La historia no me pertenece y mucho menos los nombres de los protagonistas :D.
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Capítulo 6
El siguiente día y medio pasó volando mientras Edward y yo pasábamos casi cada minuto juntos. La mayoría de sus amigos se fueron, pero Jasper alargó su estancia y los cuatro disfrutamos de una noche cenando y bailando lentamente, antes de que Edward anunciara que íbamos a denominarla como "La Noche." A la mañana siguiente nos dirigimos todos juntos hacia el aeropuerto, Alice y yo volábamos de vuelta a Nueva York, con un trasbordo en Chicago, y Edward y Jasper se dirigían a Los Ángeles para una reunión de negocios que Edward había aplazado para alargar su estancia en La Isla Esme.
Los dos estábamos más callados de lo normal, y el pensamiento de no volver a ver nunca más a Edward después de mañana me hizo sentir enferma físicamente. Pero desde el principio sabía que era una aventura y fui con mis ojos abiertos. Nunca imaginé que me importara el hombre debajo de su hermoso exterior. Nuestra conexión era mucho más que física, aunque no pudiéramos tener nuestras manos fuera del otro. Edward había sido honesto sobre quién era desde el principio, y yo no iba a arruinar lo que teníamos por pedir más. Pero en el fondo, secretamente esperaba que me pidiera más, y odiaba que me estuviera preparando para una desastrosa decepción.
Decidí mientras me preparaba que esa noche iría bajo Edward. Me ha cuidado de muchas maneras y nunca le pregunté si le tenía que corresponder.
Además, el coito era la parte más íntima de una relación, pero para mí el sexo oral también lo era. Era una cosa en que Jacob siempre me dijo que era buena, y tenía planeado mostrarle a Edward como disfrutaba de mi tiempo con él con una cosa que él también disfrutaría.
Las dos copas de vino que me tomé para cenar me hicieron sentir segura tan pronto entramos en su habitación, y estaba ansiosa por complacerle. Tomé su cara con mi mano y le besé ferozmente mientras bajaba la cremallera del pantalón con mi otra mano. Metí mi mano dentro de sus calzoncillos bóxer y corrí mi mano a lo largo de su larga y dura vara. Rompí el beso y lo miré a los ojos.
—Quiero saborearte.
Exhaló fuerte mientras me ponía de rodillas delante de él. Le bajé los pantalones, cogiendo con mi lengua su ancha punta mientras él salía de sus pantalones. Lentamente lamí la gota de semen brillante de la punta y miré hacia arriba. Me estaba mirando atentamente, como sabía que haría. Revoloteé mi lengua alrededor de su punta hinchada y lamí firmemente la parte interior. Mis labios se deslizaron por su gruesa corona y lo desarmé chupándolo.
—Joder. —farfulló, claramente en apuros de contenerse. Su excitación me encendió y avivó mi actuación, no estaría contenta hasta que él acabara.
Moví mi cabeza de arriba abajo mientras lo tomaba, su dura y larga polla golpeando contra mi garganta. Alcancé sus huevos y los ahuequé, apretándolos fuerte mientras lo chupaba. Sentí sus venas crecer a lo largo de su longitud, mientras se ensanchaba con cada chupada.
—Por Dios Bella. —Agarró mi cabeza y corrió sus dedos a través de mi cabello duramente. El pensamiento de un hombre poderoso tratando de mantener su control casi me llevó a mi propio orgasmo. Con una estocada desesperada, tragué, llevándolo aún más profundo al fondo de mi garganta.
Éste era él desatándose. Sus manos se envolvieron en mi cabello firmemente y empujó mi cabeza duramente arriba y abajo como si fuera su propia garganta.
Se estaba follando mi boca por una necesidad carnal para poder liberarse y eso me volvió loca.
Lo llevé a un lugar donde perdió el control y me sentí poderosa y satisfecha.
