Disclaimer: TD series no me pertenece. Esto está hecho sin fines de lucro & esas cosas.
Hello Everbody! Kyaaaa! Gracias a todos por sus hermosos reviews & mil gracias por seguir la historia ^^. Aquí les traigo el capítulo del famoso baile... y el más largo que hecho creo :O (o al menos en este fic... y eso que no están las descripciones de siempre xD).Gracias a quienes colaboraron con algunas escenas (Salem ;3).
·Aclaraciones&Advertencias: Alguna que otra 'mala palabra' y... Ésto es a un mes del primer día (?) y a una semana del chap anterior (:
Sin nada más con que retrasarlos... ¡A Leer!
Baile
—Comencemos… —decía Cher luego de leer las instrucciones de la revista. La dejaba a un lado y luego volvía a sentarse en la alfombra, con las demás.
— ¿Por qué pierdo mi tiempo aquí? –rezongaba Santana mirando la copa de vidrio que estaba en el medio del tablero.
—Porque no tienes nada mejor que hacer, querida –comentó Blair con picardía a la vez que volteaba la copa.
Santana resopló y no dijo nada. Era estar con ellas o ser molestada por Ian.
—No creo que esto sea una buena idea… —habló Alexa poniendo el dedo índice apenas rozando la parte superior de la copa.
— ¿Tienes miedo? –preguntó Miley maliciosa, imitando el gesto de la pelinegra. Pronto todas las chicas que estaban alrededor de es tablero tenían puesto el dedo índice apenas rozando la parte de arriba.
—Claro que no –contestó molesta y segura de enfrentársele a aquella rubia que tanto la sacaba de quicio.
—Chicas, no peleen –las apaciguaba Cher con una sonrisa. Ambas se miraron, se voltearon hacia el lado contrario y resoplaron molestas al mismo tiempo—. Es sólo un juego—. Y se corría un mechón detrás de su oreja.
—Si pelean los espíritus se molestaran –hablaba con voz "mística" la de mechas rosadas a la vez que hacía gestos con las manos. Varias rodaron los ojos.
—No son los únicos que lo harán –agregó Santana por lo bajo desde su posición.
—Como sea… ¿empezamos? –inquirió Nía antes de bajar el interruptor de la luz y dejar la habitación sólo iluminada por las velas encendidas… y la luz que traspasaba las cortinas cerradas del cuarto.
— Yo les dije que lo hiciéramos de noche –dijo de inmediato Blair al notar ese inconveniente.
—No es cierto. Fuiste la que insistió para hacerlo hoy ya que el baile es ésta noche, Rubí –la acusó Alexa, cruzada de brazos.
—Rubí… ¿Por qué ella interfiere? ¿Por qué la pasas nombrando? –Empezó a decir dramáticamente, dejando a más de una perpleja—. Creí que esto no me volvería a pasar pero… me equivoque –casi parecía llorar conforme desviaba la vista y cerraba los ojos—. ¡No tengo porque aguantar más de esto! —estalló atinándose a irse.
—Hey, adoro el drama pero es hora de jugar a la copa. Las luces están apagadas así que no hay problema –habló Nía sentándose al lado de la actriz y tomándola de muñeca para que no se fuese.
Las chicas se quedaron en silencio por unos instantes, mirando expectantes el tablero de ouija algunas y las otras mirándose entre sí. Esperaban a que algo ocurriese o que alguien hablara primero.
— ¿Ven? No pasa nada –decía excéntrica Santana, retirando su dedo del juego.
—Es que no preguntamos nada, tonta –rodó los ojos Miley, igual esperando a que alguien formulara una pregunta.
—Entonces hazlo tú.
— ¿Y yo porque?
—Chicas…
— ¿Hay algún espíritu cerca? –habló Blair, ya siendo "Rubí" de nuevo y acaparando la atención, haciendo que Cher arrugara la nariz por un instante.
—Mierda. Esto se mueve –resaltó lo obvio en un tono dulce Nía al sentir y ver como la copa iba lentamente hacia el "Yes".
— ¿Creen que me creeré eso? Lo deben de estar moviendo ustedes.
—Santy, nadie lo mueve –le respondió Alexa, algo temerosa al sentir como la copa volvía al centro.
— ¿Eres bueno o malo? —. Esta vez habló Miley, más segura de sí misma.
Ésta vez la copa iba directamente hacia el Sí de nuevo pero antes de llegar se desvió hacia el No, y cuando casi llegaba a éste pasó lo mismo que antes, sólo que se dirigió al centro.
—Que buena respuesta –comentó Nía indiferente.
—Veamos… ¿Eres hombre o mujer? –preguntó Cher disimulando curiosidad. La copa fue pasando de letra en letra hasta formar "ambos"—. ¿Es hermafrodita? –soltó sin pensar pero la copa rápidamente fue hacia el No.
Todas las chicas se miraban extrañadas.
—Chicas… Hace unos días en el club Francisco me preguntó si hubo un asesinato aquí –recordaba Alexa—, pero esa tal Cristal dijo de repente que sí –concluyó con un escalofrío de repente.
— ¿Cristal Monick? ¿La que ve fantasmas? –Nía levantó de inmediato su rostro para verla.
— ¿Cómo sabes que ve fantasmas? –preguntó Cher con curiosidad.
—Digamos que estoy al tanto de todo lo que pasa aquí…
— ¿Fantasmas? Bah, esas cosas no existen –comentaba Santana al levantarse—. Si me disculpan, debo ir a hacer cosas importantes y reales –hizo énfasis en su última palabra y luego se marchó del cuarto.
—Irá a pavonearse para que Ian la comience a molestar y para fingir ignorarlo –la delató Alexa por lo bajo una vez que la trigueña se fue.
—Como sea… ¿hay más de un espíritu aquí? –volvió a preguntar Cher, ésta vez fingiendo menos.
—En el internado –especificó Miley por las dudas.
