3849 palabras según el Word (más pues lo edite al releerlo y agregué palabras) ... ¡WOW! ¡Me traumé! ¡5 horas y media escribiendo! No tengo vida social... ewe
¡MEERY CHRISTMAS! ¡ESPERO QUE LA HALLAN PASADO REQUETE BIEN! ¡Hola! Aquí Hika regresa a molestar la vida :D les traigo un mini (?) especial de los trifectos para las que querían saber que le paso a Yokozawa cuando tuvo a Kiseki, regalo navideño para mi querida amiga, Zryvanierkic. Espero que te guste y sufras mucho como yo hago con el osito...
¡AVISO!: DRAMA, ANGUSTIA, TRAGEDIA, DOLOR Bueno, todo eso que me quita el calor en el verano aquí argentino que me deja como para pegarme un tiro T_T esto se sale del cannon de la historia solo para hacer llorar, PREPAREN PAÑUELOS...
Enserio llore escribiéndola porque tenía ''Si nos quedara poco tiempo'' de Chayane de fondo y cantaba con un sentimiento que daba horror (?) Bueno, no. Mi voz es lo que daba horror pero la intención estaba.
Antes de leer:
DECLAIMER: Los personajes de la madre y padre de Yokozawa, así como también la madre de Kirishima pertenecen al fanfic ''El oso que amaba la miel'' de Zryvanierkic. Yo tomo sus personalidades medianamente, bajo el consentimiento de su autora: mí querida Sempai.
Los personajes de la madre y padre de Sakura son de mi autoría al igual que Haku, Mirakawa-sensei y los bebes.
Los personajes restantes perteneces a Nakamura-sama, mi ídolo.
¡IMPORTANTE!:
Lo que está en esta letra diferente son POV'S de Hiyori, pues este cap. se centra en gran parte en su narración.
AHORA SÍ: A LEER-
CAPITULO ESPECIAL 2: TRIFECTA
''NADIE SABE LO QUE TIENE, HASTA QUE ENFRENTA EL MIEDO A PERDERLO''
''Uno no sabe lo que tiene, hasta que lo pierde.'' Papá solía decir ese refrán muy seguido cuando yo era pequeña. Supongo que se refería a mi madre pero nunca pude realmente comprender eso, después de todo yo no la recordaba, hasta que Onii-chan nos dio la más alegre de las noticias y, a la vez, debimos enfrentar el más terrible miedo existente. Nunca podré olvidar lo que sentí en aquel momento... estoy segura.
Sentirse así apestaba, Yokozawa ya lo daba por hecho a estas alturas. Todo se sumaba junto: No toleraba las más comunes comidas de su menú diario ¡Ni siquiera le curry especial de Hiyo!; lo poco que comía lo acababa devolviendo poco después; a pesar de ello tenía hambre, un apetito voraz demasiado extraño en él. Todo esto se unía con el insoportable calor del verano japonés. Sí, el oso de Marukawa sentía que todo se había puesto en su contra.
-Ya es suficiente, Takafumi- Oyó la reprimenda de su pareja que, recostado en la puerta del baño, le miraba devolver bilis ya que llevaba sin comer nada desde la tarde anterior, una mañana en que había saltado de la cama que compartían unos diez minutos antes de la hora habitual solo para correr al baño.- Llevas más de una semana así, eso no es una simple comida mal digerida.
-Cállate. Estoy bien.
-No lo creo. Hoy mismo irás al médico ¿Verdad?
-¡Claro que no! Tengo trabajo que hacer.
-Estamos a principio de ciclo en todos los departamentos de manga, no creo que sea importante. Dile a Henmi que se haga cargo de ello.
-Sabes que no puedo hacer eso ¿O es que tu pequeña mente no puede aceptarlo?
-Mi pequeña mente solo acepta que te tengo aquí, arrodillado delante mío ''no de la manera que quisiera'', devolviendo todo lo que no comiste y con el rostro más pálido que un fantasma.
-Estoy bien- Quiso demostrarlo levantándose tan rápido como pudo, pero un mareo increíble lo atacó y por poco de desploma al suelo. Zen atinó a moverse y ayudarlo un poco a pararse.