—Me voy a correr nena. —Su voz era áspera, ronca y sexy como el infierno. Cogí su culo dándole a entender que estaba de acuerdo y soltó un gruñido furioso mientras dejaba ir su semen caliente al fondo de mi garganta.
Se corrió tanto y tan fuerte que me costó respirar mientras me llenaba la garganta con su abundante y caliente semen.
Edward no se dio cuenta mientras continuaba con sus duros empellones hasta que acabó dentro de mí y yo tragué cada gota suya.
Me quité su longitud de mi garganta y me aparté a un lado y le lamí su vara de arriba y abajo, tragando ávidamente cada gota suya. Edward aflojó su agarre de mi cabeza y quitó suavemente sus dedos de mi cabello. Me levantó y me besó en la frente.
—Buena decisión de mantener eso para ti misma hasta nuestra última noche, o nunca te hubiera dejado salir de la habitación.
Sus palabras me satisficieron mucho. Si él no iba a confesar su pasión desenfrenada y amor hacia mí, al menos le quería dar algo con lo que me pudiera recordar.
—Me alegra que te haya gustado. —Me abracé a su pecho firme.
Su mano bajó y acarició mi mejilla.
—He disfrutado de todo de esta semana nena.
Mi corazón se apretó y me costó mucho no ponerme a llorar por el pensamiento de esta semana acabándose. He vivido una fantasía por una semana y estaba asustada de que la realidad nunca fuera a dar la talla.
—Yo también. —Mi voz era algo menos que un susurro.
Nos mantuvimos despiertos hasta que el sol despareció esa noche, ninguno de los dos quería perder el precioso tiempo que aún nos quedaba juntos. Edward me hizo el amor mientras me miraba fijamente con una mirada de posesividad que me caló profundo en el alma. No recuerdo haberme dormido, solo recuerdo que nunca me había sentido tan feliz.
Alice y yo, terminamos de empacar en silencio y ella sabía que estaba luchando para no afligirme, me había advertido que recordara que solo era una aventura y que no me apegara demasiado, pero claro yo no la escuché. Aunque todo había comenzado como pura satisfacción sexual, se convirtió en algo más, al menos para mí, Alice me podría haber dicho —te lo dije—, pero cuando vio mi cara cuando sacamos lo último de nuestro equipaje de nuestra habitación, extendió la mano y me dio un abrazo.
—Este no es el final de algo Bella, es el comienzo de tu nueva vida. La cual vas a guiar, sé que realmente te gustaba, pero habrá muchos más, necesitas esto para continuar, así que no mires atrás y usa esto para seguir adelante.
Ella se retiró y estudio mi rostro, tenía lágrimas brotando en mis ojos y luche por contenerlas.
—Seca esas lágrimas, llorar es para débiles.
Las dos nos reímos, mientras seguíamos al botones que bajaba nuestro equipaje donde encontraríamos a Edward.
Edward y Jasper estaban esperando mientras cargaban el equipaje al carro. Hice mi mejor esfuerzo para verme fresca y despreocupada, pero sabía que estaba escrito por toda mi cara. Tan pronto como estuvimos en la carretera, Alice extendió la mano y se adueñó de la radio para buscar algo que disfrutáramos cantando, sabía el por qué lo que estaba haciendo y la amaba por eso.
Cerré mis ojos y canté desde mi corazón con Alice, mientras recorríamos el camino al aeropuerto Si había algo que pudiera ayudarme a cambiar mi estado de ánimo era cantar.
El viaje al aeropuerto tardó más tiempo de lo previsto y tuvimos que apurarnos para llegar a nuestra puerta a tiempo. El vuelo de Edward salía después del nuestro, así que nos acompañó a nuestra puerta para continuar. El avión ya se estaba abordando cuando llegamos y sentí nauseas, al tener que despedirme de él, nos dimos un beso de despedida y Edward me abrazó fuertemente, me maldije en silencio a mí misma por no ser capaz de luchar contra las lágrimas que estaban a punto de escapar, cuando Edward me miró el buscó en mi cara y tomó una respiración profunda.