De inmediato la copa se movió.
— ¿Dónde se habrán metido las chicas lindas? –pensaba en voz alta Singgy mientras caminaba con las manos en los bolsillos a paso tranquilo. Para ser el día del baile los pasillos estaban demasiado tranquilos… y vacíos.
—Maldición. Nunca más le vuelvo a hacer caso ni a Jessica ni a Cris –maldecía en voz baja Black conforme caminaba por el pasillo, disfrutando la soledad. No es que esas chicas le hicieran algo malo pero… le dijeron que tenía que verlas en el aula de música para algo importante, ¿y qué encontró? Un precioso vestido gótico… que seguramente Cristal había sacado de su armario sin permiso, ¿qué significaba eso? Prácticamente, que finalmente había aceptado ir con Dylan al baile.
—Hey, Vivi–preciosa… –la llamó alguien al pasar por su lado. Singgy tenía una gran sonrisa que se le fue borrada por el puño de Black que le dio justo en la nariz en menos de un minuto.
Oh, si había algo que detestara más que ser llamada por su verdadero nombre o por ese diminutivo era a los tipos así.
Sin más la chica de los piercing siguió caminando por el pasillo desolado hacia su habitación.
— ¿Tienes la pólvora?
—Aquí está. Pásame ese cable.
—Toma.
— ¿Qué andan haciendo? –preguntó Red asomándose para ver detrás de una pila de cajas amontonadas en el gimnasio principal, donde sería en baile esa noche.
—Buenas noches, señor presidente –lo golpeó Onix en la cabeza apenas tuvo la oportunidad. El chico cayó inconsciente en las cajas—. ¿Qué? Arruinaría la diversión –comentó inocente al ver la cara de su primo.
—Sigamos con lo nuestro –propuso Dante mientras seguía atando cables al detonador.
—Definitivamente ésta noche será explosiva –sonrió la rusa/rumana al imaginarse como quedaría todo el gimnasio luego de que ellos dejaran su marca.
—Tranquilos. Nadie más los ve y yo no les diré a nadie –decía la rubia, sentada en los escalones bajos de una de las escaleras más apartadas que había. Pareció sorprendida y luego pareció pensar un poco—. No creo que eso pase…
— ¿Por qué esa chica le hablará a la nada? –se preguntó Aiko al verla sola antes de entrar a sus clases de francés… Curiosamente era la única que tomaba clases en ese turno.
—Hermano, ¿llevarás a Lilith al baile? –sonreía Soren con emoción a lo que Joseph asentía con la cabeza junto a una leve sonrisa.— ¡Eso es genial! Tú, ella, yo… ¡Será grandioso! –seguía totalmente fascinada por la idea.
Su hermano sólo la veía y se alegraba, mentalmente, de que a ella no le interesaran los chicos… todavía.
—Todos los chicos son unos imbéciles –se quejaba Black aún molesta por lo de Singgy—. Debí haberlo pateado.
— ¿Será que soy la única sin pareja? ¿Por qué los chicos de aquí deben ser tan… no–de–mi–tipo? –se lamentaba Julieta luego de haber visto a la mayoría del lugar.
—Pervertidos, inmaduros, mujeriegos, egocéntricos…
—Obstinados, "malos", torpes, arrogantes…
— ¡Agh, hombres! –concordaron ambas chicas, ambas sumidas en su propio mundo.
Al encontrarse en el pasillo sólo se miraron con curiosidad por unos instantes. Luego sin más pasaron de largo, cada una a lo suyo.
— ¿Tú también los ves? –le preguntó amablemente Lilith. La chica se volteó a verla un poco, sorprendida.
—Pensé que era la única –comentó Cristal mientras le daba espacio a la chica para que se sentase junto a ella.
—Lo mismo pensaba yo –respondió con una sonrisa.
— ¿Te decidiste o no?
— ¿Si lo hubiera hecho estaría jugando penales contra éste idiota para ver con quien voy? –le respondió de mala forma Thiago a Ian, quien era el arquero en turno.
— ¿Yo soy el idiota que no sabe qué hacer? –espetó Matt con burla. Eso solo hizo que el castaño pateara con más fuerza.
—Por eso mi único amor es ésta skate –sonrió Keith mientras miraba su patineta con afecto.
—Pensé que era Salem –bromeó Terry codeándolo. Se sintió aliviado al ver la mueca de sorpresa que tenía el pelirrojo.
— ¡Salem! ¡Esta es su patineta, no la mía! –reaccionó el chico. Miró a Terry y luego volvió su vista a la patineta—. ¡Iré a devolvérsela! –Le avisó mientras se subía a ella y se iba de prisa.
—Creo que no debería de preocuparme por él –pensaba el hermano mayor de Salem, recostándose a las gradas con cierta satisfacción. Cerró los ojos porque el sol le molestaba y…
— ¡Oh, Terry! –lo llamó una chica con voz cantarina. De inmediato él abrió los ojos y se incorporó, tratando de ver hacia donde podría irse a esconder.
—Por ella creo que sí me preocuparé –pensó al ver a Stacy Anne acercándosele con una gran sonrisa.
—Por fin todo está tranquilo –sonreía Lys en la cafetería, comiendo un sándwich lo más tranquila posible.
—Ciertamente cuesta creer que pueda lucir así –la secundaba Bianca, notando lo casi vacío que estaba todo.
— ¿Más bebidas, chicas? –les invitaba Lisa con una botella de soda en cada mano.
—Sin chicos peleándose, sin porristas chillando y sin explosiones –comentaba Natalie disfrutando por un momento el ambiente—. Necesito que haya problemas –se repuso de inmediato.
— ¡El dúo explosivo nunca será castigado! –se escuchó el grito de Shade luego de que algo en la cocina estallara.
— ¡Viva la aventura! –se escuchaba ahora el grito de Riaya… Posteriormente algo en la lavandería explotó.