-''Estoy bien''- Hizo comillas con los dedos-''no me sucede nada'' Pues no estoy de acuerdo. Si no vas tu solo al doctor, como el adulto que se supone eres, te llevaré a rastras ¿Me entiendes?
-No voy a...
-Ve, por favor, Onii-chan- Hiyori apareció tras la puerta- Papá y yo estamos muy preocupados...
Maldición, eso era sin duda un truco, Kirishima sabía bien que él no era capaz de negarle algo a esos ojitos adolecentes y a ese espíritu que no había cambiado ni pizca en los cuatro años pasados desde que la vio por vez primera.
Suspiró.-Esta bien, iré. Pero da por hecho que es solo por Hiyo.- Miro a Zen que sonreía triunfal, su as había funcionado perfecto.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
-''Muy bien''- Se dijo el hombre una vez dentro del consultorio de un médico amigo- ''Aquí estoy perdiendo horas de trabajo solo por un virus estomacal de cuarta''
Poco después, Onii-chan se arrepentiría de esas palabras dichas con la molestia de un hombre obligado a ir al médico cual niño de primaría.
-Muy bien, Yokozawa- decía un médico a quien conocía desde la secundaria- Lo que tienes no me hace pensar nada más que hallas comido alguna cosa rancia... a menos que estés saliendo con un hombre, claro. Je, je.- Lo último lo dijo como broma a su viejo compañero, sin imaginarse ni remotamente que dio en el clavo. Yokozawa saltó en su asiento- En todo caso te recetaré...
-¿Q...Qué quisiste decir con eso de salir con un hombre, Mirakawa?
El profesional levantó una ceja incrédulo- Ja, buena esa... supongo que quería decir que podrías estar embarazado pero no creo que tú...
-¡¿EMBA...?! ¿Eso se puede?- De repente el oji-azul estaba temblando de los nervios.
-Bueno... últimamente se ha hecho típico que los hombres homosexuales queden embarazados y...- Mirakawa calló en cuenta del estado de su paciente y de la dirección que tomaba el dialogo. Lo miró estructuralmente de arriba a abajo. Se acomodó los anteojos que reposaban sobre su nariz- Yokozawa... ¿Te encuentras en una relación homosexual?- Aquello tomó a Takafumi por sorpresa, le daba pavor la mirada del hombre sobre él y esa pregunta lo incomodaba sobremanera.
-Y...Yo... Esto... bueno...
-Yokozawa, esto queda como discreción médica entre nosotros. Se honesto, es por tu bien.- Decía eso viéndolo como buscando la verdad en sus acciones.
El pelinegro bajo los hombros y la cabeza, relajándose.- S...sí, lo estoy.
-¿Hace mucho?
-Unos cuatro años...
-Ya veo... en ese caso, lo mejor es hacerte algunos análisis de sangre lo más pronto posible. ¿Has comido algo hoy?-Yokozawa negó rápidamente, las náuseas le habían quitado por completo el apetito esa mañana.- Bien entonces. Ve al laboratorio, te daré la receta y te sacaran unas muestras de sangre. En la tarde pasa por aquí y te las daré personalmente. De ser lo que imagino te derivaré con un especialista.-
-Muy bien. Gracias, Mirakawa. Nos vemos en la tarde...- Se levantó para irse de allí.
-Está bien... oye, Yokozawa...- El hombre detuvo su salida- Tal vez deberías venir con tu pareja...
-No, gracias. Cuando sepa que es lo que tengo hablaré con el...
-Muy bien, dejo las cosas a tu criterio... adiós.
Yokozawa salió de allí sin decir nada. Camino hasta los laboratorios y dejo que tomaran las muestras necesarias. Luego simplemente salió de aquel hospital tan rápido como pudo.
Caminó de vuelta al departamento de los Kirishima. Hacía unos buenos 6 meces que vivía allí... Desde que supo sobre la relación que mantenían, Hiyori le había insistido en que se mudara y tras mucha vacilación aceptó a cambio de que se guardara él secreto.
