Ok, les aviso que el principió puede estar un poco aburrido, hasta a mí me dio flojera escribirlo, pero es necesario que lo lean para que se entiendan algunas cosas. Por cierto, les diré que Larry se la pasa riendo y sonriendo, en serio, hasta yo me pregunto cómo una persona sonríe tanto :v tenía pensado que saliera corto, pero algo hizo clic en mi cabeza y bueno…
Linda lectura
Capitulo VII: Un Pacto
Los chicos estaban desayunando, junto con todos los demás. Llevaban a bordo tres semanas, y no faltaba mucho para que llegaran a Tortuga. Debían de admitir que para ser piratas los días habían pasado de una forma bastante calmada.
Boomer no había podido hablar con Miyako para disculparse, pues ella y sus hermanas se la pasaban en su camarote, no salían para nada, casi todo el tiempo se la pasaban encerradas, y cada vez que salían tenían ese aire de "si me tocas te mato". Butch no había dejado de mirar a las chicas de forma lasciva cada vez que salían, oh bueno, más bien solo a cierta pelinegra, pues la mirada de Momoko si le provocaba cierto miedo, la rubia se le quedaba mirando como si no entendiera, así que la reacción de la pelinegra se le hacía más divertida, pues solo rodaba los ojos. Mientras tanto Brick y Momoko intentaban no mirarse, ya que cada vez que lo hacían querían sacarse los ojos mutuamente.
Boomer había llegado a pensar en ir directo al camarote, pero unos días antes de entrar le advirtieron a él y a sus hermanos que no se les ocurriera nunca jamás molestar, les habían dicho además de que a los únicos que se les tenían permitido entrar era a Larry y a Ken.
Seguían riendo y hablando, hasta que alguien llamó su atención. Todo mundo volteo a ver a Kaoru.
-Cuando terminen, necesitamos que los nuevos entren al camarote-miro a los tres chicos-Todos. Les explicaremos unas cosas que son necesarias-dijo ella, para después volver a entrar.
Los nuevos tripulantes se quedaron viendo entre ellos, extrañados y confusos, los otro trece seguían comiendo y platicando.
-¿Qué es lo que van a hacer?-pregunto Butch, refiriéndose a las chicas. Los demás se le quedaron viendo.
-En unos momentos te enteraras-dijo Larry. Terminaron de comer y Larry los guio el camarote de las chicas, justo antes de entrar miro a todos.
-Bien, las chicas les explicaran todo lo necesario, solo por favor no se asusten, no se alteren y sobre todo no las interrumpan-dijo él. Miro a todos, algunos estaban asustados, de nada le sirvió que pidiera que no lo estuvieran, otros estaban atónitos, y había uno que hasta parecía que se iba a desmayar, sonrió satisfecho-Bien, entremos-Larry abrió la puerta y se vieron a las chicas.
Momoko estaba leyendo algo, tenía levemente el ceño fruncido. Kaoru hacia medidas y dibujaba un mapa en una enorme hoja, con las instrucciones exactas que le había dado Momoko. Miyako escribía algo en unos pergaminos, y citaba otros cada vez que lo necesitaba. Momoko estaba sentada en medio y las mesas de las chicas de forma lateral. El lugar se veía algo, bastante desordenado. Ninguna se había dado cuenta de la presencia de los demás, hasta que Larry se aclaró la garganta para que las chicas miraran.
-Oh, ya están todos aquí-dijo Momoko, y muchos se sorprendieron al ver su apenas visible sonrisa nerviosa. Las chicas se situaron en frente del escritorio de Momoko, ella igualmente se levantó, para quedar en medio de ellas-Bien, comenzaré con lo básico. Ammm, sabemos que la lealtad se gana con confianza y respeto pero, aquí es de una forma un tanto diferente… y hasta peculiar-
-Para ser más exactos ustedes nos darán su lealtad firmada en un papel-dijo Miyako.