—Me queda una pregunta. —No podía responder, mi estómago lo sentía en mi garganta y tenía miedo de que si me atrevía a hablar, las lágrimas que estaba de alguna manera conteniendo se derramaran sin control, lo miré en respuesta y no dije nada. —¿Quieres que lo nuestro se termine? —Una lágrima se escapó y viajó lentamente por mi cara. Edward me la limpió gentilmente con sus dedos, acariciando mi mejilla mientras esperaba mi respuesta.
—No. —Sacudí mi cabeza mientras hablaba.
La azafata anunció el embarque final y Alice me gritó para que moviera el culo. Edward me besó de nuevo una vez más y cuando me di la vuelta por el pasillo de embarque, seguía sin dejar de mirarme. –
—¿Puedo traerles algo de beber? —Fui sacada de mi ensoñación por la alegre azafata, me tomó un minuto para salir de mis pensamientos. Estaba en una niebla de tal manera que no podía estar segura de sí acababa de despertar, y la última semana fue un sueño, o si fue realmente un recuerdo inolvidable.
—Voy a querer un vodka con arándano y ella va a querer un merlot, Vas a tener que disculparla, se ha pasado la última semana jodiéndose los sesos por un magnífico desconocido y parece que no puede superarlo. — Alice sonrió a la horrorizada azafata, quien tenía un aspecto agradable, estaba alrededor de los cuarenta años, y que llevaba demasiados alfileres en su abultado uniforme.
Por la expresión de su rostro, estaba convencida de que no estaba acostumbrada a una boca tan obscena en primera clase.
Miré a mi alrededor y vi la mayoría de los otros pasajeros, parecían educados y refinados, muchos de ellos iban vestidos más como para un engreído partido de tenis que un vuelo de doce horas.
La azafata nos trajo nuestras bebidas y se escabulló con una sonrisa fingida. Era obvio que ella estaba tratando de evitar escuchar más acerca de nuestras vacaciones, que sin duda Alice divulgaba, si tenía la oportunidad. Alice disfruta sorprender y poner tensas a las personas estiradas con su boca grosera, observarlos retorcerse para ella es un deporte.
Alice levantó su copa para mí en un brindis.
—Por la mejor maldita luna de miel, que he tenido. —Me reí fuertemente y negué con la cabeza mientras que tintineábamos nuestras copas y ambas inclinábamos la cabeza para tomarnos nuestras bebidas hasta el fondo.
—En serio Bella, ¿estás bien?, yo sé que la semana significó más para ti que solo una aventura.
Tomé una respiración profunda y reuní mis pensamientos.
—Tal vez sólo me quedé envuelta en la fantasía de todo, una hermosa isla, un hombre magnífico, fue fácil pensar que todo era real. —Me tome el resto de mi bebida—. Es decir, Ni siquiera sé su primer apellido.
Alice me tomó la mano y la sostuvo entre las de ella.
—Probablemente sea lo mejor Bella. De todos modos, tiene que averiguar lo que quieres hacer antes de involucrarte demasiado con otro hombre. —Sabía que tenía razón, pero eso no hizo que doliera menos.
La tensa azafata llegó a preguntar si queríamos otra bebida y sus ojos fueron directamente a nuestras manos unidas.
Alice, siendo Alice, levantó nuestras manos unidas a su boca y besó la palma de mí la mano mientras observa a la azafata.
—¿Qué, nunca vio una pareja enamorada? Te dije que estábamos de regreso de nuestra luna de miel.