Durante el camino, varias veces resistió la tentación de parar en una farmacia y comprar el famoso test que le quitaría medianamente las dudas, pero no podía. No se atrevía. Inconscientemente sus mente divagó hacia como sería tener un hijo propio con Zen ¿Sería rubio o morocho? ¿Ojos miel o azules? Ojala se pareciera a él...- '' ¡Oí, Takafumi! ¿Pero qué demonios piensas?''- Se reprendió mentalmente
Llegó a casa, podía ir un rato a ver cómo iban las cosas en la oficina antes de regresar al hospital pero estaba agotado y decidió tomarse ese día libre. Se recostó en el sofá y se dejó llevar por los brazos de Morfeo...
Yo no quería admitirlo, pero algo extraño notaba en Nii-chan por aquellos días...
-Onii-chan... ¡Onii-chan! - Hiyo removía a su padrastro incansablemente -¡Ya son más de las cinco! ¿Cuánto más planeas dormir?- Yokozawa abrió lentamente los ojos...
-¿Hiyo?- Se sobó un poco la cara despertando. Miró el reloj y dio un brinco del sofá- ¡Mierda! ¡Se me hace tarde! ¿Puedo dejarte la cena a ti por hoy?
-¿He? Claro... pero ¿A dónde vas?...
-Yo...- no podía decirle que regresaba al médico.- Debo buscar una entrega en la librería...
-Ya veo... es trabajo... ¡Muy bien! ¡Suerte! Ah, cierto... ¿Cómo te fue con el doctor?
-Ah, no es nada... solo un virus estomacal...-
-Me alegra de que no sea nada más grave...
-Sí. En todo caso, ¡me voy!-
-¡Que te valla bien!
Creo que en el momento, me sentí un poco desilusionada de ello... a veces no quisiera que Nii-chan sea tan desconfiado sobre contarme ciertas cosas...
Yokozawa partió hacia el consultorio nuevamente. Llego justo antes de que Mirakawa-sensei se fuera.
-Yokozawa, que bueno que llegas. Tus resultados están listos.
-¿Y bien?
El doctor abrió un sobre y se lo tendió- Era justo como sospeché. Felicidades, Yokozawa-san, se encuentra usted con 3 semanas y media de gestación.
Aquello dejó a nuestro protagonista de piedra- '' ¿Un bebe? Yo... ¿Tendré un bebe de Zen?''
-Zawa... Yokozawa...- Apenas se dio cuenta de que su amigo le hablaba.
-¿Si?
-Veo que estas asimilando la noticia... no te preocupes, de derivare con Tsumori-sensei, él está a cargo de los casos como este...
-¿N...No soy el primero acaso?- Dudó un segundo.
-No. Debe haber unos cuatro casos más aquí en Japón, incluyendo un médico de la sección de pediatría de aquí mismo. Su pareja dio a luz a gemelos hace casi un año, más o menos...
-Está bien. Gracias.
-Escúchame, llamaré ahora a Tsumori, él te explicará cómo sigue esto.- Mirakawa se fue dejando pasar a un rubio alto que le miro sonriente.
-Bueno, Yokozawa-san, es un gusto. Mi nombre es Tsumori y tomaré su caso de ahora en más. Me gustaría saber un par de cosas... tranquilo, todo es secreto profesional.
El nuevo doc. Le preguntó algunas cosas que lo pusieron levemente incomodo, entre ellas, si su relación era estable... dudó un segundo y luego asintió, ya su mente no alojaba ninguno de los fantasmas de su pasado.
-Ahora Yokozawa-san, esto me es duro de decir pero tiene usted que pensar bien en lo que hará. Si su pareja le apoya será mucho mejor.
-¿Qué es?
-¿Conservará al bebe?- Aquello lo dejó en shock, era su hijo, el hijo de Zen ¡Claro que lo quería! Pero... ¿Qué pensaría él? ¿Qué pensaría Hiyori? ¡Hiyori! Por poco olvida que ellos ya tenían una hija... ¿ellos? No. Zen la tenía... esto era tan confuso- '' ¡Necesito pensar con la cabeza fría, maldición!- Sino, debe tomar muy en cuenta si considera el aborto o la adopción... personalmente recomiendo lo segundo, claro. Pero usted luego me confirma...