Muchos se vieron extrañados, ¿Y ellas como podrían saber que les darían su lealtad solo por firmarla en un papel? No querían ser duros pero, vamos que para ellos eran una niñas, y el hecho de que unas niñas les dieran órdenes no les convencía del todo.
-Sabemos lo que están pensando, y ese es exactamente el punto. Su lealtad se demostrará en una marca, esa marca aparecerá aquí, en la palma de su mano-dijo Kaoru mientras señalaba su mano.
-Ustedes saben que nosotras no entramos en lo que se le pueda llamar… normal. Hay cosas de las que se enterarán en el barco en el que les enviemos, cosas que solo la gente con el sello sabrá-dijo Momoko.
-Puede que esta no sea la mejor forma ni lo más humano, pero al firmar la hoja no podrán volver atrás. Sería como si sus vidas nos pertenecieran. No podrán volver a hablar de nosotras, todo lo que sepan nunca saldrá de su boca. Si alguien los torturara para saber cualquier cosa de nosotras nadie los podrá ayudar-dijo Miyako, y ahí se avecino otra cuestión ¿Por qué alguien llegaría tan lejos como para querer saber todo sobre ellas?
-¿Y qué pasa si no firmamos?- pregunto Butch de forma altanera. Sus hermanos le miraron enojados y Larry suspiro-¿Qué?-dijo esta vez mirando a sus hermanos, los dos se golpearon mentalmente y las chicas miraban al pelinegro con el ceño fruncido.
-Pasa, que si no firman, ustedes se quedaran en isla Tortuga-dijo Kaoru, dejando en claro su enojo, mientras miraba a Butch, lo siguiente que dijo iba dirigido a todos-Y quedarse ahí no es la mejor opción. Haya pueden tener mujeres, alcohol, y dinero, pero si ustedes no forman parte de una banda de piratas no tardarán ni un mes en morir-
-La isla Tortuga es una isla donde piratas de todos lados se reúnen. Los marinos han conseguido sacar a los piratas de sus islas y costas pero, esa isla es por ley nuestra. Sin embargo esa isla tiene sus reglas. Nosotras les damos la oportunidad de elegir si quedarse en otro barco que nos pertenezca, siguiendo las órdenes de un cocapitan, o quedarse en isla Tortuga-explico Momoko, con una expresión totalmente seria. Miyako se acercó hacia su escritorio, y tomo el pergamino en el que antes estaba escribiendo, estaba gastado y parecía que la hoja llevaba mucho tiempo, se lo dio a Momoko, y esta lo extendió enfrente de todos, estaba totalmente en blanco, a excepción de una pequeña línea en la parte inferior derecha-Ustedes deciden-
Todo se quedó un minuto en silencio. Un hombre más grande y corpulento que los demás fue el primero en acercarse, se notaba luego, luego que estaba nervioso. Las chica dieron una leve sonrisa gentil, Momoko dejo el pergamino en su escritorio y le entrego al hombre una pluma blanca. El la tomo y escribió de forma nerviosa su firma en el papel. Grande fue su sorpresa cuando este se iluminó por completo, para que después se viera unas letras en un idioma extraño. Las letras desaparecieron junto con su firma. Unos segundos después la palma de su mano se iluminó dejando ver el dibujo de un pentagrama. Vio el pasado, imágenes, escucho promesas, sueños rotos, muerte y a tres niñas llorar. Solo lo necesario. El pentagrama desapareció, sin embargo algo le decía al hombre que seguía ahí, oculto pero intacto. Luego sintió algo en su pecho, no sabía que era, simplemente sintió un calor parecido al cariño, algo así como un cariño paternal, y el deseo de proteger a las tres chicas enfrente de él. Levanto la vista y miro a las chicas, y por primera vez, desde que había llegado a ese barco, no sintió miedo, tenía el presentimiento de que esas chicas de alguna manera lo protegerán, como el haría ahora con ellas.