Como era común en Alice incitar, la mujer se alejó sin palabras
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Una semana después de nuestro regreso a casa no estaba más decidida que la mañana en que me aleje de Edward en el aeropuerto. Simplemente no podía sacarlo de mi cabeza. Repetí la semana una y otra vez en mi mente y no ayudaba, pero creía que Edward estaba sintiendo lo mismo por mí como yo lo sentía por él. ¿Qué pasa si él era mi único y verdadero amor y lo dejé escabullirse por alguna ridícula teoría de que no podía encontrar el amor de mi vida sólo porque comenzó como una aventura? Alternaba cada hora acerca de cómo me sentía. Había mañanas que sostenía el teléfono en mi mano, considerando seriamente la posibilidad de llamar al hotel en Isla Esme y rogarles ponerme en contacto con Edward y le dieran mi número. Pero luego había tardes en que llegaba a la conclusión de que había pasado la semana con un playboy y que probablemente tenía semanas como la que compartimos en forma regular.
Mi luna de miel había terminado y me fui a trabajar, pero sabía que ya no cantaba con el mismo entusiasmo que debería haber tenido. Iba través de los movimientos y dando actuaciones mediocres que haría más que probable destinarme a la maldición eterna como una cantante de salón. Necesitaba volver a centrarme en mí misma, en mi manera cantar y encontrar una manera de utilizarlo como un salida para mi angustia.
Como de costumbre, llegué a la Hotel dos horas antes de que el club abriera para establecerme y practicar. Estaba practicando, en medio de mi segunda canción cuando el gerente general del hotel me detuvo y me pidió que fuera a su oficina para una reunión rápida. Mi instinto arrancó y estaba segura de que e iba a ser despedida por mis mediocres actuaciones.
Jason Jenks, el gerente del hotel, tiene unos treinta y tantos años de edad, el cual podría haber sido lindo, si no estuviera tan condenadamente lleno de sí mismo. Vestía trajes caros y zapatos brillantes y trata a la mayor parte de los empleados como si fueran sus sirvientes. Había oído hablar a una de las camareras amigas mías, que él sólo tenía el trabajo porque estaba relacionado con la familia Cullen a través del matrimonio. Llamé a su puerta y gritó para que entrara.
—Entra Isabella, tome asiento. —Hizo una seña a uno de los sillones de cuero en el lado opuesto de la mesa.
Él rodeó el escritorio y levantó una pierna para sentarse en el borde de la esquina de la mesa cerca de mí, cruzando las manos sobre su regazo, estaba segura de que antes de llegar a su oficina, Jason debatió a fondo sobre la posición exacta que debía sentarse mientras hablábamos, para que se viera lo más autoritario que pudiera durante nuestra charla. Era justo ese tipo de culo pomposo—. Así que Isabella, ¿Qué le parece el Cullen?
¿Por qué no puede el imbécil solo despedirme y acabar de una vez en lugar de sacarlo muy despacio? Puse mi mejor sonrisa falsa y hablé.
—Oh, me encanta estar aquí. La clientela es muy elegante y me gusta actuar en el Overture Club.
Yo no creo que la clientela sea elegante, de hecho odio la maldita palabra elegante. Pero sabía que iba a decir lo que el arrogante imbécil quería escuchar, así que tenía que tratar de salvar mi trabajo.
—Bien, bien. Me alegro de escucharlo. Bueno, usted debe estar haciendo algo bien, el Señor Cullen me informó que va a venir al show de esta noche.
Mencionó que ha oído muchas cosas buenas sobre usted y quería verlo por sí mismo.
Jason se puso de pie, apoyado en el escritorio con los tobillos cruzados y los brazos cruzados sobre el pecho, posicionándose a sí mismo como lo haría un padre cuando le están dando una recompensa a un niño por su buen comportamiento. Yo no me sorprendería si el imbécil me diera unas palmaditas en la cabeza.
—Así que, Isabella, no tengo que decirle lo importante que es el show de esta noche. El Señor Cullen es un hombre ocupado y este hotel es un reflejo de él, así que todo tiene que ser perfecto esta noche. —Umm, no demasiada presión. Jason caminó alrededor la mesa e hizo un gesto con el brazo de que había terminado. Yo era un siervo que estaba siendo despedido—. Voy a estar en su actuación de esta noche también, rompa el esquema, Isabella. Genial, pensé, ahora tengo para cambiar mi presentación para el viejo ricachón. ¿Qué se le canta una a un anciano ricachón? de repente tuve imágenes mías vestida con el infame vestido blanco de Marilyn Monroe y suavemente cantando "Happy Birthday Mr. President" a un magnate de hotel cascarrabias de setenta cinco años, sentado con una rubia tonta de veinte años colgando en su brazo.