-Entiendo.- Se encontraba demasiado sumido en sus pensamientos.- ¿Qué debería hacer ahora?
-Pues primero que nada, discutirlo con su pareja. Decidan que harán juntos. Luego, lo veré en una semana para discutir los últimos detalles y realizar una ecografía. Mientras tanto, le daré unas vitaminas y algo para las náuseas... lo siento si no funcionan, aún estamos perfeccionándonos con esto del embarazo masculino.
-De acuerdo.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Salió de allí con el corazón en la boca, estaba asustado, necesitaba decirle todo a Zen lo más pronto posible pero, no tenía idea de que haría cuando lo supiera- '' ¿Qué haré si me deja?'' '' ¿Podría con esto yo solo?''- Esas preguntas rodeaban su mente. Cuando llegó a casa, se encontró con la cena echa y la casa vacía.
Una nota en la mesa que anunciaba:
Onii-chan: decidí quedarme con la abuela y el abuelo hoy, papá no llegará antes de las 10. Cuídalo mucho ¿Sí? Y cuídate... Los amo mucho a ambos. Hiyo.
P.D: Papá sabe que no estoy ;)
Bueno, al menos estaría solo algún tiempo. Lo usó para pensar como decírselo a Zen y decidió que esa noche era sí o sí. Le envió un mensaje antes de perder voluntad. Eran las ocho y treinta apenas.
Zen, necesito decirte algo y es urgente. Ven tan rápido como puedas a casa.
Fue conciso, lo quería con él en ese momento. Lo necesitaba. Nunca se lo confesaría, pero lo hacía. Desde que lo salvó de hundirse en la desesperación aquella noche tormentosa en el bar se había convertido en un pilar que le sostenía la vida tan rígida como siempre.
Zen no se hizo rogar. Tan pronto recibió el mensaje huyó de la oficina. Quería saber que causaba el malestar se su amor.
-Estoy en casa- Anunció cuando abrió la puerta.
-Bienvenido- La voz de su osito le sonó extraña. Conocía ese tono: Takafumi estaba preocupado. Corrió hacia él.
-Takafumi...- lo tomo entre sus brazos- ¿Fuiste ya al doctor?- Odiaba admitirlo, pero hacía catorce años que una visita al médico le aterraba, una vez, habían ignorado la visita que Sakura necesitó. Solo una vez, y ya no hubo otra.
-Fui, sí.
-¿Y bien?
-No es nada... tan grave- Su voz parecía mentir. Kirishima lo apretó contra sí. Él se dejó.
-No me mientas... dime que tienes, no juegues conmigo cuando hablamos de estas cosas...
-Zen... ¿Alguna vez deseaste tener más hijos?- La pregunta desconcertó al mayor ¿Qué tenía eso que ver?
-No... Bueno, Hiyo me lo pidió varias veces... pero te tengo a ti y a ella, aunque me gustaría poder tener hijos contigo, acepto lo que me toca si te tengo a mi lado... A todo esto... ¿a qué viene eso? ¿Es que quieres adoptar?- El menor negó levemente.
-Zen yo... nosotros... '' ¡Maldición! ¡Por qué es tan difícil!''- Se soltó del agarre.- Zen, escúchame bien y me da igual lo que creas porque estoy bien con esto y yo... me hare cargo, tu deberías hacer lo mismo.- Estaba sonrojado en extremo.
-¿De qué rayos hablas? ¿Al fin enloqueciste a falta de pescado osito grizzli?- Se burló buscando una explicación lógica.
-¡Ha! ¡Cállate! ¡Me lo haces más difícil!
-...-
-...-
-...-
-...-
-¿Y bien?
-Estoy embarazado.- ok, a Yokozawa le hubiera encantado tener su teléfono a mano para tomarle una foto a la expresión de Kirishima cuando soltó la información y le tendió los resultados, y enviárselo a todo y cada uno de los compañeros de trabajo de su novio como venganza por las malas pasadas que le había hecho él.
-¿Y eso se puede?- Eso fue lo que preguntó cuándo pudo articular palabras... luego se abalanzó sobre su amado, dándole las gracias por la increíble felicidad que le causaba. Esa noche cenaron y durmieron abrazados, sin nada más. Estaban felices... ahora quedaba decírselo a Hiyo.