Las chicas se miraron, y sonrieron. Sonreían como unas niñas pequeñas, mostrando sus dientes blancos. Fue Kaoru quien extendió su mano, mientras Miyako decía.
-Bienvenido a la familia-
El hombre se les quedo mirando, el también sonrió y tomo la mano de Kaoru, estrechándola, acto seguido tomo a las tres chicas y las abrazo, elevándolas un poco en el aire. Larry bufo divertido. Todo mundo se quedó atónito, de todas las reacciones no esperaban algo parecido. El hombre las soltó y las miro con una gran sonrisa.
-Tienen mi palabra de que las proteger con mi vida-
Las chicas sonrieron de una forma tierna, Momoko susurro un leve "gracias".
Los hombres, curiosos por la acción anterior, fueron firmando uno por uno. Todos reaccionaron de la misma forma, bueno casi. Muchos les daban su palabra a las chicas, otros hacían una leve reverencia, uno hasta se echó a llorar, incomodando un poco a las chicas. Uno a uno fue abandonando el camarote, afuera los esperaban los trece hombres que viajaban en ese barco, listos para brindar y celebrar la unión de un nuevo miembro.
Hasta que quedaron solo tres.
Brick y Butch miraban a las chicas con el ceño fruncido, Boomer estaba serio, pero por dentro estaba totalmente nervioso. Las chicas, por pura inercia, se pusieron a la defensiva, teniendo de nuevo ese semblante duro y amenazante. Ellas habían estado dudando de hacer que los chicos firmarán la hoja, pero al final habían aceptado, de todas maneras Larry tenía razón, tarde o temprano sabrían quiénes eran ellas. Solo había un pequeño problema, por la cara de los chicos podían estar más que seguras que ellos no firmarían.
Brick estaba intentando reunir las piezas, y de alguna forma pensar en lo que estaba pasando. No era del todo una persona de mente cerrada, pero pensar que hasta ahora todo eso había sido algo muy parecido a la magia le era difícil de creer.
-Entonces, ¿nos dirán que fue todo eso?- dijo Brick.
Las chicas estaban nerviosas, nunca sucedía eso, y se preguntaron porque precisamente enfrente de ellos. Miyako dio una mirada furtiva a Larry, mientras hacia una pequeña mueca. Larry captó el mensaje y carraspeo.
-Vamos chicos no se pongan así-dijo Larry, mientras tocaba el hombro de Brick, para, de alguna forma, apaciguarlo.
Sin embrago Brick ni se inmuto. Ahí estaba, esa mirada de nuevo, como si lo retaran y desafiaran, el no apartaría la mirada, no daría crédito. Como tampoco lo haría Momoko.
-Solo tienen que firmar el papel, y los dejaremos tranquilos-dijo Momoko, con cierta ira acumulada.
Sus hermanas la miraron, odiaban verla así. Entendían que fuera difícil confiar en la gente, después de todo por lo que pasaron no era fácil, pero alejar a la gente no era tampoco la mejor opción.
-Creo que siguen sin darse cuenta en la posición en la que están-dijo Brick, con un tono algo burlón. Miyako alzó una ceja, confundida. Kaoru frunció el ceño. Momoko apretó sus puños-Ustedes no pueden convertirnos en un lame botas, ósea lo que sea que hicieron hace un momento-
-Ni se te ocurra hablar más. Eso no es lo que hemos hecho-dijo Kaoru, molesta.
-Pues hasta hace unos momentos esos hombres les tenían un miedo enorme. ¿Acaso les lavaron el cerebro?- dijo Butch, tenía una sonrisa burlona, pero sus ojos demostraban seriedad en sus palabras.
Kaoru no lo soporta más. Apretó fuerte sus puños y uno lo alzó en el aire, atacó a Butch. Él se sorprendió por un momento y lo único a lo que atino a hacer fue a esquivarlo. El puño de Kaoru atravesó la pared, miro de reojo a Butch, el sonrió de forma socarrona y le incitó con la mirada a que continuara. Saco su puño de entre la madera, con una velocidad casi increíble, (pero aún más visible que la de Miyako) sostuvo a Butch de su camisa, y estuvo dispuesta a atacar de nuevo.