—Creo que tu deseo se te hizo realidad –comentó Julieta con diversión.
— ¿Se imaginan si Flor nunca hubiera sido transferida de aquí? –preguntó Lisa al recordarla.
—A Amanda también la transfirieron y era la más estudiosa de aquí –habló Bianca, dándole un sorbo a una bebida.
—Pero era bipolar –apuntó Lys con simpleza.
—Si a ellas nunca las hubiesen transferidos… Ahora estarán con Izzy… —pensó en voz alta Lisa y una risilla se le escapó. ¿Por qué se habría imaginado el lugar en llamas…?
—Claro, todos tienen pareja, y hasta doble parejas menos yooo —decía Nía para hacer sentir culpable a Matt ya que sabía que a Blair—Sabrina no le importaría... Además quería molestarlo ya que ambos clubes habían terminado; Y Austin estaba pintado al óleo ahí.
En ese momento se ve doblar una esquina a un chico Alto, de cuerpo ejercitado y con músculos bien marcados, de piel clara aunque bronceada y cabello rubio un poco largo y desordenado; las facciones de modelo y brillantes ojos de un raro tono anaranjado eran lo que más llamaban la atención en él, aunque parecía estar algo perdido mientras miraba ocasionalmente hacia atrás y a los lados como buscando algo y sin reparar en que había varias personas más en ese lugar.
—Viejo, ¿estás perdido? —le pregunta Austin cuando lo notó, ya que ignoraba la conversación de sus amigos como nada.
El rubio se giró, notando al grupo de chicos y se acercó a Austin con una sonrisa tranquila.
—Así es. Este lugar es enorme —comentó—. Soy Páris, soy nuevo –se presenta antes que nada mientras Blairie seguía colgada al brazo de Matt sólo para darle celos a Nía.
—Un gusto —se pone al frente la rubia para 'liderar'—. Soy Nía Night, Austin McLean, Blair algo —dice haciendo énfasis en su nombre para molestarla, aunque ésta no le diera ni la hora— y el que tiene cara de idiota es Matt— presentó. Aunque al único que señaló fue a Austin en verdad.
Páris rió dvertido por las descripciones, pero después se quedó mirando a Nia de forma intensa mientras se acerca a besarle la mano
—Un placer conocerte, bella doncella —le dice con una sonrisa de modelo y mirada de haber quedado prendado de ella.
—El placer es todo mío —llega a decir luego de reír nerviosamente por haber sido tomada de imprevisto... y de sonrojarse—. Esto... —Páris le sonrió de nuevo antes de hablar.
—Bueno... Necesito encontrar a mi hermana... ¿Alguien sabe donde busco a Blair Fallstar? —preguntaba aún sin quitarle la mirada de encima a Nía… Razón por la cual no notaba a la castaña que estaba ahí mismo.
—Es ella —la señala Matt con la mano que tenía libre y de 'raro' malhumor.
Páris despega por fin su vista de la rubia, topándose con Blair, que igualmente apenas nota su presencia. Al instante le sonrió de la forma más juguetona y se acercó para revolverle el cabello.
—Hey, enana, te extrañé –comentó, sonriéndole y abrazándola… Quitándosela a Matt de paso.
— ¿Y tú qué haces aquí? —preguntó frunciendo el ceño aunque dejándose abrazar por el muchacho.
— Transferencia —dijo sencillamente y sonrió al soltarla.
— ¿Quién diría que Blair tuviese un hermano?— pregunta Matt confundido al darse cuenta del cariño del chico.
—No es mi hermano —contradice ella, volviendo a abrazar el brazo de Matt—, y soy Sabrina— agregó bufando.
— ¿Si no es tu hermano porque te conoce? –inquirió Austin, enarcando una ceja.
—Pueden ser viejos amigos, ex novios –empieza a corregirlo Nía por lo bajo pero Blair los llega a escuchar.
—En realidad somos ex… —empezaba Páris pero fue interrumpido por la de mechas rosadas.
—Somos ex novios –dijo, desviando la mirada y aferrándose más al brazo del chico.
—Entonces… ¿Paso por ti a las 8? –preguntó con algo de timidez, aún desde el lado del corredor.
—Eso sería bueno –sonrió, sonrojada y sin apartarse.
—Entonces está bien. Paso por ti a las 8 en punto –repitió con más seguridad Tomás, haciendo que ella riera levemente.
—8 en punto –repitió también, con entusiasmo y diversión.
—8 en punto –volvió a decir sonriendo tiernamente. Bianca se había quedado perdida en sus ojos por unos momentos.
— ¿Pueden ir con su "8 en punto" a otro lado? No quiero vomitar –bufó Mel rodando los ojos. Sí, ella estaba de mal humor porque su iPod se había muerto y ya no podría escuchar su heavy rock hasta que consiguiera una nueva batería.
—8 en punto –repitió por última vez Tomás por lo bajo antes de que Mel se levantara y le cerrara la puerta en la cara.
—Mucho mejor –sonrió satisfecha y volvió a su cama. Por su parte Bianca no perdía su sonrisa embelesada.
— ¿Han visto a Red? Es raro no sentir su vocecilla intentando llamar la atención –habló Dylan con las manos en su nuca. Estaba cómodamente acostado en su cuarto.
—Mejor así –respondió Jessica sin despegar la vista de la pantalla. Sólo le faltaba vencer al jefe del juego y lo habría pasado en tiempo récord.
— ¿Irás al baile con el imbécil de Kay? –le preguntó con cierto tono sobreprotector al sentarse.
—No puede ser tan malo, ¿no? Además, es sólo para ponerle emoción a ese aburrido baile –contestó, aún concentrada en su juego.
—Bien… Supongo que eso no estará mal… —pensaba en voz alta, recostándose en su cama de nuevo.
—Aparte, irás con Black, ¿cierto?
—Cuando le pregunté me mandó al demonio –rió con cierta amargura por el recuerdo.