Y valla que fui feliz cuando lo supe también. Recuerdo perfectamente mi grito de alegría. ¡Era un sueño hecho realidad! Un sueño cumplido... ¡Tendría un hermanito! ¡Y era un milagro!
El doctor les había dicho que lo mejor era que se mudaran a Estados Unidos, a un hospital equipado para atenderlo, eso me llevo con ellos. Debí cambiarme de escuela, feliz de saber inglés fluido.
Y también decidieron comentarles sobre su relación a las familias. Allí fue cuando el sueño inició su lenta transformación a una pesadilla.
Los padres de Nii-chan y los abuelos maternos míos, a quien Onii-chan insistió en presentarse por respeto a mi mamá, aceptaron su relación con facilidad una vez que les hablaron sobre el embarazo haciéndonos muy felices pero mi abuela paterna fue otra historia. Eso sin duda había sido peligroso y por primera vez, Takafumi Onii-chan termino en el hospital:
Mi abuela le gritó todo cuanto pudo acerca de cuanto asco le tenía, papá intentó protegerlo pero la abuela lo abofeteó. Poco después, Onii-chan no soportó la presión y debió ser internado para calmarlo. Papá cortó relaciones con su madre y nos mudamos temporalmente a USA.
Todo pasó relativamente normal, al menos el primer tiempo. Accedí a la escuela a la que Haku, el primo de Kusama-sensei (médico a cargo de todas las parejas que vivían con nosotros) iba y me hice amiga de él.
Un dato increíble: ¡Papá y Onii-chan se casaron allí, muchas parejas lo hicieron!
Papá estaba siendo tan sobreprotector... y no era para menos, Papá Takafumi-Así me gusta llamarlo desde entonces- resultó ser más débil de salud de lo que se pensábamos. Desde el quinto mes se la pasó en cama, constantemente amenazado por algún aborto. Pero parecía mejorar... lo parecía.
Fue una tarde de Abril. Hacía mucho frío para estar en primavera. Faltaba un mes para el nacimiento de mi hermanito; los abuelos Yokozawa y los padres de mi mamá, habían viajado hasta allí para ayudarlos. Haku y yo jugábamos cartas mientras las abuelas tejían y charlaban (¡resulta que eran amigas!)
Onii-chan, que se sentía bien en ese momento, estaba en el living junto a papá y Hattori-san, otro futuro padre, cuando la puerta sonó fuertemente.
Un hombre alto y maduro habló diciendo que venía en representación de Kirishima Akane, la madre de Zen y que su intención era discutir la custodia de Hiyori, argumentando que no vivía en un ambiente adecuado al estar con ellos.
-¿Está usted loco, verdad?- Estalló Zen tras oír la demanda- ¡Mi hija está perfectamente bien conmigo! ¡Me he hecho cargo de ella por quince años! ¿Quién se cree para...?
La discusión continuaba, pero Yokozawa ya no la oía, se sentía adolorido y extraño de repente. No podía sino sentirse culpable por lo que ocurría y en un intento desesperado por detener a Zen, que estaba cada vez más desesperado, se movió demasiado rápido trastabillando y cayendo, golpeándose la cabeza contra el filo de una mesita ratona.
-¡TAKAFUMI!- Olvidándose de todo lo que lo rodeaba Zen corrió hacia el menor- ¡Takafumi!- Lo llamaba pero el otro no reaccionaba ni mínimamente. Estaba tendido en el suelo, con sus manos rodeando fuertemente su vientre y quejándose del dolor muy bajito.-¡LLAMEN A UNA AMBULANCIA! ¡¿Dónde está Kusama?!- El de ojos miel estaba histérico.
-¡Zen, cálmate!- Los dos abuelos lo rodearon separándolo apenas.- Kusama-sensei ya viene ¡Cálmate!
Le decían que se calme, pero era imposible en esa situación. Yo temblaba, veía a Nii-chan en el suelo y a papá gritando y llorando histérico. Haku me saco de allí tan rápido como pudo pero eso no evitaba que ollera el sonido de la ambulancia. Eso no evitaba que escuchara gritos y, especialmente, no quitaba la imagen de papá llorando y Takafumi inconsciente de mis recuerdos.