-Basta, Kaoru-dijo Larry. Su sonrisa había desaparecido y su ceño estaba ahora fruncido. Kaoru se detuvo en seco y miro a Larry, con un poco de miedo y los ojos bien abiertos.
La puerta se abrió de golpe. Apareció un Ken con una enorme sonrisa.
-Ey, chicos, todo mundo los está esperando para…-Ken dejo de hablar al ver la escena enfrente de él. Kaoru con el puño en alto, Butch siendo el que estaba a punto de recibir el ataque, Larry con cara molesta y los otro cuatro en defensa. Nadie se había preocupado en ver a Ken-Ammm… les diré que esperen-y cerró la puerta rápido.
-Esto no es un juego de niños. No vuelvas a hacer eso-lo dijo con un tono que demostraba enfado, parecía un padre regañando a sus hijas. Kaoru bajo la mirada, avergonzada. Soltó a Butch y este se sorprendió, pero aún mantenía su ceño fruncido. Ella simplemente se cruzó de brazos y frunció el ceño junto con un muy leve puchero.
Esperen, ¿Qué paso?
-Y ustedes, dejen ya de ponerse así, ya no son unas niñas-dijo esta vez dirigiéndose a Miyako y Momoko.
-Lo siento-dijeron las dos en un susurro apenas audible y relajando su cuerpo. Larry suspiro y miro esta vez a los chicos.
¿De qué se perdieron?
-Chicos, entiendo que es difícil confiar en nosotros así como así, pero les puedo dar mi palabra que nunca les lastimaríamos de ninguna forma, y que lo que paso ahora mismo no se volverá a repetir-
Los chicos asintieron de forma lenta. Después de un minuto Brick suspiro. Pensó en lo que había platicado con sus hermanos una semana después de llegar. A la semana de que Boomer hablara con Miyako, claro no les contó a sus hermanos de que había hablado con ella, aunque solo hayan sido unos minutos.
Flashback.
-¿A qué te refieres?-pregunto Butch. Boomer hizo una pequeña mueca.
-Me refiero a que si lo que hacemos no está mal. Chicos, en verdad odio vivir en palacio, puede que tengamos una vida fácil y todo pero, las cosas por las que pasamos no lo valen. Sin embargo, ustedes saben que nuestro reino es fuerte y poderoso, ¿Qué se supone que pasara cuando no haya quien lo gobierne?-respondió Boomer. Butch fruncido el ceño.
-Ese viejo vivirá durante un tiempo más, no creo que ni siquiera nos necesite-la voz de Butch sonaba fría.
-Por favor, en serio crees que ese viejo podrá seguir así-contraataco Boomer-Y sé que tú también lo has pensado, Brick-esta vez los dos vieron a su hermano mayor, claro que lo había pensado, pero volver ahí no era parte de sus planes. Y dejar a su pueblo sin que alguien lo gobierne tampoco.
-¡Deja de pensarlo! No tenemos que volver ahí. Aquí podemos estar bien, nunca nos encontraran, y no dudo que ese maldito viejo encuentre la forma de suplantarnos, tal como lo hizo con nuestras madres-dijo casi a grito Butch.
Sus hermanos se estremecieron, y luego se enfadaron. Butch tenía razón, ¿Cuánto tardaría en tener un nuevo heredero?
Fin del Flashback.
-En ese caso hagamos un trato-dijo Brick, todo mundo lo miro-Dejen que nos quedemos en este barco hasta después de que pasen por Tortuga… Yo volveré después a Ikuru-
Las chicas abrieron los ojos como platos, Butch y Boomer podían jurar que escucharon cuando sus quijadas cayeron al suelo.