— ¿Al demonio? –repitió algo asombrada—. ¡Muere de una vez!
—De hecho no… Si me hubiera mandado sólo ahí hubiera sido poco para todo lo que me dijo…
—Un poco más… Últimas balas –analizaba la de ojos azulados, concentrada en el juego y en su armamento—. No la habrás llamado 'Viviana', ¿verdad?
Dylan no respondió; y Jessica por su parte festejaba su victoria por haber ganado y… por haber hecho ese trato con Cristal.
— ¿Son ex–novios?—repitió con cierta sorpresa y desconfianza Nía.
—Así es –respondió Blair–Sabrina con picardía, a lo que Páris negó con la cabeza levemente.
—Somos ex hermanastros –aclaró el nuevo para molestarla. La de mechas rosas hizo un puchero y ni quiera lo miró.
—Eso es más creíble –comentó Austin viendo a la chica con cierta gracia—. No parece ser del tipo que ande con muchos chicos si no es por un papel –alegó como si nada.
—Claro que no. He tenido bastantes novios –replicó de inmediato, soltándose de nuevo del brazo de Matt.
—Nómbralos entonces –retó y ella achinó los ojos.
—Peter, Patrick, Kevin, John, Ethan, Rick… ¡Keith!
— ¿Saliste con Keith también? –preguntó burlón y de inmediato ella lo volteó para que viera… que el pelirrojo lo pasaba por encima ya que andaba en patineta.
— ¡Lo siento, viejo! –se disculpó ya cuando dejó su skate y se dispuso a subir las escaleras a pie.
—Si que anda apurado por el baile –comentó Matt, ayudando a su amigo a levantarse.
— Seria un honor para mí escoltar a tan bella dama –le dice Páris a Nía mientras hace una reverencia, aún con su sonrisa de modelo.
— ¿Lo qué? –se sorprende de inmediato Matt, dejando caer a Austin al suelo y Blair, dejando su capricho de lado.
Joseph caminaba a paso calmado por el corredor vacío. Sólo se había topado con Aiko cuando calculó que eran las seis de la tarde –duraba bastante tiempo para sólo asistir a Francés– pero ni se inmutó en saludarla. De seguro ella no sabría donde estaba Lilith.
—Esto apesta –comentó Natalie apenas inspeccionaba el gimnasio en donde sería el baile. Había mucho rosa, lila y rojo… Definitivamente Stacy Anne y Elmet habían sido los decoradores.
—Hey, Natt, —la llamó Dante, apenas asomándose desde detrás de las cajas—. ¿Por qué no vienes con nosotros? –le preguntó mientras se distinguía a Onix pasar con baldes de pintura verde en ambas manos.
—No es mala idea –sonrió de lado—. Sólo consíganme pintura negra y tenemos un trato –le dijo mientras caminaba hacia el par, sin notar que Red aún estaba inconsciente sobre la pila de cajas.
— "Las chicas lindas no piden cita" –seguía frustrada Julieta mientras buscaba su vestido en su armario—, eso es tan superficial –comentaba y luego se reponía—. ¿Desde cuándo enloquecí para llegar a hablar sola? –se preguntó al notar su cuarto vacío.
—Con permiso –dijo de repente Terry, entrando a la habitación de prisa y respirando agitado. La morena sólo lo veía, confundida.
— ¿Te pasó algo? –preguntó una vez el chico se reponía. El de ojos azules recuperó su sonrisa y la volteó a ver.
—Es que Stacy quiere ir conmigo al baile pero no me gusta… Y bueno, ando evitándola para no tener que rechazarla –confesó levemente sonrojado.
— ¿Entonces no tienes cita?
—No, pero si no consigo ir con otra chica Stacy me seguirá acosando –comentó, pasando su mano distraídamente por su cabello castaño claro.
—Soy Julieta Montiel, ¿quieres ir conmigo al baile?
—Therence Taylor y… ¿sí? Supongo que sí –respondió al verla con algo de timidez.
— ¡Julieta, Terry tomó mi llave y no puedo entrar! –golpeaba la puerta Salem desde afuera para hacer ruido. Ambos chicos se miraron callados por unos instantes y luego rieron—. ¿Julieta?
—Demonios… —suspiraba Francisco dejando a un lado su consola portátil.
— ¿Sucede algo? –le preguntó Lys cuando notó aquello y dejó sus bocetos a un lado.
—Invité a la profesora de biología, Bridgette Clearwater y ella ya tenía otros planes –suspiró de nuevo.
—Ya veo… ¿Pero ya le has pedido cita a otra chica? –volvía a su lienzo, calmadamente.
—De hecho no… No sabía a quién pedirle. Quizás incomodaría…
— ¿Sabes, Dark? Podemos ir como amigos a la fiesta –proponía mientras daba pincelazos sutiles a su obra.
—Eso sería genial –contestó de inmediato Francisco.
—Siendo así será mejor ir a cambiarnos –sonrió satisfecha y apartó la vista del papel—. Ya es tarde y si nos vamos ahora no tendremos porque darnos prisa.
—Claro, nos vemos –se despidió el muchacho luego de agarrar la consola. Después se limitó a irse del gimnasio de Arte.
—Aún tengo tiempo para terminar esto –comentó para sí misma la morena luego de ver la hora y tomar la tabla con acrílicos.
Lo que había olvidado decirle a su amigo es que ella no bailaría por nada del mundo.
Uh, detalles.
— ¿Dónde se metieron todos los chicos? –se preguntaba Santana mientras caminaba hacia su cuarto de vuelta.
— ¿Quizás se estén arreglando? –Sugirió Alexa siguiéndole el paso a su amiga—. Apuesto a que Thiago lo está haciendo ahora –sonrió.
—Pero Ian no es como él –comentó la morena, pensativa—. Sí, sí lo es –suspiró y confió en la palabra de su amiga.