Ahora Kirishima corría por el pasillo del hospital siguiendo la camilla que llevaba a su amor. Llego a la sala de cirugía y apenas vio todos los especialistas que esperaban dentro.
Entraron y él quiso seguirlos, siendo detenido por Nowaki y unas enfermeras
-No, Kirishima-san, no puede pasar...
-Déjame. Déjame Kusama, por favor.- Hacía fuerza y peleaba. Rogaba entrar allí mientras lloraba a mares. Sintió sus brazos ser jalados. Hiroki y Yoshiyuki lo alejaban lentamente dejando así a Nowaki trabajar.
-Vamos Kirishima-san, piense con la cabeza fría.- Oyó como un susurro las palabras de aliento de Hattori.- Todo saldrá bien.- Pero no podía creer en esas palabras.
-Eso me dijeron la última vez. Já.- Una sonrisa extraña apareció en su rostro.-Eso me dijeron ¿Sabe?... No pasó mucho para que ella muriera y me dejara solo, cuidando de una bebe con mis manos incapaces de cocinar siquiera arroz hervido.- Empezó a llorar- ¡Sakura! ¡Sakura me lo enseñó!
-¡Cálmate!- Hiroki lo obligó a sentarse y le alcanzó un vaso de agua. –Nowaki sabe hacer las cosas.
Desearía saber que le habrá respondido papá a Kamijou-san en ese momento, porque supe luego que recibió una bofetada por ello, pero ya no importa.
Las horas pasaron. Estábamos en casa esperando noticia. Saki, la mamá de Nii-chan fue en busca de noticias pero nada llegó. Al menos hasta ya entrada la madrugada
Hiroki llegó cansado, deseaba ver a sus hijos.
No tuvo ni que terminar de entrar antes de que cuatro personas de edad avanzada se lanzaran sobre él. -¿Cómo está Takafumi-kun?- Preguntó Hinata, la madre de Sakura.
-¿Cómo está él bebe?- La voz de Hiyo los obligó a todos a voltear sorprendidos.
-¿Nena, que haces aquí?- Su abuela la miró con dulzura.
-No podía dormir...
-Eso es perfecto.- Hiroki se acercó y se puso a su altura.-Tu hermanito nació hace una hora. Está muy bien.- Todos suspiraron aliviados.- Nowaki me dijo que se parece a ti pero tiene los ojos azules.
-Me alegro.-
Estaba bien, eso era bueno. ¿Pero qué hay de sus padres? Mis padres...
-¿Y mi papá Takafumi?- Hiroki bajó la cabeza al oírla.
-Esta grave.- Él no sabía mentirle a los niños. Hiyo se mordió el labio conteniendo el llanto. El castaño se volvió a los adultos- Perdió mucha sangre durante el parto. Nowaki le está haciendo una transfusión. Las próximas 24 horas son cruciales. Dijo que pueden ir a ver al niño, él nació sin problemas.
-Está bien.
Pero la situación en el hospital no estaba nada bien.
Kirishima miraba a través del cunero a su pequeño recién nacido. Estaba conectado a un respirador, le habían dicho que en realidad no lo necesitaba, pero por precaución lo llevaba. Se lo quitarían en la tarde.
-Es como con Hiyori...- Veía al niño, pero no podía sonreírle. No podía comentarlo como lo hacía los padres a su alrededor. Nada le quitaba de la mente que su amado estaba en terapia intensiva, luchando por no morir desangrado. Otra vez estaba, en la misma maldita situación.
-'' ¿Y yo qué?''-No había nada que pudiera hacer. Lentamente, regresó a la sala de espera. Apenas divisó a Nowaki corrió hacia él.- ¡Kusama! ¿Cómo está Takafumi?
Nowaki lo miró preocupado.- Está en terapia intensiva... la transfusión ha sido un éxito pero debemos esperar a ver su evolución.
Y entonces, sucedió lo peor.