Como si estuviera leyendo mi mente, mi teléfono sonó con un texto de
Alice:
—Hey chica rockera, ¿planes para esta noche? ¿Vamos a ese Piano Bar en la 55ª
cuando salgas del trabajo? estoy teniendo arrepentimientos, ¿te a puntas? XO
Sus textos siempre me iluminan el día. Cuando estaba con Jacob, él se irritaba sobre con qué frecuencia nos comunicábamos por textos, pero eso nunca nos detuvo.
—Suena bien. A propósito, ¿Cómo hacer una presentación para un viejo rico
magnate del hotel que viene a ver mi espectáculo esta noche?
Dos segundos más tarde.
—Sexo oral, es la actuación favorita del hombre en cualquier edad.
Le doy la razón en esa.
—Si bien eso es tentador, estaba pensando más en la línea de un canto para mi presentación, que tarareando. LOL
—¿Es viejo eh? Since you've been gone… Aretha Franklin bebé. ¡Tu voz patea el
trasero de esa canción! XOXO ¿te veo a medianoche?
—¡Perfecto gracias! TTYL XO. Bella
Me fui con mi rutina y practiqué algunas canciones cuando la banda llegó. Quedaron impresionados con mi interpretación de Since you've been gone de Aretha Franklin, así que me alegró de que Alice lo hubiera sugerido. No estaba realmente muy nerviosa de cantar delante del Señor Cullen, había cantado frente a grandes multitudes y no suelo tener miedo escénico. Pero la realidad era que yo estaba en la ruina, y su opinión importaba porque necesitaba mi trabajo, fui una idiota con mis finanzas cuando terminé con Jacon. Le dejé todo a él, incluso nuestra cuenta de ahorros conjunta. En ese momento, era cosa una cosa de orgullo, no quería admitir que necesitaba algo de él o de nosotros, así que me fui, con sólo con mi ropa. Ahora estaba empezando a pensar que tomar la mitad de los ahorros y algunos de los muebles habría sido la cosa más inteligente de hacer. Pero ya era demasiado tarde, y estaba decidida a hacerme por mi cuenta de una forma u otra.
La multitud comenzó a vibrar lentamente durante mi primer set, no estaba segura de cómo se vería el Señor Cullen, pero no veía a nadie que pudiera ser él. Sabía que Jason haría un gran alboroto sobre él y el personal estaría en alerta máxima a cualquier cosa que el necesitara.
Dos canciones en mi segundo set, y divisé a Jason sentado en una mesa puesta en el frente, un poco a un lado. Debió haber entrado en mi descanso, porque yo no lo había notado anteriormente. Estaba sentado con un hombre mayor que él, pero no aquietaba la definición viejo cascarrabias magnate de un hotel que estaba en mi cabeza. El hombre era probablemente de unos cincuenta años, cabellos sal y pimienta con rasgos fuertemente masculinos. Era distinguido y guapo, su cara me era vagamente familiar aunque no pude encontrar el lugar de dónde lo conocía, pensé quizás que los dos hombres todavía estaban esperando al Señor Cullen y el otro caballero era también un empleado de Hoteles Cullen.
Unas canciones después estaba cerca de la final de mi set y todavía no había señales del Señor Cullen. Aseguré la canción de Aretha que había añadido para el anciano y dije buenas noches a la multitud. Los fines de semana, la banda tenía que quedarse a tocar durante una hora, pero después de que mi canto terminó, bajaron el volumen y pusieron música de fondo.