— ¡Chicas! –las llamó Mireya y ambas porristas se giraron a verla.
— ¿Qué pasa? –preguntó la de ojos aqua con amabilidad mientras Santana sólo la miraba con arrogancia.
—Alexa, tú sabes que adoro la pareja que haces con Thiago –decía la de cabello café— y creo que debes saber que… ¡Thiago piensa decirle a Miley que irá al baile con ella! –soltó de golpe la menor.
—Pero… Él ya me invitó a mí hace unas horas –replicó algo confundida la Blake.
—Quizás haga como Austin y las lleve a las dos al mismo tiempo –comentó Santana de brazos cruzados.
—Por eso quería avisarte.
—Gracias, Mire –sonrió la pelinegra y luego su sonrisa simpática se transformó en una maliciosa—. Si va con ella también lo pagará muy caro –sentenció con aire sombrío.
— ¿Dónde estoy? –despertó Red al sentir un ruido fuerte de golpe. De inmediato vio el techo del gimnasio pintado de rosa, rojo y negro, con adornos de corazones negros y demás.
—Viejo, ¿donde andabas? –le preguntó Keith acercándose junto a Salem.
—Aquí… Éste es mi cuarto, ¿o no? –decía desorientado.
—Esto, Red… Estás en el gimnasio de baile… encima de una pila de cajas –le espetó la de cabello oscuro con una sonrisa divertida pero se sonrojó al sentir una de las manos del pelirrojo en su cintura.
—Y lo peor, no tienes pareja –agregó el chico con aire divertido.
— ¡No puede ser! ¡Debo ir a cambiarme y a invitar a Stacy! –se repuso de inmediato al notar que lo que decían ambos skaters era verdad.
— ¿Bailas?
—En verdad no me gusta mucho… —alegaba ella pero para cuando quiso darse cuenta Keith ya la había llevado hasta el centro del baile y… Ahora le tocaba bailar.
— ¿Qué te pasa, Bou? –Le preguntó su hermano mayor, recostado en la pared de la manera más cool posible.
—Hubiese querido que Miku estuviese aquí… –comentó el rubiecito al notar como la mayoría iba en parejas.
—Eso, tsk –chasqueó la lengua y no dijo nada más ya que recordaba a cierto compañero suyo. Sintió la mirada de cierta rumana sobre él por unos instantes pero como había aparecido se había ido.
— ¿Pasó algo? –inquirió su hermano menor.
—No, nada –respondió de inmediato Sanosuke, mirando con indiferencia al resto.
— ¿Ya lo vieron? Esa chica japonesa vino con el profesor de Francés –comentó Miley a su 'grupo' con cierta picardía.
—No sabía que los profesores podían venir –comentó Alexa, pensando en cierto profesor latino.
—Como sea… ¿Ya vieron quien es mi cita? –preguntó Cher sonriendo y buscando al chico entre la multitud. Alexa prefirió quedarse callada—. ¡Seremos la mejor pareja!
—No lo creo. Thiago y yo somos más lindos juntos –contradecía la Zey con arrogancia. La de cabello negro sólo la miró con odio.
— ¿Tienes todo listo? –le preguntó Riaya a Shade mirando todo el baile a escondidas.
—Sí –asentía con la cabeza el chico—. Será una fiesta explosiva –sonreía mientras espiaba de nuevo por el vidrio de las puertas del gimnasio.
—Espero que Cris y Black estén lejos cuando pase –pensó en voz alta la Monick—, o tal vez no.
—Déjame adivinar… ¿Te peleaste de nuevo con Jesús? –inquirió Jessica al ver a Kay con un estilo más desordenado de lo normal y con varios raspones en sus mejillas.
— ¿Qué puedo decir? Soy un hombre audaz –se encogió de hombros con cierta sonrisa pícara.
—Vamos entonces, hombre audaz –le burló ella mientras se iban hacia el gimnasio—, pero te advierto algo… Si quieres llamar a Black en la fiesta debes llamarla por 'Viviana' –agregó con una sonrisa perversa.
— ¿Viviana? –enarcó una ceja con cierta desconfianza.
—Sabrina, Rubí, Blair, ¿Rachel? –La intentaba llamar Matt—. ¿No te parece que estás muy cerca? Ni siquiera es una canción lenta.
—Umm… —pareció pensarlo unos momentos y miró disimuladamente a su ex–hermanastro intentando hacer que Nía siguiera el compás de sus pasos—. No lo creo –sonrió ampliamente y se acercó aún más.
—Si tú lo dices… —se dejó llevar por la chica de vestido extravagante.
— ¿Bailamos? –le pedía Ian a su pareja, la cual estaba cruzada de brazos y casi le gruñía… mientras que saludaba alegre al resto.
—No quiero.
—Pero si eres animadora te debe de gustar bailar, ¿o no? –Intentaba convencerla pero ella seguía en la misma postura—. ¿Y si te traigo ponche?
—Está bien –fingió resignarse Santana a la vez que tomaba la mano de él.
—Maldición –gruñía Austin al ver que Cher andaba hablando muy cerca de Lisa.
— ¿Tu bebida es la que tenía laxante? –se alarmó Nía pero luego disimuló—. Quise decir, ¿Tu bebida estaba mala o algo así?
—Matt es el que tiene el ponche con laxante –le aclaró al notar las intenciones de su amiga—, pero necesito que vayas allá y entretengas a Cher –le dijo el McLean mientras señalaba a la rubia que charlaba animadamente con Joseph, Soren y Lilith.
— ¿Qué tiene de malo? –preguntó sólo para molestarlo.
—Si me ayudas me encargaré de que tu padre no se entere de que Matt chocó su auto.
—Okey… —hizo un mohín al recordar lo que pasó—. ¿Pero qué hago? –seguía ganando tiempo.
—Sólo ve y entretenla –la empujó hacia esa dirección sutilmente, haciendo que chocara justo con un rubio.