-Dr. Kusama, él paciente de natalidad acaba de sufrir un paro cardíaco.- La enfermera habló en inglés, pero todos supieron que significó eso perfectamente. Lo que siguió pareció en cámara lenta. Nowaki salió disparado rumbo a la habitación. Hattori se preparó para interceptar a Zen pero él no se movió. Unos segundos permaneció allí parado pensando que cada movimiento del reloj era un día que pasaría sin su amor. Tras vacilar unos momentos dio media vuelta y echo a correr fuera del establecimiento. No miró ni por donde cruzaba, siendo apenas esquivado por el trafico neoyorquino. Dejo las lágrimas de desesperación correr por sus mejillas hasta llegar a casa.
Vimos a mi padre entrar corriendo y subir las escaleras rumbo a su habitación. Temblaba y lloraba sin consuelo. Temí lo peor. Todos lo seguimos y lo vimos caer de rodillas justo frente al improvisado altar que Nii-chan hizo a mi madre.
-¡SAKURA! ¡SAKURA!- Comenzó a clamar a su mujer postrado frente a su imagen.- ¡QUE NO SUSEDA DE NUEVO! ¡SÁLVALO! ¡SÁLVALO! ¡NO PODRÉ CON ESTO DE NUEVO! ¡POR LO QUE MAS QUIERAS, POR NUESTRA HIJA, SALVALO! ¡TE LO RUEGO! ¡NO LO SOPORTARÉ OTRA VEZ!- Había perdido completamente la noción de las cosas
Ver a mi padre así es el peor recuerdo que tendré toda mi vida. No sé por qué lo hice, pero el necesitaba ayuda. Me lancé a abrasarlo y tras llorar con él unos minutos, me puse de pie. Tomé su rostro en mis manos y lo traje a la realidad.
-¡PADRE! ¡DESPIERTA!- Movió a su padre levemente.- ¿Qué rayos haces aquí?
-¿Hiyo?
-No, el fantasma de las navidades futuras. ¡Pues claro!- Influencia Yokozawa por todos lados le salía a la pequeña.- Ve ya mismo donde Nii-chan y mi hermanito. Deja de llorar y ¡QUEDATE ALLÍ! ¡Ellos te necesitan!
-Hiyo, respeto.
-¡No! Ellos no saldrán de esta si no colaboramos. Vamos a verlos, ahora.
-Hiyo... Takafumi está...- Kirishima luchaba por no volver a quebrarse.
-Bien.- Hiro lo interrumpió- Nowaki acaba de llamar. Lo estabilizaron a tiempo y no fue nada grave. Le han inducido el coma farmacológico* para que se recupere mejor y las medicinas hagan efecto. Tu hijo despertó y reclama atención paterna. Ve. Ahora mismo. Le quitaron el respirador, increíblemente para un bebe de ocho meces nada más, se encuentra completamente formado y sus pulmones y demás órganos funcionan diligentemente. Esto, es un milagro.
Kiseki... así lo nombramos. Y así fue. Tres semanas luego del nacimiento, Takafumi otou-san fue dado de alta y regreso perfectamente a casa. Durante ese tiempo, papá y yo nos turnamos para velar por nuestro oso mayor y nuestro osezno (que gracioso llamarlos así y que Onii-chan se enojara). Mi hermanito era muy vivaz y Nii-chan se recuperó rápido. También estuvimos allí durante el nacimiento de Hattori Hiroyuki. Ambos bebes parecían llevarse muy bien... mmm...es fan-service shota. Bueno, no. Pero al fin de cuentas. Fue una primavera bella, y aprendí ese significado con el sentimiento de mi padre pero con la pequeña frase mínimamente editada: ''No sabes lo que tienes, hasta que enfrentas el miedo a perderlo''.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
*Según mi mama, que es enfermera, el coma farmacológico se aplica cuando sedar al paciente no es suficiente para aliviar su dolor pero también se lo utiliza cuando necesitan que se recupere sin hacer esfuerzos... no sé si me explico...
Espero que les haya gustado, a mí me encantó. Se que hubo detalles que quizá ignoré, pero si ponía todo aquí ¿Para qué hacer un fanfic sobre las parejas y sus embarazos? ¿No creen?
BUENO... ¡HASTA EL SÁBADO!
¡BYE!
