Disclamer: Los personajes de Tinkerbell que aparecen en las películas, libros no son de mi propiedad, pertenecen a Disney.
Lo imposible
Capítulo 7: Esperando un sí.
[Viola]
Habían pasado poco más de veinticuatro horas desde que salí de casa de Vidia. La reina me dejó al cargo y se fue con su abrigo después de que vinieran las amigas de Vidia. Dijo que seguramente iría al Invierno. Me extrañó, casi nunca me dejaba al cargo y mucho menos se iba al Invierno, no le gustaba ni hablar de su hermano pero ahora se iba como si nada. Me descolocó, sospechaba que algo había pasado.
Como no estaba, cotilleé un poco sus cosas llevada por la curiosidad y me topé con una carta de los scouts de Invierno. Entonces lo entendí, la historia se repetía. Al igual que Milori, Periwinkle fue víctima del deseo y perdió las alas. Tiempo récord, tardó tres semanas menos que él. Tink debió de sentirse mal por ella, Clarion dejó de hablar con su hermano después de aquél accidente pero no me imagino a esa tintineadora cabezona rindiéndose así como así.
No me gustaría estar en su situación aunque la mía tampoco era para tirar cohetes. A día de hoy, sigo dudando de si esos cinco días eran para ponerme a prueba o simplemente quería perderme de vista. ¿Y si después volviera para alargar los días a unas semanas? O de por vida como dijo ella... No quería ni imaginarlo, sería demasiado cruel.
Por supuesto, intenté olvidarla más de una vez, fingir que ya no me importaba y que había pasado de página pero... Se me hace imposible dejar de pensar en ella. Es Vidia y aunque no tuvo la decencia de venir a verme desde que nos peleamos, sigo queriéndola como una tonta irremediable.
Pensé en qué hacer cuando nos volviéramos a ver en cuatro días, ¿sería ella la que vendría a por mí? Me puse en mil situaciones posibles y las analicé para tomar ventaja de ellas, incluso me hice un esquema y un gráfico de probabilidades. Sí, tenía cosas mejores que hacer pero lo dejé para después. No salí muy bien parada, ella llevaba ventaja mirara como lo mirara.
Recién entrada la tarde y un poco preocupada por Clarion, apareció con otra aire, ajetreada y con cien manos inquietas. Nunca la había visto así.
"Viola, sígueme, tengo que hablar contigo" ni siquiera dejó de aletear para hablar. Me puso al corriente de la situación, de su plan para que las hadas cálidas pudieran estar en Invierno y del cambio que iba a suponer. Se la veía feliz, más que de costumbre.
Me sorprendió que hiciera todo eso para que Tink pudiera estar con su hermana pero después de hablar un poco de eso, entendí que ella también quería estar con Milori, lo llevaba escrito en la frente. Cuando terminó de dar todas las explicaciones, dejó caer un bombazo que no vi venir.
"Dicho esto... Es muy probable que algún día tenga que dejar de ejercer como reina, no será pronto pero hay que tenerlo en cuenta. Confío mucho en ti Viola, todo este tiempo has demostrado una gran dedicación por el talento de gobernar y eres un sol ¿crees que podrías aceptar el puesto si fuera necesario?" básicamente, dijo si quería convertirme en reina, así, como si nada, la reina de Pixie Hollow. Ni en broma estaba preparada.
·No creo que...·
"Piénsalo, no tienes que decidir nada ahora, tómate tu tiempo ¿de acuerdo?" me quedé a cuadros. No podía ser el peor momento para pedirme algo así, siendo reina no tendría tiempo para estar con Vidia, pero realmente no había nadie más preparada que yo para serlo. Nunca caí en la cuenta de que Clarion pudiera dejar su puesto, era impensable. Supuse que querría hacerlo para estar con su hermano.
Tuve unas ganas inmensas de decírselo a Vidia, pero cómo no quería verme ni saber nada de mí...
