin tomó su mano y fijo su mirada en la del chico
Déjate ir, yo estoy aquí
Sasuke comenzó a moverse casi nulamente, sus manos estaban en las caderas de la chica, mismas que fueron puestas ahí por ella, lo único bueno de estar parado como idiota en ese lugar era poder estar tan cerca de ella en ese momento.
-xx-
Los seguía observando desde su mesa.
En aquél entonces parecían ser sólo ellos dos,
Karin tomó de la mano al sujeto con el que bailaba y comenzaron a caminar,
¿A dónde lo llevaba?
Sasuke se paró de su asiento y comenzó a seguirlos.
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