-Oí, ¿no te estas apresurado?- dijo Butch totalmente nerviosos. No era un tipo muy sentimental, sin embargo los tres nunca habían estado lejos unos de otros. Brick lo miro de soslayo.
-No-respondió, seguro, miro a las chicas y sus ojos no demostraban el mismo fuego de antes, parecían los mismos ojos que tenían la noche que decidieron quedarse en el barco, como si suplicarán.
Momoko se removió incomoda y miro a sus hermanas. Miyako suspiro, miro a los chicos.
-Ustedes habían dicho que el libro seguía en el barco… El barco no lo hundimos-los chicos abrieron los ojos como platos.
-Solo díganos donde está el barco, y cuando tengamos el libro de vuelta los dejaremos donde ustedes quieran-dijo Kaoru.
-Ustedes quieren el libro. Sin embargo quiero que consideren la opción de que mis hermanos se queden-sentencio Brick, sus hermanos iban a protestar, pero el no paro de hablar-No tengan dudas de que yo regresare, pero si mis hermanos deciden quedarse aquí, o en otro lugar por el que pasemos denles el derecho de hacerlo. Pueden tener nuestra palabra de que nunca diremos nada de ustedes-Brick extendió su mano, Momoko no pudo evitar la expresión de sorpresa, pero enseguida volvió su ceño fruncido, miro a Brick sin poder confiar en verdad en lo que decía, solo que de nuevo su expresión fue de sorpresa.
Sus ojos, los ojos de Brick, reflejaban sinceridad, y Momoko se perdió unos segundos en ellos.
Hizo una mueca y ella también extendió su mano, dudo pero al final la apretó. Brick volvió a sentir esa pequeña descarga eléctrica, era la segunda vez que la tocaba y se preguntaba porque era. Observo sus manos sujetadas y noto lo pequeñas y delgadas que estas eran a diferencia de las suyas. Todavía le era difícil creer que ella y sus hermanas estuvieran pegadas al mundo del océano.
-Yo…-Brick se sobresaltó un poco al notar que Momoko empezaba a hablar-Nosotras…-se corrigió-creeremos en ti y en tus hermanos. Tenemos su palabra…, y un trato-
Brick sonrió con burla al ver su mirada desafiante, debía de admitir que encontrar a alguien que lo sacara de quicio de esa forma era imposible, o bueno casi.
-Trato-dijo él.
…O.O…
La noche había llegado, el resplandor de la luna y las estrellas era lo que más iluminaba en la proa del barco. Todo mundo estaba alrededor de una parrilla que simulaba una fogata, tenían un banquete que había preparado Larry, algo muy raro para un barco pirata, los hombres cantaban y gritaban, dos se habían puesto a bailar de forma tan graciosa que el lugar tenía un ambiente agradable, hasta cálido. Disfrutaban todo lo que se les fuera posible, pues el día de mañana, al llegar a isla Tortuga, la gente que acaba de obtener el sello seria transferido a otros barcos.
Había tomado un rato para que la gente se pusiera así, pues al principio los nuevos no sabían cómo actuar, ya que las tres que mandaban en el barco se habían unido a la celebración. Sin embargo las chicas hablaron como siempre lo hacían con Ken, Larry y los trece hombres de ese barco. Los chicos se sorprendieron por la forma en que ellas se desenvolvían ahí. Habían pasado semanas encerradas en ese cuartucho y ahora simplemente reían como si nada.
-Un brindis, por los nuevos piratas de Kibou-dijo Rolan, mientras se levantaba con una cerveza en mano. Los chicos se extrañaron un poco por el nombre de la banda, "esperanza". Todos brindaron, provocando que cierta cantidad de cerveza cayera al suelo.
-Y por los nuevos tripulantes de Isabel-dijo Logan, volvieron a brindar
-¿Isabel?-Boomer pregunto extrañado.
-Ese, amigo mío, es el nombre de este enorme, fuerte y bello barco-dijo Li, su voz tenia cierto tono de nostalgia.