Pasé el resto de la tarde distraída, sin conseguir centrarme en nada de lo que hacía. No estaba preparada para ser reina, eran demasiadas responsabilidades, tenía que decirle que no y cuanto antes, así le daría tiempo de buscar a otro.
Fui a hablar con ella pero no la encontré, no estaba, se había ido sin decirme nada. ¿Qué se supone que significa esto? Siempre me avisaba cuando se largaba, ¿dónde la iba a encontrar si necesitaba su ayuda? Decidí aplazar la charla.
No volvió a aparecer hasta hacerse de noche, me preocupé y me sentí un poco abandonada.
·¿Dónde has estado?· me sentí un poco como si me estuviera siendo infiel, fue un poco absurdo.
"¿No te lo había dicho?" ¿sería posible que se hubiera olvidado de decírmelo? "Qué despiste, fui a supervisar el trabajo de los tintineadores, el proyecto tiene muy buena pinta" realmente parecía otra, más ligera, más flexible y relajada.
·Verás, quería hablar contigo sobre el tema de relevar tu puesto...·
"Cariño, piénsalo con detenimiento, aún es muy pronto para hablar de eso"
·Ya lo he pensado con detenimiento, y creo que yo no soy la mejor opción·
"¿Sabes cómo me convertí en reina?" escuché esa historia mil veces "Todos tenemos la capacidad de hacer cosas increíbles, sólo necesitamos ganas, dedicación y constancia. Con que tengas ganas sería suficiente. ¿Salimos a cenar?"
·¿Juntas?·
"Sí, ¿por qué no? Ha pasado tiempo desde la última vez"
·De acuerdo...· hablamos un montón durante la cena, Clarion estaba de lo más abierta y comprensiva, fue todo un placer estar tan relajada con ella, parecía que éramos dos amigas cenando como si nada. La vi como si hubiera rejuvenecido un montón de años, era agradable estar a su lado.
Llegamos a tal confianza, que le conté sobre Vidia, de la situación en la que nos encontrábamos y cómo siempre, me aconsejó.
"Sí... Zephyr me dijo una vez que si no fuera tan irascible no llegaría a ser tan buena con su talento. Ella es muy temperamental pese a aparentar calma y serenidad, tienes que entenderla tal y como es. Te aconsejo que te tomes la tarde libre un día y estés a solas con ella para hablar. Salid a dar un aleteo y sed sinceras con vosotras mismas, la base de una relación está en la confianza"
·Ya... Pero si al final salgo con ella no creo que tenga tiempo para...·
"Eh, no te preocupes por eso, no te estoy obligando a nada, tengo una lista de hadas cualificadas para el puesto a las que puedo instruir. Te lo pedí a ti porque tú estás en la primera posición" me sentí mucho más aliviada después de escuchar eso "Lo importante es que seas feliz con lo que hagas, no importa lo que sea, si es lo que quiere tu corazón adelante con ello" imposible no creerme sus palabras.
Seguimos con nuestra velada y no volvimos a hablar de trabajo. Sin duda, la visita que hizo al Invierno le sentó de maravilla, debería ir a ver a su hermano más a menudo.
[Vidia]
Amaneció el segundo día de tranquilidad con un agradable sol. Las chicas me dejaron en paz por fin y salí de buena mañana para estirar las alas. Me sentía genial, más relajada, más libre.
Me puse a entrenar como solía hacer antes y vi lo poco en forma que estaba, me cansaba a los pocos kilómetros. A partir de ahora tendría que ponerme en serio para volver a estar al cien por cien.
Era genial poder gozar de tanta tranquilidad, no tenía que preocuparme de nada más que de mí misma. Mi plan habría salido a la perfección si no hubiera sido por Viola. Era irritante, no dejaba de aparecer por mi mente.
Cuando salía a volar, mientras dormía, cocinando e incluso en el baño se las apañaba para meterse en mi cabeza y no conseguía librarme de ella. Es que hasta en este instante pensé en ella, no lo podía evitar. Quizás era su especialidad innata por sacarme de quicio, o su irremediable locura, o tal vez sus labios recordándome tiempos olvidados, pero no conseguía dejar de pensar en ella.