— ¿Nía?
—No puede ser… —se lamentó la nombrada al ver la cercanía entre ambos.
— ¿Dónde se habrán metido? –se preguntaba molesta Black, esperando a sus hermanas en el corredor que daba al gimnasio.
— ¿Black? Creí que irías con Dylan –comentó Jessica antes de que Kay le hablara.
—Eso –apuntó señalándose el vestido que había encontrado de mañana –fue por una emboscada. Riaya, Cris y yo vendríamos solas –habló seria y de brazos cruzados. La pareja no dijo nada pero trataban de aguantar la risa.
—Entendido… —respondió Jess sonando lo más normal posible.
—Pero si cambias de opinión, yo estoy disponible, Vivi…
Y como lo habría predicho la de ojos azulados, Black acababa de patear a Kay en sus partes nobles.
—Eso es lo que le debería haber hecho a Singapur esta mañana –pensó la de los piercings y se marchó en dirección opuesta al baile con indiferencia.
—Tranquilo. Stacy no te verá –le decía Julieta a Terry, adivinando sus pensamientos.
—Bien… Si perdí de vista a Salem creo que Stacy no podrá verme… —pensaba en voz alta el chico, pero aún así miraba disimuladamente el alrededor—. Wow, hay muchos aquí.
—Sí –concordó y lo tomó del brazo—. Así que a bailar –le sonrió.
—Nunca debí hacerte caso –lo maldijo con los ojos Thiago.
—Si a Austin le funcionará, ¿porqué a ti no? –rió, palmeándole la espalda pero escondiendo una sonrisa perversa.
—Porque una de ellas es mi novia y porque la otra también me gusta –le explicó haciendo gestos con las manos, exasperado.
— ¿Y? También sales con dos al mismo tiempo –se encogió de hombros Matt sin prestarle atención a lo que el de ojos verdes había dicho.
—Viejo… Hay muchas más chicas. No hagas drama –le aconsejaba Singgy, aparentemente borracho por estar arrastrando las palabras.
—Cierto… pero sólo una es bastante buena para mí –se auto–invitó a la conversación Ian mientras tenía a Santana en mente.
—Hablando de chicas buenas… ¿Nadie invitó a Julie o a Mire? –inquirió Singgy, buscándola con la mirada.
—Son todas tuyas, amigo –le dieron paso los chicos, todos con una sonrisa burlona.
—Le doy 2 minutos como máximo –comentó Thiago apenas se alejó el chico.
—Austin, deberías tener más cuidado con empujar así a una dama –le reprochó Páris a la vez que toma a una perpleja y sonrojada Nía en brazos.
—Seh, lo que sea, viejo –se encogió de hombros el McLean y luego se dirigió con Lisa de nuevo.
— ¿Estás bien? –le pregunta el rubio a la chica, aún abrazándola y corriéndole unos mechones del rostro con una mano.
—Amm… Sí, supongo –responde sin moverse y olvidándose de lo que iba a hacer o decir hasta que ve a Cher conversar con Santana e Ian—. ¡Pero debo irme pronto!
— ¿Irte? Creo que no es ni media noche –comenta al recordar el cuento de la Cenicienta.
—Necesito 'ayudar' a Austin con una cosa…
— ¿Pero me prometes un baile? –pregunta al soltarla delicadamente y con una sonrisa tierna.
— ¡Claro! ¡Nos vemos! –se va de prisa sin pensar a lo que aceptó.
—Cristal, Cristal, ¡te estoy hablando! –Se desesperaba Black al llamarla por celular—. ¿Dónde carajo estás? ¿En la pizzería? ¿Dratro? ¿Qué hace ahí?–intentaba unir las frases ya que no escuchaba del todo bien—. Bien, en un rato estaré por ahí —. Y dicho eso colgó la llamada, bufando.
— ¡Fox! –La llamó Riaya desde el final del corredor—. ¡Tienes que ver lo que tenemos preparado con Shade!
Y a pesar de que la nombrada tenía un mal presentimiento de cómo terminaría aquello sólo se encogió y sin decir nada se dirigió con su hermana.
— ¿Entonces no irás con Priston? –inquirió la rumana/rusa con cierta desconfianza al mirarlo.
—No… —respondía el punk, haciendo que una sonrisa perversa apareciera en el rostro de Onix.
—Entonces estás de suerte… —empezaba ella y dejaba de ver a su primo con Natalie en la 'pista de baile'— porque verás un espectáculo extraordinario esta noche.
— ¿Entonces serás mi pareja?
—Sigue soñando, Calavera. Aún te hace falta para eso –le guiñó el ojo, traviesamente, y luego se dirigió con los demás.
—Luces hermosa –le habló al oído Tomás en cuanto el encargado puso una canción lenta. Bianca se sonrojó y trató de disimularlo.
—Tú tampoco te ves mal –contestó tímidamente mientras seguía los pasos que él marcaba.
Cuando la de rizos se tropezó un poco de inmediato el chico de ojos azul claro la miró embelesado por unos instantes.
— ¿Tengo algo en la cara? –le preguntó con simpatía mientras sonreía sin entender porque su pareja la miraba así.
— ¿Qué? –Reaccionó y parpadeó un poco—. N–no es nada –siguió con el baile antes de que se quedara embobado de nuevo mientras como podía Bianca se acurrucaba en su pecho.
— ¡Chicas! ¿Soy yo o esta noche no puede ir mejor? –le preguntaba Aiko a sus amigas mientras se acercaba.
—Alguien anda muy emocionada hoy –la codeaba Lisa, apartándose de Austin unos momentos pero luego volviendo a lo suyo.
—Sí pero, ¿Quién no? –decía sonriendo y volviendo su vista hacia donde estaba la mesa del ponche.
—Seguramente ese tal Sanosuke –comentó Bianca, sin alejarse de Tomás.