Los demás tenían sonrisas tristes, los trece hombres quedaron en silencio y los nuevos se quedaron callados también. Las chicas se miraron entre sí, no querían que ahora todo se pusiera tenso. Kaoru se levantó de golpe.
-¡Pelea de comida!-grito ella con una enorme sonrisa y entusiasmo.
Sus hermanas, los chicos y hasta Ken pusieron caras de horror. Sus hermanas querían volver a la diversión, ¡pero no de esa forma! Sin embargo los demás se entusiasmaron. Kaoru sonrió arrogante, tomo el espaguetis que tenía en su plato y su primera víctima fue Ken. Él cerró los ojos al ver que el impacto iba hacia él, choco justo en su cara y se deslizó hasta llegar a sus pies, el solo suspiro. Los demás comenzaron a aventar todo.
Era estúpido, era ilógico. Ese barco estaba lleno, en su mayoría, de hombres de más de treinta... No les importaba. Y a los chicos tampoco les importó, ser príncipes, ser gente refinada, y a Brick no le importó tener que actuar come el maduro.
Cuando parte de una ensalada le cayó en el cabello olvido todo y se unió a la pelea. Sus hermanos se quedaron boquiabiertos al ver tal acción del mayor, el al notar que lo miraban tomo la carne y la lanzo en la cara de Boomer. Por un momento se quedó en shock, para después sonreír, tomo la cerveza y lanzo el líquido a Brick, sin embargo, y gracias a los reflejos de él, se agacho, ocasionando que le cayera a Butch. Boomer podía hacerle competencia a la pintura del grito. Butch nunca había sido muy maduro, cierto, ni muy inteligente, también, pero para él había un límite. Abrió los ojos y fulminó a Boomer con ella, se levantó, y derramó toda la sopa que él tenía en la cabeza de Boomer, sonrió con superioridad.
La gente seguía con su pelea. De vez en cuando algo iba a chocar en Larry, el simplemente lo esquivaba sin devolver el golpe, y sonreía con una felicidad genuina, al ver a sus niñas sonreír y divertirse a Ken intentar evitar la comida sin éxito alguno, a esos nuevos niños dejar de ser parte de lo que la gente espera de ellos, al ver a esa gente unida. Miro al cielo.
-Si tan solo pudieran verlas, estarían felices y orgullosos de ellas-murmuró a la nada.
La pelea había acabado, muchos se unían en pequeños grupos para hablar, la mayoría seguía en el centro, en una fuerza de luchas. A nadie le importaba realmente que siguieran llenos de comida. Kaoru estaba ganándoles a todos y la mayoría esperaba su turno. Los chicos seguían sentados viendo, pero Butch en particular la miraba con detenimiento. Sinceramente seguía algo molesto, había tenido un ataque a su orgullo, una chica lo había amenazado y eso no le gustaba, pero se acordó de esa chica con mirada furiosa y miro a la que tenía enfrente, divirtiéndose y sonriendo.
Boomer desvío la vista, aburrido, hasta que vio a la rubia alejada de los demás, justo donde habían hablado hace semanas, estaba intentando quitarse lo más que podía de comida. Boomer se levantó y se dirigió hacia ella.
-Ahora vuelvo-les dijo a sus hermanos antes de irse.
-Aja-dijeron los dos, sin siquiera mirarlo, ya que el peli naranja estaba igual de aburrido y el pelinegro muy entretenido observando. Brick suspiro y se levantó no mucho después de su hermano.
-No tardo-dijo el mientras se iba.
-Aja-dijo Butch sin mirarlo tampoco.
Brick se fue hacia la punta opuesta de su hermano, hacia el timón. Momoko vio cómo se alejaba, estaba igualmente sentada en el centro viendo a su hermana, hasta que la cabellera naranja del chico le llamo la atención. Se mordió el labio inferior y se levantó.