Era la sexta vez que tuve el impulso de ir a verla, y sí, las conté y es que empecé a pensar que me había contagiado su locura. A eso también se le aplicaba mis pocas ganas de pensar en las chicas y en Tink en especial, volqué mi rabia contenida en ella y dije cosas de las que me arrepiento, pero ya era demasiado tarde, ¿de qué serviría disculparme?
Pensé en otra cosa. ¿Sería posible una vida tranquila con Viola? Sonaba raro de cojones, ella era todo lo contrario a eso, pero quizás no era imposible, quizás podría intentarlo, quizás conseguirlo.
Tras unas vueltas llegué a la séptima vez, ahora con más ganas que las anteriores. Podría cambiar la condición a 'tú no puedes molestarme pero yo a ti sí' o algo así, supongo que no le importaría aunque perdería el sentido de la condición. Tenía que mantenerme firme pero cada vez me costaba más. A decir verdad, vivir completamente sola de golpe era un cambio demasiado brusco. Podría intentar ver qué pasaba con Viola y decidir más adelante, no podría ser tan malo. Sin darme cuenta me estaba dando excusas a mí misma.
Tuve que pararme en uno de los valles del otoño para replantearme las cosas. Ya no podía fiarme ni de mí, me estaba haciendo un lío y me tumbé en un rincón para ver pasar las nubes.
Me puse a pensar en los cambios que tuve en tan poco tiempo, en lo que iba a ganar y perder de una forma más objetiva, con otra mentalidad, desde otro punto de vista. La espina de Tink seguía molestándome, no se merecía haberla tratado así, debí de haber sido más comprensiva y no tan egoísta.
Me incorporé para sentarme, quise levantarme y volar hacia el árbol de polvo de hada, si no lo hacía ahora terminaría haciéndolo en unas horas, no tenía caso esperar más. Cuando me levanté dispuesta, me puse una última condición. Iré cuando arregle las cosas con Tink. No podía dejarla así, tenía que disculparme o al menos intentarlo.
Cogí aire y me dirigí hacia el refugio de los tintineadores. No sabía ni cómo empezar, pero ahí iba. Cabía la posibilidad de que estuviera en Invierno, pero Viola dijo que la reina se lo impediría dándole trabajo aunque con ella nunca se sabe.
Fui directa al taller y acerté a la primera, estaba con varios otros tintineadores entre planos y pizarras llenos de datos y dibujos extraños. No me vio de lo metida que estaba en lo que fuera que estuviera haciendo. Tuve que ponerme a su lado para captar su atención.
·Hola...· me miró de reojo a desgana, tenía que estar enfadada conmigo.
"¿No ves que estoy ocupada? No molestes"
·Quería hablar contigo, a solas si eso...·
"¿Sí? Pues ya es tarde, vete" se movió de mesa obligándome a seguirla. Cierto era que podría haberme disculparme con ella antes, y pensé hacerlo cuando la escuché llorar desde mi casa, pero no fui capaz de hacerlo.
·Quiero disculparme Tink, dame un minuto porfa·
"No, ni medio" esto iba a ser complicado.
·Vamos Tink, no quiero tener que decir las cosas frente a tus compañeros...· se rebotó contra mí cuando le toqué el hombro.
"¡Grr! ¿Qué quieres? ¿disculparte? ¡Pues te jodes! no te perdono, ahora vete y déjame tranquila" no pintaba demasiado bien. Algunos empezaron a mirarnos por esa subida de tono y pensé en hacer una estupidez.
·Lo siento, pero eso no entra en mis planes· le cogí la mano y conseguí hacerla volar para llevármela fuera, hacia un rincón donde no había nadie.
"¡Suéltame!" tuve que cogerla fuerte para que no se escabullera. Cuando aterrizamos, la dejé contra unos arbustos para que no pudiera escapar "Te odio" le solté la mano despacio al verla más tranquila.