—No parece muy animado –agregaba Lys volteando disimuladamente para verlo; y efectivamente ahí estaba sólo por voluntad propia.
—Es un amargado, él se lo pierde. No me esperen –decía Aiko y al instante se despedía para regresarse con Noah Carter, el profesor de Francés.
—Sí que estaba animada –comentó Francisco con gracia. Luego, al ver que el grupo se dispersó le tendió una mano a su pareja de baile.
—Lo siento. Yo no bailo –se excusó Lys mientras retrocedía y hacía gestos con la mano.
—Ese imbécil… ¿Quién lo necesita? –bufaba Jessica, sentada y de brazos cruzados al pensar que Kay se había puesto a coquetear con otra y la había dejado abandonada.
— ¿Imbécil? Espero que no sea yo… —respondió burlón el susodicho mientras le pasaba el vaso de ponche que ella había dicho que quería… pero que creyó que él no la había tomado en serio.
—Esto no compensará lo de Black –le comentó burlona a la vez que le guiñaba el ojo y tomaba su bebida.
—Hey, Cher. Linda noche, ¿no? –preguntaba Nía, interponiéndose entre la mirada de la chica hacia Austin.
—Lo es –sonreía confundida—. Siento taaaanto lo que hizo Blair y eso que no tengas pareja –comentaba, tratando de ser a su compañero vanamente.
—No te preocupes. Soy la pareja de Páris, el chico nuevo, ¿lo conoces? –forzaba una sonrisa mientras se seguía moviendo según para donde quería mirar la de ojos aqua.
—No pero me alegro… y ahora… Ejem… Si no te molesta iré con Austin… Ya sabes, el baile, mi pareja —trataba de ser amable a pesar de que la Night estaba siendo exasperante.
— ¡No! Quiero decir… ¿Te presento a tu cuñada? Oh, sé que no la conoces y ella es tan linda y… —decía y no paraba de hablar y confundir a Cher mientras la empujaba despacio hacia el lado opuesto a donde Austin bailaba con Lisa.
Ambas rubias maldecían mentalmente mientras sólo forzaban sonrisas.
—Salem, ella es Cher, tu cuñada, Keith, ya conoces a tu hermana y a tu novia, Cher, conoces a tu hermano y ella es Salem, tu cuñada y yo ya me voy ahora, ¡Pasen una buena noche!–habló muy de prisa Nía antes de dejar a esos tres juntos.
Uy, Austin las pagaría caro muy pronto.
— ¿Desde cuándo somos novios? –se preguntaron al unísono y sorprendidos bajo la mirada expectante de Cher.
— ¿Red? –le preguntó Stacy al reconocerlo llegar como todo un galán.
—Así es, preciosa –le guiñó el ojo, seductoramente.
— ¿Entonces qué esperas? ¡Sácame a bailar que no tengo pareja!
Y tal como se lo pidió, el chico le tendió la mano y en vez de recibir un gruñido ella le sonrió y aceptó de inmediato… Siendo Stacy la que casi arrastrara al presidente de la clase al centro del baile.
—Sí, skate, piruetas –decía algo molesta Cher mientras que su hermano y Salem tomaban tranquilamente refresco—. ¿Es que acaso Austin no aparecerá? –agregó exasperada.
—Quizás recordó como eras y decidió cambiarte a tiempo –le comentó Keith burlonamente. La rubia sólo lo miró de mala forma, tomó un vaso de soda y se lo dio vuelta en la cabeza—. ¿Cuál es tu problema?
—Qué Austin no aparezca y que no tenga cita para el baile –confesó al cruzarse de brazos.
— ¿No tienes pareja? Pensé que yo lo era –habló el McLean Jr. detrás de ella. De inmediato la chica sonrió y se giró para abrazarlo—. ¿Entonces quieres bailar?
—Vengo esperando por eso toda la noche… Tu elegante retraso me exasperó –le dijo, haciendo puchero por un instantes.
—Entonces te lo compensaré –respondió tomándola por la cintura y llevándola a la pista.
—Ese tipo no me cae –gruñó Keith, arrugando la nariz al verlos irse.
—Ni a mí…—confesó Salem al recordar los tratos que se daban… muy pocas veces.
—Chicos, ni Julie ni Mire estaban disponibles… –hablaba Singgy conforme se acercaba a Ian y a Dylan.
— ¿Mireya con quien está? –Preguntó asombrado Ian y luego notó que la chica intentaba hacer que Jesús bailase por lo menos una pieza—. Ya entendí.
— ¡Pero me encontré esto! –Siguió el del gorro y se corrió, dejando ver a una aparente chica rubia y de ojos azules… vestida como chico—. ¿No es hermosa?
Ni Dylan ni Ian sabían que decir en aquellos momentos… Sólo se quedaron mirando esperando a que el otro hablase primero.
— ¡Vamos, no sea tímidos! ¡Hablen! –animaba Singgy mientras Bou miraba al trío con una sonrisa inocente y divertida.
—Buena suerte con eso –le palmeó la espalda Dylan al irse—. Iré con Jess y con el imbécil de Kay.
—Creo que Santana me llama y sabes cómo son las chicas, a ninguna le gusta esperar –se excusó Ian, señalando a la trigueña y yendo con ella de prisa.
— ¿Y a estos que les pasa? –se preguntó el moreno intentando mantener el equilibrio un momento. Bou sólo quedó callado y jugando con los dedos.
—Estudiantes de Wawanakwa –habló Chris sobre un escenario improvisado que el Chef Hatchet había hecho. Instintivamente Austin se trató de esconder lo más posible, con un mal presentimiento—. ¿Están disfrutando la fiesta? –les preguntó a los demás y raramente estos respondieron que sí—. Como digan, tengo un aviso importante que darles…
— ¿Me darán un premio por la decoración del lugar? –Se alegraba Elmet, pasando al frente—. Aunque definitivamente la pintura negra y ese estilo gótico no fue idea mía…
—Claro que no. Quería decirles que… —respondía el director, acercándose de nuevo al micrófono pero para cuando quiso hablar alguien más lo interrumpía.