Jason me llamó desde su mesa, cuando iba a dejar el escenario, El hombre verdaderamente no tenía modales, ¿qué tan difícil habría sido caminar unos pocos pasos hacia mí e invitarme a su mesa? Empujé mis pensamientos de culo pomposo aparte, puse mi mejor sonrisa falsa y fui a su mesa. El caballero que estaba sentado a lado se puso en pie cuando me acerqué lo que obligó a Jason a seguir su ejemplo, lo cual secretamente disfruté, Jason nunca se le habría ocurrido ponerse de pie cuando una mujer se acercara por sí sola.
—Isabella, éste es el Señor Cullen. —Miré al caballero y traté de ocultar mi sorpresa. Maldita sea, el viejo estaba incluso mejor de cerca, tenía los ojos de color verde claro que se destacaban en contra de su piel bronceada, en lo que no me había fijado anteriormente debido al resplandor de luz sobre el escenario.
—Hola, mucho gusto, Señor Cullen. —Nos dimos la mano y Jaosnme invitó a sentarme con ellos.
—¿Qué puedo ofrecerte para beber Isabella? —El Señor Cullen ignoró el vaso vacío de Jason frente a él cuando el camarero se acercó.
—Sólo un agua, por favor. Mi garganta necesita refrescarse después de la presentación añadiendo alcohol tiene el efecto contrario. —Sentí la necesidad de dar una explicación para no insultar al hombre que se interponía entre mi pago del alquiler del próximo mes y yo.
Él asintió con la cabeza y le dio al camarero su orden de whisky. Jason comenzó hablando de la próxima Junta anual de accionistas de Cullen y cómo de honrada debería estar de que el Señor Cullen se había tomado un tiempo fuera de su apretada agenda para venir a verme cantar. Yo asentí con la cabeza y sonreí e hice todo lo posible por parecer interesada mientras hablaba. Pero me di cuenta de la manera en la que el Señor Cullen estaba mirándome distraídamente no era obscena o inapropiada, sino que tenía la sensación de que estaba buscando algo en mí, mirándome, estudiándome.
En algún momento, el Señor Cullen se aburrió de Jason hablando demasiado y estaba agradecida cuando lo interrumpió a media frase.
—Realmente disfruté mucho tu presentación Isabella, ¿cómo te gustaría actuar en nuestra reunión de accionistas anual la próxima semana? Se suponía que tendríamos a un chico famoso de una banda, pero odio esa basura y he encontrado que es usted cautivadora cuando canta, sé que es poco tiempo, pero si usted está libre el próximo fin de semana, le mandaré el contrato con un mensajero mañana, y le haré saber a mi asistente sobre el cambio.
—Wow, eso suena genial. Tengo un par de cosas en fila para el próximo fin de semana, pero estoy segura de que puedo reorganizarlas. —¡Maldita sea!, tendré que reorganizar el baño de burbujas que estaba planeando tomar el próximo fin de semana. Nadie quiere a un artista que no está en demanda.
Él me sonrió, se acabó su bebida de un trago y se puso de pie, dándome un vistazo del resto de su cuerpo, y yo no podía dejar de notar el paquete total, estaba malditamente bueno, alto y ancho de hombros. Vestía un pantalón azul marino que colgaba en sus caderas y una camisa azul francés hecha a la medida que parecía como si se hubiera abierto recientemente el cuello y se retirara la corbata. Si yo tan solo fuera unos años mayor….
—Fue muy agradable conocerte Isabella. —Se inclinó más cerca, me dio la mano y bajo la voz—. Y soy un gran fan de Aretha, por lo que vamos a quedarnos con esa, para la semana que viene, ¿de acuerdo? —Me guiñó un ojo y libero mi mano. Vi cómo se fue, y la vista era tan buena de ida como de venida.
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Hola chicas pude enviarles solo a dos personas el fic que les dije en el capitulo anterior ya que la pag borra los correos…no se olviden tiene que escribir su correo a si…ej:
Likkitamasen(arroba) . Gmail . com o lokkitamesen(arroba) Hotmail . com