·No espero que me perdones, pero al menos escúchame porfa...· cruzó los brazos girándome la cara ·Mira... han sido unos días muy complicados para mí, he... cambiado para bien o para mal y no lo he hecho de la mejor forma posible, no quise gritarte ni decirte esas cosas, yo no soy así...·
"¿Complicados dices? ¡Ha! ¿De qué sirve que me digas esto ahora...?"
·Puede que de nada, pero tenía que decírtelo. Confieso que tenía envidia de Peri, siempre hablabas de ella y querías estar a su lado, y sentí que me echabas a un lado... Me gustas Tink, eres... como la mejor amiga que he tenido y... no quería perderte ni que me abandonaras. Pero ahora lo he entendido, tu hermana es tu mundo ahora y es lo más importante para ti, la quieres por encima de todo·
"¿Y por qué coño desapareciste? Dicen que no volverás a ser nuestra amiga, que te has aislado"
·Eso es cierto... Necesito estar sola un tiempo, aclarar mis ideas antes de nada. No es por vosotras, no tenéis la culpa, es por mí. Tengo que hacer un cambio, mi yo me lo pide·
"¿Y por qué te disculpas si luego vas a pasar de nosotras?"
·Porque me importas Tink, y no quería dejar las cosas así, no te lo mereces... Quiero que seas feliz, aunque no sea conmigo. ¿Cómo va con Peri a todo esto? Escuché que la reina te impidió estar con ella·
"Mal. Ayer... perdió sus alas por intentar venirme a buscar"
·¿Qué...?· su cara no mentía ·¿Cómo que ha perdido sus alas?· no podía ser.
"Pues como que ya no volverá a volar nunca más por mi culpa, joder" sus ojos pedían llorar.
·Oh cielos... Seguro que no fue tu culpa...· me dolió hasta a mí que le hubiera pasado eso. Apoyó lentamente su cabeza en mi hombro y la abracé, al parecer no era la única que lo estaba pasando mal ·Bueno, mira el lado positivo, ahora podrá volver sin riesgo de que se le rompan·
"Ni se te ocurra volver a bromear con eso, ¿sabes lo mal que lo he pasado? Peri está destrozada..."
·Perdona... El otro día pensé que podrías hacer una casa cerca de la frontera para no tener que ir hasta el valle de los escarchadores·
"Eso ya lo pensé el día que la conocí" se separó un poco más calmada "Ahora estamos barajando posibles soluciones para poder estar en Invierno sin problemas, y la reina nos apoya"
·¿En serio?·
"Sí, pero como ahora pasas de todo no te enteras de nada... También me deja cruzar tres horas al día y me iré dentro de poco"
·Vaya... Lo siento pero a partir de ahora no estaré tanto con vosotras·
"Aún no entiendo por qué quieres dejarnos..."
·¿Conoces a Viola?·
"Fawn dijo que os habíais hecho amigas, ¿qué pasa con ella?"
·Ella fue una de mis primeras amigas que tuve, poco después de nacer... Su forma de ser es única, detrás de su aparente normalidad hay un caos desordenado de colores que siempre me ha atraído. Me volví solitaria y fría tras pelearnos, antes de que nacieras. Fue un poco duro para mí·
"Así que era por eso... ¿Y ahora habéis hecho las paces?" pasé de responder a sus preguntas para seguir con mi monólogo.
·No quiero que flipes y sé lo mala que eres guardando un secreto pero... estuvimos saliendo durante un tiempo, fueron unos meses que difícilmente olvidaré·
"¿Saliste con Viola? ¿Os enrollabais y tal?"
·Y cuando tuve que hablar con ella por el cambio de casa... aún seguía colada por mí, me volvió a robar el corazón·
"¿Vas a responderme a alguna pregunta?"
·Sí, me enrollaba con ella y también lo hice el otro día, no sé si hicimos las paces como tal, pero al menos volvemos a hablarnos y sí, voy a dejaros para estar con ella, necesito un tiempo para hacer lo que quiera·
"No sabía que te gustaba enrollarte con otras hadas"
·¿Y qué? No soy la única...·
"¿¡Cómo sabes lo de Peri!?" lo dijo tan rápido que ni se dio cuenta.