— ¿Me darán el trofeo por ser la mejor de la clase? –preguntó burlonamente Onix, haciendo reír a varios.
—No en este planeta, Rummanoff –negó al instante y con semblante malhumorado—. Como decía…
— ¿Seré el presidente del curso? –preguntó Red sólo para llamar la atención.
—No lo sé ni me interesa –replicó en el mismo tono en el que le habló a la rumana—.Quería presentarles a la estrella más grande que está presente aquí… después de mí, claro –agregaba y muchos lo abucheaban con gracia, entre ellos una de las consejeras, Blaineley—. Aguafiestas… Pero, Austin, ¿Por qué no subes aquí y les presentas al resto a tu novia…?
Y todo el ruido que había cesó al instante, hasta la música había parado estrepitosamente. La mayoría volteó a verlo.
— ¡Será todo un placer! –sonrió Cher embelesada y tomándole el brazo a Austin, el cual se negaba y ponía cualquier tipo de pretexto 'sutil'… al mismo tiempo que por el otro lado del escenario iba Lisa.
—Está perdido –negaba con la cabeza Natalie mientras observaba el panorama.
—No es necesario que lo hagas… No es tan importante después de todo y… —trataba de convencerla el chico pero ella insistía con alegría.
— ¡Esperen! –Gritó Blair… con el cabello atado pero tirado hacia delante, captando toda la atención para molestia de Red y para alivio del pelinegro—.Thiago también sale con dos chicas a la vez –avisó con picardía y las miradas se posaron en él.
— ¿Por qué lo salvó? –le preguntó por lo bajo Nía a Páris, quien sólo se encogió de hombros para disimular una mueca de molestia.
—Lo sabía –sonrió amargamente Alexa mientras caminaba hacia él, perversamente.
— ¿Así que todo lo que me dijiste era mentira? –se enfadó Miley, apartándolo de un empujón de su lado.
—Claro que no… Bueno… Tal vez un poco pero ¡tú eras la que querías venir conmigo al baile! –le respondió a la rubia que era consolada por sus amigas.
— ¡Porque pensé que Alexa estaba loca y me molestaba con eso! ¡Sólo por eso! –se defendió, haciéndole frente y logrando que el chico retrocediera un poco por inercia.
—Si lo pones así 'el malo de la película soy yo' –rió nerviosamente y retrocedió hasta llegar a la mesa del ponche.
—Cretino —. Alexa sutilmente le vertió todo el ponche que había para servirse sobre su cabeza mientras que Miley sólo le echó soda en la cara.
—Habían planeado todo –comentó Lilith luego de darse cuenta del hecho, ya que ambas chicas habían sido demasiado sincronizadas.
—Apesta ser Thiago, ¿no? –Comentó Cher, esperando la respuesta de Austin pero para cuando quiso notarlo el chico había desaparecido de su vista—. En fin… —se encogió de hombros.
—Ellas le hacen poco a comparación de lo que yo le haría a un chico que me hiciera eso –sonrió maliciosamente Lisa, caminando hacia sus amigos.
—Porque yo sí soy una estudiante ejemplar –dijo Onix para sí misma y con picardía a la vez que sostenía una gran cuerda. Para cuando Chris la vio ella sólo le enseñó la lengua y tironeó de la soga… haciendo que unos baldes de pintura verde viscosa le cayeran al instante.
— ¡Esa es mi señal! –Mal recordó Shade y apretó algo que era parecido a un detonador.
Se escuchó una especie de explosión en el campo en donde los chicos jugaban al soccer, y varios fueron a ver qué ocurría.
— ¡Hanabi! –exclamó Aiko al ver los fuegos artificiales que habían acabado con cierta parte de la tribuna.
— ¿Y eso qué es? –le preguntó Dylan, enarcando una ceja y volteándola a ver por un momento.
—Fuegos artificiales en japonés –respondió con simpleza y sin apartar la vista de ellos.
—Buen trabajo –le golpeó el hombro Kay a Shade con una especie de sonrisa.
Tomás sólo abrazó a Bianca por los hombros y ella se acurrucó un poco a su pecho de vuelta, ambos mirando el cielo hasta que en cierto instante se miraron y acortaron sus distancias en un dulce beso; y Mire no pudo disimular la ternura que le daba ese par.
— ¿Quién diría que un baile si me gustó? –pensó en voz alta Lys acerándose a la cancha y sonriendo levemente al ver el juego de luces en el cielo.
—Hey, tenemos algo pendiente –le sonrió Nía a Páris cuando notó que la mayoría estaban afuera, viendo el juego de la pirotecnia.
—Claro –le correspondió el rubio mientras le tomaba la mano para entrar de nuevo al gimnasio, sin notar que dos miradas en especial estaban posadas en cada uno de ellos.
—Shade tenía razón… Los fuegos artificiales si se ven desde aquí –sonrió Riaya al ver las luces a la vez que le daba otro mordisco a su pizza.
Y por primera vez… las hermanas Monick estaban reunidas, tranquilas y no intentándose matar entre ellas...
Sí, estaban porque cuando sólo quedó un último pedazo de pizza se pusieron a competir por quien se lo quedaba.
Holass de Nuevo! Seeh... No creo que haya quedado tan bien D: pero espero que les haya gustado y que no me quieran matar aunque... Si eres Thiago y estas leyendo esto tu odio y desagrado está justificado ^^U.
Ya el siguiente es... ¡Fantasmas en el Instituto xD! Ya que las chicas jugaron a la ouija y eso :P así que si alguien quiere darme alguna info' necesaria de su OC es bienvenida C: o cualquiera que quieran, ustedes hacen la historia entretenida :D!
Me voy yendo~, Besoss!
='^.^'= Nyaaaaaw!
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