Boomer se acercó de forma silenciosa a Miyako, sin embargo ella no tardó en darse cuenta de su presencia y lo miro, sin ninguna expresión en especial.
-¿Sucede algo?-pregunto ella.
-Sí, no. Quiero decir…-Miyako ladeo la cabeza, Boomer respiro hondo y hablo-Vengo a disculparme por lo de la última vez… Para serte sincero, toda mi vida eh estado en palacio, casi nunca salimos y bueno… ver a un hombre morir de esa forma fue… impactante. Creo que lo que hiciste no estuvo bien, pero no tengo derecho a criticarte, no después de las decisiones que hemos tomado-
Miyako parpadeo confundida, pero luego sonrió, una sonrisa que hizo que a Boomer se le cortara la respiración por un instante.
-No estoy molesta, y nunca lo estuve realmente. Yo también eh tenido una vida dura y tuve que aprender ciertas cosas. Pero los rostros de esas personas nunca me permitiré que sean olvidadas-miro el cabello de Boomer y sonrió con burla. Acerco su mano al cabello del chico y le quito un cacho de lechuga-Gracias por disculparte-dios, que a Boomer estaba a punto de explotarle el corazón.
No es que nunca hubiera tocado o estado cerca de una chica, pero Miyako lo ponía nervioso, en todos los sentidos.
-¡Miren! ¡El rubio está ligando con Miyako!-grito Marc, y todo mundo se echó a reír, hasta Miyako, y el solo se puso rojo de vergüenza.
-Ven, regresemos-dijo Miyako, para volver con los demás. Boomer suspiro y siguió a la rubia.
Mientras Momoko se había acercado a Brick. Él estaba recargado en la baranda y ella lo imitó.
-¿Qué quieres?-dijo Brick, con un tono de fastidio. Momoko sonrió divertida.
-Solamente intento convivir. Estarás aquí un tiempo y hacer amigos no te vendría mal-Brick la miro de reojo.
-Suéltalo de una vez-ahora Momoko lo miro de reojo.
-Eres un chico perceptible… ¿Por qué decidiste volver al castillo?-dijo con una expresión serena.
-¿Por qué te interesa?-
-¿Es esa la forma de hablarle a tus superiores?-
-Es la forma de hablarle a una niña-Momoko frunció el ceño, los dos voltearon al mismo tiempo y se miraron, de nuevo con ganas de quitarse los ojos.
-Lástima que esta niña podría acabar contigo en cualquier momento-
-Lástima que tiene que tener a alguien que la esté cuidando-Brick sonrió con arrogancia. Momoko rodo los ojos, fastidiada.
-Olvídalo, es obvio que un niño malcriado no lo entendería-Momoko se alejaba, pero Brick frunció el ceño y respondió.
-Oye, enana, por si te lo tengo que recordar soy tres años mayor que tu-Momoko volteó de golpe.
-¿Enana?-Brick volvió a sonreír, esta vez con burla.
-Eso acabo de decir, enana-Momoko apretó sus puños.
-¡Malcriado!-
-¡Infantil!-
-¡Niño de papi!-
-¡Tonta!-
-¡Engreído!-
-¡Payasa!-
-¡Estúpido!-
-¡Zanahoria!-
-¡Ja!, ¡Idiota!, ¡tenemos el mismo color de cabello!-Brick se maldito por decir algo realmente estúpido.
-¡Bien!...- suspiro y vio que la chica no se marchaba, ella en verdad no se rendía. Murmuró algo que Momoko no alcanzo a escuchar. Brick la encaró-Realmente… no sé porque decidí eso. Supongo que no soy una persona que se conforma fácilmente, no me gusta estar atado a las reglas, y no es como si el volver fuera lo que más deseo, aunque algo es seguro. No deseo que mis hermanos vuelvan ahí sin voluntad propia. Me haré cargo del reino, justo como debía de ser. Sin embargo quiero vivir mi última aventura-
Momoko se le quedo observando, como si quisiera descifrar la expresión de Brick. No encontró nada, sabia cuando la retaba con la mirada, pero fuera de eso a la chica se le era casi difícil descifrar o incluso intentar ver lo que el chico pensaba, y por eso lo odiaba. Le exasperaba no saber algo.
