advertencia: los personajes de este fic pertenecen a J.R.R. Tolkien
vectriz Ikaros: bien aqui tenemos la nueva parte de este fic :D veamos como les va a nuestros señores oscuros favoritos
—gracias al Iluvatar, recuerdo como hacer fogatas— dijo Mairon mientras se acercaba a la fogata recién creada, justo al lado de él se encontraba Silmaril y justo enfrente Melkor con una cara de enojo tras la mención de cierto creador que Melkor prefería no fuera mencionado bajo ningún motivo.
—Ya no tengo tanto frio— decía la pequeña Silmaril tranquila mientras se acercaba mas a la fogata para sentir aun más el calor de esta. Mairon tiernamente la abrazo, mientras Melkor simplemente miraba todo con mucho enojo — ¿Qué tienes papa?— pregunto la nena ladeando la cabeza levemente.
—déjalo Silmi, mi señor siempre tiene esa cara cuando sabe que perdió— contesto Mairon feliz de la vida con una sonrisa burlona; si bien era cierto que su maestro no le gustaba perder, lo cierto es que jamás imagino que hasta en un juego como "guerra de agua" también lo pondría de mal humor.
—Fue trampa, eran 2 contra 1— murmuro Melkor mientras giraba su mirada hacia otro lado, tanto el maia como la pequeña comenzaron a reír ante aquello, realmente les causaba tanta risa que el señor oscuro Morgoth no fuera capaz de soportar la derrota en un simple juego.
…
30 minutos después
— ¡Tengo hambre!— grito alzando los brazos la pequeña Silmaril, Mairon saco algunos alimentos de la canasta que traía consigo y lo repartió, la comida fue lo más tranquila posible… aunque pareciera que aun había un poco de enojo por parte de Melkor, Silmaril se lo ganaba de una manera casi impresionante.
"quien se puede enojar realmente con ella" pensó Mairon para si mismo mientras mordía un poco de pan mirando la escena de "padre e hija" conviviendo luego de ser enemigos en la guerra de agua más extraña que había experimentado.
…..
Calabozo de Angband
Gothmon al fin había logrado escapar de las mascotas de Sauron, aunque aún seguía con sus ataduras y se movía como gusano tratando de llegar a su habitación; cuando llego con algo de ayuda de uno de sus subordinados logro liberarse de sus ataduras. Estaba agradecido con su señor por mandar llamar a Sauron.
Respiro hondo, por ahora tendría que soportar… después de todo, sabía que Sauron no sería una fácil de controlar su furia luego de la broma; maldita suerte que tenia la pequeña Silmaril… debía admitir que le tenía envidia, ella se había salido con la suya y para colmo la recompensaron.
Decidió ir a dormir, cerrando bien la puerta se fue a la cama para tener un momento de paz….
…..
Bosque al norte de la fortaleza…
—Silmaril baja— hablo Mairon mientras ahora trataba de bajar a la niña de un árbol al cual se había subido persiguiendo una ardilla, pero ahora que estaba en la sima parecía no querer bajar; Melkor se mantuvo mirando la escena como si de alguna manera esto le fuera extremadamente familiar.
—No quello— dijo ahora sentada en la rama cruzada de brazos, su típico berrinche que por lo general suele exasperar a Melkor… claro está que este estaba tranquilamente echado en el césped sin prestarle atención a "madre e hija". Realmente estaba disfrutando las "mini vacaciones que estaba teniendo lejos de la fortaleza"
—¡ooohhh! Parecen necesitar algo de ayuda— escucho a lo lejos una voz que le resulto familiar, giro su cabeza solo para notar que su amo también lo estaba mirando con cara de preocupación tratando de encontrar a la fuente de esta; Mairon saco su espada escondida mientras seguía buscando a quien había hablado.
— ¿Pequeña porque no quieres bajar de ahí?— pregunto el hombre el cual había aparecido de la nada recargado en el tronco del árbol donde Silmaril estaba tranquila jugando en la rama; Mairon apuntándolo con la espada temiendo que le fuera hacer algo a la pequeña y al igual que Melkor se preparaba para atacarlo.
—Es porque me aburro— dijo girándose haciendo que se meciera la cabeza por debajo de la rama; ahora Mairon quería correr y bajarla aun mas rápido y salir corriendo, alejarla lo más posible (si se puede).
—Entonces tal vez lo que necesitas es una aventura pequeña— dijo el hombre anciano de buen humor mientras cierto Maia estaba que quería correr y Melkor…. Melkor parecía que estaba pensando en darle permiso a la pequeña.
— ¡Olórin no le metas ideas a mi hija!— eso fue todo para que Melkor se diera un "face palm" si, definitivamente Mairon era una mamita en progreso, y no una cualquiera… una mega sobreprotectora.
—Hola Mairon no te había visto ¿Qué has estado haciendo?— ahora Melkor tenía un tic nervioso, que rayos estaba pasando ahorita que el tal Olórin estaba saludando tan jovialmente a Mairon… y peor, Mairon estaba igual o peor que el ante la actitud del otro maia
—No mucho, cuidar niños, entrenar orcos, preparar ejércitos para atacar a los valar— dijo Mairon tratando de ver si a si su ex compañero entendía lo que quería decir. Aunque ahora que pensaba con claridad… no había sido buena idea.
—¡oohh! Pero creo que cuidar niños no te va… mira que la niña aun no baja— respondió el maia mientras miraba que la niña seguía feliz en el árbol.
—Supongo que tu puedes hacerlo mejor— reto Mairon ya enojado mientras trataba de tranquilizarse, mientras Melkor y Silmaril parecían mantenerse al margen de la situación pero al mismo tiempo muy entretenidos
—Ya verás como logro bajar a esa niña del árbol, en menos tiempo del que tardaste tu— dijo divertido mientras miraba a Mairon con una sonrisa muy marcada en sus labios.
Tbc….