·¿Eh?·
"Ah, mierda"
·Me refería a que hay otras hadas con esos... gustos... ¿Te enrollas con Peri?·
"¡No! ¿Estás loca?" no pudo mentir peor.
·Ostras Tink, sabía que la querías pero no tanto·
"E-es diferente ¿¡vale!?"
·Haha, lo que tú digas, me parece bien, hacéis la mejor pareja del mundo·
"Hum... pobre de ti que se lo cuentes a alguien"
·Entonces guárdame tú también el secreto·
"Vale"
·Vale· me sonrió, no esperaba descubrir su secreto pero ahí estaba.
"Gracias" me dio un beso en la mejilla sorprendiéndome "Avísame cuando quieras volver con nosotras, te estaremos esperando"
·Lo haré· salió volando sin más dejándome con una sonrisa y más tranquila. Lo había hecho bien. Aún quería seguir hablando con ella, pero más ganas tenía de hablar con Viola. Ya no tenía excusa para no ir a verla.
Fui directa al árbol de polvo emocionada y con ganas de estar con ella, de empezar algo nuevo. Se me hizo largo el camino pese a lo cerca que estaba. Al llegar a la entrada, toqué la puerta con firmeza. Luego me escondí.
"Adelante..." dejé caer los hombros al ver que la broma me salió mal, quería sorprenderla. Abrí un poquito la puerta y me saqué mi cabeza lo justo para poder verla "¡V-Vidia!" se levantó de golpe y cerré la puerta.
Sentí como agarraba el pomo y tiraba con fuerza, el aire que provocó casi me ondeó los pelos y su acelerada reacción se calmó al encontrarse con mis ojos.
·Bú· no podía ocultar mi sonrisa, aparecí como mi verdadera yo, estando en el lugar que quería con el hada que un día amé.
"¿Qué... haces aquí?" preguntó deslizando sus dedos por mis antebrazos hasta hacerse con mis manos "¿Otro cambio de casa?" negué con la cabeza "¿segura? Porque mi habitación es grande..." me adentró pasito a pasito.
·Mi casa es nueva, y más grande. Estaremos más cómodas allí·
"¿Significa eso que puedo vivir en tu casa?" le susurré un sí delante de sus labios antes de besarla. Con eso, sus disculpas quedaron más que aceptadas. Era absurdo recordar que nuestra pelea empezó por negarme a compartir casa con ella, todo habría sido tan diferente con ese simple sí "Por fin..."
·Cuando estés preparada·
"Llevo mucho tiempo preparada" me rodeó el cuello y perdimos la vista besándonos sin parar. Sus pies danzaron hacia la mesa donde apuntó algo rápidamente en un papel "Ya podemos irnos" de lejos leí algo así como 'me tomo el día libre' y un garabato difícilmente reconocible que parecía un corazón.
·¿A dónde?· me cogió de la mano y me llevó.
"A mi casa" salimos con prisas de allí. Sabía que tendría ganas, hasta yo las tenía.
·¿Vamos a empezar con la mudanza?·
"No, primero tengo que hacer una cosa"
·¿Qué cosa?· se paró expresamente para darme un beso ·Ya lo verás· decidí no insistir. Verla tan feliz me derretía de amor, estaba preciosa llevando esa sonrisa.
Tocamos suelo en la puerta de su casa y volvió a besarme, estaba tan juguetona que empecé a sospechar de lo que se podía tratar su sorpresa.
No estuvimos más de cuatro segundos en el comedor, me llevó directa a su habitación y se dejó caer en la cama hacia atrás sin soltarme. En el momento en que apoyé una rodilla en el colchón me tumbó hacia un lado para besarme, besarme y besarme. Enrollamos nuestros cuerpos con harmonía casi al instante y dejamos atrás el mundo.
Sentí que había hecho todo lo que pedía mi corazón y ahora me lo recompensaba con felicidad. Necesitaba a ese alguien que viviera por mí, necesitaba a Viola.