-…Vaya. Así que simplemente eres un hermano sobreprotector-dijo Momoko. Brick desvío la vista, su rostro seguía sereno, pero por dentro estaba avergonzado.
Miro de nuevo a Momoko y ella siguió examinándolo. Esa niña no tenía descaro, se la había pasado viéndolo fijamente todo el tiempo, estaba acostumbrado, pero las miradas que recibía normalmente eran de odio, envidia y hasta de afecto por parte de las chicas, pero esta niña solo lo examinaba, como si buscara algo en él, y eso no le gustaba.
Escucharon las burlas de los hombres hacia Miyako y Boomer.
-Será mejor que vuelvas-dijo Momoko, mientras se sentaba en la baranda y le daba la espalda a Brick.
-¿Ah? Espera, yo estuve aquí primero-dijo Brick cuando quedo frente a ella. Momoko sonrió con burla.
-Me vas a pelear el lugar, zanahoria-Brick quería matarla. Se fue de ese lugar sin decir nada más, ahora su humor estaba peor, ¿desde cuando alguien podía sacarlo tanto de quicio? No sabía, pero no estaba dispuesto a volver a pelar por algo tan estúpido como un lugar, ya no era un niño.
Momoko vio cómo se marchaba Brick echando humo, se le escapo una risita, borro la sonrisa en una fracción de segundo y volvió a fruncir el ceño, suspiro y miro al mar. Todavía no podía creer que había aceptado a los príncipes en el barco, esto podría traer conflicto, guerras, toso si ellos no lograban entender, ¿Cómo se arreglaría todo después? Cerró los ojos, muy fuerte.
-Ya no hay vuelta atrás-
Fin del séptimo capítulo.
Mi cabezaaaaa, cuatro mil quinientas palabras, pónganme un reto y se los cumplo :v solo espero no haberlos aburrido, algo de Brick y Momoko, si les digo la verdad esta pareja se me hace algo difícil, sus personalidades no tanto pero cuando los junto ¡Boom! Explotó, sobre todo porque en esta historia Momoko tiene que ser fría al principio, o sea, simplemente cuando eres una persona fría no quieres hablar con nadie, me explico? Es frustrante, quiero morder a alguien ò_ó Merezco algún review? :D
Review
Laura249: No me des esos sustos, o juro que lloro. Nuestro Butch es un rompecorazones jiji, claro tu dame una ida y buscaré la forma de meterlas en la historia, no estaría mal. Las conciencias atormentan a todo mundo, nos condenan al sufrimiento :,v
Pd. Siiiiii, yo también quiero ser su amiga abasho (/owo)/
ali-chan1234: En realidad creo que muchas de mis historias se parecen, tengo que cambiar eso :s dio risa? No me mientas eh que creo que soy malditamente feliz, jajaja no me imagino, esas abuelas son todas una loquishas besos :*
Taiga Kaoru: Aquí está el capi, nunca dejare una historia inconclusa.
Ruka Jimotoraku: Te hice feliz uwu a Miyako quería que la vieran como una chica ruda, pero sensible, rara combinación pero me gusta una Miyako así, adiós.
Tokitou: No creo que sea tan genial pero si insistes jijiji ;)
maniaca muajaja: Tranquilas chicas, no tengo favorita, solo que con una puedo contar para animarme con sus review y con la otra para hacer travesuras sádicas n.n No la incitare más… tal vez :v Toque, desde ahora mi palabra favorita *v* todos aman a Boomer y si no lo aman acabaré con sus vidas ya leí tus caps y espero el ocho no tardes y ojala tú también lo hayas pasado bien.
Gracias por llegar al final
